11_No. 3 (1 enero 1864), p. 426-438 |
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detenerla , se habla arrojado del caballo á el suelo y entra
do en la casa ; cuando Ivo pudo llegar hasta ella, la halló
de rodillas al lado de su novio moribundo. Pardaillan , pró
ximo á exhalar el último suspiro, halló al verla bastantes
fuerzas para estrecharla entre sus brazos y dirigirle el último
adios.
— Ana , querida Ana , dijo á través del estertor de la
agonía, yo no quiero morir sin ser vuestro esposo ; y espero
que vistais de luto en recuerdo mio.
—! Ah ! !no moriréis !. dijo Ana sollozando , yo os cura
ré, os cuidaré; me parece que aunque estuvieseis muerto,
mi amor os resucitaria.
—No , querida Ana , el arte no puede hacer un milagro
en mi favor; mis heridas son mortales, y apenas me queda
una hora de vida. Sin embargo, basta este tiempo para des:.
posarnos....
— No me opongo, si tal es vuestro deseo ; pero antes
quiero que venga un cirujano, que os vendan vuestras he
ridas, que....
— !Ay! ? cuántas dilaciones , amada mia ?... No os he
dicho ya que me muero ?... qué estoy medio muerto....
! Por Dios ! no retardeis proporcionarme el consuelo que os
pido. lié aquí la banda que conservaba como prenda de
vuestro amor hé aquí el anillo que tenia como prenda de
vuestra mano.
— Sea, pues, como quereis, y confio en que Dios que va
á consagrar nuestra union , no querrá romperla tan pronto
con la muerte.
—Mr. de Curson , gritaba entretanto Maugiron , si no
acabais pronto os esponeis á no partir jamás.
Ninguno de los presentes á la triste escena que tenia lu
gar se cuidó de aquellaillamada , así como no prestaba aten
cion á los espantosos gritos que sabían de las casas inme
diatas, donde comenzaban á asesinar hugonotes y á tirarlos
por las ventanas. El ministro protestante se hallaba dispuesto
para consagrar el matrimonio del baron de Pardaillan y de
Ana de Curson , con la misma calma y solemnidad que si la
ceremonia tuviese lugar en un templo bajo la garantía de
los edictos de pacificacion. La senora de Cursen y su hijo
estaban arrodillados cerca del moribundo, cuyo rostro en
sangrentado se negaba á ,espresar la triste y dulce alegría
que sentia en sí mismo durante la celebracion de aquel fú
nebre himeneo. Santiago de Savereux, en pié en un rincon
de la sala, acompanaba mentalmente las oraciones del mi
nistro , y se adheria mas y mas al destino de aquella fami
lia , en medio de la cual lo habia introducido la casualidad:
no se cansaba de contemplar la hermosa cabeza de Ana,
que con la frente apoyada en una de sus manos , mientras
que con la otra contaba los latidos del corazon de su espo
so, habial concentrado toda su alma en su mirada fija y
desesperada.
— Senor de Gondrin , baron de Pardaillan , dijo el mi
nistro con voz firme é imponente , ?jurais conceder leal y
honrosa proteccion á la senorita Ana de Curson , á la que
tomais, delante de Dios como buena muger y legítima es
posa ?
! Lo juro ! respondió Pardaillan , encontrando su voz
natural para pronunciar este juramento.
— Y vos, senorita Ana de Curson , ?jurais amar, servir
y contentar en todo al senor de Gondrin, baron de Pardai
llan , al que tendreis delante de Dios por vuestro bueno y
fiel marido ?
— ! Sí, lo juro ! respondió la jóven entre sollozos.
-
! Pardiez! gritó Maugiron impaciente. Bajad pronto, 6
sino os envio á todos los diablos.
! Católico ! respondió Ivo de Cursen al senor de Mau
giron que se habla adelantado á reconocerlo.
— Ya veo , le dijo, que teneis la cruz blanca en el som
brero y el panuelo al brazo, dijo Maugiron , reconociendo
al jóven , con el cual 'labia cenado y jugado aquella misma
noche en casa del capitan de Losse. ?Paréceme que habrá
poco que os habeis hecho católico ?
— Desde que)los vimos en el juego , contestó Ivo con la
mayor presencia de ánimo ; ,desde que me ganasteis veinte
y cinco mil escudos de oro, que todavía os debo.
— ? Veinte y cinco mil escudos:de oro ? repuso el senor
de Maugiron , que comprendió se los ofrecían como por via
de rescate, y que creyó prudente no despreciar. En verdad,
me acuerdo de vuestra deuda y me. alegro de que no lo
hayais olvidado. Sin embargo, me parece que eran cincuen
ta mil escudos?
—Vuestra memoria es, sin duda, mejor que la mia ,
caballero, y me atengo á vuestra opinion ; quiero decir que
os debo cincuenta mil escudos de oro.
— !Muy bien ! ! Sois un excelente jugador ! ?Y cuándo
pensais pagarme esa cantidad?
— Os la entregaré tan pronto como nos despidamos y vaya
yo de. camino para Bretana con todos mis parientes y
criados.
?D6nde vivís? preguntó en voz baja Mr. de Maugiron
á Ivo alargándole la mano. Voy á escoltaros hasta vuestra
casa ; mandaré que guarden la puerta, y en cuanto yo en
persona pueda sacares de Paris pasaré á que concluyamos
este trato.
Maugiron volvió hácia donde estaba su gente que se ha
bla parado, y anunció en voz alta que aquel caballero aca
baba de transmitirle órdenes del rey. En seguida se abrió
Ja puerta de Bussy.; y Maugiron despues de haber distri
buido las guardias y dado sus instrucciones, dejó el mando
al teniente, y volvió al lado del jóven hugonote. En breve
resonaron gritos de muerte por todas las calles del barrio
donde se habian repartido tumultuosamente la caballería de
Maugiron y los arqueros de la guardia abacial.
— ?Ya os he preguntado dónde vivís ? dijo Maugiron
á Ivo.
—El rescate comprende á todos los individuos de mi fa
milia sin escepcion, ?es así?
--- Y á Mr. de Pardaillan, que va á ser mi esposo, anadió
Ana acometida de un triste presentimiento que la hizo es
tremecer.
— !Ah ! ! Pardaillan ! repitió Maugiron haciendo con la
cabeza una senal de mal agüero : mucho me alegrarla que
estuviesecon vosotros, pero por desgracia está en el Louvre
con el rey de Navarra.
— Yo no hablo mas que de las personas que viven en el
palacio de Genouillac, replicó Ivo; ?os comprometeis á lle
varlas en seguridad fuera de Paris?...
—Sí, pero ahora mismo, antes que la matanza se haga
mas general. Haced que todos los de vuestra casa monten á
caballo 6 en litera , y yo mismo os acompanaré, seguro de
que nadie os toque ni á un cabello.
— !Bien ! hé aquí la casa de mi madre: pasad adelante
para que saldemos nuestras cuentas.
—Aquí osaguardo, dijo Maugiron ; pero os repito que
no tardeis , si quereis salvaros.
— !Eh! ?Mr. de Curson? sois vos? gritó Santiago de
Savereux desde el balcon del primer piso; subid pronto,
pues haceis mucha falta.
Ana por su parte creyó oir una voz moribunda que la lla
maba por su nombre, y antes que suhermano pensase en
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Eres tú , Maugiron , dijo Savereux presentándose en
el balcon. ?Qué diablos haces ahí ?
— Eres tú , Savereux, contestó Maugiron asombrado de
aquel encuentro, que al pronto le hizo creer habian tratado
de burlarse á sus espensas. ?Y tú qué haces ahí arriba ?
— !Yo ! estoy arreglando mis cuentas con mi amigo Cur
son , tras de lo cual iremos á encontrarnos en el Pré-aux
Clercs con diez 6 doce buenas espadas hugonotas.
— ?Estás durmiendo ó estás loco? Se me figura que algo
de eso ha de ser cuando ignoras que se está cazando á los
hugonotes, y que al ser de dia no habrá uno en todo Paris.
Así, pues, aconseja á tu amigo Curson que venga á arre
glar conmigo sus cuentas.
Santiago de Savereux volvió á la sala en que se habla
pronunciado su nombre, y vi6 al baron de Pardaillan que
se habia incorporado sobre un brazo, y prestaba atento oido
al rumor de la calle, mientras que su muger y su cunado,
se esforzaban en detenerlo sobre la alfombra en que estaba
acostado: agitábase convulsivamente, golpeábase la frente
con sus manos, y se arrancaba sus cabellos como sí hubiese
recobrado su energía para comprender el inminente peligro
que amenazaba á los objetos de su afee( ion ; al ver á Save
reux pareció calmarse, y cayó aniquilado , sin voz y casi
sin vista : en seguida le hizo una senal para que se acer
cara.
— Mr. de Savereux, le dijo haciendo un esfuerzo, os ha
beis portado conmigotan generosamente, esponiendo vuestra
vida por salvar la mia , que estoy seguro liareis lo mismo
si se ofreciera , en favor de otra persona que amo mas que
á mi mismo : cuando yo haya muerto, cuidad de mi viuda,
defendedla y amparadla como yo lo hubiera hecho, como
si fuese vuestra propia muger, y vos fueseis mi hermano de
alianza.
Mr. de Savereux , repuso Ivo de Curson ; vos erais
ya mi hermano de armas ; sedlo tambien de alianza.
— Sí, !hermano de armas! hermano de alianza! !herma
no en Jesucristo! gritó Savereux con exaltacion.
—Madre mia, ? la dote de Ana no es de sesenta mil es
cudos?
— Sí, que se hallan en aquel cofre, dijo la senora de Cur
: os pertenece, Mr. de Pardaillan.
— Y yo los doy y lego á mi querida viuda, respondió
Pardaillan , para que haga de ellos el uso que mas le con
venga.
—Yo los necesito hoy, hermana , interrumpió Ivo : los
tomo prestados y te los devolveré de mi patrimonio ; por
que me importa pagar una deuda de sesenta mil escudos de
oro que he contraido con Mr. de Savereux, aquí presente....
— ?Y qué quereis, que haga yo con ellos? dijo Savereux
rechazando la caja que el jóven le presentaba.
— Me los prestareis á vuestra vez, querido hermano de
armas, para pagar el rescate de mi madre, de mi hermana
y de todos nosotros, mediante la suma de cincuenta mil es
cudos de oro que Maugiron aguarda en la puerta.
—Mr. de Curson , gritó de nuevo Maugiron ; si tardais
algo mas, no respondo de nada, y retiro mi promesa de sal
vo-conducto.
Ana sollozaba inclinada sobre el cuerpo de su esposo mo
ribundo , que ya no la veia, pero que la hablaba aun para
animarla : en aquel momento la desdichada jóven se mos
traba insensible á todo, y parecia no notar el inminente
peligro que la rodeaba : los frenéticos clamores de la solda
desca y del populacho no llegaban á sus oidos; creíase sola
en el mundo con el ser querido que pensaba disputar. á la
MuPrto,_ No sucedia así á Pardaillan , que conociendo lo
crítico de la situacion, estaba impaciente por morir para no
ser un obstáculo á la salvacion de los demás.
—Ana , dijo el moribundo con acento de autoridad ; os
mando que sigais al que os he elegido por guardian , tutor
y defensor. Savereux , tomad en recompensa de vuestros
generosos servicios , mi banda , y este anillo , que espero
que mi viuda no osquitará.
— Vamos, madre mia, dijo el senor de Curson que habla
ido á preparar una litera y caballos ; venid , hermana , no
hay que perder un minuto. Mr. de Maugiron nos escoltará
hasta un lugar seguro.
!Adios, Ana ! adios , senora de Pardaillan 1 esclamó el
moribundo : adios, hermano de alianza, adios Ivo , adios
todos , á quienes confio á la piedad y misericordia de Dios!
Al pronunciar estas palabras , se arrancó violentamente
las vendas que cerraban sus heridas , provocando una he
morragia que lo ahogó al punto.
Ana perdió el sentido : Santiago de Savereux la tomó en
sus brazos, y la llevó hasta la litera donde ya la aguardaba
su madre. Todos se pusieron en marcha bajo los auspicios
del senor de Maugiron , que trabajó no poco para salir del
barrio sin que les sucediese ninguna desgracia, á pesar de
que Ivo habla mandado á todos los suyos, incluso el mi
nistro protestante', que se pusiesen la cruz blanca en el
sombrero, y el panuelo al brazo ; pero los asesinos estaban
tan ávidos de sangre y de matanza, que por todas partes
buscaban víctimas, y conceptuaban hugonotes á todos aque
llos que no vejan cubiertos de sangre. Afortunadamente,
Santiago Savereux ofrecía ó este respecto tantas garantías
cuantas aquellos verdugos podian desear.
—Lo que es este , decían al verlo, ha trabajado á mas
y mejor. Que me vuelva hugonote si no ha ganado ciento
veinte anos de perdon.•
Luego que los fugitivos se hallaron en el camino de
Saint-Cloud , á cubierto de los ataques y persecuciones
del populacho, Ivo mandó á su gente se quitasen las cru
ces y panuelos , que si hasta allí les habian servido de algo,
podían perjudicarles en adelante, atendido que todo el ca
mino estaba sembrado de hugonotes que habían podido es
caparse de la matanza. En seguida, dirigiéndose al Sr. de
Maugiron le dió gracias por su proteccion , y le ofreció la
cajita que contenia mas de la cantidad convenida entre am
bos á título de rescate.
— Aquí está toda la cantidad le dijo, no tenemos tiempo
de contarla. Sin embargo, alg nos debemos , y Dios me
diante espero que yo y mis companeros podamos vengarnos
de los cobardes asesinos de la noche de S. Bartolomé.
Maugiron tomó la cajita , la abrió para ver lo que conte
nia , y poniéndola sobre su caballo delante de sí partió al
galope en direccion de Paris. Pero Santiago de Savereux le
gritó que se detuviese , y alcanzándole á unos cincuenta
pasos de distancia cogió la brida del caballo, y poniéndole
al cuello la punta de la espada, le dijo :
—Tú eres mi prisionero, Maugiron, mas te dejaré en li
bertad mediante la suma de ochenta mil escudos de oro.
— !Qué gracioso eres Savereux ! repuso Maugiron; pero
perdona que no me detenga, pues bien sabes queda todavía
que hacer. ?No vienes á ganar conmigo el Paraíso?
—Has de saber, Maugiron , que no me chanceo ; y te
suplico me des esa cajita donde hay sesenta mil escudos de
oro : me quedarás á deber veinte mil : esto es si no prefie
res ir á la Rochela con las manos atadas.
— !Con qué no es un juego ! ! Cómo, traidor! ? preten
des despojarme de mi bien ?...
Tú que pones á precio la vida de las personas, justo
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mados capitanes del ejército calvinista, aunque en el fondo
de su corazon conservó una especie de reconocimiento á la
jornada de San Bartolomé, á la cual debia su fortuna, su
muger y su felicidad. No volvió á jugar á los dados ni á las
cartas.
es que pases por la misma pena. No me acuses de traicion ,
puesto que soy hugonote , y tengo que vengar la sangre de
mi hermano de alianza el baron de Pardaillan. Ya me so
narán los asesinos como tú
Santiago de Savereux abjuró, en efecto el catolicismo, se
casó con la viuda de Pardaillan , y fué uno de los mas afa
Botánica.
LOS HONGOS.
Las criadillas de tierra.— Las beticularias.— Los mohos, capilinas y esferocarpos. — El pedo
de lobo, la nidularia , el hypoxilon , el clatro y la clavarla.
La criadilla de tierra, es una planta globulosa , carnosa,
compacta, sesil, de yemas en estremo finas encerradas en la
misma sustancia de la planta, y que no se escapa nunca en
forma de polvillo.
Las criadillas de tierra son notables entre todas las plantas
por su modo de crecer y de desarrollarse. Permanecen ocul
tas en la tierra ; existen en ella bajo la forma de cuerpos
globulosos , negros, morenos, amarillentos ó rojos, y siem
pre jaspeados en su interior. Unas no tienen raiz alguna
aparente; otras las tienen muy largas; hay algunas de ellas
que tienen una base carnosa que hace las veces de raiz; nin
guno duda, no obstante, que tengan todas órganos para
absorver en la tierra los flúidos propios de su desarrollo. En
cuanto á los medios de reproduccion parecen en estremo
simples. Nada de flores, nada de órganos generadores, nada
de semillas : un polvillo finísimo , adherente á la criadilla,
se desprende de ella, se bincha, se desarrolla, reproduce
una nueva planta , y este modo de reproduccion , no se
puede ver sino la separacion de las partes semejantes, y
multiplicacion 6 dilatacion de órganos uniformes. Es pues,
por decirlo así, un vegetal vivíparo ; la simplicidad de su
organizacion nos determina á colocarlo á la cabeza del reino
vegetal. El nombre de criadilla de tierra 6 tuber viene de la
palabralatina tumere, que designa los tubérculos que cubren
con bastante frecuencia la superficie de esta planta-raiz.
La criadilla de que hacemos uso como alimento, es la es
pecie conocida con el nombre de criadilla de tierra negra
(fuber nigrum, Bull.) Su superficie es muy rabatosa , en su
juventud, es negra por fuera y blanca interiormente, cuando
se hace vieja, su carne se jaspea de negro, y algunas veces
se vuelve totalmente morena. No tiene raices aparentes. Su
olor és muy agradable. Hay una variedad jaspeada de ama
rillo, y que tiene un ligero olor de ajo ; es muy estimada
no solamente por ser rara sino tambien por ser esquisito su
gusto.
Casi todos los bosques del centro de Europa producen
criadillas de tierra negras; falta que sean igualmente apre
ciadas. Las hay de un gusto esquisito en terrenos que
brados y montuosos que son los mas ricos de estos tubér
culos. Los perros y los puercos descubren al hombre los
puntos en que se hallan ocultos estos vegetales que su olor
descubre. Crecen comunmente á la sombra de las enci
nas y de los castanos , la tierra que los cubre está resque
brada.
La criadilla es contraria á las personas de estómago dé
bil
-
y nervios delicados ; les causa irritaciones violentas, les
produce ventosidades y retortijones, ylo que es notableque
es tanto mas danosa cuanto mas adelantada es su madurez.
Esta es una escepcion poco comun.
La criadilla parasita ( tuber parasilium , Bull. ) tiene rai
ces muy aparentes ; nace sobre las raices de los vegetales,
y convierte en provecho suyo loslíquidos que le penetran.
El azafran especialmente es á quien hace la guerra ; al prin
cipio se adhiere á las cubiertas del bulbo por los chupado
res que terminan sus filetes radicales ; bien pronto estos
chupadores se insinuan en el interior de la cebolla, chupan
sus jugos, destruyen su parénquima y el azafran muere al
instante. En la tierra, en el lugar que ocupaba el bulbo,
no se halla mas que algunas membranas secas y algunos fi
letes lenosos.
Esta criadilla es comun en todos los lugares en que se
cultiva el azafran. Desde el instante que es atacada una ce
bolla , se difunde por todo el contagio. Para detener el mal
no hay otro medio que formar una zanja al rededor de los
lugares en que la planta glotona ejerce sus estragos. Des
pues de quince á veinte anos el terreno dejado sin cultivo
no se halla siempre desembarazado de este parásito danino.
Además de las dos especies que acabamos de citar se co
nocen otras dos que crecen igualmente en Europa ; la una
es la criadilla de tierra moscada (tuba. mosehatum, ) qué es
negra y blanca y tiene un polvo fino, cada grano del cual
puede reproducir una criadilla ; la otra especie es la cria
dilla de tierra blanca ( luber album,) que es muy rara ; su
sustancia es blanca en su juventud y cuando vieja se vuelve
roja. Estas dos especies no tienen raíces visibles, la última
tiene una base que podria hacer sus veces. Pretenden que
algunas veces crece en la superficie de la tierra, ninguna
observacion seguida confirma esta opinion ; sin embargo,
confesarémos que nos costana tanto menos trabajo adoptar
la, cuanto la estructura de esta criadilla parece indicar me
jor que descansa en la tierra que no que se oculta en su
seno. Si ordinariamente el modo de existencia nos guia en
el exámen de los órganos, algunas veces la naturaleza de
estos nos manifiesta el modo de existir de los séres. Ambas
marchas ayudan al naturalista en sus investigaciones.
Las reticularias son unas plantas que ó bien nacen en la
tierra 6 son parásitas ; blandas en su primera juventud,
cuando viejas se vuelven friables ; llevan sus yemas en
células membranosas , ó en un tejido de filamentos, 6 en
tubos coriáceos y su cubierta general se hiende irregular
mente, y en ningun sentido determinado.
La mayor parte de las reticularias son parásitas. Al obser
var su consistencia floja y blanda, no se hallaria uno muy
inclinado á creer que puedan ser danosas vegetales duros
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y vigorosos : sin embargo es cierto que muchas veces hacen
perecer las plantas á que se agarran. Se presentan bajo la
forma de almohadillas , de mamelones , de huevos , de in
sectos, de laminitas de pergamino arrugadas por el fuego ,
de globos sostenidos sobre pedículos delicados y cilíndricos,
de polvillo sútil esparcido sobre filamentos de una extrema
finura, en fin, de espuma que se forma á la orilla de las aguas
estancadas agitadas por el viento.
No es menos vario su color que su forma. Son negras,
morenas , blancas , de un amarillo ,de oro , ó de azafran.
Cuando viejas , esparcen todas un polvillo fino y ligero ,
cuyo color varia segun las especies. Este polvillo es el que
dá nacimiento á nuevos séres; trasportado por el viento mas
ligero, se disemina por todas partes. Ninguno hay que no
conozca la planta llamada comunmente pedo-de-lobo. A
primera vista se podrian confundir ciertas especies de reti
cularias con eFte género, de las cuales difiere poco. Para ob
viar este inconveniente vamos á indicar los caracteres de
separacion.
Las reticularias son siempre blandas en su juventud ; al
contrario los pedos-de-lobo son fuertes y carnosos ; escep
tuando de ellos sin embargo, la especie conocida con el nom
bre de epidendro , que es al principio de poca consistencia.
Las primeras tienen una cubierta membranosa que se rompe
muy irregularmente y sin que se perciba un plan determi
nado; las segundas se abren siempre en su vértice, y este
modo de abrirse es debido ciertamente á la organizacion
particular de las especies de este género.
Ciertas especies de reticularias tienen relaciones de forma
con los mohos y las capilinas ; pero en los mohos no existe
red alguna que encierre y sostenga el polvillo regenerador,
y en las capilinas subsiste mucho tiempo despues de la dis
persion del polvillo un pericarpio ó cubierta semejante á
una redecilla tejida de cabellos y de una forma cilíndrica.
