04_No. 3 (1 enero 1864), p. 119-132 |
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Recuerdos históricos sobre la antigüedad griega ,y romana.
Comidas. — Daimon.— Educacion.
1.0 ENTRE LOS GRIEGOS. La diferencia que se notaba en el
lujo de la mesa entre las diversas cepas griegas, caracteriza
perfectamente su estado de cultura. Mientras que los espar
tanos no buscaban en sus syssitios (comidas en comun), mas
que la satisfaccion,de la necesidad corporal, la cultura mas
fina y sensual de los beocios, les hacia encontrar una gran
fruicion en una comida regalada, al paso que entre los grie
gos de Sicilia alcanzó la mesa un acicalamiento extraordi
nario. Los griegos hacian tres comidas diarias : 1.0 El des
ayuno, que consistia en pan mojado en vino puro ; 2.°, la
comida que solia verificarse probablemente á mediodia ; y
finalmente 3-.°, la comida principal, la comida que correspon
dia á la coma romana, que se efectuaba por la tarde, aunque
no es posible determinar la hora. El mismo número de co
midas se encuentra ya en los tiempos mas antiguos, aunque
sus nombres no concuerdan con los de los posteriores. La
cena, ó la comida á la francesa, como diríamos ahora, era,
como comida principal, la hora de la sociabilidad, ora se
tratase de un banquete con motivo de algun sacrificio (los
banquetes públicos del pueblo se llamabanchtra,;, y en ellos
recibia cada cual su pitanza) ; ora de una fiesta de familia
(natalicio, marcha, regreso de un amigo, etc.); ora fuese
un festin hecho á costas de todos los convidados, que con
tribuyesen con su dinero ó con platos preparados ; ora con
vidase un solo individuo á sus propias costas á sus amigos.
La invitacion se hacia el mismo dia en que se daba el ban
quete. Tarribien eran bien venidos los no convidados, segun
se ve por aquel pasage de Platon en que Sócrates lleva
consigo á Aristodemo al festin de Agathon, el Qua' se es
mera en. agasajar al no-convidado. Pero, como no podia
menos de suceder, abusábase muchas veces de esta hospi
talidad, por los parásitos sobre todo, que se l'acial un mo
do de vivir de presentarse en mesas bien servidas, cuando
eran jóvenes los que daban el banquete , y que procuraban
hacerse hasta cierto punto necesarios haciendo reir á los
circunstantes, ya á costa agena , ya á costa propia ; ó ha
ciendo el papel mas ruin de anuladores, como el Artotrogo
del Miles gloriosas de Platito; ó haciéndose serviciales. Exi
gia el buen parecer que los convidados se presentasen ves
tidos con decencia, y hasta con pulcritud. Comian recosta
dos, ordinariamente dos personas en un cojin , apoyando el
brazo izquierdo en el alrnohadon que tenian á la espalda,
dejando libre el derecho. Ordinariamente el que daba el
banquete senalaba á los convidados los puestos; el de distin
cion era, al parecer, el lado del anfitrion. Antes de comer,
les quitaban los esclavos el calzado, y les lavaban los piés ;
en seguida presentaban agua en palanganas para lavarse las
manos, con una tohalla , operacion que se repetia despues
de comer. Como no usaban cuchillos ni tenedores, dícese
de los golosos que se encallecian las manos contra las que
maduras, ó llevaban guantes para poder llevar á la boca los
manjares calientes. Las cucharas eran generalmente de
metal. No tenian manteles ni servilletas ; pero se limpiaban
las manos con miga de pan. El servicio de la mesa corria á
cargo de esclavos ; y muchas veces llevaban los convidados
consigo los suyos. La direccion y vigilancia del todo la te
nia un esclavo inteligente en la materia.
En tiempos mas antiguos , la comida era sencillísima ;
pero mas adelante se estremó el lujo de la mesa de un modo
increible. El plato principal , sobre todo para las clases no
acomodadas, era una especie de gachas, pan y legumbres,
malvas, ensalada, coles , habas, lentejas, cebollas, etc. ;
enseguida platos de carne de cordero, de cabra, tocino ; y
finalmente pescado, que era el plato mas importante. Tam
bien comian caza. La comida diaria era preparada por es
clavas bajo la direccion del ama de la casa. Cuando se tra
taba de dar un banquete sonado, alquilaban ordinariamente
un cocinero; los cocineros sicilianos eran los mas reputados.
Cada convidadó solia tener su mesita. Despues de comer ,
quitaban las mesas, se barria el suelo, traian agua y poma
das, y muchas veces guirnaldas, y con el jarro una especie
de jabon ; á lo que seguian las libaciones con la fórmula
ordinaria. Luego traian los postres que consistian en frutas,
sal, sin duda para mover la sed, y diversas pastelerías,
queso, de Sicilia sobre todo, y bollos. Con los postres em
pezaba la bebida, avivada por los chistes y la jovialidad, la
música y el baile, y con dichos agudos, segun se echa de
ver por el Simposion de Platon , aunque los profundos con
ceptos y la forma perfecta de la conversacion de dicha obra,
no nos permiten suponer que representase un cuadro fiel y
al natural de aquellos festines. El principal objeto del sim
posion era la bebida. Entre las mejores clases de vinos de
Grecia , tan famosa ya bajo este respecto, se citaban los de
Tásos, Lérnnos, Naxos, Pramnos, y sobre todos el de Chio.
Tambien mezclaban varias clases de vinos, y á veces echa
ban al vino sustancias estranas, como especias, miel, etc.
Generalmente bebian el vino aguado, ya caliente, ya he
lado, ya refrescado con nieve. El beber el vino puro, era
tenido por grosero 6 bárbaro ; y hasta la mezcla con agua
por partes iguales, se consideraba demasiado fuerte. Pero
no siempre la mezcla llevaba la misma proporcion. Hacíase
la mezcla en vasijas al intento, de las cuales la sacaban des
pues para verterla en las copas. La direccion del simposion
corria á cargo de un individuo de la compania, nomItrado
presidente, ya por eleccion , ya por la suerte; este era quien
determinaba la mezcla del vino, dirigía la diversion é im
ponia castigos, los cuales solian consistir en tener que vaciar
el penado de una tirada una gran copa de vino. Sazona
ban la conversacion preguntas chistosas, enigmas, acerti
jos y algunos juegos ó pasatiempos. El que no resolvia el
tema que se le proponia debia , en castigo de su torpeza,
beber una copa desmedida. Tambien tenian que beber los
convidados brindando unos á otros y siguiendo el turno,
que venia de la derecha. A veces realzaban la funcion la
aparicion de mugeres flautistas y representaciones mímicas.
'2.° ENTRE LOS ROMANOS. Aquí hemos de tomar en cuenta
ante todo la diferencia de los tiempos, ya que las comidas
festines fueron subiendo de la sencillez mas parca á la
prodigalidad mas desatinada. En los tiempos mas antiguos,
aparecen como plato general unas gachas, puls , de espelta,
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far , ador,, que siguieron usándose por los pobres, cuando
ya los ricos no se acordaban de ellas. Comian tambien ver
duras, olera , y legumbres, legumina , pero poquísima carne.
Las comidas se distribuyeron despues por este órden : el
jentaculam era el desayuno; la hora no estaba determinada;
consistia en pan condimentado con sal 6 especias, pasas,
aceitunas, queso, etc., ó leche y huevos. El prandium no
era almuerzo , sino mas bien comida ; verificábase ordina
riamente á la hora sexta, esto es, á mediodia , consistiendo
ora en platos calientes, ora en manjares ; restos probable
mente de la ccena del dia anterior. Conforme creció el lujo,
se le agregaron olera , crustáceos, pescado, huevos, etc.
Bebian entoncesmu/sum (I), vino , y sobre todo la calda (2),
á que eran tan aficionados. La espresion merenda (de donde
hemos formado merienda, comida para nosotros entre la
principal y la cena) parece que era sinónimo de prandium.
La comida principal era la cana , á la hora nona, la última
del dia , entre mediodía y la puesta de sol, por donde iba
variando segun las estaciones. En invierno ia retardaban
algo para quedar antes libres de todos los quehaceres. La
ccena duraba mucho rato, puesto que servia, no solo de
restaurativo , sino de pasatiempo tam bien ; hasta entre las
personas tenidas por sóbrias, duraba mas allá de tres horas.
Constaba siempre de tres partes : gustuS ó gustatio , y tam
bien promulsis ; fercula , que consistia en varios servicios; y
postres, mensa; secundce. Los platos preliminares, gustus ,
debían escitar el apetito y facilitar la digestion , por lo cual
solían comer lactuca, crustáceos, pescado lijero con salsas
picantes , y al principio huevos, de donde el refran ab ovo
usque ad mala. En este primer acto bebían mulsurn , de don-.
de el llamar tambien promulsis esta parte de la ccena. Los
principios ó entradas de la ccena propiamente tal, se distin
guian con los epítetos prima, altera, tertia ama; en tiem
pos anteriores no habia mas que dos. Los postres, que no
podían faltar, consistian en pastelería (bellaria), fruta fresca
y seca y platos artísticos de boato (epideipnides). Marcial ,
entre otros-, habla de lo que los franceses llaman la carie,
esto es, del catálogo de los platos que se tenian dispuestos.
DA1MON. En Hornero no aparece todavía ninguna dife
rencia esencial entre las palabras Daimon y Deos ; tan solo
en ciertas composiciones, se echa de ver que h.:my indica
un poder divino oscuro que mueve el asombro y el terror.
Hasta Hesíodo no aparecen los daíniones como una segunda
clase de seres sobrehumanos. En Op. y D., 122, dice que
los hombres de la edad de oro, despues de su vida terres
tre, se convirtieron en daíniones , seres buenos y etéreos,
custodios de los hombres, que, invisibles, se ciernen sobre
la tierra y en todas partes, ven lo bueno y lo' malo, y con
ceden riquezas, propiedades que Homero atribuye á los
dioses. Entre los romanos venian á representar el mismo
papel, siendo unos seres por el mismo estilo, los Dii indige
tes , como Rómulo, Eneas, Latino. Segun la opinion de los
griegos posteriores, á todo •hombre, ya desde que nace,
le acompana un tic/ir/ron protector ó sea genio. La dife
rencia que despues se introdujo entre daímones buenos y
malos se atribuye á Zaleuco. Tales, segun dicen, fué el pri
mero que estableció la diferencia entre dioses, daímones y
héroes. Segun las ideas propagadas por los filósofos, son los
daímones unos seres etéreos, que ocupan un lugar entre
los hombres y los dioses, que protegen á los hombres; su
(1) Bebida hecha de mosto y de miel ; pero tambien se le echaba vino. Era
propia sobre todo del prandium.
(2) Bebida caliente, probablemente con especias, hecha de vino y agua
calienie. Para nrepararla y mantenerla caliente, tenian los romanos unas
vasijas al intento con doble fondo , echando en el exterior ascuas ú agua
hirviendo.
ben á los dioses sus súplicas y plegarias, y bajan á la tierra
los dones y mandatos de los dioses. Ciceron traduce esta
palabra por lares. Para los filósofos posteriores, eran los daí
mones sobre todo las almas de los difuntos, manes , lemu
res. Para los escritores eclesiásticos, vino á significar esta
palabra el espíritu malo, el diablo, de donde demonio.
EDUCACION. — 1. Griega. Ya en la educacion , lo mismo
que en todos los círculos de la vida privada y pública , apa
rece patente la diferencia de cepas entre los griegos. Mien
tras que en la cepa dórica, y sobre todo en Esparta , donde
todo se dirigía á atar al estado la existencia toda del indi
viduo que en él se perdía , ya desde la ninez se le hacia es
trado á la familia, siendo el objeto esclusivo de su cultura
la utilidad del estado, reinaba en la cepa jónica (y como
representante de ella podemos considerar aquíá Atenas) un
modo de ver mas delicado;de la relacion del individuo' con
la comunidad ; de modo que, entre los atenienses, sin me
noscabo de los intereses del estado (que eran privilegiados
para el ciudadano de Atenas), se reconocian y respetaban
tambien los otros costados y relaciones de la humana natu
raleza, que sostenia sus fueros y suindependencia ; de donde
resultó que, no solo se consentia una cultura que no de
pendia inmediatamente del estado, sino que hasta cierto
punto se exigía, puesto que la carencia de ella se reputaba
como impropia de todo ciudadano libre. Esta peculiaridad
de los atenienses de la cual habla Tucídides con tanta filo
sofía y elocuencia en su paralelo con Esparta (véase, entre
otros pasages, la oracion de PerícIes), hubo de ejercer na
turalmente una influencia decisiva en los principios funda
mentales de la educacion. La fuente donde tiernos de ir á
buscar noticias sobre la educacion en la edad heróica , es prin
cipalmente Hornero y mas, tratándose de la educacion de
los soberanos ó príncipes, por cuanto el pueblo se presenta
todavía muy en lontananza, como una masa inarticulada,
aunque no sin algunos derechos. El representante heróico
de la educacion es el sábio Centauro Quiron , maestro de
Jason y de Aquiles, y de otros héroes mozos. Les instruye
en la caza y en el manejo de las armas, en la medicina, en
la adivinacion y en el derecho y las leyes. Les ensena á te
ner por sagrado el juramento, á temer á los dioses y á apla
car sus iras. Despues que el ama (en Hornero; en pinturas
posteriores, la misma madre), ha criado al nino, va crecien
do este á la vista de los padres y de la ninera. El padre
gusta de jugar con el nino y le balancea en sus brazos. Ya
muchacho, se le da un hombre de alguna edad , un compa
nero dependiente, como guia y amigo (Fénix y Pátroclo ,
hospedados entrambos por Peleo como nobles desterrados,
como lo fué mas tarde Adrasto por Creso, que le confió la
guardia de su hijo). La tradicion antigua no dice una pa
labra de esclavos. La cultura intelectual del muchacho con
sistia entonces especialmente en el canto acompanado de la
cítara (Orfeo y Lino son citados por la tradicion como
maestros del arte). En breves sentencias morales se le in
culca al muchacho la sabiduría y la cordura. Ya desde muy
temprano se encuentran los principios de la elocuencia
( Nestor y Ulises). Algunas instrucciones en medicina y la
mántica (adivinacion), venian á cerrar el círculo de la cul
tura en aquel tiempo. Del arte de escribir se encuentran á
lo sumo los primeros principios, quizás geroglíficos. Ya
desde muy temprano eran conocidos los ejercicios gimnás
ticos ó agoníticos, segun se echa de ver por algunos pa
sages de la Ilíada , aunque no se haga mencion todavía de
gimnasios ó palestras. La educacion de las mugeres se limi
taba á labores femeninas, á hilar y tejer, aunque no que
daban completamente excluidos la música y el canto.
Si pasamos ahora á la educacion que se daba en Atenas,
Como representante del jonismo, y sobre todo de la cultura
griega , vemos que la educacion es, en lo esencial , tina ta
rea de la familia, sin que por esto se aparte enteramente
del objeto que debe proponerse el estado. A los cinco 6 siete
dias de nacido, era admitido el nino en la familia con toda
solemnidad por medio de una fiesta (1), por donde venia á
declarar el padre si quena educar al nino ó exponerle. A
los diez dias se celebraba otra fiesta (véase la nota al pié).
Las amas, (dida en catalan) (pues por maravilla criaban las
madres acomodadas), eran por lo mas esclavas, aunque
tarnbien desempenaban este cargo ciudadanas pobres, y so
bre todo naugeres de Laconia , que para el intento eran tan
estimadas por aquel tiempo en Atenas corno lo sor entre
• nosotroslas pasiegas. Despues se encargaba del nino la muger
que desempenaba las funciones de ninera y de aya, y cuidaba
del nino, lo llevaba, y le hacia dormir, por cuanto no era
conocida aun la cuna, que se inventó mas tarde. Nofaltaban
juguetes, crepundia, ni munecas. Cuando el nino era demasia
do travieso, le renían y tarnbien le pegaban ; y ya entonces
tenian las amas la mala costumbre de atemorizar á los ni
nos, para que tuviesen mas juicio, con cuentos de duendes
é imágenes espantosas. Tam bien hacian su papel los cuen
tos de amas 6 rondallas. Al llegar el nino á los seis anos de
edad, lo confiaban al pedagogo. Este era un esclavo, y no
siempre muy instruido ; reducíase su tarea á acompanar al
nino por todas partes, sobre todo á la escuela y al gimna
sio. La primera ensenanza que daba, consistia en leer y es
cribir. Se ponía mucho cuidado en la buena pronunciacion.
Las escuelas eran establecimientos particulares ; y el estado
tenia poca ó ninguna intervencion en la ensenanza ; de ahí
era que los pobres , en oposicion á los ricos, solian dedi
carse de muy ninos á un oficio mecánico ; y tambien suce
dia que en algunos casos, aunque muy raros, no recibían
los ninos ninguna ensenanza. Los maestros de primeras le
tras no eran muy considerados, por cuanto los mas de ellos
se dedicaban á la ensenanza sin vocacion ni inclinacion , y
solo para ganar el sustento ; mas esto no quitaba que hu
biese tarnbien entre ellos hombres de mérito y respetados.
Los maestros vivian exclusivamente de los honorarios, que
eran mas 6 menos subidos segun la fama y habilidad de los
mismos. La clase empezaba temprano por la manana hasta
bastante entrada la tarde (Solon. Ley en Esquin. en Ti
marc. , p. 37). Ensenábanse tambien en estas escuelas los
elementos de la aritmética. Al salir de la primera ensenan
za, entraban los muchachos en otra mas elevada, la que
consistia especialmente en la lectura y en recitar de memo
ria pasages Selectos de los poetas. Los cimientos de esta en
senanza eran, además de poesías morales y apólogos, las
fábulas de Esopo en especial, y los cantos de Hornero, cuyo
uso nunca alcanzaron á desterrar de las escuelas las doctri
nas de algunos filósofos, que pretendían que la lectura de
Homero por los jóvenes era perjudicial á las costumbres,
por la pintura indecente que hace el poeta de los dioses. A
pesar de estas con,ideraciones, siguió siendo Hornero la
(1) Esta tiesta de familia entre los atenienses, se celebraba cinco ó siete
dias dt.spues de nacido el nino, llevando á la criatura en torno del hogar, y
encomendándola al cuidado de los dioses domésticos. Acuiiian los parientes,
en el acto de darle el nombre, en torno del nino Cuando era varon la cria
tura, se adornaba la puerta de la casa con guirnaldas de olivo ; y cuando
hembra , con guirnaldas de lana. Disponiase un banquete para deudos y ami
gos, los cuales acudian con regalos, y se entregaban con la familia al alegre
festin. A los diez dias se celebraba otra tiesta parecida, acudiendo tambien
parientes y amigos al sacriticio y al banquete ; y esta tiela se consIderaba
por la ley como una prueba de que la criatura habla sido reconocida por el
padre como le,lítinia.. Los padres , los parientes, amigos resclavos , hacian
regalitos a la criatura, y le daban el nombre que habla de llevar, bien que
esto último se verificaba a veces en la tiesta anterior.
TOMO 111.
fuente y el centro de la cultura griega. Agregabas° .á esta
.ensenanza gramatical (así se la llamaba generalmente; ,
cuando llegaban los muchachos á la edad de trece anos, la
musical, la que se cultivaba , no solo por recreo,. sino , so
bre todo para que pudiese emplear la juventudl as horas de
ocio, segun dice Aristóteles. Los principales instrumentos
eran la cítara y el harpa ; la flauta no fue siempre tan esti
mada, porque no se podia cantar con ella. De las ciencias,
la que con preferencia se cultivaba era la geometría ; y ya
sabernos por Platon cuanta importancia se le atribuia para
promover la cultura intelectual.
Formaban tambien parte esencial de la educacion , los.
ejercicios en la gimnástica, los que no empezaban antes de
los siete anos de edad, y que empezando por lo mas fácil,
y adecuado á las fuerzas infantiles, corno la pelota, la car
rera, iba subiendo por grades á lo mas difícil, como la lu
cha , el pugilato y el paricracio. Dábanse con esto la mano
los ejercicios del nadar y de la danza. Cuando llegaban los
ninos á la adolescencia, se les ensenaba el manejo de las
armas y á montar para habilitarlos para el servicio militar.
Tenían la direccion de los gimnasios los paidotribas; los so
fronistas cuidaban del decoro y del órden ; los aleiptas te
nian á su cargo la parte dietética y la frotacion con aceite.
La disciplina era rígida, y se ponia especial esmero en el
decoro, en la buena presencia y en la decencia. La mayor
cultura del espíritu era tarea de los sofistas (como Gorgias ,
Protágoras), y de los retóricos ( como Isócrates), el cual
abarcaba la retórica, la filosofía y la política ; pero de estos
conocimientos mas elevados podian participar los ricos so
lamente, por cuanto eran muy subidos los honorarios de los
sofistas. Isócrates y Arístipo se hacían pagar sus lecciones
1,000 dracmas ( unos 3,400 rs. ) Las escuelas de los sofistas
florecieron sobre todo despues de la guerra de Peloponeso,
cuando, con el maleamiento de las costumbres antiguas,
vino á menos la disciplina en la juventud, y sucedió el des
enfreno á la modestia y al respeto para con los ancianos;
decadencia de que se queja Aristófanes amargamente. La
cultura del bello sexo era lo que podia dar de sí la educa
cion doméstica, dirigida por las madres y las ayas; y esta
es una de las sombras mas oscuras de la vida helénica; pues
las mujeres llamadas hetairas (1), que descollaban por su
ingénio y agudeza, volvian la espalda al rubor, que es la
prenda mas estimable de su sexo. La familia era sin duda el
asiento y el centro de la moralidad y disciplina, mas no de
la cultura; y esta carencia no pudo menos dé influir lasti
mosamente en la vida del pueblo griego.
En Esparta, que podemos considerar corno representante
de la cepa dórica, tenia la educacion por objeto, segun ya
hemos indicado, avasallar al individuo completamente al
estado, resolviéndole en el mismo. Luego despues de na
cido el nino 6 la nina, decidian los padres sobre la vida de
la criatura, la cual, cuando no pronunciaban su muerte ,
permanecía con la familia hasta los siete anos de edad. Des
de aquel punto pertenecía el muchacho enteramente al es
tado y se le entregaba á la disciplina pública. Eran objeto
de la ensenanza la gimnástica, sobre todo la que contribuia
á desarrollar y robustecer el cuerpo, .y ocupaba el segundo
lugar lo relativo á la cultura del entendimiento, como la
(1) Hetairas (anticae), Hainábanse entre los griegos las mancebas que auto
rizó Solon para mejor guardar á las casadas. En Aténas hicieron un papel
importante por su génio , donaire y travesura, relacionadas corno estaban
con los homb: es mas emine..tes de su tiempo; de modo que hasta alcanza
ron cierta importancia poli tica, y á algunas de ellas se les erigieron esta
tuas. Las mas famosas fueron ASPLiSid, Tais , Mirrina, Lamia, Taigelia ,
Lais , Leaina, Teodota , y sobre todas ellas Frine , de Tespia , que sirvió al
estatuario Prasíteles de modelo para sus varias representaciones de Venus.
