09_No. 3 (1 enero 1864), p. 334-346 |
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fortaleza. Pero la práctica puede facilitarse mucho con la
teoría : en este concepto , daremos algunas reglas concisas
y propias, para que puedan servir de gula á los compra
dores.
El caballo debe tener cuatro cosas anchas; la frente, los
pulmones, los lomos y los miembros ; cuatro cosas largas,
el cuello, el pecho, la grupa y los rayos superiores. Los
árabes quieren además que tenga el caballo : del galgo, la
delgadez de los miembros ; del jabalí, el ánimo , y de la
víbora, la cola. En Espana se dice que debe tener cabeza
de carnero , cuello de gallo, pecho de mujer, cola de zor
ra, lomo de lobo y cascos de pollino. Además, un caballo
noble bebe rara vez antes de turbar el agua, á cada ins
tante crispa los labios, tiene siempre los ojos en movimiento;
baja y levanta alternativamente las orejas, y vuelve á dere
cha é izquierda el cuello como si quisiese hablar 6 pedir al
guna cosa. La frente ancha indica un gran desarrollo del
sistema nervioso, mucha energía en los animales, y casi siem
pre una disposicion anatómica muy favorable á la accion de
losmúsculos que levantan la cabeza. Con esta conformacion,
los caballos marchan bien , sin fatigar la mano que los di
rige., y su paso es seguro : y como la frente del carnero es
anchurosa, por eso se dice vulgarmente que ha de tener
la de este animal. Se dice que el cuello ha de ser de gallo,
porque pocos animales lo tienen tan arrogante ; el pecho de
mujer, porque
ninguno lo tie
ne tan levanta--
do; el lomo de
lobo, porque
tiene la piel
dura, y los cas
cos de jumento,
porque sabido
es que á estos
animales no se
les rompe, aun
que suelen an
dar sin herra
duras. Se dice
que la cola ha
de ser de zorra,
por el espesor y
la hermosura
del pelo, y los
árabes dicen
que han de tener
la cola de víbo
ra, porque la de
este reptil es corta, gruesa en su base y en su estremidad
delgada, cuya regla corresponde á la de los caballistas
que dicen que las estremidades han de ser finas, los an
tebrazos anchos, las piernas musculosas y las nalgas
carnosas. El caballo que agita el agua antes de beberla,
manifiesta un esceso de fuerza en los movimientos contí
nuos , y si mueve la cabeza de un lado á otro, es que tie
ne inteligencia y se inquieta de todo lo que pasa en su al
rededor.
Ahora bien, sabidas la abundancia y la escelencia de
nuestros antiguos caballos, vamos á esponer las principa
les causas que, en nuestro juicio, han contribuido á su
disminucion y á la deplorable decadencia de su raza.
Agitada la península por contínuas y prolongadas guerras,
atormentada sin cesar por todos los desastres que acompa
Pan á estos dramas sangrientos y desoladores de la socie
dad, debia necesariamente resultar, de una situacion tan
precaria y forzosa , el abandono de la agricultura y por
consiguiente el deterioro de la cria caballar. Empleado el
caballo como arma poderosa y necesaria para la guerra, y
destinado á decidir de la suerte en los combates , se bus
caba con ansia su adquisicion por los ejércitos beligeran
tes ; y á este efecto se ponian en práctica hasta los medios
mas reprobados y violentos. De aquí vinieron las mas
inauditas usurpaciones de la propiedad , entre las cuales
debemos comprender las funestas requisiciones que hemos
presenciado hace pocos anos ; de aquí vinieron las pérdidas
consiguientes á un sistema de destructora espropiacion , que
sembrando mas y mas la desconfianza é inseguridad entre
los propietarios, arrastró consigo el desaliento de los cria
dores , el abandono de las crias, la disminucion de caballos
y el menoscabo de su raza. A estas calamidades siguió in
mediatamente la escasez de tan precioso bruto ; y los go
biernos para precaverse de un terrible conflicto, se vieron
obligados á prohibir su saca fuera de estos reinos ; apagando
así el último estímulo del productor, y poniendo el sello á
la ruina y esterminio de tan importante grangería.
Nuestras provincias meridionales, últimas que poseyeron
los moriscos y mas próximas al Africa , libráronse algun
tanto de la inopia general ; y aun puede decirse que desde
entonces raya la preponderancia de los caballos andaluces,
en razon de su
contínuo cruza
miento con los
de Arabia y Ber
bería. Pero ha
biendo desapa
recido este agen
te eficaz de la
produccion en
nuestras pro
vincias septen
/Iii trionales, y ne
cesitándolo de
fuerza y resis
tencia para la
agricultura, las
artes, el comer
cio y demás usos
civiles, se dedi
caron y aficio
naron sus habi
tantes á la cria
de mulas, espe
cie neutra é in
fecunda que trae consigo el aniquilamiento de su raza. El
uso de estas, antes limitado á cierto número, cundió como
contagio desolador hasta llegar á generalizarse; y de aquí á
mirarse como de poco momento la cria tan esencial de ca
ballos Muy en breve la costumbre admitida en todas las
naciones de servirse de caballos para los carruajes de lujo y
de recreo, se fué haciendo desconocida en Espana ; los
senores y personas acaudaladas hicieron gala de llevar mulas
en el mayor número posible en sus coches. Con este ejemplo
creció el servirse de las mismas para les carros, carromatos
y galeras ; de estos refluyeron en otros trabajos y usos ; y la
cria de mulas, introducida contra el 6rden natural y con el
anatema de no reproducirse, se hizo general y esclusiva en
las provincias mismas que se gloriaban antes de producir los
mas afamados caballos.
Pero lo que no deja de ser singular es que al paso que
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los espanoles se empenaban en ensalzar mas y mas el valor
de las mulas, todos los estados de Europa cuyos esfuerzos
por los adelantos son tan conocidos, rechazaban un uso tan
estravagante y pernicioso , adoptando esclusivamente los
caballos para todos los servicios y aplicaciones ; dando para
ello á cada animal la coníiguracion mas adecuada á los dife
rentes trabajos á que fuera destinado. Asi en Inglaterra ,
donde este conocimiento especial ha llegado á su mayor per
feccion , veíamos sus diligencias tiradas de solo cuatro caba
llos, sosteniendo un trote uniformey con mas constancia que
esas ocho, diez , ó mas estantiguas 6 mulas que todavía en
nuestro pais á fuerza de gritos y látigo cumplen á duras
penas la parada : y en muchos puntos de Francia é Italia,
donde este estudio no es tan estenso ni completo, vemos las
pocas diligencias que hay conducidas por solo tres caballos,
cuya fuerza y resistencia es aun superior al número de mu
las que, como hemos espuesto , apenas pueden en Espana
arrastrar penosamente dichos carruages.
Los franceses que por su vecindad saben aprovecharse de
nuestros caprichos ó ignorancia, sin servirse de las mulas,
crian en las faldas del Pirineo y provincias limítrofes porcion
de ellas con que inundan nuestras fronteras ; y de este mo
do á un grave mal se agrega otro mayor, que es el empo
brecimiento de nuestro propio suelo : y ello es que las mu
las estériles acabando con su propia especie, van dando fin
á las yeguas que las crian, y no bastando ya para nuestro
servicio, han provocado la codicia estranjera. Bien es ver
dad que las mismas mulas espanolas han degenerado desde
que concluidas las hermosas yeguas que las producian, ha
habido que recurrir á otras mas endebles; y quedando el
réfugo de estas para la cria de caballos, no puede esperarse
Mas que la pobreza y degeneracion que ahora se toca.
Los monarcas espanoles pensaron corregir esta falta tan
trascendental para el Estado ; pero los errores económicos
tan consiguientes á la época en que nos referirnos, produ
jeron algunas medidas tan absurdas y monstruosas, que solo
sirvieron para ostentar su ineficacia ó para perjudicar á la
misma riqueza que intentaban favorecer. Así Felipe II, por
la ley y, tít. XIX, lib, vi de la Nueva Recopilacion, esta
blece que nadie puede ir en coche tirado por mulas. En
tiempo de Felipe III dejó de cumplirse esta disposicion vio
lenta y tan contraria al derecho natural, hasta que Feli
pe IV volvió á encargar su observancia, imponiendo penas
á los infractores. Cárlos II, espresando el atraso que pade
cian los campos con el cultivo de las mulas, repitió dicha
prohibicion ; y otros soberanos posteriores, entre ellos Fer
nando VI y Cárlos III , adoptaron otras medidas llamadas
de fomento, pero que en realidad solo tendian á entorpecer
la produccion en vez de fomentarla.
Ei furor por desterrar las mulas llegó al estremo de pro
hibirse la fecundacion híbrida, es decir, el uso del asno ga
ranon para las yeguas, ó á limitare! número de estas que
fuese permitido echarle en determinadas provincias y bajo
ciertas condiciones. Asi en Andalucía, Estremadura y Mur
cia se prohibió absolutamente el uso del asno para las ye
guas, y en veinte y tres provincias del reino se permitikpor
la ley echar la tercera parte de estas al garaiion , mediante
el impuesto de doce pesos por cada uno de estos, y tres pe
sos por cada una de aquellas que cubriese ; al paso que á la
Mancha se la exoneró por un pequeno servicio de la obli
gacion de crear caballos en vez de mulas. Estas providen
cias, como dice un celoso escritor, demuestran que sor
prendidos los soberanos y enganado el gobierno por los
informes que recibian de hombres ó poco instruidos en la
materia, ó interesados en una grangería que solo á ellos
podia convenir , ó doblemente maliciosos para ocultar la
verdad á la sombra del soborno 6 del cohecho, lejos de
contribuir á la propagacion y mejora de la cria caballar,
solo sirvieron para despertar el fraude y el contrabando que
acabaron de destruirla.
Este estado ruinoso y desesperado debia precisamente,
segun la índole y creencias de aquellos tiempos, provocar
la creacion de ciertas esclusiones ó privilegios para estimu
lar el interés de los desfavorecidos productores á custa del
bienestar de otras clases no menos respetables. Así tuvieron
nacimiento la Mesta, la Junta de Caballería y otras institu
ciones, que gravando la propiedad con una intervencion
obligatoria, ó con servidumbres á otras industrias , acabaron
de arruinar á la agricultura y con esta todos los ramos au
siliares que viven de su existencia. Véanse sino esos impru
dentes privilegios concedidos á los ganaderos para poder
entrar sus ganados en la propiedad agena , apacentarlos con
la espiga , el rastrojo y la yerba que á costa del labrador
produjo la tierra ; prohibirle al mismo tiempo el cerra
miento de su heredad para que sirviera de dehesa ó pasto
en ciertas circunstandas : sujetarle á todos los males y pér
didas que trae consigo una invasion estrana á sus intereses,
y tener que luchar en caso de discordia contra una jurisdic
cion igualmente privilegiada, que, como decia la antigua
Sociedad Matritense, « reunia el poder y la riqueza de po
cos contra el desamparo y la necesidad de muchos.» Algo
mas pudiéramos estendernos sobre este importante punto,
si los estrechos límites de una revista y el propósito de
abreviar este trabajo, nos lo permitiesen ; pero basta con lo
dicho para conocer que los abusos cometidos á la sombra de
unas instituciones, que quizás fueron útiles y aun necesa
rias en su orígen , llegaron á hacerlas incompatibles con el
sagrado y preferente derecho de propiedad. A pesar de es
tos privilegios la cria caballar participó del desaliento y des
truccion en que quedó envuelta la agricultura en todas sus
partes constitutivas, merced al errado sistema de proteccion
adoptado por el gobierno.
No contribuyó menos á la decadencia de nuestros caballos
el afan de este por arbitrarlo todo, y por reducir la indus
tria del hombre á un régimen facultativo sujeto á bases
uniformes é inalterables : triste condicion de los gobiernos
absolutos que, mezclándose en la administracion doméstica
de los ciudadanos, se empenan siempre en reglamentar las
acciones del interés individual, resultando de esta tutela
incompetente y usurpada; de esta direccion desacertada las
mas veces y siempre vejatoria que los individuos subordi
nados á su dominio, se acostumbran á que otro piense por
ellos y llegan á perder hasta la facultad de pensar ; suce
diéndoles, como dice muy acertadamente un escritor espa
nol, lo que á los animales domesticados que habiendo per
dido la mayor parte de su instinto, fian al interés de sus
guardianes el cuidado de su existencia, y la prevision de lo
que puede perjudicarles, así en cantidad como en calidad.
Véanse sino esa multitud de leyes, ordenanzas y reglamen
tos, esa fiscalizacion ejercida por los delegados del poder
bajo diferentes denominaciones, y se deducirá fácilmente
que tanto en este ramo como en los de la mayor parte que
constituyen la riqueza, las causas primordiales de la igno
rancia de los productores, dependen de haber restringido
el libre ejercicio de su accion , sujetándola al cuidado y al
bedrío del gobierno, las mas veces ignorante de semejantes
materias. Y sin embargo este fué el espediente habitual á
que recurrian nuestros antiguos gobernantes para curar las
llagas que su falso sistema 6 su culpable imprevision habian
abierto en el seno del Estado; sin conocer que tan funesta
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influencia era el medio mas seguro y eficaz para acabar de
destruir los gérmenes mas preciosos de su riqueza y pros
peridad.
Apesar de tantos desenganos adquiridos á costa de una
triste y fatal esperiencia , los autores espanoles que se han
ocupado de esta materia, con muy pocas pero honrosas
escepciones, han atribuido la decadencia de nuestros caba
llos y su sensible escasez, á la falta de cumplimiento de las
leyes, bandos, cédulas y providencias basadasen tan mons
truoso sistema ; y han pedido con ansia , como único reme
dio para salvar los vestigios de una menguada y miserable
cria, el restablecimiento en toda su fuerza y vigor de aque
llas medidas.
Cuando las naciones que nos preceden en la carrera de
los adelantos sociales se han dedicado con estudio con es
mero y crecidos desembolsos á reproducir y aumentar el ga
nado caballar; cuando á fuerza de cálculos y combinaciones,
particularmente la Inglaterra y la Alemania, paises tan in
gratos para la cria de caballos, han logrado mejorar sus ra
zas, adecuarlas á las diferentes funciones, que desempena
este precioso animal, y convertirlo en fuente inagotable de
riqueza, ?será posible que la Espana, tan favorecida del
cielo para esta importante grangeria , no participe del mo
vimiento general y del afan con que en este ramo se trabaja
para alcanzar en él la dable perfeccion ?... No creemos, sin
embargo, que se ofrezcan- grandes inconvenientes en un
suelo eminentemente privilegiado, para encontrar los me
dios de regenerar nuestros caballos y de elevarlos al grado
de importancia que tuvieran en lospasados tiempos; logran
do á la vez por la cruza con otras razas estrangeras , esce
lentes crias para todas aplicaciones y usos conocidos. Mas
para arrancar este triunfo á la ignorancia y al empirismo ,
forzoso seria empezar por sustituir las leyes coercitivas , in
compatibles con un régimen liberal, con medios mas natu
rales, mas adecuados y sencillos y de un éxito mas seguro.
El gobierno no debe coartar la accion individual de los
productores, porque consideramos la libertad como el ele
mento mas precioso y necesario para el desarrollo de la in
dustria; pero este principio no elude la influencia que en
ciertos casos ejerce el poder supremo-en beneficio 6 prove
cho de la misma. Garantidos todos los derechos del produc
tor bajo la égida tutelar de las leyes, y asegurado el cum
plimiento de esta obligacion social por el gobierno, nada
mas conveniente, nada mas útil que su mano poderosa se
estienda á proporcionar los ausiliares de la riqueza, que
compatibles con el libre ejercicio del interés individual, no
están al alcance de suaccionaidébil y limitada. La agricultura,
la industriay comercio, por ejemplo, quedarian reducidos á
un círculo miserable, si el gobierno no se encargase de hacer
construir los caminos, puentes, muelles, puertos y otras obras
públicas que tanto facilitan las comunicaciones y trasportes,
y que son el alma y el vehículo principal de la riqueza. Del
mismo modo en la cria caballar, produccion que exije in
mensos gastos, inteligencia y combinaciones que no es dado
manejar el labrador por sí solo, resultaria que la libertad
aislada seria un don funesto y un nuevo, decreto de ester
minio , si el gobierno no le prestase su eficaz apoyo, tanto
mas natural y necesario en cuanto el caballo es un pertre
cho indispensable para la seguridad del Estado, que está in
dicando entre este y el ganadero una justa y recíproca ayu
da y compensacion.
El ausilio que exige del gobierno esta importante grange
Ha consiste en el establecimiento , por su cuenta , de esos depósitos de caballos padres, tan difíciles de formar y sostener
si se han de surtir de razas puras estranjeras , de remota y
costosa procedencia. En Espana donde algunas produccio
nes no están centralizadas , sino repartidas entre una mul
titud de pequenos y medianos productores, precioso ele-.
mento de ese tipo filosófico de una acertada organizacion
social á que aspiran inútilmente otras naciones, resulta que
la mayoria de los criadores de yeguas son pelantrines 6 la
bradores pobres que poseedores de cierto número de ellas,
no tienen la posibilidad de adquirir y mantener un buen
caballo padre ; y de aquí.resulta que á la falta de éste , uno
malo y prestado hace sus veces , y como es consiguiente, en
lugar de relevar la especie , continúa degenerándola ; á no
ser que el garanon venga , como sucede con mas frecuencia,
á sacarle de este apuro, envileciendo y acabando con la raza
caballar. De otra parte la ignorancia y la indolencia, tan
característica en nuestra nacion , alejan el espíritu especu
lador de los grandes capitalistas , para esta clase de estable
cimientos; de manera que nadie se torna el trabajo de le
vantarloscon toda la perfeccion yconocimiento que reclaman
los adelantos sociales , porque es una empresa costosísima ,
muy lenta en remunerar los desembolsos é incierta en sus
resultados. Y como el gobierno tiene un interés directo en
que no se aniquile el ganado caballar , como hemos demos
trado, hé aquí porque debe encargarse de la direccion y
fomento de los depósitos de caballos padres , facilitándolos á
todos los ganaderos que los reclamen para sus yeguas,
diante una módica retribucion.
En Espana se han contado hasta hace poco tiempo ocho
establecimientos de este género la mayor parte en Andalucía,
sostenidos á costa de mil sacrificios, y que solo contaban en
su seno unos cuarenta caballos padres, á pesar de las infi
nitas reclamaciones de los criadores de yeguas, de las cor
poraciones científicas, de los ayuntamientos y autoridades
celosas que diariamente estaban solicitando la mejora de los
existentes y su estension á otros puntos de la península,
donde quedan todos los arios millares de yeguas sin cubrir,
ó echadas, por esta falta, al asno garanon para la cria de
la infecunda y perjudicial especie naular: contraste singular
con los innumerables y magníficos depósitos que en la vecina
Francia alimenta su gobierno , contándose en ellos mas de
mil y quinientos eseelentes caballos padres. De esta escasez
procede la sucesiva disminucion del ganado caballar, que
si continuara así llegaria dia que seria necesario remontar
nuestros escuadrones con caballos estranjeros.
Fundado en estos principios el senor de Laiglesia , celoso
é incansable promovedor de las mejoras en este importante
ramo, logró despues de mil trabajos, memorias y gestiones,
que se espidiese el real decreto de 18 de febrero de 1834;
el cual concediendo,á los criadores de yeguas una libertad
absoluta, y absolviéndolos de trabas é inspecciones odiosas,
exigió el impuesto de 40 reales mensuales para aplicarlos á la
regeneracion de nuestra cria caballar, á todo caballo de lujo
estranjero que no estuviese destinado á la reproduce;cá ; y
el derecho estraordinario de 40 reales por cabeza á la intro
duccion de mulas estranjeras destinadas al mismo objeto.
Medida mandada escrupulosamente observar por otro real
decreto de 28 de marzo de 1841, que encerraba en nuestro
concepto la bien meditada tendencia á gravar la produccion
estranjera para favorecer la produccion nacional, destinan
do este arbitrio al mantenimiento y propagacion de los de
pósitos de caballos padres. Pero siendo un estremo de esta
resolucion de carácter puramente legislativo, no habia po
dido hasta ahora ponerse en práctica por no haberse so
metido aun á la discusion de las Cortes.
Autorizado el senor de Laiglesia , como director de estos
depósitos, para indicar al gobierno cuanto concerniera á la
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mejora y fomento de la cria caballar, veamos los medio
que propone, á nuestro parecer muy acertados, porque si
causar gravámen al erario, sin ataques á la propiedad y si
odiosas esclusivas , ofrecen todas las probabilidades de u
éxito brillante y completo. Dice así :
« Tres grandes medidas son , pues, indispensables, si ha
de sacarse la cria caballar espanola del abatimiento en que
yace. La primera, conforme con todos los artículos de aquel
decreto será, sin dejar de mejorar los establecimientos del
Mediodia , la de estenderse esta grangería á nuestras pro
vincias septentrionales, bajo los principios puestos de mani
fiesto, por medio de ayuntamientos sábiamente combinados,
para alcanzar de este modo castas fecundas de caballos gran
des , robustos y fuertes, propios á diversos usos, con forma
clon determinada para cada clase de servicio y aparentes
para toda suerte de aplicaciones. Y es bien cierto que este
bien no podria alcanzarse , sin proporcionar con conoci
miento previo á los pueblos en su pobreza, en su dejadez y
en su ignorancia en un ramo desconocido, los sementales
adecuados á la calidad especifica de las yerbas, y á la fuerza
asimilativa de los terrenos.
«La direccion de depósitos en este caso podria proporcio
narse algunos caballos berberiscos para cruzarlos con yeguas
andaluzas , relevando así á la finísima casta indígena que
tanta celebridad llegó á adquirir en toda Europa ; y para la
cria de caballos que exigen mas fortaleza, robustez y otras
cualidades necesarias para ciertosempleos, tanto civiles como
militares, podria proveerse de caballos padres del norte y de
otros puntos que los producen aparentes para distintos usos
y aplicaciones , como dejamos sentado en el artículo tercero
de esta série.
« La segunda medida contraida al mismo real decreto,
art. 14 , equilibrando por medio de ciertos ausilios indis
pensables en la crianza del caballo, el interés natural que
arrastra al labrador á criar mulas , inclinará la balanza há
cia el ramo que el estado necesita, y ofrecerá al individuo
un aliciente á lo menos igual , si no fuera mayor que aquel.
El comercio del mundo fúndase siempre en este axioma. Asi
que , se establecerán algunos premios de estímulo y recom
pensa, para aquellas personas que con tino y conocimiento
se hayan dedicado á regenerar las fenecidas castas de nues
tros escelentes caballos. El corazon humano mecido por el
interés y la vanidad, sabe vencer dificultades, cuando le
mueven tan poderosos resortes. Y adjudicándose los sena
lados premios públicamente en las ferias de ganados en me
dio de las fiestas y la concurrencia, á aquellos animales, que
despues de muy detenido exámen , hayan sido juzgados en
la competencia, dignos de tan útil y bien entendida distin
cion , no podrán menos que producir grande entusiasmo en
los espectadores. Los duenos recibirán un certificado que
dará valor á su raza, y la direccion comprará á buen precio
s todo caballo premiado para destino de padres , si asi convi
niere á su dueno.
« lié aquí los premios que deseamos para estimular la cria
de caballos, á cuya competencia deben concurrir los ver
daderos criadores, y no las carreras celebradas hace algunos
anos en la córte, que ofrecieron la particularidad de presen
tarse á disputar el primer premio cuatro solos caballos del
ejército tan ageno á esta produccion.