Se conocen muchas especies de reticularias. Hay entre otras
una que merece citarse, por encontrarse frecuentemente en
los jardines que desuela , cuando los jardineros se descui
dan de destruirla. Esta reticularia que debe su nombre es
pecífico á los lugares que comunmente habita ( reticularia
hortensis), se parece á la espuma, y no ,tiene mayor con
sistencia que ella. Su superficie es de un blanco rubiáceo
tirando algunas veces un poco al célor del orines. Es mas
grande que ninguna otra especie, la redecilla membranosa
que tapa su cubierta, tiene mallas muy anchas ; su super
ficie es algodonosa y guarnecida de filamentos.
La reticularia de los trigos (reticularia segetum) no es
menos notable que la de los jardines. Se habia tomado pri
mitivamente á esta planta por una enfermedad particular
á ciertas gramíneas , 6 por los escrementos de un insecto :
Bullard ha reconocido el error y lo ha rectificado. No es
raro en los campos de trigo ó de avena ver espigas atacadas
del tison (este es el nombre que se dá á esta pretendida en
fermedad de las gramineas). Si se observa la espiga luego que
empieza á parecer el tison , se perciben en las cubiertas de
las simientes, pequenos cuerpos ovales formados de una
membrana que cubre un polvillo negro adherido á fila
mentos elásticos. Bien pronto cubre este polvo toda la es
piga; se esparce y vuela como un humo ligero, y vá á de
positarse en otras espigas que aun no están maduras ; pe
netra en la jóven simiente y chupa los jugos necesarios á
su desarrollo; la simiente perece y la reticularia reproducida
propaga aun su especie dejando al viento el cuidado de
diseminar su polvillo.
Se garantizan los granos de los ataques de esta reticularia
parásita por la encaladura y por otros procederes de que
hablarémos tratando de las gramfneas. Retieularia viene de
la palabra latina rete , que significa red.
Los mohos tienen unas vesículas llenas de polvillo soste
nidas ordinariamente sobre un pedículo. Estas plantas se
hallan en el número de los vegetales mas pequenos cono
cidos. Bajo este concepto puede comparárseles á los anima
les infusorios, que en el reino animal son tambien los séres
mas pequenos que ha descubierto el hombre. Pero parece
rá que se ha estendido mas el poder de la naturaleza en los
séres organizados que gozan de sentimientos que en los que
se hallan privados de él , pues que la planta de menores
dimensiones , es un coloso en comparacion de los animali
llos que nadan en algunos fluidos.
Los mohos son vegetales ; esto no es ya objeto de duda,
pero lo será siempre de sorpresa para las personas estra
fías á las ciencias naturales. Se esperimenta alguna re
pugnancia en pensar que el ligero vello que se pega ordi
nariamente á las sustancias vegetales en putrefaccion, tenga
en el sistema de la naturaleza un lugar vecino al de esas
bellas y grandes producciones que constituyen el ornamento
de la tierra á que dan 'sombra. Yemas desnudas unidas sin
órden á pequenos filetes; yemas igualmente desnudas pero
dispuestas corno los granos de un rosario sobre filetes diver
gentes reunidos al vértice de un tentáculo comun , yemas
encerradas en un pericarpio vesiculoso.
Tales son á la vez los caractéres del género y de la divi
sion adoptada para clasificar mas cómodamente las espe
cies.
Aun ailadirémos mas (y este esun carácter que no permite
confundir losmohos con los esferocarpos), anadirémos, deci
mos , que en los mohos jamás hay membrana en la base ;
además el pericarpio es trasparente, lleno de un flúido cris
talino, sin redecilla hebrosa interiormente, mientras que en
los esferocarpos esta misma cubierta es opaca, carnosa y guar
necida de filetes en su parte interna. Con frecuencia se ob
serva en los lenos muertos, en las hojas que se pudren, en .
la miga de pan húmeda, en la confitura que se descompo
nen , una pelusa muy fugaz. Esta pelusa observada con el
microscopio presenta pequenos bosques devegetalesdel mis
mo género en verdad , pero cuyas especies varian segun las
sustancias sobre que han nacido. Las unas tienen un tallo
ramificado ó simple, esparrarnándose en =bellas 6 compo
niendo haces cargados de glóbulos brillantes y colorados
echados como al azar ó dispuestos en simetría ; las otras se
parecen á mazas, á manchas, á glóbulos, y se rompen para
esparcir su polvillo. Estas diferencias constituyen los carac
téres de las diferentes especies de mohos.
Las capilinas son unas plantas que nacen en grupo sobre
membranas, y provistas de un pericarpio pediculado , pi
riforme 6 cilíndrico, blanco al principio , blando y traspa
rente , que despues se vuelve opaco, sólido, alargado, y en
fin una vejiguilla al través de la que se escapan las yemas,
y que persisten algun tiempo despues de su diseminacion.
A escepcion de una especie, todas las capilinas nacen en
grupo sobre membranas.
Las capilinas son pequenos cuerpos cilíndricos 6 semejan
tes á huevos, trasparentes, blancos y blandos en su primera
edad, opacos, sólidos y alargados en una edad mas avan
zada, sostenidos en .pedúnculos muy delgados. La parte
interior del pericarpio ofrece al principio una especie de
membrana, compuesta de fibras enlazadas y muy aproxi
madas; pero poco á poco las fibras se apartan y presentan
una red, 6 si se quiere una regilla muy fina. El interior
está lleno de fibras que cruzan en todos sentidos , y de ye
mas semejantes á las de las reticularias y de los mohos, Es.,
m 430
tas yemas se escapan por las mallas de la red exterior que,
apartándose , le dejan libre el paso.
Las capilinas no se diferencian mucho de las reticularias
y de los mohos , sin embargo su forma cilíndrica , su tejido
capilar y suduracion, despues de la seminacion de las yemas,
son caractéres suficientes para evitar la confusion. El nom
bre latino trichia viene de una palabra griega que significa
cabellos. Se conocen algunas especies de capilinas.
Los esferocarpos son unas plantas reunidas en grupos so
bre membranas ; yemas sostenidas sobre filamentos en un
pericarpio blando al principio , friable despues y que se abre
irregularmente por todos lados. Parecia haber querido con
fundir la naturaleza los mohos, las capilinas y los esfero
carpos dándoles dimensiones infinitamente pequenas y ór
ganos que escapan á nuestra vista; sin embargo á fuerza de
estudio , se han determinado sus caractéres , sus diferen
cias, se ha formado géneros y especies. Casi todos los esfe
rocarpos nacen en grupos en una membrana absolutamente
como las capilinas.
Las yemas están colocadas sobre filamentos y encerradas
en un pericarpio carnoso al principio friable despues, y que
_unas veces se rompe regular, y otras irregularmente. Nunca
los esferocarpos son como las capilinas blandos en suprimera
juventud, y si la cubierta exterior del pericarpio ofrece en
algunas especies una rejilla, se puede distinguir aun este
género del precedente por su forma esférica y no cilíndrica.
En cuanto á los begines ó pedos-de-lobo , jamás se podrán
confundir con los eáferocarpos, considerando que casi siem
pre nacen aislados, y no tienen membrana alguna en su
base.
Raro es que interrumpa atropelladamente la naturaleza
la dependencia de los séres. Ordinariamente existen in
sensibles gradaciones que fundan los colores de que le ha
placido adornar el universo. Se hace perceptible este cui
dado lo mismo en los mas pequenos séres que en los mas
grandes; no han crecido sus trabajos en razon de las masas.
Entre las capilinas y los esferocarpos existe una especie que
Bulliard le ha calificado de esferocarpo-medio capilina (sphx
rocarpus semi trichioides ) , y le conviene tanto mejor esta
denominacion , cuanto efectivamente participa de ambos
géneros, y forma la gradacion que los aproxima. Nace
este vegetal sobre la lena podrida en la primavera y otono.
Muchos piés aparecen acá y allá sobre la membrana de la
base. Los pedículos negros y estraidos llevan pericarpios
globulosos, cuya parte superior es á modode reja y la infe
rior membranosa. Lo interior de la esfera está lleno de file
tes entrelazados en forma de red , y en sus mallas es donde
está alojado el polvillo. Dicho polvo se escapa por las mallas
de la red exterior, pero no en su totalidad ; queda aun una
porcion en el fondo del pericarpio que no se disipa sino
cuando se separa la cabellera interna, y cuando el pedículo
encorva su vértice hácia su base. Formando la parte mem
branosa la mitad de la esfera, resiste y se sostiene hasta la
total pérdida de la planta.
El esferocarpo escarlatino (Spha3rocarpus coccineus) es de
un hermoso color escarlata en todas sus partes y se abre
como una jabonera. El crisospermo es amarillo y brillante,
sostenido sobre un pedículo 6 sesil. El anaranjado es redondo
y sostenido sobre un pedículo asulcado en su longitud. El
verde es el mas comun y su pedículo está rehenchido en su
base. El fragiforme tiene el color de la fresa y sus dife
rentes brotes reunidos imitan la forma de este froto. El flo
riforme tiene un pericarpio que se divide en lóbulos, y sos
teniéndose en el vértice del pedículo, parece ser una flor
ynonopetala espandida,
So cuentan muchas especies de esferocarpos ; todas cre
cen sobre los lenos podridos. El nombre de este género in
dica la forma esférica del pericarpio.
El pedo-de-lobo tiene globo ordinariamente sesil , lleno
de polvo , que se abre por el vértice. Hay muchos pedos
de-lobo que tienen la forma y el grosor de una seta grande,
que aun á primera vista parece tener la misma consistencia;
pero un sacudimiento , un soplo , los reduce á polvo.
Los pedos-de-lobo nacen en la tierra ó son parásitos ;
raras veces viven en sociedad, como hacen los esferocarpos;
son unos globos carnosos al principio y bastante sólidos,
que despues se vuelven blandos y pulverulentos ; se abren
en su vértice y despiden por esta abertura un polvillo en
forma de humo y como él parece difundirse por la atmós
fera. Cuando se ha disipado todo el polvillo no queda mas
que una cubierta vacía y frágil.
Las criadillas de tierra son sólidas y viven en la tierra ;
las reticularias se abren irregularmente ; los esferocarpos
jamás se hallan aislados y salen de una membrana comun á
muchos piés. Los pedos-de-lobo son blandos, friables, y
parecen en la superficie de la tierra ; se abren en su vértice
de un modo bastante regular, viven aislados y no tienen
membrana en su base. No pueden confundirse pues los
pedos-de-lobo con las criadillas, con las reticuladas , ni
los esferocarpos.
No todos los pedos-de-lobo tienen absolutamente la for
ma de un globo. Hay entre ellos una especie obvidea (ovoi
deum); otra en forma de pera (pyriforrne); y otra es á modo
de odre (tariforme, Bull. ) La especie que adquiere mayo
res dimensiones es el pedo-de-lobo de los boyeros (lycoper
don bovista , Bull. ) es un globo muy aplanado en su vértice
y en su base, cuyo gran diámetro tiene comunmente de
quince á diez y ocho pulgadas, y algunas veces treinta. Con
respeto á su volUmen es muy pequena su raiz. Su carne es
blanca al principio , despues se vuelve de un amarillo ver
doso, despues finalmente de un moreno claro.
Mucho tiempo despues que se ha disipado el polvo, se ha
lla aun en la tierra su ancha base, que tiene .mas espesor
que en ninguna otra especie, pero no mucho mayor exis
tencia. No es raro hallar el pedo-de-lobo de los boyeros,
hácia el fin del otono en los baldíos ó bosques antiguos.
El pedo-de-lobo estrellado (licoperdon stellatum , Bull. )
merece ser descrito. Es comun en nuestros bosques tallares.
En su primer desarrollo parece á una bolita y permanece
debajo la tierra. Dos cubiertas componen su pericarpio. La
cubierta exterior se hiende en su vértice , se divide en ló
bulos que se apartan poco á poco , se arrollan sobre sí mis
mosy comprimiendo la tierra cercana, lá entreabre, levan
tan interna, y la dirijen á la superficie por un movimiento
de elasticidad muy notable. La bolita se halla así sostenida
sobre la tierra por los lóbulos que forman otros tantos piés,
sobre los cuales está apoyada. Entonces es cuando se veri
fica la esplosion , vuela el polvillo, los lóbulos se encorvan
hácia la cubierta interior y la cubren como en el orígen. La
planta no tarda en destruirse. El nombre de pedo-de-lobo
dado á este género, es la traduccion del nombre griego lico
perdon.
Las nidularias son unas plantas coriáceas, con cúpulas
cerradas por una membrana , en el fondo de las cuales hay
yemas lenticulares un poco pediculadas, cubiertas de un jugo
viscoso. Las nidularias antes de su perfecto desarrollo, tie
nen la forma de una pera, y están llenas de un jugo viscoso
y cristalino ; poco á poco el vértice se dilata, se ensancha ;
por algun tiempo es cerrado por una membrana; se abre fi
nalmente esta membrana, y la cubierta se vuelve una coy-,
431 i<
neta oval en cuyo fondo hay semillas lenticulares , ó mejor
jóvenes nidularias que no esperan sino una circunstancia
favorable para arraigar y desarrollarse.
Tres especies de nidularias se cuentan , la una está como
barnizada en su interior , la otra es lisa por dentro pero no
brillante como la precedente ; la tercera tiene surcada su
superficie interna (nidularia slriata , Bull.
Los hypoxilones son unas plantas coriáceas y casi lenosas,
cubiertas algunas veces de polvo; yemas mezcladas á un
jugo viscoso, encerradas en pequenas celdillas solitarias
aglomeradas.
Segun Bulliard, los hipoxilones son monoicos, y este es el
principal carácter que los distingue de las variolarias ; pero
?es en efecto, cierto, que haya dado sexos la naturaleza á las
especies que componen el género hypoxilon? Las observa
ciones que dá á conocer Bulliard no son suficientes, y el
raciocinio apoyado en la analogía, nos induce á creer lo
contrario. Los hypoxilones y las variolarias son coriáceas y
casi lenosas ; sus semillas son infinitas, mezcladas con un
jugo viscoso y encerradas en pequenas celdillas.
Los hypoxilones nacen sobre los lenos muertos y escogen
con preferencia los que se hallan privados de su corteza ;
algunas veces son solitarios , mas frecuentemente se hallan
reunidos en masa y forman costras muy duras llenas de
pequenas celdillas contiguas las unas á las otras. En algunas
especies nace de lo interior de cada celdilla un filete mas ó
menos alargado. Un solo hypoxilon (hypoxilum loculiferum,
Bull. ) se prolonga en filetes ramosos y lleva sus celdillas
sobre sus ramos. Acaso se le podria confundir con las cla
varias ; :pero estas son fuertes y espesas, y sus divisiones
están enteramente cubiertas de celdillas, mientras que los
filetes del hypoxilon loculífero son tan finos como cabellos,
y las celdillas muy poco numerosas y distribuidas aquí y allí
sobre los ramos mejor nutridos y mas vigorosos. En su orí
gen, están los hypoxilones cargados de un polvo muy visible,
que desaparece cuando envejece la planta. A él mira Bu
lliard como vehículo del flúido fecundante. Otras pruebas
eran necesarias para dar peso á esta asercion.
Este género comprende muchas especies, de las que se
componen dos divisiones. La primera comprende los hypo
xilones cuyos pericarpios no tienen mas que una celdilla.
La' segunda aquellos cuyos pericarpios tienen muchas celdi
llas. Hypoxilon viene del griego y quiere decir alrededor de
los lenos, porque en efecto estos vegetales se unen alrede
dor de las ramas muertas.
Las variolarias cuyo nombre recuerda las pústulas de las
viruelas, no difieren de los hypoxilones sino porque nacen en
la misma corteza y quedan como engastadas en ella. Anade
Bulliard que no puede decirse que sean monoicas, pues que
no se percibe el polvillo fecundante.
El clatro es de sustancia carnosa, esférica ú oblonga
abierta de parte á parte en forma de rallo.
El clatro perfectamente desarrollado es algunas veces tan
rojo y brillante como el coral,. teniendo en subase una volva
blanca en forma de cáliz. Esta magnífica produccion es co
mun en nuestras comarcas meridionales. Se cria en los bos
ques y en los baldíos.
El clatro volváceo vive solitario; está agarrado á la tierra
por una raiz finísima. En su primera juventud se halla cu
bierta por una volva. En una edad mas avanzada se rompe
la volva en su vértice y forma una especie de cáliz de mu
chos dientes ; la volva de coral aparece , pero no tiene to
davía el brillo que adquirirá despues. En su parte interna
se halla alojada una sustancia húmeda , compacta , negra ,
que bien pronto se convierte en una agua fétida ; llegando
á verterse esta agua, arrastra consigo el polvillo regenera
dor; el clatro continúa creciendo; se ensanchan sus mallas,
y la sustancia celular que compone su tejido, toma un her
moso color de vermellon ; pero no es este brillo de larga
duracion ; el clatro perece poco despues de su desarrollo.
Solo una especie se conoce de este género. Clatro viene del
griego y significa red.
La clavaria es de sustancia lisa, vertical, alargada simple
ó ramosa, coriácea ó de consistencia de corcho, carnosa
frágil, llevando las yemas en su superficie.
Tres ó cuatro especies de este género tienen la forma de
una clava ; de aquí el nombre impuesto á todas. Sin em
bargo hay una que se divide como las astas de un ciervo ;
otra aplanada á manera de lengua; otra que se alarga en
láminas ensanchadas, lobuladas en su vértice y reunidas en
hacecillo en su base ; otra que se ramifica á la manera del
coral ; otra que con facilidad se tomaria por un liquen ra
moso; otra que no es sino un filete muy fino ; otra que se
prolonga igualmente en hilo, pero cuyo vértice se divide
como las barbas de una pluma : otra compuesta de filetes
cortos, simples, agudos y muy numerosos, que se parecen
á gruesas cerdas, etc.
Sea lo que quiera de estas diferentes formas él conser
vará su nombre; pero esto prueba como creia Linneo , que
los mejores nombres genéricos son aquellos á que no va
unida significacion alguna. Por lo demás á cada paso se deja
sentir este vicio de nomenclatura, pues que los autores casi
nunca han tenido la vista, al tiempo de formar sus géneros
todas las especies que podian entrar en ellos.
Las clavarias , unas veces son parásitas , otras nacen en
la tierra ; sus renuevos son verticales; unas son coriáceas ó
de la consistencia del corcho ; otras carnosas y frágiles ;
todas llevan sus yemas sobre su superficie , muchas se ha
llan cubiertas de celdillas que encierran estas yemas, y se
hallan salpicadas de un polvillo como los hypoxilones. Bu
lliard cree que estas son monoicas. Las clavarias se dividen
en dos grupos. La primera division comprende todas las
clavarlas coriáceas ; la segunda todas aquellas cuya carne
es tierna y frágil.
Estudios fisiológicos.
II y Último.
DE LA PALABRA.
Además de los sonidos formados en el órgano bucal, que
tienen un valor musical, hay una multitud de ellos y de
ruidos que proceden de los tubos anejos á dicho órgano
que, asociándose de diversos modos, constituyen la pala
bra , de los cuales algunos sirven para designar los objetos,
cualidades, acciones y relaciones. Los idio mas no emplea
todos los sonidos que pueden formarse de este modo, por
que se encuentran algunos entre ellos que seria muy difícil
reunir con los otros. Así que, la mayor parte de los que
se asocian con mas facilidad figuran en casi todos los idio
mas. Cada uno de estos contiene cierto número de dichos
sonidos ; pero ninguno los posee todos, y las diferencias
que se observan en dichos idiomas dependen de que em
plean mas particularmente los unos, mientras que, 6 no
se usan, ó solo rara vez, los demás.
A la fisiología pertenece referir los sonidos de la palabra
á un sistema natural ; pues cuantas tentativas han hecho
los gramáticos para conseguirlo han sido infructuosas, en
razon á que sus clasificaciones estaban basadas en cualida
des que no son esenciales. En efecto, la distincion de los
sonidos articulados, fundada en los órganos que se ha crei
do los producian , es viciosa , porque ella reune los que
se diferencian totalmente entre sí segun la fisiología,"y por
que muchos puntos de la boca concurren á la produccion
de la mayor parte de ellos. Tales son los defectos que pue
den encontrarse en la division , en sonidos labiales, denta
les, guturales y linguales, y tambien en la mas sencilla: en
sonidos bucales y nasales. Encontramos algo de cierto en el
fondo de la clasificacion que se ha formado para los sonidos
mudos y para los líquidos ; pero tienen á la verdad mala
aplicacion. Ni aun se han estudiado convenientemente las
mismas propiedades de las vocales en oposicion con las con
sonantes. En general hacen consistir su esencia en que no
son mudas, que no se reducen á simples ruidos como las
consonantes, pero que nacen de sonidos que se forman en
el órgano vocal y son modificadas por la boca. Sin embar
go , la diferencia entre las vocales y consonantes es menos
considerable, porque á todas las vocales y consonantes po
demos hacerlas mudas y reducirlas á simples ruidos, como
sucede cuando hablamos en voz baja ; así que, las vocales
que suenan no dependen mas que de la consonancia de la
voz. Penetrando en la esencia de las vocales y consonantes,
la diferencia entre ellas es otra. Un Vicio capital de muchos
proyectos de clasificacion natural de >los sonidos de la pala
bra, ha consistido en que no se ha reflexionado en la posibi
lidad de formarlos sin entonacion, con el carácter de simple
ruido que son capaces de tener.
Para apreciar bien las propiedades es preciso tomar por
base la locucion en voz baja 6 cuchicheo, y buscar despues
las modificaciones que pueden depender de la adicion del
sonido propiamente dicho, ó de la entonaeion. Siguiendo
432 §€
este camino llegamos á fijar dos séries: en una, las palabras
son mudas é incapaces absolutamente de reunirse con la voz,
y en la otra, son tan aptas para convertirse en mudas,
como para acompanar á la voz. Consiste otra diferencia im
portante entre los sonidos de la palabra , en que los unos,
producidos por un cambio repentino de la posicion de la
boca, solo duran un momento , sin poderlos prolongar ni
sostener (strepitus incontinuus explosibus) , mientras que
otros salen sin que varela situacion de las partes de la boca,
y podemos prolongarlos á nuestro arbitrio tanto cuanto dure
el aliento ( strepitus continuus). Todos los sonidos de la pri
mera clase son mudos é incapaces de reunirse con la ento
nacion , en vez de que casi todos los de la segunda especie
pueden asociarse con ella. De esta última combinacion re
sultan modificaciones particuiares, mientras que los sonidos
completamente mudos 6 esplosivos son capaces de esperi
mentar una transformacion cuando se juntan con una as
piracion.
SISTEMA DE LOS SONIDOS ARTICULADOS MUDOS EN VOZ BAJA,
Vocales mudas.