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lectura , la escritura y el estudio de Hornero (que no des- gradualmente una clase particular de hombres cultos y doc
conocían los espartanos), así como la música; pero todo en- tos. Mas ni aun por este lado es la vida romana completa
senado á la antigua , y con menosprecio de toda innovacion. mente independiente; por cuanto se inclina bajo muchos
De esta educacion participaban los que gozaban de todos los conceptos á la etrusca , y participa con ella en general del
derechos de ciudadano y los moiakes (1) , y quizás con alguna elemento aristocrático, que tambien se echa de ver en la
limitacion los bastardos. Desde los siete anos de edad, Ila- educacion , en frente del democrático de los atenienses, y
mábanse los muchachos 1).171,5,).9.. Al llegar á los doce, se les de la ensenanza del servicio divino, puesta en manos de una
imponia un tratamiento mas rígido y una vida mas dura. clase del pueblo , como una cosa santa que había que guar
Debian andar todo el ano con manto y descalzos, sin ninguna dar con venerador' y carino. Fué con todo un rasgo peen
de las comodidades de la vida. Se les incorporaba á una ilas liar de los romanos la mayor consideracion , y por consi
la cual se dividia en varias companías. Á los diez y seis anos, guiente la mayor dignidad de la mujer , la que se presenta
se les daba el nombre de aL3,s5vxt y los de mas edad de entre desde luego como maestra de sus hijos é hijas, y en brillan
ellos se llamaban p.x).21?z,vs;. Los que pasaban de diez y ocho tes ejemplos muestra , como la madre de Coriolano, la de
anos se les llamaban elp.s.v1.4-, y dI entre ellos se nombraba á los Gracos, y otras, el gran poder que ejercia sobre sus hi
los vigilantes de los muchachos de las ilas. Dirigian la edu- jos. En cuanto nacia un nino, presentábanle tendido en el
cacion el jefe á quien estaban subordinados, para la ejecu- suelo al padre para ser ó adoptado 6 desechado. Si lo le--
cion de las penas, los mastigó foros , porta azotes, y los cinco vantaba y le ponía ,de pié, tocando con los piés el suelo
preceptores que dirigian los juegos gimnásticos y las luchas. (senal simbólica de su conservacion), quedaba el padre
Permitíaseles á los muchachos, para despertar su astucia y obligado á educarle (tollere infantes , liberos). Siete días des
destreza, hurtar provisiones. En sus ejercicios tomaban tam- pues de nacido el nino, y nueve dias despues de nacida la
bien parte las muchachas , lo que no sucedia en Atenas. La nina (nundince), se les daba el nombre (dies lustricus, lus
gimnástica iba acompanada de la música; pero siempre en tratio , fiesta doméstica.) En esta solemnidad , no solo reci
su forma mas sencilla , por cuanto, segun se ha dicho, te- bian sus nombres (clies nominum, , sino tambien toda clase
nian los espartanos una aversion decidida á toda innovación. de juguetes (crepundia) , hasta de los mismos esclavos. Estos
Pero aunque la instruccion era limitada , no por esto eran juguetes solían llevarlos pendientes del cuello; y del triqui
los espartanos enteramente incultos; pues la vida en comu- traque que movian (crepare) recibieron su nombre. Seguia
nidad , impulsada por una idea grande en pro del estado , probablemente á esta fiesta la apuntacion dolos nombres en
desenvolvia entre ellos la inteligencia y la agudeza, las que el registro de los ciudadanos en el templo de Lucina, en
se manifestaban en aquellas respuestas concisas y enérgicas cuyo acto se pagaba una monedita ( para los muchachos un
por las cuales se hicieron famosos. Que sus hombres emi- quadrans , para las ninas un sextans). El tener hijos daba á
tientes comprendian las relaciones políticas de su tiempo , los romanos una preeminencia absoluta, y hasta privilegios en
esto nos lo demuestra el curso de la historia , no menos que el Estado. Así se echó de ver en la preferencia que , en el re
las arengas que pone Tucídedes en boca de sus hombres po- parto del territorio veyentino, se dióá los padres de muchos
líticos y capitanes. La decadencia de la vida política de los hijos, en el jus trium liberorum desde el reinado de Augus
helenos no vino á ser un golpe de muerte para la cultura to, y en otras muchas disposiciones. Esta preeminencia iba
helénica. Cierto es que perdió en frescor y viveza, pero ganó aco mpanada al mismo tiempo del gran poder de los padres
por otro lado en dilatador, y método. Dividiéronse las cien- sobre sus hijos, y tanto que, en cuanto no fuesen emancipa
cias, y en las ciudades descollantes por su cultura y erudi- dos, tenian el derecho de venderlos, y hasta, en union
cion , como Aténas, Alejandría y Ródas, se desenvolvió el con la familia , tenian sobre ellos el de vida y muerte, y
conjunto de las ciencias que componian la esfera mas alta aun despues que los hijos habian llegado á adultos y desem
de la cultura : la gramática , la retórica , la filosofía 6 dia- penaban funciones del Estado, la consideracion que debian
léctica , la aritmética, la música, la geometría, la astrono- al padre, pujaba sobre la dignidad de que estaban revestidos.
mía, Así siguió descollando la cultura griega de un modo En esto se echa de ver sin duda la espresion de la rigidez
inmediato hasta allá en una época en que ya desde mucho del carácter romano y de su inclinacion egoista al mando,
tiempo habia muerto la vida griega; y el victorioso romano al paso que, entre los griegos, la humanidad y el buen sen
hubo de beber la cultura y las ciencias en la Grecia, políti- tido, dieron á la juventud mayor dignidad é independencia.
camente vencida y avasallada, pero lozana todavía por su Solo esponjan las criaturas contrahechas ó mal formadas; el
saber é inlenio. sitio especialmente destinado para esto era el mercado de
EDUCACION. —II. Romana. Á tenor del carácter, hubo las legumbres, en la undécima region de la ciudad, junto á
de diferenciarse esencialmente la educacion romana de la la columna lactaria , para que almas compasivas alimentasen
griega. Dirigiéndose mas especialmente el afan de los roma- de leche á las pobres criaturas; por donde vino á ser este
nos á la guerra y al derecho, debió de educarse la juventud sitio en cierto modo la primera casa de espósitos. Mas ade
para objetos mas bien prácticos que especulativos. Pero no larde, los últimos emperadores prohibieron rigurosamente
hay que echar en olvido, por un lado, que los cimientos de la esposicion, é impusieron la pena capital al infanticida.
la vida del pueblo romano fueron la agricultura, y por con- La educacion primaria se efectuaba, en tiempo de la re
siguiente la posesion y adquisicion ; y por otro lado, que la pública, en la casa paterna, á la vista y bajo la direccion
mujer se acercó entre ellos mucho mas al logro de sus justos de la madre, cuyos desvelos se estendian , no solo sobre las
derechos, de donde nació mayor intimidad en la vida de la tareas sérias, sino tambien sobre los juegos y pasatiempos.
familia. El jóven romano es llamado, no á una vocacion Ponian los romanos especial cuidado en la eleccion de los
humana, sino á la vida práctica del ciudadano ; la cultura y esclavos que necesitaban para el cuidado de los hijos y el
el saber se separan mas de la vida; y del pueblo va saliendo servicio personal, para que no viniesen á maleados con pa
labras mal sonantes y habla viciosa. La disciplina y el rigor
(1) Los molakes , eran hijos de espartanos y mujeres neletas , á quienes debian guardar incólume á la naturaleza, é infundir al alma
educaban con los hijos castizos de espartanos, y que, por medio de laadlaoaficiopn á las—nobles art(es Unce artes). Duraba esta edu clon, adquirian los derechos de ciudadanos. Gilipo, Calicratides y Lisandro
eran motakes cacion hasta los quince anos cumplidos (quizás en tiempos
>I 123 I<
mas antiguos hasta mas allá de los diez y seis; y no es pro
bable que por antojo del padre pudiese acortarse este tiem
po, si bien es verdad que así se verificó mas tarde en ciertas
circunstancias), 6 hasta la investidura de la toga virilis , que
recibia el mancebo de manos del pretor en las fiestas llama
das Liberalia (17 de marzo) ; enseguida se apuntaba su nom
bre en los libros juniorum , en el templo de Juventus , de
donde salia el jóven, acompanado de los de su edad, para
ir á ofrecer en el Capitolio un solemne sacrificio á los dioses.
Hasta entonces llevaban el cabello largo, y no siendo hijos
de libertos, llevaban la toga prcetexta y la bulla de oro, esta
en una cajita dorada pendiente de una cadenilla. La parti
cipacion de los prcetextali en las discusiones del senado, cesó
con Papirius (prcetextatus , por su digno comportamiento
para con su madre, que pecó de curiosa). Los principales
objetos de la disciplina eran la rnoderacion y la continen
cia. Nadie podia beber vino antes de cumplir la edad de
treinta anos. Mantenia además tirante la disciplina el alto
respeto y la sentida veneracion, tan propia de los romanos
para con la ancianidad; prendas que se ensalzaban en las
festividades y banquetes públicos en cánticos, con acompa
namiento de flautas, en los que celebraban las virtudes pú
blicas y privadas de sus antepasados. La educacion y la en
senanza estaban estrechamente unidas. Ciceron y el padre
de Ático no tuvieron á menos educar de este modo á sus
hijos desde sus primeros anos. Así fué corno Caton el Ma
yor ensenó á su hijo, no solo los elementos, sino tambien
las leyes, los usos y costumbres de su nacion , ejercitán
dole al mismo tiempo en todas las artes de la gimnástica.
La mayor independencia personal que por la toga virilis se
adquiria, venia á ser la piedra de toque de la conducta de
cada jóven. Á los diez y siete anos de edad entraba el ro
mano á servir en el ejército. Por este tiempo cesaba tambien
el acompanamiento (completamente desconocido en tiem
pos mas antiguos) de los pedagogos, que se sacaban de los
esclavos, cosa que naturalmente solo podia ocurrir en las
familias ricas; si bien es cierto que estos pedagogos eran
mirados con cierta prevencion. Con todo, mas tarde se les
confió una parte de la ensenanza, y en la época del impe
rio, cada muchacho de familia regular tenia en casa un pe
dagogo esclusivamente suyo. Estos pedagogos acompanaban
á los muchachos á la escuela, al teatro, donde Augusto les
senaló un lugar al lado de sus alumnos, y á otros sitios pú
blicos. Con todo, no hay qué equivocar estos pedagogos con
los servi literati, que tenian para su pasatiempo las perso
nas muy ricas, y cada uno de los cuales vendria á parar en
un historiador particular. Reuníanse á menudo algunas fa
milias para proporcionar á sus hijos en comun la ensenanza
de uno ó mas maestros. De ahí se originó la formacion de
escuelas, hasta para ninas, segun se desprende del lance
de Virginia; pero ninguna de estas escuelas estuvo bajo la
inspeccion del Estado. En las sátiras de Horacio, I, 6, se
puede leer una pintura no menos viva que interesante de
la fiel direccion de un padre en este punto. Para que ad
quiriese la juventud mayores conocimientos y cultura, en
viaban los romanos acomodados á sus hijos á Grecia, á Até
nas generalmente, como lo fueron Ciceron , Horacio, Me
sala , Bibulo , Ovidio y tantos otros.
El principal objeto fué siempre formar á los jóvenes por
el camino mas breve y sencillo para la vida práctica, esto
es, para que viniesen á ser hombres de negocios. Los que
tenian mayores aspiraciones debian tener conocimiento del
derecho y de las reglas de la elocuencia. Pero en este pun
to, el establecimiento de las escuelas de retórica provocó
un cambio esencial, por cuanto vinieron á separarse mas y
mas de la vida doméstica la educacion y la ensenanza ; de
donde resultó que la educacion se quedó re7agada y des
atendida, viniendo á ser la instruccion el objeto principal,
sino el único. Pero al paso que se hizo mas reparabb la ca
rencia de conocimientos positivos, vino á ocupar el lugar
del saber la nueva apariencia; y aquellas escuelas se con
virtieron en focos de desenfreno y desvergüenza, que no
podian menos de provocar la indignacion y el contraste de
las almas generosas. Crátes de Milos fué el primer maestro
que en territorio romano esplicó la gramática en griego; si
guióle luego L. Plocio Galo, que esplicó la retórica en la
tin , y tuvo muchísimos oyentes, aunque muchos romanos
preferian hacer los ejercicios en griego. La estrecha relacion
en que estaba la gramática con la retórica, y esta últi
ma con la filosofía, nós esplica por qué se vió amenazada
toda la educacion del achaque sofístico. De ahí fué como
en el ano 593 U. C., 6 161 antes de J. C. , se prohibió á los
filósofos y retóricos la residencia en Roma; al paso que no
mueho tiempo despues, vemos figurar como maestros, y no
sin feliz éxito, á Carneades, Critolao y Diógenes en varios
sistemas de la filosofía y con dotes varias ; de donde debe
mos inferir que los romanos se habian aficionado á los gra
ves estudios filosóficos. Verdad es que á Caton le pareció
esta tendencia harto peligrosa ; por cuyo motivo aconsejó
que cuanto antes se mandase salir de Roma á los jóvenes
que estudiaban leyes ó habian de ser funcionarios públicos.
No tardaron, empero , los retóricos latinos en propagar sus
malas obras con el mayor descaro ; lo que motivó contra
ellos el severo edicto de los censores Cn. Domicio Renobarbo
y L. Licin. Craso en el ano 662 U. C. , ó 92 antes de J. C.
Julio César, sin embargo, les dispensó alguna proteccion y
les concedió el derecho de ciudadanía, no solo á ellos, sino
tambien á los médicos (que hasta entonces habian sido es
clavos) y á los profesores de las artes liberales ; de modo que
desde aquel punto cesa toda persecucion contra ellos, al
paso que contra los filósofos se tomaron de cuando en cuan_
do sérias disposiciones, como, por ejemplo, en el reinado
de Vespasiano, en el ario 74 de nuestra era, y en el de Do
miciano, en el ano 9á. Augusto hizo ensenar gramática á
sus nietos por un liberto, el gramático Verrio Flaco, el
cual procuraba mover la emulacion de sus alumnos, pre
miando á los vencedores de los certámenes con libros bue
nos y raros; siendo este el principio de los premios esco
lares. Augusto le senaló para .él y su escuela la casa de
Catilina en el Palatium , y una renta anual de 100,000 ses
tercios (unos 3,000 duros).
Fué para los romanos un medio de cultura no menos nue
vo que eficaz y saludable el que le ocurriese á Ciceron tra
tar científicamente por la vez primera asuntos filosóficos en
lengua romana; pues cuanto mas comprensiva y atractiva
fué su forma de esposicion para los romanos que aspiraban
á mayores conocimientos, mas debia dirigirse sumeditacion
á los graves y profundos problemas de la vida, por mas que
no cupiese satisfacer ni acallar sus ansias.
y 124 §c
Historia nat tijial.
LAS ROSETAS.
Las rosetas tienen las muelas tuberculosas, de que re
sulta ser frugívoros estos animales; tienen las alas redon
deadas, con el dedo índice compuesto de tres falanges; la
cabeza prolongada y velluda y regularmente carecen de cola
y de membrana interfemural. La mayor parte de las hem
bras tienen unas bolsas donde llevan á sus hijuelos. Estos
vespertiliones (Pteropus liniss), tienen treinta y cuatro dien
tes; á saber, cuatro incisivos en cada mandíbula, dos ea
Dinos superiores y dos inferiores; diez muelas en la quija
da superior y doce en la inferior. Su cabeza es cónica ; sus
orejas cortas; tienen una pequena una, ó dedo índice del
ala; la cola, falta del todo, ó consiste en un simple rudi
mento, y su membrana interfemural es muy poco apaL
rente. Estos animales son de bastante tamano.
El KALONG (Pteropus javinieus, DEsx), tiene cinco piés
de abertura de las alas ; es negro, escepto en la parte
superior del cuello, que
es de un rojo ahumado;
en el dorso tiene algu
nos pelos blancos mez
clados con los demás.
Encuéntranse en la isla
de Java, y tiene las mis
mas costumbres que la
especie siguiente, de la
cual acaso es solo una
variedad.
La ROSETA (Pteropus
vulgaris, GEoFF. La Ro.
seta, BUFE. El Perro vo
mite, Dann) , si bien es
un animal en sus for
mas menos estrano que
la generalidad de los
murciélagos, no por esto
deja de ser de los mas
estraordinarios, Es mo
reno , ó moreno castano
superiormente, leonado
rojizo en la cara y en los
lados del dorso, y de un
negro de humo y á ve
ces es castano inferiormente. Su cuerpo tiene cerca de un pié
de longitud (0,525), y sus alas tienen una grande abertura.
Una de las principales estranezas de la roseta consiste en
que la hembra, la cual tiene sus dos tetas situadas en el pe
cho, está sujeta á ciertas incomodidades periódicas propias
de las mujeres y de algunas hembras de cuadrumanos. Á mas
de esto, varias especies de esta familia tienen á cada lado del
cuerpo unas bolsas rnembranosas , donde colocan sus hijue
los para llevarlos con facilidad mientras vuelan, pues no los
separan de sí hasta que son ya bastante crecidos para poder
desempenar solos todas las funciones de la animalidad; y
hasta mucho tiempo despues de esta época, las madres los
guian ó los siguen ausiliándoles con su esperiencia. De se
mejante hábito resulta que estos animales viven en sociedad
encontrándoseles á veces reunidos en grandes bandadas.
« Los antiguos, dice Buffon , conocian imperfectamente á
estos cuadrúpedos alados, especies de mónstruos, que pro
bablemente dieron pié con lo caprichoso de sus formas á la
imaginacion para la invencion de las harpías. Alas, dien
tes, garras, crueldad, voracidad y suciedad, todos los atri
butos diformes, todas las facultades daninas de las harpías
convienen perfectaffiente á las rosetas. Herodoto parece
haberlas indicado cuando dijo que habia unos grandes mur
ciélagos que incomodaban á los hombres que iban á recojer
la canafístula en los alrededores de los pantanos del Asia,
quienes se veian precisados á cubrirse el cuerpo y la cara
con un cuero, para librarse de sus peligrosas mordeduras.
« Estos animales son mas grandes, mas fuertes y acaso
mas malignos que el vampiro; pero hacen sus estragos á cara
descubierta, á la mitad del dia lo mismo que por la noéhe;
dan muerte á la volateria y á los animales pequenos; y has
ta se arrojan Sobre el hombre, le insultan y le hieren en el
rostro con crueles mor
deduras; pero ningun
viajero cuenta que chu
pen la sangre de loshom
bres y animales dormi
dos. »
Esto es ciertamente
muy exagerado, y no
creemos que viajero al
guno modernohayavisto
ningun hombre atacado
por la roseta. Estos ani
males viven principal
mente de frutas; aunque
comen tambien algun
pequeno mamífero y pá
jaros. Es posible que
persiguen á estos por los
aires durante el dia, pues
toleran sin molestia la
luz, bien que regular
mente salen á la hora
del crepúsculo.
Las rosetas son en ge
neral tan ariscas , que
únicamente se estable
cen en los sitios mas selváticos, donde se suspenden de las
ramas de los árboles con los piés traseros, lo mismo que los
murciélagos.
El BADUR (Pleropus medias, TEmm ), tiene cuatro piés
y medio de abertura de las alas; su cabeza, occipucio y el
cuello son de color castano negruzco; la espalda es negruz
ca con un ligero matiz moreno; la nuca es rojo amarillenta,
las partes laterales y las inferiores del cuello tienen un rojo
moreno de hoja seca; las alas son morenas. Los indios le
dan caza con mucha actividad.
El badur habita en Calcuta, Poulichery y otras partes de
la India, los viajeros le han confundido generalmente con el
Melanu-buru, aunque no tenga los mismos hábitos. Creemos
que á este animal debe aplicarse el siguiente pasaje de la
Historia general de los viajes : «Vénse encima de los árboles
una multitud de grandes murciélagos, que cuelgan suspen
La lkoseta.
didos los unos de los otros como racimos, y que emprenden
-el vuelo á la entrada de la noche en busca de alimento en
bosques muy lejanos, los cuales á veces vuelan reunidos
,en tanto número y tan apretados, que oscurecen el aire con
las alas, tan grandes que á veces tienen seis palmos de es
tension. En medio de la espesura de los bosques disciernen
perfectamente los árboles cuyos frutos se hallan sazonados,
los cuales devoran durante la noche con un ruido que se
estiende á dos millas de distancia; y al amanecer se vuelven
otra vez á sus retiros. Los indios
viendo sus mejores frutos comidos
por esos animales, les hacen cruda
guerra, no solo con objeto de ven
garse de sus estragos, sino tambien
para poder comersu carne, que su
ponen que sabe á conejo.)) _
Aun cuando este murciélago no
sea el badur, no hay duda que tam- • r, s•
-
bien se reune en bandadas, que de
vasta los frutales y que su carne es
muy apetecida de los naturales.
La ROSETA CON MÁSCARA (Plero
pus personatus, TEMM J , tiene seis
pulgadas de longitud (0,176); y sus
alas veinte pulgadas de abertura (0,5U). Su cabeza es de
color blanco mezclado con moreno; con el menton de color
blanco puro, lo mismo que los carrillos y que el entrecejo,
cúbrele la garganta una ancha lista de color moreno ; la es
palda es parduzca , la parte superior del cuerpo de color
amarillo pajizo, el, vientre moreno con tinte amarillo roji
25 11
zo. Esta especie vive á bandadas muy numerosas, y hace
estragos en los frutales.
Es esta roseta una de las mas hermbsas, si se quiere de
las menos feas que se conocen. Hállase en las Molucas, y
dícese que gusta mucho de la sávia de la palmera, con la
cual componen los naturales un licor fermentado muy es
pirituoso y embriagador. Si hemos de creer lo que refieren
ciertos viajeros, cuando los indios han taladrado una pal
mera con el fin de estraer la savia, y han colocado en el
orificio un canuto por donde el lí
quido debe dirigirse al vaso destina
do á recogerlo, las rosetas tienen la
habilidad de aplicar la boca al es
tremo del canutillo, y así beben la
sávia azucarada á medida.que va sa
liendo. Pero encuentran el castigo
en su misma golosina : el zumo de
la palmera las emborracha, y caen
al pié del árbol, donde los habitante s
las cogen y las comen, hallando que
saben á perdiz. «En vista de ello ,
dice Buffon , es muy fácil emborra
charlas poniendo á su alcance vasos
llenos de zumo de palmera ó de otro
fermentado. » Un viajero sueco dice haber cogido una
que cayó embriagada al pié de un árbol, y habiéndola cla
vado en la pared redondeó los clavos royéndolos como si lo
hubiese hecho con una lima á propósito, pero todo esto sabe
á conseja de viajero.
La Roseta con m'seara.
licor
Fisiología.
FUNCIONES DE LA GENERACION Y REPRODUCCION EN TODOS LOS SERES.
Todos los seres organizados y vivos se reproducen, es de- la reproduccion, siempre activa, hubiera muy luego sobre
.
eir, dan nacimiento á individuos semejantes, y por mecho
de los cuales perpetuan su especie. Habiéndoles la natura
leza condenado á morir, debia darles aquella preciasa fa
cultad sin la cual el universo no hubiera tenido mas que
una duracion efímera. Por la facultad de reproduccion
aseguró el Criador la conservacion de nuestro mundo; así
es que parece le fué mas cara que la misma facultad de nu
tricio',: los individuos al parecer no viven mas que para
cumplir aquella. Entre los últimos animales hay muchos
que al parecer no existen sino para reproducirse, y mueren
inmediatamente despues. En los animales superiores, los
individuos no son perfectos hasta la edad en que es posible
la reproduccion ; dejando de ser y empezando á morir, si
así puede decirse, desde el momento en que no puede re
ducirse á acto aquella facultad. De otra parte ?quién ignora
que la facultad de nutricion no se refiere mas que al indi
viduo, el cual es un pequeno infinito en el gran conjunto
y que al contrario, la reproduceion se dirige á la conserva
cion de las especies? La reproduccion pues, constituye otro
de los mas importantes fenómenos de la -vida. Destinada á
cargado.el universo de seres vivos.
Aun que los actos por los cuales se cumple la reproduc
clon sean muy numerosos y bastante diversos, han sido reu
nidos bajo el solo nombre de generacion, funcion esclusiva
á los seres vivos. Efectivamente, no se puede dar tal deno
minacion al modo con que se forman los minerales unos de
otros: cuando un mineral da el ser á otro, lo verifica su
ministrándole en todo ó en parte los elementos que lo com
ponen , y dejando de existir él mismo: el ser 'vivo, al conj
trario , se reproduce sin morir, suministrando tan solo una
parte de sí mismo, la cual, á consecuencia de varios des
arrollos, se constituye un individuo nuevo parecido á aquel.
Los procedimientos por los cuales se cumple la generacion
en la universalidad de los seres Vivos, son muy diversos.
Limitémonos á recordarlossucintamente.