« La tercera medida, emanada del articulo 10 del segun
do real decreto en que se manda, se haya de proponer por
la direccion del ramo lo mas conveniente, induce desde lue
go al establecimiento de ciertas dehesas comunales, donde
la clase productora , y la mas numerosa de pelantrines , 6
labradores en pequeno, gocen de una acojida comun para
sus potros. Pagadas estas dehesas á prorata por los que las
disfrutan , sin mas que algun leve ausilio por la direccion ,
en caso de un déficit, serán un bien imponderable, por el
cual claman todos los dias gentes que carecen de arbitrios ,
y se ven en la imposibilidad de criar los hijos de sus yeguas
.en que fundan sus esperanzas. Y provistas estas dehesas de
árboles análogos á su suelo, de cobertizos 6 potriles para las
intemperies, de ciertos acopios para la invernada y de un
botiquin para las enfermedades, ausiliarán instruyendo,
porque darán á conocer á nuestros criadores en su abando
, que sin calor y sin alimento en la primera edad , jamás
se obtienen caballos grandes y fuertes. »
En vano seria que viniesen los mejores caballos del mun
do á regenerar las abatidas razas espanolas, si se dejase es
puesto al infeliz ganadero á la carestia de pastos que espe
rimenta, ó si continuase el sistemade privaciones y tormentos
usado hasta hoy en nuestras mejores dehesas, cuyos potros
ofrecen el espectáculo del hambre que los devora, de la de
bilidad que los aqueja, de la intemperie que los abate y de
las ligaduras ó trabas que los encadenan, criándose así ra
quíticos ,y miserables ,é incapaces de poder nunca medrar.
No es menos dura y desdichada la suerte de las madres, que
á la verdad forma un contraste deplorable con los cuidados
y atenciones que les prodigan los estranjeros , á los cuales
conduce la medida procedente.
Debemos ahora anadir que la instruccion es uno de los
agentes mas poderosos para el desarrollo y complemento de
los diversos ramos que abraza la economía rural. No basta,
en sentir de Columela , remover los obstáculos que ofrecen
las leyes y la naturaleza , sino que además de dejar en justa
libertad el interés del productor , es indispensable educarle
en su ciencia. Hé aquí porque seria muy conveniente que
el gobierno difundiese las escuelas de equitacion , donde los
criadores pudieran aprender radical y científicamente los
principios sólidos que deben dirigir las mejoras y el incre
mento de tan preciosa granjería,
Fisiología.
FUNCIONES DE LA GENERACION Y REPRODUCCION EN TODOS LOS Sí:RES.
IV.
Concepcion y fecundacion.
Debiéramos ahora caracterizar la accion que ejerce el
esperma ; pero indaguemos antes cual es la materia que
pone la muger por su parte. Sin duda que esta materia no
TOMO !lIf
proviene del aparato de copulacion , ni del de gestacion,
sino del aparato de germificacion. El ovario es efectiva
mente en el sexo hembra el análogo del testículo en el sexo
43
>5 33
macho ; su ablacion produce la esterilidad lo mismo que la
del testículo; otro tanto se observa por efecto de sus enfer
medades ; es de todos los órganos genitales el que esperi
menta mayores cambios en la pubertad ; entonces toma de
repente un crecimiento tal, que su peso, que apenas llega
á diez granos, sube hasta dos dracmas; en su superficie
aparecen unas vejiguillas llamadas « vesículas de Graaf,»
que antes no se observaban , y que la mayor parte de los
fisiólogos consideran como destinadas á suministrar un hue
vo ; se marchita tambien y casi desaparece en la edad crí
tica ; en él se verifica la concepcion ; y por último los ova
rios son los que mas cambios presentan inmediatamente
despues de un coito fecundante.
Fabricio de Aguapente mató unas gallinas poco tiempo
despues de haber sido cubiertas por el gallo ; examinó sus
ovarios y vió que entre los granitos amarillos y redondos,
que dispuestos á manera de un racimo de uvas, constituyen
aquellos órganos, había uno que presentaba una pequena
mancha en la cual se desarrollaban vasos, que adquirian
volúmen , despues se desprendia , era recibido por el ovi
ducto, se revestia atravesando este canal tortuoso y siguiente
de diversas capas, particularmente de un envoltorio cretá
ceo, y era puesto bajo forma de huevo. Harvey esperimen
tando en ciervas y en hembras de gamos, hizo las mismas
observaciones, diciendo positivamente que el ovario sumi
nistra un huevo, y que no hay otras diferencias entre los
animales bajo este aspecto, sino que en los unos el huevo
se desenvuelve al esterior despues de puesto, y que en los
otros sedesenvuelve en un reservatorio de depósito, 6 lláme
se matriz. En apoyo de esta opinion, militaba la analogía de
los animales cuya fecundacion tiene lugar al esterior, y en
los cuales lo que suministran las hembras parece consiste en
huevos que los machos avivan rociándolos con su esperma.
De Graaf, Malpighi , Valisnieri , Haller y muchos otros,
multiplicaron entonces los esperimentos de este género, ya
para comprobar el aserto de la suministracion de un huevo,
ya para descubrir por completo la Série de cambios que pre
sentan los órganos, desde el momento de la concepcion
hasta la puesta del huevo ó del nacimiento del nuevo indi
viduo. De Graaf hizo los esperimentos en conejas: media
hora despues de la cópula nada percibió todavía ; los cuer
nos de la matriz le parecieron tan solo un poco rojos ; al
cabo de seis horas, los envoltorios de las vesículas de' los
ovarios le parecieron rojizas ; al cabo de un dia, tres vesí
culas en un ovario, y cinco en el otro, se manifestaron evi
dentemente alteradas habiéndose vuelto opacas y rojizas ;
á las veinte y siete, cuarenta y cincuenta horas, los cuernos
de la matriz y sus conductos se habían vuelto muy rojos, y
uno de los conductos abrazaba el ovario ; al cabo de tres
dias, la estremidad superior del conducto abrazaba el ova rio, habia una vesícula en este conducto, y dos en el cuer
no derecho de la matriz ; dichas vesículas eran del tamano
de una semilla de mostaza, diez veces mas pequenas que
cuando estaban adheridas al ovario ; estaban formadas de
dos membranas, y llenas de un licor claro. Al cuarto dia, el
ovario no presentaba mas que una especie de envoltorio,
que de Graaf llama « folículo,» y que parece ser la cápsula
en que estaba el huevo ; este se hallaba entonces en la ma
triz, había ya engrosado, y sus dos envoltorios eran bien
distintos: y fluctuando hasta el séptimo dia , hasta entonces
no contraia adherencia con aquel órgano. Al noveno dia,
en un punto del licor claro que llenaba el huevo, de Graaf
empezó á percibir un pequeno punto opaco, como una es
pecie de nube. Al día décimo, dicho punto tenia ya la figura
de un pequeno gusano. Al undécimo, se distinguió clara
8 bt
mente el embrion ; y desde esta época fué creciendo el em.
brion hasta el dia 31.°, en que tenia lugar el parto.
Los trabajos de Malpighi y de Valisnieri dan á conocer
tambien que á continuacion de un coito fecundante, se des
arrolla un cuerpo, engruesa en la superficie del ovario,
despues se rompe para dejar escapar un cuerpo mas pequeno
que es abrazado por la trompa, y conducido al útero por
este canal. Solamente hay algun debate para caracterizar
con rigor lo que viene á ser el cuerpo que se rompe y el que
de este sale. Este último es, segun unos, un esperma aná
logo al del macho ; segun otros, un huevo; por último, se
gun Valisnieri , Haigton y Haller, una sustancia amorfa,
pero que mediante sucesivos desarrollos, se constituye el
nuevo individuo.
Entre estos esperimentadores se distingue sobre todo Ha
ller, quien haciendo cubrir en un mismo dia cierto número
de ovejas, las mató enseguida á intérvalos de mas á mas
remotos del instante de la copulacion , á fin de abrazar toda
la série de cambios por los cuales se desprende la vesícula
del ovario y es conducida hasta el útero. Media hora des
pues del coito, le pareció que una de las vesículas del ova
rio formaba proeminencia, presentaba sobre su convexidad
una mancha roja, ensangrentada, y que estaba próxima á
romperse. Al cabo de una hora 6 mas, la vesícula estaba
rota, y su interior inflamado y como sangrando. Gradual
mente, lo que quedaba de la vesícula en el ovario, y que
parecía ser su envoltorio, se espesó, y se trasformó en un
cuerpo de color amarillento, que Haller llama corpusluteum.
La hendidura por la cual se vacía la vesícula, se vé todavía
algun tiempo en dicho corpus luteurn ; pero hácia el 8.° dia
ha desaparecido ya. Al dia 12.° aquel cuerpo se, vuelve pá
lido y empieza á disminuir ; continuando del mismo modo
hasta el término de la gestacion ; reduciéndose por fin á un
pequeno cuerpo duro, amarillento, negruzco, que se deja
siempre distinguir en el ovario, 6 á lo menos deja en este
órgano la senal de una cicatriz. Algunas veces persiste hasta
despues del parto; y su volúmen es tanto mayor, cuanto mas
cerca se halla del instante de la concepcion. En la perra por
ejemplo es mas grueso que la mitad del ovario y sin embargo
no proviene mas que de una sola vejiguilla. En los anima
les multíparos, hay tantos « cuerpos amarillos» como fetos.
Algunos acreditados fisiólogos de nuestros dias, como
Magendie,Dumas y Prévost, han comprobado los mismos he
chos. Magendie, operando en perras, vió que treinta horas
despues de la cópula, las vejiguillas mas gruesas del ovario
habían aumentado mucho de volúmen , y que el tejido del
ovario que las rodeaba se habia vuelto mas consistente y
habia cambiado de color, pues era de un gris amarillento.
Dicha parte era el corpus luteum ; engrosó los tres y cuatro
dias siguientes, lo mismo que las vejiguillas ; y parecia te
ner en sus aréolas un líquido blanco, opaco, análogo á la
leche. Entonces las vejiguillas rompieron sucesivamente la
túnica esterna del ovario, y se dirigieron á la superficie de
este órgano, adheriéndole sin embargo todavía por uno de
sus lados ; su volumen era á veces como el de una avellana
regular; y nada había que pudiese anunciar en ellas un gér
men. Su superficie era lisa, y su interior se encontraba lle
no de un líquido, pero que no estaba en masa cual antes
de la fecundacion. Mientras eran conducidas al útero el
cuerpo amarillo quedaba en el ovario, y se comporttba allí
conforme á las observaciones de Hallen.
Segun los citados Dumas y Prévost, nada aparece aun en
los ovarios el primer día que sigue á la fecundacion ; pero
desde el segundo día, se ven muchas vejiguillas que au
mentan de dimension y continua.n aumentando los cuatro 6
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cinco dias siguientes, por manera que de dos á tres milíme
tros de diámetro que tenian al principio, llegan á tener ocho.
Del 6.° al 8.° dia, rómpense las vejiguillas, y dejan escapar
un huevecillo, que las mas de las veces no ha sido percibi
do, por cuanto no tiene mas que medio milímetro de diá
metro, pero que el microscopio ofreció con toda claridad á
los esperimentadores cuyos trabajos referimos. Denominan
aquella parte « óvulo ó huevecillo » en oposicion á la parte
desarrollada en el ovario, y que llaman « vesícula ó veji
guilla.» Esta presenta entonces en su superficie esterna una
hendidura tenida de sangre, en la cual se puede introducir
un estilete ; y por este medio se demuestra que la vejiguilla
ofrece entonces una cavidad interior, que es el vacio dejado
por el huevecillo pasando á la trompa y matriz, En la perra,
el paso del huevecillo al útero se verifica al 8.° dia ; no to
dos los huevecillos pasan á un mismo tiempo, pues cada
uno atraviesa la trompa de un modo sucesivo, y esto exige
un intervalo de tres á cuatro dias. Llegados á la matriz, al
principio están libres y fluctuantes ; examinados con un
microscopio que aumentaba doce veces los objetos, pareció
consistian en una pequena vejiguilla llena de un líquido al
buminoso trasparente. Observados en el agua, presenta
ban en su superficie esterior una apariencia mamelonada ,
con una mancha blanca en el lado : esta mancha blanca era
la « cicatrícula » ó pequena cicatriz. Muy luego engrosaron
aquellos huevecillos, y al 12.° dia pudieron reconocer en
ellos los fetos.
De todos estos trabajos, generalmente se ha concluido
que el esperma, llevado por la trompa al ovario, ha tocado
una ó muchas vejiguillas de este órgano; que sucesivamente
estas vejiguillas se han hinchado, y despues han roto su
envoltorio ; que entonces ha dejado escapar un cuerpo cual
quiera que en general ha sido considerado como un huevo,
y que es conducido al útero para constituirse allí rudimento
de un individuo nuevo. En el ovario queda el despojo de
la vejiguilla, que venia á ser la cúpula ó el pericarpio del
huevecillo. Puesto que efectivamente la concepcion se hace
en el ovario, y que en el útero tiene lugar la prenez ; y
puesto que la trompa es la sola que conduce de uno de es
tos órganos á otro, es fuerza admitir que dicho canal, en
un primer tiempo, condujo el esperma al ovario, y en un
segundo tiempo, trasportó al útero el cuerpo, cualquiera sea,
suministrado por el ovario. Por otra parte tenemos multipli
cadas pruebas de lo mismo; en el espasmo de la generacion ,
el pabellon de la trompa se aplica siempre al ovario ; de
Graaf, en sus esperimentos,lo encontró adherente veinte
y siete horas despues de la cópula ; ?y de qué serviria esta
aplicacion , sino para llevar y tomar á su vez alguna cosa
para este ovario? Magendie vió la estremidad de la trom
pa aplicada á una vejiguilla. Las preneces abdominales y
tubarianas son un argumento el mas poderoso ; si el pabe
llon de la trompa deja escapar la vejiguilla que ha cojido,
hay prenez abdominal; si la vejiguilla se detiene en la trom
pa hay prenez tuhariana. Hemos citado ya el esperimento
de Nuck , quien habiendo ligado la trompa á una perra,
determinó en este animal una prenez tubariana. Haigton ,
habiendo cortado una de las trompas á varias conejas, y
habiendo hecho cubrir enseguida estos animales, vió que no
tuvieron gestacion sino en el costado sano ; habiendo veri
ficado la misma seccion despues de la cópula, vió que si la
operaba en los dos primeros dias, prevenia el descenso de
los huevecillos , pero si no operaba hasta pasadas las sesenta
horas, las vejiguillas habían atravesado ya la trompa, y te
nia lugar la gestacion. Por último, tenemos la preciosa ob
servacion de un cirujano llamado Bussiéres, quien vió un
saco ovoideo, del tamano de una avellana, y que contenía
un embrion , la mitad del cual penetraba ya en la trompa,
y la otra mitad estaba todavía adherente al ovario. En vano
se opondrá la estrechez de la trompa ; Magendie vió una
vez este canal que en semejante caso habia adquirido media
pulgada de diámetro. El paso no se verifica en el momento
mismo de la cópula , pues entonces todo lo mas la trompa
conduce el esperma ; y dicho canal no conduce al hueve
cilio hasta mas tarde. La época , segun dicen , difiere con
forme á las especies de animales ; en las conejas, se verifica
al tercer dia despues de la cópula ; al quinto dia en las
perras ; y mas tarde aun en las mugeres. Maygrier dice
haber observado un aborto de doce días, y cuyo producto
consistia en una vejiguilla tomentosa en su superficie y llena
de un líquido trasparente. Sin embargo, Lallemand re
fiere una observacion que pudiera hacernos creer que la
vejiguilla del ovario es cojida en el acto del espasmo que
acompana la copulacion : una muger falleció al séptimo mes
de un embarazo estra- uterino ; había contado que sorpren
dida por un indiscreto en el instante del coito , sintió de
repente un dolor en el abdóinen , en el mismo sitio donde
se encontró despues el feto : de aquí al parecer podria infe
rirse que la impresion moral que esperimentó la muger, hizo
cesar de golpe la erectitud en virtud de la cual la trompa
coje la vejiguilla, y que esta de consiguiente cayó en el
vientre. Pero tal relacion no pudo ser hecha por la muger
hasta despues del suceso, y no basta tampoco para contrar
restar todos los hechos que inducen á creer que la vejiguilla
no deja el ovario hasta despues de algun tiempo.
Aquí se presentan muchas cuestiones. En primer lugar,
?por qué mecanismo obra la trompa, ya para conducir el
esperma del útero al ovario, ya para trasmitir la vejiguilla
del ovario al útero? Se ha dicho que aquél canal era de
textura musculosa y contractil á voluntad ; pero estas dos
aserciones son igualmente falsas ; siendo mas probable que
aquel órgano opera por una accion de erectilidad provocada
por el orgasmo en que se encuentran entonces todas las
partes genitales. En segundo lugar , ?es el azar el que decide
cual de las vejiguillas del ovario será fecundada? ?O hay
una que se prepara á la fecundacion por una especie de
madurez? Este último hecho parece cierto en cuanto á los
animales ovíparos. Los citados Dumas y Prévost han reco
nocido, no solo que las vejiguillas de los ovarios de las ra
nas eran de diversos tamanos, sino que las mas gruesas eran
las mas inmediatamente puestas, al paso que las mas pe
quenas no lo eran hasta los anos subsiguientes. En todos los
animales cuyos huevos son fecundados al esterior,, y des-.
pues de puestos, es indudable que son preparados para la
puesta. Por último, si en las aves, los huevos nunca pue
den ser fecundados despues de la puesta, esta á lo Menos
puede hacerse de por sí, independientemente de todo coito;
asi es que muchas aves, aunque vírgenes, ponen. Pero ?se
observa alguna cosa análoga en los vivíparos? Así lo creen
muchos fisiólogos. Ya Buffon habia dicho que el cuerpo ama
rillo de Haller,, en vez de ser el despojo del hueveciilo, era
su rudimento ; anadiendo que dicho cuerpo amarillo era
preexistente á la fecundacion , y que lo 'labia encontrado
en mugeres vírgenes. Posteriormente Cruiksanck ha dicho
que 'labia senalado en ovarios de conejas vírgenes todos los
cambios relativos á dicho cuerpo amarillo ; y Valisnieri ,
Santorini, Bertrandi, y sobre todo Home , han dado por
cierto que lo habian observado tainbien en la especie huma
na. Hé aquí lo que profesa este último acerca de la cuestion
que tratamos. En la pubertad, aparecen de golpe en la super
ficie de los ovarios, vejiguillas que al principio no se notaban.
En las hembras de los animales, al tiempo del bramo , y en
las mugeres á épocas indeterminadas, se vé de improviso que
el ovario se vuelve vascular, y desarrolla un cuerpo amari
llento, glandiforme, redondeado, muy vasculoso, lobuloso,
6 formado de circunvoluciones blandujas que sobresalen en
su superficie á manera de pezon. En la muger , y en los ani
males uníparos dicho cuerpo es único y grueso como la
cuarta 6 quinta parte del ovario ; en los animales multípa
ros, es múltiplo y pequeno á proporcion. Llegando á cierto
grado de grosor, estalla y deja escapar una sustancia desco
nocida ; la resquebrajadura se llena de una sangre que se
coagula; el todo es enseguida 'sucesivamente reabsorvido, y
al fin no queda en el ovario mas que una cicatriz. Estos fe
nómenos se repiten en todas las épocas del bramo ó celo en
los animales, y en la muger en todo tiempo hasta la edad
crítica. Mientras que las vejiguillas, por una especie de ma
durez, se desarrollan de este modo en los ovarios, las trom
pas entran en turgescencia y en ereccion ; sus franjas estan
aplicadas al ovario, probablemente para recojer lo que se
escapará del interior de la vejiguilla ; y su adherencia al
ovario es tal, que mas bien se rasgaria que no se consiguiera
separarla. De este modo pues las hembras de los vivíparos
echarian continuamente huevos infecundos, como las de los
ovíparos ; y la fecundidad dependeria de la coincidencia de
vejiguillas maduras con la copulacion. Así que podria ser
muy bien que lo que se habia tomado por efecto de la
fecundacion no fuese mas que sus condiciones. Home
asegura haber encontrado en los ovarios de mugeres em
barazadas, junto con el cuerpo amarillo procedente de la
fecundacion que habia dado lugar á la prenez, otros mu
chos cuerpos amarillos que parecian preparados para las
fecundaciones venideras; estos últimos diferian tan solo del
primero en cuanto no presentaban desgarro alguno, pues
el huevo se hallaba todavía en su interior. Haigton , en su
esperimento de la seccion de una de las trompas para im
pedir toda gestacion en el lado correspondiente, encontró
sin embargo cuerpos amarillos sin desgarro alguno en el
ovario aislado. Por último, se ha querido saber si la veji
guilla al atravesar la trompa es modificada 6 adquiere al
gunas partes nuevas, á manera de lo que se observa en los
huevos de los ovíparos. El de los batrachios se reviste, en
la segunda parte de la trompa de una capa de moco del es
pesor de un milímetro ; los de las aves en el ovario no se
componen mas que de la yema y de la cicatrícula 6 em
brion ; siendo en el oviducto y la cloaca donde se revisten
de las claras y del envoltorio cretáceo. Pero es difícil res
ponder á este hecho por lo que toca á la especie humana.
Tal es el estado de nuestros conocimientos actuale4 acerca
de lo que suministra la muger en el acto de la gen eracion.
Ahora convendria caracterizar qué especie de accion ejerce
el esperma en las vejiguillas del ovario, y como de esta ac
cion resulta el nuevo individuo. Pero en este doble cono
cimiento reside el misterio de la concepcion ; sobre el par
ticular nos hallamos en una ignorancia absoluta ; nada
sabemos, sino que el contacto del esperma es condicion
necesaria para esa sorprendente accion. Primeramente esta
accion es del todo molecular, se sustrae por lo mismo á los
sentidos, y su resultado es el que solo nos anuncia que ha
tenido lugar. Segundamente, la esencia de esta accion es
de todo punto impenetrable ; y todo lo que podemos decir
se reduce á que, del mismo modo que todas las acciones de la
economía humana, exige la integridad y vida de las partes
que la desempenan; y que opuesta á toda accion física y quí
mica de la naturaleza, debe ser llamada «orgánica y vital,»
y en su consecuencia ser declarada desconocida. De una
parte, es necesaria la integridad del esperma y de las veji
guillas del ovario para que tenga lugar la fecundacion ; de
otra parte , no hay aquí aplicacion física alguna posible, ora
se admita la teoría llamada de la epigenesis, en la cual se
cree que el nuevo individuo se forma en todas sus partes
por la mezcla de lo que suministra uno y otro sexo, ora se
admita la llamada de la evolucion , en la cual se dice que
uno de los sexos suministra un gérmen , el cual , á conse
cuencia de diversos desarrollos, constituirá el nuevo indi
viduo. En el primer caso , ?qué fuerza química se puede
invocar? ?Será por ventura una precipitacion , una cristali
zacion? En el segundo caso, ?es mas posible concebir física
6 químicamente, lo que es un gérmen , y el avivamiento
comunicado á este gérmen ? Trátase aquí del paso de lo que
no es vida á lo que es vida ; y como de esta no conocemos
mas que su oposicion con la naturaleza general , ignorando
la modificacion que han esperimentado las fuerzas generales
para producir los fenómenos de la vida, debemos ignorar
lo que es el fenómeno de la fecundacion. Es una accion del
todo desconocida, y aun mas incomprensible que todas las
demás acciones vitales de la economía. Por esfuerzos que
hayan hecho los hombres para penetrarla, no han llegado
sino á conjeturas mas ó menos especiosas. Recordemos sin
embargo con toda gravedad las hipótesis que se han hecho
sobre el particular ; han ocupado un puesto muy notable en
la ciencia para que las pasemos por alto ; y de otra parte,
nos servirán para profundizar mas algunos hechos.