1
a, e, i, o, u, y las vocales nasales a, e, o. Todas estas
vocales pueden pronunciarse de un modo bien distinto, ba
jo la forma de simples ruidos. Trátase de averiguar si como
vocales mudas se parecen á las consonantes de igual clase',
ó difieren de ellas, fisiológicamente hablando. Las conso
nantes mudas se forman en el tubo colocado delante del
órgano vocal , es decir, en la cavidad oral y nasal ; y de
penden de ruidos formados por el aire que recorre el con
ducto modificado de diferente manera. Pero las vocales mu
das se conducen de distinto modo hasta cierto punto, pues
aunque aquí no resuena la voz, sin embargo , la caula
primera está en la glotis y no en la boca, como nos podemos
convencer fácilmente de ello esperimentándolo en nosotros
mismos. El ruido que forma una vocal muda nace , á lo que
parece, cuando el aire pasa á lo largo de las cuerdas voca
les , sin que por esto resuenen. No difiere del que se llega
á producir en la glotis cerrando la boca , abriendo la nariz
y evitando emitir ningun verdadero sonido, porque estando
la boca abierta-, la diferente figura que adquiere el conducto
bucal, le modifica de modo que sirve para producir los so
nidos a, e, i, o, u. Tal es como nosotros lo consideramos
bajo el punto de vista fisiológico.
Excerpta.
La senda de la vida está sembrada de piedras de escándalo.
ADJAID.
Los poetas de nuestros días escriben todos como si estuviesen en
fermos y como si el mundo fuese un vasto hospital.
GOETHE.
La prensa es la artillería del pensamiento.
El menor dia de la vida de un sábio vale mas que toda la vida de
un ignorante por larga que sea.
SÉNECA.
El amor se parece á la luna : cuando no crece es preciso que
mengüe.
La humana ciencia consiste mas en destruir anejos errores que en
descubrir verdades: los enemigos cíe estas lo son aquellos , no la ig
norancia. SÓCRATES.
El corazon humano es un abismo sin fondo.
POPE.
La economía es medio alimento para la vida.
La riqueza engendra la pobreza. ? Y por qué? Fuerza es decirlo:
rodean sin cesar al poderoso todos losalhagos de la vida, mas é me
nos tarde es vencido por la tentacion , cualquiera que esta sea, que
acaba por hacerle esclavo de una nueva necesidad y como esta arras
tra otra y otras, al fin el rico si logra hacer frente á todas , vese oprimido por mil deberes que su oro le ha creado y le roban com
pletamente la libertad. Un hombre esclavo nunca es rico. **
Por lo no firmado ycomo Editor responsable.—Juan Oyeres
BARCELONA.—ImPRENTA DE D. JUAN OLIVERES, CALLE DE ESCUDILLEN N.° 0.-186i.
>1 433
Filosofía ideal.
ESTÉTICA.
Por 1. 21..
XII.
ARTES HABLADAS.
Romancismo 6 epopeya caballeresca. — Historia del romancismo. — Epopeya cómica. Romance.
— Novela.— Historia del cuento y de la novela. — Cuentos, fábulas y leyendas poéticas. —
Romanzas y batatas.— Poesía dramática. —Nocion y division del drama.
Con la antigua epopeya griega contrasta la romántica
caballeresca. La epopeya romántica tomó su asuntoy anima
cion,de la caballería de la edadmedia. El espíritu caballeresco
de la edad media fué incorporado á elementos enteramente
peculiares. Religiosidad profunda, fé ilimitada, heroismo
impasible, sentidos impulsados al honor, el amor elevado
y la consideracion obsequiosa al bello sexo, el espiritual
sentimiento de beneficencia para con los desvalidos é infe
lices, y la invencible propension á las aventuras animaban
toda su esencia , y en realidad de un modo estravagante.
Este espíritu caballeresco conduciendo necesariamente á las
hazanas de aventuras, abria al génio del poeta un rico ma
nantial de asunto épico.
El génio peculiar de los tiempos y artes modernas impri
mió á este asunto un sello enteramente propio y diverso de
la antigua epopeya. Durante la edad media era creencia
recibida en el pueblo la existencia de espíritus hechiceros,
gigantes, brujas, etc. , autores de todo acontecimiento in
sólito y estraordinario. Tales son los que comunmente sir
ven de tramoya en la epopeya caballeresca, apareciendo
por todas partes en los romances épicos para asirse con po
derosa mano á la rueda de la historia, é imprimirle el sello
de la mágia.
En la epopeya romántica, así como en las artes moder
nas, generalmente se hace una especial y preferente repre
sentacion de la manera subyectiva. Por todas partes se pre
senta la persona del poeta, no solo á efecto de acompanar
con reflexiones loc acontecimientos, sino tambien para la
coordinacion del conjunto. En la antigua epopeya los acon
tecimientos se desarrollan segun el ritmo á ellos inherente;
pero en la romántica estos acontecimientos se suceden en
teramente segun el capricho del poeta ; todo se halla enca
denado mágicamente. Domina un embrollo estudiosamente
coordinado de gravedad y burla, de solemnidad y fantasía.
La epopeya romántica se asemeja á un laberinto por donde
al través del antojo y humorada del poeta, marcha uno
acompanado del mismo. Un profesor de artes la compara á
una gran fantasía musical , rica en atrevidos pasos y una
variedad infinita de enlaces, desenlaces y nuevos .encade
namientos.
La versificacion de la epopeya romántica es la de estan
cias. Como la estancia no permite variedad alguna en los
piés sueltos, no es posible adaptarse al objeto como con el
exárnetro; pero con todo no carece del reposo y discrecion
épicos, y mediante la rara y variada coleccion de sus rimas,
sirve de emblema al encadenamiento mágico de la epopeya
romántica. La legítima epopeya romántica 6 caballeresca ,
TOMO III.
se formó primeramente en Italia. Su fundador fué Luis
Pulci con el Morgante maggiore , en el cual se refieren las
aventuras de Reinaldo y del gigante Morgante; pero de un
modo sumamente frívolo , mezclando lo sagrado y lo pro
fano. En opuestísimo contraste con la petulante ironía de
Pulci se halla la característica gravedad de M. M. Bojardo ,
que en su epopeya no acabada Orlando innamorato repre
senta á Rolando como el tipo de las virtudes caballerescas.
Con el Orlando innamorato de Bojardó se enlaza el Orlando
furioso de Ariosto, modelo de una conpleta epopeya román
tica. Tanto el héroe como las persopas accesorias de esa
epopeya son caballeros errantes en el siglo de la hechicería
y de los portentos romanescos. Orlando mismo , hombre
anteriormente mas cuerdo , del amor pasa á la rabia y
frenesí.
La llama de génio no se debilita en todo el d,ecurso del
poema compuesto de cuarenta y seis cantos ; .ay un ardor
no interrumpido de poesía infinitamente variada, de efu
siones, de espíritu poético fecundo, semejante á la fuerza
y verdad de los cuadros naturales, grandeza en cierro modo
feroz de imágenes é ideas , y un lenguaje floridísimo con la
mayor naturalidad y sencillez. Como sucesor mas feliz de
Ariosto , se puede mirar á Fortiguerra , cuyo Ricciardetto
se distingue principalmente por la rica invencion , sátira
mordaz y representacion graciosa. En la literatbra inglesa
merece distinguirse la Reina de las brujas por Spenser,,
epopeya alegórico-romántica. En los tiempos recientes
puede nombrarse el Don Juan de lord Byron , con cuy)
nombre el mismo autor ha intitulado el poema de un héroe
moderno. Los franceses enumeran en la epopeya romántica
el Olivero de Cazotte, escrito en prosa. De los tiempos mo
dernos deben nombrarse los pomas épicos de Creuzé de
Lesser: « Los caballeros de la mesa redonda; Amadis de
Gaula , y los Pares de Carlo-Magno.»
La literatura alemana posee de la edad media un gran
número de poemas heróicos , que por up sello mas ó me
nos peculiar se distinguen unos de otros y de las posteriores
epopeyas caballerescas: al frente de ellos como el mas per
fecto se halla la cancion de Nibelungen. El objeto de esta
epopeya nacional es el trágico destino de una raza de hé
roes que se esterminaron á sí mismos con valerosa fuerza y
dominantes pasiones, en .cuyos rasgos fundamentales nos
choca sobre todo el brutal origen de la caballería. Varios
dichos populares sin duda constituyen el fondo del conjun
to; pero han sido aprovechados con una energía caracte
rística y reducidos á la unidad épica por un poeta que nos
es desconocido. Todo el poema está dividido en dos partes,
55
434
la primera de las cuales contiene el destino de Sigifredo , y
la segunda la venganza de Krimildo. La Lamentacion ana
dida á la cancion de Nibelungen , es de origen posterior, y
de un valor poético que no puede compararse con el de
aquella. Con esta epopeya trágica forma contraste la místi
co-alegórica , cuyo asunto segun tradicion es san Gral. Fué
desempenada por Wolfram de Eschenbach , conforme á los
modelos provenzales ; pero obtuvo una rica y nueva repre
sentacion por Parcival y Titurel , del último de los cuales
además de dos fragmentos, nos han quedado solamente un
complemento y retoque de autor posterior, Lohengrin , de
poeta desconocido , forma el remate de esta série de fábu
las. Aun es muy notable el Libro de los héroes, coleccion de
varios poemas caballerescos conforme á las tradiciones pa
tricias , cuyo foco histórico es el tiempo de Atila y de las
correrías de los pueblos : entre sus autores se distinguen
particularmente, Enrique de Ofterdingen y Wolfram de
Eschen bach.
Entre los épicos románticos modernos de Alemania escede
á todos Wieland con su Oberon , magistralmente redactado.
Además se ha dado á conocer por Idris y Zenide , El nuevo
Amadis , Amor y Amor. A Wieland han seguido sin igua
larle N. II. Nicolay (Ricardo y Melisa, Galwina , Zerbin y
Bella, etc. ), Alxinger (Doolin de Maguncia, Bliomberis),
Fr. Aug. Muller ( Ricardo corazon de leon , Alfonso Edel
berto el salvaje) , Ernesto Schulze en su Cecilia y en la Rosa
encantada, se ha distinguido por la amabilidad, ternura y
harrnoniosa versificacion. Tambien son de mencionar del
baron de la Motte el Fouqué , la Corona, los Viajes de
niodolf,, etc., de Doenniges Wineta ó los Reyes marítimos
de Jomsburg , de Durbach el Castillo de Rappoltstein , de L.
A. Frankl el Cristóforo Colombo.
En los tiempos modernos el campo épico ha recibido en
Alemania un ensanche peculiar, mediante la epopeya idíli
ca cuyo tipo sin embargo ya fué dado en la Odisea. Se
caracteriza principalmente por la ingenuidad, y desde luego
se diferencia del idilio por la estension é interés de la ac
cion. Son modelos en este género Herman y Dorotea de
Goethe , y Luisa de Vosz. El primero es manifiestamente
superior al segundo ; pues en aquel á nuestra vista se des
arrolla la vida en movimiento, al paso que en el otro todo
es mas representado con una existencia tranquila : en el
primero con el interés del padre de familias, se combina el
del ciudadano público , mientras que el segundo se limita
enteramente al interés del padre de familias. Tambien debe
nombrarse el Partenais de Baggesen.
En punto á poesía épica de las demás naciones europeas,
en general deben nombrarse los siguientes. Entre los ho
landeses: los hermanos Willem y Onno Zwir van Haren ;
aquel por su romántica epopeya Gevallen van Friso , y éste
por su epopeya patricia los Geusen. Entre los dinamarque
ses, OehlenIchlagel por su poema heróico patricio Hrolf
Krake y por su epopeya Los dioses del Norte. El noruego
C. II. Pram adquirió nombre con su poema heróico Star
kodder. Entre los suecos: Gyllenborg: Cárlos X: espedicion
por el mundo ; Isaias Tegner: Frithiof ; y Stagnelius : Wla
dimiro. Entre los polacos: Mickiewicz: Conrado Wallenrod,
y Pan Tadeusz (esto es, senor Tadeo ). Entre los rusos :
Cheraskoff,, por dos grandes poemas épicos sobre la con
quista de Kasan y sobre Wladimir el Grande.
Parodiando la legítima epopeya se produce la cómica. En
esta con el tono solemne y forma de epopeya, se ha hecho
un uso burlesco para objeto pequeno en sí ó enteramente
ridículo. Las mas notables de este género son las siguien
tes: La Ratracomiomaquia , en que se ha cantado entre las
ranas y ratones una guerra con toda la dignidad épica que
en la Ilíada la guerra entre griegos y troyanos : comun
mente es atribuida á Hornero. El cubo robado , del italiano
Alejandro Tassoni : fundándose en la tradicion popular de
que los modeneses en una guerra con los bolonios les ha
bían robado un cubo de madera , fué ocasion para referir
muy cómicamente nuevas hostilidades. De los tiempos mas
modernos pertenece á este género el poema de Casti : Los
animales hablando. La Gaiomaquia de Lope Felix de Vega
Carpio , una de sus mejores obras, y la primera. entre las
epopeyas cómicas de los espanoles. El Facistol del poeta
francés Boileau. El objeto del poema es una ridícula reyerta
entre el tesorero y el chantre de una iglesia de Paris, sobre
el lugar que debia ocupar en el coro un facistol. El Vert
Vert del poeta francés Gresset , 6 destino de un papagayo
en las monjas de la Visitacion. Voltaire, Junquieres y Pa
lissot. Iludibrds, del británico Butler, sátira contra los in
dependientes y presbiterianos , que produjeron en aquel
tiempo muchos disturbios en Inglaterra: la idea capital está
tomada del Don Quijote. El robo de los bucles , por Pope,
querella motivada por unos mechones de cabellos cortados
y sustraidos; abunda en agudezas. La Dunciada del mismo
es mas satírica que cómica. La botica de los pobres por
Garth.
En la literatura alemana son dignos de especial mencion
los siguientes: de Zacharia , El Matan, las Metamórfosis, el
Moquero, el Faeton , Murner en el infierno, la Lagosiada
y Hercinia ; de Uz la Victoria de Cupido ; la Guillermila de
Thummel y como disfraz épico la Eneida de Blumauer,,
Reineke Fuchs , la Cinalopecomaquia, etc., pertenecen mas
bien al dominio de la fábula.
Las especies de poesía análogas á la epopeya son el ro
mance , la romanza y la balata. El romance deriva su nom
bre de la Misma palabra que sirvió para significar la lengua
vulgar insensiblemente resultada de la mezcla del idioma
latino con el de los pueblos que vencieron á los romanos.
Los trobadores escribieron sus fábulas en esta lengua, de la
cual sus mismos poemas recibieron el nombre de romanos.
El romance es como la epopeya, la represen tacion poé
tica de una historia, en que se patentiza la vasta estension
de un mundo entero ; y por lo mismo el romance tambien
es rico en episodios como la epopeya. En ambos descuella
una persona capital , un héroe. No obstante, el héroe épico
es solo un miembro en la gran cadena del conjunto ; pero
el romántico toma parte en todo , es el alma del conjunto,
el centro moral , desde cuya profundidad todo nace y se
desarrolla. En el héroe romántico hay propiamente un es
píritu característico que es viviente y activo , un espíritu
característico que lleva consigo los gérmenes de un mundo
completo , y los distribuye como tales en una infinita mu
chedumbre de hechos y acciones. Esta vida infinita y libre
en que se descompone un espíritu característico, es lo que
en sí comprende y representa el romance.
El principio animador del héroe romántico es el amor ;
por él son motivadas todas sus acciones , que siempre ma
nifiestan una vida 'íntimamente escitada por dicho senti
miento. Este amor es de un carácter que no rara vez acér
case á aventura y una aventura precipita. Así es que no sin
fundamento se ha comparado el romance á un ensueno. El
romance nos arrebata como este de las relaciones comunes
de la ordinaria vida terrestre , y nos trasporta á un mundo
en donde todo se mueve con mucha suavidad , y se respira
un airemas benigno. Donde un espíritu romántico respira.
donde todo es motivado por unromántico amor, todo tiene
un colorido mas afable y mas hechicera forma; estamos so
w 436 g<
bre la tierra y no nos sentimos unidos á ella ; nos hallamos
entre hombres , pero no esperimentamos en ellos las usua
les maneras de pensar y sentir, y los vemos como suspensos
entre las maneras terrestres y sobrenaturales.
El romance dá principio con un acontecimiento sencillo.
Si en los umbrales del romance nos afectase una pasion de
masiado fuerte , el lector retrocederia atónito ; pero á la
manera que el silencioso manantial luego que ha partido
del seno de la tierra se abre cada vez mas anchuroso paso ,
adquiere un cauce mas dilatado , y por último se desparra
ma en una inmensa mole de agua , en los propios términos
procede el romance; pues aquel sencillo acontecimiento ,
con que dé principio el romance, es sumamente fecundo en
SUS consecuencias. Desde luego unos acontecimientos siguen
á otros , y los precedentes llevan en sí constantemente los
gérmenes de los subsiguientes, de forma que en el romance
todas las cosas aparecen como los eslabones de una cadena,
asidas entre sí con una necesaria conexion. A medida que
el romance adelanta, crece la significacion é importancia de
su contenido ; todos los elementos de la gran vida , la cien
cia-, la religion y las artes se presentan poco á poco y se
entrelazan con el tejido de la historia, en lo cual se hace
mas 6 menos patente que el núcleo del romance, es unat
ríocion filosófica trasformada por la vara mágica de la poe
sía en un objeto figurado y susceptible de contemplacion•
Por lo que hace á la representacion en el romance, los
sucesos aislados que en sí comprende, Se desarrollan unos de
otros coi) calma., y siguen una marcha uniformemente sos
tenida. A la manera que el poeta épico, tambien el román
tico , se sobrepone á los acontecimientos como un ser es
pectativo , de nada se afecta y permanece del todo indi
ferente para con su héroe. En virtud de esta absoluta
indiferencia, el poeta con ánimo impasible se para en todo,
y todo lo trata con igual aficion , de manera que origina en
el romance .no solamente la mas elevada claridad y circuns
peccion , sino además la mayor calma, un sumo equilibrio
y unIformidad. En el romance tambien como en la epopeya
solo el suceso habla siempre con nosotros y no la subyecti
vidad del poeta; y por esto no hay para el romance mas
adecuada forma que la narrativa, aunque tampoco escluye
la dialogal y epistolar, haciéndose en consecuencia ora mas
épico, ora mas dramático 6 lírico. La medida silábica mas
uniforme de los modernos es la estancia, aunque por opo
nerse á toda variedad de piés no es la mas adaptable al
objeto, ni consiente en ir tan hermanada con él como el
exátnetro : por tanto , el romance está sujeto á prosa. Sin
embargo, en este caso debe remontarse sobre la prosa co
mun por medio de una espresion avivada y florida con el
grave ritmo, bella construccion de períodos, etc.
Así como hay epopeya cómica tambien existe un romance
cómico. La epopeya cómica se obtiene parodiando la epopeya
legítima; mas no así el romance cómico, el cual comprende
'el lado ridículo de la vida , idealiza lo ridículo. Por otra
parte puede tambien ser ora puramente cómico, ora mas
satírico ó bufonesco. Tarnbien segun lOs varios aspectos de
la vida que particularmente predomina en el romance, se
diferencian 'los sentimentales, los viajantes , los pastori
les, etc.
Los romances que se proponen un fin esterior y ajeno,
como los llamados didácticos y pedagójicos, no tienen valor
alguno artístico. El romance histórico, segun fué manejado
en los tiempos primitivos, cuando la historia y poesía cor
rian parejas y eran ambas referidas á designios esteriores ,
regularmente no desempenaba suficientemente las condi
ciones de historia y las de arte, y por tanto hubo de ser
desechado por ambas como un bastardo. Pero es muy di
verso el romance trazado sobre un fundamento histórico,
y en el que es comprendida la determinada realidad poéti
ca, modulada y enteramente vertida en poesía. Despivsán
dose un mundo entero a nuestra vista en el romance , no
solatnente permite los episodios sino que hasta los hace in
dispensables. Si el episodio por decirlo así es independiente,
aparece como un poema que subsiste por sí y toma el nom
bre de novela. La novela no es mas que una representacion
concebida en prosa de acontecimientos de la vida aislados,
desprendidos unos de otros, y de interés humano mas 6
menos general, y en la cual la accion abraza solo un corto
pero determinado período : en este sentido un romance
puede constar de una série de novelas. Originariamente fué
la novela entre los italianos una anécdota graciosa y al vivo
representada , nueva 6 á lo menos contada con novedad.
De la literatura árabe deben citarse como romances : de As
mai , Vida de Autar; de Hariri , El Makamat y de Abubekr
Ebn-Thophai , El hombre de la naturaleza.
En tiempos recientes se han dado á conocer tambien mu
chos romances chinos, traducidos por ingleses y franceses ,
como El Parlafectado 6 Historia de Sungkin , por Thorns ;
la Corte china, en verso , por Thoms ; n-kino-li , ó los dos
bellos primos , novela china , por l'horas; la Union afortu
nada , romance, por Das is; Novelas chinas, por Dívis;
Cuentos chinos, traducidos por Davis , Thoms, d' Entreco
lles, etc., y publicadas por Abel-Rebusat. •
Los griegos y romanos no conocieron el verdadero ro
mance. Sin embargo , deben citarse aquí muchos trabajos
de escritores griegos de secundaria antigüedad, y conocidos
bajo el nombre de eróticos como Aquiles Tacio , De amori
bus Elitophontis et Leucippes; Heliorioro, Acthiópica ; Longo,
Pasioralium de Daphnide el Chloe , Lib. iv ; Xenoforite
Efeso, Amores; Chariton, De Chaerea et Calirrhoe; Eustatio
de Ismeniee etismenes amoribus ; Alcifron y Aristeo , Cartas.
Tambien pertenecen á este género algunos escritos de Lu
ciano, y de la literatura romana el romance satírico de
Apuleyo De asino aureo.
Ya en el principio de la edad media encontramos casi si
multáneamente en todos los pueblos en cierta manera cul
tos, una série de romances caballerescos, la mayor parte
en discursos métricos: pero este romance no alcanzó su
perfeccion artística, hasta Cervantes. Su pon Quijote, es el
mas grandioso modelo de un romance cómico. La eradicion.
el conocimiento del mundo y de los hombres, los arranques
graciosos y joviales, la inagotable sátira, se hacen objetos
de disputa y lucha acerca de su preferencia : cual cómico,
su burla é ironía son á la par una verdad inmediata, y como
fantástico es la vestimenta del mas profundo talento; por
entre la mas completa locura, brilla la mas fuerte sabiduría.
Cervantes además compuso el roman pastoril de Galatea,
Pérsiles y Segism,unda , y doce novelas. A continuacion de
él merecen nombrarse Don Francisco de Quevedo y Ville
gas, Historia de la vida del Gran Buscon ; y Hurtado de
Mendoza, Vida del Lazarillo de 'formes.