En primer lugar, puede que existan algunos seres vivos
que se formen en todas sus partes, por la reunion de sus
elementos constitutivos, al modo de los minerales, pero á
consecuencia de una fuerza distinta de la atraccion molecu
lar , puesto que tiene por resultado la formacion de un cuer
'
reparar las continuas pérdidas que ocasiona la muerte, im- po vivo; y así es que se llama generacion espontánea. a
pone á su vez la inexorable necesidad de esta ; sin la muerte verdad, la mayor parte de los fisiólogos desechan esas ge
neraciones equívocas , admitiendo que en los casos en que
se las supone , han sido llevados por el aire, 6 por el agua
los huevos ó semillas cuya pequenez no permite percibirlas.
Pero tal vez su asercion es demasiado absoluta; y hechos
hay que si no demuestran , á lo menos hacen muy probable
una generacion espontánea en los últimos grados de la es
cala vegetal y animal. Por ejemplo, se han visto animales
infusorios en líquidos á los cuales se habia hecho sufrir una
prolongada ebullicion. ?Se puede creer con Spallanzani que
los huevos que les han dado el ser como el musgo mem
branoso, las tremelas , en el reino animal, despues de ha
ber permanecido inmóviles por largos arios, y pareciendo
no ser mas que cadáveres desecados, de repente han sido
vueltos á la vida por influencia de la humedad? Esto se
ha verificado muchasveces seguidas :,Spallanzani , por ejem
plo, hizo de este modo secar y revivir once veces el rotífe
ro. ?Se dirá que aquellos seres hablan conservado durante la
época de su desecacion una vida latente? ?tj será mas bien
que teniendo siempre la estructura material que les hace
capaces de recibir la causa escitatriz de la vida, cualquiera
que sea, han recibido cada vez nueva animacion? .. Entre
los gusanos intestinales, muchos se hallan en parajes donde
no ha podido penetrar gérmen alguno:, como por ejemplo
los filarios, que se hallan situados á lo largo de la columna
vertebral, los gordilos, que se encuentran en la carne de
los músculos y los hidátides, que se observan en los parén
quimas de las visceras. ?Deberémos, con Spallanzani, hacer
prevenir los gérmenes de los alimentos, y hacerlos llegar
con la sangre, ó creer con Rudolphi y Bremser, importan
tes autoridades sobre el particular, que aquellos gusanos
proceden de generacion espontánea? En ciertas ocasiones,
en caso de lluvias imprevistas, por ejemplo, se ven apare
cer de repente muchos seres vivos, siendo por lo comun
difícil indicar de donde pudieran provenir entonces los nu
merosos gérmenes que necesitarian. Por último , segun al
gunos esperimentos hechos, parece se ha llegado á formar
seres vivos en todas sus partes: Wiegmann puso en un vaso
media dracma de coral blanco ó rojo con seis onzas de agua
destilada; esposo el vaso á los rayos del sol, removiéndolo
muchas veces al dia y decantándolo de tanto en tanto; y
pasados quince dias, vi6 que se formaba al principio una
materia verde, despues confervas, y por último al cabo de
dos 6 tres meses monóculos del género cyprides delectco. Ha
biendo hecho el esperimento en un cilindro largo y estre
cho, vió que se formaban una especie de Mas las cuales
despues de cierto tiempo, se convirtieron en daphnice Ion
gispince. Mr. Frey, en Francia, ha hecho ensayos parecidos:
habiendo hecho macerar en vasos bien tapados, con agua
destilada ya materias vegetales y animales, ya gases solos,
dice haber visto tambien que mediante el concurso de la
luz y del calor se formaron seres vivos vegetales y anima
les. Nuestro célebre compatricio D. Antonio de Martí, cuya
pérdida lloramos todavía, hizo tambien trabajos sorpren
dentes sobre el particular. No queremos dar demasiado va
lor á los esperimen tos que acabamos de mencionar, como
ni tampoco á las consideraciones que dejamos espuestas;
mas parécenos que todos esos hechos nos obligan cuando
menos á dudar, y justifican á los Sres. Latnarck y Geoffroy
en creer probables las generaciones espontáneas en los últi
mos grados de la escala viviente.
Pasado este!primer modo de generacion , que es el mas
sencillo, la reproduccion se verifica siempre por el ausilio
de una parte suministrada por un cuerpo vivo, y que se
vuelve un nuevo individuo parecido al que la4. llevaba. Por
lo mismo, todo individuo procede necesariamente de otro,
126 «
y los seres, en su sucesion , dependen unos de otros. Pe
ro se encuentran muchos modos diversos, y á cual mas
complicado. Así despues de la generacion espontánea viene
la generador) fisipara, ó por division del cuerpo madre, de
la cual nos presentan un ejemplo losanimales infusorios: el
ser, en determinada época de su vida se divide él mismo en
fragmentos que forman otros tantos nuevos individuos. Es
otro grado mas elevado ya, pero todavía muy inferior, se
halla la generacion gemmípara , que consiste en que el ser
echa en cierto punto de su cuerpo, botoncitos ó yemas, las
cuales en una época determinada tambien , se desprenden
para formar otros tantos individuos nuevos. Segun se des
arrollen las yemas en la superficie esterna del cuerpo 6 en
un lugar especial é interior, dicha generacion gemmípara es
llamada esterna 6 interna. En esos diversos modos, un in
dividuo puede reproducirse solo. Finalmente, aparecen los
órganos especiales para la generacion , ó lo que es lo mismo
los sexos : órganos que son de dos especies, masculinos y
femeninos, y que suministran, segun la opinion mas uni
versalmente admitida, los primeros, un gérmen que con
tiene los rudimentos del nuevo individuo, y los segundos,
un semen, un fluido que aviva el gérmen , y determina su
desarrollo y desprendimiento.
En este último modo, que es el del hombre, ora se hallan
reunidos los dos sexos en un solo individuo, que puede re
producirsesolo, y que es lo que se llama hermafrodita , como
en casi todas las plantas y en muchos moluscos; ora están
reunidos en un mismo ser, pero que no puede reproducirse
solo, necesitando para ello el concurso de otro, y desem
penando cada individuo á la vez el doble oficio de macho y
de hembra: por último, algunas veces cada sexo es llevado
por un individuo diferente, y la especie animal se compone
de dos individuos, macho y hembra, cuyo concurso es abso
lutamente necesario para la reproduccion. Pero aquí se
presentan nuevas diferencias en el modo segun el cual se
verifica dicho concurso. Algunas veces el fluido del sexo
masculino no se aplica al huevo del sexo femenino hasta que
ha sido escretado ó puesto, como en los peces; y en este
caso, el macho no conoce la hembra que concurre á su re
produccion. Otras veces al contrario el fluido del sexo mas
culino se aplica al huevo del femenino, hallándose todavía
encerrado en lo interior de la hembra, como en las aves y
mamíferos; el huevo no pudiera ser fecundado despues de
la puesta: y en este último caso hay necesariamente en la
generacion lo que se llama union 6 cópula.
Por último, la generacion difiere tam bien en los anima
les relativamente á lo que sucede en el huevo inmediata
mente despues de la cópula y fecundacion. 1.° En los oví
paros el huevo es puesto inmediatamente y no se abre hasta
despues de la puesta apareciendo entonces el nuevo indi
viduo. 2.° En los ovo-vivíparos es desprendido tambien in
mediatamente del ovario en disposicion de ser puesto; pero
recorriendo con lentitud las vias de su escrecion , se abre
durante la puesta, de modo que el nuevo individuo sale del
seno de su madre con su forma propia. 3.° Por último, en
los vivíparos, el huevo se separa tambien inmediatamente del
ovario despues de la cópula; pero en lugar de ser puesto,
se coloca en un reservatorio llamado matriz ó útero; toma
allí insercion , saca del mismo los jugos útiles para su des
arrollo; y creciendo de este modo á espensas de su madre,
se abre en aquel reservatorio de un modo que el nuevo in
dividuo nace bajo su forma propia. Además, este individuo
despues de su nacimiento debe á una secrecion de su ma
dre su primer alimento que es la leche..En este último caso
la generacion comprende necesariamente, á mas de la có
)5 127 lC
pula, lo que se llama una gestacion ó prenez, y la be
tacion.
Tales son los diversos modos por los cuales se verifica la
generacion en el conjunto de los animales. Por diversos que
sean, hay formas que son como otros tantos pasos de unos
á otros. Así que la generacion gemmípara interna conduce
evidentemente á la generacion por sexos: los animales que
si bien provistos de los dos sexos, necesitan el concurso de
otro para su reproduccion , nos llevan á los que tienen di
chos sexos separados: por último, esos reptiles batrachios
que se engarabatan sobre sus hembras, y que vivifican con
su esperma los huevos en el instante mismo de ser puestos,
forman sin duda la transicion de los animales que no tienen
cópula á los que la tienen.
En medio de tantas diferencias, hé aquí lo concerniente á
la generacion de la especie humana: se verifi.:a por medio de
sexos; estos se hallan separados, y cada uno de ellos llevado
por un individuó distinto (el hombre y la mujer), la fe
cundacion se verifica cuando el huevo es todavía interior,
de modo que se necesita una union , una cópula : por último
la generacion es vivípara, y comprende una prenez y una
lactacion.
Ante todas estas cosas enumerarémos los órganos que
componen el aparato generador, para cuya detallada des
cripcion nos remitimos á los tratados de anatomía. 1.0 El
aparato genital del hombre se compone de dos especies de
partes: unas que forman el fluido destinado á fecundar el
gérmen, y que componen el aparato de la fecundacion ; y
otras que introducen profundamente aquel fluido en las par
tes de la mujer, para que vaya á vivificar el gérrnen cons
tituyendo el aparato de la copulacion. El aparato de fecun
dacion en el hombre es par, y se compone de dos glándulas
ovoideas, del tamano de un huevo de paloma, situadas en
una bolsa llamada escroto, y conocidas bajo el nombre de
testículos; de su canal escretorio (conductos deferentes); y
de dos reservatorios, llamados vesículas seminales, de 2 y,
pulgadas de largo, de unas 6 á 7 líneas de ancho en su fon
do, situados debajo de la vejiga orinada, y que sirven de
depósito al esperma. El esperma ó semen es un líquido de
color blanco, de un olor específico, ó sui generis , de consis
tencia viscosa, de sabor generalmente salado é irritante .
parece compuesto de dos partes, una mas líquida, traspa
rente, y otra mas espesa, grumosa, filamentosa, cuya pro
porcion respecto á la primera es tanto mayor, cuanto mas
robusto es el individuo, y menos frecuentes las emisiones.
En poco tiempo las dos partes se mezclan, y resulta una
materia mas fluida que se destruye con prontitud. Exami
nado químicamente, el esperma parece ser de naturaleza al
calina y albuminosa , pues de una parte, aplicado al ojo, á
la lengua , etc. causa en estos órganos una especie de cons
triccion , aplicado á una úlcera la inflama : y de otra parte se
coagula por el calor y por los ácidos. Mr Vanquelin lo ha
analizado, habiendo encontrado en 1,000 partes:
Agua 900
Mucílago animal. . 60
Sosa 10
Fosfato de cal. 30
1,000
dula próstata y de las glándulas llamadas de Cowper. Se cree
que la parte grumosa es la que principalmente lo constitu
ye , y que la parte líquida está formada por aquellos jugos
accesorios que deben ser considerados como su vehículo.
Algunos autores han admitido en el esperma una tercera
parte, bajo forma de gas, llamada aura seminal; pero nunca
se ha podido recoger tal gas, y Spallanzani niega su exis
tencia , fundándose en que jamás ha podido operar fecun
dacion alguna artificial sin un contacto. El semen ha sido
examinado con el microscopio y cada cual ha visto en él lo
que convenia á la hipótesis que se 'labia hecho sobre la ge
neracion. Lenwenhoék, por ejemplo, y Hartzoeclher, ha
biendo notado en él muchos cuerpecitos en movimiento, los
consideraron como otros tantos animalillos, á los cuales han
hecho desempenar un gran papel en la generacion. Al con
trario, Buffon , Needharn , etc. • no quisieron ver en aque
llos cuerpecillos mas que animales infusorios del género de
los que se encuentran en todos los líquidos, 6 moléculas
orgánicas segun decian ellos. Virey conjetura que el semen
de los animales, lo mismo que el polen de los vegetales,
es un conjunto de capsulitas que contienen en su interior el
verdadero principio fecundante, el cual es de una sutileza
estrema , al paso que los pretendidos animalillos espermáti
cos son los tubos que contienen el verdadero esperma,
y que los movimientos observados en ellos son debidos á
la ruptura ó esplosion de dichos tubos ; y en apoyo de su
opinion invoca el ejemplo de las fibias , cuyo esperma ofre
ce al parecer una disposicion semejante. Encargado el es
perma de vivificar un gérmen 6 tal vez de concurrir á su
formacion, es sin duda otro de los primeros fluidos de la
economía; y por esto muchos fisiólogos han dicho que es
taba formado de los materiales mas animalizados del cuer
po, y hasta de los que forman su rodaje supremo, 6 sea su
sistema nervioso. Por lo que toca á la cantidad del esperma,
no puede ser apreciada de un modo riguroso: probable
mente es poco considerable, si atendemos á la pequenez de
los testículos, á la de la arteria espermática , á la tenuidad
de los conductos serniníferos, á la intermitencia de la fun
cion de la generacion , -á la pequena cantidad de esperma
que se eyacula en cada coito y á la prontitud con que se
agota el manantial de dicho fluido, cuando se repite muchas
veces seguidas la emision. Es regular vare segun el tempe
ramento y demás circunstancias particulares del individuo,
á la par que segun el uso que se haga de la funcion. El
aparato de copulacion comprende el pene ó miembro viril ,
órgano cilindróideo, oblongado, erectil , y compuesto de
dos partes principales, que son el cuerpo cavernoso y el ca
nal de la uretra : estas dos partes constituyentes del pene
están cubiertas por la piel, la cual hácia el glande (termi
nacion abotonada ó en forma de bellota del tejido erectil
que envuelve el trayecto esponjoso de la uretra ) forma un
repliegue particular llamado prepucio.
2.° La mujer, en el acto de la reproduccion , desempena
mayor número de oficios que el hrmbre : ella suministra el
gérrnen ó huevo; en ella está el reservatorio donde espe
rimenta sus primeros desarrollos dicho gérmen; y por últi
mo, ella alimenta al nuevo individuo por espacio de mu
chos meses despues del nacimiento. Así que las partes que
componen su aparato genital se pueden dividir en cuatro
grupos, á saber : aparato de germificacion , de gestacion ó
prenez, de capulacion y de lactacion. El aparato de germi
ficacion es par, y se compone de los ovarios y de sus ca
nales escretorios, que se llaman trompas. Los ovarios son
dos cuerpos ovoideos, rojo-pálidos, rugosos y como abolla
dos en su superficie, casi del tamano de los testículos, de
Berzelius dice que contiene las mismas sales que la san
gre, y una materia animal particular. Debe advertirse que
todo esto no se aplica al esperma puro, pues nunca es escre
lado tal, saliendo siempre mezclado con el jugo de la glán
seis á ocho líneas de largo, sobre. tres de anchura y espe
sor , del peso de dracma á dracma y media , y situados en
la pequena pelvis, en la duplicatura de un repliegue del
peritoneo, llamado ligamento ancho de la matriz, en cada
lado de este órgano. Por mucho tiempo fueron considera
dos como glándulas y llamados en su consecuencia testícu
los femeninos; pero en el siglo pasado se les dió el nombre
de ovarios por cuanto se consideró que suministraban los
huevos, de los cuales, en aquel tiempo, se hacia proceder
toda generador). Si su estructura no da luna demostracion
absolutkde,esta última opinion , á lo menos es cierto que
difiere de la de los testículos. Las trompas llamadas de Fa
lopio , son dos conductos cónicos, tortuosos, vermiformes ,
de cuatro ó cinco pulgadas de largo, situados en el mismo
ligamento ancho que contiene el ovario, y estendidos desde
este, al cual adhieren por una de las franjas que lo termi
nan por este lado, hasta el útero, con el cual son contínuos
y en cuya cavidad abocan. Por esta última razon han sido
referidos á este órgano y llamados trompas uterinas; pero
equivocadamente, pues son dependencias del ovario, son
sus verdaderos canales escretorios , en términos de que en
muchos animales les están contínuos. Por li parte del útero
su calibre es muy estrecho, de manera que apenas admite
una cerda de caballo; Pero hácia su parte media ensán
chase su calibre para angostarse de nuevo, y finalmente,
por la parte del ovario termina con una superficie ensan
chada, y que se llama pabellon de la trompa.
El aparato de gestacion comprende un solo órgano, el
útero ó la matriz, víscera hueca ;destinada á recibir el feto
y darle asilo desde el momento de la concepcion hasta el
del nacimiento. Este órgano, situado en la pelvis, entre la
vejiga que está hácia adelante , y el recto hacia atrás, de
bajo de las circunvoluciones inferiores del intestino delga
do,tiene la forma de un conoide aplanado por sus dos cara s
opuestas, redondeado en su base, que está hácia arriba y
truncado en su ápice, que se halla hacia abajo. Su volu
men es muy pequeno; su longitud no pasa de dos pulga
das y inedia, su anchura de pulgada y media en el fondo,
y de diez líneas en su cuello. Se distinguen en el útero tres
partes: fondo, cuerpo y cuello. El fondo es su parte supe
rior, que se halla sobre la insercion de las trompas. El
cuerpo es la que, desde el punto en que se insieren las trom
pas, se estiende hasta el cuello. Finalmente, el cuello es
su parte inferior, la que se halla angostada, y forma proe
rninencia en la vagina con una abertura. El órgano, en su
totalidad, es periforme, tiene la figura de un triángulo apla
nado de delante atrás, y cuya base se halla hácia arriba. En
cada uno de los dos ángulos superiores se ven las emboca
duras de las trompas, las inserciones de los ligamentos del
ovario, y de otro llamado ligamento redondo. El ángulo
inferior está formado por el cuello, el cual forma en la va
gina una salida de cuatro á cinco líneas, y termina con una
hendidura transversal llamada hocico de tenca , ú orificio
vaginal del útero. Esta abertura está circunscrita por los
labios, lisos y redondeados en las mujeres que no han pa
rido, resquebrajados y rugosos en las que han sido madres ,
de tres á cinco líneas de largo y generalmente siempre abier
ta sobre todo en las mujeres que han parido algunas veces.
El aparato de copulacion consiste en un canal, que de
una parte comunica con el esterior por una abertura llamada
vulva, estendido de otra hasta el útero cuyo cuello abraza,
y destinado á alojar el pene. Este canal vásculo-membra
noso, llamado vagina ó vulvo-uterino, tiene una longitud de
cinco á seis pulgadas, y el calibre de una pulgada. Situado
en la pequena pelvis entre la vejiga orinaria por delante, y
128 t<
el recto por detrás, tiene una direccion oblícua de abajo
arriba y de delante atrás; difiriendo en esto de las hembras
de los irracionales, en las cuales se dirije en el sentido del
mismo eje del abdomen, lo que facilita mucho mas el par
to. Su interior está guarnecido de arrugas generalmente
trasversales, poco numerosas é irregulares por arriba , mas
abundantes y salientes hacia abajo. Estas arrugas no son
pasajeras como las que se notan en la superficie de las de
más membranas mucosas ; pues no se borran sino .con la
edad, y consecutivamente á reiteradas cópulas y repetidos
partos. Junto á la abertura esterna de la vagina ó de la vul
va , se encuentra una membrana llamada « hymen,» de
forma semilunar, parabólica ó circular, y que parece desti
nada á impedir la entrada en la vajina, pero sin obturar del
todo este canal. El hymen , cuya existencia por largo tiem
po ha sido negada sin razon , pero cuya integridad ó falta
son senales equívocas de la virginidad , se desgarra en las
primeras cópulas ; y entonces encuéntranse en su lugar
unos tuberculitos rojizos, redondeados ó aplanados, cuyo
número varía de dos á seis, y llamados carúnculas-nurtifor
mes. —La abertura llamada vulva está cercada por dos re
pliegues dichos grandes lábios, cuya organizacion nos pre
senta, de dentro á fuera, una capa mucosa, prolongacion
de la mucosa vajinal ; una capa musculosa formada por un
músculo que circunscribe la abertura de la vulva ; una capa
de tejido erectil; y por último, una capa de piel guarnecida
de folículos y de pelos. En el ángulo ó comisura superior
de los grandes lábios, hay un órgano parecido al pene, lla
mado Clitoris. Este clítoris en efecto, se halla igualmente
formado por un cuerpo cavernoso y terminado en su parte
anterior por un glande al cual cubre un prepucio formado á
espensas de la mucosa vajinal. Sin embargo, el clítoris ge
neralmente es mucho mas pequeno que el pene ; su cuerpo
cavernoso es mucho mas denso, y menos apto para dejarse
penetrar por la sangre ; la uretra no atraviesa este árgano,
cual en el pene del hombre, etc. Del prepucio de este cli
toris, que algunas veces es tan voluminoso como un miem
bro viril, se estienden sobre la cara interna de los grandes
lábios, y hasta su parte media, otros dos repliegues llama
dos« pequenos labios ó ninfas,» y cuya organizacion es igual
á la de los grandes labios.
Por último , el aparato de lactacion se compone de las
« mamas ó tetas,» glándulas situadas en una masa de tejido
celular, en la parte anterior y superior del pecho. Su nú
mero en los animales, está generalmente en razon directa
del de los hijuelos que acostumbran dar á luz. Las mamas
se componen, primero de una glándula llamada « mamaria»
con sus conductos secretorios llamados canales « lactíferosó
galactóforos »; 2.° De una masa de tejido celular adiposo,
en el cual se halla sumergida la glándula, y á cuyo elemento
deben sobre todo las tetas su volumen y forma; 3.0 De una
capa esterior de piel muy fina, muy suave, mas delicada y
blanca que la de las demás regiones del cuerpo, sin arrugas
ni repliegues. Del centro de la mama se levanta un tubér
culo, llamado « pezon,» que no es sino una masa de tejido
esponjoso, erectil , en torno de la cual se hallan los orificios
de los conductos escretorios. En el pezon , la cutis toma
otro color y carácter ; forma al rededor una aréola, de color
de rosa en las jóvenes, de color mas moreno en una edad
avanzada, y cuyo sistema capilar es tan delicado que se co
lora, lo mismo que el rostro, por el pudor y las pasiones.—
Existe en el hombre un rudimento de este aparato; pero la
glándula mamaria , sumamente pequena se halla como en
miniatura ; la aréola del pezon es de color menos vivo, me
nos rugosa, y está cubierta de pelos. Sin embargo en la época
129 It
flexiones ; no solo se encuentraanalogía de organizacion en
tre los dos sexos, comparando en cada uno los testículos y
los ovarios, los epididimos y las trompas de Falopio , los án
gulos ó cuernos de la matriz y los canales deferentes,las ve
sículas seminales y el cuerpo del útero, el pene y la vagina;
sino que tambien se ha averiguado la misma analogía en los
vivíparos y los ovíparos. En efecto, M. Emmert ha proba
do que las aves, en las cuales no se habia encontrado pri
mitivamente mas que un solo ovario, tienen dos, y dos
oviductos. Enseguida F. Tiedemann distinguió en aquel
oviducto tres partes, que ha considerado corno análogas de
la trompa del útero y de la vagina de los mamíferos. Por
último, si Saint-Hilaire no encuentra en aquellos oviductos
mas que dos partes, una que corresponde á la trompa , y
la otra al cuerno de la matriz, dicho anatómico refiere al
cuerpo del útero lo que se llama en las aves «bolsa de Fa
bricio,» y á la vagina, lo que se llama « bolsa de copulacion.»
No pretendemos discutir aquí los motivos en que fundan
estos sábios la realidad de sus analogías ; nos limitarérnos
tan solo á decir que en el útero único de la muger es posi
ble hallar alguna semejanza con el útero bicorne de los ma
míferos. Lo que se llaman ángulos superiores del órgano
en nuestra especie es efectivamente lo análogo de los cuer
nos del útero en los cuadrúpedos ; y lo que lo prueba es que
son los mismos vasos los que se distribuyen á unos y á otros.