Las diversas teorías sobre la generacion , han dependido
de las ideas adoptadas acerca de la naturaleza del esperma,
y del concepto formado acerca de la materia suministrada
por el ovario. Relativamente al esperma , los unos han di-.
cho era un flúido formado de los elementos de cada una de
las partes del cuerpo humano, y destinado por consiguiente
á reformar cada una de dichas partes ; los otros lo han con
siderado como el vehículo de animalillos destinados á con
vertirse , despues de muchas metamórfosis en el nuevo in
dividuo, ó á constituir su elemento principal 6 sea el sistema
nervioso; la mayor parte en fin , han dicho era un flúido
cuyo único oficio era avivar un gérmen , é imprimir á este
el movimiento de vida y desarrollo. Relativamente á la
materia suministrada por el ovario reina la misma disiden
cia : es una vejiguilla llena de una esperma formada, como
el del macho, de los elementos de cada una de las partes
del cuerpo, dicen unos; es una vejiguilla destinada para
servir de nido al animalillo espermático, 6 á suministrarle
la materia nutritiva, aseguran otros; estos dicen es una sus
tancia amorfa, pero con aquella naturaleza gelatinosa que
la constituye apta para recibir la causa de la vida, para des
arrollar el movimiento vital ; aquellos defienden que es un
germen, un huevo preexistente en la hembra, con la apti
tud para formar bajo el influjo fecundante de la esperma,
un individuo parecido al que suministró aquel. De aquí
tantos sistemas diversos sobre la generacion: cuéntanse mas
de dos cientos; pero todos pueden ser referidos á dos, el
sistema de la epigenesis y el de la evolucion.
1.0 Sistema de la epigenesis. En este sistema se admite que
el nuevo individuo es formado en todas sus partes, por la
aproximacion de moléculas, que tenian ya anteriormente la.
disposicion propia para constituirlo, 6 que de improviso la
han recibido. Una fuerza, desconocida en sí, pero diferente
de las fuerzas generales de la materia , puesto que tiene por
resultado la creacion de un ser vivo , y llamada sucesiva
mente fuerza cósmica, plástica, esencial, nisus prmativus
fuerza de formacion , etc. , es la que ha presidido á aquella
aproximacion, y hasta ha dado inmediatamente al nuevo
>5 341 bc
ser todas sus partes con su coordinacion y propiedades. Por
lo demás, los autores han variado mucho en el modo de
concebir la epigenesis ; tanto mas cuanto han querido apli
car su sistema , no solo á la diaria reproduccion de los séres
vivos actuales, sino tambien á su primer oríjen. Así que,
para empezar por lo relativo á este último punto , recorda
remos la teoría de los filósofos griegos Leucipes y Empédo
eles, quienes decian que el universo habia sido primitiva
mente un compuesto de átomos errantes en un vacío infinito,
y que todos los cuerpos en el dia existentes habian sido for
mados por la fortuita reunion de dichos átomos. En razon
del número infinito de estos átomos, y de las combinaciones
igualmente infinitas que debieron formar, produjéronse sin
duda muchos séres incapaces de prolongar su existencia ;
pero formáronse tambien algunos capaces de poder conti
nuar viviendo, y estos son los que en el dia vemos. No obs
tante la absurdidad de esta hipótesis , modernos hay que la
han abrazado; por ejemplo, Bousquet , quien dice que los
cristales dejan traslucir un principio de organizacion ; que
los primeros séres organizados fueron formados lo mismo
que los cristales, por una especie de cristalizacion y de preci
pitacion química. Todo lo que sabemos de la diferencia en
tre los cuerpos inorgánicos y orgánicos , bajo el aspecto de
la estructura y de las acciones, no permite que admitamos
semejante aproximacion. ?Hablarémos de esos sábios que
mediante la suposicion de una fuerza oculta, creen haber
sorprendido el secreto del Creador, y haber franqueado el
abismo que detiene aquí nuestra razon? ?De Needham, quién
admite, bajo el nombre de fuerza vejetatriz , una potencia
encargada de la formacion y gobierno del mundo orgánico?
?De Wolf, de Blurnenbach , quiénes admiten fuerzas seme
jantes bajo los nombres de « fuerza esencial, » de nisus for
mativo? Salta muy á la vista que estos sábios no hacen mas
que espresar el hecho y que quedando en la misma ignoran
cia respecto al conocimiento de la cosa, se han satisfecho
con palabras. En estos últimos tiempos, Lamark ha tratado
de resolver la cuestion y hé aquí sus ideas sobre el particu
lar. Los primeros séres organizados fueron formados en to
das sus partes por una verdadera generacion espontánea;
debieron la existencia al influjo de una causa exitatriz de la
vida probablemente suministrada por el medio ambiente y
que consiste en la luz y el flúido eléctrico. Desde que esta
causa encontró una materia de consistencia gelatinosa bas
tante densa para poder retener flúidos, la organizó en tejido
celular, y quedó hecho un ser vivo. Tal sucede aun todos
los dias en la estrenaidad de cada uno de los reinos vejetal y
animal. Este ser desde entonces manifestó las tres faculta
des de la vida, « nutricion , crecimiento y reproduccion ; »
pero no los manifestó mas que en sus modos mas sencillos.
Bien pronto se complicó, pues es propio del movimiento
y:t9.1 tender siempre á componer mas y mas la organizacion,
á crear órganos particulares, á dividir y multiplicar los di
versos centros de actividad ; y en seguida conservando cons
tantemente la reproduccion todo lo que se habia adquirido,
se formaron de este modo sucesivamente especies numero
sas y diversas, gozando de facultades de mas á mas estensas.
Así pues , en este sistema, la naturaleza no ha creado direc
tamente sino los primeros delineamientos de la vida ; ella
no contribuye mas que indirectamente á la existencia de los
cuerpos .vivos mas compuestos, en atencion á que estos pro
vienen de los primeros á consecuencia de un tiempo enorme,
de cambios infinitos, y de una composicion siempre creciente
en la organizacion , conservando la reproduccion todas las
modificáciones adquiridas, todas las perfecciones obtenidas.
De consiguiente un solo y mismo acto hubiera bastado al
creador para producir la série tan variada de séres vivos , y
aun para aumentarla. Pero no es nuestro intentodescarriar
nos mas en tales honduras ; lleguemos sí á las aplicaciones
que se han hecho de la epigenesis á la reproduccion de los
séres vivos actuales.
Hipócrates adrnitia que cada uno de los dos sexos tenia
dos espermas , que ambos eran lo supérfluo de su nutri
mento y de los flúidos constituidos por los materiales pro
cedentes de todas las partes de su cuerpo, y sobre todo de
las mas esenciales , ó sea de las partes nerviosas : de estos
dos espermas, el mas fuerte engendraba los machos , y el
otro las hembras. En el acto de la generacion , dichos sé
menes se mezclaban en el útero , y mediante la influencia
del calor de este órgano , formaban , por una especie de
cristalizacion animal , el nuevo individuo: este era varon ó
hembra , segun predominaban las espermas fuertes ó débi
les. Hipócrates no dice lo que sucedia cuando en un sexo
predominaba el sérnen fuerte , y en otro el débil. Esta hi
pótesis se refuta por sí misma ; la existencia de dos sémenes
en el hombre es un hecho falso ; la de un sémen en la mu
ger es precisamente lo que se cuestiona ; lo cierto es á lo
menos, que la escena no pasa en el útero, sino en el ova
rio ; ?y qué diremos de esa idea que hace provenir los sé
menes de todas las partes del cuerpo? En esta teoría se nos
presenta por todas partes una imaginacion que hace supo
siciones, sin cuidarse de averiguar si lo que supone está en
relacion con lo que se ha observado en los fenómenos.
Aristóteles es tarribien muy poco positivo. La muger con
curre materialmente á la generacion , no con un sémen ,
sino con la sangre menstrual ; esta es la que forma la base
del nuevo individuo, y el principio del individuo macho es
el que le comunica el movimiento vital y lo labra. Dice
Aristóteles en metafórico estilo, que la sangre de la rnens
truacion es el mármol, el esperma el escultor, y el feto la
estátua. Fuerza es confesar que si esos dos hombres célebres,
( Hipócrates y Aristóteles) hubiesen procedido siempre por
el mismo estilo en las ciencias , no hubieran adquirido los
eternos derechos que tienen á nuestra gratitud y admi
racion. Muchos modernos han adoptado la teoría de Hipó
crates , modificándola tan solo segun las ideas científicas del
tiempo. Así, Descartes dice, que el nuevo individuo se for
ma á consecuencia de un movimiento de fermentacion que
se establece en los sémenes de uno y otro sexo. Paschal, ad
naiti?ndo que el sérnen del macho es ácido, y el de la hem
bra alcalino, dice que esos dos sémenes se combinan en
razon de la diversidad de su naturaleza , para constituir el
nuevo ser. Maupertuís establece que en cada sémen existen
partes propias para formar cada uno de los órganos del cuer
po, y que en el acto de la mezcla de los sémenes en la ge
neracion , cada una de dichas partes se atrae y se agrega por
una especie de cristalizacion. El mismo Buffon , con su fa
moso sistema de las moléculas orgánicas, no hizo mas que
resucitar las ideas de Hipócrates; y apesar de todo el talento
que declara aquel escritor elocuente en la esposicion de su
sistema, es demasiado contrario á los hechos para que pueda
ser admitido. Las moléculas orgánicas son una suposicion
gratúita ; no hay dos materias en la naturaleza ; la materia
orgánica no es mas que la materia general modificada por la
vida , y de contínuo vernos que la materia organizada se
destruye, y al contrario que la materia general se organiza.
De otra parte, i cuán vaga es la idea de los moldes forma
dos por los diversos vegetales y animales! ?Es cierto que la
vejiguilla del ovario contenga un sémen? ? Y sobre todo,
están formados estos sémenes de tantas moléculas diversas
como órganos particulares hay en el cuerpo,humano??Dón
>5 342 gt
de está la prueba de semejante asercion ? Si así es, ?por qué
los individuos que han esperimentado una mutilacion cual
quiera engendran infantes bien conformados ? ?De dónde
preceden en este caso las moléculas de las partes nuevas de
que estaban privados los padres? ? De dónde proceden las
que forman las partes anexas del feto ?...
2.° Sistema de la evolucion. En esta segunda teoría , se dice
que el nuevo individuo preexiste bajo una forma cualquiera
en uno de los sexos , y que avivado por el otro en el acto
de la generacion , empieza desde entonces á esperimentar la
série de desarrollos que deben conducirlo á formar un in
dividuo independiente. Los fisiólogos han variado mucho
tambien en la esposicion que han hecho de su sistema; y
bajo este sentido pueden ser divididos en dos sectas, los
« ovaristas , » y los « animalculistas. » Los ovaristas profe
san que lo que suministra el ovario es un huevo ; y definen
éste, diciendo es una parte organizada, formada de un erir
brion y de órganos particulares destinados para servir á la
nutricion y á los primeros desarrollos de aquel embrion , y
apto para constituirse, despues de una determinada série de
desarrollos, un individuo semejante á aquel de quien pro
cede. Mientras que los partidarios de la epigenesis hacen
desempenar á los dos sexos un papel igualmente importante
en el acto de la generacion , los ovaristas atribuyen el pri
mer papel al sexo femenino , y dicen que este es mas parti
cularmente el que constituye las especies. Cierto es que en
muchas especies de animales la reproduccion no exige mas
que un solo individuo, y entonces es mas natural tener por
hembra á aquel individuo , que llamarlo macho. Este siste
ma de los huevos debió ser inspirado por la observacion de
muchos animales ovíparos: pues en estos animales, lo que
suministra la hembra para la generacion , es evidentemente
un huevo; y en muchos de ellos es puesto el huevo antes de
la cohabitacion de los dos sexos, y fecundado al interior.
Era natural pues hacer estensiva por analojía esta disposi
cion á los demás animales ; y esto hizo Harvey cuando el
primero estableció como axioma lo tan repetido de omne
vivum ab ovo. Mas tarde Stenon , adoptando la misma ana
lojía , dió el nombre de ovarios á los testículos de las hem
bras; y en seguida los trabajos sucesivos de Graaf, de Mal
pighi, deValisnieri , de Bonnet, de Spalla nza ni, etc. , acerca de
la vejiguilla suministrada por el ovario y acerca de la marcha
de la misma vejiguilla al través de la trompa, y acerca de
su llegada al útero, parecieron dar á este sistema una de
mostracion directa.
Invocábanse de otra parte en apoyo del sistema las si
guientes consideraciones : 1.0 la « preexistencia del gérmen
á la fecundacion en muchos séres vivos. » En las plantas ,
por ejemplo, la semilla existe rudimentariamente en la flor,
mucho antes de que el polen, destinado á verificar la fe
cundacion , haya llegado á su madurez. El huevo preexiste
tambien en las aves, de manera que las aves vírgenes po
nen. Esto es evidente tambien en muchos peces, en los rép
tiles batrachios, en los cuales el huevo no es fecundado hasta despues de haber sido escretado. De otra parte , Spallanzani
ha senalado la presencia de renacuajos en huevos de ranas
no fecundados; y Haller ha hecho la misma observacion en
el huevo, respecto al pollo; á lo menos este último autor
vió que los huevos de gallina no fecundados contenian una
yema, y como esta, segun Haller,, no era mas que una
dependencia del intestino del feto, era consiguiente que si
preexistia la yema, preexistia tambien el pollo. 2.° «La par
ticularidad que presentan algunas especies animales de
fecundar con una sola copulacion , muchas generaciones
sucesivas. » Este hecho estraordinario es real en ciertas
especies. Por ejemplo , en los pulgones , el efecto de una
fecundacion se estiende hasta nueve generaciones , y en los
monóculos hasta quince. Ahora bien , para que estas di
versas generaciones puedan ser fecundadas , era preciso
decian , que los gérmenes de donde provienen preexistiesen
en la primera. 3.° « Los encajes naturales y accidentales. »
La cebolla del jacinto ofrece ya los rudimentos de la flor que
debe dar ; en las yemas de los árboles se senalan , aunque
replegadas sobre sí mismas y mucho mas pequenas, las ra
mas , las hojas y las flores; en las mandíbulas de ciertos ani
malillos , se ven los gérmenes de muchas séries de dientes ;
el vo/vox, animal trasparente , deja ver en su interior mu
chos hijuelos encajados unosen otros : ?quién no ha visto un
huevo contenido dentro de otro ? Por último , se han en
contrado ya varias veces fetos humanos en cuerpos de hom
bres; y ningun hecho de este género mas notable, y mejor
averiguado que el del nino de Verneuil ( Normandía ), ha
mado Bissieu , que vivió hasta la edad de catorce anos, y
cuya historia consignó Dupuytren en los boletines de la
facultad de medicina de Paris (ano 1804), 1.° « Las me
tamórfosis. » En los insectos y batrachios , animales que
nos presentan las metamórfosis mas marcadas, se vé que
las formas que sucesivamente nos presentan están sin la
menor duda encajadas unas en otras ; por ejemplo, en la
crisálida, se distinguen ya los lineamientos de la futura for
ma de la mariposa ; y en la oruga se ven ya los de la crisáli
da : la rana se deja ver tambien debajo la piel del renacuajo.
5.° Si las consideraciones precedentes no fundaban sino ana
logías mas ó menos especiosas, no sucede lo mismo en los
esperimentos de fecundaciones artificiales, hechas primero
por Swammerdam en ramas, por Roésel en otros réptiles,
y repetidas luego por Spallanzani con el mas feliz éxito, las
cuales parecian constituir una demostracion directa, tanto
mas cuanto la cantidad de esperma empleada en los esperi
mentos, era demasiado corta para formar el nuevo individuo,
y para ser otra cosa que un flúido de avivamiento. 6.° Por
último, los ovaristas se apoyaban en las reproducciones par
ciales que en mas 6 en menos presentan todos los séres vi
vos. Es cierto que todos los animales pueden reproducir mas
menos las partes del cuerpo que han perdido ; pudiendo
tanto menos cuanto mas elevados se hallan en la escala. Asi
es que los mamíferos y las aves casi no regeneran mas que'
las piezas córneas de sus envoltorios tegumentarios , como
los pelos , las unas, y las plumas; algunos réptiles , como los
lagartos por ejemplo, ya reproducen su cola ; los crustá
ceos hacen retonar sus patas; el caracol, su cabeza ; el gu
sano de tierra se reproduce su cabeza y su cola ; las estrellas
marinas , los esquinos y otros radiarios, regeneran los fila
mentos que les han sido arrancados ; finalmente, en el pó
lipo, esa potencia de' reproduccion es llevada á punto de
que cortado aquel ser en muchos pedazos, cada uno de estos
regenera lo que le falta, y se constituye un individuo per
fecto. Para esplicar estos hechos, decian los ovaristas que
cada parte tenía en sí gérmenes destinados para reproducirla,
no esperando para ello mas que circunstancias favorables;
y apoyaban esa idea singular en la observacion que se ha
hecho algunas veces de notar que las partes perdidas se re producían por duplicado. Pero este argumento, dista mucho
de tener la fuerza de los precedentes, y quizás puede ser
invocado con mayor razon por los sectarios de la epigenesis.
•
)5 343
Biografía.
DON AGUST1N ARGYJELLES.
Uno de los hombres mas notables que ha producido la
revolucion espanola en el siglo que atravesamos ha sido
D. Agustín .Argüelles , cuya elocuencia le grangeó por al
gun tiempo el dictado de Divino. A esa misma elocuencia
particularmente, y á haber figurado siempre al frente de los
hombres de ideas mas avanzadas, sin que la edad ni los des
enganos modificasen sus ideas, debe el gran prestigio que
gozó en su partido , y el elevado y honorífico puesto en que
brilló en los últimos anos de su vida. No cumple á nuestro
propósito inspeccionar las causas que lo lanzaron y le hicie
ron permanecer constante adalid de los derechos populares,
ni menos censurar su conducta como hombre público , ni
tributarle por ella nuestros elogios: los hechos de la vida
política de Argüelles pertenecen á la historia, y ella los juz
gará en su dia. Solo si diremos que los partidos son injustos,
que el espíritu que los guia es ciego, y que por lo tanto asi
los contrarios como los amigos de Argüelles , todos se han
mostrado notoriamente parciales respecto á él, vituperán
dole los unos sin medida, ensal
zándole los otros sin tasa. Argüe
lles tuvo sus faltas, y cometió er
rores; pero Argüelles creyó que
trabajaba siempre en bien de la
patria , y sus errores y faltas , po
drán haber sido hijos de la efer
vescencia de las pasiones políticas,
de las ideas reinantes en este siglo,
pero no de miras ambiciosas ni de
cálculos mezquinos y egoistas. De
cualquier modo el nombre de Ar
güelles será siempre respetable por
la rectitud de sus intenciones, por
su honradez y noble desinterés ,
que le hizo morir pobre despues de
haber ocupado los primeros pues
tos de su patria. ! De cuán pocos
hombres públicos de nuestros dias
se podrá decir lo mismo!
D. Agustin Argüelles nació en
Rivadesella , pueblo del principa
do de Asturias el 28 de agosto de
1776. Dedicado desde edad tierna
á las letras, hizo en ellas progre
sos, siguiendo la carrera de las le
yes con notable aprovechamiento. Hasta 1806 no empezó á
figurar de un modo público, aun cuando se daba ya á co
nocer entre los que le conocian por sus vastos conocimien
tos, y por su instruccion nada comun en las lenguas vivas
y muertas, pues poseía el latin , el griego , el inglés, el
francés y el italiano. En dicha época desempenaba un des
tino en la caja de Amortizacion , y tratando el gobierno es
panol de ajustar la paz con la Inglaterra , fué necesario
practicar ciertas negociaciones con la espresada caja, y se
pensó enviar á la capital del reino unido un comisionado,
que sin que llamase la atencion por su categoría , tuviese el
talento necesario para manejar bien la empresa. Reunia
Argüelles estas cualidades, y fué elegido al efecto; pasando
en su consecuencia á Londres, donde una enfermedad y
otras circunstancias le detuvieron mas tiempo del que pen
saba: por cuya causa le halló allí la invasion francesa, y el
levantamiento de Espana contra Napoleon. Con las relacio
nes que había adquirido en los dos anos de permanencia, fué
muy útil á los comisionados que enviaron á Inglaterra las
provincias espanolas sublevadas, y aunque Argüelles no te
nia ningun carácter oficial, ejerció no poco influjo en la
junta espanola que se constituyó en Londres, influjo que
debia á susaber y patriotismo.
Poco despues se trasladó á Sevilla, asiento á la sazon de
la Junta central , y cuando posteriormente se convocaron
las cortes en Cádiz tomó Argüelles parte en sus trabajos ,
primero como diputado suplente por su provincia, y luego
en propiedad. El papel que representó en esta notable
asamblea fué de los mas brillantes que se pueden imaginar.
En todas las discusiones tomó una parte activa , grangeán
dose con sus entusiastas y elocuentes discursos una popula
ridad inmensa, que supo conservar como individuo de la
comision del código del ario 12, del
que fué uno de los mas ardientes
defensores.
Como la vida del hombre políti
co está cercada de azares y sinsa
bores , que se convierten en las
épocas turbulentas en peligros rea
les , tras los triunfos vinieron las
persecuciones para los legisladores,
y muy particularmente para el ilus
tre patricio Argüelles, que sin otro
delito que el de haber sido uno de
los prohombres del partido liberal,
fué condenado á servir corno sol
dado en el regimiento fijo de Ceu
ta. De aquí fué trasladado al puerto
de Alcudia en la isla de Mallorca,
donde á causa de la insalubridad
del clima cayó enfermo, agraván
dose sus dolencias durante los tres
arios que allí permaneció.
Restablecida la constitucion en
1820, pasó Argüelles del destierro
al ministerio de la Gobernacion.
Lo azaroso de las circunstancias,
y la agitacion de los tiempos acaso
le impidieron hacer las reformas administrativas que hubie
ra deseado ; pero hay épocas en que los gobiernos solo pue
den atender á su conservacion , sin que este cuidado les
permita trabajar en mas útiles tareas, y esto sucede cuando
los partidos políticos apelan á la fuerza material, y no hay
en los gobiernos el prestigio y la energía suficiente para so
breponerse á todos.
Cuando en 4823 volvió Fernando VII á recobrar el poder
absoluto, Argüelles vi6 fulminada contra él una sentencia
que lo condenaba á muerte y le confiscaba todos sus bienes.
Libró su vida fugándose á Gibraltar ; de aquí pasó á Ingla
terra , donde permaneció diez anos, sobrellevando su des
gracia con entereza , y mereciendo el aprecio y considera
ciones de la parte mas escogida de la sociedad de Lóndres.