A los espanoles siguen los franceses, entre quienes de
jando aparte numerosos romances antiguos, se distinguen
Prevot Exilies, Historia de Cleveland , el Dean de Kille
rine, Historia del Caballero de Grieux y de Manon ; de Mari
vaux, Mariana, el Labrador afortunado y Farsamon ;
Sage, Historia de Gil Blas de Santillana , Historia de Este
vanillo Gonzales y el Diablo cojuelo; Claudio Próspero Jol
got de Crebillon , el. Sofá, EsiravíOs del corazon y del
espíritu, etc. J. J. Rousseau , Julia ó la nueva Eloisa ; Vol
taire , Cándido, Zadiy, Ifficrómegas , etc. ; Marmontel
436 tc
Belisario , los _Incas; d' Arnaud ; el conde de Tressan ; Flo
rian , La Galatea , Estela, etc. ; Bernardino de Saint-Pierre,
Pablo y Virginia, la Cabana Indiana; Chateaubriand, Atala,
Ranato , Natchez , etc. ; Salvandy, Don Alonso; Víctor Hu
go, Han de Islandia , Bug-Fargal , El último dia de un sen
tenciado , Nuestra Senora de Paris ; Nodier , Juan Sbogar,
Teresa Aubert , El rey de Bohemia y sus siete castillos , etc. ;
Alfredo de Vigny , y otros. Entre las poetisas francesas de
romances , son dignas de particular mencion Graffigny,,
Cartas de una peruana ; Riccoboni, Ernestina , Cartas de
Catesby y del marqués de Cressy ; Lafayette , La princesa
de Cleves ; Genlis , Adela y Teodoro , Los caballeros del Cis
ne , Las madres rivales, La senorita de Clermont , etc. ; de
Stael , Delfina , Corma, Krudener, Valeria; Cottin , Mal
tina, Amelia, Mansfield, Isabel, Matilde; Marquesa de
Souza, Adela de Senanges , etc.
En Italia se ha cultivado principalmente la novela , con
la cual Boccaccio adquirió gran fama. Su Decaynerone es una
coleccion de cien novelas. Siguiéronle Sacchetti, Bandello,
Giovanni, Cinthio, Sansovino, Stroparola , Casti , Césari y
otros. El verdadero cuento no ha sido cultivado por los ita
lianos hasta los tiempos modernos, principalmente por Ugo,
Fóscolo, Ultimo lettere di Jacopo Ortis; Manzoni , I Promessi
Spossi ; Rossini, La monarca di Monza, Luisa Strozzi ,
Apoglio , Ettore Fieramosca ; Verri, Notti romane al sepolcro
de Scipione. Los ingleses no solo poseen una gran riqueza
de romances, sino que además entre ellos este género de
poesía adquirió un alto grado de perfeccion. Cuéntanse en
tre los mas sobresalientes de sus romanceros á Richardson
por su Pamela, Clarisa, y Grandison; Fielding , Tom Jo
nes , Amelia y José Andrews : Sterne , Tristran , Shandy,,
Viage sentimental por Francia é Italia; Smollet , Rodrigo
Random ; el peregrino Pickle , La espedicion de Humfredo
Klinker ; Goldsmith , el Vicario de Wakefield ; Horacio
Walpole, El castillo de Otranto : Mackenzie , El hombre de
sentimientos, El hombre del mundo ; Cumberland, Arundet ,
Juan de Lancaster, Henry.; Godwin , Caleb Williams, Saint
Leen, Fletwoot; Lewis, El Monje, Moore, Zeluco , Eduar
do; Holkroft , Ana Saint-Ives , Hugo Trovador y Gualtero
Scott , el mas fecundo de los novelistas ingleses, que con sus
novelas históricas estableció un nuevo género. Entre los
muchos imitadores son dignos de particular mencion Hora
cio,Smith y T. Colley Grattan. En el americano Cooper, en
los irlandeses Banim y Griffith , así como en los escoceses
Juan GnIt , Jacobo Hogg y Alan Cunningham , ha nacido
juntamente con el elemento histórico, la pintura de una de
terminada nacionalidad. El americano Washington ha com
binado en sus originales representaciones, la alegre festividad
con una soltura y vivacidad características. Ocupa el primer
lugar entre los modernos poetas novelistas E. L. Bulwer,,
quien, juntamente con lord Normamby ( conde Mulgrave)
ha comprendido de nuevo el original de las novelas nacio
nales familiares, y suministrado escelentes cuadros de clases
determinadas de la sociedad , y principalmente de los ran
gos superiores. Entre las poetisas merecen especial encomio
d' Arblay (en otro tiempo Miss Burney ) , Robinson ,
cliffe, Carlota Smith , Edgeworth y Poder.
En Alemania ya desde la edad media se formó una série
de novelas populares, por las cuales se rigió mas ó menos
la novela moderna. Desde la segunda mitad del siglo ante
rior, adquirió la Alemania insensiblemente una gran rique
za de novelas y cuentos; entre cuyos autores se distinguen
principalmente Wieland , Agaton , Araspes y Pantea , Don
Silvio, Diógenes de Sinope, etc. Goethe, las Pasiones de Wer
ther , el Aprendizage y peregrinacion de Guillermo Meister ,
Los parentescos electivos; Schiller , el Visionario ; Klinger,,
Dámocles, Vida de Fausto, sus hechos y bajada á los infiernos,
Historia de Rafael de Águila , etc.; F. R. Nicolay , Vida y
opiniones de Sebaldo , Nothanker de Sempronio Gundi
bert, etc. Schummel, Spitzbart , el pequeno Voltaire , J. G.
Muller, Sigifredo de Lindenberg, Novelas cómicas ; Lafontai
ne , Poder del amor, Rodolfo de Werdenberg ; Jacobi,
Woldemar ; Heinse , Ardinguelo , Hildegardo de Hohenthal;
Thuinmel , Viage á las provincias meridionales de la Fran
cia ; Jean Pablo , Hespero , Quinto Fixlein , los Ramilletes
de • flores , frutos y espinas , el Valle de las campanas , el
Dean jubila*. , Titan , Los anos de las plagas , etc. ; Tieck,
Emigraciones de Sternbald ; Novalis , Enrique de Ofterwin
gen, ErnestoWagner, los Pintores viajando , etc. ; el conde
Benzel-Sternau , el Becerro de oro , el Convidado de pie
dra , el Viejo Adan; T. Mugge; H. Konig, etc. En la novela
han aventajado á todos Tieck y Steffens. Al mismo tiempo
han presentado ya cuentos , ya novelas , Loben , Arnin ,
F. Horn , W. Alexis , Hauff , Tomlitz , L. Schefer , Van-,
der-Velde , Spindler,, Sternberg, y otros. .
En Holanda el romance ha sido felizmente cultivado por
E. Bekker y Ágata Deken. E. María Post y A. Loosjes.
Entre los dinamarqueses la novela ha sido felizmente cul
tivada en particular por Carlota Viehl, K. L. Rahbek, L.
Kruse , Luisa de Lindencrone y S. Blicher. La literatura
sueca posee las novelas de Palmblad ; romances de Goma
lius, del conde Sparre y de un desconocido : Snapphanarne
y La última noche en Ostwalde ; y la senorita Premer se
atrajo grandes aplausos con sus Disenos de la vida cotidiana.
De las novelas rusas modernamente se han dado á cono
cer en otras lenguas M. Sagoskin , Los rusos en 1612 ; T.
Vulgarin , N. Gretsch y otros.
Entre los polacos se han distinguido corno poetas de ro
mances, Niemcewiz y Juan de Tenczyn : Barnatowicz, 11ra
lencz , y Poyala ; el conde Skarveck , Yarlo ; y Massatski,
Pan Patotolik , fiel pintura de la noble Lituania actual.
Entre los griegos modernos tiene celebridad Alejandro Sut
zos , El Proscrito del ano 1831.
Tambien diferenciase comunmente de la epopeya, del
cuento y de la novela la narracion poética, esto es, la re
presentacion contemplable de una idea estética bajo la for
ma de un acontecimiento ó accion de interés menos consi
derable y universal, y por consiguiente de estension mas
reducida. Tratándose del mas y del menos, fácilmente se
comprende que este género de poesía es susceptible de mu
chas gradaciones, que muchas veces puede aproximarse al
mas elevado punto de la legítima epopeya y del cuento. Sin
embargo , posible seria establecer una línea fija de demar
cacion entre la narracion poética y la novela, pues como
aquella ha.de ser redactada en metro , esto basta para di
ferenciarla específicamente. En cuanto al tono, la narracion
poética puede ser grave y aun trágica ó burlesca y cómica,
y en este último sentido festiva ó satírica : tambien puede
ser idílica, sentimental, etc. Por lo que hace al asunto pue
de ser tomado de la historia ó enteramente fingido. Si es
contenido de la narracion es una trama portentosa, urdida
con ilimitada libertad de la fantasía , y en la cual lo natural
y sobrenatural se bailan entre sí combinados de un modo
misterioso, de modo que sin embargo el conjunto de las
animadas formas míticas sea susceptible de una inmediata
alusion á las potencias naturales y morales, tendremos en
tonces la Conseja. La leyenda es un modo particular de nar
racion sencilla y llana de un acontecimiento admirable de
índole religiosa, y en especial de los pertenecientes á los
primitivos tiempos de la iglesia cristiana.
>2 /37
Los orientales poseen privativamente un gran caudal de
consejas. Conocida es la coleccion árabe de Las Mil y una
Noches , procedente de los tiempos mas remotos , y com
prensiva de elementos indianos , persas y árabes.
J. de Hammer y despues de él G. S. Trebutien han tradu
cido al francés un considerable número de consejas moder
namente halladas en Egipto. Tambien pueden ser clasifica
das en este género las narraciones eróticas de la literatura
griega y romana , citadas anteriormente , como igualmente
la narracion de Hero y Leandro atribuida á Muszeus, el poe
ma histórico de Silio Itálico y de Claudio ; pero exigen ser
aquí mencionadas en especial las Metamórfosis de Ovidio.
La época moderna es rica en narraciones poéticas. Entre
los ingleses sobresalen en el género sério Mallet, Goldsmith,
Ferningham y lord Byron ; en el género satírico y cómico
Chance , Dryden , Swift , Prior y PoPe. Entre los franceses
son notabilísimos ene! género sério d' Arnaud, St. Lambed,
Mery y Bartelemy; en el género festivo y cómico Lafontai
ne , Grecourt , Piran , Voltaire y Dorat. A la edad media
pertenece en aquel pais los 61 ontes y Fabliaux, Tambien la
literatura alemana , ya en la edad media poseia muy bue
nas narraciones, consejos y agudezas. Entre los narradores
alemanes modernos se han distinguido muchos poetas y va
rios en ambos géneros á la vez : Geillert , Hagedorn , Eva
risto Kleist, Wieland , Ernesto Schulze , Rost , Nicolay,,
Langbein (agudezas), Enrique de Kleist, E. T. W. Hoff
mann y otros. Además de las consejas populares de los ale
manes por Musaus, son dignos de nombrarse en los tiempos
modernos las de Tieck. Entre los poetas de leyendas mere
cen una distincion Herder,, Goethe , A. Schlegel , Uhland ,
Bail y otros. Kosegarten dió una completa coleccion de ellos
en dos volúmenes, y á él sucedieron Fouqué y Amalia de
Imhof con su Almanaque de dichos y leyendas. Pfeffel, Lang
bein y otros en los tiempos modernos, han imitado el tra
bajo de las leyendas burlescas ensayado con felicidad , por
Hausachs.
Entre los holandeses son dignos de especial mencion Isa
bel Bekker y Ágata Deken, Bellamy , Bildervijk , y en una
época muy reciente Lennep, con especialidad en las leyen
das. En la literatura dinamarquesa tienen derecho á singu
lar conmemoracion las narraciones cómicas de Wessel, Tode,
Pram, Cristoffer, Brunn y Baggesen.
En el contenido es análogo al romance la romanza, que
consiste en una representacion lírico-romántico en tono po
pular, y acompanada de una música sencilla. La música
de los instrumentos de cuerdas que maneja el cantor, hace
resonar en los oidos de su bello ídolo las mismas aventuras
que los romances acostumbrados en el norte de Francia. El
asunto de la romanza es sacado del mundo moral ó del
mundo histórico de los tiempos caballerescos , etc. , y se
complace en lo terrible y portentoso. Sus maravillas llevan
inmediatamente consigo el crédito , pues están fundadas en
el sentir popular dominante de la época á que se refieren.
El cantor se vale únicamente de lo histórico para espresar á
su sublime amante las sensaciones de su corazon ; y por
tanto en la rigorosa acepcion , la romanza es una espresion
de sentimiento ; pero este sentimiento no está representado
en ella por-sí mismo é inmediatamente , sino solo de un
modo inmediato por intervencion de la histórica: es una
lírica narracion, narracion en cuanto al contenido, y lírica
en cuanto al atavío y forma.
No pudiendo un poema narrativo, de naturaleza épica, lle
var en sí el animado rapto•de la oda, exijiendo la narracion
su íntimo enlace objetivo , es ahuyentado el atrevido vuelo
de la oda , y moderado el lírico entusiasmo de la romanza.
La balata deriva su nombre de la danza (bailo en italiano),
y significa propiamente un poema en el que se puede' dan
zar. Originariamente fué una misma cosa que la romanza.
Despues que en tiempos posteriores los franceses , aficiona
dos en general al estilo cónico , presentaron tambien poe
mas satíricos y cómicos en la forma de romanza y se dife
renciaron una de otra , y se aplicó el nombre de romanza á
los poemas de este género , siempre que su contenido fuese
burlesco y cómico*, y en el caso de ser de carácter sério y
trágico recibian el nombre de balatas. Esta diferencia entre
la romanza y la balata hállase admitida con tan poca gene
ralidad como otras balatas que se usan en naciones del norte
bajo la forma de canciones populares narrativas, en las cua
les si se nota forma meridional, se denominan romanzas. En
general , apenas puede fijarse una positiva línea de distin
cion entre ambas composiciones , cuya diferencia es mas ó
menos arbitraria. Tampoco parece limitarse la tendencia de
la romanza enteramente á que el cantor esprese los senti
mientos de su corazon por medio de la histórica á su subli
me amante : mas bien el destino primordial de ella, parece
haber sido conservar la memoria de un acontecimiento entre
las tradiciones del pueblo.
La romanza ó balata pertenece enteramente á la sociedad
moderna. Su origen ha de buscarse en los espanoles, quie
nes sacaron esta flor de las semillas de su propio espíritu y
para la cual ni raiz ni yema recibieron de los árabes. Enu
merar los poetas romanceros espanoles seria igual á presen
tar la lista de todos sus poetas. Como jefe principal de todos
figura el Cid. Pertenecen á las mas notables colecciones las
siguientes: Romancero general. Medina del Campo, 1602.
Romanceros publicados por D. A. Duran, Madrid en el
ano 1828-29-32. Romances é historias del Cid. Lisboa, en
el ario 1615. Romancero é historia del Cid. Madrid , 1818.
En Escocia é Inglaterra desde muy temprano estaba pre
ferentemente arraigada la balata sério-trágica. Se conocen
varias colecciones completas de romanzas y balatas , ingle
sas y escocesas. Los poetas modernos de romances y balatas
son Rown , Gay, Tikell , Shenstone, Mallet , Goldsmith
Percy , Cartwright , Scott y otros. Para los franceses sin
duda ya desde el renacimiento de las letras fué conocida la
romanza, si no precisamente con este nombre, lo fué con
respecto á su esencia ; tenían poemas de este género, aun
que con denonainacion diversa. Sin embargo; con el tras
curso del tiempo llegó á estinguirse entre ellos esta suerte
de poesía. Fué de nuevo vivificada indudablemente por in
flujo de la ópera cómica ; cuyo carácter se patentiza tambien
en la romanza francesa. Los mejores poetas franceses de
romanzas son : Moncrif,, Fentry,, Fabre , d' Englantine ,
Marmontel , 13erguin; y de la moderna escuela romántica
Victor Hugo.
El génio de las artes alemanas ya desde los primitivos
poemas, acreditó tanta estension y vuelo de energía estética,
como flexibilidad para las variadas formas de la poesía.
Existen antiguas balatas alemanas de mucho vigor y gracia,
aunque por los alemanes de aquel tiempo no habian reci
bido otro nombre que el de canciones. En los tiempos mo
dernos pertenecen á los principales poetas de romanzas y
balatas Burger,, Voss , Holty , Goethe , Schiller , el pintor
Muller , Fr. y A. W. Schlegel , Tieck , Schwab , Uhland ,
Ruckert , Chamisso , Zedlitz , Lenau , Freyberg , Eichen
dorff,, W. Alexis , Enrique Wenzel y otros.
Las balatas dinamarquesas son conocidas principalmente
por una traduccion que de ellas hizo el alemanW. A. Grimm,
Heidelb. 1811. En este género debe referirse á la literatu
ra sueca la Frithjofsage, por Isaías Tegner,, que propia-.
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mente consiste en una série de balatas. Además existe una
coleccion de antiguas balatas , consejas y agudezas suecas,
que ha traducido al aleman Mohnike. Entre. los polacos
merecen distinguirse sobre todos Adam Mickiewicz y Casi
miro Brodzinski.
. El drama concuerda con la epopeya en que al modo de
esta es una accion poética representada de donde ha recibido
su nombre (3pap.a , accion). Por otra parte hay sin embargo
entre ambos una terminante difer,:ncia,etanto por lo que
hace a la forma como relativamente al asunto. Si admiti
mos que en el drama la accion debe dominar mas bien como
aparicion de la voluntad y en la epopeya el suceso debe
presentarse como óbra del destino y de las circunstancias,
no estableceremos entre ambos una línea de demarcacion
segura y absoluta. En la tragedia griega que miramos cual
modelo en este género, no rara vez aparece en lugar de la
libertad el destino, decidiendo y guiando la accion del hé
roe trágico.
En la epopeya segun hemos visto, la accion es universal
y por ella se ha de fallar el destino de toda la humanidad ó
de una nacion entera ; en el drama la accion capital es in
dividual é interésase no mas que el destino de una sola
persona, pues, la contestura dramática es incapaz de una
accion universal.
En la epopeya la accion manifiesta la unidad impertur
bable , la conformidad absoluta de la libertad y de la fata
lidad', y ante nuestra vista intelectual se nos presenta como
espejo, en el cual vemos la esencia de la historia del mundo
como dentro de una imagen en miniatura. En el drama la
accion muestra la lucha de la libertad y fatalidad ; y enton
ces verdaderamente aparece la accion con su carácter pro
pio : el drama es la representacion de una accion individual
en lucha efectiva en el verdadero combate, de la libertad
con la necesidad. El poeta dramático no representa la ac
cion como si en calidad de consumado conjunto perteneciese
al abismo de lo pasado ; espónela en su actuacion mas pró
xima, y en todos sus determinados momentos sucediendo
la accion por si misma en toda su realidad , y de presente
á nuestra vista. En el drama vemos nacer la accion misma,
hacerse sus nudos , desplegarse insensiblemente y desenla
zarse: la representador) en el drama es inmediata.
Sin duda el poeta épico aprovecha tambien toda ocasion
de representar la historia con animada presencia ; pero ge
neralmente se presenta él mismo como narrador del acon
tecimiento. En el drama ei poeta es enteramente invisible,
desaparece y en su lugar introduce otras personas, á quie
nes dota con toda la riqueza de su ser, y con cuyas perso
nas efectúa precisamente la accion. De consiguiente el dra
ma tambien existe por sí corno un mundo que se dirije á sí
mismo y se contiene en su existencil.
El poeta forma un coro de personas en quienes pone la
accion atribuyendo á cada una de ellas en la misma, una
parte, que deben desempenar por sí, á fin de c.ompletar el
todo. Pero el vínculo de los hombres vivientes en sociedad
es el lenguaje, por cuyo solo medio pueden influir mútua
mente sobre sí y comunicarse por la conversador) sus pen
samientos , sensaciones, designios , planes , etc. Por tanto,
la accion en el drama necesariamente es encadenada por
el diálogo. El drama es la representacion inmediata de una
accion individual con la forma de lenguaje, manifestando
en sí una lucha efectiva, un combate verdadero de la liber
tad con la fatalidad. El diálogo del drama debe ser caracte
rístico; y el mismo drama además de lo visible de la accion,
es preciso que tambien ponga de ella presente lo que es
invisible; porque nosotros hemos de comprender no solo el
hecho , sino hasta las intenciones , designios , afectos y pa
siones de las personas. Desde luego vérnoslas propiamente
obrar si comprendemos su estado interior , de que manera
desean ó esperan , como son impelidas por sus sensaciones y
afectos , como emplean sus fuerzas , etc. Pero cada sensa
cion , cada afecto y pasion tiene su lenguaje propio , y en
cada edad , sexo y estado, el colorido y lenguaje, 6 la sen
sacion y pasion , son de suyo tan diversos que. bastan á dis
tinguir con propiedad un estado de otro , un sexo y edad.
Por tanto, el lenguaje despues de ser adecuado á la sensa
cien y pasion , tarnbien se debe apropiar á la singularidad
que les presta el estado, edad y sexo.
El drama no escluye el monólogo. Sin embargo, cons
tantemente debe justificar por un altísimo grado de afecto
el lugar que adopta en semejante caso; pues solo cuando ha
llegado un afecto al mas alto grado de fuerza, el hombre sale
de la unidad dé su propia existencia para hablar consigo
mismo ó departe con las visiones, por quienes habla con las
personas ausentes como presentes. Diderot dijo muy bien
del monólogo que es para la persona un momento de agi
tacion ; pero el monóiogo no se puede prolongar atendido á
que todo impetuoso movimiento del ánimo es solo de tran
sitoria duracion. Para toda accion requiérese tiempo y es
pacio, pues en alguna parte ha de pasar y ocupar determi
nados momentos, de donde nace el requisito de un lugar
para la escena. 'El espacio del escenario sobre el cual es re
presentada la. accion, está limitado en un lugar muy reduci
do, y la representacion no escede de algunas h'oras, en tanto
que en muchas acciones se estiende á mucha mayor am.-
plitud de lugar y tiempo. ?De qué manera podrá el poeta
dramático desempenar su cargo? ?Les será lícito durante la.
representacion alterar el lugar.de la accion y abreviarla re
duciendo la duracion de la representacion , ó bien será pre
ciso que haga suceder en el mismo lugar lá accion toda, y
que ponga la duracion de la representador) en exacta uni
formidad con la de la accion ? Segun Aristóteles, durante la
representacion de la accion, debe permanecer toda en el es
cenario sin notable movimiento ni alteracion (unidad de lu
gar;) y la durado)] de la representacion debe coincidir
exactamente con la de la accion (unidad de tiempo.)
