02_No. 4 (1 enero 1865), p. 18-30 |
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cidez con que me esplicaron las formas' y la composicion de
las frases de aquel drama indígena que, merced á su clara
esplicacion , logré traducir entero al espanol.
Me fué aquel trabajo sumamente útil , puesto que me
hizo comprender el conjunto de la lengua quiche , mucho
mas de lo que habria podido hacerlo toda la lectura. Una
vez logrado mi objeto , quise copiar nuevamente el drama,
y traducirlo á la vez al francés ; pero solo á medias queda
ron satisfechos mis deseos, porque yo solo pensé desde en
tonces, en verlo representar como en los antiguos tiempos.
Varias fueron las ocasiones que tuve de hablar de ello á los
jefes; pero como ignoraban estos lo ocurrido entre Bartolo
Ziz y yo , me contestaban como de costumbre, aludiendo
siempre una respuesta categórica. En mi impaciencia, des
pues de haber estado cierto dia hablando de lo mismo , les
dije: « Pues bien , si vosotros no sabeis el drama, yo lo sé
y podré enseílároslo. » Y cité al propio tiempo algunas fra
ses del sainete, que habia aprendido de memoria, anadien
do luego con cierto énfasis: « Sé todas vuestras historias y
tradiciones mejor que vosotros; de lo contrario , no estaria
á vuestro lado; podeis estar seguros de que nada ignoro de
todo cuanto osatane. » Mis citas y mis palabras les llena
ron de asombro. Tomé al propio tiempo el cuaderno en que
habia empezado á copiar nuevamente el drama , y les leí de
él mas de una página.
Así logré convencerles de que nada en efecto ignoraba de
todo cuanto les atanía, y hasta reconocieron con la mayor
candidez, que sabia yo su historia mucho mejor que ellos
mismos. Despues de un momento de pausa, me dijeron es
tar resueltos á hacer todo cuanto yo quisiese , y que pon
drian en escena el Rabinal-Achi , tan pronto como se lo
indicase. Solo se limitaron á objetarme, que cuando acos
tumbraban á representarle eran mucho mas ricos que en
tonces , y que les seria gastar mucho dinero en telas y plu
mas para procurarse los trajes necesarios. Contestéles que
yo lo pagaría todo , y que como estábamos entonces en se
tiembre ú octubre, les daba el tiempo necesario para pre
pararse, fijando la representacion para el (ha de la fiesta
mayor de Rabinal , ó sea el de la Conversion de San Pablo,
que era en el próximo enero. Inútil es decir que fué mi
proposicion unánimemente aceptada ; no tardó en saberse
por toda la poblacion y sus alrededores; no podían com
prender que un padre, sin ser indio ni espanol , mostrase
tanto interés por un drama indígena. Pronto logré ejercer
sobre el pueblo una influencia inmensa. Hice comprar en
Guatemala algunas piezas de damasco de lana y plumas ,
poniéndose desde luego en movimiento todos los sastres que
trabajaban para la escena. Entre tanto se reunieron los ac
tores á invitacion del antiguo director de sus sainetes nacio
nales , para estudiar sus respectivos papeles, habiendo cada
noche ensayo en la casa de uno ú otro de los jefes.
El sábado 19 de enero de 1856 , todo estaba dispuesto
para la primera representacion pública. En la tarde del
mismo dia, se me suplicó que me dirigiese á la iglesia, don
de me aguardaban diferentes personajes para recibir la
bendicion. Revestido con roquete y estola, me dirigí al
templo, en el que había realmente una multitud inmensa.
Todos los actores, sin distincion , ostentaban sus .nuevos y
respectivos trajes , cinendo su cabeza diademas de plumas
flotantes en forma de abanicos, no como los que se ven en
la ópera de Hernan Cortés, sino como las de los jefes co
mancha 6 apachas que se ven en el museo de Mr. Catlin de
Lóndres. Lo que particularmente les daba un carácter ori
ginal , era la máscara de madera que cubria su rostro ; es
taban aquellas máscaras perfectamente esculpidas y pinta
das , en conformidad al papel que habían de desempenar
los que las llevaban ; solo había una abertura practicada en
torno de los ojos , y otra en la boca. Tenia una semejanza
completa con la máscara que los griegos y los romanos
usaban en el teatro.
Como en los antiguos tiempos que eran los indígenas
duenos absolutos de su territorio , se prepararon los indios
de un modo verdaderamente religioso para la celebracion
de aquel acto solemne. Las danzas y las representaciones
escénicas se hacían antes en honra de los dioses , justo es
pues que las que se hacen ahora sean consideradas tambien
como un tributo ofrecido al verdadero Dios , y que las ha
ga celebrar la Iglesia con toda la pompa posible. Al verme
entrar en el santuario , dieron un grito de guerra que hizo
retemblar el templo : el tun y la trompeta exhalaron notas
melancólicas, y ejecutaron los actores una de las danzas
del sainete. Luego les recordé en pocas palabras que cuan
do eran sus antepasados duenos del pais , tenían siempre
sus fiestas un objeto religioso ; que el drama que iban á re
presentar estaba lleno de recuerdos de una época , en que
segun un autor indígena, adoraban aun la madera y la pie
dra. « Hoy , anadí, á -pesar del carácter profano de estas
representaciones, Dios no prohibe que las hagais objeto de
vuestros goces ; pero acordaos sin cesar de que sois cristia
nos ahora , y que como tales debeis.atribuir á Dios toda la
gloria, corno lo haceis en efecto , al venir actualmente á
suplicarme que osbendiga en su nombre.» Terminadas es
tas palabras, les rocié con agua bendita, é hice sobre ellos
la senal de la cruz. Luego fueron pasando todos sucesiva
mente delante de mí, saludando á la antigua ; y salieron
de la iglesia, bailando al son de sus instrumentos.