N 344
Derrumbado con la muerte del último rey la mayor, parte
del antiguo edificio de la sociedad espanola, y publicado el
Estatuto real, volvió Argüelles al seno de su patria en 1834,
no habiendo querido verificarlo antes, á pesar de hallarse
comprendido en la amnistia que la Reina Gobernadora pu
blicó á poco de ocurrir el fallecimiento de Fernando. Los
motivos que alegó para no aprovecharse entonces del in
dulto, fueron que no comprendia éste á todos sus Cólegas
de 1822. Nombrado por su provincia procurador á córtes ,
ocurrió un incidente que puso de manifiesto lo mucho que
era apreciado en ella. Careciendo de la renta de 12,000 rs.
que se necesitaba tener para desempenar aquel cargo , sus
paisanos le senalaron esta suma, hipotecando en su favor
bienes suficientes, y el Estamento conformándose con ello
lo admitió en su seno en votacion nominal. Pero ya no era
Argüelles aquel orador fogoso, entusiasta, arrebatado; aun
que fácil siempre , siempre elocuente, sus discursos se re
sentian ya de la edad, y de ese cansancio tan natural en el
hombre, cuya vida ha sido una continuada série de penosas
alternativas y sufrimientos. Sin embargo, constante en sus
ideas, continuó gozando del aura popular, siendo diputa
do en todas las legislaturas que se sucedieron en aquella
época de sistema representativo. En 1841 fué nombrado
presidente del Congreso, y con motivo del pronunciamiento
de setiembre que obligó á la Reina Gobernadora á dejar la'
Espana, fué investido del elevado cargo de tutor de S. M.
y A. que le confirieron las córtes , habiéndose hallado su
nombre mezclado entre los pocos que pensaban elegir los
partidarios de la regencia trina.
En el desempeno de sus elevadas funciones se portó con
honradez y desinterés sumo, y la mejor prueba de ello, y
de que sus trabajos fueron aceptables á los ojos de su au
gusta pupila la reina D.' Isabel II, fué que despues de su
muerte , esta excelsa Senora dispuso se honrase la memoria
de varon tan esclarecido.
Las circunstancias políticas le obligaron á hacer dimision
de su importante destino, despues de lo cual se retiró á la
vida privada, siendo de nuevo electo diputado pocos dias
antes de su fallecimiento.
Murió á la edad de 68 anos, y su cadáver fué conducido
al cementerio de la sacramental de S. Sebastian extramuros
de la puerta de Atocha en Madrid, donde descansa al lado
de otros espanoles ilustres.
'rémora.
p r Cojan.
•CANTO III.
Argumento.
Al llegar la manana, Fingal , despues de haber arengado á su gente, encarga el mando á Gaul , hijo de Morni ; pues que era costumbre
de los tiempos, que el rey no debia comprometerse en accion hasta que la urgencia de los negocios requiriese su superior valor y conducta.
El rey acompanado de Osian se retira á la pena de Cormul , que dominaba el campo de batalla. Los bardos entonan el cántico de guerra. Des
críbese la batalla. Gaul hijo de Morid se distingue, mata á Turlathon , jefe de Moruth , y á otros jefes de menor fama. Por otra parte Foldath , que mandaba el ejército irlandés (pues que Cathinor, á innitacion de nogal permanecia pasivo espectador de la batalla) pelea bizarramente ;
mata á Connal jefe de Duniora y avanza á acometer al mismo Gaul. Este empero , herido en la mano por una flecha perdida, es cubierto por
Filian, hijo de Fingal, que hace prodigios de valor. Llega la noche y el clarin de Fingal toca retirada. Reciben los bardos á los guerreros
con un cántico de felicitacion , en el cual se celebran particularmente las alabanzas de Gaul y de Filian. Participan los jefes de un banquete , y Fingal echa de menos á Connal. Introduce el poeta el episodio de Connal y Duthcarron que arroja mayor luz sobre la antigua historia de Ir
landa. Mandael rey á Carril al sepulcro de Connal. La accion de este libro ocupa el segundo dia despues de la apertura del poema.
? Quién es aquel junto al arroyo azulado de Lurbar ?
?Quién se halla cabe el monte empinado de los gamos? Er
guido se apoya en una encina, cuyo ramage han desgarrado
las nocturnas ventiscas. Quien sino el hijo de Comal brillan
do en sus brezales postrimeros. Juega la brisa en sus anosos
cabellos ; su mano empuna la desnuda espada de Luno.
Sus ojos están fijos en Moilena , hácia las oscuras evo
luciones del enemigo. ?Oyes la voz del monarca? Es seme
jante al romper de un torrente en el desierto, cuando se
precipita entre sus rocas sonoras, sobre los marchitos cam
pos del sol.
El enemigo avanza sus estendidas líneas. !Alzaos, hijos
de Selma! !alzaos! Sed cual los penascos de vuestra patria,
por cuyas pardas laderas se despenan tronando los torren
tes. Hiere mi alma un rayo de alegría, al ver ante noso
tros un enemigo potente. Cuando combate con el endeble,
se oyen los sollozos de Fingal , pues teme entonces que la
muerte venga sin renombre, y moren las tinieblas sobre
su tumba. ? Quién capitaneará nuestra hueste contra los
guerreros de Alnecma ? Solo en la hora del peligro return
bará mi espada, pues tal fué en otros tiempos la costumbre
de Trenmor,, el regidor de los vientos ; así bajó á la bata
lla Trathal , el del azulado escudo.
Inclínanse los guerreros al escuchar la voz de su mor
ca. Refieren , á medias sus poderosos hechos, y fijan los
ojos en Erin. Pero el hijo de Morni luce superior á todos,
y permanece en silencio, porque ?quién no habla oido las
proezas de Gaul? Su meinoria enciende su alma entusias
mada , y su mano en silencio empuna el acero, el acero
que trajo de Strumon, (1) cuando falleció la poderosa fuerza
de Morni.
(1) Strumon, arroyo dei monte, nombre de la residencia de la familia de
Gaul , en las inmediaciones de Seltna. Durante la espedicion de Gaul áFro
mathon , mencionada en el poema de ffiltiona , murió Morni su padre, yes
te caudillo dispuso que la espada de Strumon (que habia sido conservada
en la familia como reliquia sagrada desde los dias de Golgach , el mas céle
bre de sus antepasados ) fuese puesta á su lado en la tumba ; al mismo
tiempo dejando muy encar;lado á su hijo , que solo la sacase de su depósito
cuando se viese reducido al último apuro. No mucho despues , habiendo fa
llecido en batalla dos de sus hermanos, al acero de Coldaronan , caudillo de
Clutha , fué Gaul á la tumba de su padre á fin de apoderarse de la espada.
Su apóstrofe al espíritu del difunto forma el asunto del siguiente poemita
345
Apoyado en su lanza estaba Filian de Selma , ostentando
la belleza de sus cabellos juveniles; tres veces fijó la vista
en Fingal , y tres veces le faltaron las palabras al procurar
dirijirlas al rey. Mi hermano no podia jactarse de sus he
chos belicosos, y se alejó con paso presuroso. Párase incli
nado sobre un distante arroyo y tiembla una lágrima en sus
párpados. Con su lanza invertida hiere de cuando en cuan
do la cabeza del cardo. No deja de notario Fingal , y mira
de reojo á su hijo. Lo contempla con escitado alborozo, y
se vuelve en silencio hácia Mora de los bosques. Oculta las
tristes lágrimas con sus espesos cabellos, y al fin halla sa
lida su cortada voz.
Príncipe de los hijos de Morni , fuerte cual penasco que
desafia á la tempestad, conduce mi batalla en auxilio del
linage del fenecido Cormac. No es tu lanza la vara del ra
pazuelo, ni un inocente rayo de luz el resplandor de tu
acero. Hijo de Morni de los corceles, mira al enemigo ;
anonádalo, y tú Fillan , observa al caudillo. No es su bra
zo lento en la batalla, ni arde descuidado en la contienda.
Hijo inio , observa al caudillo. Es fuerte como los torrentes
de Lubar,, pero no desahoga su vigor con palabras y ruido.
Alto sobre el nublado Mora, presenciará Fingal la pelea.
Osian estará cerca de su padre, cabe el arroyo que se des.
pena. ! Alzad la voz, oh bardos ! y estremézcase Selma á
vuestros acentos. Es mi último campo de batalla ; cubridlo
de luz resplandeciente. (1)
Como el súbito fragor de los vientos, como el distante
rodar de los turbados mares, cuando algun tenebroso es pectro , en su carrera, carga en sus hombros las olas y las
estrella sobre una isla, que ha sido la morada de la niebla;
tan terrible es el estruendo del enemigo al avanzar sobre el
campo. Su encuentro espera .el erguido Gatil , y reflejan
los arroyos el brillo de sus armas. A su lado entonan los
bardos sus cantares y el héroe hiere á compás su resonante
escudo. Las voces armoniosas se estienden hasta los con
fines de la ráfaga. (2)
Un nocturno torrente, esclamaron los bardos, rompe
sobre Crona. Hinchase en supropia tenebrosa carrera, hasta
que asoma el rayo madrugador del alba. Entonces se le vé
llegar emblanquecido del monte, con los penascos y sus
cien florestas. Lejos de Crona estén entonces mis pasos ;
pues que la muerte ejerce allí sus trastornos. ? Quién se al
za en su carro, sobre Clutha ? Túrbanse los montes en
Gata.-Quebrantador de las tarjas resonantes, cuya cabeza yace sepultada
enNsiongmtmbrams,urómyeumlleo,dessedme eljaasnttienaiel brlaecshdineoCdieml aa,laóydeemleág, uhiliajovdieenceoisgoabcrhe. la
carrera de mis arroyos. ! Desde el profundo seno del desierto, óyeme oh mo
narca de Strumon ! ?Habitas, por ventura, en la ráfaga sombreadora, que vierte sus pardas oleadas sobre la grama? Deja de esparramar el cabe llo de cardo ; óyeme ! oh caudillo de Clora!
ldaesOloisbsliacesenlsacugasebsaal;zguuoleabsdieaensn ovulinaesrt,raasyóoyseodmbereeluplzoa,dsremenadrmeeesGdiaoeul ldveielnatoospcaurraa truodrbaur lseonbcreia , óyeme en medio de tus
errores. El rechinar de las águilas se aproxima, los robles murmurando es tarmemigeocedne slausmcoopraasdasodberelolsoshéortoeerso!s : terrible y agradable es su llegada, !oh
Morid Quien me clespi,-rta , en medio de mi nube, do mis rizos de nie bploar sqeueésspearaclezna slaobvroez lodse vGiaeunlt?os. ? Mezclada con el rugido de los torrentes,
Gaul. Mis enemigos me rodean , oh Morni ; sus oscuros bajeles descien den del Oceano. Dame la espada de Struinon , ese rayo que ocultas en tus
tinieblas.
Morid. Toma la espada del resonante Strumon ; yo estoy mirando tus
guerras truye á t, uosh ehniejmo iginoiso;ohyoGlaausl mdeirola cauzaulltaudrabiotarmjae!teoro desde el cielo : ! des
(l) Clatho era hija de Caltulla, rey de Inmutare. Final en una de sus es
pedieiones a aquella isla se enamoró de Clatho y se casó con ella , despues de la muerte de Roscrana • hija de Cormac, rey de Irlanda.
Clatho era madre de Ryno , Fidan y Ramnina mencionada en la Batalla de
lLoocrao.n FloilsianquseeFdiisntianlgutuevopodreelRnoosmcrabnrea.de hijo de Clatho para no confundir
lIO(2a)CoCmompaonUanlldino fáuésuenpvaidardeoeán 3Claolridvaedn cdoenbealrdcou.erpo de Oscar, Ocian se que
TOMO 111.
presencia del rey; resuenan en rededor los bosques , y se
iluminan con el relampaguear de su acero. Miradle en me
dio del enemigo, como el inquieto espíritu de Colgach , (1)
cuando esparrama las nubes, y crIalga en los vientos tor
bellin osos. Es Morni , el de los caballos botadores. Imita las
hazanas de tu padre , oh esclarecido Gaul!
Abiertos están los salones de Selma , y los bardos toman
sus arpas. Diez mancebos llevan la encina del festin. Un
lejano rayo de sol dora las sienes del otero , y las sombrías
oleadas de la ráfaga ruedan á través de los campos herrosos.
1 Por qué estás silenciosa oh Selma 1 Tu monarca vuelve
con todo su renombre. Aunque rugió la batalla, serenas
están sus sienes. Rugió , pero Fingal ha vencido. Imita, oh
Filian , las proezas de tu padre ! 12)
Avanzó la hueste al sonido de los cantares. Altas ondean
sus armas como los campos juncosos, bajo la ráfaga del
otono. Cenido de su arniddora está el rey sobre la cumbre
de Mora. Despréndese la niebla de la órbita de su escudo,
que pende en tina alta rama , sobre el penasco musgoso de
Cormul. Yo permanecí en silencio al lado de Fingal , vuelta
la vista hácia el bosque de Cromla, (3) no fuera que al mirar
al enemigo, mi henchida alma me precipitase sobre ellos.
Fija está mi planta en el brezal , y mis erguidas armas relu
cen cual el torrente que se despena de Tromlo, y al cual
encadenan con sus yelos los vientos nocturnos. El rapa
zuelo que lo vé suspendido gn alto y brillando á la temprana
luz del dia, vuelve su oiclo hácia él , y se maravilla al ha
llarlo tan silencioso.
Ni se inclina sobre el arroyo Cathmor, cual un mancebo
en los campos de la paz. Estensa dirijia la batalla, con todas
sus olas turbadas y oscuras ; mas cuando vió á Fingal en la
cima de Mora, se dispertó su generoso orgullo. ? Y habrá
de combatir el caudillo de Atha , sin que haya en el campo
rey ninguno ? Foldath , guía adelante mis tribus , pues eres
como un rayo de fuego.
Avanzó Foldath de Mora, semejante á la luna que sirve
de ropage á los espíritus. Desnudó el acero que resplan4e
cia á sucostado, como la llama de la muerte y mandó avan
zar la batalla. Sus tribus, corno olas escarpadas , vierten
en su contorno su tenebrosa fuerza.. Erguido á su frente
marcha el caudillo, girando con furor sus enrojecidos ojos.
Llamó á Cormul, jefe de Durnratho, (4) y toda la huebte
escuchó sus acentos.
de(rin) a,Hsaeyguanlguopniansamtroasd,iqciuoenreesf,ierpeenrosedreCoinlgvaecnhcleolnmciosmmopasruagtievtoamqueneteel Gmaol
gacus de Tácito. Fue uno de los antepasados de Gaul, hijo de Morni, y segun
joetdraosniotrsa;diecsitornibeasndvoerdenadeesrtaomlaesntepreatnentisgiounaess, rqeuye lóa fVaemrgiloibaredteo Mdeornloi steCniaa
al trono, y cuya circunstancia causó alguna inquietud, tanto á Comral co
mo á su hijo Fingal. El primero fué muerto en batalla por los individuos de aquella tf ibu los cuales solo fueron reducidos á la obediencia d spues que Fingal llegó á la edad viril. Colgath significa torva mirada, epíteto muy
bien adaptado á un guerrero, y que es probablemente el origen de Galga
co ;aunque nos parece una mera conjetura, que sea este Colgach la misma
persona que el mencionado héroe,
No podemos menos de observar que el cántico de los bardos está conducido
con mucha propiedad. Gaul cuya esperiencia pediera haber hecho su con
ducta cautelosa en la guerra, tiene ante sus ojos el ejemplo de su padre.
Filian por otra parte cuya juventud paria hacerle demasiado impetuoso yte
merario en aCciOil , es amonestado tácitamente por el ejemplo de Fingal y la
conducta de éste serena y juiciosa en semejantes ocasiones.
(2) La espedicion de Morid á Clutha insinuada en este lugar ha sido con
servada por tradicion.
13) La montana de Cromla estaba en la vecindad de la escena de este poe
ma, que es casi la misma posicion que la de Fingal
(4,) Dunirátlio , monte con una llanura en su cumbre. Corm-uil , ojo azul.
Foldath envia en este lugar á Cortnul para formar una emboscada á reta
guardia del ejército de los caledonios. Esta arenga es muy adecuada al ca
rácter de Foldath , el cual es por todos títulos muy altanero y presuntuoso
Hacia el fin de esta arenga hallamos la opirion de los tiempos acercado la
infelicid id de las almas de los que se enterraban sin cántico fúnebre Los bcardosotenyieasipi eimtaubcleh*oycnueicdeapsdaoriad.eoinculcarlestaa doctrcina paroa hacenr su
44
y 346 It
?Ves aquella vereda, Cormul ? Sti verdosa carrera serpen
tea á la espalda del enemigo ; coloca en ella tus guerreros,
para que no se escape Selma de mi espada. ! Oh bardos de
Erin, la de los verdes valles! Caigan sin la farna los hijos
de Morven , pues que son enemigos de Cairbar. Encuentre
el caminante en los futuros tiempos su niebla tenebrosa y
densa sobre Lena , cuando viage cargada de sus espíritus,
cabe el juncos() lago. Privados de cantares , jamás se eleva
rán á la morada de los vientos.
La tribu de Cormul siguió las huellas de su cenudo cau
dillo y desaparecieron detrás del penasco. habló Gaul á Fi
lian de Selma , al seguir con la vista la carrera del terrible
jefe de Dumratho. Ya estás presenciando las huellas de Cor
mul. ! Sea fuerte tu brazo en la batalla! Así que esté Gaul
tendido en el polvo, acuérdate de tu amigo en la batalla.
Aquí yaceré al frente de la lid, en medio de los escudos
amontonados.
Suena la senal de la muerte : el terrible estruendo del
escudo de Morni. Truena por intervalos la voz de Gaul.
Erguido está Fingal en la cumbre de Mora, viendo las es
tensas alasde la hueste encorvándose para la lid. Sobre su
oscuro otero resplandece Cathmor,, jefe de la acuosa Atha.
Parecian los reyes dos espíritus del cielo, posado cada uno
sobre su nube tenebrosa, cuando derraman los huracanes
y encrespan los mares rugidores. Ante su faz se abren los
sulcos azulados de las olas, senalando la carrera de las ba
llenas. Entre tanto ellos permanecen serenos y brillantes;
el aura hace ondear blandamente sus rizos.
?Qué rayo de luz serpentea escelso por el aire? No es un
rayo de luz, sino la espada terrible de Morni. !Oh Gaul, la
muerte corre precipitada ante tus huellas, y en tu furor
todo lo revuelves y despedazas. Cae Tur-lathon (1) como
una jóven encina, rodeada de su lozano follage. Su esposa,
la del turgente pecho, tiende los brazos entre suenos para
saludar la vuelta del caudillo, cuando duerme junto al par
lero Moruth , con sus cabellos desordenados. Es su espíritu
quien se te presenta, Oichoma; sobre el distante brezal
yace el exánime guerrero. No mas los vientos traerán á tus
dulces oidos el esperado rumor de su tarja. Abollada rueda
cabe sus arroyos y ya pasó la hora de su sonido.
Ni entre tanto permanece ociosa la mano de Foldath. Un
arroyo de sangre marca su carrera. Sale á su encuentro el
esclarecido Conal, y se mezclan sus relucientes aceros. ! Mas
por qué han de contemplarlo mis ojos! ! Oi Conal ! los anos
han emblanquecido tus cabellos. Tu fuíste amigo de los es
tranos en la musgosa pena de Duniora; allí cuando se en
tretegian las negras nubes, se preparaba tu festín hospita
lario. El estranjero oia silvar la ráfaga alrededor de tus
muros, y le regocijaban los rayos animadores de la ardo
rosa encina. ?Por qué yaces en el sangriento suelo, oh hijo
de Duthcaron? Sobre tu cuerpo se encorva un marchito
árbol ; cerca de tí está tu destrozado escudo, y tu sangre se
mezcla con las aguas del arroyo, oh ilustre quebrantador
de las tarjas!
Empunó Osian la lanza en su furor; mas preCipitóse
Gaul al encuentro de Foldath. Los débiles pasan ilesos por
su Costado, pues todas sus iras se dirijen contra el caudil!o
de Mora. Ya hablan alzado las mortíferas lanzas , cuando
llegó una flecha imprevista, y atravesó la mano de Gaul.
Cayó resonando en tierra la lanza amenazadora ; pero llegó
el jóven Filian con el escudo de Cormul , y estendió delante
del jefe su órbita anchurosa. (2) Truena terrible la voz de
(1) Tur- lathon. tronco anchuroso de árbol. Moruth, grande arroyo. Oicho
ma, blanda doncella Dunlora, monte del ruidoso torrenle ?u h-caron, hom
bre hosco.
(2i Filian habla sido enviado por Gaut para oponerse á Cormul á quien
Foldath, que retumba por todo el campo, cual la ráfaga
que alza las alas encrespadas del incendio , estendiéndolas
sobre los bosques agitados.
Hijo de la risuena Clatho ! esclamó Gati!, oh Filian
eres semejante á un rayo de sol que desprendiéndose del
cielo , baja sobre el turbado Océano y encadena las alas de
la tempestad. A los golpes de tu acero ha fenecido Cormul.
Temprano participa del renombre de tus antepasados. Pero,
oh héroe mio , no te adelantes demasiado, pues que no
puedo alzar la lanza en tu ayuda. Mi brazo se hace inútil
en la batalla , pero alzaré mi voz, para que la oiganlos hijos
de Selma y recuerden mis pasadas hazanas.
Alzase sobre el viento su terrible grito , y la hueste se
precipita á la pelea. Muchas veces lo habían escuchado en
Lumon y en Strumon , (1) cuando los llamaba á la caza del
jabalí. Erguido se para en medio de los combatientes, como
un roble en ros confines de la tormenta , vestido de neblina,
que á poco rato vuelve á ensenar su ancha copa. El pensa
tivo cazador alza los ojos y admira su lozano follage desde
los campos juncosos de su guarida.
Mi alma te sigue , oh Filian , por la vereda de tu renom
bre. Atropellado rueda ante tus huellas el enemigo ; y ya
tal vez se retirará Foldath, pero baja la noche con todas
sus tinieblas. La corneta de Cathmor se oye á lo lejos, .y los
hijos de Selrna escuchan la voz del Fingal desde la espesa
neblina de Mora. Los bardos derraman su canto como el
rocío , sobre la retirada de las tribus.
i Quién baja de Strumon ! esclamaron , oculto el rostro
en los vagarosos rizos 1 Mesurosas son sus pisadas , y alza los
ojos azules hacia Erin. ! Por qué tan pesarosa, oh Evircho
ma! (2) ? Quién puede igualar á tu caudillo en renombre?
Terrib e bajó á la batalla, como el relámpago desde su nu
be; alzó el acero en sus iras, y retrocedieron los enemigos
ante el azulado escudo de Gaul. Desciende la alegría como
el dulce aliento de la manana al alma del rey; acordóse de
las batallas antiguas, de los dias en que sus padres comba
tieron. Los pasados dias se presentan de nuevo á la me
moria de Fingal , al escuchar el renombre de su hijo. Así
como se regocija el sol asomándose de entre las partidas
nubes para contemplar el árbol que mece en el erial su
graciosa cabeza, tan placentero contemplaba el rey á su hijo
Filian.