Las unidades de tiempo y lugar fueron puntualmente
guardadas en los teatros de los griegos ; pues la pausa que
nacia en el drama por la suspension de la declamador) era ocupada entre ellos por el canto de los coros, y de esta
suerte la representacion no cesaba. No era pues permitido
variar el lugar de la accion ni abreviar el tiempo de la re
presentacion á espensas de aquella; en el primer caso se ori
ginaria una Incongruencia, y en el segundo una contradic
cion sensible.
El drama moderno prescinde de las unidades de tiempo
y lugar, y puede traer al escenario acciones que compren
den un vasto espacio de tiempo y lugar. Suprimiendo los
coros en el moderno escenario, se interrumpe la represen
tacion con intermedios de tiempo, quedando por algun rato
el escenario vacío y el teatro en silencio, durante el cual
no solo puede ser alterado el lugar de la accion sino tarn-.
bien adelantada mucho mas allá de la medida de tiempo
que trascurre durante el intermedio. El ardientsá deseo con
que el ansioso espectador atiende al despliegue de una ac
cion que debe decidir el destino de una persona hecha inte
resante, no le permite formar una fria comparacion entre el tiempo que se reputa como trascurrido y el que realmente
ha pasado, ni calcular la desigualdad de ambos. Suprimien
do los coros, la disposicion del nuevo drama sugirió su di
vision en actos ó secciones con las cuales el espectador aparta
Descripció
| Puntuació | |
| Títol | Abeja, La. No. 3 (1 enero 1864), p. 399-438 |
| Descripció | Informació addicional del títol: revista científica y literaria ilustrada, principalmente extractada de los buenos escritores alemanes por una sociedad literaria |
| Títol addicional | Revista científica y literaria ilustrada, principalmente extractada de los buenos escritores alemanes por una sociedad literaria |
| Editor | Biblioteca de Catalunya |
| Data de publicació | 2008 |
| Data del document original | 1864 |
| Tipus de recurs | Text |
| Format | |
| Font | Publicació original: Barcelona : Librería de D. Juan Oliveres, [1862-1870], No. 1 (1 enero 1862)-No. 3 (1 enero 1964) |
| Llengua | spa |
| Relació | http://cataleg.bnc.cat/record=b1056597~S10*cat |
| Gestió de drets | Còpia permesa amb finalitat d'estudi o recerca, citant la font "Ateneu Barcelonès". Per a qualsevol altre ús cal demanar autorització |
| Resolució | 150 ppp |
| Compressió | JPEG, compressió baixa |
| Definició | 8 bits |
| Història de canvis | Imatge original TIFF, sense compressió, a 300ppp |
Descripció de la pàgina
| Títol | 11_No. 3 (1 enero 1864), p. 426-438 |
| Transcript | DI 426 E detenerla , se habla arrojado del caballo á el suelo y entra do en la casa ; cuando Ivo pudo llegar hasta ella, la halló de rodillas al lado de su novio moribundo. Pardaillan , pró ximo á exhalar el último suspiro, halló al verla bastantes fuerzas para estrecharla entre sus brazos y dirigirle el último adios. — Ana , querida Ana , dijo á través del estertor de la agonía, yo no quiero morir sin ser vuestro esposo ; y espero que vistais de luto en recuerdo mio. —! Ah ! !no moriréis !. dijo Ana sollozando , yo os cura ré, os cuidaré; me parece que aunque estuvieseis muerto, mi amor os resucitaria. —No , querida Ana , el arte no puede hacer un milagro en mi favor; mis heridas son mortales, y apenas me queda una hora de vida. Sin embargo, basta este tiempo para des:. posarnos.... — No me opongo, si tal es vuestro deseo ; pero antes quiero que venga un cirujano, que os vendan vuestras he ridas, que.... — !Ay! ? cuántas dilaciones , amada mia ?... No os he dicho ya que me muero ?... qué estoy medio muerto.... ! Por Dios ! no retardeis proporcionarme el consuelo que os pido. lié aquí la banda que conservaba como prenda de vuestro amor hé aquí el anillo que tenia como prenda de vuestra mano. — Sea, pues, como quereis, y confio en que Dios que va á consagrar nuestra union , no querrá romperla tan pronto con la muerte. —Mr. de Curson , gritaba entretanto Maugiron , si no acabais pronto os esponeis á no partir jamás. Ninguno de los presentes á la triste escena que tenia lu gar se cuidó de aquellaillamada , así como no prestaba aten cion á los espantosos gritos que sabían de las casas inme diatas, donde comenzaban á asesinar hugonotes y á tirarlos por las ventanas. El ministro protestante se hallaba dispuesto para consagrar el matrimonio del baron de Pardaillan y de Ana de Curson , con la misma calma y solemnidad que si la ceremonia tuviese lugar en un templo bajo la garantía de los edictos de pacificacion. La senora de Cursen y su hijo estaban arrodillados cerca del moribundo, cuyo rostro en sangrentado se negaba á ,espresar la triste y dulce alegría que sentia en sí mismo durante la celebracion de aquel fú nebre himeneo. Santiago de Savereux, en pié en un rincon de la sala, acompanaba mentalmente las oraciones del mi nistro , y se adheria mas y mas al destino de aquella fami lia , en medio de la cual lo habia introducido la casualidad: no se cansaba de contemplar la hermosa cabeza de Ana, que con la frente apoyada en una de sus manos , mientras que con la otra contaba los latidos del corazon de su espo so, habial concentrado toda su alma en su mirada fija y desesperada. — Senor de Gondrin , baron de Pardaillan , dijo el mi nistro con voz firme é imponente , ?jurais conceder leal y honrosa proteccion á la senorita Ana de Curson , á la que tomais, delante de Dios como buena muger y legítima es posa ? ! Lo juro ! respondió Pardaillan , encontrando su voz natural para pronunciar este juramento. — Y vos, senorita Ana de Curson , ?jurais amar, servir y contentar en todo al senor de Gondrin, baron de Pardai llan , al que tendreis delante de Dios por vuestro bueno y fiel marido ? — ! Sí, lo juro ! respondió la jóven entre sollozos. - ! Pardiez! gritó Maugiron impaciente. Bajad pronto, 6 sino os envio á todos los diablos. ! Católico ! respondió Ivo de Cursen al senor de Mau giron que se habla adelantado á reconocerlo. — Ya veo , le dijo, que teneis la cruz blanca en el som brero y el panuelo al brazo, dijo Maugiron , reconociendo al jóven , con el cual 'labia cenado y jugado aquella misma noche en casa del capitan de Losse. ?Paréceme que habrá poco que os habeis hecho católico ? — Desde que)los vimos en el juego , contestó Ivo con la mayor presencia de ánimo ; ,desde que me ganasteis veinte y cinco mil escudos de oro, que todavía os debo. — ? Veinte y cinco mil escudos:de oro ? repuso el senor de Maugiron , que comprendió se los ofrecían como por via de rescate, y que creyó prudente no despreciar. En verdad, me acuerdo de vuestra deuda y me. alegro de que no lo hayais olvidado. Sin embargo, me parece que eran cincuen ta mil escudos? —Vuestra memoria es, sin duda, mejor que la mia , caballero, y me atengo á vuestra opinion ; quiero decir que os debo cincuenta mil escudos de oro. — !Muy bien ! ! Sois un excelente jugador ! ?Y cuándo pensais pagarme esa cantidad? — Os la entregaré tan pronto como nos despidamos y vaya yo de. camino para Bretana con todos mis parientes y criados. ?D6nde vivís? preguntó en voz baja Mr. de Maugiron á Ivo alargándole la mano. Voy á escoltaros hasta vuestra casa ; mandaré que guarden la puerta, y en cuanto yo en persona pueda sacares de Paris pasaré á que concluyamos este trato. Maugiron volvió hácia donde estaba su gente que se ha bla parado, y anunció en voz alta que aquel caballero aca baba de transmitirle órdenes del rey. En seguida se abrió Ja puerta de Bussy.; y Maugiron despues de haber distri buido las guardias y dado sus instrucciones, dejó el mando al teniente, y volvió al lado del jóven hugonote. En breve resonaron gritos de muerte por todas las calles del barrio donde se habian repartido tumultuosamente la caballería de Maugiron y los arqueros de la guardia abacial. — ?Ya os he preguntado dónde vivís ? dijo Maugiron á Ivo. —El rescate comprende á todos los individuos de mi fa milia sin escepcion, ?es así? --- Y á Mr. de Pardaillan, que va á ser mi esposo, anadió Ana acometida de un triste presentimiento que la hizo es tremecer. — !Ah ! ! Pardaillan ! repitió Maugiron haciendo con la cabeza una senal de mal agüero : mucho me alegrarla que estuviesecon vosotros, pero por desgracia está en el Louvre con el rey de Navarra. — Yo no hablo mas que de las personas que viven en el palacio de Genouillac, replicó Ivo; ?os comprometeis á lle varlas en seguridad fuera de Paris?... —Sí, pero ahora mismo, antes que la matanza se haga mas general. Haced que todos los de vuestra casa monten á caballo 6 en litera , y yo mismo os acompanaré, seguro de que nadie os toque ni á un cabello. — !Bien ! hé aquí la casa de mi madre: pasad adelante para que saldemos nuestras cuentas. —Aquí osaguardo, dijo Maugiron ; pero os repito que no tardeis , si quereis salvaros. — !Eh! ?Mr. de Curson? sois vos? gritó Santiago de Savereux desde el balcon del primer piso; subid pronto, pues haceis mucha falta. Ana por su parte creyó oir una voz moribunda que la lla maba por su nombre, y antes que suhermano pensase en 427 iE Eres tú , Maugiron , dijo Savereux presentándose en el balcon. ?Qué diablos haces ahí ? — Eres tú , Savereux, contestó Maugiron asombrado de aquel encuentro, que al pronto le hizo creer habian tratado de burlarse á sus espensas. ?Y tú qué haces ahí arriba ? — !Yo ! estoy arreglando mis cuentas con mi amigo Cur son , tras de lo cual iremos á encontrarnos en el Pré-aux Clercs con diez 6 doce buenas espadas hugonotas. — ?Estás durmiendo ó estás loco? Se me figura que algo de eso ha de ser cuando ignoras que se está cazando á los hugonotes, y que al ser de dia no habrá uno en todo Paris. Así, pues, aconseja á tu amigo Curson que venga á arre glar conmigo sus cuentas. Santiago de Savereux volvió á la sala en que se habla pronunciado su nombre, y vi6 al baron de Pardaillan que se habia incorporado sobre un brazo, y prestaba atento oido al rumor de la calle, mientras que su muger y su cunado, se esforzaban en detenerlo sobre la alfombra en que estaba acostado: agitábase convulsivamente, golpeábase la frente con sus manos, y se arrancaba sus cabellos como sí hubiese recobrado su energía para comprender el inminente peligro que amenazaba á los objetos de su afee( ion ; al ver á Save reux pareció calmarse, y cayó aniquilado , sin voz y casi sin vista : en seguida le hizo una senal para que se acer cara. — Mr. de Savereux, le dijo haciendo un esfuerzo, os ha beis portado conmigotan generosamente, esponiendo vuestra vida por salvar la mia , que estoy seguro liareis lo mismo si se ofreciera , en favor de otra persona que amo mas que á mi mismo : cuando yo haya muerto, cuidad de mi viuda, defendedla y amparadla como yo lo hubiera hecho, como si fuese vuestra propia muger, y vos fueseis mi hermano de alianza. Mr. de Savereux , repuso Ivo de Curson ; vos erais ya mi hermano de armas ; sedlo tambien de alianza. — Sí, !hermano de armas! hermano de alianza! !herma no en Jesucristo! gritó Savereux con exaltacion. —Madre mia, ? la dote de Ana no es de sesenta mil es cudos? — Sí, que se hallan en aquel cofre, dijo la senora de Cur : os pertenece, Mr. de Pardaillan. — Y yo los doy y lego á mi querida viuda, respondió Pardaillan , para que haga de ellos el uso que mas le con venga. —Yo los necesito hoy, hermana , interrumpió Ivo : los tomo prestados y te los devolveré de mi patrimonio ; por que me importa pagar una deuda de sesenta mil escudos de oro que he contraido con Mr. de Savereux, aquí presente.... — ?Y qué quereis, que haga yo con ellos? dijo Savereux rechazando la caja que el jóven le presentaba. — Me los prestareis á vuestra vez, querido hermano de armas, para pagar el rescate de mi madre, de mi hermana y de todos nosotros, mediante la suma de cincuenta mil es cudos de oro que Maugiron aguarda en la puerta. —Mr. de Curson , gritó de nuevo Maugiron ; si tardais algo mas, no respondo de nada, y retiro mi promesa de sal vo-conducto. Ana sollozaba inclinada sobre el cuerpo de su esposo mo ribundo , que ya no la veia, pero que la hablaba aun para animarla : en aquel momento la desdichada jóven se mos traba insensible á todo, y parecia no notar el inminente peligro que la rodeaba : los frenéticos clamores de la solda desca y del populacho no llegaban á sus oidos; creíase sola en el mundo con el ser querido que pensaba disputar. á la MuPrto,_ No sucedia así á Pardaillan , que conociendo lo crítico de la situacion, estaba impaciente por morir para no ser un obstáculo á la salvacion de los demás. —Ana , dijo el moribundo con acento de autoridad ; os mando que sigais al que os he elegido por guardian , tutor y defensor. Savereux , tomad en recompensa de vuestros generosos servicios , mi banda , y este anillo , que espero que mi viuda no osquitará. — Vamos, madre mia, dijo el senor de Curson que habla ido á preparar una litera y caballos ; venid , hermana , no hay que perder un minuto. Mr. de Maugiron nos escoltará hasta un lugar seguro. !Adios, Ana ! adios , senora de Pardaillan 1 esclamó el moribundo : adios, hermano de alianza, adios Ivo , adios todos , á quienes confio á la piedad y misericordia de Dios! Al pronunciar estas palabras , se arrancó violentamente las vendas que cerraban sus heridas , provocando una he morragia que lo ahogó al punto. Ana perdió el sentido : Santiago de Savereux la tomó en sus brazos, y la llevó hasta la litera donde ya la aguardaba su madre. Todos se pusieron en marcha bajo los auspicios del senor de Maugiron , que trabajó no poco para salir del barrio sin que les sucediese ninguna desgracia, á pesar de que Ivo habla mandado á todos los suyos, incluso el mi nistro protestante', que se pusiesen la cruz blanca en el sombrero, y el panuelo al brazo ; pero los asesinos estaban tan ávidos de sangre y de matanza, que por todas partes buscaban víctimas, y conceptuaban hugonotes á todos aque llos que no vejan cubiertos de sangre. Afortunadamente, Santiago Savereux ofrecía ó este respecto tantas garantías cuantas aquellos verdugos podian desear. —Lo que es este , decían al verlo, ha trabajado á mas y mejor. Que me vuelva hugonote si no ha ganado ciento veinte anos de perdon.• Luego que los fugitivos se hallaron en el camino de Saint-Cloud , á cubierto de los ataques y persecuciones del populacho, Ivo mandó á su gente se quitasen las cru ces y panuelos , que si hasta allí les habian servido de algo, podían perjudicarles en adelante, atendido que todo el ca mino estaba sembrado de hugonotes que habían podido es caparse de la matanza. En seguida, dirigiéndose al Sr. de Maugiron le dió gracias por su proteccion , y le ofreció la cajita que contenia mas de la cantidad convenida entre am bos á título de rescate. — Aquí está toda la cantidad le dijo, no tenemos tiempo de contarla. Sin embargo, alg nos debemos , y Dios me diante espero que yo y mis companeros podamos vengarnos de los cobardes asesinos de la noche de S. Bartolomé. Maugiron tomó la cajita , la abrió para ver lo que conte nia , y poniéndola sobre su caballo delante de sí partió al galope en direccion de Paris. Pero Santiago de Savereux le gritó que se detuviese , y alcanzándole á unos cincuenta pasos de distancia cogió la brida del caballo, y poniéndole al cuello la punta de la espada, le dijo : —Tú eres mi prisionero, Maugiron, mas te dejaré en li bertad mediante la suma de ochenta mil escudos de oro. — !Qué gracioso eres Savereux ! repuso Maugiron; pero perdona que no me detenga, pues bien sabes queda todavía que hacer. ?No vienes á ganar conmigo el Paraíso? —Has de saber, Maugiron , que no me chanceo ; y te suplico me des esa cajita donde hay sesenta mil escudos de oro : me quedarás á deber veinte mil : esto es si no prefie res ir á la Rochela con las manos atadas. — !Con qué no es un juego ! ! Cómo, traidor! ? preten des despojarme de mi bien ?... Tú que pones á precio la vida de las personas, justo N 428 mados capitanes del ejército calvinista, aunque en el fondo de su corazon conservó una especie de reconocimiento á la jornada de San Bartolomé, á la cual debia su fortuna, su muger y su felicidad. No volvió á jugar á los dados ni á las cartas. es que pases por la misma pena. No me acuses de traicion , puesto que soy hugonote , y tengo que vengar la sangre de mi hermano de alianza el baron de Pardaillan. Ya me so narán los asesinos como tú Santiago de Savereux abjuró, en efecto el catolicismo, se casó con la viuda de Pardaillan , y fué uno de los mas afa Botánica. LOS HONGOS. Las criadillas de tierra.— Las beticularias.— Los mohos, capilinas y esferocarpos. — El pedo de lobo, la nidularia , el hypoxilon , el clatro y la clavarla. La criadilla de tierra, es una planta globulosa , carnosa, compacta, sesil, de yemas en estremo finas encerradas en la misma sustancia de la planta, y que no se escapa nunca en forma de polvillo. Las criadillas de tierra son notables entre todas las plantas por su modo de crecer y de desarrollarse. Permanecen ocul tas en la tierra ; existen en ella bajo la forma de cuerpos globulosos , negros, morenos, amarillentos ó rojos, y siem pre jaspeados en su interior. Unas no tienen raiz alguna aparente; otras las tienen muy largas; hay algunas de ellas que tienen una base carnosa que hace las veces de raiz; nin guno duda, no obstante, que tengan todas órganos para absorver en la tierra los flúidos propios de su desarrollo. En cuanto á los medios de reproduccion parecen en estremo simples. Nada de flores, nada de órganos generadores, nada de semillas : un polvillo finísimo , adherente á la criadilla, se desprende de ella, se bincha, se desarrolla, reproduce una nueva planta , y este modo de reproduccion , no se puede ver sino la separacion de las partes semejantes, y multiplicacion 6 dilatacion de órganos uniformes. Es pues, por decirlo así, un vegetal vivíparo ; la simplicidad de su organizacion nos determina á colocarlo á la cabeza del reino vegetal. El nombre de criadilla de tierra 6 tuber viene de la palabralatina tumere, que designa los tubérculos que cubren con bastante frecuencia la superficie de esta planta-raiz. La criadilla de que hacemos uso como alimento, es la es pecie conocida con el nombre de criadilla de tierra negra (fuber nigrum, Bull.) Su superficie es muy rabatosa , en su juventud, es negra por fuera y blanca interiormente, cuando se hace vieja, su carne se jaspea de negro, y algunas veces se vuelve totalmente morena. No tiene raices aparentes. Su olor és muy agradable. Hay una variedad jaspeada de ama rillo, y que tiene un ligero olor de ajo ; es muy estimada no solamente por ser rara sino tambien por ser esquisito su gusto. Casi todos los bosques del centro de Europa producen criadillas de tierra negras; falta que sean igualmente apre ciadas. Las hay de un gusto esquisito en terrenos que brados y montuosos que son los mas ricos de estos tubér culos. Los perros y los puercos descubren al hombre los puntos en que se hallan ocultos estos vegetales que su olor descubre. Crecen comunmente á la sombra de las enci nas y de los castanos , la tierra que los cubre está resque brada. La criadilla es contraria á las personas de estómago dé bil - y nervios delicados ; les causa irritaciones violentas, les produce ventosidades y retortijones, ylo que es notableque es tanto mas danosa cuanto mas adelantada es su madurez. Esta es una escepcion poco comun. La criadilla parasita ( tuber parasilium , Bull. ) tiene rai ces muy aparentes ; nace sobre las raices de los vegetales, y convierte en provecho suyo loslíquidos que le penetran. El azafran especialmente es á quien hace la guerra ; al prin cipio se adhiere á las cubiertas del bulbo por los chupado res que terminan sus filetes radicales ; bien pronto estos chupadores se insinuan en el interior de la cebolla, chupan sus jugos, destruyen su parénquima y el azafran muere al instante. En la tierra, en el lugar que ocupaba el bulbo, no se halla mas que algunas membranas secas y algunos fi letes lenosos. Esta criadilla es comun en todos los lugares en que se cultiva el azafran. Desde el instante que es atacada una ce bolla , se difunde por todo el contagio. Para detener el mal no hay otro medio que formar una zanja al rededor de los lugares en que la planta glotona ejerce sus estragos. Des pues de quince á veinte anos el terreno dejado sin cultivo no se halla siempre desembarazado de este parásito danino. Además de las dos especies que acabamos de citar se co nocen otras dos que crecen igualmente en Europa ; la una es la criadilla de tierra moscada (tuba. mosehatum, ) qué es negra y blanca y tiene un polvo fino, cada grano del cual puede reproducir una criadilla ; la otra especie es la cria dilla de tierra blanca ( luber album,) que es muy rara ; su sustancia es blanca en su juventud y cuando vieja se vuelve roja. Estas dos especies no tienen raíces visibles, la última tiene una base que podria hacer sus veces. Pretenden que algunas veces crece en la superficie de la tierra, ninguna observacion seguida confirma esta opinion ; sin embargo, confesarémos que nos costana tanto menos trabajo adoptar la, cuanto la estructura de esta criadilla parece indicar me jor que descansa en la tierra que no que se oculta en su seno. Si ordinariamente el modo de existencia nos guia en el exámen de los órganos, algunas veces la naturaleza de estos nos manifiesta el modo de existir de los séres. Ambas marchas ayudan al naturalista en sus investigaciones. Las reticularias son unas plantas que ó bien nacen en la tierra 6 son parásitas ; blandas en su primera juventud, cuando viejas se vuelven friables ; llevan sus yemas en células membranosas , ó en un tejido de filamentos, 6 en tubos coriáceos y su cubierta general se hiende irregular mente, y en ningun sentido determinado. La mayor parte de las reticularias son parásitas. Al obser var su consistencia floja y blanda, no se hallaria uno muy inclinado á creer que puedan ser danosas vegetales duros >5 429 1<- y vigorosos : sin embargo es cierto que muchas veces hacen perecer las plantas á que se agarran. Se presentan bajo la forma de almohadillas , de mamelones , de huevos , de in sectos, de laminitas de pergamino arrugadas por el fuego , de globos sostenidos sobre pedículos delicados y cilíndricos, de polvillo sútil esparcido sobre filamentos de una extrema finura, en fin, de espuma que se forma á la orilla de las aguas estancadas agitadas por el viento. No es menos vario su color que su forma. Son negras, morenas , blancas , de un amarillo ,de oro , ó de azafran. Cuando viejas , esparcen todas un polvillo fino y ligero , cuyo color varia segun las especies. Este polvillo es el que dá nacimiento á nuevos séres; trasportado por el viento mas ligero, se disemina por todas partes. Ninguno hay que no conozca la planta llamada comunmente pedo-de-lobo. A primera vista se podrian confundir ciertas especies de reti cularias con eFte género, de las cuales difiere