Saint-Hilaire piensa que los cuernos y el cuerpo de la ma
triz, que segun la anatomía humana se considerzn como
dependencias de un mismo árgano, son dos distintos: el
uno (los cuernos) alimentado por las arterias espermáti
cas ; y el otro (el cuerpo) nutrido por las arterias uterinas.
Ambos pueden hallarse en los animales, en relaciones de
desarrollo inverso, y por ejemplo, la especie humana y el
conejo, presentan bajo este aspecto los dos estrernos ; en la
primera, el cuerpo del útero es muy voluminoso, y los
cuernos apenas apreciables; y en el conejo, al contrario ,
el cuerpo del útero es rudimentario, casi nulo, y los cuer
nos muy considerables.
de la pubertad se entumece á veces aquella. glándula ; y en
algunos casos, aunque muy raros, por la presion se ha visto
que daba un líquido. Humboldt, en su viage á las regiones
equinocciales del nuevo continente, trae la observacion de
un hombre de 32 anos, el cual mantuvo por espacio de cin
co meses á su hijo con un líquido azucarado que vertian sus
pechos, sin darle otro alimento.
Tales son los órganos genitales de uno y otro sexo en la
especie humana : en esta, lo mismo que en los animales su
periores, jamás se hallan reunidos los dos sexos en un mismo
individuo. En vano han supuesto las artes hermafroditas
humanos : la naturaleza jamás los ha presentado, y los seres
que corno tales han sido considerados, no eran mas que in
dividuos disformes, que presentaban alguna conformacion
viciosa de los órganos genitales, y que lejos de poderse re
producir solos, por lo comun no podian desempenar la fun_
clon de sexo alguno. Por la sola comparacion de los órganos,
Galeno y Avicena hablan dicho que los dos sexos no se dife
renciaban mas que por la situacion y el desarrollo, siendo las
partes esteriores en el hombre, é interiores en la muger ; en
el hombre, el útero renversado al esterior y conteniendo
los ovarios ó testículos ; en la muger estas partes se hallan
en lo interior. Los testículos y los ovarios, como suminis
trando la materia por la .cual concurre cada sexo á la ge
neracion ; los conductos deferentes y las trompas de Fa
lopio ,Icomo conductores de dicha materia ; las vesículas
seminales, y el útero, como los reservatorios donde se pone
aquella en depósito ; finalmente, el pene y la vagina, cómo
destinadas á su eliminacion , eran partes consideradas como
análogas en cada sexo. Pero cuando mas tarde el sistema de
los ovaristas fué adoptado por casi todos los fisiólogos, se
desechó esta comparacion: se consideró el sexo hembra co
mo el principal, y el sexo macho como una degeneracion de
aquel. Hoy dia , en que los esfuerzos de los zoologistas tien
den á referir todas las diferencias que presentan los anima
les y los órganos á la unidad de organizacion , se ha vuelto
á la idea de los antiguos, pero mejor concebida, y apoyada
en lc que Geoffroy, Saint-Hilaire llama principio de las co
Viages.
LA GRUTA DE ELÍAS, EN EL MONTE CARMELO.
El grabado que acompana á este artículo, representa una
de las grutas del monte Carmelo, en la que habitó el pro
feta Elías. El célebre poeta Lamartine hace mencion de ella
en su Viage á Oriente, y con este motivo reproducimos aquí
uno de los trozos de la poética descripcion que hace del Car
melo en la citada obra.
« El dia 21 de octubre á las seis de la manana, salimos
de Nazareth. Todos los religiosos espanoles é italianos del
convento reunidos en el patio, nos rodearon cuando íbamos
á montar á caballo, ofreciéndonos, unos sus votos y ora
ciones para el éxito de nuestro viage, y otros provisiones
frescas, pan escelente, cocido aquella misma noche para
nosotros, aceitunas y chocolate de Espana. Al salir de Na
zareth , costeamos una montana cubierta de nopales é hi
gueras; á mano izquierda se abre un valle verde y umbro
so; una linda casita de campo que recordaba al verla las
quintas de recreo de nuestra Europa, estaba sola y puesta
como en un cuadro sobre el declive del valle. Habíamos
andado dos horas de camino cuando entramos en una serie
TOMO III.
de pequenos valles que circulan graciosamente entre mon
tecillos cubiertos de hermosas selvas y de monte bajo. Estas
selvas separan las llanuras de Kaipha del pais de Nazareth y
del desierto del monte Tabor. El monte Carmelo, cordillera
elevada de montanas que:empieza en la corriente del Jordan,
y viene á rematar en pico sobre el mar, se dibujaba ya sobre
nuestra izquierda ; su línea, de un verde sombrío, se despren
de y destaca sobre un cielo de un azul subido, atelaranado
con los vapores cálidos parecidos á los que salen de la boca de
un horno. Sus costados escabrosos están sembrados de una
vegetacion fuerte y vigorosa. Por todos lados hay una capa
forrada de arbustos dominados acá y allá por las cabezas
elevadas de los robles; manchas pardas, cortadas natural
mente en formas estranas y colosales, atraviesan de vez
en cuando esta capa de verdura, reflejando juntamente los
rayos del sol. Esta es la perspectiva que teniamos á perder
de vista sobre nuestra izquierda ; á nuestros piés los valles
por donde caminábamos bajaban en pendiente suave, y co
menzaban á estenderse por la hermosa llanura de Kaipha.
17
130 §c
Trepamos por los últimos conos de tierra que nos separaban
de ella, y no la perdimos de vista sino para descubrirla de
nuevo. Estos montones de tierra entre la Palestina y la Si
ria marítima, son unos parajes los mas deliciosos y al mismo
tiempo mas solemnes que habiamos contemplado en todo el
viaje. Aquí y allí los bosques de robles abandonados á su
vegetacion silvestre, forman claros estensos cubiertos de una
alfombra tan aterciopelada como en nuestros prados de
occidente ; por detrás, la cima del Tabor se eleva como un
magestuoso altar coronado de verdes guirnaldas en un cielo
de fuego; mas allá la cima azulada de los montes de Gel
boé y de las colinas de Samaria, se destacan trémulas en el
vago horizonte. El Carmelo corre su cortina con grandes
pliegues sobre uno de los lados de la escena, y las miradas,
al seguirla, llegan hasta el mar que lo termina todo, como
un cielo en último término de un hermoso cuadro de
paisaje.
« Fuímos sorprendidos en medio del dia por una tormen
ta; nunca he visto otra mas terrible; las nubes se elevaron
perpendicularmente como torres por cima del monte Car
melo; poco des
pues cubrieron
toda la larga cres
ta deaquellacade
na de montanas,
lasquepoco antes
tan serenas y bri
llantes , fueron
poco á poco su
mergidas en olas
arrolladas de ti
nieblas que sur
caban acá y allá
por regueros de
fuego. En pocos
momentos el ho
rizonte serebajó,
estrechándoseso
bre nosotros, no
se oian truenos,
sino unespecie de
redoble mages
tuoso, contínuo y atronador, ( omo el ruido de las olas sobre
las costas durante una borrasca. Los relámpagos serpentea
ban verdaderamente como torrentes de fuego en el cielo por
cima de las negras faldas del Carmelo; los robles de las
montanas y de las colinas por donde caminábamos todavía,
se doblaban como si fuesen canas; nos hubiera arrebatado
el viento que salía de lasgargantas y de las cavernas, á no
habernos apeado de nuestros caballos, y si no hubiésemos
encontrado un abrigo detrás de una alta pena , en el cauce
seco de un torrente. Las hojas secas de los árboles arreba
tadas por el huracan , caian arremolinadas sobre nuestras
cabezas. Acordéme entonces de la Biblia y de los prodigios
de Elías, del profeta esterminador sobre el monte, y cuya
gruta no estaba de allí muy lejos.
« La tormenta no duró mas de media hora, y bebimos el
agua llovediza que habia caido en las mantas de fieltro de
nuestros caballos. Descansamos algunos momentos en la mi
tad del camino de Nazareth á Kaipha , y volvimos á poner
nos en marcha siguiendo por la falda del monte Carmelo, la
montana que estaba á nuestra izquierda, y una vasta lla
nura con un rio á la derecha. El Carmelo que íbamos cos
teando de esta manera por espacio de cuatro horas de ca
mino , nos presentó por todas partes el mismo aspecto se
yero y solemne, parecido á un muro gigantesco casi cor
tado á pico, y revestido por todas partes de una capa de
arbustos y de yerbas olorosas; en ninguna parte se le vé
despojado de vegetacion ; algunos fracmentos desprendidos
de lo alto han rodado hasta el llano como ciudadelas, que
allí ha puesto la naturaleza para que sirvan de defensa y
abrigo á las aldeas de los labriegos árabes. A las siete de la
tarde ya nos íbamos acercando á Kaipha cuyas cúpulas, mi
naretes y blancas murallas forman , como en todas las ciu
dades del Oriente, un aspecto alegre y brillante á cierta dis
tancia. Kaipha se eleva al pié del Carmelo en una playa de
blancdarena en las orillas del mar. Esta ciudad forma la
estremidad de un arco cuya otra estremidad la forma San
Juan de Acre. Un golfo de dos leguas de ancho las separa :
este golfo es la playa mas deliciosa que han visto ojos de
navegantes. San Juan de Acre con sus fortificaciones guar
necidas y como endentadas por los canones de Ibrahim Bajá
y de Napoleon , con la cúpula calada de su hermosa mez
quita desplomada, con el sin número de velas que están con
tínuamente entrando y saliendo de supuerto, llama la aten
cion sobre uno de
los puntos mas
importantes que
se han ilustrado
por la guerra : al
fondo del golfo
vése una vasta
llanura cultiva
d a; el monte
Carmelo proyec
tando su gran
sombra sobre
ella; y mas allá
á Kaipha como
una hermana de
San Juan de
Acre, abrazan
do el otro lado
Gruta de Elíaq.
del golfo, y ade
lantandose en el
mar con su pe
queno muelle ,
donde se balancean algunos bricks árabes ; por cima de
Kaipha , una selva de olivos corpulentos, y mas arriba to
davía, un camino abierto en la pena y lindando con el vér
tice del cabo del Carmelo.
«El monte Carmelo empieza á elevarse á algunos minu
tos de camino de Kaipha ; le trepamos por un camino bas
tante hermoso , cortado tambien en la pena sobre la punta
misma del cabo ; cada paso que dábamos nos descubria un
nuevo horizonte sobre el mar, sobre las colinas de la Pa
lestina, y sobre las playas de Idumea. En la mitad del ca
mino encontramos á un padre del Carmelo, que hace mas
de cuarenta anos que habita una casita que sirve de hos
picio á los pobres de la ciudad de Kaipha, el cual sube y
baja dos veces al dia la montana para ir á orar por sus her
manos. Llamónos la ate ncion la dulce espresion de sereni
dad que reinaba en su alma y la alegría de corazon que bri
llaba en todas sus facciones venerables. Esta espresion de
dicha tan apacible é inalterable, no se encuentra mas que en
hombres de vida sencilla, laboriosa y entregada á genero
sas resoluciones.
« Á la puerta del hermoso monasterio que se levanta
hoy dia , nuevamente reedificado desde sus cimientos, y
deslumbrando con su blancura , nos esperaban ya dos re
131 §E
ligiosos que eran unos habitantes de este vasto y magnífico
retiro de cenobitas ; fuimos recibidos por ellos como com
patricios y amigos. Pusieron á nuestra disposicion tres cel
das , provistas cada una de cama, mueble raro y nada usado
en Oriente , una silla y una mesa , y nuestros árabes se si
tuaron con nuestras caballerías y equipajes en los grandes
patios interiores del monasterio. Diéronnos de cenar pesca
do fresco y legumbres cultivadas entre las penas de aquellas
mtonfatatingaaass.,Psaesnatrandoonssuenna lvoeslaadnacthdoeslibcailoacsoan, eysdqeusepudseosmdienan el
mar y las cavernas de los profetas. Una luna serena rielaba
dulcemente sobre las olas, cuyo murmullo y frescura lle
gaba hasta donde nosotros estábamos. Determinamos que
darnos allí todo el dia siguiente para dar algun descanso á
nuestros caballos y procurarnos provisiones; íbamos á en
trar en una tierra enteramente nueva y desconocida para
nosotros, donde no encontrariamos ya ni ciudades, ni aldeas,
y raras veces manantiales de agua dulce: veíamos cinco jor
nadas de desiertos estenderse delante de nosotros. . .
« Dia de reposo, pasado en el monasterio del monte Car
melo , y ocupado en recorrer los puntos mas interesantes
de la montana y las grutas de Elías y los demás profetas que
las habitaron. La principal de estas grutas, evidentemente
tallada por la mano del hombre en la roca mas dura , es
una sala de una prodigiosa elevacion; no tiene mas vistas
que la del mar sin límites, y no se oyen en ella mas que
el ruido de las olas que se estrellan continuamente contra
la arista del Cabo. Cuentan las tradiciones que aquella era
la escuela donde Elías ensenaba la ciencia de los misterios
y de las sublimes poesías. No podia haberse escogido sitio
mas á propósito, y la voz del anciano profeta , senor de una
innumerable generacion de profetas, habla de resonar ma
gestuosamente en el socavado seno de la montana que sur
caba con tantos prodigios, y á la cual iba á dejar su nom
bre! La historia de Elías es una de las mas maravillosas de
la antigüedad sagrada; Elías es el gigante de los bardos sa
grados. »
Estudios históricos sobre la Alemania.
HEIDELBERG.
Heidelberg, situada y como refugiada en medio de los
árboles á la entrada del valle del Neckart entre dos ci
mas coronadas de bosques mas arrogantes que colinas y
menos ásperas que montanas, tiene sus admirables ruinas,
sus dos iglesias del siglo xv,, su encantadora casa de 1595,
con fachada roja y estátuas doradas, llamada la posada del
caballero de San Jorge, sus viejas torres sobre el agua, su
puente y sobre todo su rio , su rio límpido, tranquilo y sil
vestre , en que aovan las truchas, en que abundan las le
yendas, en que se erizan rocas, en que su curso, sembrado
de escollos, no es sino una enmaranada red de torbellinos
y corrientes ; maravilloso rio-torrente en el que puede ase
gurarse que jamás irá á patinar un barco de vapor.
En Heidelberg, en su ciudad, en su valle y en sus escom
bros, la vida del hombre pensativo es encantadora. Lo que
primero llama la atencion es la casa del caballero de San
Jorge, que es verdaderamente un Maravilloso edificio. Fi
gúrese el lector tres pisos con estrechas ventanas sosteniendo
un fronton triangular con gruesas volutas ensortijadas y co
ladas: desde abajo hasta arriba de estos tres pisos, dos tor
recillas-espías con fachadas fantásticas y salientes hácia la
calle ; en fin toda esta fachada pintada de rojo, esculpida,
cincelada, tan pronto burlona, tan pronto severa y cubierta
de alto á abajo de aiabescos, medallones y bustos dorados.
En cuanto el poeta que edificaba esta casa la hubo termi
nado, escribió en letras de oro, en medio del frontispicio,
este versículo humilde y religioso: Si Jehova non cedificet do
mum, frustra laborant cedificantes eam. Esto acaecia en 1595;
veinte y cinco anos despues, en 16O, empezó la guerra de
los treinta anos por la batalla de Monte-Blanco, cerca de
Praga, y se continuó hasta la paz de Westfalia, en 1648.
Durante esta larga ilíada de la que Gustavo Adolfo foé el
Aquiles, Heidelberg , cuatro veces sitiada, tomada y vuelta
á tomar, dos veces bombardeada, fué incendiada en 1635.
Una sola casa se escapó de las llamas, la de 1595. Todas
las demás que habian sido edificadas, sin el Senor, se con
virtieron en cenizas.
Cuando la paz, el elector palatino, Cárlos Luis, que ha
sido denominado el Salomon de Alemania, volvió de Ingla
terra y reedificó la ciudad. A Salomon sucedió Heliogábalo,
al conde Luis el conde Cárlos; despues á la rama palatina de
Vittelsbach-Simmern , la rama palatina de Pfalz-Neuburgo,
y en fin, á la guerra de los treinta arios, la guerra del Pa
latinado. En 1689 un hombre cuyo nombre sirve aun hoy
dia en Heidelberg para asustar á los ninos, Melac, teniente
general de los ejércitos del rey de Francia, pasó á saqueo
la ciudad palatina y la convirtió en un monton de escom
bros. Una sola casa sobrevivió, la casa de 1595.
No tardó en reconstruirse Heidelberg ; pero cuatro arios
despues volvieron los franceses en 1693; y los soldados de
Luis XIV violaron en Spira las sepulturas imperiales y en
Heidelberglas tumt as palatinas. El mariscal de Lorges puso
fuego por los cuatro costados á la residencia electoral ; el in
cendio fué horrible, todo Heidelberg se quemé. Cuando los
torbellinos de humo y llamas que envolvian á la ciudad fue
ron disipándose, se vió una casa, una sola de pié entre
aquel monton de cenizas. Aquella casa era la casa de 1595.
Al presente, la encantadora casa bermeja, con arabescos
dorados, siempre virgen , intacta y arrogante, y la única
digna del castillo entre el amontonamiento de casas blancas
que compone en la actualidad á Heidelberg, se eleva so
berbiamente en la ciudad y hace relumbrar á los rayos del
sol la triunfante inscripcion en que se lee al pasar, que Je
hoya ha sido el artífice y que Jehova ha sido el salva
dor.
Es verdad, porque es preciso decirlo todo, y la devocion
del renacimiento, se sazonaba con fantasías paganas, es
verdad repetimos, que el efecto de este grave salmo se halla
un tanto modificado por esta línea profana que el arquitecto
grabó encima : Prcestat invicta Venus, la cual debe hallarse
)2 132 :E
algo violenta cerca de esta otra inscripcion que corona el
fronton : Soli. Deo. Gloria.
.Despues de haber saludado á la milagrosa casa , debe el
viajero pasar el puente y dirigirse á la montana. En este
pais devastado por las guerras feudales , las guerras monár
quicas y las guerras revolucionarias, las cabanas están cons
truidas con ruinas de castillos, de lo que resultan estranos
edificios. Cerca de Heidelberg hay una casa de un labrador
compuesta del modo siguiente : cuatro tapias de arciila
blanqueadas con cal, una puerta y una ventana en la fa
chada; á la derecha de la puerta, el leon de Baviera coro
nado, llevando el globo y el cetro, esculpido casi de bulto
en una ancha piedra arenisca. A la izquierda de la ventana
otra lápida de piedra rojiza, gran bajo relieve representando
una mano crispada sobre un tajo y medio cortada por un
hacha. Encima del hacha esta fecha borrada 16.... ; debajo
del tajo, esta otra fecha, 1731; entre ambas fechas, esta
palabra RENOVATUM. Nada mas misterioso ni mas siniestro
que este bajo Velieve. No se vé el hombre á quien pertene
ce la mano; no se vé al verdugo que maneja el hacha. Esta
cosa espantosa parece salir de una nube. Los dos bajore
lieves están incrustados en el muro un poco debajo de los
viejos listones del tejado , El leon palatino se -vuelve corno
irritado y furioso hacia esa mano medio cortada. ?Quién ha
llevado allí ese leon ? ?Qué significa ese repugnante bajo
relieve? ?Qué crímen castiga este suplicio? ?Qué singular
azar ha tenido el capricho de completar una granja con este
leon rugiente y esta mano ensangrentada? Una parra car
gada de uvas serpentea alegremente á través de este oscuro
enigma.
Debe visitar tambien el Heidenloch, esto es, el pozo de los
Paganos, que es tal vez la tumba abierta y vacía de un gi
gante, tal vez un aposento druídico, tal vez un pozo de un
campo romano ó el reservatorio pluvial de un convento bi
zantino que ha desaparecido, ó la repugnante fosa sepulcral
de un cadalso demolido, cuyos silenciosos muros han sido
acaso rociados de sangre humana, ó ensordecidos por las
danzas de las brujas alrededor de un osario. Está llena de
tinieblas en la que de noche la luna arroja un rayo lívido.
Los paganos, es decir, los sicamdros, segun unos, los ro
manos, segun otros, han dejado huellas profundas en las
tradiciones populares que se mezclan en Alemania siempre
con la historia. En Lorch, á la entrada del Wisperthal hay
otro agujero, otro pozo de los Paganos, llamado tambien
Heidenloch. En \Vinkel, sobre el Rhin , la antigua Vinice
lla , existe la calle de los Paganos, Heidengass; y en Wiesba
den , la antigua Visibadum, se halla el muro de los Paganos,
Heidenmauer. Y no contamos entre estos vestigios paganos
una especie de arco cuyo machon cubierto de yedras está
cayéndose en la montana detrás de Caub, á una legua poco
mas ó menos de Gutenfels, y al que los campesinos llaman
el puente de los Paganos, Heidenbrukke, porque nos parece
evidente que es la ruina de un puente construido por los
suecos durante la guerra de los treinta arios. Pero á la ver
dad, la tradicion no se engana mucho en este caso ; puesto
que Gustavo Adolfo era casi un Scipion, y lo que hizo á
las orillas del Rhin en el siglo xvli, fué la grande guerra
clásica, la guerra romana. Las mismas estrategias que cuen
ta Polibio en la guerra púnica, las halla Folard y lo prueba
en la guerra de los treinta arios.
A dos leguas escasas de Heidelberg hay un encantador
valle, valle de arqueólogo y valle de poeta. Cuatro viejos
castillos sobre cuatro mogotes de rocas como cuatro buitres
que se miran ; entre estos cuatro torreones una pobre vieja
ciudad parece como que se refugia con terror á la cúspide de
una montana cónica en donde se apelotona dentro de sus
murallas y de donde observa hace seiscientos arios la formi
dable actitud de los castillos. El Neckar parece haber tomado
partido por losdela ciudad y rodea la montana de los ciudada
nos con su brazo de acero. Parece que los bosques se inclinan
hácia este valle de todas partes como esperando el combate.
En ellos se encuentran , entre los encinales y castanares,
grandesbosques de pinos habitados por mochuelos y ardillas.
A ciertas horas todo este conjunto no es un paisage, es una
escena , y se está esperando el momento en que los actores,
aquella ciudad y aquellos castillos, aquel hormiguero de
enanos y aquellos cuatro gigantes petrificados , van á reco
brar la vida y comenzar la accion. Este admirable sitio se
llama Neckarsteinach. De uno de estos cuatro torreones se
ha hecho una granja, del otro una quinta. Los otros dos
que se encuentran completamente arruinados, devastados
y desiertos, tienen una curiosa historia. El uno se llamaba
en el siglo xli y aun se llama hoy Shwalbennest, lo que
significa « nido de golondrina.» Está en efecto como saliente
y construido como por una golondrina gigantesca, sobre
una mensula de roca, en la cima de un enorme monte de
piedra rojiza. Era en tiempo de Rodolfo de Habsburgo, la
guarida de un espantoso noble-bandido que era conocido
con el nombre de Bligger-el-Azote. Todo el valle, desde
Heilbronn á Heidelberg , era presa de este milano con faz
humana. Como á todos sus semejantes, la dieta le mandó
llamar, pero Bligger no se presentó ; el emperador lo puso
fuera de la ley ; Bligger lo tomó á risa. La liga de las cien
ciudades envió sus mejores tropas y su mejor capital] á si
tiar el nido de la golondrina ; y en tres salidas esterminó
Bligger-el-Azote á los sitiadores. Este Bligger era un com
batiente de estatura colosal y que heria con el brazo de un
herrero. En fin, el Papa le escomulgó, así como á todos sus
parciales. Cuando Biigger oyó leer al pié de su muralla, por
uno de los mesnaderos del santo imperio, la sentencia de
escomunion, se encojió de hombros ; pero al dia siguiente,
al dispertar halló su burgo desamparado y la puerta y la po
terna tapiadas: todos sus hombres de armas habian aban
donado de noche la ciudadela maldita, y habian tapiado las
salidas. Entonces uno de ellos, que se habia ocultado en la
montana, desde una roca de la que se registraba el interior
del castillo, vió á Bligger-el-Azote pasear con la cabeza baja
y á paso lento por su patio; no entró ni por un momento en
la torre y así se pasó todo el día solo y haciendo resonar el
pavimento enlosado bajo su talon de acero. En el momento
en que el sol se ocultaba detrás de las colinas de Neckarge
mund, el formidable burgrave cayó cuan largo era sobre el
pavimento: estaba muerto. Su hijo no pudo relevar á su fa
milia de la escomunion sino haciéndose cruzado y trayendo
de la Tierra Santa la cabeza del sultan, la cual figura todavía
hoy en medio del escudo de un caballero de piedra, que se
llama Ulrico Landschad , hijo de Bligger,, y que duerme
echado sobre una tumba en la iglesia de Steinach. Esta fa
milia se halla hoy estinguida.