Cual el rodar de los truenos sobre los montes, cuando los
campos de Lara están silenciosos y oscuros; tales suenan las
pisadas de Selma , agradables y terribles al oido. Resonando
vuelven , como las águilas á las lóbregas sienes de la pena,
despues de haber desgarrado su presa en la llanura, des
pues de haber despedazado á los cenicientos hijos del gamo
brincador. Vuestros padres se regocijan en sus nubes, oh
hijos de la acuosa Selma (3)
Tal fué la nocturna voz de los bardos en Mora de los cier
vos. Alzóse la llama de cien encinas, que los vientos ha
bian desgajado de la escabrosa ladera de Cormul ; prepárase
el festin en medio de los guerreros, y relucen en su contorno
los cansados caudillos. Las ráfagas silvadoras del occidente
se precipitan por intervalos á través de la noche. Largo
tiempo paseó el silencioso rey la vista en derredor, hasta
que al fin hallaron salida sus palabras.
habia despachado Foldath para formar una emboscada detrás del ejército
caiedonio Parece que Filian habla muerto a Cormul , de otro modo no pue
de supone se que se hubiese apoderado del escudo de aquel jefe.
k1) LUIDO'', mente encorvado; montana de inis-huna, ó aquella parte de
la Bretana sertentrional en frente de la costa irlandesa. (2) Evir-choma, doncella benigna y magestuosa ; fué esposa de Gaul, é
hija de ,.asdu-conglass. jefe de I-dronlo, una de las Debridas. (3, Los reyes de La edonia é Irlanda, lle.aban en los yelmos por via de
adorno, un penacho de plumas de aguija. Por esta distincion conoció Oslall
á Cathmor,, en el segundo cante.
Descripció
| Puntuació | |
| Títol | Abeja, La. No. 3 (1 enero 1864), p. 319-358 |
| Descripció | Informació addicional del títol: revista científica y literaria ilustrada, principalmente extractada de los buenos escritores alemanes por una sociedad literaria |
| Títol addicional | Revista científica y literaria ilustrada, principalmente extractada de los buenos escritores alemanes por una sociedad literaria |
| Editor | Biblioteca de Catalunya |
| Data de publicació | 2008 |
| Data del document original | 1864 |
| Tipus de recurs | Text |
| Format | |
| Font | Publicació original: Barcelona : Librería de D. Juan Oliveres, [1862-1870], No. 1 (1 enero 1862)-No. 3 (1 enero 1964) |
| Llengua | spa |
| Relació | http://cataleg.bnc.cat/record=b1056597~S10*cat |
| Gestió de drets | Còpia permesa amb finalitat d'estudi o recerca, citant la font "Ateneu Barcelonès". Per a qualsevol altre ús cal demanar autorització |
| Resolució | 150 ppp |
| Compressió | JPEG, compressió baixa |
| Definició | 8 bits |
| Història de canvis | Imatge original TIFF, sense compressió, a 300ppp |
Descripció de la pàgina
| Títol | 09_No. 3 (1 enero 1864), p. 334-346 |
| Transcript | w 334 fortaleza. Pero la práctica puede facilitarse mucho con la teoría : en este concepto , daremos algunas reglas concisas y propias, para que puedan servir de gula á los compra dores. El caballo debe tener cuatro cosas anchas; la frente, los pulmones, los lomos y los miembros ; cuatro cosas largas, el cuello, el pecho, la grupa y los rayos superiores. Los árabes quieren además que tenga el caballo : del galgo, la delgadez de los miembros ; del jabalí, el ánimo , y de la víbora, la cola. En Espana se dice que debe tener cabeza de carnero , cuello de gallo, pecho de mujer, cola de zor ra, lomo de lobo y cascos de pollino. Además, un caballo noble bebe rara vez antes de turbar el agua, á cada ins tante crispa los labios, tiene siempre los ojos en movimiento; baja y levanta alternativamente las orejas, y vuelve á dere cha é izquierda el cuello como si quisiese hablar 6 pedir al guna cosa. La frente ancha indica un gran desarrollo del sistema nervioso, mucha energía en los animales, y casi siem pre una disposicion anatómica muy favorable á la accion de losmúsculos que levantan la cabeza. Con esta conformacion, los caballos marchan bien , sin fatigar la mano que los di rige., y su paso es seguro : y como la frente del carnero es anchurosa, por eso se dice vulgarmente que ha de tener la de este animal. Se dice que el cuello ha de ser de gallo, porque pocos animales lo tienen tan arrogante ; el pecho de mujer, porque ninguno lo tie ne tan levanta-- do; el lomo de lobo, porque tiene la piel dura, y los cas cos de jumento, porque sabido es que á estos animales no se les rompe, aun que suelen an dar sin herra duras. Se dice que la cola ha de ser de zorra, por el espesor y la hermosura del pelo, y los árabes dicen que han de tener la cola de víbo ra, porque la de este reptil es corta, gruesa en su base y en su estremidad delgada, cuya regla corresponde á la de los caballistas que dicen que las estremidades han de ser finas, los an tebrazos anchos, las piernas musculosas y las nalgas carnosas. El caballo que agita el agua antes de beberla, manifiesta un esceso de fuerza en los movimientos contí nuos , y si mueve la cabeza de un lado á otro, es que tie ne inteligencia y se inquieta de todo lo que pasa en su al rededor. Ahora bien, sabidas la abundancia y la escelencia de nuestros antiguos caballos, vamos á esponer las principa les causas que, en nuestro juicio, han contribuido á su disminucion y á la deplorable decadencia de su raza. Agitada la península por contínuas y prolongadas guerras, atormentada sin cesar por todos los desastres que acompa Pan á estos dramas sangrientos y desoladores de la socie dad, debia necesariamente resultar, de una situacion tan precaria y forzosa , el abandono de la agricultura y por consiguiente el deterioro de la cria caballar. Empleado el caballo como arma poderosa y necesaria para la guerra, y destinado á decidir de la suerte en los combates , se bus caba con ansia su adquisicion por los ejércitos beligeran tes ; y á este efecto se ponian en práctica hasta los medios mas reprobados y violentos. De aquí vinieron las mas inauditas usurpaciones de la propiedad , entre las cuales debemos comprender las funestas requisiciones que hemos presenciado hace pocos anos ; de aquí vinieron las pérdidas consiguientes á un sistema de destructora espropiacion , que sembrando mas y mas la desconfianza é inseguridad entre los propietarios, arrastró consigo el desaliento de los cria dores , el abandono de las crias, la disminucion de caballos y el menoscabo de su raza. A estas calamidades siguió in mediatamente la escasez de tan precioso bruto ; y los go biernos para precaverse de un terrible conflicto, se vieron obligados á prohibir su saca fuera de estos reinos ; apagando así el último estímulo del productor, y poniendo el sello á la ruina y esterminio de tan importante grangería. Nuestras provincias meridionales, últimas que poseyeron los moriscos y mas próximas al Africa , libráronse algun tanto de la inopia general ; y aun puede decirse que desde entonces raya la preponderancia de los caballos andaluces, en razon de su contínuo cruza miento con los de Arabia y Ber bería. Pero ha biendo desapa recido este agen te eficaz de la produccion en nuestras pro vincias septen /Iii trionales, y ne cesitándolo de fuerza y resis tencia para la agricultura, las artes, el comer cio y demás usos civiles, se dedi caron y aficio naron sus habi tantes á la cria de mulas, espe cie neutra é in fecunda que trae consigo el aniquilamiento de su raza. El uso de estas, antes limitado á cierto número, cundió como contagio desolador hasta llegar á generalizarse; y de aquí á mirarse como de poco momento la cria tan esencial de ca ballos Muy en breve la costumbre admitida en todas las naciones de servirse de caballos para los carruajes de lujo y de recreo, se fué haciendo desconocida en Espana ; los senores y personas acaudaladas hicieron gala de llevar mulas en el mayor número posible en sus coches. Con este ejemplo creció el servirse de las mismas para les carros, carromatos y galeras ; de estos refluyeron en otros trabajos y usos ; y la cria de mulas, introducida contra el 6rden natural y con el anatema de no reproducirse, se hizo general y esclusiva en las provincias mismas que se gloriaban antes de producir los mas afamados caballos. Pero lo que no deja de ser singular es que al paso que >5 335 I< los espanoles se empenaban en ensalzar mas y mas el valor de las mulas, todos los estados de Europa cuyos esfuerzos por los adelantos son tan conocidos, rechazaban un uso tan estravagante y pernicioso , adoptando esclusivamente los caballos para todos los servicios y aplicaciones ; dando para ello á cada animal la coníiguracion mas adecuada á los dife rentes trabajos á que fuera destinado. Asi en Inglaterra , donde este conocimiento especial ha llegado á su mayor per feccion , veíamos sus diligencias tiradas de solo cuatro caba llos, sosteniendo un trote uniformey con mas constancia que esas ocho, diez , ó mas estantiguas 6 mulas que todavía en nuestro pais á fuerza de gritos y látigo cumplen á duras penas la parada : y en muchos puntos de Francia é Italia, donde este estudio no es tan estenso ni completo, vemos las pocas diligencias que hay conducidas por solo tres caballos, cuya fuerza y resistencia es aun superior al número de mu las que, como hemos espuesto , apenas pueden en Espana arrastrar penosamente dichos carruages. Los franceses que por su vecindad saben aprovecharse de nuestros caprichos ó ignorancia, sin servirse de las mulas, crian en las faldas del Pirineo y provincias limítrofes porcion de ellas con que inundan nuestras fronteras ; y de este mo do á un grave mal se agrega otro mayor, que es el empo brecimiento de nuestro propio suelo : y ello es que las mu las estériles acabando con su propia especie, van dando fin á las yeguas que las crian, y no bastando ya para nuestro servicio, han provocado la codicia estranjera. Bien es ver dad que las mismas mulas espanolas han degenerado desde que concluidas las hermosas yeguas que las producian, ha habido que recurrir á otras mas endebles; y quedando el réfugo de estas para la cria de caballos, no puede esperarse Mas que la pobreza y degeneracion que ahora se toca. Los monarcas espanoles pensaron corregir esta falta tan trascendental para el Estado ; pero los errores económicos tan consiguientes á la época en que nos referirnos, produ jeron algunas medidas tan absurdas y monstruosas, que solo sirvieron para ostentar su ineficacia ó para perjudicar á la misma riqueza que intentaban favorecer. Así Felipe II, por la ley y, tít. XIX, lib, vi de la Nueva Recopilacion, esta blece que nadie puede ir en coche tirado por mulas. En tiempo de Felipe III dejó de cumplirse esta disposicion vio lenta y tan contraria al derecho natural, hasta que Feli pe IV volvió á encargar su observancia, imponiendo penas á los infractores. Cárlos II, espresando el atraso que pade cian los campos con el cultivo de las mulas, repitió dicha prohibicion ; y otros soberanos posteriores, entre ellos Fer nando VI y Cárlos III , adoptaron otras medidas llamadas de fomento, pero que en realidad solo tendian á entorpecer la produccion en vez de fomentarla. Ei furor por desterrar las mulas llegó al estremo de pro hibirse la fecundacion híbrida, es decir, el uso del asno ga ranon para las yeguas, ó á limitare! número de estas que fuese permitido echarle en determinadas provincias y bajo ciertas condiciones. Asi en Andalucía, Estremadura y Mur cia se prohibió absolutamente el uso del asno para las ye guas, y en veinte y tres provincias del reino se permitikpor la ley echar la tercera parte de estas al garaiion , mediante el impuesto de doce pesos por cada uno de estos, y tres pe sos por cada una de aquellas que cubriese ; al paso que á la Mancha se la exoneró por un pequeno servicio de la obli gacion de crear caballos en vez de mulas. Estas providen cias, como dice un celoso escritor, demuestran que sor prendidos los soberanos y enganado el gobierno por los informes que recibian de hombres ó poco instruidos en la materia, ó interesados en una grangería que solo á ellos podia convenir , ó doblemente maliciosos para ocultar la verdad á la sombra del soborno 6 del cohecho, lejos de contribuir á la propagacion y mejora de la cria caballar, solo sirvieron para despertar el fraude y el contrabando que acabaron de destruirla. Este estado ruinoso y desesperado debia precisamente, segun la índole y creencias de aquellos tiempos, provocar la creacion de ciertas esclusiones ó privilegios para estimu lar el interés de los desfavorecidos productores á custa del bienestar de otras clases no menos respetables. Así tuvieron nacimiento la Mesta, la Junta de Caballería y otras institu ciones, que gravando la propiedad con una intervencion obligatoria, ó con servidumbres á otras industrias , acabaron de arruinar á la agricultura y con esta todos los ramos au siliares que viven de su existencia. Véanse sino esos impru dentes privilegios concedidos á los ganaderos para poder entrar sus ganados en la propiedad agena , apacentarlos con la espiga , el rastrojo y la yerba que á costa del labrador produjo la tierra ; prohibirle al mismo tiempo el cerra miento de su heredad para que sirviera de dehesa ó pasto en ciertas circunstandas : sujetarle á todos los males y pér didas que trae consigo una invasion estrana á sus intereses, y tener que luchar en caso de discordia contra una jurisdic cion igualmente privilegiada, que, como decia la antigua Sociedad Matritense, « reunia el poder y la riqueza de po cos contra el desamparo y la necesidad de muchos.» Algo mas pudiéramos estendernos sobre este importante punto, si los estrechos límites de una revista y el propósito de abreviar este trabajo, nos lo permitiesen ; pero basta con lo dicho para conocer que los abusos cometidos á la sombra de unas instituciones, que quizás fueron útiles y aun necesa rias en su orígen , llegaron á hacerlas incompatibles con el sagrado y preferente derecho de propiedad. A pesar de es tos privilegios la cria caballar participó del desaliento y des truccion en que quedó envuelta la agricultura en todas sus partes constitutivas, merced al errado sistema de proteccion adoptado por el gobierno. No contribuyó menos á la decadencia de nuestros caballos el afan de este por arbitrarlo todo, y por reducir la indus tria del hombre á un régimen facultativo sujeto á bases uniformes é inalterables : triste condicion de los gobiernos absolutos que, mezclándose en la administracion doméstica de los ciudadanos, se empenan siempre en reglamentar las acciones del interés individual, resultando de esta tutela incompetente y usurpada; de esta direccion desacertada las mas veces y siempre vejatoria que los individuos subordi nados á su dominio, se acostumbran á que otro piense por ellos y llegan á perder hasta la facultad de pensar ; suce diéndoles, como dice muy acertadamente un escritor espa nol, lo que á los animales domesticados que habiendo per dido la mayor parte de su instinto, fian al interés de sus guardianes el cuidado de su existencia, y la prevision de lo que puede perjudicarles, así en cantidad como en calidad. Véanse sino esa multitud de leyes, ordenanzas y reglamen tos, esa fiscalizacion ejercida por los delegados del poder bajo diferentes denominaciones, y se deducirá fácilmente que tanto en este ramo como en los de la mayor parte que constituyen la riqueza, las causas primordiales de la igno rancia de los productores, dependen de haber restringido el libre ejercicio de su accion , sujetándola al cuidado y al bedrío del gobierno, las mas veces ignorante de semejantes materias. Y sin embargo este fué el espediente habitual á que recurrian nuestros antiguos gobernantes para curar las llagas que su falso sistema 6 su culpable imprevision habian abierto en el seno del Estado; sin conocer que tan funesta w 336 g< influencia era el medio mas seguro y eficaz para acabar de destruir los gérmenes mas preciosos de su riqueza y pros peridad. Apesar de tantos desenganos adquiridos á costa de una triste y fatal esperiencia , los autores espanoles que se han ocupado de esta materia, con muy pocas pero honrosas escepciones, han atribuido la decadencia de nuestros caba llos y su sensible escasez, á la falta de cumplimiento de las leyes, bandos, cédulas y providencias basadasen tan mons truoso sistema ; y han pedido con ansia , como único reme dio para salvar los vestigios de una menguada y miserable cria, el restablecimiento en toda su fuerza y vigor de aque llas medidas. Cuando las naciones que nos preceden en la carrera de los adelantos sociales se han dedicado con estudio con es mero y crecidos desembolsos á reproducir y aumentar el ga nado caballar; cuando á fuerza de cálculos y combinaciones, particularmente la Inglaterra y la Alemania, paises tan in gratos para la cria de caballos, han logrado mejorar sus ra zas, adecuarlas á las diferentes funciones, que desempena este precioso animal, y convertirlo en fuente inagotable de riqueza, ?será posible que la Espana, tan favorecida del cielo para esta importante grangeria , no participe del mo vimiento general y del afan con que en este ramo se trabaja para alcanzar en él la dable perfeccion ?... No creemos, sin embargo, que se ofrezcan- grandes inconvenientes en un suelo eminentemente privilegiado, para encontrar los me dios de regenerar nuestros caballos y de elevarlos al grado de importancia que tuvieran en lospasados tiempos; logran do á la vez por la cruza con otras razas estrangeras , esce lentes crias para todas aplicaciones y usos conocidos. Mas para arrancar este triunfo á la ignorancia y al empirismo , forzoso seria empezar por sustituir las leyes coercitivas , in compatibles con un régimen liberal, con medios mas natu rales, mas adecuados y sencillos y de un éxito mas seguro. El gobierno no debe coartar la accion individual de los productores, porque consideramos la libertad como el ele mento mas precioso y necesario para el desarrollo de la in dustria; pero este principio no elude la influencia que en ciertos casos ejerce el poder supremo-en beneficio 6 prove cho de la misma. Garantidos todos los derechos del produc tor bajo la égida tutelar de las leyes, y asegurado el cum plimiento de esta obligacion social por el gobierno, nada mas conveniente, nada mas útil que su mano poderosa se estienda á proporcionar los ausiliares de la riqueza, que compatibles con el libre ejercicio del interés individual, no están al alcance de suaccionaidébil y limitada. La agricultura, la industriay comercio, por ejemplo, quedarian reducidos á un círculo miserable, si el gobierno no se encargase de hacer construir los caminos, puentes, muelles, puertos y otras obras públicas que tanto facilitan las comunicaciones y trasportes, y que son el alma y el vehículo principal de la riqueza. Del mismo modo en la cria caballar, produccion que exije in mensos gastos, inteligencia y combinaciones que no es dado manejar el labrador por sí solo, resultaria que la libertad aislada seria un don funesto y un nuevo, decreto de ester minio , si el gobierno no le prestase su eficaz apoyo, tanto mas natural y necesario en cuanto el caballo es un pertre cho indispensable para la seguridad del Estado, que está in dicando entre este y el ganadero una justa y recíproca ayu da y compensacion. El ausilio que exige del gobierno esta importante grange Ha consiste en el establecimiento , por su cuenta , de esos depósitos de caballos padres, tan difíciles de formar y sostener si se han de surtir de razas puras estranjeras , de remota y costosa procedencia. En Espana donde algunas produccio nes no están centralizadas , sino repartidas entre una mul titud de pequenos y medianos productores, precioso ele-. mento de ese tipo filosófico de una acertada organizacion social á que aspiran inútilmente otras naciones, resulta que la mayoria de los criadores de yeguas son pelantrines 6 la bradores pobres que poseedores de cierto número de ellas, no tienen la posibilidad de adquirir y mantener un buen caballo padre ; y de aquí.resulta que á la falta de éste , uno malo y prestado hace sus veces , y como es consiguiente, en lugar de relevar la especie , continúa degenerándola ; á no ser que el garanon venga , como sucede con mas frecuencia, á sacarle de este apuro, envileciendo y acabando con la raza caballar. De otra parte la ignorancia y la indolencia, tan característica en nuestra nacion , alejan el espíritu especu lador de los grandes capitalistas , para esta clase de estable cimientos; de manera que nadie se torna el trabajo de le vantarloscon toda la perfeccion yconocimiento que reclaman los adelantos sociales , porque es una empresa costosísima , muy lenta en remunerar los desembolsos é incierta en sus resultados. Y como el gobierno tiene un interés directo en que no se aniquile el ganado caballar , como hemos demos trado, hé aquí porque debe encargarse de la direccion y fomento de los depósitos de caballos padres , facilitándolos á todos los ganaderos que los reclamen para sus yeguas, diante una módica retribucion. En Espana se han contado hasta hace poco tiempo ocho establecimientos de este género la mayor parte en Andalucía, sostenidos á costa de mil sacrificios, y que solo contaban en su seno unos cuarenta caballos padres, á pesar de las infi nitas reclamaciones de los criadores de yeguas, de las cor poraciones científicas, de los ayuntamientos y autoridades celosas que diariamente estaban solicitando la mejora de los existentes y su estension á otros puntos de la península, donde quedan todos los arios millares de yeguas sin cubrir, ó echadas, por esta falta, al asno garanon para la cria de la infecunda y perjudicial especie naular: contraste singular con los innumerables y magníficos depósitos que en la vecina Francia alimenta su gobierno , contándose en ellos mas de mil y quinientos eseelentes caballos padres. De esta escasez procede la sucesiva disminucion del ganado caballar, que si continuara así llegaria dia que seria necesario remontar nuestros escuadrones con caballos estranjeros. Fundado en estos principios el senor de Laiglesia , celoso é incansable promovedor de las mejoras en este importante ramo, logró despues de mil trabajos, memorias y gestiones, que se espidiese el real decreto de 18 de febrero de 1834; el cual concediendo,á los criadores de yeguas una libertad absoluta, y absolviéndolos de trabas é inspecciones odiosas, exigió el impuesto de 40 reales mensuales para aplicarlos á la regeneracion de nuestra cria caballar, á todo caballo de lujo estranjero que no estuviese destinado á la reproduce;cá ; y el derecho estraordinario de 40 reales por cabeza á la intro duccion de mulas estranjeras destinadas al mismo objeto. Medida mandada escrupulosamente observar por otro real decreto de 28 de marzo de 1841, que encerraba en nuestro concepto la bien meditada tendencia á gravar la produccion estranjera para favorecer la produccion nacional, destinan do este arbitrio al mantenimiento y propagacion de los de pósitos de caballos padres. Pero siendo un estremo de esta resolucion de carácter puramente legislativo, no habia po dido hasta ahora ponerse en práctica por no haberse so metido aun á la discusion de las Cortes. Autorizado el senor de Laiglesia , como director de estos depósitos, para indicar al gobierno cuanto concerniera á la )1 337 g< mejora y fomento de la cria caballar, veamos los medio que propone, á nuestro parecer muy acertados, porque si causar gravámen al erario, sin ataques á la propiedad y si odiosas esclusivas , ofrecen todas las probabilidades de u éxito brillante y completo. Dice así : « Tres grandes medidas son , pues, indispensables, si ha de sacarse la cria caballar espanola del abatimiento en que yace. La primera, conforme con todos los artículos de aquel decreto será, sin dejar de mejorar los establecimientos del Mediodia , la de estenderse esta grangería á nuestras pro vincias septentrionales, bajo los