poco. Para ob viar este inconveniente vamos á indicar los caracteres de separacion. Las reticularias son siempre blandas en su juventud ; al contrario los pedos-de-lobo son fuertes y carnosos ; escep tuando de ellos sin embargo, la especie conocida con el nom bre de epidendro , que es al principio de poca consistencia. Las primeras tienen una cubierta membranosa que se rompe muy irregularmente y sin que se perciba un plan determi nado; las segundas se abren siempre en su vértice, y este modo de abrirse es debido ciertamente á la organizacion particular de las especies de este género. Ciertas especies de reticularias tienen relaciones de forma con los mohos y las capilinas ; pero en los mohos no existe red alguna que encierre y sostenga el polvillo regenerador, y en las capilinas subsiste mucho tiempo despues de la dis persion del polvillo un pericarpio ó cubierta semejante á una redecilla tejida de cabellos y de una forma cilíndrica. Se conocen muchas especies de reticularias. Hay entre otras una que merece citarse, por encontrarse frecuentemente en los jardines que desuela , cuando los jardineros se descui dan de destruirla. Esta reticularia que debe su nombre es pecífico á los lugares que comunmente habita ( reticularia hortensis), se parece á la espuma, y no ,tiene mayor con sistencia que ella. Su superficie es de un blanco rubiáceo tirando algunas veces un poco al célor del orines. Es mas grande que ninguna otra especie, la redecilla membranosa que tapa su cubierta, tiene mallas muy anchas ; su super ficie es algodonosa y guarnecida de filamentos. La reticularia de los trigos (reticularia segetum) no es menos notable que la de los jardines. Se habia tomado pri mitivamente á esta planta por una enfermedad particular á ciertas gramíneas , 6 por los escrementos de un insecto : Bullard ha reconocido el error y lo ha rectificado. No es raro en los campos de trigo ó de avena ver espigas atacadas del tison (este es el nombre que se dá á esta pretendida en fermedad de las gramineas). Si se observa la espiga luego que empieza á parecer el tison , se perciben en las cubiertas de las simientes, pequenos cuerpos ovales formados de una membrana que cubre un polvillo negro adherido á fila mentos elásticos. Bien pronto cubre este polvo toda la es piga; se esparce y vuela como un humo ligero, y vá á de positarse en otras espigas que aun no están maduras ; pe netra en la jóven simiente y chupa los jugos necesarios á su desarrollo; la simiente perece y la reticularia reproducida propaga aun su especie dejando al viento el cuidado de diseminar su polvillo. Se garantizan los granos de los ataques de esta reticularia parásita por la encaladura y por otros procederes de que hablarémos tratando de las gramfneas. Retieularia viene de la palabra latina rete , que significa red. Los mohos tienen unas vesículas llenas de polvillo soste nidas ordinariamente sobre un pedículo. Estas plantas se hallan en el número de los vegetales mas pequenos cono cidos. Bajo este concepto puede comparárseles á los anima les infusorios, que en el reino animal son tambien los séres mas pequenos que ha descubierto el hombre. Pero parece rá que se ha estendido mas el poder de la naturaleza en los séres organizados que gozan de sentimientos que en los que se hallan privados de él , pues que la planta de menores dimensiones , es un coloso en comparacion de los animali llos que nadan en algunos fluidos. Los mohos son vegetales ; esto no es ya objeto de duda, pero lo será siempre de sorpresa para las personas estra fías á las ciencias naturales. Se esperimenta alguna re pugnancia en pensar que el ligero vello que se pega ordi nariamente á las sustancias vegetales en putrefaccion, tenga en el sistema de la naturaleza un lugar vecino al de esas bellas y grandes producciones que constituyen el ornamento de la tierra á que dan 'sombra. Yemas desnudas unidas sin órden á pequenos filetes; yemas igualmente desnudas pero dispuestas corno los granos de un rosario sobre filetes diver gentes reunidos al vértice de un tentáculo comun , yemas encerradas en un pericarpio vesiculoso. Tales son á la vez los caractéres del género y de la divi sion adoptada para clasificar mas cómodamente las espe cies. Aun ailadirémos mas (y este esun carácter que no permite confundir losmohos con los esferocarpos), anadirémos, deci mos , que en los mohos jamás hay membrana en la base ; además el pericarpio es trasparente, lleno de un flúido cris talino, sin redecilla hebrosa interiormente, mientras que en los esferocarpos esta misma cubierta es opaca, carnosa y guar necida de filetes en su parte interna. Con frecuencia se ob serva en los lenos muertos, en las hojas que se pudren, en . la miga de pan húmeda, en la confitura que se descompo nen , una pelusa muy fugaz. Esta pelusa observada con el microscopio presenta pequenos bosques devegetalesdel mis mo género en verdad , pero cuyas especies varian segun las sustancias sobre que han nacido. Las unas tienen un tallo ramificado ó simple, esparrarnándose en =bellas 6 compo niendo haces cargados de glóbulos brillantes y colorados echados como al azar ó dispuestos en simetría ; las otras se parecen á mazas, á manchas, á glóbulos, y se rompen para esparcir su polvillo. Estas diferencias constituyen los carac téres de las diferentes especies de mohos. Las capilinas son unas plantas que nacen en grupo sobre membranas, y provistas de un pericarpio pediculado , pi riforme 6 cilíndrico, blanco al principio , blando y traspa rente , que despues se vuelve opaco, sólido, alargado, y en fin una vejiguilla al través de la que se escapan las yemas, y que persisten algun tiempo despues de su diseminacion. A escepcion de una especie, todas las capilinas nacen en grupo sobre membranas. Las capilinas son pequenos cuerpos cilíndricos 6 semejan tes á huevos, trasparentes, blancos y blandos en su primera edad, opacos, sólidos y alargados en una edad mas avan zada, sostenidos en .pedúnculos muy delgados. La parte interior del pericarpio ofrece al principio una especie de membrana, compuesta de fibras enlazadas y muy aproxi madas; pero poco á poco las fibras se apartan y presentan una red, 6 si se quiere una regilla muy fina. El interior está lleno de fibras que cruzan en todos sentidos , y de ye mas semejantes á las de las reticularias y de los mohos, Es., m 430 tas yemas se escapan por las mallas de la red exterior que, apartándose , le dejan libre el paso. Las capilinas no se diferencian mucho de las reticularias y de los mohos , sin embargo su forma cilíndrica , su tejido capilar y suduracion, despues de la seminacion de las yemas, son caractéres suficientes para evitar la confusion. El nom bre latino trichia viene de una palabra griega que significa cabellos. Se conocen algunas especies de capilinas. Los esferocarpos son unas plantas reunidas en grupos so bre membranas ; yemas sostenidas sobre filamentos en un pericarpio blando al principio , friable despues y que se abre irregularmente por todos lados. Parecia haber querido con fundir la naturaleza los mohos, las capilinas y los esfero carpos dándoles dimensiones infinitamente pequenas y ór ganos que escapan á nuestra vista; sin embargo á fuerza de estudio , se han determinado sus caractéres , sus diferen cias, se ha formado géneros y especies. Casi todos los esfe rocarpos nacen en grupos en una membrana absolutamente como las capilinas. Las yemas están colocadas sobre filamentos y encerradas en un pericarpio carnoso al principio friable despues, y que _unas veces se rompe regular, y otras irregularmente. Nunca los esferocarpos son como las capilinas blandos en suprimera juventud, y si la cubierta exterior del pericarpio ofrece en algunas especies una rejilla, se puede distinguir aun este género del precedente por su forma esférica y no cilíndrica. En cuanto á los begines ó pedos-de-lobo , jamás se podrán confundir con los eáferocarpos, considerando que casi siem pre nacen aislados, y no tienen membrana alguna en su base. Raro es que interrumpa atropelladamente la naturaleza la dependencia de los séres. Ordinariamente existen in sensibles gradaciones que fundan los colores de que le ha placido adornar el universo. Se hace perceptible este cui dado lo mismo en los mas pequenos séres que en los mas grandes; no han crecido sus trabajos en razon de las masas. Entre las capilinas y los esferocarpos existe una especie que Bulliard le ha calificado de esferocarpo-medio capilina (sphx rocarpus semi trichioides ) , y le conviene tanto mejor esta denominacion , cuanto efectivamente participa de ambos géneros, y forma la gradacion que los aproxima. Nace este vegetal sobre la lena podrida en la primavera y otono. Muchos piés aparecen acá y allá sobre la membrana de la base. Los pedículos negros y estraidos llevan pericarpios globulosos, cuya parte superior es á modode reja y la infe rior membranosa. Lo interior de la esfera está lleno de file tes entrelazados en forma de red , y en sus mallas es donde está alojado el polvillo. Dicho polvo se escapa por las mallas de la red exterior, pero no en su totalidad ; queda aun una porcion en el fondo del pericarpio que no se disipa sino cuando se separa la cabellera interna, y cuando el pedículo encorva su vértice hácia su base. Formando la parte mem branosa la mitad de la esfera, resiste y se sostiene hasta la total pérdida de la planta. El esferocarpo escarlatino (Spha3rocarpus coccineus) es de un hermoso color escarlata en todas sus partes y se abre como una jabonera. El crisospermo es amarillo y brillante, sostenido sobre un pedículo 6 sesil. El anaranjado es redondo y sostenido sobre un pedículo asulcado en su longitud. El verde es el mas comun y su pedículo está rehenchido en su base. El fragiforme tiene el color de la fresa y sus dife rentes brotes reunidos imitan la forma de este froto. El flo riforme tiene un pericarpio que se divide en lóbulos, y sos teniéndose en el vértice del pedículo, parece ser una flor ynonopetala espandida, So cuentan muchas especies de esferocarpos ; todas cre cen sobre los lenos podridos. El nombre de este género in dica la forma esférica del pericarpio. El pedo-de-lobo tiene globo ordinariamente sesil , lleno de polvo , que se abre por el vértice. Hay muchos pedos de-lobo que tienen la forma y el grosor de una seta grande, que aun á primera vista parece tener la misma consistencia; pero un sacudimiento , un soplo , los reduce á polvo. Los pedos-de-lobo nacen en la tierra ó son parásitos ; raras veces viven en sociedad, como hacen los esferocarpos; son unos globos carnosos al principio y bastante sólidos, que despues se vuelven blandos y pulverulentos ; se abren en su vértice y despiden por esta abertura un polvillo en forma de humo y como él parece difundirse por la atmós fera. Cuando se ha disipado todo el polvillo no queda mas que una cubierta vacía y frágil. Las criadillas de tierra son sólidas y viven en la tierra ; las reticularias se abren irregularmente ; los esferocarpos jamás se hallan aislados y salen de una membrana comun á muchos piés. Los pedos-de-lobo son blandos, friables, y parecen en la superficie de la tierra ; se abren en su vértice de un modo bastante regular, viven aislados y no tienen membrana en su base. No pueden confundirse pues los pedos-de-lobo con las criadillas, con las reticuladas , ni los esferocarpos. No todos los pedos-de-lobo tienen absolutamente la for ma de un globo. Hay entre ellos una especie obvidea (ovoi deum); otra en forma de pera (pyriforrne); y otra es á modo de odre (tariforme, Bull. ) La especie que adquiere mayo res dimensiones es el pedo-de-lobo de los boyeros (lycoper don bovista , Bull. ) es un globo muy aplanado en su vértice y en su base, cuyo gran diámetro tiene comunmente de quince á diez y ocho pulgadas, y algunas veces treinta. Con respeto á su volUmen es muy pequena su raiz. Su carne es blanca al principio , despues se vuelve de un amarillo ver doso, despues finalmente de un moreno claro. Mucho tiempo despues que se ha disipado el polvo, se ha lla aun en la tierra su ancha base, que tiene .mas espesor que en ninguna otra especie, pero no mucho mayor exis tencia. No es raro hallar el pedo-de-lobo de los boyeros, hácia el fin del otono en los baldíos ó bosques antiguos. El pedo-de-lobo estrellado (licoperdon stellatum , Bull. ) merece ser descrito. Es comun en nuestros bosques tallares. En su primer desarrollo parece á una bolita y permanece debajo la tierra. Dos cubiertas componen su pericarpio. La cubierta exterior se hiende en su vértice , se divide en ló bulos que se apartan poco á poco , se arrollan sobre sí mis mosy comprimiendo la tierra cercana, lá entreabre, levan tan interna, y la dirijen á la superficie por un movimiento de elasticidad muy notable. La bolita se halla así sostenida sobre la tierra por los lóbulos que forman otros tantos piés, sobre los cuales está apoyada. Entonces es cuando se veri fica la esplosion , vuela el polvillo, los lóbulos se encorvan hácia la cubierta interior y la cubren como en el orígen. La planta no tarda en destruirse. El nombre de pedo-de-lobo dado á este género, es la traduccion del nombre griego lico perdon. Las nidularias son unas plantas coriáceas, con cúpulas cerradas por una membrana , en el fondo de las cuales hay yemas lenticulares un poco pediculadas, cubiertas de un jugo viscoso. Las nidularias antes de su perfecto desarrollo, tie nen la forma de una pera, y están llenas de un jugo viscoso y cristalino ; poco á poco el vértice se dilata, se ensancha ; por algun tiempo es cerrado por una membrana; se abre fi nalmente esta membrana, y la cubierta se vuelve una coy-, 431 i< neta oval en cuyo fondo hay semillas lenticulares , ó mejor jóvenes nidularias que no esperan sino una circunstancia favorable para arraigar y desarrollarse. Tres especies de nidularias se cuentan , la una está como barnizada en su interior , la otra es lisa por dentro pero no brillante como la precedente ; la tercera tiene surcada su superficie interna (nidularia slriata , Bull. Los hypoxilones son unas plantas coriáceas y casi lenosas, cubiertas algunas veces de polvo; yemas mezcladas á un jugo viscoso, encerradas en pequenas celdillas solitarias aglomeradas. Segun Bulliard, los hipoxilones son monoicos, y este es el principal carácter que los distingue de las variolarias ; pero ?es en efecto, cierto, que haya dado sexos la naturaleza á las especies que componen el género hypoxilon? Las observa ciones que dá á conocer Bulliard no son suficientes, y el raciocinio apoyado en la analogía, nos induce á creer lo contrario. Los hypoxilones y las variolarias son coriáceas y casi lenosas ; sus semillas son infinitas, mezcladas con un jugo viscoso y encerradas en pequenas celdillas. Los hypoxilones nacen sobre los lenos muertos y escogen con preferencia los que se hallan privados de su corteza ; algunas veces son solitarios , mas frecuentemente se hallan reunidos en masa y forman costras muy duras llenas de pequenas celdillas contiguas las unas á las otras. En algunas especies nace de lo interior de cada celdilla un filete mas ó menos alargado. Un solo hypoxilon (hypoxilum loculiferum, Bull. ) se prolonga en filetes ramosos y lleva sus celdillas sobre sus ramos. Acaso se le podria confundir con las cla varias ; :pero estas son fuertes y espesas, y sus divisiones están enteramente cubiertas de celdillas, mientras que los filetes del hypoxilon loculífero son tan finos como cabellos, y las celdillas muy poco numerosas y distribuidas aquí y allí sobre los ramos mejor nutridos y mas vigorosos. En su orí gen, están los hypoxilones cargados de un polvo muy visible, que desaparece cuando envejece la planta. A él mira Bu lliard como vehículo del flúido fecundante. Otras pruebas eran necesarias para dar peso á esta asercion. Este género comprende muchas especies, de las que se componen dos divisiones. La primera comprende los hypo xilones cuyos pericarpios no tienen mas que una celdilla. La' segunda aquellos cuyos pericarpios tienen muchas celdi llas. Hypoxilon viene del griego y quiere decir alrededor de los lenos, porque en efecto estos vegetales se unen alrede dor de las ramas muertas. Las variolarias cuyo nombre recuerda las pústulas de las viruelas, no difieren de los hypoxilones sino porque nacen en la misma corteza y quedan como engastadas en ella. Anade Bulliard que no puede decirse que sean monoicas, pues que no se percibe el polvillo fecundante. El clatro es de sustancia carnosa, esférica ú oblonga abierta de parte á parte en forma de rallo. El clatro perfectamente desarrollado es algunas veces tan rojo y brillante como el coral,. teniendo en subase una volva blanca en forma de cáliz. Esta magnífica produccion es co mun en nuestras comarcas meridionales. Se cria en los bos ques y en los baldíos. El clatro volváceo vive solitario; está agarrado á la tierra por una raiz finísima. En su primera juventud se halla cu bierta por una volva. En una edad mas avanzada se rompe la volva en su vértice y forma una especie de cáliz de mu chos dientes ; la volva de coral aparece , pero no tiene to davía el brillo que adquirirá despues. En su parte interna se halla alojada una sustancia húmeda , compacta , negra , que bien pronto se convierte en una agua fétida ; llegando á verterse esta agua, arrastra consigo el polvillo regenera dor; el clatro continúa creciendo; se ensanchan sus mallas, y la sustancia celular que compone su tejido, toma un her moso color de vermellon ; pero no es este brillo de larga duracion ; el clatro perece poco despues de su desarrollo. Solo una especie se conoce de este género. Clatro viene del griego y significa red. La clavaria es de sustancia lisa, vertical, alargada simple ó ramosa, coriácea ó de consistencia de corcho, carnosa frágil, llevando las yemas en su superficie. Tres ó cuatro especies de este género tienen la forma de una clava ; de aquí el nombre impuesto á todas. Sin em bargo hay una que se divide como las astas de un ciervo ; otra aplanada á manera de lengua; otra que se alarga en láminas ensanchadas, lobuladas en su vértice y reunidas en hacecillo en su base ; otra que se ramifica á la manera del coral ; otra que con facilidad se tomaria por un liquen ra moso; otra que no es sino un filete muy fino ; otra que se prolonga igualmente en hilo, pero cuyo vértice se divide como las barbas de una pluma : otra compuesta de filetes cortos, simples, agudos y muy numerosos, que se parecen á gruesas cerdas, etc. Sea lo que quiera de estas diferentes formas él conser vará su nombre; pero esto prueba como creia Linneo , que los mejores nombres genéricos son aquellos á que no va unida significacion alguna. Por lo demás á cada paso se deja sentir este vicio de nomenclatura, pues que los autores casi nunca han tenido la vista, al tiempo de formar sus géneros todas las especies que podian entrar en ellos. Las clavarias , unas veces son parásitas , otras nacen en la tierra ; sus renuevos son verticales; unas son coriáceas ó de la consistencia del corcho ; otras carnosas y frágiles ; todas llevan sus yemas sobre su superficie , muchas se ha llan cubiertas de celdillas que encierran estas yemas, y se hallan salpicadas de un polvillo como los hypoxilones. Bu lliard cree que estas son monoicas. Las clavarias se dividen en dos grupos. La primera division comprende todas las clavarlas coriáceas ; la segunda todas aquellas cuya carne es tierna y frágil. Estudios fisiológicos. II y Último. DE LA PALABRA. Además de los sonidos formados en el órgano bucal, que tienen un valor musical, hay una multitud de ellos y de ruidos que proceden de los tubos anejos á dicho órgano que, asociándose de diversos modos, constituyen la pala bra , de los cuales algunos sirven para designar los objetos, cualidades, acciones y relaciones. Los idio mas no emplea todos los sonidos que pueden formarse de este modo, por que se encuentran algunos entre ellos que seria muy difícil reunir con los otros. Así que, la mayor parte de los que se asocian con mas facilidad figuran en casi todos los idio mas. Cada uno de estos contiene cierto número de dichos sonidos ; pero ninguno los posee todos, y las diferencias que se observan en dichos idiomas dependen de que em plean mas particularmente los unos, mientras que, 6 no se usan, ó solo rara vez, los demás. A la fisiología pertenece referir los sonidos de la palabra á un sistema natural ; pues cuantas tentativas han hecho los gramáticos para conseguirlo han sido infructuosas, en razon á que sus clasificaciones estaban basadas en cualida des que no son esenciales. En efecto, la distincion de los sonidos articulados, fundada en los órganos que se ha crei do los producian , es viciosa , porque ella reune los que se diferencian totalmente entre sí segun la fisiología"y por que muchos puntos de la boca concurren á la produccion de la mayor parte de ellos. Tales son los defectos que pue den encontrarse en la division , en sonidos labiales, denta les, guturales y linguales, y tambien en la mas sencilla: en sonidos bucales y nasales. Encontramos algo de cierto en el fondo de la clasificacion que se ha formado para los sonidos mudos y para los líquidos ; pero tienen á la verdad mala aplicacion. Ni aun se han estudiado convenientemente las mismas propiedades de las vocales en oposicion con las con sonantes. En general hacen consistir su esencia en que no son mudas, que no se reducen á simples ruidos como las consonantes, pero que nacen de sonidos que se forman en el órgano vocal y son modificadas por la boca. Sin embar go , la diferencia entre las vocales y consonantes es menos considerable, porque á todas las vocales y consonantes po demos hacerlas mudas y reducirlas á simples ruidos, como sucede cuando hablamos en voz baja ; así que, las vocales que suenan no dependen mas que de la consonancia de la voz. Penetrando en la esencia de las vocales y consonantes, la diferencia entre ellas es otra. Un Vicio capital de muchos proyectos de clasificacion natural de >los sonidos de la pala bra, ha consistido en que no se ha reflexionado en la posibi lidad de formarlos sin entonacion, con el carácter de simple ruido que son capaces de tener. Para apreciar bien las propiedades es preciso tomar por base la locucion en voz baja 6 cuchicheo, y buscar despues las modificaciones que pueden depender de la adicion del sonido propiamente dicho, ó de la entonaeion. Siguiendo 432 §€ este camino llegamos á fijar dos séries: en una, las palabras son mudas é incapaces absolutamente de reunirse con la voz, y en la otra, son tan aptas para convertirse en mudas, como para acompanar á la voz. Consiste otra diferencia im portante entre los sonidos de la palabra , en que los unos, producidos por un cambio repentino de la posicion de la boca, solo duran un momento , sin poderlos prolongar ni sostener (strepitus incontinuus explosibus) , mientras que otros salen sin que varela situacion de las partes de la boca, y podemos prolongarlos á nuestro arbitrio tanto cuanto dure el aliento ( strepitus continuus). Todos los sonidos de la pri mera clase son mudos é incapaces de reunirse con la ento nacion , en vez de que casi todos los de la segunda especie pueden asociarse con ella. De esta última combinacion re sultan modificaciones particuiares, mientras que los sonidos completamente mudos 6 esplosivos son capaces de esperi mentar una transformacion cuando se juntan con una as piracion. SISTEMA DE LOS SONIDOS ARTICULADOS MUDOS EN VOZ BAJA, Vocales mudas. 