?No es esta una bella historia, que merece mejor la pena
de ser contada que las grandes batallas y los matrimonios de
los príncipes? Y todo esto hay que recogerlo de la memo
ria del pueblo! Los historiadores desdenan estos detalles,
diciendo que es pequeno ; nosotros lo calificamos de grande.
Son cuentos de viejas , dicen ellos; pero ? se conoce acaso
cosa mas magnífica y terrible que los cuentos de viejas? En
cuanto á nosotros, nos parece Homero tan sublime que
colocamos á su Ilíada entre los cuentos de vieja. A pro
pósito de esto, Buchanan , hace una candorosa confesion ;
hé aquí lo que escribió al hablar de Macbeth : Mulla hic
Descripció
| Puntuació | |
| Títol | Abeja, La. No. 3 (1 enero 1864), p. 119-158 |
| Descripció | Informació addicional del títol: revista científica y literaria ilustrada, principalmente extractada de los buenos escritores alemanes por una sociedad literaria |
| Títol addicional | Revista científica y literaria ilustrada, principalmente extractada de los buenos escritores alemanes por una sociedad literaria |
| Editor | Biblioteca de Catalunya |
| Data de publicació | 2008 |
| Data del document original | 1864 |
| Tipus de recurs | Text |
| Format | |
| Font | Publicació original: Barcelona : Librería de D. Juan Oliveres, [1862-1870], No. 1 (1 enero 1862)-No. 3 (1 enero 1964) |
| Llengua | spa |
| Relació | http://cataleg.bnc.cat/record=b1056597~S10*cat |
| Gestió de drets | Còpia permesa amb finalitat d'estudi o recerca, citant la font "Ateneu Barcelonès". Per a qualsevol altre ús cal demanar autorització |
| Resolució | 150 ppp |
| Compressió | JPEG, compressió baixa |
| Definició | 8 bits |
| Història de canvis | Imatge original TIFF, sense compressió, a 300ppp |
Descripció de la pàgina
| Títol | 04_No. 3 (1 enero 1864), p. 119-132 |
| Transcript | » 119 Recuerdos históricos sobre la antigüedad griega ,y romana. Comidas. — Daimon.— Educacion. 1.0 ENTRE LOS GRIEGOS. La diferencia que se notaba en el lujo de la mesa entre las diversas cepas griegas, caracteriza perfectamente su estado de cultura. Mientras que los espar tanos no buscaban en sus syssitios (comidas en comun), mas que la satisfaccion,de la necesidad corporal, la cultura mas fina y sensual de los beocios, les hacia encontrar una gran fruicion en una comida regalada, al paso que entre los grie gos de Sicilia alcanzó la mesa un acicalamiento extraordi nario. Los griegos hacian tres comidas diarias : 1.0 El des ayuno, que consistia en pan mojado en vino puro ; 2.°, la comida que solia verificarse probablemente á mediodia ; y finalmente 3-.°, la comida principal, la comida que correspon dia á la coma romana, que se efectuaba por la tarde, aunque no es posible determinar la hora. El mismo número de co midas se encuentra ya en los tiempos mas antiguos, aunque sus nombres no concuerdan con los de los posteriores. La cena, ó la comida á la francesa, como diríamos ahora, era, como comida principal, la hora de la sociabilidad, ora se tratase de un banquete con motivo de algun sacrificio (los banquetes públicos del pueblo se llamabanchtra,;, y en ellos recibia cada cual su pitanza) ; ora de una fiesta de familia (natalicio, marcha, regreso de un amigo, etc.); ora fuese un festin hecho á costas de todos los convidados, que con tribuyesen con su dinero ó con platos preparados ; ora con vidase un solo individuo á sus propias costas á sus amigos. La invitacion se hacia el mismo dia en que se daba el ban quete. Tarribien eran bien venidos los no convidados, segun se ve por aquel pasage de Platon en que Sócrates lleva consigo á Aristodemo al festin de Agathon, el Qua' se es mera en. agasajar al no-convidado. Pero, como no podia menos de suceder, abusábase muchas veces de esta hospi talidad, por los parásitos sobre todo, que se l'acial un mo do de vivir de presentarse en mesas bien servidas, cuando eran jóvenes los que daban el banquete , y que procuraban hacerse hasta cierto punto necesarios haciendo reir á los circunstantes, ya á costa agena , ya á costa propia ; ó ha ciendo el papel mas ruin de anuladores, como el Artotrogo del Miles gloriosas de Platito; ó haciéndose serviciales. Exi gia el buen parecer que los convidados se presentasen ves tidos con decencia, y hasta con pulcritud. Comian recosta dos, ordinariamente dos personas en un cojin , apoyando el brazo izquierdo en el alrnohadon que tenian á la espalda, dejando libre el derecho. Ordinariamente el que daba el banquete senalaba á los convidados los puestos; el de distin cion era, al parecer, el lado del anfitrion. Antes de comer, les quitaban los esclavos el calzado, y les lavaban los piés ; en seguida presentaban agua en palanganas para lavarse las manos, con una tohalla , operacion que se repetia despues de comer. Como no usaban cuchillos ni tenedores, dícese de los golosos que se encallecian las manos contra las que maduras, ó llevaban guantes para poder llevar á la boca los manjares calientes. Las cucharas eran generalmente de metal. No tenian manteles ni servilletas ; pero se limpiaban las manos con miga de pan. El servicio de la mesa corria á cargo de esclavos ; y muchas veces llevaban los convidados consigo los suyos. La direccion y vigilancia del todo la te nia un esclavo inteligente en la materia. En tiempos mas antiguos , la comida era sencillísima ; pero mas adelante se estremó el lujo de la mesa de un modo increible. El plato principal , sobre todo para las clases no acomodadas, era una especie de gachas, pan y legumbres, malvas, ensalada, coles , habas, lentejas, cebollas, etc. ; enseguida platos de carne de cordero, de cabra, tocino ; y finalmente pescado, que era el plato mas importante. Tam bien comian caza. La comida diaria era preparada por es clavas bajo la direccion del ama de la casa. Cuando se tra taba de dar un banquete sonado, alquilaban ordinariamente un cocinero; los cocineros sicilianos eran los mas reputados. Cada convidadó solia tener su mesita. Despues de comer , quitaban las mesas, se barria el suelo, traian agua y poma das, y muchas veces guirnaldas, y con el jarro una especie de jabon ; á lo que seguian las libaciones con la fórmula ordinaria. Luego traian los postres que consistian en frutas, sal, sin duda para mover la sed, y diversas pastelerías, queso, de Sicilia sobre todo, y bollos. Con los postres em pezaba la bebida, avivada por los chistes y la jovialidad, la música y el baile, y con dichos agudos, segun se echa de ver por el Simposion de Platon , aunque los profundos con ceptos y la forma perfecta de la conversacion de dicha obra, no nos permiten suponer que representase un cuadro fiel y al natural de aquellos festines. El principal objeto del sim posion era la bebida. Entre las mejores clases de vinos de Grecia , tan famosa ya bajo este respecto, se citaban los de Tásos, Lérnnos, Naxos, Pramnos, y sobre todos el de Chio. Tambien mezclaban varias clases de vinos, y á veces echa ban al vino sustancias estranas, como especias, miel, etc. Generalmente bebian el vino aguado, ya caliente, ya he lado, ya refrescado con nieve. El beber el vino puro, era tenido por grosero 6 bárbaro ; y hasta la mezcla con agua por partes iguales, se consideraba demasiado fuerte. Pero no siempre la mezcla llevaba la misma proporcion. Hacíase la mezcla en vasijas al intento, de las cuales la sacaban des pues para verterla en las copas. La direccion del simposion corria á cargo de un individuo de la compania, nomItrado presidente, ya por eleccion , ya por la suerte; este era quien determinaba la mezcla del vino, dirigía la diversion é im ponia castigos, los cuales solian consistir en tener que vaciar el penado de una tirada una gran copa de vino. Sazona ban la conversacion preguntas chistosas, enigmas, acerti jos y algunos juegos ó pasatiempos. El que no resolvia el tema que se le proponia debia , en castigo de su torpeza, beber una copa desmedida. Tambien tenian que beber los convidados brindando unos á otros y siguiendo el turno, que venia de la derecha. A veces realzaban la funcion la aparicion de mugeres flautistas y representaciones mímicas. '2.° ENTRE LOS ROMANOS. Aquí hemos de tomar en cuenta ante todo la diferencia de los tiempos, ya que las comidas festines fueron subiendo de la sencillez mas parca á la prodigalidad mas desatinada. En los tiempos mas antiguos, aparecen como plato general unas gachas, puls , de espelta, >5 120 l< far , ador,, que siguieron usándose por los pobres, cuando ya los ricos no se acordaban de ellas. Comian tambien ver duras, olera , y legumbres, legumina , pero poquísima carne. Las comidas se distribuyeron despues por este órden : el jentaculam era el desayuno; la hora no estaba determinada; consistia en pan condimentado con sal 6 especias, pasas, aceitunas, queso, etc., ó leche y huevos. El prandium no era almuerzo , sino mas bien comida ; verificábase ordina riamente á la hora sexta, esto es, á mediodia , consistiendo ora en platos calientes, ora en manjares ; restos probable mente de la ccena del dia anterior. Conforme creció el lujo, se le agregaron olera , crustáceos, pescado, huevos, etc. Bebian entoncesmu/sum (I), vino , y sobre todo la calda (2), á que eran tan aficionados. La espresion merenda (de donde hemos formado merienda, comida para nosotros entre la principal y la cena) parece que era sinónimo de prandium. La comida principal era la cana , á la hora nona, la última del dia , entre mediodía y la puesta de sol, por donde iba variando segun las estaciones. En invierno ia retardaban algo para quedar antes libres de todos los quehaceres. La ccena duraba mucho rato, puesto que servia, no solo de restaurativo , sino de pasatiempo tam bien ; hasta entre las personas tenidas por sóbrias, duraba mas allá de tres horas. Constaba siempre de tres partes : gustuS ó gustatio , y tam bien promulsis ; fercula , que consistia en varios servicios; y postres, mensa; secundce. Los platos preliminares, gustus , debían escitar el apetito y facilitar la digestion , por lo cual solían comer lactuca, crustáceos, pescado lijero con salsas picantes , y al principio huevos, de donde el refran ab ovo usque ad mala. En este primer acto bebían mulsurn , de don-. de el llamar tambien promulsis esta parte de la ccena. Los principios ó entradas de la ccena propiamente tal, se distin guian con los epítetos prima, altera, tertia ama; en tiem pos anteriores no habia mas que dos. Los postres, que no podían faltar, consistian en pastelería (bellaria), fruta fresca y seca y platos artísticos de boato (epideipnides). Marcial , entre otros-, habla de lo que los franceses llaman la carie, esto es, del catálogo de los platos que se tenian dispuestos. DA1MON. En Hornero no aparece todavía ninguna dife rencia esencial entre las palabras Daimon y Deos ; tan solo en ciertas composiciones, se echa de ver que h.:my indica un poder divino oscuro que mueve el asombro y el terror. Hasta Hesíodo no aparecen los daíniones como una segunda clase de seres sobrehumanos. En Op. y D., 122, dice que los hombres de la edad de oro, despues de su vida terres tre, se convirtieron en daíniones , seres buenos y etéreos, custodios de los hombres, que, invisibles, se ciernen sobre la tierra y en todas partes, ven lo bueno y lo' malo, y con ceden riquezas, propiedades que Homero atribuye á los dioses. Entre los romanos venian á representar el mismo papel, siendo unos seres por el mismo estilo, los Dii indige tes , como Rómulo, Eneas, Latino. Segun la opinion de los griegos posteriores, á todo •hombre, ya desde que nace, le acompana un tic/ir/ron protector ó sea genio. La dife rencia que despues se introdujo entre daímones buenos y malos se atribuye á Zaleuco. Tales, segun dicen, fué el pri mero que estableció la diferencia entre dioses, daímones y héroes. Segun las ideas propagadas por los filósofos, son los daímones unos seres etéreos, que ocupan un lugar entre los hombres y los dioses, que protegen á los hombres; su (1) Bebida hecha de mosto y de miel ; pero tambien se le echaba vino. Era propia sobre todo del prandium. (2) Bebida caliente, probablemente con especias, hecha de vino y agua calienie. Para nrepararla y mantenerla caliente, tenian los romanos unas vasijas al intento con doble fondo , echando en el exterior ascuas ú agua hirviendo. ben á los dioses sus súplicas y plegarias, y bajan á la tierra los dones y mandatos de los dioses. Ciceron traduce esta palabra por lares. Para los filósofos posteriores, eran los daí mones sobre todo las almas de los difuntos, manes , lemu res. Para los escritores eclesiásticos, vino á significar esta palabra el espíritu malo, el diablo, de donde demonio. EDUCACION. — 1. Griega. Ya en la educacion , lo mismo que en todos los círculos de la vida privada y pública , apa rece patente la diferencia de cepas entre los griegos. Mien tras que en la cepa dórica, y sobre todo en Esparta , donde todo se dirigía á atar al estado la existencia toda del indi viduo que en él se perdía , ya desde la ninez se le hacia es trado á la familia, siendo el objeto esclusivo de su cultura la utilidad del estado, reinaba en la cepa jónica (y como representante de ella podemos considerar aquíá Atenas) un modo de ver mas delicado;de la relacion del individuo' con la comunidad ; de modo que, entre los atenienses, sin me noscabo de los intereses del estado (que eran privilegiados para el ciudadano de Atenas), se reconocian y respetaban tambien los otros costados y relaciones de la humana natu raleza, que sostenia sus fueros y suindependencia ; de donde resultó que, no solo se consentia una cultura que no de pendia inmediatamente del estado, sino que hasta cierto punto se exigía, puesto que la carencia de ella se reputaba como impropia de todo ciudadano libre. Esta peculiaridad de los atenienses de la cual habla Tucídides con tanta filo sofía y elocuencia en su paralelo con Esparta (véase, entre otros pasages, la oracion de PerícIes), hubo de ejercer na turalmente una influencia decisiva en los principios funda mentales de la educacion. La fuente donde tiernos de ir á buscar noticias sobre la educacion en la edad heróica , es prin cipalmente Hornero y mas, tratándose de la educacion de los soberanos ó príncipes, por cuanto el pueblo se presenta todavía muy en lontananza, como una masa inarticulada, aunque no sin algunos derechos. El representante heróico de la educacion es el sábio Centauro Quiron , maestro de Jason y de Aquiles, y de otros héroes mozos. Les instruye en la caza y en el manejo de las armas, en la medicina, en la adivinacion y en el derecho y las leyes. Les ensena á te ner por sagrado el juramento, á temer á los dioses y á apla car sus iras. Despues que el ama (en Hornero; en pinturas posteriores, la misma madre), ha criado al nino, va crecien do este á la vista de los padres y de la ninera. El padre gusta de jugar con el nino y le balancea en sus brazos. Ya muchacho, se le da un hombre de alguna edad , un compa nero dependiente, como guia y amigo (Fénix y Pátroclo , hospedados entrambos por Peleo como nobles desterrados, como lo fué mas tarde Adrasto por Creso, que le confió la guardia de su hijo). La tradicion antigua no dice una pa labra de esclavos. La cultura intelectual del muchacho con sistia entonces especialmente en el canto acompanado de la cítara (Orfeo y Lino son citados por la tradicion como maestros del arte). En breves sentencias morales se le in culca al muchacho la sabiduría y la cordura. Ya desde muy temprano se encuentran los principios de la elocuencia ( Nestor y Ulises). Algunas instrucciones en medicina y la mántica (adivinacion), venian á cerrar el círculo de la cul tura en aquel tiempo. Del arte de escribir se encuentran á lo sumo los primeros principios, quizás geroglíficos. Ya desde muy temprano eran conocidos los ejercicios gimnás ticos ó agoníticos, segun se echa de ver por algunos pa sages de la Ilíada , aunque no se haga mencion todavía de gimnasios ó palestras. La educacion de las mugeres se limi taba á labores femeninas, á hilar y tejer, aunque no que daban completamente excluidos la música y el canto. Si pasamos ahora á la educacion que se daba en Atenas, Como representante del jonismo, y sobre todo de la cultura griega , vemos que la educacion es, en lo esencial , tina ta rea de la familia, sin que por esto se aparte enteramente del objeto que debe proponerse el estado. A los cinco 6 siete dias de nacido, era admitido el nino en la familia con toda solemnidad por medio de una fiesta (1), por donde venia á declarar el padre si quena educar al nino ó exponerle. A los diez dias se celebraba otra fiesta (véase la nota al pié). Las amas, (dida en catalan) (pues por maravilla criaban las madres acomodadas), eran por lo mas esclavas, aunque tarnbien desempenaban este cargo ciudadanas pobres, y so bre todo naugeres de Laconia , que para el intento eran tan estimadas por aquel tiempo en Atenas corno lo sor entre • nosotroslas pasiegas. Despues se encargaba del nino la muger que desempenaba las funciones de ninera y de aya, y cuidaba del nino, lo llevaba, y le hacia dormir, por cuanto no era conocida aun la cuna, que se inventó mas tarde. Nofaltaban juguetes, crepundia, ni munecas. Cuando el nino era demasia do travieso, le renían y tarnbien le pegaban ; y ya entonces tenian las amas la mala costumbre de atemorizar á los ni nos, para que tuviesen mas juicio, con cuentos de duendes é imágenes espantosas. Tam bien hacian su papel los cuen tos de amas 6 rondallas. Al llegar el nino á los seis anos de edad, lo confiaban al pedagogo. Este era un esclavo, y no siempre muy instruido ; reducíase su tarea á acompanar al nino por todas partes, sobre todo á la escuela y al gimna sio. La primera ensenanza que daba, consistia en leer y es cribir. Se ponía mucho cuidado en la buena pronunciacion. Las escuelas eran establecimientos particulares ; y el estado tenia poca ó ninguna intervencion en la ensenanza ; de ahí era que los pobres , en oposicion á los ricos, solian dedi carse de muy ninos á un oficio mecánico ; y tambien suce dia que en algunos casos, aunque muy raros, no recibían los ninos ninguna ensenanza. Los maestros de primeras le tras no eran muy considerados, por cuanto los mas de ellos se dedicaban á la ensenanza sin vocacion ni inclinacion , y solo para ganar el sustento ; mas esto no quitaba que hu biese tarnbien entre ellos hombres de mérito y respetados. Los maestros vivian exclusivamente de los honorarios, que eran mas 6 menos subidos segun la fama y habilidad de los mismos. La clase empezaba temprano por la manana hasta bastante entrada la tarde (Solon. Ley en Esquin. en Ti marc. , p. 37). Ensenábanse tambien en estas escuelas los elementos de la aritmética. Al salir de la primera ensenan za, entraban los muchachos en otra mas elevada, la que consistia especialmente en la lectura y en recitar de memo ria pasages Selectos de los poetas. Los cimientos de esta en senanza eran, además de poesías morales y apólogos, las fábulas de Esopo en especial, y los cantos de Hornero, cuyo uso nunca alcanzaron á desterrar de las escuelas las doctri nas de algunos filósofos, que pretendían que la lectura de Homero por los jóvenes era perjudicial á las costumbres, por la pintura indecente que hace el poeta de los dioses. A pesar de estas con,ideraciones, siguió siendo Hornero la (1) Esta tiesta de familia entre los atenienses, se celebraba cinco ó siete dias dt.spues de nacido el nino, llevando á la criatura en torno del hogar, y encomendándola al cuidado de los dioses domésticos. Acuiiian los parientes, en el acto de darle el nombre, en torno del nino Cuando era varon la cria tura, se adornaba la puerta de la casa con guirnaldas de olivo ; y cuando hembra , con guirnaldas de lana. Disponiase un banquete para deudos y ami gos, los cuales acudian con regalos, y se entregaban con la familia al alegre festin. A los diez dias se celebraba otra tiesta parecida, acudiendo tambien parientes y amigos al sacriticio y al banquete ; y esta tiela se consIderaba por la ley como una prueba de que la criatura habla sido reconocida por el padre como le,lítinia.. Los padres , los parientes, amigos resclavos , hacian regalitos a la criatura, y le daban el nombre que habla de llevar, bien que esto último se verificaba a veces en la tiesta anterior. TOMO 111. fuente y el centro de la cultura griega. Agregabas° .á esta .ensenanza gramatical (así se la llamaba generalmente; , cuando llegaban los muchachos á la edad de trece anos, la musical, la que se cultivaba , no solo por recreo,. sino , so bre todo para que pudiese emplear la juventudl as horas de ocio, segun dice Aristóteles. Los principales instrumentos eran la cítara y el harpa ; la flauta no fue siempre tan esti mada, porque no se podia cantar con ella. De las ciencias, la que con preferencia se cultivaba era la geometría ; y ya sabernos por Platon cuanta importancia se le atribuia para promover la cultura intelectual. Formaban tambien parte esencial de la educacion , los. ejercicios en la gimnástica, los que no empezaban antes de los siete anos de edad, y que empezando por lo mas fácil, y adecuado á las fuerzas infantiles, corno la pelota, la car rera, iba subiendo por grades á lo mas difícil, como la lu cha , el pugilato y el paricracio. Dábanse con esto la mano los ejercicios del nadar y de la danza. Cuando llegaban los ninos á la adolescencia, se les ensenaba el manejo de las armas y á montar para habilitarlos para el servicio militar. Tenían la direccion de los gimnasios los paidotribas; los so fronistas cuidaban del decoro y del órden ; los aleiptas te nian á su cargo la parte dietética y la frotacion con aceite. La disciplina era rígida, y se ponia especial esmero en el decoro, en la buena presencia y en la decencia. La mayor cultura del espíritu era tarea de los sofistas (como Gorgias , Protágoras), y de los retóricos ( como Isócrates), el cual abarcaba la retórica, la filosofía y la política ; pero de estos conocimientos mas elevados podian participar los ricos so lamente, por cuanto eran muy subidos los honorarios de los sofistas. Isócrates y Arístipo se hacían pagar sus lecciones 1,000 dracmas ( unos 3,400 rs. ) Las escuelas de los sofistas florecieron sobre todo despues de la guerra de Peloponeso, cuando, con el maleamiento de las costumbres antiguas, vino á menos la disciplina en la juventud, y sucedió el des enfreno á la modestia y al respeto para con los ancianos; decadencia de que se queja Aristófanes amargamente. La cultura del bello sexo era lo que podia dar de sí la educa cion doméstica, dirigida por las madres y las ayas; y esta es una de las sombras mas oscuras de la vida helénica; pues las mujeres llamadas hetairas (1), que descollaban por su ingénio y agudeza, volvian la espalda al rubor, que es la prenda mas estimable de su sexo. La familia era sin duda el asiento y el centro de la moralidad y disciplina, mas no de la cultura; y esta carencia no pudo menos dé influir lasti mosamente en la vida del pueblo griego. En Esparta, que podemos considerar corno representante de la cepa dórica, tenia la educacion por objeto, segun ya hemos indicado, avasallar al individuo completamente al estado, resolviéndole en el mismo. Luego despues de na cido el nino 6 la nina, decidian los padres sobre la vida de la criatura, la cual, cuando no pronunciaban su muerte , permanecía con la familia hasta los siete anos de edad. Des de aquel punto pertenecía el muchacho enteramente al es tado y se le entregaba á la disciplina pública. Eran objeto de la ensenanza la gimnástica, sobre todo la que contribuia á desarrollar y robustecer el cuerpo, .y ocupaba el segundo lugar lo relativo á la cultura del entendimiento, como la (1) Hetairas (anticae), Hainábanse entre los griegos las mancebas que auto rizó Solon para mejor guardar á las casadas. En Aténas hicieron un papel importante por su génio , donaire y travesura, relacionadas corno estaban con los homb: es mas emine..tes de su tiempo; de modo que hasta alcanza ron cierta importancia poli tica, y á algunas de ellas se les erigieron esta tuas. Las mas famosas fueron ASPLiSid, Tais , Mirrina, Lamia, Taigelia , Lais , Leaina, Teodota , y sobre todas ellas Frine , de Tespia , que sirvió al estatuario Prasíteles de modelo para sus varias representaciones de Venus. 