principios puestos de mani fiesto, por medio de ayuntamientos sábiamente combinados, para alcanzar de este modo castas fecundas de caballos gran des , robustos y fuertes, propios á diversos usos, con forma clon determinada para cada clase de servicio y aparentes para toda suerte de aplicaciones. Y es bien cierto que este bien no podria alcanzarse , sin proporcionar con conoci miento previo á los pueblos en su pobreza, en su dejadez y en su ignorancia en un ramo desconocido, los sementales adecuados á la calidad especifica de las yerbas, y á la fuerza asimilativa de los terrenos. «La direccion de depósitos en este caso podria proporcio narse algunos caballos berberiscos para cruzarlos con yeguas andaluzas , relevando así á la finísima casta indígena que tanta celebridad llegó á adquirir en toda Europa ; y para la cria de caballos que exigen mas fortaleza, robustez y otras cualidades necesarias para ciertosempleos, tanto civiles como militares, podria proveerse de caballos padres del norte y de otros puntos que los producen aparentes para distintos usos y aplicaciones , como dejamos sentado en el artículo tercero de esta série. « La segunda medida contraida al mismo real decreto, art. 14 , equilibrando por medio de ciertos ausilios indis pensables en la crianza del caballo, el interés natural que arrastra al labrador á criar mulas , inclinará la balanza há cia el ramo que el estado necesita, y ofrecerá al individuo un aliciente á lo menos igual , si no fuera mayor que aquel. El comercio del mundo fúndase siempre en este axioma. Asi que , se establecerán algunos premios de estímulo y recom pensa, para aquellas personas que con tino y conocimiento se hayan dedicado á regenerar las fenecidas castas de nues tros escelentes caballos. El corazon humano mecido por el interés y la vanidad, sabe vencer dificultades, cuando le mueven tan poderosos resortes. Y adjudicándose los sena lados premios públicamente en las ferias de ganados en me dio de las fiestas y la concurrencia, á aquellos animales, que despues de muy detenido exámen , hayan sido juzgados en la competencia, dignos de tan útil y bien entendida distin cion , no podrán menos que producir grande entusiasmo en los espectadores. Los duenos recibirán un certificado que dará valor á su raza, y la direccion comprará á buen precio s todo caballo premiado para destino de padres , si asi convi niere á su dueno. « lié aquí los premios que deseamos para estimular la cria de caballos, á cuya competencia deben concurrir los ver daderos criadores, y no las carreras celebradas hace algunos anos en la córte, que ofrecieron la particularidad de presen tarse á disputar el primer premio cuatro solos caballos del ejército tan ageno á esta produccion. « La tercera medida, emanada del articulo 10 del segun do real decreto en que se manda, se haya de proponer por la direccion del ramo lo mas conveniente, induce desde lue go al establecimiento de ciertas dehesas comunales, donde la clase productora , y la mas numerosa de pelantrines , 6 labradores en pequeno, gocen de una acojida comun para sus potros. Pagadas estas dehesas á prorata por los que las disfrutan , sin mas que algun leve ausilio por la direccion , en caso de un déficit, serán un bien imponderable, por el cual claman todos los dias gentes que carecen de arbitrios , y se ven en la imposibilidad de criar los hijos de sus yeguas .en que fundan sus esperanzas. Y provistas estas dehesas de árboles análogos á su suelo, de cobertizos 6 potriles para las intemperies, de ciertos acopios para la invernada y de un botiquin para las enfermedades, ausiliarán instruyendo, porque darán á conocer á nuestros criadores en su abando , que sin calor y sin alimento en la primera edad , jamás se obtienen caballos grandes y fuertes. » En vano seria que viniesen los mejores caballos del mun do á regenerar las abatidas razas espanolas, si se dejase es puesto al infeliz ganadero á la carestia de pastos que espe rimenta, ó si continuase el sistemade privaciones y tormentos usado hasta hoy en nuestras mejores dehesas, cuyos potros ofrecen el espectáculo del hambre que los devora, de la de bilidad que los aqueja, de la intemperie que los abate y de las ligaduras ó trabas que los encadenan, criándose así ra quíticos ,y miserables ,é incapaces de poder nunca medrar. No es menos dura y desdichada la suerte de las madres, que á la verdad forma un contraste deplorable con los cuidados y atenciones que les prodigan los estranjeros , á los cuales conduce la medida procedente. Debemos ahora anadir que la instruccion es uno de los agentes mas poderosos para el desarrollo y complemento de los diversos ramos que abraza la economía rural. No basta, en sentir de Columela , remover los obstáculos que ofrecen las leyes y la naturaleza , sino que además de dejar en justa libertad el interés del productor , es indispensable educarle en su ciencia. Hé aquí porque seria muy conveniente que el gobierno difundiese las escuelas de equitacion , donde los criadores pudieran aprender radical y científicamente los principios sólidos que deben dirigir las mejoras y el incre mento de tan preciosa granjería, Fisiología. FUNCIONES DE LA GENERACION Y REPRODUCCION EN TODOS LOS Sí:RES. IV. Concepcion y fecundacion. Debiéramos ahora caracterizar la accion que ejerce el esperma ; pero indaguemos antes cual es la materia que pone la muger por su parte. Sin duda que esta materia no TOMO !lIf proviene del aparato de copulacion , ni del de gestacion, sino del aparato de germificacion. El ovario es efectiva mente en el sexo hembra el análogo del testículo en el sexo 43 >5 33 macho ; su ablacion produce la esterilidad lo mismo que la del testículo; otro tanto se observa por efecto de sus enfer medades ; es de todos los órganos genitales el que esperi menta mayores cambios en la pubertad ; entonces toma de repente un crecimiento tal, que su peso, que apenas llega á diez granos, sube hasta dos dracmas; en su superficie aparecen unas vejiguillas llamadas « vesículas de Graaf,» que antes no se observaban , y que la mayor parte de los fisiólogos consideran como destinadas á suministrar un hue vo ; se marchita tambien y casi desaparece en la edad crí tica ; en él se verifica la concepcion ; y por último los ova rios son los que mas cambios presentan inmediatamente despues de un coito fecundante. Fabricio de Aguapente mató unas gallinas poco tiempo despues de haber sido cubiertas por el gallo ; examinó sus ovarios y vió que entre los granitos amarillos y redondos, que dispuestos á manera de un racimo de uvas, constituyen aquellos órganos, había uno que presentaba una pequena mancha en la cual se desarrollaban vasos, que adquirian volúmen , despues se desprendia , era recibido por el ovi ducto, se revestia atravesando este canal tortuoso y siguiente de diversas capas, particularmente de un envoltorio cretá ceo, y era puesto bajo forma de huevo. Harvey esperimen tando en ciervas y en hembras de gamos, hizo las mismas observaciones, diciendo positivamente que el ovario sumi nistra un huevo, y que no hay otras diferencias entre los animales bajo este aspecto, sino que en los unos el huevo se desenvuelve al esterior despues de puesto, y que en los otros sedesenvuelve en un reservatorio de depósito, 6 lláme se matriz. En apoyo de esta opinion, militaba la analogía de los animales cuya fecundacion tiene lugar al esterior, y en los cuales lo que suministran las hembras parece consiste en huevos que los machos avivan rociándolos con su esperma. De Graaf, Malpighi , Valisnieri , Haller y muchos otros, multiplicaron entonces los esperimentos de este género, ya para comprobar el aserto de la suministracion de un huevo, ya para descubrir por completo la Série de cambios que pre sentan los órganos, desde el momento de la concepcion hasta la puesta del huevo ó del nacimiento del nuevo indi viduo. De Graaf hizo los esperimentos en conejas: media hora despues de la cópula nada percibió todavía ; los cuer nos de la matriz le parecieron tan solo un poco rojos ; al cabo de seis horas, los envoltorios de las vesículas de' los ovarios le parecieron rojizas ; al cabo de un dia, tres vesí culas en un ovario, y cinco en el otro, se manifestaron evi dentemente alteradas habiéndose vuelto opacas y rojizas ; á las veinte y siete, cuarenta y cincuenta horas, los cuernos de la matriz y sus conductos se habían vuelto muy rojos, y uno de los conductos abrazaba el ovario ; al cabo de tres dias, la estremidad superior del conducto abrazaba el ova rio, habia una vesícula en este conducto, y dos en el cuer no derecho de la matriz ; dichas vesículas eran del tamano de una semilla de mostaza, diez veces mas pequenas que cuando estaban adheridas al ovario ; estaban formadas de dos membranas, y llenas de un licor claro. Al cuarto dia, el ovario no presentaba mas que una especie de envoltorio, que de Graaf llama « folículo,» y que parece ser la cápsula en que estaba el huevo ; este se hallaba entonces en la ma triz, había ya engrosado, y sus dos envoltorios eran bien distintos: y fluctuando hasta el séptimo dia , hasta entonces no contraia adherencia con aquel órgano. Al noveno dia, en un punto del licor claro que llenaba el huevo, de Graaf empezó á percibir un pequeno punto opaco, como una es pecie de nube. Al día décimo, dicho punto tenia ya la figura de un pequeno gusano. Al undécimo, se distinguió clara 8 bt mente el embrion ; y desde esta época fué creciendo el em. brion hasta el dia 31.°, en que tenia lugar el parto. Los trabajos de Malpighi y de Valisnieri dan á conocer tambien que á continuacion de un coito fecundante, se des arrolla un cuerpo, engruesa en la superficie del ovario, despues se rompe para dejar escapar un cuerpo mas pequeno que es abrazado por la trompa, y conducido al útero por este canal. Solamente hay algun debate para caracterizar con rigor lo que viene á ser el cuerpo que se rompe y el que de este sale. Este último es, segun unos, un esperma aná logo al del macho ; segun otros, un huevo; por último, se gun Valisnieri , Haigton y Haller, una sustancia amorfa, pero que mediante sucesivos desarrollos, se constituye el nuevo individuo. Entre estos esperimentadores se distingue sobre todo Ha ller, quien haciendo cubrir en un mismo dia cierto número de ovejas, las mató enseguida á intérvalos de mas á mas remotos del instante de la copulacion , á fin de abrazar toda la série de cambios por los cuales se desprende la vesícula del ovario y es conducida hasta el útero. Media hora des pues del coito, le pareció que una de las vesículas del ova rio formaba proeminencia, presentaba sobre su convexidad una mancha roja, ensangrentada, y que estaba próxima á romperse. Al cabo de una hora 6 mas, la vesícula estaba rota, y su interior inflamado y como sangrando. Gradual mente, lo que quedaba de la vesícula en el ovario, y que parecía ser su envoltorio, se espesó, y se trasformó en un cuerpo de color amarillento, que Haller llama corpusluteum. La hendidura por la cual se vacía la vesícula, se vé todavía algun tiempo en dicho corpus luteurn ; pero hácia el 8.° dia ha desaparecido ya. Al dia 12.° aquel cuerpo se, vuelve pá lido y empieza á disminuir ; continuando del mismo modo hasta el término de la gestacion ; reduciéndose por fin á un pequeno cuerpo duro, amarillento, negruzco, que se deja siempre distinguir en el ovario, 6 á lo menos deja en este órgano la senal de una cicatriz. Algunas veces persiste hasta despues del parto; y su volúmen es tanto mayor, cuanto mas cerca se halla del instante de la concepcion. En la perra por ejemplo es mas grueso que la mitad del ovario y sin embargo no proviene mas que de una sola vejiguilla. En los anima les multíparos, hay tantos « cuerpos amarillos» como fetos. Algunos acreditados fisiólogos de nuestros dias, como Magendie,Dumas y Prévost, han comprobado los mismos he chos. Magendie, operando en perras, vió que treinta horas despues de la cópula, las vejiguillas mas gruesas del ovario habían aumentado mucho de volúmen , y que el tejido del ovario que las rodeaba se habia vuelto mas consistente y habia cambiado de color, pues era de un gris amarillento. Dicha parte era el corpus luteum ; engrosó los tres y cuatro dias siguientes, lo mismo que las vejiguillas ; y parecia te ner en sus aréolas un líquido blanco, opaco, análogo á la leche. Entonces las vejiguillas rompieron sucesivamente la túnica esterna del ovario, y se dirigieron á la superficie de este órgano, adheriéndole sin embargo todavía por uno de sus lados ; su volumen era á veces como el de una avellana regular; y nada había que pudiese anunciar en ellas un gér men. Su superficie era lisa, y su interior se encontraba lle no de un líquido, pero que no estaba en masa cual antes de la fecundacion. Mientras eran conducidas al útero el cuerpo amarillo quedaba en el ovario, y se comporttba allí conforme á las observaciones de Hallen. Segun los citados Dumas y Prévost, nada aparece aun en los ovarios el primer día que sigue á la fecundacion ; pero desde el segundo día, se ven muchas vejiguillas que au mentan de dimension y continua.n aumentando los cuatro 6 339 cinco dias siguientes, por manera que de dos á tres milíme tros de diámetro que tenian al principio, llegan á tener ocho. Del 6.° al 8.° dia, rómpense las vejiguillas, y dejan escapar un huevecillo, que las mas de las veces no ha sido percibi do, por cuanto no tiene mas que medio milímetro de diá metro, pero que el microscopio ofreció con toda claridad á los esperimentadores cuyos trabajos referimos. Denominan aquella parte « óvulo ó huevecillo » en oposicion á la parte desarrollada en el ovario, y que llaman « vesícula ó veji guilla.» Esta presenta entonces en su superficie esterna una hendidura tenida de sangre, en la cual se puede introducir un estilete ; y por este medio se demuestra que la vejiguilla ofrece entonces una cavidad interior, que es el vacio dejado por el huevecillo pasando á la trompa y matriz, En la perra, el paso del huevecillo al útero se verifica al 8.° dia ; no to dos los huevecillos pasan á un mismo tiempo, pues cada uno atraviesa la trompa de un modo sucesivo, y esto exige un intervalo de tres á cuatro dias. Llegados á la matriz, al principio están libres y fluctuantes ; examinados con un microscopio que aumentaba doce veces los objetos, pareció consistian en una pequena vejiguilla llena de un líquido al buminoso trasparente. Observados en el agua, presenta ban en su superficie esterior una apariencia mamelonada , con una mancha blanca en el lado : esta mancha blanca era la « cicatrícula » ó pequena cicatriz. Muy luego engrosaron aquellos huevecillos, y al 12.° dia pudieron reconocer en ellos los fetos. De todos estos trabajos, generalmente se ha concluido que el esperma, llevado por la trompa al ovario, ha tocado una ó muchas vejiguillas de este órgano; que sucesivamente estas vejiguillas se han hinchado, y despues han roto su envoltorio ; que entonces ha dejado escapar un cuerpo cual quiera que en general ha sido considerado como un huevo, y que es conducido al útero para constituirse allí rudimento de un individuo nuevo. En el ovario queda el despojo de la vejiguilla, que venia á ser la cúpula ó el pericarpio del huevecillo. Puesto que efectivamente la concepcion se hace en el ovario, y que en el útero tiene lugar la prenez ; y puesto que la trompa es la sola que conduce de uno de es tos órganos á otro, es fuerza admitir que dicho canal, en un primer tiempo, condujo el esperma al ovario, y en un segundo tiempo, trasportó al útero el cuerpo, cualquiera sea, suministrado por el ovario. Por otra parte tenemos multipli cadas pruebas de lo mismo; en el espasmo de la generacion , el pabellon de la trompa se aplica siempre al ovario ; de Graaf, en sus esperimentos,lo encontró adherente veinte y siete horas despues de la cópula ; ?y de qué serviria esta aplicacion , sino para llevar y tomar á su vez alguna cosa para este ovario? Magendie vió la estremidad de la trom pa aplicada á una vejiguilla. Las preneces abdominales y tubarianas son un argumento el mas poderoso ; si el pabe llon de la trompa deja escapar la vejiguilla que ha cojido, hay prenez abdominal; si la vejiguilla se detiene en la trom pa hay prenez tuhariana. Hemos citado ya el esperimento de Nuck , quien habiendo ligado la trompa á una perra, determinó en este animal una prenez tubariana. Haigton , habiendo cortado una de las trompas á varias conejas, y habiendo hecho cubrir enseguida estos animales, vió que no tuvieron gestacion sino en el costado sano ; habiendo veri ficado la misma seccion despues de la cópula, vió que si la operaba en los dos primeros dias, prevenia el descenso de los huevecillos , pero si no operaba hasta pasadas las sesenta horas, las vejiguillas habían atravesado ya la trompa, y te nia lugar la gestacion. Por último, tenemos la preciosa ob servacion de un cirujano llamado Bussiéres, quien vió un saco ovoideo, del tamano de una avellana, y que contenía un embrion , la mitad del cual penetraba ya en la trompa, y la otra mitad estaba todavía adherente al ovario. En vano se opondrá la estrechez de la trompa ; Magendie vió una vez este canal que en semejante caso habia adquirido media pulgada de diámetro. El paso no se verifica en el momento mismo de la cópula , pues entonces todo lo mas la trompa conduce el esperma ; y dicho canal no conduce al hueve cilio hasta mas tarde. La época , segun dicen , difiere con forme á las especies de animales ; en las conejas, se verifica al tercer dia despues de la cópula ; al quinto dia en las perras ; y mas tarde aun en las mugeres. Maygrier dice haber observado un aborto de doce días, y cuyo producto consistia en una vejiguilla tomentosa en su superficie y llena de un líquido trasparente. Sin embargo, Lallemand re fiere una observacion que pudiera hacernos creer que la vejiguilla del ovario es cojida en el acto del espasmo que acompana la copulacion : una muger falleció al séptimo mes de un embarazo estra- uterino ; había contado que sorpren dida por un indiscreto en el instante del coito , sintió de repente un dolor en el abdóinen , en el mismo sitio donde se encontró despues el feto : de aquí al parecer podria infe rirse que la impresion moral que esperimentó la muger, hizo cesar de golpe la erectitud en virtud de la cual la trompa coje la vejiguilla, y que esta de consiguiente cayó en el vientre. Pero tal relacion no pudo ser hecha por la muger hasta despues del suceso, y no basta tampoco para contrar restar todos los hechos que inducen á creer que la vejiguilla no deja el ovario hasta despues de algun tiempo. Aquí se presentan muchas cuestiones. En primer lugar, ?por qué mecanismo obra la trompa, ya para conducir el esperma del útero al ovario, ya para trasmitir la vejiguilla del ovario al útero? Se ha dicho que aquél canal era de textura musculosa y contractil á voluntad ; pero estas dos aserciones son igualmente falsas ; siendo mas probable que aquel órgano opera por una accion de erectilidad provocada por el orgasmo en que se encuentran entonces todas las partes genitales. En segundo lugar , ?es el azar el que decide cual de las vejiguillas del ovario será fecundada? ?O hay una que se prepara á la fecundacion por una especie de madurez? Este último hecho parece cierto en cuanto á los animales ovíparos. Los citados Dumas y Prévost han reco nocido, no solo que las vejiguillas de los ovarios de las ra nas eran de diversos tamanos, sino que las mas gruesas eran las mas inmediatamente puestas, al paso que las mas pe quenas no lo eran hasta los anos subsiguientes. En todos los animales cuyos huevos son fecundados al esterior,, y des-. pues de puestos, es indudable que son preparados para la puesta. Por último, si en las aves, los huevos nunca pue den ser fecundados despues de la puesta, esta á lo Menos puede hacerse de por sí, independientemente de todo coito; asi es que muchas aves, aunque vírgenes, ponen. Pero ?se observa alguna cosa análoga en los vivíparos? Así lo creen muchos fisiólogos. Ya Buffon habia dicho que el cuerpo ama rillo de Haller,, en vez de ser el despojo del hueveciilo, era su rudimento ; anadiendo que dicho cuerpo amarillo era preexistente á la fecundacion , y que lo 'labia encontrado en mugeres vírgenes. Posteriormente Cruiksanck ha dicho que 'labia senalado en ovarios de conejas vírgenes todos los cambios relativos á dicho cuerpo amarillo ; y Valisnieri , Santorini, Bertrandi, y sobre todo Home , han dado por cierto que lo habian observado tainbien en la especie huma na. Hé aquí lo que profesa este último acerca de la cuestion que tratamos. En la pubertad, aparecen de golpe en la super ficie de los ovarios, vejiguillas que al principio no se notaban. En las hembras de los animales, al tiempo del bramo , y en las mugeres á épocas indeterminadas, se vé de improviso que el ovario se vuelve vascular, y desarrolla un cuerpo amari llento, glandiforme, redondeado, muy vasculoso, lobuloso, 6 formado de circunvoluciones blandujas que sobresalen en su superficie á manera de pezon. En la muger , y en los ani males uníparos dicho cuerpo es único y grueso como la cuarta 6 quinta parte del ovario ; en los animales multípa ros, es múltiplo y pequeno á proporcion. Llegando á cierto grado de grosor, estalla y deja escapar una sustancia desco nocida ; la resquebrajadura se llena de una sangre que se coagula; el todo es enseguida 'sucesivamente reabsorvido, y al fin no queda en el ovario mas que una cicatriz. Estos fe nómenos se repiten en todas las épocas del bramo ó celo en los animales, y en la muger en todo tiempo hasta la edad crítica. Mientras que las vejiguillas, por una especie de ma durez, se desarrollan de este modo en los ovarios, las trom pas entran en turgescencia y en ereccion ; sus franjas estan aplicadas al ovario, probablemente para recojer lo que se escapará del interior de la vejiguilla ; y su adherencia al ovario es tal, que mas bien se rasgaria que no se consiguiera separarla. De este modo pues las hembras de los vivíparos echarian continuamente huevos infecundos, como las de los ovíparos ; y la fecundidad dependeria de la coincidencia de vejiguillas maduras con la copulacion. Así que podria ser muy bien que lo que se habia tomado por efecto de la fecundacion no fuese mas que sus condiciones. Home asegura haber encontrado en los ovarios de mugeres em barazadas, junto con el cuerpo amarillo procedente de la fecundacion que habia dado lugar á la prenez, otros mu chos cuerpos amarillos que parecian preparados para las fecundaciones venideras; estos últimos diferian tan solo del primero en cuanto no presentaban desgarro alguno, pues el huevo se hallaba todavía en su interior. Haigton , en su esperimento de la seccion de una de las trompas para im pedir toda gestacion en el lado correspondiente, encontró sin embargo cuerpos amarillos sin desgarro alguno en el ovario aislado. Por último, se ha querido saber si la veji guilla al atravesar la trompa es modificada 6 adquiere al gunas partes nuevas, á manera de lo que se observa en los huevos de los ovíparos. El de los batrachios se reviste, en la segunda parte de la trompa de una capa de moco del es pesor de un milímetro ; los de las aves en el ovario no se componen mas que de la yema y de la cicatrícula 6 em brion ; siendo en el oviducto y la cloaca donde se revisten de las claras y del envoltorio cretáceo. Pero es difícil res ponder á este hecho por lo que toca á la especie humana. Tal es el estado de nuestros conocimientos actuale4 acerca de lo que suministra la muger en el acto de la gen eracion. Ahora convendria caracterizar qué especie de accion ejerce el esperma en las vejiguillas del ovario, y como de esta ac cion resulta el nuevo individuo. Pero en este doble cono cimiento reside el