1 a, e, i, o, u, y las vocales nasales a, e, o. Todas estas vocales pueden pronunciarse de un modo bien distinto, ba jo la forma de simples ruidos. Trátase de averiguar si como vocales mudas se parecen á las consonantes de igual clase', ó difieren de ellas, fisiológicamente hablando. Las conso nantes mudas se forman en el tubo colocado delante del órgano vocal , es decir, en la cavidad oral y nasal ; y de penden de ruidos formados por el aire que recorre el con ducto modificado de diferente manera. Pero las vocales mu das se conducen de distinto modo hasta cierto punto, pues aunque aquí no resuena la voz, sin embargo , la caula primera está en la glotis y no en la boca, como nos podemos convencer fácilmente de ello esperimentándolo en nosotros mismos. El ruido que forma una vocal muda nace , á lo que parece, cuando el aire pasa á lo largo de las cuerdas voca les , sin que por esto resuenen. No difiere del que se llega á producir en la glotis cerrando la boca , abriendo la nariz y evitando emitir ningun verdadero sonido, porque estando la boca abierta-, la diferente figura que adquiere el conducto bucal, le modifica de modo que sirve para producir los so nidos a, e, i, o, u. Tal es como nosotros lo consideramos bajo el punto de vista fisiológico. Excerpta. La senda de la vida está sembrada de piedras de escándalo. ADJAID. Los poetas de nuestros días escriben todos como si estuviesen en fermos y como si el mundo fuese un vasto hospital. GOETHE. La prensa es la artillería del pensamiento. El menor dia de la vida de un sábio vale mas que toda la vida de un ignorante por larga que sea. SÉNECA. El amor se parece á la luna : cuando no crece es preciso que mengüe. La humana ciencia consiste mas en destruir anejos errores que en descubrir verdades: los enemigos cíe estas lo son aquellos , no la ig norancia. SÓCRATES. El corazon humano es un abismo sin fondo. POPE. La economía es medio alimento para la vida. La riqueza engendra la pobreza. ? Y por qué? Fuerza es decirlo: rodean sin cesar al poderoso todos losalhagos de la vida, mas é me nos tarde es vencido por la tentacion , cualquiera que esta sea, que acaba por hacerle esclavo de una nueva necesidad y como esta arras tra otra y otras, al fin el rico si logra hacer frente á todas , vese oprimido por mil deberes que su oro le ha creado y le roban com pletamente la libertad. Un hombre esclavo nunca es rico. ** Por lo no firmado ycomo Editor responsable.—Juan Oyeres BARCELONA.—ImPRENTA DE D. JUAN OLIVERES, CALLE DE ESCUDILLEN N.° 0.-186i. >1 433 Filosofía ideal. ESTÉTICA. Por 1. 21.. XII. ARTES HABLADAS. Romancismo 6 epopeya caballeresca. — Historia del romancismo. — Epopeya cómica. Romance. — Novela.— Historia del cuento y de la novela. — Cuentos, fábulas y leyendas poéticas. — Romanzas y batatas.— Poesía dramática. —Nocion y division del drama. Con la antigua epopeya griega contrasta la romántica caballeresca. La epopeya romántica tomó su asuntoy anima cion,de la caballería de la edadmedia. El espíritu caballeresco de la edad media fué incorporado á elementos enteramente peculiares. Religiosidad profunda, fé ilimitada, heroismo impasible, sentidos impulsados al honor, el amor elevado y la consideracion obsequiosa al bello sexo, el espiritual sentimiento de beneficencia para con los desvalidos é infe lices, y la invencible propension á las aventuras animaban toda su esencia , y en realidad de un modo estravagante. Este espíritu caballeresco conduciendo necesariamente á las hazanas de aventuras, abria al génio del poeta un rico ma nantial de asunto épico. El génio peculiar de los tiempos y artes modernas impri mió á este asunto un sello enteramente propio y diverso de la antigua epopeya. Durante la edad media era creencia recibida en el pueblo la existencia de espíritus hechiceros, gigantes, brujas, etc. , autores de todo acontecimiento in sólito y estraordinario. Tales son los que comunmente sir ven de tramoya en la epopeya caballeresca, apareciendo por todas partes en los romances épicos para asirse con po derosa mano á la rueda de la historia, é imprimirle el sello de la mágia. En la epopeya romántica, así como en las artes moder nas, generalmente se hace una especial y preferente repre sentacion de la manera subyectiva. Por todas partes se pre senta la persona del poeta, no solo á efecto de acompanar con reflexiones loc acontecimientos, sino tambien para la coordinacion del conjunto. En la antigua epopeya los acon tecimientos se desarrollan segun el ritmo á ellos inherente; pero en la romántica estos acontecimientos se suceden en teramente segun el capricho del poeta ; todo se halla enca denado mágicamente. Domina un embrollo estudiosamente coordinado de gravedad y burla, de solemnidad y fantasía. La epopeya romántica se asemeja á un laberinto por donde al través del antojo y humorada del poeta, marcha uno acompanado del mismo. Un profesor de artes la compara á una gran fantasía musical , rica en atrevidos pasos y una variedad infinita de enlaces, desenlaces y nuevos .encade namientos. La versificacion de la epopeya romántica es la de estan cias. Como la estancia no permite variedad alguna en los piés sueltos, no es posible adaptarse al objeto como con el exárnetro; pero con todo no carece del reposo y discrecion épicos, y mediante la rara y variada coleccion de sus rimas, sirve de emblema al encadenamiento mágico de la epopeya romántica. La legítima epopeya romántica 6 caballeresca , TOMO III. se formó primeramente en Italia. Su fundador fué Luis Pulci con el Morgante maggiore , en el cual se refieren las aventuras de Reinaldo y del gigante Morgante; pero de un modo sumamente frívolo , mezclando lo sagrado y lo pro fano. En opuestísimo contraste con la petulante ironía de Pulci se halla la característica gravedad de M. M. Bojardo , que en su epopeya no acabada Orlando innamorato repre senta á Rolando como el tipo de las virtudes caballerescas. Con el Orlando innamorato de Bojardó se enlaza el Orlando furioso de Ariosto, modelo de una conpleta epopeya román tica. Tanto el héroe como las persopas accesorias de esa epopeya son caballeros errantes en el siglo de la hechicería y de los portentos romanescos. Orlando mismo , hombre anteriormente mas cuerdo , del amor pasa á la rabia y frenesí. La llama de génio no se debilita en todo el d,ecurso del poema compuesto de cuarenta y seis cantos ; .ay un ardor no interrumpido de poesía infinitamente variada, de efu siones, de espíritu poético fecundo, semejante á la fuerza y verdad de los cuadros naturales, grandeza en cierro modo feroz de imágenes é ideas , y un lenguaje floridísimo con la mayor naturalidad y sencillez. Como sucesor mas feliz de Ariosto , se puede mirar á Fortiguerra , cuyo Ricciardetto se distingue principalmente por la rica invencion , sátira mordaz y representacion graciosa. En la literatbra inglesa merece distinguirse la Reina de las brujas por Spenser,, epopeya alegórico-romántica. En los tiempos recientes puede nombrarse el Don Juan de lord Byron , con cuy) nombre el mismo autor ha intitulado el poema de un héroe moderno. Los franceses enumeran en la epopeya romántica el Olivero de Cazotte, escrito en prosa. De los tiempos mo dernos deben nombrarse los pomas épicos de Creuzé de Lesser: « Los caballeros de la mesa redonda; Amadis de Gaula , y los Pares de Carlo-Magno.» La literatura alemana posee de la edad media un gran número de poemas heróicos , que por up sello mas ó me nos peculiar se distinguen unos de otros y de las posteriores epopeyas caballerescas: al frente de ellos como el mas per fecto se halla la cancion de Nibelungen. El objeto de esta epopeya nacional es el trágico destino de una raza de hé roes que se esterminaron á sí mismos con valerosa fuerza y dominantes pasiones, en .cuyos rasgos fundamentales nos choca sobre todo el brutal origen de la caballería. Varios dichos populares sin duda constituyen el fondo del conjun to; pero han sido aprovechados con una energía caracte rística y reducidos á la unidad épica por un poeta que nos es desconocido. Todo el poema está dividido en dos partes, 55 434 la primera de las cuales contiene el destino de Sigifredo , y la segunda la venganza de Krimildo. La Lamentacion ana dida á la cancion de Nibelungen , es de origen posterior, y de un valor poético que no puede compararse con el de aquella. Con esta epopeya trágica forma contraste la místi co-alegórica , cuyo asunto segun tradicion es san Gral. Fué desempenada por Wolfram de Eschenbach , conforme á los modelos provenzales ; pero obtuvo una rica y nueva repre sentacion por Parcival y Titurel , del último de los cuales además de dos fragmentos, nos han quedado solamente un complemento y retoque de autor posterior, Lohengrin , de poeta desconocido , forma el remate de esta série de fábu las. Aun es muy notable el Libro de los héroes, coleccion de varios poemas caballerescos conforme á las tradiciones pa tricias , cuyo foco histórico es el tiempo de Atila y de las correrías de los pueblos : entre sus autores se distinguen particularmente, Enrique de Ofterdingen y Wolfram de Eschen bach. Entre los épicos románticos modernos de Alemania escede á todos Wieland con su Oberon , magistralmente redactado. Además se ha dado á conocer por Idris y Zenide , El nuevo Amadis , Amor y Amor. A Wieland han seguido sin igua larle N. II. Nicolay (Ricardo y Melisa, Galwina , Zerbin y Bella, etc. ), Alxinger (Doolin de Maguncia, Bliomberis), Fr. Aug. Muller ( Ricardo corazon de leon , Alfonso Edel berto el salvaje) , Ernesto Schulze en su Cecilia y en la Rosa encantada, se ha distinguido por la amabilidad, ternura y harrnoniosa versificacion. Tambien son de mencionar del baron de la Motte el Fouqué , la Corona, los Viajes de niodolf,, etc., de Doenniges Wineta ó los Reyes marítimos de Jomsburg , de Durbach el Castillo de Rappoltstein , de L. A. Frankl el Cristóforo Colombo. En los tiempos modernos el campo épico ha recibido en Alemania un ensanche peculiar, mediante la epopeya idíli ca cuyo tipo sin embargo ya fué dado en la Odisea. Se caracteriza principalmente por la ingenuidad, y desde luego se diferencia del idilio por la estension é interés de la ac cion. Son modelos en este género Herman y Dorotea de Goethe , y Luisa de Vosz. El primero es manifiestamente superior al segundo ; pues en aquel á nuestra vista se des arrolla la vida en movimiento, al paso que en el otro todo es mas representado con una existencia tranquila : en el primero con el interés del padre de familias, se combina el del ciudadano público , mientras que el segundo se limita enteramente al interés del padre de familias. Tambien debe nombrarse el Partenais de Baggesen. En punto á poesía épica de las demás naciones europeas, en general deben nombrarse los siguientes. Entre los ho landeses: los hermanos Willem y Onno Zwir van Haren ; aquel por su romántica epopeya Gevallen van Friso , y éste por su epopeya patricia los Geusen. Entre los dinamarque ses, OehlenIchlagel por su poema heróico patricio Hrolf Krake y por su epopeya Los dioses del Norte. El noruego C. II. Pram adquirió nombre con su poema heróico Star kodder. Entre los suecos: Gyllenborg: Cárlos X: espedicion por el mundo ; Isaias Tegner: Frithiof ; y Stagnelius : Wla dimiro. Entre los polacos: Mickiewicz: Conrado Wallenrod, y Pan Tadeusz (esto es, senor Tadeo ). Entre los rusos : Cheraskoff,, por dos grandes poemas épicos sobre la con quista de Kasan y sobre Wladimir el Grande. Parodiando la legítima epopeya se produce la cómica. En esta con el tono solemne y forma de epopeya, se ha hecho un uso burlesco para objeto pequeno en sí ó enteramente ridículo. Las mas notables de este género son las siguien tes: La Ratracomiomaquia , en que se ha cantado entre las ranas y ratones una guerra con toda la dignidad épica que en la Ilíada la guerra entre griegos y troyanos : comun mente es atribuida á Hornero. El cubo robado , del italiano Alejandro Tassoni : fundándose en la tradicion popular de que los modeneses en una guerra con los bolonios les ha bían robado un cubo de madera , fué ocasion para referir muy cómicamente nuevas hostilidades. De los tiempos mas modernos pertenece á este género el poema de Casti : Los animales hablando. La Gaiomaquia de Lope Felix de Vega Carpio , una de sus mejores obras, y la primera. entre las epopeyas cómicas de los espanoles. El Facistol del poeta francés Boileau. El objeto del poema es una ridícula reyerta entre el tesorero y el chantre de una iglesia de Paris, sobre el lugar que debia ocupar en el coro un facistol. El Vert Vert del poeta francés Gresset , 6 destino de un papagayo en las monjas de la Visitacion. Voltaire, Junquieres y Pa lissot. Iludibrds, del británico Butler, sátira contra los in dependientes y presbiterianos , que produjeron en aquel tiempo muchos disturbios en Inglaterra: la idea capital está tomada del Don Quijote. El robo de los bucles , por Pope, querella motivada por unos mechones de cabellos cortados y sustraidos; abunda en agudezas. La Dunciada del mismo es mas satírica que cómica. La botica de los pobres por Garth. En la literatura alemana son dignos de especial mencion los siguientes: de Zacharia , El Matan, las Metamórfosis, el Moquero, el Faeton , Murner en el infierno, la Lagosiada y Hercinia ; de Uz la Victoria de Cupido ; la Guillermila de Thummel y como disfraz épico la Eneida de Blumauer,, Reineke Fuchs , la Cinalopecomaquia, etc., pertenecen mas bien al dominio de la fábula. Las especies de poesía análogas á la epopeya son el ro mance , la romanza y la balata. El romance deriva su nom bre de la Misma palabra que sirvió para significar la lengua vulgar insensiblemente resultada de la mezcla del idioma latino con el de los pueblos que vencieron á los romanos. Los trobadores escribieron sus fábulas en esta lengua, de la cual sus mismos poemas recibieron el nombre de romanos. El romance es como la epopeya, la represen tacion poé tica de una historia, en que se patentiza la vasta estension de un mundo entero ; y por lo mismo el romance tambien es rico en episodios como la epopeya. En ambos descuella una persona capital , un héroe. No obstante, el héroe épico es solo un miembro en la gran cadena del conjunto ; pero el romántico toma parte en todo , es el alma del conjunto, el centro moral , desde cuya profundidad todo nace y se desarrolla. En el héroe romántico hay propiamente un es píritu característico que es viviente y activo , un espíritu característico que lleva consigo los gérmenes de un mundo completo , y los distribuye como tales en una infinita mu chedumbre de hechos y acciones. Esta vida infinita y libre en que se descompone un espíritu característico, es lo que en sí comprende y representa el romance. El principio animador del héroe romántico es el amor ; por él son motivadas todas sus acciones , que siempre ma nifiestan una vida 'íntimamente escitada por dicho senti miento. Este amor es de un carácter que no rara vez acér case á aventura y una aventura precipita. Así es que no sin fundamento se ha comparado el romance á un ensueno. El romance nos arrebata como este de las relaciones comunes de la ordinaria vida terrestre , y nos trasporta á un mundo en donde todo se mueve con mucha suavidad , y se respira un airemas benigno. Donde un espíritu romántico respira. donde todo es motivado por unromántico amor, todo tiene un colorido mas afable y mas hechicera forma; estamos so w 436 g< bre la tierra y no nos sentimos unidos á ella ; nos hallamos entre hombres , pero no esperimentamos en ellos las usua les maneras de pensar y sentir, y los vemos como suspensos entre las maneras terrestres y sobrenaturales. El romance dá principio con un acontecimiento sencillo. Si en los umbrales del romance nos afectase una pasion de masiado fuerte , el lector retrocederia atónito ; pero á la manera que el silencioso manantial luego que ha partido del seno de la tierra se abre cada vez mas anchuroso paso , adquiere un cauce mas dilatado , y por último se desparra ma en una inmensa mole de agua , en los propios términos procede el romance; pues aquel sencillo acontecimiento , con que dé principio el romance, es sumamente fecundo en SUS consecuencias. Desde luego unos acontecimientos siguen á otros , y los precedentes llevan en sí constantemente los gérmenes de los subsiguientes, de forma que en el romance todas las cosas aparecen como los eslabones de una cadena, asidas entre sí con una necesaria conexion. A medida que el romance adelanta, crece la significacion é importancia de su contenido ; todos los elementos de la gran vida , la cien cia-, la religion y las artes se presentan poco á poco y se entrelazan con el tejido de la historia, en lo cual se hace mas 6 menos patente que el núcleo del romance, es unat ríocion filosófica trasformada por la vara mágica de la poe sía en un objeto figurado y susceptible de contemplacion• Por lo que hace á la representacion en el romance, los sucesos aislados que en sí comprende, Se desarrollan unos de otros coi) calma., y siguen una marcha uniformemente sos tenida. A la manera que el poeta épico, tambien el román tico , se sobrepone á los acontecimientos como un ser es pectativo , de nada se afecta y permanece del todo indi ferente para con su héroe. En virtud de esta absoluta indiferencia, el poeta con ánimo impasible se para en todo, y todo lo trata con igual aficion , de manera que origina en el romance .no solamente la mas elevada claridad y circuns peccion , sino además la mayor calma, un sumo equilibrio y unIformidad. En el romance tambien como en la epopeya solo el suceso habla siempre con nosotros y no la subyecti vidad del poeta; y por esto no hay para el romance mas adecuada forma que la narrativa, aunque tampoco escluye la dialogal y epistolar, haciéndose en consecuencia ora mas épico, ora mas dramático 6 lírico. La medida silábica mas uniforme de los modernos es la estancia, aunque por opo nerse á toda variedad de piés no es la mas adaptable al objeto, ni consiente en ir tan hermanada con él como el exátnetro : por tanto , el romance está sujeto á prosa. Sin embargo, en este caso debe remontarse sobre la prosa co mun por medio de una espresion avivada y florida con el grave ritmo, bella construccion de períodos, etc. Así como hay epopeya cómica tambien existe un romance cómico. La epopeya cómica se obtiene parodiando la epopeya legítima; mas no así el romance cómico, el cual comprende 'el lado ridículo de la vida , idealiza lo ridículo. Por otra parte puede tambien ser ora puramente cómico, ora mas satírico ó bufonesco. Tarnbien segun lOs varios aspectos de la vida que particularmente predomina en el romance, se diferencian 'los sentimentales, los viajantes , los pastori les, etc. Los romances que se proponen un fin esterior y ajeno, como los llamados didácticos y pedagójicos, no tienen valor alguno artístico. El romance histórico, segun fué manejado en los tiempos primitivos, cuando la historia y poesía cor rian parejas y eran ambas referidas á designios esteriores , regularmente no desempenaba suficientemente las condi ciones de historia y las de arte, y por tanto hubo de ser desechado por ambas como un bastardo. Pero es muy di verso el romance trazado sobre un fundamento histórico, y en el que es comprendida la determinada realidad poéti ca, modulada y enteramente vertida en poesía. Despivsán dose un mundo entero a nuestra vista en el romance , no solatnente permite los episodios sino que hasta los hace in dispensables. Si el episodio por decirlo así es independiente, aparece como un poema que subsiste por sí y toma el nom bre de novela. La novela no es mas que una representacion concebida en prosa de acontecimientos de la vida aislados, desprendidos unos de otros, y de interés humano mas 6 menos general, y en la cual la accion abraza solo un corto pero determinado período : en este sentido un romance puede constar de una série de novelas. Originariamente fué la novela entre los italianos una anécdota graciosa y al vivo representada , nueva 6 á lo menos contada con novedad. De la literatura árabe deben citarse como romances : de As mai , Vida de Autar; de Hariri , El Makamat y de Abubekr Ebn-Thophai , El hombre de la naturaleza. En tiempos recientes se han dado á conocer tambien mu chos romances chinos, traducidos por ingleses y franceses , como El Parlafectado 6 Historia de Sungkin , por Thorns ; la Corte china, en verso , por Thoms ; n-kino-li , ó los dos bellos primos , novela china , por l'horas; la Union afortu nada , romance, por Das is; Novelas chinas, por Dívis; Cuentos chinos, traducidos por Davis , Thoms, d' Entreco lles, etc., y publicadas por Abel-Rebusat. • Los griegos y romanos no conocieron el verdadero ro mance. Sin embargo , deben citarse aquí muchos trabajos de escritores griegos de secundaria antigüedad, y conocidos bajo el nombre de eróticos como Aquiles Tacio , De amori bus Elitophontis et Leucippes; Heliorioro, Acthiópica ; Longo, Pasioralium de Daphnide el Chloe , Lib. iv ; Xenoforite Efeso, Amores; Chariton, De Chaerea et Calirrhoe; Eustatio de Ismeniee etismenes amoribus ; Alcifron y Aristeo , Cartas. Tambien pertenecen á este género algunos escritos de Lu ciano, y de la literatura romana el romance satírico de Apuleyo De asino aureo. Ya en el principio de la edad media encontramos casi si multáneamente en todos los pueblos en cierta manera cul tos, una série de romances caballerescos, la mayor parte en discursos métricos: pero este romance no alcanzó su perfeccion artística, hasta Cervantes. Su pon Quijote, es el mas grandioso modelo de un romance cómico. La eradicion. el conocimiento del mundo y de los hombres, los arranques graciosos y joviales, la inagotable sátira, se hacen objetos de disputa y lucha acerca de su preferencia : cual cómico, su burla é ironía son á la par una verdad inmediata, y como fantástico es la vestimenta del mas profundo talento; por entre la mas completa locura, brilla la mas fuerte sabiduría. Cervantes además compuso el roman pastoril de Galatea, Pérsiles y Segism,unda , y doce novelas. A continuacion de él merecen nombrarse Don Francisco de Quevedo y Ville gas, Historia de la vida del Gran Buscon ; y Hurtado de Mendoza, Vida del Lazarillo de 'formes. A