16 DI 122 g< lectura , la escritura y el estudio de Hornero (que no des- gradualmente una clase particular de hombres cultos y doc conocían los espartanos), así como la música; pero todo en- tos. Mas ni aun por este lado es la vida romana completa senado á la antigua , y con menosprecio de toda innovacion. mente independiente; por cuanto se inclina bajo muchos De esta educacion participaban los que gozaban de todos los conceptos á la etrusca , y participa con ella en general del derechos de ciudadano y los moiakes (1) , y quizás con alguna elemento aristocrático, que tambien se echa de ver en la limitacion los bastardos. Desde los siete anos de edad, Ila- educacion , en frente del democrático de los atenienses, y mábanse los muchachos 1).171,5,).9.. Al llegar á los doce, se les de la ensenanza del servicio divino, puesta en manos de una imponia un tratamiento mas rígido y una vida mas dura. clase del pueblo , como una cosa santa que había que guar Debian andar todo el ano con manto y descalzos, sin ninguna dar con venerador' y carino. Fué con todo un rasgo peen de las comodidades de la vida. Se les incorporaba á una ilas liar de los romanos la mayor consideracion , y por consi la cual se dividia en varias companías. Á los diez y seis anos, guiente la mayor dignidad de la mujer , la que se presenta se les daba el nombre de aL3,s5vxt y los de mas edad de entre desde luego como maestra de sus hijos é hijas, y en brillan ellos se llamaban p.x).21?z,vs;. Los que pasaban de diez y ocho tes ejemplos muestra , como la madre de Coriolano, la de anos se les llamaban elp.s.v1.4-, y dI entre ellos se nombraba á los Gracos, y otras, el gran poder que ejercia sobre sus hi los vigilantes de los muchachos de las ilas. Dirigian la edu- jos. En cuanto nacia un nino, presentábanle tendido en el cacion el jefe á quien estaban subordinados, para la ejecu- suelo al padre para ser ó adoptado 6 desechado. Si lo le-- cion de las penas, los mastigó foros , porta azotes, y los cinco vantaba y le ponía ,de pié, tocando con los piés el suelo preceptores que dirigian los juegos gimnásticos y las luchas. (senal simbólica de su conservacion), quedaba el padre Permitíaseles á los muchachos, para despertar su astucia y obligado á educarle (tollere infantes , liberos). Siete días des destreza, hurtar provisiones. En sus ejercicios tomaban tam- pues de nacido el nino, y nueve dias despues de nacida la bien parte las muchachas , lo que no sucedia en Atenas. La nina (nundince), se les daba el nombre (dies lustricus, lus gimnástica iba acompanada de la música; pero siempre en tratio , fiesta doméstica.) En esta solemnidad , no solo reci su forma mas sencilla , por cuanto, segun se ha dicho, te- bian sus nombres (clies nominum, , sino tambien toda clase nian los espartanos una aversion decidida á toda innovación. de juguetes (crepundia) , hasta de los mismos esclavos. Estos Pero aunque la instruccion era limitada , no por esto eran juguetes solían llevarlos pendientes del cuello; y del triqui los espartanos enteramente incultos; pues la vida en comu- traque que movian (crepare) recibieron su nombre. Seguia nidad , impulsada por una idea grande en pro del estado , probablemente á esta fiesta la apuntacion dolos nombres en desenvolvia entre ellos la inteligencia y la agudeza, las que el registro de los ciudadanos en el templo de Lucina, en se manifestaban en aquellas respuestas concisas y enérgicas cuyo acto se pagaba una monedita ( para los muchachos un por las cuales se hicieron famosos. Que sus hombres emi- quadrans , para las ninas un sextans). El tener hijos daba á tientes comprendian las relaciones políticas de su tiempo , los romanos una preeminencia absoluta, y hasta privilegios en esto nos lo demuestra el curso de la historia , no menos que el Estado. Así se echó de ver en la preferencia que , en el re las arengas que pone Tucídedes en boca de sus hombres po- parto del territorio veyentino, se dióá los padres de muchos líticos y capitanes. La decadencia de la vida política de los hijos, en el jus trium liberorum desde el reinado de Augus helenos no vino á ser un golpe de muerte para la cultura to, y en otras muchas disposiciones. Esta preeminencia iba helénica. Cierto es que perdió en frescor y viveza, pero ganó aco mpanada al mismo tiempo del gran poder de los padres por otro lado en dilatador, y método. Dividiéronse las cien- sobre sus hijos, y tanto que, en cuanto no fuesen emancipa cias, y en las ciudades descollantes por su cultura y erudi- dos, tenian el derecho de venderlos, y hasta, en union cion , como Aténas, Alejandría y Ródas, se desenvolvió el con la familia , tenian sobre ellos el de vida y muerte, y conjunto de las ciencias que componian la esfera mas alta aun despues que los hijos habian llegado á adultos y desem de la cultura : la gramática , la retórica , la filosofía 6 dia- penaban funciones del Estado, la consideracion que debian léctica , la aritmética, la música, la geometría, la astrono- al padre, pujaba sobre la dignidad de que estaban revestidos. mía, Así siguió descollando la cultura griega de un modo En esto se echa de ver sin duda la espresion de la rigidez inmediato hasta allá en una época en que ya desde mucho del carácter romano y de su inclinacion egoista al mando, tiempo habia muerto la vida griega; y el victorioso romano al paso que, entre los griegos, la humanidad y el buen sen hubo de beber la cultura y las ciencias en la Grecia, políti- tido, dieron á la juventud mayor dignidad é independencia. camente vencida y avasallada, pero lozana todavía por su Solo esponjan las criaturas contrahechas ó mal formadas; el saber é inlenio. sitio especialmente destinado para esto era el mercado de EDUCACION. —II. Romana. Á tenor del carácter, hubo las legumbres, en la undécima region de la ciudad, junto á de diferenciarse esencialmente la educacion romana de la la columna lactaria , para que almas compasivas alimentasen griega. Dirigiéndose mas especialmente el afan de los roma- de leche á las pobres criaturas; por donde vino á ser este nos á la guerra y al derecho, debió de educarse la juventud sitio en cierto modo la primera casa de espósitos. Mas ade para objetos mas bien prácticos que especulativos. Pero no larde, los últimos emperadores prohibieron rigurosamente hay que echar en olvido, por un lado, que los cimientos de la esposicion, é impusieron la pena capital al infanticida. la vida del pueblo romano fueron la agricultura, y por con- La educacion primaria se efectuaba, en tiempo de la re siguiente la posesion y adquisicion ; y por otro lado, que la pública, en la casa paterna, á la vista y bajo la direccion mujer se acercó entre ellos mucho mas al logro de sus justos de la madre, cuyos desvelos se estendian , no solo sobre las derechos, de donde nació mayor intimidad en la vida de la tareas sérias, sino tambien sobre los juegos y pasatiempos. familia. El jóven romano es llamado, no á una vocacion Ponian los romanos especial cuidado en la eleccion de los humana, sino á la vida práctica del ciudadano ; la cultura y esclavos que necesitaban para el cuidado de los hijos y el el saber se separan mas de la vida; y del pueblo va saliendo servicio personal, para que no viniesen á maleados con pa labras mal sonantes y habla viciosa. La disciplina y el rigor (1) Los molakes , eran hijos de espartanos y mujeres neletas , á quienes debian guardar incólume á la naturaleza, é infundir al alma educaban con los hijos castizos de espartanos, y que, por medio de laadlaoaficiopn á las—nobles art(es Unce artes). Duraba esta edu clon, adquirian los derechos de ciudadanos. Gilipo, Calicratides y Lisandro eran motakes cacion hasta los quince anos cumplidos (quizás en tiempos >I 123 I< mas antiguos hasta mas allá de los diez y seis; y no es pro bable que por antojo del padre pudiese acortarse este tiem po, si bien es verdad que así se verificó mas tarde en ciertas circunstancias), 6 hasta la investidura de la toga virilis , que recibia el mancebo de manos del pretor en las fiestas llama das Liberalia (17 de marzo) ; enseguida se apuntaba su nom bre en los libros juniorum , en el templo de Juventus , de donde salia el jóven, acompanado de los de su edad, para ir á ofrecer en el Capitolio un solemne sacrificio á los dioses. Hasta entonces llevaban el cabello largo, y no siendo hijos de libertos, llevaban la toga prcetexta y la bulla de oro, esta en una cajita dorada pendiente de una cadenilla. La parti cipacion de los prcetextali en las discusiones del senado, cesó con Papirius (prcetextatus , por su digno comportamiento para con su madre, que pecó de curiosa). Los principales objetos de la disciplina eran la rnoderacion y la continen cia. Nadie podia beber vino antes de cumplir la edad de treinta anos. Mantenia además tirante la disciplina el alto respeto y la sentida veneracion, tan propia de los romanos para con la ancianidad; prendas que se ensalzaban en las festividades y banquetes públicos en cánticos, con acompa namiento de flautas, en los que celebraban las virtudes pú blicas y privadas de sus antepasados. La educacion y la en senanza estaban estrechamente unidas. Ciceron y el padre de Ático no tuvieron á menos educar de este modo á sus hijos desde sus primeros anos. Así fué corno Caton el Ma yor ensenó á su hijo, no solo los elementos, sino tambien las leyes, los usos y costumbres de su nacion , ejercitán dole al mismo tiempo en todas las artes de la gimnástica. La mayor independencia personal que por la toga virilis se adquiria, venia á ser la piedra de toque de la conducta de cada jóven. Á los diez y siete anos de edad entraba el ro mano á servir en el ejército. Por este tiempo cesaba tambien el acompanamiento (completamente desconocido en tiem pos mas antiguos) de los pedagogos, que se sacaban de los esclavos, cosa que naturalmente solo podia ocurrir en las familias ricas; si bien es cierto que estos pedagogos eran mirados con cierta prevencion. Con todo, mas tarde se les confió una parte de la ensenanza, y en la época del impe rio, cada muchacho de familia regular tenia en casa un pe dagogo esclusivamente suyo. Estos pedagogos acompanaban á los muchachos á la escuela, al teatro, donde Augusto les senaló un lugar al lado de sus alumnos, y á otros sitios pú blicos. Con todo, no hay qué equivocar estos pedagogos con los servi literati, que tenian para su pasatiempo las perso nas muy ricas, y cada uno de los cuales vendria á parar en un historiador particular. Reuníanse á menudo algunas fa milias para proporcionar á sus hijos en comun la ensenanza de uno ó mas maestros. De ahí se originó la formacion de escuelas, hasta para ninas, segun se desprende del lance de Virginia; pero ninguna de estas escuelas estuvo bajo la inspeccion del Estado. En las sátiras de Horacio, I, 6, se puede leer una pintura no menos viva que interesante de la fiel direccion de un padre en este punto. Para que ad quiriese la juventud mayores conocimientos y cultura, en viaban los romanos acomodados á sus hijos á Grecia, á Até nas generalmente, como lo fueron Ciceron , Horacio, Me sala , Bibulo , Ovidio y tantos otros. El principal objeto fué siempre formar á los jóvenes por el camino mas breve y sencillo para la vida práctica, esto es, para que viniesen á ser hombres de negocios. Los que tenian mayores aspiraciones debian tener conocimiento del derecho y de las reglas de la elocuencia. Pero en este pun to, el establecimiento de las escuelas de retórica provocó un cambio esencial, por cuanto vinieron á separarse mas y mas de la vida doméstica la educacion y la ensenanza ; de donde resultó que la educacion se quedó re7agada y des atendida, viniendo á ser la instruccion el objeto principal, sino el único. Pero al paso que se hizo mas reparabb la ca rencia de conocimientos positivos, vino á ocupar el lugar del saber la nueva apariencia; y aquellas escuelas se con virtieron en focos de desenfreno y desvergüenza, que no podian menos de provocar la indignacion y el contraste de las almas generosas. Crátes de Milos fué el primer maestro que en territorio romano esplicó la gramática en griego; si guióle luego L. Plocio Galo, que esplicó la retórica en la tin , y tuvo muchísimos oyentes, aunque muchos romanos preferian hacer los ejercicios en griego. La estrecha relacion en que estaba la gramática con la retórica, y esta últi ma con la filosofía, nós esplica por qué se vió amenazada toda la educacion del achaque sofístico. De ahí fué como en el ano 593 U. C., 6 161 antes de J. C. , se prohibió á los filósofos y retóricos la residencia en Roma; al paso que no mueho tiempo despues, vemos figurar como maestros, y no sin feliz éxito, á Carneades, Critolao y Diógenes en varios sistemas de la filosofía y con dotes varias ; de donde debe mos inferir que los romanos se habian aficionado á los gra ves estudios filosóficos. Verdad es que á Caton le pareció esta tendencia harto peligrosa ; por cuyo motivo aconsejó que cuanto antes se mandase salir de Roma á los jóvenes que estudiaban leyes ó habian de ser funcionarios públicos. No tardaron, empero , los retóricos latinos en propagar sus malas obras con el mayor descaro ; lo que motivó contra ellos el severo edicto de los censores Cn. Domicio Renobarbo y L. Licin. Craso en el ano 662 U. C. , ó 92 antes de J. C. Julio César, sin embargo, les dispensó alguna proteccion y les concedió el derecho de ciudadanía, no solo á ellos, sino tambien á los médicos (que hasta entonces habian sido es clavos) y á los profesores de las artes liberales ; de modo que desde aquel punto cesa toda persecucion contra ellos, al paso que contra los filósofos se tomaron de cuando en cuan_ do sérias disposiciones, como, por ejemplo, en el reinado de Vespasiano, en el ario 74 de nuestra era, y en el de Do miciano, en el ano 9á. Augusto hizo ensenar gramática á sus nietos por un liberto, el gramático Verrio Flaco, el cual procuraba mover la emulacion de sus alumnos, pre miando á los vencedores de los certámenes con libros bue nos y raros; siendo este el principio de los premios esco lares. Augusto le senaló para .él y su escuela la casa de Catilina en el Palatium , y una renta anual de 100,000 ses tercios (unos 3,000 duros). Fué para los romanos un medio de cultura no menos nue vo que eficaz y saludable el que le ocurriese á Ciceron tra tar científicamente por la vez primera asuntos filosóficos en lengua romana; pues cuanto mas comprensiva y atractiva fué su forma de esposicion para los romanos que aspiraban á mayores conocimientos, mas debia dirigirse sumeditacion á los graves y profundos problemas de la vida, por mas que no cupiese satisfacer ni acallar sus ansias. y 124 §c Historia nat tijial. LAS ROSETAS. Las rosetas tienen las muelas tuberculosas, de que re sulta ser frugívoros estos animales; tienen las alas redon deadas, con el dedo índice compuesto de tres falanges; la cabeza prolongada y velluda y regularmente carecen de cola y de membrana interfemural. La mayor parte de las hem bras tienen unas bolsas donde llevan á sus hijuelos. Estos vespertiliones (Pteropus liniss), tienen treinta y cuatro dien tes; á saber, cuatro incisivos en cada mandíbula, dos ea Dinos superiores y dos inferiores; diez muelas en la quija da superior y doce en la inferior. Su cabeza es cónica ; sus orejas cortas; tienen una pequena una, ó dedo índice del ala; la cola, falta del todo, ó consiste en un simple rudi mento, y su membrana interfemural es muy poco apaL rente. Estos animales son de bastante tamano. El KALONG (Pteropus javinieus, DEsx), tiene cinco piés de abertura de las alas ; es negro, escepto en la parte superior del cuello, que es de un rojo ahumado; en el dorso tiene algu nos pelos blancos mez clados con los demás. Encuéntranse en la isla de Java, y tiene las mis mas costumbres que la especie siguiente, de la cual acaso es solo una variedad. La ROSETA (Pteropus vulgaris, GEoFF. La Ro. seta, BUFE. El Perro vo mite, Dann) , si bien es un animal en sus for mas menos estrano que la generalidad de los murciélagos, no por esto deja de ser de los mas estraordinarios, Es mo reno , ó moreno castano superiormente, leonado rojizo en la cara y en los lados del dorso, y de un negro de humo y á ve ces es castano inferiormente. Su cuerpo tiene cerca de un pié de longitud (0,525), y sus alas tienen una grande abertura. Una de las principales estranezas de la roseta consiste en que la hembra, la cual tiene sus dos tetas situadas en el pe cho, está sujeta á ciertas incomodidades periódicas propias de las mujeres y de algunas hembras de cuadrumanos. Á mas de esto, varias especies de esta familia tienen á cada lado del cuerpo unas bolsas rnembranosas , donde colocan sus hijue los para llevarlos con facilidad mientras vuelan, pues no los separan de sí hasta que son ya bastante crecidos para poder desempenar solos todas las funciones de la animalidad; y hasta mucho tiempo despues de esta época, las madres los guian ó los siguen ausiliándoles con su esperiencia. De se mejante hábito resulta que estos animales viven en sociedad encontrándoseles á veces reunidos en grandes bandadas. « Los antiguos, dice Buffon , conocian imperfectamente á estos cuadrúpedos alados, especies de mónstruos, que pro bablemente dieron pié con lo caprichoso de sus formas á la imaginacion para la invencion de las harpías. Alas, dien tes, garras, crueldad, voracidad y suciedad, todos los atri butos diformes, todas las facultades daninas de las harpías convienen perfectaffiente á las rosetas. Herodoto parece haberlas indicado cuando dijo que habia unos grandes mur ciélagos que incomodaban á los hombres que iban á recojer la canafístula en los alrededores de los pantanos del Asia, quienes se veian precisados á cubrirse el cuerpo y la cara con un cuero, para librarse de sus peligrosas mordeduras. « Estos animales son mas grandes, mas fuertes y acaso mas malignos que el vampiro; pero hacen sus estragos á cara descubierta, á la mitad del dia lo mismo que por la noéhe; dan muerte á la volateria y á los animales pequenos; y has ta se arrojan Sobre el hombre, le insultan y le hieren en el rostro con crueles mor deduras; pero ningun viajero cuenta que chu pen la sangre de loshom bres y animales dormi dos. » Esto es ciertamente muy exagerado, y no creemos que viajero al guno modernohayavisto ningun hombre atacado por la roseta. Estos ani males viven principal mente de frutas; aunque comen tambien algun pequeno mamífero y pá jaros. Es posible que persiguen á estos por los aires durante el dia, pues toleran sin molestia la luz, bien que regular mente salen á la hora del crepúsculo. Las rosetas son en ge neral tan ariscas , que únicamente se estable cen en los sitios mas selváticos, donde se suspenden de las ramas de los árboles con los piés traseros, lo mismo que los murciélagos. El BADUR (Pleropus medias, TEmm ), tiene cuatro piés y medio de abertura de las alas; su cabeza, occipucio y el cuello son de color castano negruzco; la espalda es negruz ca con un ligero matiz moreno; la nuca es rojo amarillenta, las partes laterales y las inferiores del cuello tienen un rojo moreno de hoja seca; las alas son morenas. Los indios le dan caza con mucha actividad. El badur habita en Calcuta, Poulichery y otras partes de la India, los viajeros le han confundido generalmente con el Melanu-buru, aunque no tenga los mismos hábitos. Creemos que á este animal debe aplicarse el siguiente pasaje de la Historia general de los viajes : «Vénse encima de los árboles una multitud de grandes murciélagos, que cuelgan suspen La lkoseta. didos los unos de los otros como racimos, y que emprenden -el vuelo á la entrada de la noche en busca de alimento en bosques muy lejanos, los cuales á veces vuelan reunidos ,en tanto número y tan apretados, que oscurecen el aire con las alas, tan grandes que á veces tienen seis palmos de es tension. En medio de la espesura de los bosques disciernen perfectamente los árboles cuyos frutos se hallan sazonados, los cuales devoran durante la noche con un ruido que se estiende á dos millas de distancia; y al amanecer se vuelven otra vez á sus retiros. Los indios viendo sus mejores frutos comidos por esos animales, les hacen cruda guerra, no solo con objeto de ven garse de sus estragos, sino tambien para poder comersu carne, que su ponen que sabe á conejo.)) _ Aun cuando este murciélago no sea el badur, no hay duda que tam- • r, s• - bien se reune en bandadas, que de vasta los frutales y que su carne es muy apetecida de los naturales. La ROSETA CON MÁSCARA (Plero pus personatus, TEMM J , tiene seis pulgadas de longitud (0,176); y sus alas veinte pulgadas de abertura (0,5U). Su cabeza es de color blanco mezclado con moreno; con el menton de color blanco puro, lo mismo que los carrillos y que el entrecejo, cúbrele la garganta una ancha lista de color moreno ; la es palda es parduzca , la parte superior del cuerpo de color amarillo pajizo, el, vientre moreno con tinte amarillo roji 25 11 zo. Esta especie vive á bandadas muy numerosas, y hace estragos en los frutales. Es esta roseta una de las mas hermbsas, si se quiere de las menos feas que se conocen. Hállase en las Molucas, y dícese que gusta mucho de la sávia de la palmera, con la cual componen los naturales un licor fermentado muy es pirituoso y embriagador. Si hemos de creer lo que refieren ciertos viajeros, cuando los indios han taladrado una pal mera con el fin de estraer la savia, y han colocado en el orificio un canuto por donde el lí quido debe dirigirse al vaso destina do á recogerlo, las rosetas tienen la habilidad de aplicar la boca al es tremo del canutillo, y así beben la sávia azucarada á medida.que va sa liendo. Pero encuentran el castigo en su misma golosina : el zumo de la palmera las emborracha, y caen al pié del árbol, donde los habitante s las cogen y las comen, hallando que saben á perdiz. «En vista de ello , dice Buffon , es muy fácil emborra charlas poniendo á su alcance vasos llenos de zumo de palmera ó de otro fermentado. » Un viajero sueco dice haber cogido una que cayó embriagada al pié de un árbol, y habiéndola cla vado en la pared redondeó los clavos royéndolos como si lo hubiese hecho con una lima á propósito, pero todo esto sabe á conseja de viajero. La Roseta con m'seara. licor Fisiología. FUNCIONES DE LA GENERACION Y REPRODUCCION EN TODOS LOS SERES. Todos los seres organizados y vivos se reproducen, es de- la reproduccion, siempre activa, hubiera muy luego sobre . eir, dan nacimiento á individuos semejantes, y por mecho de los cuales perpetuan su especie. Habiéndoles la natura leza condenado á morir, debia darles aquella preciasa fa cultad sin la cual el universo no hubiera tenido mas que una duracion efímera. Por la facultad de reproduccion aseguró el Criador la conservacion de nuestro mundo; así es que parece le fué mas cara que la misma facultad de nu tricio',: los individuos al parecer no viven mas que para cumplir aquella. Entre los últimos animales hay muchos que al parecer no existen sino para reproducirse, y mueren inmediatamente despues. En los animales superiores, los individuos no son perfectos hasta la edad en que es posible la reproduccion ; dejando de ser y empezando á morir, si así puede decirse, desde el momento en que no puede re ducirse á acto aquella facultad. De otra parte ?quién ignora que la facultad de nutricion no se refiere mas que al indi viduo, el cual es un pequeno infinito en el gran conjunto y que al contrario, la reproduceion se dirige á la conserva cion de las especies? La reproduccion pues, constituye otro de los mas importantes fenómenos de la -vida. Destinada á cargado.el universo de seres vivos. Aun que los actos por los cuales se cumple la reproduc clon sean muy numerosos y bastante diversos, han sido reu nidos bajo el solo nombre de generacion, funcion esclusiva á los seres vivos. Efectivamente, no se puede dar tal deno minacion al modo con que se forman los minerales unos de otros: cuando un mineral da el ser á otro, lo verifica su ministrándole en todo ó en parte los elementos que lo com ponen , y dejando de existir él mismo: el ser 'vivo, al conj trario , se reproduce sin morir, suministrando tan solo una parte de sí mismo, la cual, á consecuencia de varios des arrollos, se constituye un individuo nuevo parecido á aquel. Los procedimientos por los cuales se cumple la generacion en la universalidad