misterio de la concepcion ; sobre el par ticular nos hallamos en una ignorancia absoluta ; nada sabemos, sino que el contacto del esperma es condicion necesaria para esa sorprendente accion. Primeramente esta accion es del todo molecular, se sustrae por lo mismo á los sentidos, y su resultado es el que solo nos anuncia que ha tenido lugar. Segundamente, la esencia de esta accion es de todo punto impenetrable ; y todo lo que podemos decir se reduce á que, del mismo modo que todas las acciones de la economía humana, exige la integridad y vida de las partes que la desempenan; y que opuesta á toda accion física y quí mica de la naturaleza, debe ser llamada «orgánica y vital,» y en su consecuencia ser declarada desconocida. De una parte, es necesaria la integridad del esperma y de las veji guillas del ovario para que tenga lugar la fecundacion ; de otra parte , no hay aquí aplicacion física alguna posible, ora se admita la teoría llamada de la epigenesis, en la cual se cree que el nuevo individuo se forma en todas sus partes por la mezcla de lo que suministra uno y otro sexo, ora se admita la llamada de la evolucion , en la cual se dice que uno de los sexos suministra un gérmen , el cual , á conse cuencia de diversos desarrollos, constituirá el nuevo indi viduo. En el primer caso , ?qué fuerza química se puede invocar? ?Será por ventura una precipitacion , una cristali zacion? En el segundo caso, ?es mas posible concebir física 6 químicamente, lo que es un gérmen , y el avivamiento comunicado á este gérmen ? Trátase aquí del paso de lo que no es vida á lo que es vida ; y como de esta no conocemos mas que su oposicion con la naturaleza general , ignorando la modificacion que han esperimentado las fuerzas generales para producir los fenómenos de la vida, debemos ignorar lo que es el fenómeno de la fecundacion. Es una accion del todo desconocida, y aun mas incomprensible que todas las demás acciones vitales de la economía. Por esfuerzos que hayan hecho los hombres para penetrarla, no han llegado sino á conjeturas mas ó menos especiosas. Recordemos sin embargo con toda gravedad las hipótesis que se han hecho sobre el particular ; han ocupado un puesto muy notable en la ciencia para que las pasemos por alto ; y de otra parte, nos servirán para profundizar mas algunos hechos. Las diversas teorías sobre la generacion , han dependido de las ideas adoptadas acerca de la naturaleza del esperma, y del concepto formado acerca de la materia suministrada por el ovario. Relativamente al esperma , los unos han di-. cho era un flúido formado de los elementos de cada una de las partes del cuerpo humano, y destinado por consiguiente á reformar cada una de dichas partes ; los otros lo han con siderado como el vehículo de animalillos destinados á con vertirse , despues de muchas metamórfosis en el nuevo in dividuo, ó á constituir su elemento principal 6 sea el sistema nervioso; la mayor parte en fin , han dicho era un flúido cuyo único oficio era avivar un gérmen , é imprimir á este el movimiento de vida y desarrollo. Relativamente á la materia suministrada por el ovario reina la misma disiden cia : es una vejiguilla llena de una esperma formada, como el del macho, de los elementos de cada una de las partes del cuerpo, dicen unos; es una vejiguilla destinada para servir de nido al animalillo espermático, 6 á suministrarle la materia nutritiva, aseguran otros; estos dicen es una sus tancia amorfa, pero con aquella naturaleza gelatinosa que la constituye apta para recibir la causa de la vida, para des arrollar el movimiento vital ; aquellos defienden que es un germen, un huevo preexistente en la hembra, con la apti tud para formar bajo el influjo fecundante de la esperma, un individuo parecido al que suministró aquel. De aquí tantos sistemas diversos sobre la generacion: cuéntanse mas de dos cientos; pero todos pueden ser referidos á dos, el sistema de la epigenesis y el de la evolucion. 1.0 Sistema de la epigenesis. En este sistema se admite que el nuevo individuo es formado en todas sus partes, por la aproximacion de moléculas, que tenian ya anteriormente la. disposicion propia para constituirlo, 6 que de improviso la han recibido. Una fuerza, desconocida en sí, pero diferente de las fuerzas generales de la materia , puesto que tiene por resultado la creacion de un ser vivo , y llamada sucesiva mente fuerza cósmica, plástica, esencial, nisus prmativus fuerza de formacion , etc. , es la que ha presidido á aquella aproximacion, y hasta ha dado inmediatamente al nuevo >5 341 bc ser todas sus partes con su coordinacion y propiedades. Por lo demás, los autores han variado mucho en el modo de concebir la epigenesis ; tanto mas cuanto han querido apli car su sistema , no solo á la diaria reproduccion de los séres vivos actuales, sino tambien á su primer oríjen. Así que, para empezar por lo relativo á este último punto , recorda remos la teoría de los filósofos griegos Leucipes y Empédo eles, quienes decian que el universo habia sido primitiva mente un compuesto de átomos errantes en un vacío infinito, y que todos los cuerpos en el dia existentes habian sido for mados por la fortuita reunion de dichos átomos. En razon del número infinito de estos átomos, y de las combinaciones igualmente infinitas que debieron formar, produjéronse sin duda muchos séres incapaces de prolongar su existencia ; pero formáronse tambien algunos capaces de poder conti nuar viviendo, y estos son los que en el dia vemos. No obs tante la absurdidad de esta hipótesis , modernos hay que la han abrazado; por ejemplo, Bousquet , quien dice que los cristales dejan traslucir un principio de organizacion ; que los primeros séres organizados fueron formados lo mismo que los cristales, por una especie de cristalizacion y de preci pitacion química. Todo lo que sabemos de la diferencia en tre los cuerpos inorgánicos y orgánicos , bajo el aspecto de la estructura y de las acciones, no permite que admitamos semejante aproximacion. ?Hablarémos de esos sábios que mediante la suposicion de una fuerza oculta, creen haber sorprendido el secreto del Creador, y haber franqueado el abismo que detiene aquí nuestra razon? ?De Needham, quién admite, bajo el nombre de fuerza vejetatriz , una potencia encargada de la formacion y gobierno del mundo orgánico? ?De Wolf, de Blurnenbach , quiénes admiten fuerzas seme jantes bajo los nombres de « fuerza esencial, » de nisus for mativo? Salta muy á la vista que estos sábios no hacen mas que espresar el hecho y que quedando en la misma ignoran cia respecto al conocimiento de la cosa, se han satisfecho con palabras. En estos últimos tiempos, Lamark ha tratado de resolver la cuestion y hé aquí sus ideas sobre el particu lar. Los primeros séres organizados fueron formados en to das sus partes por una verdadera generacion espontánea; debieron la existencia al influjo de una causa exitatriz de la vida probablemente suministrada por el medio ambiente y que consiste en la luz y el flúido eléctrico. Desde que esta causa encontró una materia de consistencia gelatinosa bas tante densa para poder retener flúidos, la organizó en tejido celular, y quedó hecho un ser vivo. Tal sucede aun todos los dias en la estrenaidad de cada uno de los reinos vejetal y animal. Este ser desde entonces manifestó las tres faculta des de la vida, « nutricion , crecimiento y reproduccion ; » pero no los manifestó mas que en sus modos mas sencillos. Bien pronto se complicó, pues es propio del movimiento y:t9.1 tender siempre á componer mas y mas la organizacion, á crear órganos particulares, á dividir y multiplicar los di versos centros de actividad ; y en seguida conservando cons tantemente la reproduccion todo lo que se habia adquirido, se formaron de este modo sucesivamente especies numero sas y diversas, gozando de facultades de mas á mas estensas. Así pues , en este sistema, la naturaleza no ha creado direc tamente sino los primeros delineamientos de la vida ; ella no contribuye mas que indirectamente á la existencia de los cuerpos .vivos mas compuestos, en atencion á que estos pro vienen de los primeros á consecuencia de un tiempo enorme, de cambios infinitos, y de una composicion siempre creciente en la organizacion , conservando la reproduccion todas las modificáciones adquiridas, todas las perfecciones obtenidas. De consiguiente un solo y mismo acto hubiera bastado al creador para producir la série tan variada de séres vivos , y aun para aumentarla. Pero no es nuestro intentodescarriar nos mas en tales honduras ; lleguemos sí á las aplicaciones que se han hecho de la epigenesis á la reproduccion de los séres vivos actuales. Hipócrates adrnitia que cada uno de los dos sexos tenia dos espermas , que ambos eran lo supérfluo de su nutri mento y de los flúidos constituidos por los materiales pro cedentes de todas las partes de su cuerpo, y sobre todo de las mas esenciales , ó sea de las partes nerviosas : de estos dos espermas, el mas fuerte engendraba los machos , y el otro las hembras. En el acto de la generacion , dichos sé menes se mezclaban en el útero , y mediante la influencia del calor de este órgano , formaban , por una especie de cristalizacion animal , el nuevo individuo: este era varon ó hembra , segun predominaban las espermas fuertes ó débi les. Hipócrates no dice lo que sucedia cuando en un sexo predominaba el sérnen fuerte , y en otro el débil. Esta hi pótesis se refuta por sí misma ; la existencia de dos sémenes en el hombre es un hecho falso ; la de un sémen en la mu ger es precisamente lo que se cuestiona ; lo cierto es á lo menos, que la escena no pasa en el útero, sino en el ova rio ; ?y qué diremos de esa idea que hace provenir los sé menes de todas las partes del cuerpo? En esta teoría se nos presenta por todas partes una imaginacion que hace supo siciones, sin cuidarse de averiguar si lo que supone está en relacion con lo que se ha observado en los fenómenos. Aristóteles es tarribien muy poco positivo. La muger con curre materialmente á la generacion , no con un sémen , sino con la sangre menstrual ; esta es la que forma la base del nuevo individuo, y el principio del individuo macho es el que le comunica el movimiento vital y lo labra. Dice Aristóteles en metafórico estilo, que la sangre de la rnens truacion es el mármol, el esperma el escultor, y el feto la estátua. Fuerza es confesar que si esos dos hombres célebres, ( Hipócrates y Aristóteles) hubiesen procedido siempre por el mismo estilo en las ciencias , no hubieran adquirido los eternos derechos que tienen á nuestra gratitud y admi racion. Muchos modernos han adoptado la teoría de Hipó crates , modificándola tan solo segun las ideas científicas del tiempo. Así, Descartes dice, que el nuevo individuo se for ma á consecuencia de un movimiento de fermentacion que se establece en los sémenes de uno y otro sexo. Paschal, ad naiti?ndo que el sérnen del macho es ácido, y el de la hem bra alcalino, dice que esos dos sémenes se combinan en razon de la diversidad de su naturaleza , para constituir el nuevo ser. Maupertuís establece que en cada sémen existen partes propias para formar cada uno de los órganos del cuer po, y que en el acto de la mezcla de los sémenes en la ge neracion , cada una de dichas partes se atrae y se agrega por una especie de cristalizacion. El mismo Buffon , con su fa moso sistema de las moléculas orgánicas, no hizo mas que resucitar las ideas de Hipócrates; y apesar de todo el talento que declara aquel escritor elocuente en la esposicion de su sistema, es demasiado contrario á los hechos para que pueda ser admitido. Las moléculas orgánicas son una suposicion gratúita ; no hay dos materias en la naturaleza ; la materia orgánica no es mas que la materia general modificada por la vida , y de contínuo vernos que la materia organizada se destruye, y al contrario que la materia general se organiza. De otra parte, i cuán vaga es la idea de los moldes forma dos por los diversos vegetales y animales! ?Es cierto que la vejiguilla del ovario contenga un sémen? ? Y sobre todo, están formados estos sémenes de tantas moléculas diversas como órganos particulares hay en el cuerpo,humano??Dón >5 342 gt de está la prueba de semejante asercion ? Si así es, ?por qué los individuos que han esperimentado una mutilacion cual quiera engendran infantes bien conformados ? ?De dónde preceden en este caso las moléculas de las partes nuevas de que estaban privados los padres? ? De dónde proceden las que forman las partes anexas del feto ?... 2.° Sistema de la evolucion. En esta segunda teoría , se dice que el nuevo individuo preexiste bajo una forma cualquiera en uno de los sexos , y que avivado por el otro en el acto de la generacion , empieza desde entonces á esperimentar la série de desarrollos que deben conducirlo á formar un in dividuo independiente. Los fisiólogos han variado mucho tambien en la esposicion que han hecho de su sistema; y bajo este sentido pueden ser divididos en dos sectas, los « ovaristas , » y los « animalculistas. » Los ovaristas profe san que lo que suministra el ovario es un huevo ; y definen éste, diciendo es una parte organizada, formada de un erir brion y de órganos particulares destinados para servir á la nutricion y á los primeros desarrollos de aquel embrion , y apto para constituirse, despues de una determinada série de desarrollos, un individuo semejante á aquel de quien pro cede. Mientras que los partidarios de la epigenesis hacen desempenar á los dos sexos un papel igualmente importante en el acto de la generacion , los ovaristas atribuyen el pri mer papel al sexo femenino , y dicen que este es mas parti cularmente el que constituye las especies. Cierto es que en muchas especies de animales la reproduccion no exige mas que un solo individuo, y entonces es mas natural tener por hembra á aquel individuo , que llamarlo macho. Este siste ma de los huevos debió ser inspirado por la observacion de muchos animales ovíparos: pues en estos animales, lo que suministra la hembra para la generacion , es evidentemente un huevo; y en muchos de ellos es puesto el huevo antes de la cohabitacion de los dos sexos, y fecundado al interior. Era natural pues hacer estensiva por analojía esta disposi cion á los demás animales ; y esto hizo Harvey cuando el primero estableció como axioma lo tan repetido de omne vivum ab ovo. Mas tarde Stenon , adoptando la misma ana lojía , dió el nombre de ovarios á los testículos de las hem bras; y en seguida los trabajos sucesivos de Graaf, de Mal pighi, deValisnieri , de Bonnet, de Spalla nza ni, etc. , acerca de la vejiguilla suministrada por el ovario y acerca de la marcha de la misma vejiguilla al través de la trompa, y acerca de su llegada al útero, parecieron dar á este sistema una de mostracion directa. Invocábanse de otra parte en apoyo del sistema las si guientes consideraciones : 1.0 la « preexistencia del gérmen á la fecundacion en muchos séres vivos. » En las plantas , por ejemplo, la semilla existe rudimentariamente en la flor, mucho antes de que el polen, destinado á verificar la fe cundacion , haya llegado á su madurez. El huevo preexiste tambien en las aves, de manera que las aves vírgenes po nen. Esto es evidente tambien en muchos peces, en los rép tiles batrachios, en los cuales el huevo no es fecundado hasta despues de haber sido escretado. De otra parte , Spallanzani ha senalado la presencia de renacuajos en huevos de ranas no fecundados; y Haller ha hecho la misma observacion en el huevo, respecto al pollo; á lo menos este último autor vió que los huevos de gallina no fecundados contenian una yema, y como esta, segun Haller,, no era mas que una dependencia del intestino del feto, era consiguiente que si preexistia la yema, preexistia tambien el pollo. 2.° «La par ticularidad que presentan algunas especies animales de fecundar con una sola copulacion , muchas generaciones sucesivas. » Este hecho estraordinario es real en ciertas especies. Por ejemplo , en los pulgones , el efecto de una fecundacion se estiende hasta nueve generaciones , y en los monóculos hasta quince. Ahora bien , para que estas di versas generaciones puedan ser fecundadas , era preciso decian , que los gérmenes de donde provienen preexistiesen en la primera. 3.° « Los encajes naturales y accidentales. » La cebolla del jacinto ofrece ya los rudimentos de la flor que debe dar ; en las yemas de los árboles se senalan , aunque replegadas sobre sí mismas y mucho mas pequenas, las ra mas , las hojas y las flores; en las mandíbulas de ciertos ani malillos , se ven los gérmenes de muchas séries de dientes ; el vo/vox, animal trasparente , deja ver en su interior mu chos hijuelos encajados unosen otros : ?quién no ha visto un huevo contenido dentro de otro ? Por último , se han en contrado ya varias veces fetos humanos en cuerpos de hom bres; y ningun hecho de este género mas notable, y mejor averiguado que el del nino de Verneuil ( Normandía ), ha mado Bissieu , que vivió hasta la edad de catorce anos, y cuya historia consignó Dupuytren en los boletines de la facultad de medicina de Paris (ano 1804), 1.° « Las me tamórfosis. » En los insectos y batrachios , animales que nos presentan las metamórfosis mas marcadas, se vé que las formas que sucesivamente nos presentan están sin la menor duda encajadas unas en otras ; por ejemplo, en la crisálida, se distinguen ya los lineamientos de la futura for ma de la mariposa ; y en la oruga se ven ya los de la crisáli da : la rana se deja ver tambien debajo la piel del renacuajo. 5.° Si las consideraciones precedentes no fundaban sino ana logías mas ó menos especiosas, no sucede lo mismo en los esperimentos de fecundaciones artificiales, hechas primero por Swammerdam en ramas, por Roésel en otros réptiles, y repetidas luego por Spallanzani con el mas feliz éxito, las cuales parecian constituir una demostracion directa, tanto mas cuanto la cantidad de esperma empleada en los esperi mentos, era demasiado corta para formar el nuevo individuo, y para ser otra cosa que un flúido de avivamiento. 6.° Por último, los ovaristas se apoyaban en las reproducciones par ciales que en mas 6 en menos presentan todos los séres vi vos. Es cierto que todos los animales pueden reproducir mas menos las partes del cuerpo que han perdido ; pudiendo tanto menos cuanto mas elevados se hallan en la escala. Asi es que los mamíferos y las aves casi no regeneran mas que' las piezas córneas de sus envoltorios tegumentarios , como los pelos , las unas, y las plumas; algunos réptiles , como los lagartos por ejemplo, ya reproducen su cola ; los crustá ceos hacen retonar sus patas; el caracol, su cabeza ; el gu sano de tierra se reproduce su cabeza y su cola ; las estrellas marinas , los esquinos y otros radiarios, regeneran los fila mentos que les han sido arrancados ; finalmente, en el pó lipo, esa potencia de' reproduccion es llevada á punto de que cortado aquel ser en muchos pedazos, cada uno de estos regenera lo que le falta, y se constituye un individuo per fecto. Para esplicar estos hechos, decian los ovaristas que cada parte tenía en sí gérmenes destinados para reproducirla, no esperando para ello mas que circunstancias favorables; y apoyaban esa idea singular en la observacion que se ha hecho algunas veces de notar que las partes perdidas se re producían por duplicado. Pero este argumento, dista mucho de tener la fuerza de los precedentes, y quizás puede ser invocado con mayor razon por los sectarios de la epigenesis. • )5 343 Biografía. DON AGUST1N ARGYJELLES. Uno de los hombres mas notables que ha producido la revolucion espanola en el siglo que atravesamos ha sido D. Agustín .Argüelles , cuya elocuencia le grangeó por al gun tiempo el dictado de Divino. A esa misma elocuencia particularmente, y á haber figurado siempre al frente de los hombres de ideas mas avanzadas, sin que la edad ni los des enganos modificasen sus ideas, debe el gran prestigio que gozó en su partido , y el elevado y honorífico puesto en que brilló en los últimos anos de su vida. No cumple á nuestro propósito inspeccionar las causas que lo lanzaron y le hicie ron permanecer constante adalid de los derechos populares, ni menos censurar su conducta como hombre público , ni tributarle por ella nuestros elogios: los hechos de la vida política de Argüelles pertenecen á la historia, y ella los juz gará en su dia. Solo si diremos que los partidos son injustos, que el espíritu que los guia es ciego, y que por lo tanto asi los contrarios como los amigos de Argüelles , todos se han mostrado notoriamente parciales respecto á él, vituperán dole los unos sin medida, ensal zándole los otros sin tasa. Argüe lles tuvo sus faltas, y cometió er rores; pero Argüelles creyó que trabajaba siempre en bien de la patria , y sus errores y faltas , po drán haber sido hijos de la efer vescencia de las pasiones políticas, de las ideas reinantes en este siglo, pero no de miras ambiciosas ni de cálculos mezquinos y egoistas. De cualquier modo el nombre de Ar güelles será siempre respetable por la rectitud de sus intenciones, por su honradez y noble desinterés , que le hizo morir pobre despues de haber ocupado los primeros pues tos de su patria. ! De cuán pocos hombres públicos de nuestros dias se podrá decir lo mismo! D. Agustin Argüelles nació en Rivadesella , pueblo del principa do de Asturias el 28 de agosto de 1776. Dedicado desde edad tierna á las letras, hizo en ellas progre sos, siguiendo la carrera de las le yes con notable aprovechamiento. Hasta 1806 no empezó á figurar de un modo público, aun cuando se daba ya á co nocer entre los que le conocian por sus vastos conocimien tos, y por su instruccion nada comun en las lenguas vivas y muertas, pues poseía el latin , el griego , el inglés, el francés y el italiano. En dicha época desempenaba un des tino en la caja de Amortizacion , y tratando el gobierno es panol de ajustar la paz con la Inglaterra , fué necesario practicar ciertas negociaciones con la espresada caja, y se pensó enviar á la capital del reino unido un comisionado, que sin que llamase la atencion por su categoría , tuviese el talento necesario para manejar bien la empresa. Reunia Argüelles estas cualidades, y fué elegido al efecto; pasando en su consecuencia á Londres, donde una enfermedad y otras circunstancias le detuvieron mas tiempo del que pen saba: por cuya causa le halló allí la invasion francesa, y el levantamiento de Espana contra Napoleon. Con las relacio nes que había adquirido en los dos anos de permanencia, fué muy útil á los comisionados que enviaron á Inglaterra las provincias espanolas sublevadas, y aunque Argüelles no te nia ningun carácter oficial, ejerció no poco influjo en la junta espanola que se constituyó en Londres, influjo que debia á susaber y patriotismo. Poco despues se trasladó á Sevilla, asiento á la sazon de la Junta central , y cuando posteriormente se convocaron las cortes en Cádiz tomó Argüelles parte en sus trabajos , primero como diputado suplente por su provincia, y luego en propiedad. El papel que representó en esta notable asamblea fué de los mas brillantes que se pueden imaginar. En todas las discusiones tomó una parte activa , grangeán dose con sus entusiastas y elocuentes discursos una popula ridad inmensa, que supo conservar como individuo de la comision del código del ario 12, del que fué uno de los mas ardientes defensores. Como la vida del hombre políti co está cercada de azares y sinsa bores , que se convierten en las épocas turbulentas en peligros rea les , tras los triunfos vinieron las persecuciones para los legisladores, y muy particularmente para el ilus tre patricio Argüelles, que sin otro delito que el de haber sido uno de los prohombres del partido liberal, fué condenado á servir