los espanoles siguen los franceses, entre quienes de jando aparte numerosos romances antiguos, se distinguen Prevot Exilies, Historia de Cleveland , el Dean de Kille rine, Historia del Caballero de Grieux y de Manon ; de Mari vaux, Mariana, el Labrador afortunado y Farsamon ; Sage, Historia de Gil Blas de Santillana , Historia de Este vanillo Gonzales y el Diablo cojuelo; Claudio Próspero Jol got de Crebillon , el. Sofá, EsiravíOs del corazon y del espíritu, etc. J. J. Rousseau , Julia ó la nueva Eloisa ; Vol taire , Cándido, Zadiy, Ifficrómegas , etc. ; Marmontel 436 tc Belisario , los _Incas; d' Arnaud ; el conde de Tressan ; Flo rian , La Galatea , Estela, etc. ; Bernardino de Saint-Pierre, Pablo y Virginia, la Cabana Indiana; Chateaubriand, Atala, Ranato , Natchez , etc. ; Salvandy, Don Alonso; Víctor Hu go, Han de Islandia , Bug-Fargal , El último dia de un sen tenciado , Nuestra Senora de Paris ; Nodier , Juan Sbogar, Teresa Aubert , El rey de Bohemia y sus siete castillos , etc. ; Alfredo de Vigny , y otros. Entre las poetisas francesas de romances , son dignas de particular mencion Graffigny,, Cartas de una peruana ; Riccoboni, Ernestina , Cartas de Catesby y del marqués de Cressy ; Lafayette , La princesa de Cleves ; Genlis , Adela y Teodoro , Los caballeros del Cis ne , Las madres rivales, La senorita de Clermont , etc. ; de Stael , Delfina , Corma, Krudener, Valeria; Cottin , Mal tina, Amelia, Mansfield, Isabel, Matilde; Marquesa de Souza, Adela de Senanges , etc. En Italia se ha cultivado principalmente la novela , con la cual Boccaccio adquirió gran fama. Su Decaynerone es una coleccion de cien novelas. Siguiéronle Sacchetti, Bandello, Giovanni, Cinthio, Sansovino, Stroparola , Casti , Césari y otros. El verdadero cuento no ha sido cultivado por los ita lianos hasta los tiempos modernos, principalmente por Ugo, Fóscolo, Ultimo lettere di Jacopo Ortis; Manzoni , I Promessi Spossi ; Rossini, La monarca di Monza, Luisa Strozzi , Apoglio , Ettore Fieramosca ; Verri, Notti romane al sepolcro de Scipione. Los ingleses no solo poseen una gran riqueza de romances, sino que además entre ellos este género de poesía adquirió un alto grado de perfeccion. Cuéntanse en tre los mas sobresalientes de sus romanceros á Richardson por su Pamela, Clarisa, y Grandison; Fielding , Tom Jo nes , Amelia y José Andrews : Sterne , Tristran , Shandy,, Viage sentimental por Francia é Italia; Smollet , Rodrigo Random ; el peregrino Pickle , La espedicion de Humfredo Klinker ; Goldsmith , el Vicario de Wakefield ; Horacio Walpole, El castillo de Otranto : Mackenzie , El hombre de sentimientos, El hombre del mundo ; Cumberland, Arundet , Juan de Lancaster, Henry.; Godwin , Caleb Williams, Saint Leen, Fletwoot; Lewis, El Monje, Moore, Zeluco , Eduar do; Holkroft , Ana Saint-Ives , Hugo Trovador y Gualtero Scott , el mas fecundo de los novelistas ingleses, que con sus novelas históricas estableció un nuevo género. Entre los muchos imitadores son dignos de particular mencion Hora cio,Smith y T. Colley Grattan. En el americano Cooper, en los irlandeses Banim y Griffith , así como en los escoceses Juan GnIt , Jacobo Hogg y Alan Cunningham , ha nacido juntamente con el elemento histórico, la pintura de una de terminada nacionalidad. El americano Washington ha com binado en sus originales representaciones, la alegre festividad con una soltura y vivacidad características. Ocupa el primer lugar entre los modernos poetas novelistas E. L. Bulwer,, quien, juntamente con lord Normamby ( conde Mulgrave) ha comprendido de nuevo el original de las novelas nacio nales familiares, y suministrado escelentes cuadros de clases determinadas de la sociedad , y principalmente de los ran gos superiores. Entre las poetisas merecen especial encomio d' Arblay (en otro tiempo Miss Burney ) , Robinson , cliffe, Carlota Smith , Edgeworth y Poder. En Alemania ya desde la edad media se formó una série de novelas populares, por las cuales se rigió mas ó menos la novela moderna. Desde la segunda mitad del siglo ante rior, adquirió la Alemania insensiblemente una gran rique za de novelas y cuentos; entre cuyos autores se distinguen principalmente Wieland , Agaton , Araspes y Pantea , Don Silvio, Diógenes de Sinope, etc. Goethe, las Pasiones de Wer ther , el Aprendizage y peregrinacion de Guillermo Meister , Los parentescos electivos; Schiller , el Visionario ; Klinger,, Dámocles, Vida de Fausto, sus hechos y bajada á los infiernos, Historia de Rafael de Águila , etc.; F. R. Nicolay , Vida y opiniones de Sebaldo , Nothanker de Sempronio Gundi bert, etc. Schummel, Spitzbart , el pequeno Voltaire , J. G. Muller, Sigifredo de Lindenberg, Novelas cómicas ; Lafontai ne , Poder del amor, Rodolfo de Werdenberg ; Jacobi, Woldemar ; Heinse , Ardinguelo , Hildegardo de Hohenthal; Thuinmel , Viage á las provincias meridionales de la Fran cia ; Jean Pablo , Hespero , Quinto Fixlein , los Ramilletes de • flores , frutos y espinas , el Valle de las campanas , el Dean jubila*. , Titan , Los anos de las plagas , etc. ; Tieck, Emigraciones de Sternbald ; Novalis , Enrique de Ofterwin gen, ErnestoWagner, los Pintores viajando , etc. ; el conde Benzel-Sternau , el Becerro de oro , el Convidado de pie dra , el Viejo Adan; T. Mugge; H. Konig, etc. En la novela han aventajado á todos Tieck y Steffens. Al mismo tiempo han presentado ya cuentos , ya novelas , Loben , Arnin , F. Horn , W. Alexis , Hauff , Tomlitz , L. Schefer , Van-, der-Velde , Spindler,, Sternberg, y otros. . En Holanda el romance ha sido felizmente cultivado por E. Bekker y Ágata Deken. E. María Post y A. Loosjes. Entre los dinamarqueses la novela ha sido felizmente cul tivada en particular por Carlota Viehl, K. L. Rahbek, L. Kruse , Luisa de Lindencrone y S. Blicher. La literatura sueca posee las novelas de Palmblad ; romances de Goma lius, del conde Sparre y de un desconocido : Snapphanarne y La última noche en Ostwalde ; y la senorita Premer se atrajo grandes aplausos con sus Disenos de la vida cotidiana. De las novelas rusas modernamente se han dado á cono cer en otras lenguas M. Sagoskin , Los rusos en 1612 ; T. Vulgarin , N. Gretsch y otros. Entre los polacos se han distinguido corno poetas de ro mances, Niemcewiz y Juan de Tenczyn : Barnatowicz, 11ra lencz , y Poyala ; el conde Skarveck , Yarlo ; y Massatski, Pan Patotolik , fiel pintura de la noble Lituania actual. Entre los griegos modernos tiene celebridad Alejandro Sut zos , El Proscrito del ano 1831. Tambien diferenciase comunmente de la epopeya, del cuento y de la novela la narracion poética, esto es, la re presentacion contemplable de una idea estética bajo la for ma de un acontecimiento ó accion de interés menos consi derable y universal, y por consiguiente de estension mas reducida. Tratándose del mas y del menos, fácilmente se comprende que este género de poesía es susceptible de mu chas gradaciones, que muchas veces puede aproximarse al mas elevado punto de la legítima epopeya y del cuento. Sin embargo , posible seria establecer una línea fija de demar cacion entre la narracion poética y la novela, pues como aquella ha.de ser redactada en metro , esto basta para di ferenciarla específicamente. En cuanto al tono, la narracion poética puede ser grave y aun trágica ó burlesca y cómica, y en este último sentido festiva ó satírica : tambien puede ser idílica, sentimental, etc. Por lo que hace al asunto pue de ser tomado de la historia ó enteramente fingido. Si es contenido de la narracion es una trama portentosa, urdida con ilimitada libertad de la fantasía , y en la cual lo natural y sobrenatural se bailan entre sí combinados de un modo misterioso, de modo que sin embargo el conjunto de las animadas formas míticas sea susceptible de una inmediata alusion á las potencias naturales y morales, tendremos en tonces la Conseja. La leyenda es un modo particular de nar racion sencilla y llana de un acontecimiento admirable de índole religiosa, y en especial de los pertenecientes á los primitivos tiempos de la iglesia cristiana. >2 /37 Los orientales poseen privativamente un gran caudal de consejas. Conocida es la coleccion árabe de Las Mil y una Noches , procedente de los tiempos mas remotos , y com prensiva de elementos indianos , persas y árabes. J. de Hammer y despues de él G. S. Trebutien han tradu cido al francés un considerable número de consejas moder namente halladas en Egipto. Tambien pueden ser clasifica das en este género las narraciones eróticas de la literatura griega y romana , citadas anteriormente , como igualmente la narracion de Hero y Leandro atribuida á Muszeus, el poe ma histórico de Silio Itálico y de Claudio ; pero exigen ser aquí mencionadas en especial las Metamórfosis de Ovidio. La época moderna es rica en narraciones poéticas. Entre los ingleses sobresalen en el género sério Mallet, Goldsmith, Ferningham y lord Byron ; en el género satírico y cómico Chance , Dryden , Swift , Prior y PoPe. Entre los franceses son notabilísimos ene! género sério d' Arnaud, St. Lambed, Mery y Bartelemy; en el género festivo y cómico Lafontai ne , Grecourt , Piran , Voltaire y Dorat. A la edad media pertenece en aquel pais los 61 ontes y Fabliaux, Tambien la literatura alemana , ya en la edad media poseia muy bue nas narraciones, consejos y agudezas. Entre los narradores alemanes modernos se han distinguido muchos poetas y va rios en ambos géneros á la vez : Geillert , Hagedorn , Eva risto Kleist, Wieland , Ernesto Schulze , Rost , Nicolay,, Langbein (agudezas), Enrique de Kleist, E. T. W. Hoff mann y otros. Además de las consejas populares de los ale manes por Musaus, son dignos de nombrarse en los tiempos modernos las de Tieck. Entre los poetas de leyendas mere cen una distincion Herder,, Goethe , A. Schlegel , Uhland , Bail y otros. Kosegarten dió una completa coleccion de ellos en dos volúmenes, y á él sucedieron Fouqué y Amalia de Imhof con su Almanaque de dichos y leyendas. Pfeffel, Lang bein y otros en los tiempos modernos, han imitado el tra bajo de las leyendas burlescas ensayado con felicidad , por Hausachs. Entre los holandeses son dignos de especial mencion Isa bel Bekker y Ágata Deken, Bellamy , Bildervijk , y en una época muy reciente Lennep, con especialidad en las leyen das. En la literatura dinamarquesa tienen derecho á singu lar conmemoracion las narraciones cómicas de Wessel, Tode, Pram, Cristoffer, Brunn y Baggesen. En el contenido es análogo al romance la romanza, que consiste en una representacion lírico-romántico en tono po pular, y acompanada de una música sencilla. La música de los instrumentos de cuerdas que maneja el cantor, hace resonar en los oidos de su bello ídolo las mismas aventuras que los romances acostumbrados en el norte de Francia. El asunto de la romanza es sacado del mundo moral ó del mundo histórico de los tiempos caballerescos , etc. , y se complace en lo terrible y portentoso. Sus maravillas llevan inmediatamente consigo el crédito , pues están fundadas en el sentir popular dominante de la época á que se refieren. El cantor se vale únicamente de lo histórico para espresar á su sublime amante las sensaciones de su corazon ; y por tanto en la rigorosa acepcion , la romanza es una espresion de sentimiento ; pero este sentimiento no está representado en ella por-sí mismo é inmediatamente , sino solo de un modo inmediato por intervencion de la histórica: es una lírica narracion, narracion en cuanto al contenido, y lírica en cuanto al atavío y forma. No pudiendo un poema narrativo, de naturaleza épica, lle var en sí el animado rapto•de la oda, exijiendo la narracion su íntimo enlace objetivo , es ahuyentado el atrevido vuelo de la oda , y moderado el lírico entusiasmo de la romanza. La balata deriva su nombre de la danza (bailo en italiano), y significa propiamente un poema en el que se puede' dan zar. Originariamente fué una misma cosa que la romanza. Despues que en tiempos posteriores los franceses , aficiona dos en general al estilo cónico , presentaron tambien poe mas satíricos y cómicos en la forma de romanza y se dife renciaron una de otra , y se aplicó el nombre de romanza á los poemas de este género , siempre que su contenido fuese burlesco y cómico*, y en el caso de ser de carácter sério y trágico recibian el nombre de balatas. Esta diferencia entre la romanza y la balata hállase admitida con tan poca gene ralidad como otras balatas que se usan en naciones del norte bajo la forma de canciones populares narrativas, en las cua les si se nota forma meridional, se denominan romanzas. En general , apenas puede fijarse una positiva línea de distin cion entre ambas composiciones , cuya diferencia es mas ó menos arbitraria. Tampoco parece limitarse la tendencia de la romanza enteramente á que el cantor esprese los senti mientos de su corazon por medio de la histórica á su subli me amante : mas bien el destino primordial de ella, parece haber sido conservar la memoria de un acontecimiento entre las tradiciones del pueblo. La romanza ó balata pertenece enteramente á la sociedad moderna. Su origen ha de buscarse en los espanoles, quie nes sacaron esta flor de las semillas de su propio espíritu y para la cual ni raiz ni yema recibieron de los árabes. Enu merar los poetas romanceros espanoles seria igual á presen tar la lista de todos sus poetas. Como jefe principal de todos figura el Cid. Pertenecen á las mas notables colecciones las siguientes: Romancero general. Medina del Campo, 1602. Romanceros publicados por D. A. Duran, Madrid en el ano 1828-29-32. Romances é historias del Cid. Lisboa, en el ario 1615. Romancero é historia del Cid. Madrid , 1818. En Escocia é Inglaterra desde muy temprano estaba pre ferentemente arraigada la balata sério-trágica. Se conocen varias colecciones completas de romanzas y balatas , ingle sas y escocesas. Los poetas modernos de romances y balatas son Rown , Gay, Tikell , Shenstone, Mallet , Goldsmith Percy , Cartwright , Scott y otros. Para los franceses sin duda ya desde el renacimiento de las letras fué conocida la romanza, si no precisamente con este nombre, lo fué con respecto á su esencia ; tenían poemas de este género, aun que con denonainacion diversa. Sin embargo; con el tras curso del tiempo llegó á estinguirse entre ellos esta suerte de poesía. Fué de nuevo vivificada indudablemente por in flujo de la ópera cómica ; cuyo carácter se patentiza tambien en la romanza francesa. Los mejores poetas franceses de romanzas son : Moncrif,, Fentry,, Fabre , d' Englantine , Marmontel , 13erguin; y de la moderna escuela romántica Victor Hugo. El génio de las artes alemanas ya desde los primitivos poemas, acreditó tanta estension y vuelo de energía estética, como flexibilidad para las variadas formas de la poesía. Existen antiguas balatas alemanas de mucho vigor y gracia, aunque por los alemanes de aquel tiempo no habian reci bido otro nombre que el de canciones. En los tiempos mo dernos pertenecen á los principales poetas de romanzas y balatas Burger,, Voss , Holty , Goethe , Schiller , el pintor Muller , Fr. y A. W. Schlegel , Tieck , Schwab , Uhland , Ruckert , Chamisso , Zedlitz , Lenau , Freyberg , Eichen dorff,, W. Alexis , Enrique Wenzel y otros. Las balatas dinamarquesas son conocidas principalmente por una traduccion que de ellas hizo el alemanW. A. Grimm, Heidelb. 1811. En este género debe referirse á la literatu ra sueca la Frithjofsage, por Isaías Tegner,, que propia-. N 438 mente consiste en una série de balatas. Además existe una coleccion de antiguas balatas , consejas y agudezas suecas, que ha traducido al aleman Mohnike. Entre. los polacos merecen distinguirse sobre todos Adam Mickiewicz y Casi miro Brodzinski. . El drama concuerda con la epopeya en que al modo de esta es una accion poética representada de donde ha recibido su nombre (3pap.a , accion). Por otra parte hay sin embargo entre ambos una terminante difer,:ncia,etanto por lo que hace a la forma como relativamente al asunto. Si admiti mos que en el drama la accion debe dominar mas bien como aparicion de la voluntad y en la epopeya el suceso debe presentarse como óbra del destino y de las circunstancias, no estableceremos entre ambos una línea de demarcacion segura y absoluta. En la tragedia griega que miramos cual modelo en este género, no rara vez aparece en lugar de la libertad el destino, decidiendo y guiando la accion del hé roe trágico. En la epopeya segun hemos visto, la accion es universal y por ella se ha de fallar el destino de toda la humanidad ó de una nacion entera ; en el drama la accion capital es in dividual é interésase no mas que el destino de una sola persona, pues, la contestura dramática es incapaz de una accion universal. En la epopeya la accion manifiesta la unidad impertur bable , la conformidad absoluta de la libertad y de la fata lidad', y ante nuestra vista intelectual se nos presenta como espejo, en el cual vemos la esencia de la historia del mundo como dentro de una imagen en miniatura. En el drama la accion muestra la lucha de la libertad y fatalidad ; y enton ces verdaderamente aparece la accion con su carácter pro pio : el drama es la representacion de una accion individual en lucha efectiva en el verdadero combate, de la libertad con la necesidad. El poeta dramático no representa la ac cion como si en calidad de consumado conjunto perteneciese al abismo de lo pasado ; espónela en su actuacion mas pró xima, y en todos sus determinados momentos sucediendo la accion por si misma en toda su realidad , y de presente á nuestra vista. En el drama vemos nacer la accion misma, hacerse sus nudos , desplegarse insensiblemente y desenla zarse: la representador) en el drama es inmediata. Sin duda el poeta épico aprovecha tambien toda ocasion de representar la historia con animada presencia ; pero ge neralmente se presenta él mismo como narrador del acon tecimiento. En el drama ei poeta es enteramente invisible, desaparece y en su lugar introduce otras personas, á quie nes dota con toda la riqueza de su ser, y con cuyas perso nas efectúa precisamente la accion. De consiguiente el dra ma tambien existe por sí corno un mundo que se dirije á sí mismo y se contiene en su existencil. El poeta forma un coro de personas en quienes pone la accion atribuyendo á cada una de ellas en la misma, una parte, que deben desempenar por sí, á fin de c.ompletar el todo. Pero el vínculo de los hombres vivientes en sociedad es el lenguaje, por cuyo solo medio pueden influir mútua mente sobre sí y comunicarse por la conversador) sus pen samientos , sensaciones, designios , planes , etc. Por tanto, la accion en el drama necesariamente es encadenada por el diálogo. El drama es la representacion inmediata de una accion individual con la forma de lenguaje, manifestando en sí una lucha efectiva, un combate verdadero de la liber tad con la fatalidad. El diálogo del drama debe ser caracte rístico; y el mismo drama además de lo visible de la accion, es preciso que tambien ponga de ella presente lo que es invisible; porque nosotros hemos de comprender no solo el hecho , sino hasta las intenciones , designios , afectos y pa siones de las personas. Desde luego vérnoslas propiamente obrar si comprendemos su estado interior , de que manera desean ó esperan , como son impelidas por sus sensaciones y afectos , como emplean sus fuerzas , etc. Pero cada sensa cion , cada afecto y pasion tiene su lenguaje propio , y en cada edad , sexo y estado, el colorido y lenguaje, 6 la sen sacion y pasion , son de suyo tan diversos que. bastan á dis tinguir con propiedad un estado de otro , un sexo y edad. Por tanto, el lenguaje despues de ser adecuado á la sensa cien y pasion , tarnbien se debe apropiar á la singularidad que les presta el estado, edad y sexo. El drama no escluye el monólogo. Sin embargo, cons tantemente debe justificar por un altísimo grado de afecto el lugar que adopta en semejante caso; pues solo cuando ha llegado un afecto al mas alto grado de fuerza, el hombre sale de la unidad dé su propia existencia para hablar consigo mismo ó departe con las visiones, por quienes habla con las personas ausentes como presentes. Diderot dijo muy bien del monólogo que es para la persona un momento de agi tacion ; pero el monóiogo no se puede prolongar atendido á que todo impetuoso movimiento del ánimo es solo de tran sitoria duracion. Para toda accion requiérese tiempo y es pacio, pues en alguna parte ha de pasar y ocupar determi nados momentos, de donde nace el requisito de un lugar para la escena. 'El espacio del escenario sobre el cual es re presentada la. accion, está limitado en un lugar muy reduci do, y la representacion no escede de algunas h'oras, en tanto que en muchas acciones se estiende á mucha mayor am.- plitud de lugar y tiempo. ?De qué manera podrá el poeta dramático desempenar su cargo? ?Les será lícito durante la. representacion alterar el lugar.de la accion y abreviarla re duciendo la duracion de la representacion , ó bien será pre ciso que haga suceder en el mismo lugar lá accion toda, y que ponga la duracion de la representador) en exacta uni formidad con la de la accion ? Segun Aristóteles, durante la representacion de la accion, debe permanecer toda en el es cenario sin notable movimiento ni alteracion (unidad de lu gar;) y la durado)] de la representacion debe coincidir exactamente con la de la accion (unidad de tiempo.) Las unidades de tiempo y lugar fueron puntualmente guardadas en los teatros de los griegos ; pues la pausa que nacia en el drama por la suspension de la declamador) era ocupada entre ellos por el canto de los coros, y de esta suerte la representacion no cesaba. No era pues permitido variar el lugar de la accion ni abreviar el tiempo de la re presentacion á espensas de aquella; en el primer caso se ori ginaria una Incongruencia, y en el segundo una contradic cion sensible. El drama moderno prescinde de las unidades de tiempo y lugar, y puede traer al escenario acciones que compren den un vasto espacio de tiempo y lugar. Suprimiendo los coros en el moderno escenario, se interrumpe la represen tacion con intermedios de tiempo, quedando por algun rato el escenario vacío y el teatro en silencio, durante el cual no solo puede ser alterado el lugar de la accion sino tarn-. bien adelantada mucho mas allá de la medida de tiempo que trascurre durante el intermedio. El ardientsá deseo con que el ansioso espectador atiende al despliegue de una ac cion que debe decidir el destino de una persona hecha inte resante, no le permite formar una fria comparacion entre el tiempo que se reputa como trascurrido y el que realmente ha pasado, ni calcular la desigualdad de ambos. Suprimien do los coros, la disposicion del nuevo drama sugirió su di vision en actos ó secciones con las cuales el espectador aparta |
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