de los seres Vivos, son muy diversos. Limitémonos á recordarlossucintamente. En primer lugar, puede que existan algunos seres vivos que se formen en todas sus partes, por la reunion de sus elementos constitutivos, al modo de los minerales, pero á consecuencia de una fuerza distinta de la atraccion molecu lar , puesto que tiene por resultado la formacion de un cuer ' reparar las continuas pérdidas que ocasiona la muerte, im- po vivo; y así es que se llama generacion espontánea. a pone á su vez la inexorable necesidad de esta ; sin la muerte verdad, la mayor parte de los fisiólogos desechan esas ge neraciones equívocas , admitiendo que en los casos en que se las supone , han sido llevados por el aire, 6 por el agua los huevos ó semillas cuya pequenez no permite percibirlas. Pero tal vez su asercion es demasiado absoluta; y hechos hay que si no demuestran , á lo menos hacen muy probable una generacion espontánea en los últimos grados de la es cala vegetal y animal. Por ejemplo, se han visto animales infusorios en líquidos á los cuales se habia hecho sufrir una prolongada ebullicion. ?Se puede creer con Spallanzani que los huevos que les han dado el ser como el musgo mem branoso, las tremelas , en el reino animal, despues de ha ber permanecido inmóviles por largos arios, y pareciendo no ser mas que cadáveres desecados, de repente han sido vueltos á la vida por influencia de la humedad? Esto se ha verificado muchasveces seguidas :,Spallanzani , por ejem plo, hizo de este modo secar y revivir once veces el rotífe ro. ?Se dirá que aquellos seres hablan conservado durante la época de su desecacion una vida latente? ?tj será mas bien que teniendo siempre la estructura material que les hace capaces de recibir la causa escitatriz de la vida, cualquiera que sea, han recibido cada vez nueva animacion? .. Entre los gusanos intestinales, muchos se hallan en parajes donde no ha podido penetrar gérmen alguno:, como por ejemplo los filarios, que se hallan situados á lo largo de la columna vertebral, los gordilos, que se encuentran en la carne de los músculos y los hidátides, que se observan en los parén quimas de las visceras. ?Deberémos, con Spallanzani, hacer prevenir los gérmenes de los alimentos, y hacerlos llegar con la sangre, ó creer con Rudolphi y Bremser, importan tes autoridades sobre el particular, que aquellos gusanos proceden de generacion espontánea? En ciertas ocasiones, en caso de lluvias imprevistas, por ejemplo, se ven apare cer de repente muchos seres vivos, siendo por lo comun difícil indicar de donde pudieran provenir entonces los nu merosos gérmenes que necesitarian. Por último , segun al gunos esperimentos hechos, parece se ha llegado á formar seres vivos en todas sus partes: Wiegmann puso en un vaso media dracma de coral blanco ó rojo con seis onzas de agua destilada; esposo el vaso á los rayos del sol, removiéndolo muchas veces al dia y decantándolo de tanto en tanto; y pasados quince dias, vi6 que se formaba al principio una materia verde, despues confervas, y por último al cabo de dos 6 tres meses monóculos del género cyprides delectco. Ha biendo hecho el esperimento en un cilindro largo y estre cho, vió que se formaban una especie de Mas las cuales despues de cierto tiempo, se convirtieron en daphnice Ion gispince. Mr. Frey, en Francia, ha hecho ensayos parecidos: habiendo hecho macerar en vasos bien tapados, con agua destilada ya materias vegetales y animales, ya gases solos, dice haber visto tambien que mediante el concurso de la luz y del calor se formaron seres vivos vegetales y anima les. Nuestro célebre compatricio D. Antonio de Martí, cuya pérdida lloramos todavía, hizo tambien trabajos sorpren dentes sobre el particular. No queremos dar demasiado va lor á los esperimen tos que acabamos de mencionar, como ni tampoco á las consideraciones que dejamos espuestas; mas parécenos que todos esos hechos nos obligan cuando menos á dudar, y justifican á los Sres. Latnarck y Geoffroy en creer probables las generaciones espontáneas en los últi mos grados de la escala viviente. Pasado este!primer modo de generacion , que es el mas sencillo, la reproduccion se verifica siempre por el ausilio de una parte suministrada por un cuerpo vivo, y que se vuelve un nuevo individuo parecido al que la4. llevaba. Por lo mismo, todo individuo procede necesariamente de otro, 126 « y los seres, en su sucesion , dependen unos de otros. Pe ro se encuentran muchos modos diversos, y á cual mas complicado. Así despues de la generacion espontánea viene la generador) fisipara, ó por division del cuerpo madre, de la cual nos presentan un ejemplo losanimales infusorios: el ser, en determinada época de su vida se divide él mismo en fragmentos que forman otros tantos nuevos individuos. Es otro grado mas elevado ya, pero todavía muy inferior, se halla la generacion gemmípara , que consiste en que el ser echa en cierto punto de su cuerpo, botoncitos ó yemas, las cuales en una época determinada tambien , se desprenden para formar otros tantos individuos nuevos. Segun se des arrollen las yemas en la superficie esterna del cuerpo 6 en un lugar especial é interior, dicha generacion gemmípara es llamada esterna 6 interna. En esos diversos modos, un in dividuo puede reproducirse solo. Finalmente, aparecen los órganos especiales para la generacion , ó lo que es lo mismo los sexos : órganos que son de dos especies, masculinos y femeninos, y que suministran, segun la opinion mas uni versalmente admitida, los primeros, un gérmen que con tiene los rudimentos del nuevo individuo, y los segundos, un semen, un fluido que aviva el gérmen , y determina su desarrollo y desprendimiento. En este último modo, que es el del hombre, ora se hallan reunidos los dos sexos en un solo individuo, que puede re producirsesolo, y que es lo que se llama hermafrodita , como en casi todas las plantas y en muchos moluscos; ora están reunidos en un mismo ser, pero que no puede reproducirse solo, necesitando para ello el concurso de otro, y desem penando cada individuo á la vez el doble oficio de macho y de hembra: por último, algunas veces cada sexo es llevado por un individuo diferente, y la especie animal se compone de dos individuos, macho y hembra, cuyo concurso es abso lutamente necesario para la reproduccion. Pero aquí se presentan nuevas diferencias en el modo segun el cual se verifica dicho concurso. Algunas veces el fluido del sexo masculino no se aplica al huevo del sexo femenino hasta que ha sido escretado ó puesto, como en los peces; y en este caso, el macho no conoce la hembra que concurre á su re produccion. Otras veces al contrario el fluido del sexo mas culino se aplica al huevo del femenino, hallándose todavía encerrado en lo interior de la hembra, como en las aves y mamíferos; el huevo no pudiera ser fecundado despues de la puesta: y en este último caso hay necesariamente en la generacion lo que se llama union 6 cópula. Por último, la generacion difiere tam bien en los anima les relativamente á lo que sucede en el huevo inmediata mente despues de la cópula y fecundacion. 1.° En los oví paros el huevo es puesto inmediatamente y no se abre hasta despues de la puesta apareciendo entonces el nuevo indi viduo. 2.° En los ovo-vivíparos es desprendido tambien in mediatamente del ovario en disposicion de ser puesto; pero recorriendo con lentitud las vias de su escrecion , se abre durante la puesta, de modo que el nuevo individuo sale del seno de su madre con su forma propia. 3.° Por último, en los vivíparos, el huevo se separa tambien inmediatamente del ovario despues de la cópula; pero en lugar de ser puesto, se coloca en un reservatorio llamado matriz ó útero; toma allí insercion , saca del mismo los jugos útiles para su des arrollo; y creciendo de este modo á espensas de su madre, se abre en aquel reservatorio de un modo que el nuevo in dividuo nace bajo su forma propia. Además, este individuo despues de su nacimiento debe á una secrecion de su ma dre su primer alimento que es la leche..En este último caso la generacion comprende necesariamente, á mas de la có )5 127 lC pula, lo que se llama una gestacion ó prenez, y la be tacion. Tales son los diversos modos por los cuales se verifica la generacion en el conjunto de los animales. Por diversos que sean, hay formas que son como otros tantos pasos de unos á otros. Así que la generacion gemmípara interna conduce evidentemente á la generacion por sexos: los animales que si bien provistos de los dos sexos, necesitan el concurso de otro para su reproduccion , nos llevan á los que tienen di chos sexos separados: por último, esos reptiles batrachios que se engarabatan sobre sus hembras, y que vivifican con su esperma los huevos en el instante mismo de ser puestos, forman sin duda la transicion de los animales que no tienen cópula á los que la tienen. En medio de tantas diferencias, hé aquí lo concerniente á la generacion de la especie humana: se verifi.:a por medio de sexos; estos se hallan separados, y cada uno de ellos llevado por un individuó distinto (el hombre y la mujer), la fe cundacion se verifica cuando el huevo es todavía interior, de modo que se necesita una union , una cópula : por último la generacion es vivípara, y comprende una prenez y una lactacion. Ante todas estas cosas enumerarémos los órganos que componen el aparato generador, para cuya detallada des cripcion nos remitimos á los tratados de anatomía. 1.0 El aparato genital del hombre se compone de dos especies de partes: unas que forman el fluido destinado á fecundar el gérmen, y que componen el aparato de la fecundacion ; y otras que introducen profundamente aquel fluido en las par tes de la mujer, para que vaya á vivificar el gérrnen cons tituyendo el aparato de la copulacion. El aparato de fecun dacion en el hombre es par, y se compone de dos glándulas ovoideas, del tamano de un huevo de paloma, situadas en una bolsa llamada escroto, y conocidas bajo el nombre de testículos; de su canal escretorio (conductos deferentes); y de dos reservatorios, llamados vesículas seminales, de 2 y, pulgadas de largo, de unas 6 á 7 líneas de ancho en su fon do, situados debajo de la vejiga orinada, y que sirven de depósito al esperma. El esperma ó semen es un líquido de color blanco, de un olor específico, ó sui generis , de consis tencia viscosa, de sabor generalmente salado é irritante . parece compuesto de dos partes, una mas líquida, traspa rente, y otra mas espesa, grumosa, filamentosa, cuya pro porcion respecto á la primera es tanto mayor, cuanto mas robusto es el individuo, y menos frecuentes las emisiones. En poco tiempo las dos partes se mezclan, y resulta una materia mas fluida que se destruye con prontitud. Exami nado químicamente, el esperma parece ser de naturaleza al calina y albuminosa , pues de una parte, aplicado al ojo, á la lengua , etc. causa en estos órganos una especie de cons triccion , aplicado á una úlcera la inflama : y de otra parte se coagula por el calor y por los ácidos. Mr Vanquelin lo ha analizado, habiendo encontrado en 1,000 partes: Agua 900 Mucílago animal. . 60 Sosa 10 Fosfato de cal. 30 1,000 dula próstata y de las glándulas llamadas de Cowper. Se cree que la parte grumosa es la que principalmente lo constitu ye , y que la parte líquida está formada por aquellos jugos accesorios que deben ser considerados como su vehículo. Algunos autores han admitido en el esperma una tercera parte, bajo forma de gas, llamada aura seminal; pero nunca se ha podido recoger tal gas, y Spallanzani niega su exis tencia , fundándose en que jamás ha podido operar fecun dacion alguna artificial sin un contacto. El semen ha sido examinado con el microscopio y cada cual ha visto en él lo que convenia á la hipótesis que se 'labia hecho sobre la ge neracion. Lenwenhoék, por ejemplo, y Hartzoeclher, ha biendo notado en él muchos cuerpecitos en movimiento, los consideraron como otros tantos animalillos, á los cuales han hecho desempenar un gran papel en la generacion. Al con trario, Buffon , Needharn , etc. • no quisieron ver en aque llos cuerpecillos mas que animales infusorios del género de los que se encuentran en todos los líquidos, 6 moléculas orgánicas segun decian ellos. Virey conjetura que el semen de los animales, lo mismo que el polen de los vegetales, es un conjunto de capsulitas que contienen en su interior el verdadero principio fecundante, el cual es de una sutileza estrema , al paso que los pretendidos animalillos espermáti cos son los tubos que contienen el verdadero esperma, y que los movimientos observados en ellos son debidos á la ruptura ó esplosion de dichos tubos ; y en apoyo de su opinion invoca el ejemplo de las fibias , cuyo esperma ofre ce al parecer una disposicion semejante. Encargado el es perma de vivificar un gérmen 6 tal vez de concurrir á su formacion, es sin duda otro de los primeros fluidos de la economía; y por esto muchos fisiólogos han dicho que es taba formado de los materiales mas animalizados del cuer po, y hasta de los que forman su rodaje supremo, 6 sea su sistema nervioso. Por lo que toca á la cantidad del esperma, no puede ser apreciada de un modo riguroso: probable mente es poco considerable, si atendemos á la pequenez de los testículos, á la de la arteria espermática , á la tenuidad de los conductos serniníferos, á la intermitencia de la fun cion de la generacion , -á la pequena cantidad de esperma que se eyacula en cada coito y á la prontitud con que se agota el manantial de dicho fluido, cuando se repite muchas veces seguidas la emision. Es regular vare segun el tempe ramento y demás circunstancias particulares del individuo, á la par que segun el uso que se haga de la funcion. El aparato de copulacion comprende el pene ó miembro viril , órgano cilindróideo, oblongado, erectil , y compuesto de dos partes principales, que son el cuerpo cavernoso y el ca nal de la uretra : estas dos partes constituyentes del pene están cubiertas por la piel, la cual hácia el glande (termi nacion abotonada ó en forma de bellota del tejido erectil que envuelve el trayecto esponjoso de la uretra ) forma un repliegue particular llamado prepucio. 2.° La mujer, en el acto de la reproduccion , desempena mayor número de oficios que el hrmbre : ella suministra el gérrnen ó huevo; en ella está el reservatorio donde espe rimenta sus primeros desarrollos dicho gérmen; y por últi mo, ella alimenta al nuevo individuo por espacio de mu chos meses despues del nacimiento. Así que las partes que componen su aparato genital se pueden dividir en cuatro grupos, á saber : aparato de germificacion , de gestacion ó prenez, de capulacion y de lactacion. El aparato de germi ficacion es par, y se compone de los ovarios y de sus ca nales escretorios, que se llaman trompas. Los ovarios son dos cuerpos ovoideos, rojo-pálidos, rugosos y como abolla dos en su superficie, casi del tamano de los testículos, de Berzelius dice que contiene las mismas sales que la san gre, y una materia animal particular. Debe advertirse que todo esto no se aplica al esperma puro, pues nunca es escre lado tal, saliendo siempre mezclado con el jugo de la glán seis á ocho líneas de largo, sobre. tres de anchura y espe sor , del peso de dracma á dracma y media , y situados en la pequena pelvis, en la duplicatura de un repliegue del peritoneo, llamado ligamento ancho de la matriz, en cada lado de este órgano. Por mucho tiempo fueron considera dos como glándulas y llamados en su consecuencia testícu los femeninos; pero en el siglo pasado se les dió el nombre de ovarios por cuanto se consideró que suministraban los huevos, de los cuales, en aquel tiempo, se hacia proceder toda generador). Si su estructura no da luna demostracion absolutkde,esta última opinion , á lo menos es cierto que difiere de la de los testículos. Las trompas llamadas de Fa lopio , son dos conductos cónicos, tortuosos, vermiformes , de cuatro ó cinco pulgadas de largo, situados en el mismo ligamento ancho que contiene el ovario, y estendidos desde este, al cual adhieren por una de las franjas que lo termi nan por este lado, hasta el útero, con el cual son contínuos y en cuya cavidad abocan. Por esta última razon han sido referidos á este órgano y llamados trompas uterinas; pero equivocadamente, pues son dependencias del ovario, son sus verdaderos canales escretorios , en términos de que en muchos animales les están contínuos. Por li parte del útero su calibre es muy estrecho, de manera que apenas admite una cerda de caballo; Pero hácia su parte media ensán chase su calibre para angostarse de nuevo, y finalmente, por la parte del ovario termina con una superficie ensan chada, y que se llama pabellon de la trompa. El aparato de gestacion comprende un solo órgano, el útero ó la matriz, víscera hueca ;destinada á recibir el feto y darle asilo desde el momento de la concepcion hasta el del nacimiento. Este órgano, situado en la pelvis, entre la vejiga que está hácia adelante , y el recto hacia atrás, de bajo de las circunvoluciones inferiores del intestino delga do,tiene la forma de un conoide aplanado por sus dos cara s opuestas, redondeado en su base, que está hácia arriba y truncado en su ápice, que se halla hacia abajo. Su volu men es muy pequeno; su longitud no pasa de dos pulga das y inedia, su anchura de pulgada y media en el fondo, y de diez líneas en su cuello. Se distinguen en el útero tres partes: fondo, cuerpo y cuello. El fondo es su parte supe rior, que se halla sobre la insercion de las trompas. El cuerpo es la que, desde el punto en que se insieren las trom pas, se estiende hasta el cuello. Finalmente, el cuello es su parte inferior, la que se halla angostada, y forma proe rninencia en la vagina con una abertura. El órgano, en su totalidad, es periforme, tiene la figura de un triángulo apla nado de delante atrás, y cuya base se halla hácia arriba. En cada uno de los dos ángulos superiores se ven las emboca duras de las trompas, las inserciones de los ligamentos del ovario, y de otro llamado ligamento redondo. El ángulo inferior está formado por el cuello, el cual forma en la va gina una salida de cuatro á cinco líneas, y termina con una hendidura transversal llamada hocico de tenca , ú orificio vaginal del útero. Esta abertura está circunscrita por los labios, lisos y redondeados en las mujeres que no han pa rido, resquebrajados y rugosos en las que han sido madres , de tres á cinco líneas de largo y generalmente siempre abier ta sobre todo en las mujeres que han parido algunas veces. El aparato de copulacion consiste en un canal, que de una parte comunica con el esterior por una abertura llamada vulva, estendido de otra hasta el útero cuyo cuello abraza, y destinado á alojar el pene. Este canal vásculo-membra noso, llamado vagina ó vulvo-uterino, tiene una longitud de cinco á seis pulgadas, y el calibre de una pulgada. Situado en la pequena pelvis entre la vejiga orinaria por delante, y 128 t< el recto por detrás, tiene una direccion oblícua de abajo arriba y de delante atrás; difiriendo en esto de las hembras de los irracionales, en las cuales se dirije en el sentido del mismo eje del abdomen, lo que facilita mucho mas el par to. Su interior está guarnecido de arrugas generalmente trasversales, poco numerosas é irregulares por arriba , mas abundantes y salientes hacia abajo. Estas arrugas no son pasajeras como las que se notan en la superficie de las de más membranas mucosas ; pues no se borran sino .con la edad, y consecutivamente á reiteradas cópulas y repetidos partos. Junto á la abertura esterna de la vagina ó de la vul va , se encuentra una membrana llamada « hymen,» de forma semilunar, parabólica ó circular, y que parece desti nada á impedir la entrada en la vajina, pero sin obturar del todo este canal. El hymen , cuya existencia por largo tiem po ha sido negada sin razon , pero cuya integridad ó falta son senales equívocas de la virginidad , se desgarra en las primeras cópulas ; y entonces encuéntranse en su lugar unos tuberculitos rojizos, redondeados ó aplanados, cuyo número varía de dos á seis, y llamados carúnculas-nurtifor mes. —La abertura llamada vulva está cercada por dos re pliegues dichos grandes lábios, cuya organizacion nos pre senta, de dentro á fuera, una capa mucosa, prolongacion de la mucosa vajinal ; una capa musculosa formada por un músculo que circunscribe la abertura de la vulva ; una capa de tejido erectil; y por último, una capa de piel guarnecida de folículos y de pelos. En el ángulo ó comisura superior de los grandes lábios, hay un órgano parecido al pene, lla mado Clitoris. Este clítoris en efecto, se halla igualmente formado por un cuerpo cavernoso y terminado en su parte anterior por un glande al cual cubre un prepucio formado á espensas de la mucosa vajinal. Sin embargo, el clítoris ge neralmente es mucho mas pequeno que el pene ; su cuerpo cavernoso es mucho mas denso, y menos apto para dejarse penetrar por la sangre ; la uretra no atraviesa este árgano, cual en el pene del hombre, etc. Del prepucio de este cli toris, que algunas veces es tan voluminoso como un miem bro viril, se estienden sobre la cara interna de los grandes lábios, y hasta su parte media, otros dos repliegues llama dos« pequenos labios ó ninfas,» y cuya organizacion es igual á la de los grandes labios. Por último , el aparato de lactacion se compone de las « mamas ó tetas,» glándulas situadas en una masa de tejido celular, en la parte anterior y superior del pecho. Su nú mero en los animales, está generalmente en razon directa del de los hijuelos que acostumbran dar á luz. Las mamas se componen, primero de una glándula llamada « mamaria» con sus conductos secretorios llamados canales « lactíferosó galactóforos »; 2.° De una masa de tejido celular adiposo, en el cual se halla sumergida la glándula, y á cuyo elemento deben sobre todo las tetas su volumen y forma; 3.0 De una capa esterior de piel muy fina, muy suave, mas delicada y blanca que la de las demás regiones del cuerpo, sin arrugas ni repliegues. Del centro de la mama se levanta un tubér culo, llamado « pezon,» que no es sino una masa de tejido esponjoso, erectil , en torno de la cual se hallan los orificios de los conductos escretorios. En el pezon , la cutis toma otro color y carácter ; forma al rededor una aréola, de color de rosa en las jóvenes, de color mas moreno en una edad avanzada, y cuyo sistema capilar es tan delicado que se co lora, lo mismo que el rostro, por el pudor y las pasiones.