corno sol dado en el regimiento fijo de Ceu ta. De aquí fué trasladado al puerto de Alcudia en la isla de Mallorca, donde á causa de la insalubridad del clima cayó enfermo, agraván dose sus dolencias durante los tres arios que allí permaneció. Restablecida la constitucion en 1820, pasó Argüelles del destierro al ministerio de la Gobernacion. Lo azaroso de las circunstancias, y la agitacion de los tiempos acaso le impidieron hacer las reformas administrativas que hubie ra deseado ; pero hay épocas en que los gobiernos solo pue den atender á su conservacion , sin que este cuidado les permita trabajar en mas útiles tareas, y esto sucede cuando los partidos políticos apelan á la fuerza material, y no hay en los gobiernos el prestigio y la energía suficiente para so breponerse á todos. Cuando en 4823 volvió Fernando VII á recobrar el poder absoluto, Argüelles vi6 fulminada contra él una sentencia que lo condenaba á muerte y le confiscaba todos sus bienes. Libró su vida fugándose á Gibraltar ; de aquí pasó á Ingla terra , donde permaneció diez anos, sobrellevando su des gracia con entereza , y mereciendo el aprecio y considera ciones de la parte mas escogida de la sociedad de Lóndres. N 344 Derrumbado con la muerte del último rey la mayor, parte del antiguo edificio de la sociedad espanola, y publicado el Estatuto real, volvió Argüelles al seno de su patria en 1834, no habiendo querido verificarlo antes, á pesar de hallarse comprendido en la amnistia que la Reina Gobernadora pu blicó á poco de ocurrir el fallecimiento de Fernando. Los motivos que alegó para no aprovecharse entonces del in dulto, fueron que no comprendia éste á todos sus Cólegas de 1822. Nombrado por su provincia procurador á córtes , ocurrió un incidente que puso de manifiesto lo mucho que era apreciado en ella. Careciendo de la renta de 12,000 rs. que se necesitaba tener para desempenar aquel cargo , sus paisanos le senalaron esta suma, hipotecando en su favor bienes suficientes, y el Estamento conformándose con ello lo admitió en su seno en votacion nominal. Pero ya no era Argüelles aquel orador fogoso, entusiasta, arrebatado; aun que fácil siempre , siempre elocuente, sus discursos se re sentian ya de la edad, y de ese cansancio tan natural en el hombre, cuya vida ha sido una continuada série de penosas alternativas y sufrimientos. Sin embargo, constante en sus ideas, continuó gozando del aura popular, siendo diputa do en todas las legislaturas que se sucedieron en aquella época de sistema representativo. En 1841 fué nombrado presidente del Congreso, y con motivo del pronunciamiento de setiembre que obligó á la Reina Gobernadora á dejar la' Espana, fué investido del elevado cargo de tutor de S. M. y A. que le confirieron las córtes , habiéndose hallado su nombre mezclado entre los pocos que pensaban elegir los partidarios de la regencia trina. En el desempeno de sus elevadas funciones se portó con honradez y desinterés sumo, y la mejor prueba de ello, y de que sus trabajos fueron aceptables á los ojos de su au gusta pupila la reina D.' Isabel II, fué que despues de su muerte , esta excelsa Senora dispuso se honrase la memoria de varon tan esclarecido. Las circunstancias políticas le obligaron á hacer dimision de su importante destino, despues de lo cual se retiró á la vida privada, siendo de nuevo electo diputado pocos dias antes de su fallecimiento. Murió á la edad de 68 anos, y su cadáver fué conducido al cementerio de la sacramental de S. Sebastian extramuros de la puerta de Atocha en Madrid, donde descansa al lado de otros espanoles ilustres. 'rémora. p r Cojan. •CANTO III. Argumento. Al llegar la manana, Fingal , despues de haber arengado á su gente, encarga el mando á Gaul , hijo de Morni ; pues que era costumbre de los tiempos, que el rey no debia comprometerse en accion hasta que la urgencia de los negocios requiriese su superior valor y conducta. El rey acompanado de Osian se retira á la pena de Cormul , que dominaba el campo de batalla. Los bardos entonan el cántico de guerra. Des críbese la batalla. Gaul hijo de Morid se distingue, mata á Turlathon , jefe de Moruth , y á otros jefes de menor fama. Por otra parte Foldath , que mandaba el ejército irlandés (pues que Cathinor, á innitacion de nogal permanecia pasivo espectador de la batalla) pelea bizarramente ; mata á Connal jefe de Duniora y avanza á acometer al mismo Gaul. Este empero , herido en la mano por una flecha perdida, es cubierto por Filian, hijo de Fingal, que hace prodigios de valor. Llega la noche y el clarin de Fingal toca retirada. Reciben los bardos á los guerreros con un cántico de felicitacion , en el cual se celebran particularmente las alabanzas de Gaul y de Filian. Participan los jefes de un banquete , y Fingal echa de menos á Connal. Introduce el poeta el episodio de Connal y Duthcarron que arroja mayor luz sobre la antigua historia de Ir landa. Mandael rey á Carril al sepulcro de Connal. La accion de este libro ocupa el segundo dia despues de la apertura del poema. ? Quién es aquel junto al arroyo azulado de Lurbar ? ?Quién se halla cabe el monte empinado de los gamos? Er guido se apoya en una encina, cuyo ramage han desgarrado las nocturnas ventiscas. Quien sino el hijo de Comal brillan do en sus brezales postrimeros. Juega la brisa en sus anosos cabellos ; su mano empuna la desnuda espada de Luno. Sus ojos están fijos en Moilena , hácia las oscuras evo luciones del enemigo. ?Oyes la voz del monarca? Es seme jante al romper de un torrente en el desierto, cuando se precipita entre sus rocas sonoras, sobre los marchitos cam pos del sol. El enemigo avanza sus estendidas líneas. !Alzaos, hijos de Selma! !alzaos! Sed cual los penascos de vuestra patria, por cuyas pardas laderas se despenan tronando los torren tes. Hiere mi alma un rayo de alegría, al ver ante noso tros un enemigo potente. Cuando combate con el endeble, se oyen los sollozos de Fingal , pues teme entonces que la muerte venga sin renombre, y moren las tinieblas sobre su tumba. ? Quién capitaneará nuestra hueste contra los guerreros de Alnecma ? Solo en la hora del peligro return bará mi espada, pues tal fué en otros tiempos la costumbre de Trenmor,, el regidor de los vientos ; así bajó á la bata lla Trathal , el del azulado escudo. Inclínanse los guerreros al escuchar la voz de su mor ca. Refieren , á medias sus poderosos hechos, y fijan los ojos en Erin. Pero el hijo de Morni luce superior á todos, y permanece en silencio, porque ?quién no habla oido las proezas de Gaul? Su meinoria enciende su alma entusias mada , y su mano en silencio empuna el acero, el acero que trajo de Strumon, (1) cuando falleció la poderosa fuerza de Morni. (1) Strumon, arroyo dei monte, nombre de la residencia de la familia de Gaul , en las inmediaciones de Seltna. Durante la espedicion de Gaul áFro mathon , mencionada en el poema de ffiltiona , murió Morni su padre, yes te caudillo dispuso que la espada de Strumon (que habia sido conservada en la familia como reliquia sagrada desde los dias de Golgach , el mas céle bre de sus antepasados ) fuese puesta á su lado en la tumba ; al mismo tiempo dejando muy encar;lado á su hijo , que solo la sacase de su depósito cuando se viese reducido al último apuro. No mucho despues , habiendo fa llecido en batalla dos de sus hermanos, al acero de Coldaronan , caudillo de Clutha , fué Gaul á la tumba de su padre á fin de apoderarse de la espada. Su apóstrofe al espíritu del difunto forma el asunto del siguiente poemita 345 Apoyado en su lanza estaba Filian de Selma , ostentando la belleza de sus cabellos juveniles; tres veces fijó la vista en Fingal , y tres veces le faltaron las palabras al procurar dirijirlas al rey. Mi hermano no podia jactarse de sus he chos belicosos, y se alejó con paso presuroso. Párase incli nado sobre un distante arroyo y tiembla una lágrima en sus párpados. Con su lanza invertida hiere de cuando en cuan do la cabeza del cardo. No deja de notario Fingal , y mira de reojo á su hijo. Lo contempla con escitado alborozo, y se vuelve en silencio hácia Mora de los bosques. Oculta las tristes lágrimas con sus espesos cabellos, y al fin halla sa lida su cortada voz. Príncipe de los hijos de Morni , fuerte cual penasco que desafia á la tempestad, conduce mi batalla en auxilio del linage del fenecido Cormac. No es tu lanza la vara del ra pazuelo, ni un inocente rayo de luz el resplandor de tu acero. Hijo de Morni de los corceles, mira al enemigo ; anonádalo, y tú Fillan , observa al caudillo. No es su bra zo lento en la batalla, ni arde descuidado en la contienda. Hijo inio , observa al caudillo. Es fuerte como los torrentes de Lubar,, pero no desahoga su vigor con palabras y ruido. Alto sobre el nublado Mora, presenciará Fingal la pelea. Osian estará cerca de su padre, cabe el arroyo que se des. pena. ! Alzad la voz, oh bardos ! y estremézcase Selma á vuestros acentos. Es mi último campo de batalla ; cubridlo de luz resplandeciente. (1) Como el súbito fragor de los vientos, como el distante rodar de los turbados mares, cuando algun tenebroso es pectro , en su carrera, carga en sus hombros las olas y las estrella sobre una isla, que ha sido la morada de la niebla; tan terrible es el estruendo del enemigo al avanzar sobre el campo. Su encuentro espera .el erguido Gatil , y reflejan los arroyos el brillo de sus armas. A su lado entonan los bardos sus cantares y el héroe hiere á compás su resonante escudo. Las voces armoniosas se estienden hasta los con fines de la ráfaga. (2) Un nocturno torrente, esclamaron los bardos, rompe sobre Crona. Hinchase en supropia tenebrosa carrera, hasta que asoma el rayo madrugador del alba. Entonces se le vé llegar emblanquecido del monte, con los penascos y sus cien florestas. Lejos de Crona estén entonces mis pasos ; pues que la muerte ejerce allí sus trastornos. ? Quién se al za en su carro, sobre Clutha ? Túrbanse los montes en Gata.-Quebrantador de las tarjas resonantes, cuya cabeza yace sepultada enNsiongmtmbrams,urómyeumlleo,dessedme eljaasnttienaiel brlaecshdineoCdieml aa,laóydeemleág, uhiliajovdieenceoisgoabcrhe. la carrera de mis arroyos. ! Desde el profundo seno del desierto, óyeme oh mo narca de Strumon ! ?Habitas, por ventura, en la ráfaga sombreadora, que vierte sus pardas oleadas sobre la grama? Deja de esparramar el cabe llo de cardo ; óyeme ! oh caudillo de Clora! ldaesOloisbsliacesenlsacugasebsaal;zguuoleabsdieaensn ovulinaesrt,raasyóoyseodmbereeluplzoa,dsremenadrmeeesGdiaoeul ldveielnatoospcaurraa truodrbaur lseonbcreia , óyeme en medio de tus errores. El rechinar de las águilas se aproxima, los robles murmurando es tarmemigeocedne slausmcoopraasdasodberelolsoshéortoeerso!s : terrible y agradable es su llegada, !oh Morid Quien me clespi,-rta , en medio de mi nube, do mis rizos de nie bploar sqeueésspearaclezna slaobvroez lodse vGiaeunlt?os. ? Mezclada con el rugido de los torrentes, Gaul. Mis enemigos me rodean , oh Morni ; sus oscuros bajeles descien den del Oceano. Dame la espada de Struinon , ese rayo que ocultas en tus tinieblas. Morid. Toma la espada del resonante Strumon ; yo estoy mirando tus guerras truye á t, uosh ehniejmo iginoiso;ohyoGlaausl mdeirola cauzaulltaudrabiotarmjae!teoro desde el cielo : ! des (l) Clatho era hija de Caltulla, rey de Inmutare. Final en una de sus es pedieiones a aquella isla se enamoró de Clatho y se casó con ella , despues de la muerte de Roscrana • hija de Cormac, rey de Irlanda. Clatho era madre de Ryno , Fidan y Ramnina mencionada en la Batalla de lLoocrao.n FloilsianquseeFdiisntianlgutuevopodreelRnoosmcrabnrea.de hijo de Clatho para no confundir lIO(2a)CoCmompaonUanlldino fáuésuenpvaidardeoeán 3Claolridvaedn cdoenbealrdcou.erpo de Oscar, Ocian se que TOMO 111. presencia del rey; resuenan en rededor los bosques , y se iluminan con el relampaguear de su acero. Miradle en me dio del enemigo, como el inquieto espíritu de Colgach , (1) cuando esparrama las nubes, y crIalga en los vientos tor bellin osos. Es Morni , el de los caballos botadores. Imita las hazanas de tu padre , oh esclarecido Gaul! Abiertos están los salones de Selma , y los bardos toman sus arpas. Diez mancebos llevan la encina del festin. Un lejano rayo de sol dora las sienes del otero , y las sombrías oleadas de la ráfaga ruedan á través de los campos herrosos. 1 Por qué estás silenciosa oh Selma 1 Tu monarca vuelve con todo su renombre. Aunque rugió la batalla, serenas están sus sienes. Rugió , pero Fingal ha vencido. Imita, oh Filian , las proezas de tu padre ! 12) Avanzó la hueste al sonido de los cantares. Altas ondean sus armas como los campos juncosos, bajo la ráfaga del otono. Cenido de su arniddora está el rey sobre la cumbre de Mora. Despréndese la niebla de la órbita de su escudo, que pende en tina alta rama , sobre el penasco musgoso de Cormul. Yo permanecí en silencio al lado de Fingal , vuelta la vista hácia el bosque de Cromla, (3) no fuera que al mirar al enemigo, mi henchida alma me precipitase sobre ellos. Fija está mi planta en el brezal , y mis erguidas armas relu cen cual el torrente que se despena de Tromlo, y al cual encadenan con sus yelos los vientos nocturnos. El rapa zuelo que lo vé suspendido gn alto y brillando á la temprana luz del dia, vuelve su oiclo hácia él , y se maravilla al ha llarlo tan silencioso. Ni se inclina sobre el arroyo Cathmor, cual un mancebo en los campos de la paz. Estensa dirijia la batalla, con todas sus olas turbadas y oscuras ; mas cuando vió á Fingal en la cima de Mora, se dispertó su generoso orgullo. ? Y habrá de combatir el caudillo de Atha , sin que haya en el campo rey ninguno ? Foldath , guía adelante mis tribus , pues eres como un rayo de fuego. Avanzó Foldath de Mora, semejante á la luna que sirve de ropage á los espíritus. Desnudó el acero que resplan4e cia á sucostado, como la llama de la muerte y mandó avan zar la batalla. Sus tribus, corno olas escarpadas , vierten en su contorno su tenebrosa fuerza.. Erguido á su frente marcha el caudillo, girando con furor sus enrojecidos ojos. Llamó á Cormul, jefe de Durnratho, (4) y toda la huebte escuchó sus acentos. de(rin) a,Hsaeyguanlguopniansamtroasd,iqciuoenreesf,ierpeenrosedreCoinlgvaecnhcleolnmciosmmopasruagtievtoamqueneteel Gmaol gacus de Tácito. Fue uno de los antepasados de Gaul, hijo de Morni, y segun joetdraosniotrsa;diecsitornibeasndvoerdenadeesrtaomlaesntepreatnentisgiounaess, rqeuye lóa fVaemrgiloibaredteo Mdeornloi steCniaa al trono, y cuya circunstancia causó alguna inquietud, tanto á Comral co mo á su hijo Fingal. El primero fué muerto en batalla por los individuos de aquella tf ibu los cuales solo fueron reducidos á la obediencia d spues que Fingal llegó á la edad viril. Colgath significa torva mirada, epíteto muy bien adaptado á un guerrero, y que es probablemente el origen de Galga co ;aunque nos parece una mera conjetura, que sea este Colgach la misma persona que el mencionado héroe, No podemos menos de observar que el cántico de los bardos está conducido con mucha propiedad. Gaul cuya esperiencia pediera haber hecho su con ducta cautelosa en la guerra, tiene ante sus ojos el ejemplo de su padre. Filian por otra parte cuya juventud paria hacerle demasiado impetuoso yte merario en aCciOil , es amonestado tácitamente por el ejemplo de Fingal y la conducta de éste serena y juiciosa en semejantes ocasiones. (2) La espedicion de Morid á Clutha insinuada en este lugar ha sido con servada por tradicion. 13) La montana de Cromla estaba en la vecindad de la escena de este poe ma, que es casi la misma posicion que la de Fingal (4,) Dunirátlio , monte con una llanura en su cumbre. Corm-uil , ojo azul. Foldath envia en este lugar á Cortnul para formar una emboscada á reta guardia del ejército de los caledonios. Esta arenga es muy adecuada al ca rácter de Foldath , el cual es por todos títulos muy altanero y presuntuoso Hacia el fin de esta arenga hallamos la opirion de los tiempos acercado la infelicid id de las almas de los que se enterraban sin cántico fúnebre Los bcardosotenyieasipi eimtaubcleh*oycnueicdeapsdaoriad.eoinculcarlestaa doctrcina paroa hacenr su 44 y 346 It ?Ves aquella vereda, Cormul ? Sti verdosa carrera serpen tea á la espalda del enemigo ; coloca en ella tus guerreros, para que no se escape Selma de mi espada. ! Oh bardos de Erin, la de los verdes valles! Caigan sin la farna los hijos de Morven , pues que son enemigos de Cairbar. Encuentre el caminante en los futuros tiempos su niebla tenebrosa y densa sobre Lena , cuando viage cargada de sus espíritus, cabe el juncos() lago. Privados de cantares , jamás se eleva rán á la morada de los vientos. La tribu de Cormul siguió las huellas de su cenudo cau dillo y desaparecieron detrás del penasco. habló Gaul á Fi lian de Selma , al seguir con la vista la carrera del terrible jefe de Dumratho. Ya estás presenciando las huellas de Cor mul. ! Sea fuerte tu brazo en la batalla! Así que esté Gaul tendido en el polvo, acuérdate de tu amigo en la batalla. Aquí yaceré al frente de la lid, en medio de los escudos amontonados. Suena la senal de la muerte : el terrible estruendo del escudo de Morni. Truena por intervalos la voz de Gaul. Erguido está Fingal en la cumbre de Mora, viendo las es tensas alasde la hueste encorvándose para la lid. Sobre su oscuro otero resplandece Cathmor,, jefe de la acuosa Atha. Parecian los reyes dos espíritus del cielo, posado cada uno sobre su nube tenebrosa, cuando derraman los huracanes y encrespan los mares rugidores. Ante su faz se abren los sulcos azulados de las olas, senalando la carrera de las ba llenas. Entre tanto ellos permanecen serenos y brillantes; el aura hace ondear blandamente sus rizos. ?Qué rayo de luz serpentea escelso por el aire? No es un rayo de luz, sino la espada terrible de Morni. !Oh Gaul, la muerte corre precipitada ante tus huellas, y en tu furor todo lo revuelves y despedazas. Cae Tur-lathon (1) como una jóven encina, rodeada de su lozano follage. Su esposa, la del turgente pecho, tiende los brazos entre suenos para saludar la vuelta del caudillo, cuando duerme junto al par lero Moruth , con sus cabellos desordenados. Es su espíritu quien se te presenta, Oichoma; sobre el distante brezal yace el exánime guerrero. No mas los vientos traerán á tus dulces oidos el esperado rumor de su tarja. Abollada rueda cabe sus arroyos y ya pasó la hora de su sonido. Ni entre tanto permanece ociosa la mano de Foldath. Un arroyo de sangre marca su carrera. Sale á su encuentro el esclarecido Conal, y se mezclan sus relucientes aceros. ! Mas por qué han de contemplarlo mis ojos! ! Oi Conal ! los anos han emblanquecido tus cabellos. Tu fuíste amigo de los es tranos en la musgosa pena de Duniora; allí cuando se en tretegian las negras nubes, se preparaba tu festín hospita lario. El estranjero oia silvar la ráfaga alrededor de tus muros, y le regocijaban los rayos animadores de la ardo rosa encina. ?Por qué yaces en el sangriento suelo, oh hijo de Duthcaron? Sobre tu cuerpo se encorva un marchito árbol ; cerca de tí está tu destrozado escudo, y tu sangre se mezcla con las aguas del arroyo, oh ilustre quebrantador de las tarjas! Empunó Osian la lanza en su furor; mas preCipitóse Gaul al encuentro de Foldath. Los débiles pasan ilesos por su Costado, pues todas sus iras se dirijen contra el caudil!o de Mora. Ya hablan alzado las mortíferas lanzas , cuando llegó una flecha imprevista, y atravesó la mano de Gaul. Cayó resonando en tierra la lanza amenazadora ; pero llegó el jóven Filian con el escudo de Cormul , y estendió delante del jefe su órbita anchurosa. (2) Truena terrible la voz de (1) Tur- lathon. tronco anchuroso de árbol. Moruth, grande arroyo. Oicho ma, blanda doncella Dunlora, monte del ruidoso torrenle ?u h-caron, hom bre hosco. (2i Filian habla sido enviado por Gaut para oponerse á Cormul á quien Foldath, que retumba por todo el campo, cual la ráfaga que alza las alas encrespadas del incendio , estendiéndolas sobre los bosques agitados. Hijo de la risuena Clatho ! esclamó Gati!, oh Filian eres semejante á un rayo de sol que desprendiéndose del cielo , baja sobre el turbado Océano y encadena las alas de la tempestad. A los golpes de tu acero ha fenecido Cormul. Temprano participa del renombre de tus antepasados. Pero, oh héroe mio , no te adelantes demasiado, pues que no puedo alzar la lanza en tu ayuda. Mi brazo se hace inútil en la batalla , pero alzaré mi voz, para que la oiganlos hijos de Selma y recuerden mis pasadas hazanas. Alzase sobre el viento su terrible grito , y la hueste se precipita á la pelea. Muchas veces lo habían escuchado en Lumon y en Strumon , (1) cuando los llamaba á la caza del jabalí. Erguido se para en medio de los combatientes, como un roble en ros confines de la tormenta , vestido de neblina, que á poco rato vuelve á ensenar su ancha copa. El pensa tivo cazador alza los ojos y admira su lozano follage desde los campos juncosos de su guarida. Mi alma te sigue , oh Filian , por la vereda de tu renom bre. Atropellado rueda ante tus huellas el enemigo ; y ya tal vez se retirará Foldath, pero baja la noche con todas sus tinieblas. La corneta de Cathmor se oye á lo lejos, .y los hijos de Selrna escuchan la voz del Fingal desde la espesa neblina de Mora. Los bardos derraman su canto como el rocío , sobre la retirada de las tribus. i Quién baja de Strumon ! esclamaron , oculto el rostro en los vagarosos rizos 1 Mesurosas son sus pisadas , y alza los ojos azules hacia Erin. ! Por qué tan pesarosa, oh Evircho ma! (2) ? Quién puede igualar á tu caudillo en renombre? Terrib e bajó á la batalla, como el relámpago desde su nu be; alzó el acero en sus iras, y retrocedieron los enemigos ante el azulado escudo de Gaul. Desciende la alegría como el dulce aliento de la manana al alma del rey; acordóse de las batallas antiguas, de los dias en que sus padres comba tieron. Los pasados dias se presentan de nuevo á la me moria de Fingal , al escuchar el renombre de su hijo. Así como se regocija el sol asomándose de entre las partidas nubes para contemplar el árbol que mece en el erial su graciosa cabeza, tan placentero contemplaba el rey á su hijo Filian. Cual el rodar de los truenos sobre los montes, cuando los campos de Lara están silenciosos y oscuros; tales suenan las pisadas de Selma , agradables y terribles al oido. Resonando vuelven , como las águilas á las lóbregas sienes de la pena, despues de haber desgarrado su presa en la llanura, des pues de haber despedazado á los cenicientos hijos del gamo brincador. Vuestros padres se regocijan en sus nubes, oh hijos de la acuosa Selma (3) Tal fué la nocturna voz de los bardos en Mora de los cier vos. Alzóse la llama de cien encinas, que los vientos ha bian desgajado de la escabrosa ladera de Cormul ; prepárase el festin en medio de los guerreros, y relucen en su contorno los cansados caudillos. Las ráfagas silvadoras del occidente se precipitan por intervalos á través de la noche. Largo tiempo paseó el silencioso rey la vista en derredor, hasta que al fin hallaron salida sus palabras. habia despachado Foldath para formar una emboscada detrás del ejército caiedonio Parece que Filian habla muerto a Cormul , de otro modo no pue de supone se que se hubiese apoderado del escudo de aquel jefe. k1) LUIDO'', mente encorvado; montana de inis-huna, ó aquella parte de la Bretana sertentrional en frente de la costa irlandesa. (2) Evir-choma, doncella benigna y magestuosa ; fué esposa de Gaul, é hija de ,.asdu-conglass. jefe de I-dronlo, una de las Debridas. (3, Los reyes de La edonia é Irlanda, lle.aban en los yelmos por via de adorno, un penacho de plumas de aguija. Por esta distincion conoció Oslall á Cathmor,, en el segundo cante. |
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