— Existe en el hombre un rudimento de este aparato; pero la glándula mamaria , sumamente pequena se halla como en miniatura ; la aréola del pezon es de color menos vivo, me nos rugosa, y está cubierta de pelos. Sin embargo en la época 129 It flexiones ; no solo se encuentraanalogía de organizacion en tre los dos sexos, comparando en cada uno los testículos y los ovarios, los epididimos y las trompas de Falopio , los án gulos ó cuernos de la matriz y los canales deferentes,las ve sículas seminales y el cuerpo del útero, el pene y la vagina; sino que tambien se ha averiguado la misma analogía en los vivíparos y los ovíparos. En efecto, M. Emmert ha proba do que las aves, en las cuales no se habia encontrado pri mitivamente mas que un solo ovario, tienen dos, y dos oviductos. Enseguida F. Tiedemann distinguió en aquel oviducto tres partes, que ha considerado corno análogas de la trompa del útero y de la vagina de los mamíferos. Por último, si Saint-Hilaire no encuentra en aquellos oviductos mas que dos partes, una que corresponde á la trompa , y la otra al cuerno de la matriz, dicho anatómico refiere al cuerpo del útero lo que se llama en las aves «bolsa de Fa bricio,» y á la vagina, lo que se llama « bolsa de copulacion.» No pretendemos discutir aquí los motivos en que fundan estos sábios la realidad de sus analogías ; nos limitarérnos tan solo á decir que en el útero único de la muger es posi ble hallar alguna semejanza con el útero bicorne de los ma míferos. Lo que se llaman ángulos superiores del órgano en nuestra especie es efectivamente lo análogo de los cuer nos del útero en los cuadrúpedos ; y lo que lo prueba es que son los mismos vasos los que se distribuyen á unos y á otros. Saint-Hilaire piensa que los cuernos y el cuerpo de la ma triz, que segun la anatomía humana se considerzn como dependencias de un mismo árgano, son dos distintos: el uno (los cuernos) alimentado por las arterias espermáti cas ; y el otro (el cuerpo) nutrido por las arterias uterinas. Ambos pueden hallarse en los animales, en relaciones de desarrollo inverso, y por ejemplo, la especie humana y el conejo, presentan bajo este aspecto los dos estrernos ; en la primera, el cuerpo del útero es muy voluminoso, y los cuernos apenas apreciables; y en el conejo, al contrario , el cuerpo del útero es rudimentario, casi nulo, y los cuer nos muy considerables. de la pubertad se entumece á veces aquella. glándula ; y en algunos casos, aunque muy raros, por la presion se ha visto que daba un líquido. Humboldt, en su viage á las regiones equinocciales del nuevo continente, trae la observacion de un hombre de 32 anos, el cual mantuvo por espacio de cin co meses á su hijo con un líquido azucarado que vertian sus pechos, sin darle otro alimento. Tales son los órganos genitales de uno y otro sexo en la especie humana : en esta, lo mismo que en los animales su periores, jamás se hallan reunidos los dos sexos en un mismo individuo. En vano han supuesto las artes hermafroditas humanos : la naturaleza jamás los ha presentado, y los seres que corno tales han sido considerados, no eran mas que in dividuos disformes, que presentaban alguna conformacion viciosa de los órganos genitales, y que lejos de poderse re producir solos, por lo comun no podian desempenar la fun_ clon de sexo alguno. Por la sola comparacion de los órganos, Galeno y Avicena hablan dicho que los dos sexos no se dife renciaban mas que por la situacion y el desarrollo, siendo las partes esteriores en el hombre, é interiores en la muger ; en el hombre, el útero renversado al esterior y conteniendo los ovarios ó testículos ; en la muger estas partes se hallan en lo interior. Los testículos y los ovarios, como suminis trando la materia por la .cual concurre cada sexo á la ge neracion ; los conductos deferentes y las trompas de Fa lopio ,Icomo conductores de dicha materia ; las vesículas seminales, y el útero, como los reservatorios donde se pone aquella en depósito ; finalmente, el pene y la vagina, cómo destinadas á su eliminacion , eran partes consideradas como análogas en cada sexo. Pero cuando mas tarde el sistema de los ovaristas fué adoptado por casi todos los fisiólogos, se desechó esta comparacion: se consideró el sexo hembra co mo el principal, y el sexo macho como una degeneracion de aquel. Hoy dia , en que los esfuerzos de los zoologistas tien den á referir todas las diferencias que presentan los anima les y los órganos á la unidad de organizacion , se ha vuelto á la idea de los antiguos, pero mejor concebida, y apoyada en lc que Geoffroy, Saint-Hilaire llama principio de las co Viages. LA GRUTA DE ELÍAS, EN EL MONTE CARMELO. El grabado que acompana á este artículo, representa una de las grutas del monte Carmelo, en la que habitó el pro feta Elías. El célebre poeta Lamartine hace mencion de ella en su Viage á Oriente, y con este motivo reproducimos aquí uno de los trozos de la poética descripcion que hace del Car melo en la citada obra. « El dia 21 de octubre á las seis de la manana, salimos de Nazareth. Todos los religiosos espanoles é italianos del convento reunidos en el patio, nos rodearon cuando íbamos á montar á caballo, ofreciéndonos, unos sus votos y ora ciones para el éxito de nuestro viage, y otros provisiones frescas, pan escelente, cocido aquella misma noche para nosotros, aceitunas y chocolate de Espana. Al salir de Na zareth , costeamos una montana cubierta de nopales é hi gueras; á mano izquierda se abre un valle verde y umbro so; una linda casita de campo que recordaba al verla las quintas de recreo de nuestra Europa, estaba sola y puesta como en un cuadro sobre el declive del valle. Habíamos andado dos horas de camino cuando entramos en una serie TOMO III. de pequenos valles que circulan graciosamente entre mon tecillos cubiertos de hermosas selvas y de monte bajo. Estas selvas separan las llanuras de Kaipha del pais de Nazareth y del desierto del monte Tabor. El monte Carmelo, cordillera elevada de montanas que:empieza en la corriente del Jordan, y viene á rematar en pico sobre el mar, se dibujaba ya sobre nuestra izquierda ; su línea, de un verde sombrío, se despren de y destaca sobre un cielo de un azul subido, atelaranado con los vapores cálidos parecidos á los que salen de la boca de un horno. Sus costados escabrosos están sembrados de una vegetacion fuerte y vigorosa. Por todos lados hay una capa forrada de arbustos dominados acá y allá por las cabezas elevadas de los robles; manchas pardas, cortadas natural mente en formas estranas y colosales, atraviesan de vez en cuando esta capa de verdura, reflejando juntamente los rayos del sol. Esta es la perspectiva que teniamos á perder de vista sobre nuestra izquierda ; á nuestros piés los valles por donde caminábamos bajaban en pendiente suave, y co menzaban á estenderse por la hermosa llanura de Kaipha. 17 130 §c Trepamos por los últimos conos de tierra que nos separaban de ella, y no la perdimos de vista sino para descubrirla de nuevo. Estos montones de tierra entre la Palestina y la Si ria marítima, son unos parajes los mas deliciosos y al mismo tiempo mas solemnes que habiamos contemplado en todo el viaje. Aquí y allí los bosques de robles abandonados á su vegetacion silvestre, forman claros estensos cubiertos de una alfombra tan aterciopelada como en nuestros prados de occidente ; por detrás, la cima del Tabor se eleva como un magestuoso altar coronado de verdes guirnaldas en un cielo de fuego; mas allá la cima azulada de los montes de Gel boé y de las colinas de Samaria, se destacan trémulas en el vago horizonte. El Carmelo corre su cortina con grandes pliegues sobre uno de los lados de la escena, y las miradas, al seguirla, llegan hasta el mar que lo termina todo, como un cielo en último término de un hermoso cuadro de paisaje. « Fuímos sorprendidos en medio del dia por una tormen ta; nunca he visto otra mas terrible; las nubes se elevaron perpendicularmente como torres por cima del monte Car melo; poco des pues cubrieron toda la larga cres ta deaquellacade na de montanas, lasquepoco antes tan serenas y bri llantes , fueron poco á poco su mergidas en olas arrolladas de ti nieblas que sur caban acá y allá por regueros de fuego. En pocos momentos el ho rizonte serebajó, estrechándoseso bre nosotros, no se oian truenos, sino unespecie de redoble mages tuoso, contínuo y atronador, ( omo el ruido de las olas sobre las costas durante una borrasca. Los relámpagos serpentea ban verdaderamente como torrentes de fuego en el cielo por cima de las negras faldas del Carmelo; los robles de las montanas y de las colinas por donde caminábamos todavía, se doblaban como si fuesen canas; nos hubiera arrebatado el viento que salía de lasgargantas y de las cavernas, á no habernos apeado de nuestros caballos, y si no hubiésemos encontrado un abrigo detrás de una alta pena , en el cauce seco de un torrente. Las hojas secas de los árboles arreba tadas por el huracan , caian arremolinadas sobre nuestras cabezas. Acordéme entonces de la Biblia y de los prodigios de Elías, del profeta esterminador sobre el monte, y cuya gruta no estaba de allí muy lejos. « La tormenta no duró mas de media hora, y bebimos el agua llovediza que habia caido en las mantas de fieltro de nuestros caballos. Descansamos algunos momentos en la mi tad del camino de Nazareth á Kaipha , y volvimos á poner nos en marcha siguiendo por la falda del monte Carmelo, la montana que estaba á nuestra izquierda, y una vasta lla nura con un rio á la derecha. El Carmelo que íbamos cos teando de esta manera por espacio de cuatro horas de ca mino , nos presentó por todas partes el mismo aspecto se yero y solemne, parecido á un muro gigantesco casi cor tado á pico, y revestido por todas partes de una capa de arbustos y de yerbas olorosas; en ninguna parte se le vé despojado de vegetacion ; algunos fracmentos desprendidos de lo alto han rodado hasta el llano como ciudadelas, que allí ha puesto la naturaleza para que sirvan de defensa y abrigo á las aldeas de los labriegos árabes. A las siete de la tarde ya nos íbamos acercando á Kaipha cuyas cúpulas, mi naretes y blancas murallas forman , como en todas las ciu dades del Oriente, un aspecto alegre y brillante á cierta dis tancia. Kaipha se eleva al pié del Carmelo en una playa de blancdarena en las orillas del mar. Esta ciudad forma la estremidad de un arco cuya otra estremidad la forma San Juan de Acre. Un golfo de dos leguas de ancho las separa : este golfo es la playa mas deliciosa que han visto ojos de navegantes. San Juan de Acre con sus fortificaciones guar necidas y como endentadas por los canones de Ibrahim Bajá y de Napoleon , con la cúpula calada de su hermosa mez quita desplomada, con el sin número de velas que están con tínuamente entrando y saliendo de supuerto, llama la aten cion sobre uno de los puntos mas importantes que se han ilustrado por la guerra : al fondo del golfo vése una vasta llanura cultiva d a; el monte Carmelo proyec tando su gran sombra sobre ella; y mas allá á Kaipha como una hermana de San Juan de Acre, abrazan do el otro lado Gruta de Elíaq. del golfo, y ade lantandose en el mar con su pe queno muelle , donde se balancean algunos bricks árabes ; por cima de Kaipha , una selva de olivos corpulentos, y mas arriba to davía, un camino abierto en la pena y lindando con el vér tice del cabo del Carmelo. «El monte Carmelo empieza á elevarse á algunos minu tos de camino de Kaipha ; le trepamos por un camino bas tante hermoso , cortado tambien en la pena sobre la punta misma del cabo ; cada paso que dábamos nos descubria un nuevo horizonte sobre el mar, sobre las colinas de la Pa lestina, y sobre las playas de Idumea. En la mitad del ca mino encontramos á un padre del Carmelo, que hace mas de cuarenta anos que habita una casita que sirve de hos picio á los pobres de la ciudad de Kaipha, el cual sube y baja dos veces al dia la montana para ir á orar por sus her manos. Llamónos la ate ncion la dulce espresion de sereni dad que reinaba en su alma y la alegría de corazon que bri llaba en todas sus facciones venerables. Esta espresion de dicha tan apacible é inalterable, no se encuentra mas que en hombres de vida sencilla, laboriosa y entregada á genero sas resoluciones. « Á la puerta del hermoso monasterio que se levanta hoy dia , nuevamente reedificado desde sus cimientos, y deslumbrando con su blancura , nos esperaban ya dos re 131 §E ligiosos que eran unos habitantes de este vasto y magnífico retiro de cenobitas ; fuimos recibidos por ellos como com patricios y amigos. Pusieron á nuestra disposicion tres cel das , provistas cada una de cama, mueble raro y nada usado en Oriente , una silla y una mesa , y nuestros árabes se si tuaron con nuestras caballerías y equipajes en los grandes patios interiores del monasterio. Diéronnos de cenar pesca do fresco y legumbres cultivadas entre las penas de aquellas mtonfatatingaaass.,Psaesnatrandoonssuenna lvoeslaadnacthdoeslibcailoacsoan, eysdqeusepudseosmdienan el mar y las cavernas de los profetas. Una luna serena rielaba dulcemente sobre las olas, cuyo murmullo y frescura lle gaba hasta donde nosotros estábamos. Determinamos que darnos allí todo el dia siguiente para dar algun descanso á nuestros caballos y procurarnos provisiones; íbamos á en trar en una tierra enteramente nueva y desconocida para nosotros, donde no encontrariamos ya ni ciudades, ni aldeas, y raras veces manantiales de agua dulce: veíamos cinco jor nadas de desiertos estenderse delante de nosotros. . . « Dia de reposo, pasado en el monasterio del monte Car melo , y ocupado en recorrer los puntos mas interesantes de la montana y las grutas de Elías y los demás profetas que las habitaron. La principal de estas grutas, evidentemente tallada por la mano del hombre en la roca mas dura , es una sala de una prodigiosa elevacion; no tiene mas vistas que la del mar sin límites, y no se oyen en ella mas que el ruido de las olas que se estrellan continuamente contra la arista del Cabo. Cuentan las tradiciones que aquella era la escuela donde Elías ensenaba la ciencia de los misterios y de las sublimes poesías. No podia haberse escogido sitio mas á propósito, y la voz del anciano profeta , senor de una innumerable generacion de profetas, habla de resonar ma gestuosamente en el socavado seno de la montana que sur caba con tantos prodigios, y á la cual iba á dejar su nom bre! La historia de Elías es una de las mas maravillosas de la antigüedad sagrada; Elías es el gigante de los bardos sa grados. » Estudios históricos sobre la Alemania. HEIDELBERG. Heidelberg, situada y como refugiada en medio de los árboles á la entrada del valle del Neckart entre dos ci mas coronadas de bosques mas arrogantes que colinas y menos ásperas que montanas, tiene sus admirables ruinas, sus dos iglesias del siglo xv,, su encantadora casa de 1595, con fachada roja y estátuas doradas, llamada la posada del caballero de San Jorge, sus viejas torres sobre el agua, su puente y sobre todo su rio , su rio límpido, tranquilo y sil vestre , en que aovan las truchas, en que abundan las le yendas, en que se erizan rocas, en que su curso, sembrado de escollos, no es sino una enmaranada red de torbellinos y corrientes ; maravilloso rio-torrente en el que puede ase gurarse que jamás irá á patinar un barco de vapor. En Heidelberg, en su ciudad, en su valle y en sus escom bros, la vida del hombre pensativo es encantadora. Lo que primero llama la atencion es la casa del caballero de San Jorge, que es verdaderamente un Maravilloso edificio. Fi gúrese el lector tres pisos con estrechas ventanas sosteniendo un fronton triangular con gruesas volutas ensortijadas y co ladas: desde abajo hasta arriba de estos tres pisos, dos tor recillas-espías con fachadas fantásticas y salientes hácia la calle ; en fin toda esta fachada pintada de rojo, esculpida, cincelada, tan pronto burlona, tan pronto severa y cubierta de alto á abajo de aiabescos, medallones y bustos dorados. En cuanto el poeta que edificaba esta casa la hubo termi nado, escribió en letras de oro, en medio del frontispicio, este versículo humilde y religioso: Si Jehova non cedificet do mum, frustra laborant cedificantes eam. Esto acaecia en 1595; veinte y cinco anos despues, en 16O, empezó la guerra de los treinta anos por la batalla de Monte-Blanco, cerca de Praga, y se continuó hasta la paz de Westfalia, en 1648. Durante esta larga ilíada de la que Gustavo Adolfo foé el Aquiles, Heidelberg , cuatro veces sitiada, tomada y vuelta á tomar, dos veces bombardeada, fué incendiada en 1635. Una sola casa se escapó de las llamas, la de 1595. Todas las demás que habian sido edificadas, sin el Senor, se con virtieron en cenizas. Cuando la paz, el elector palatino, Cárlos Luis, que ha sido denominado el Salomon de Alemania, volvió de Ingla terra y reedificó la ciudad. A Salomon sucedió Heliogábalo, al conde Luis el conde Cárlos; despues á la rama palatina de Vittelsbach-Simmern , la rama palatina de Pfalz-Neuburgo, y en fin, á la guerra de los treinta arios, la guerra del Pa latinado. En 1689 un hombre cuyo nombre sirve aun hoy dia en Heidelberg para asustar á los ninos, Melac, teniente general de los ejércitos del rey de Francia, pasó á saqueo la ciudad palatina y la convirtió en un monton de escom bros. Una sola casa sobrevivió, la casa de 1595. No tardó en reconstruirse Heidelberg ; pero cuatro arios despues volvieron los franceses en 1693; y los soldados de Luis XIV violaron en Spira las sepulturas imperiales y en Heidelberglas tumt as palatinas. El mariscal de Lorges puso fuego por los cuatro costados á la residencia electoral ; el in cendio fué horrible, todo Heidelberg se quemé. Cuando los torbellinos de humo y llamas que envolvian á la ciudad fue ron disipándose, se vió una casa, una sola de pié entre aquel monton de cenizas. Aquella casa era la casa de 1595. Al presente, la encantadora casa bermeja, con arabescos dorados, siempre virgen , intacta y arrogante, y la única digna del castillo entre el amontonamiento de casas blancas que compone en la actualidad á Heidelberg, se eleva so berbiamente en la ciudad y hace relumbrar á los rayos del sol la triunfante inscripcion en que se lee al pasar, que Je hoya ha sido el artífice y que Jehova ha sido el salva dor. Es verdad, porque es preciso decirlo todo, y la devocion del renacimiento, se sazonaba con fantasías paganas, es verdad repetimos, que el efecto de este grave salmo se halla un tanto modificado por esta línea profana que el arquitecto grabó encima : Prcestat invicta Venus, la cual debe hallarse )2 132 :E algo violenta cerca de esta otra inscripcion que corona el fronton : Soli. Deo. Gloria. .Despues de haber saludado á la milagrosa casa , debe el viajero pasar el puente y dirigirse á la montana. En este pais devastado por las guerras feudales , las guerras monár quicas y las guerras revolucionarias, las cabanas están cons truidas con ruinas de castillos, de lo que resultan estranos edificios. Cerca de Heidelberg hay una casa de un labrador compuesta del modo siguiente : cuatro tapias de arciila blanqueadas con cal, una puerta y una ventana en la fa chada; á la derecha de la puerta, el leon de Baviera coro nado, llevando el globo y el cetro, esculpido casi de bulto en una ancha piedra arenisca. A la izquierda de la ventana otra lápida de piedra rojiza, gran bajo relieve representando una mano crispada sobre un tajo y medio cortada por un hacha. Encima del hacha esta fecha borrada 16.... ; debajo del tajo, esta otra fecha, 1731; entre ambas fechas, esta palabra RENOVATUM. Nada mas misterioso ni mas siniestro que este bajo Velieve. No se vé el hombre á quien pertene ce la mano; no se vé al verdugo que maneja el hacha. Esta cosa espantosa parece salir de una nube. Los dos bajore lieves están incrustados en el muro un poco debajo de los viejos listones del tejado , El leon palatino se -vuelve corno irritado y furioso hacia esa mano medio cortada. ?Quién ha llevado allí ese leon ? ?Qué significa ese repugnante bajo relieve? ?Qué crímen castiga este suplicio? ?Qué singular azar ha tenido el capricho de completar una granja con este leon rugiente y esta mano ensangrentada? Una parra car gada de uvas serpentea alegremente á través de este oscuro enigma. Debe visitar tambien el Heidenloch, esto es, el pozo de los Paganos, que es tal vez la tumba abierta y vacía de un gi gante, tal vez un aposento druídico, tal vez un pozo de un campo romano ó el reservatorio pluvial de un convento bi zantino que ha desaparecido, ó la repugnante fosa sepulcral de un cadalso demolido, cuyos silenciosos muros han sido acaso rociados de sangre humana, ó ensordecidos por las danzas de las brujas alrededor de un osario. Está llena de tinieblas en la que de noche la luna arroja un rayo lívido. Los paganos, es decir, los sicamdros, segun unos, los ro manos, segun otros, han dejado huellas profundas en las tradiciones populares que se mezclan en Alemania siempre con la historia. En Lorch, á la entrada del Wisperthal hay otro agujero, otro pozo de los Paganos, llamado tambien Heidenloch. En \Vinkel, sobre el Rhin , la antigua Vinice lla , existe la calle de los Paganos, Heidengass; y en Wiesba den , la antigua Visibadum, se halla el muro de los Paganos, Heidenmauer. Y no contamos entre estos vestigios paganos una especie de arco cuyo machon cubierto de yedras está cayéndose en la montana detrás de Caub, á una legua poco mas ó menos de Gutenfels, y al que los campesinos llaman el puente de los Paganos, Heidenbrukke, porque nos parece evidente que es la ruina de un puente construido por los suecos durante la guerra de los treinta arios. Pero á la ver dad, la tradicion no se engana mucho en este caso ; puesto que Gustavo Adolfo era casi un Scipion, y lo que hizo á las orillas del Rhin en el siglo xvli, fué la grande guerra clásica, la guerra romana. Las mismas estrategias que cuen ta Polibio en la guerra púnica, las halla Folard y lo prueba en la guerra de los treinta arios. A dos leguas escasas de Heidelberg hay un encantador valle, valle de arqueólogo y valle de poeta. Cuatro viejos castillos sobre cuatro mogotes de rocas como cuatro buitres que se miran ; entre estos cuatro torreones una pobre vieja ciudad parece como que se refugia con terror á la cúspide de una montana cónica en donde se apelotona dentro de sus murallas y de donde observa hace seiscientos arios la formi dable actitud de los castillos. El Neckar parece haber tomado partido por losdela ciudad y rodea la montana de los ciudada nos con su brazo de acero. Parece que los bosques se inclinan hácia este valle de todas partes como esperando el combate. En ellos se encuentran , entre los encinales y castanares, grandesbosques de pinos habitados por mochuelos y ardillas. A ciertas horas todo este conjunto no es un paisage, es una escena , y se está esperando el momento en que los actores, aquella ciudad y aquellos castillos, aquel hormiguero de enanos y aquellos cuatro gigantes petrificados , van á reco brar la vida y comenzar la accion. Este admirable sitio se llama Neckarsteinach. De uno de estos cuatro torreones se ha hecho una granja, del otro una quinta. Los otros dos que se encuentran completamente arruinados, devastados y desiertos, tienen una curiosa historia. El uno se llamaba en el siglo xli y aun se llama hoy Shwalbennest, lo que significa « nido de golondrina.» Está en efecto como saliente y construido como por una golondrina gigantesca, sobre una mensula de roca, en la cima de un enorme monte de piedra rojiza. Era en tiempo de Rodolfo de Habsburgo, la guarida de un espantoso noble-bandido que era conocido con el nombre de Bligger-el-Azote. Todo el valle, desde Heilbronn á Heidelberg , era presa de este milano con faz humana. Como á todos sus semejantes, la dieta le mandó llamar, pero Bligger no se presentó ; el emperador lo puso fuera de la ley ; Bligger lo tomó á risa. La liga de las cien ciudades envió sus mejores tropas y su mejor capital] á si tiar el nido de la golondrina ; y en tres salidas esterminó Bligger-el-Azote á los sitiadores. Este Bligger era un com batiente de estatura colosal y que heria con el brazo de un herrero. En fin, el Papa le escomulgó, así como á todos sus parciales. Cuando Biigger oyó leer al pié de su muralla, por uno de los mesnaderos del santo imperio, la sentencia de escomunion, se encojió de hombros ; pero al dia siguiente, al dispertar halló su burgo desamparado y la puerta y la po terna tapiadas: todos sus hombres de armas habian aban donado de noche la ciudadela maldita, y habian tapiado las salidas. Entonces uno de ellos, que se habia ocultado en la montana, desde una roca de la que se registraba el interior del castillo, vió á Bligger-el-Azote pasear con la cabeza baja y á paso lento por su patio; no entró ni por un momento en la torre y así se pasó todo el día solo y haciendo resonar el pavimento enlosado bajo su talon de acero. En el momento en que el sol se ocultaba detrás de las colinas de Neckarge mund, el formidable burgrave cayó cuan largo era sobre el pavimento: estaba muerto. Su hijo no pudo relevar á su fa milia de la escomunion sino haciéndose cruzado y trayendo de la Tierra Santa la cabeza del sultan, la cual figura todavía hoy en medio del escudo de un caballero de piedra, que se llama Ulrico Landschad , hijo de Bligger,, y que duerme echado sobre una tumba en la iglesia de Steinach. Esta fa milia se halla hoy estinguida. ?No es esta una bella historia, que merece mejor la pena de ser contada que las grandes batallas y los matrimonios de los príncipes? Y todo esto hay que recogerlo de la memo ria del pueblo! Los historiadores desdenan estos detalles, diciendo que es pequeno ; nosotros lo calificamos de grande. Son cuentos de viejas , dicen ellos; pero ? se conoce acaso cosa mas magnífica y terrible que los cuentos de viejas? En cuanto á nosotros, nos parece Homero tan sublime que colocamos á su Ilíada entre los cuentos de vieja. A pro pósito de esto, Buchanan , hace una candorosa confesion ; hé aquí lo que escribió al hablar de Macbeth : Mulla hic |
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