Se habla empezado ya el novenario de la Conversion de
San Pablo ; era al dia siguiente domingo , y la parroquia
celebraba la fiesta de San Sebastian, uno de sus patronos.
Terminada la misa, se levantó un estrado debajo de la gag
lería del gran patio del presbiterio, que fué prontamente
invadido por una multitud inmensa. Había sido colocada
para mí una poltrona en el estrado, y solo aguardaban los
actores del Rabinal-Achi mi presencia para empezar la re
presentacion del sainete. Luego de haber ocupado mi pues
to, se dió principio al espectáculo. Es un verdadero drama
histórico, seguido de danzas y de música : los personajes
parlantes son en número de cinco : á saber : Hobtoh , jefe
de la casa de Rabinal , rey de Zamanibi el Galel-Achi , su
hijo, que lleva el nombre de Rabinal-Achi , título que sig
nifica héroe ó guerrero de Rabinal; Queche-Achi , prínci
pe de la casa de Cavek , que reinaba en los montes de
Chaul , y dos esclavos. Entre los personajes mudos había
la reina madre, esposa del rey Hobtoli ; la Esmeralda-Pre
ciosa, princesa de Carchag , esposa de Rabinal-Achi ; dece
guerreros de alto rango, llamados los Aguilas ; otros doce
llamados los Tigres, y diferentes esclavos de uno y otro
sexo. Es probable que antiguamente figurasen en ella bata
llones enteros que debian estar á las órdenes de aquellos
jefes militares.
El argumento de la pieza consiste en una querella entre
el príncipe de Rabinal y el de Cavek indicando todo á creer
que se remonta la accion á una época anterior á la funda
cion del imperio quiche , 6 sea á los tiempos en que los
reyes de la casa de Cavek no ejercían aun sino un poder
limitado, lo que indica que debia ser aproximadamente á
mediados 'el siglo mil. Lo que mas nos llamó la atencion
al ser puesta en escena , fué , que el director que, confor
me lo • hemos dicho antes, es á la vez jefe de orquesta y
dueno del tun , formase, al igual que los dos únicos mú
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sicos que le acompanan, parte integrante del drama: to
can estos dos últimos la trompa, y están designados con
el nombre de primero y segundo. El drama puede ser di
vidido en dos actos 6 en cuatro escenas. La primera pasa
bajo los muros del palacio de Cakyug', residencia de Rabi
nal-Achi (1); la segunda se verifica 'en el interior del pa
lacio , á presencia del rey Hobtoh ; la tercera se ejecuta en
el esterior del mismo, y pasa por fin la cuarta otra vez en
el interior de la régia morada.
Empieza el espectáculo al melancólico y ronco son del
tun , por una especie de ronda en la que toman parte Ra
binal-Achi , lxok-Mun , su esclava favorita, y diferentes
guerreros de las águilas y tigres , los cuales están dando
vueltas unos en pos de otros sin gran celeridad. De repen
te se lanza Queché-Achi sobre ellos haciendo gestos amena
zadores, obliga al corro á dar vueltas con mas rapidez y
provoca á Rabinal-Achi que , no tarda en prenderle y en
echarle en cara sus crímenes. El resto de la escena se pasa
en mútuas provocaciones, por lo que es diálogo en estremo
monótono para los espectadores europeos: Rabinal-Achi,
al formular sus acusaciones, toma sin cesar por testigos al
cielo y la tierra ; y Queché-Achi , usando las mismas espre
siones , empieza por repetir, casi siempre palabra por pala
bra, la mayor parte del discurso de suadversario , antes de
contestarle. Este, á su vez, se hace cargo de la contesta
cion de Queché-Achi , antes de continuar , pasándose de
este modo cada una de las escenas , interrumpidas tan solo
de vez en cuando por un baile austero al son de los instru
mentos guerreros. Termina la pieza con la muerte de Que
) Las ruinas de Cakyug están á una legua hácla el norte del pueblo de
Babilla' y se divisan perfectamente desde el patio del templo por estar si
tuadas en una alta loma que domina al valle. El palacio de liabinal-Achi ,
flanqueado en sus dos estremos por altos leocalli , habla de tener una gran -
de estension ájuzgar por sus imponentes ruinas.
ché-Achi , al que se le mata en presencia del público, y á
cuja muerte sigue un baile, en el que toman parte todos
los actores. Debemos anadir aquí que habia siempre dos 6
tres actores para desempenar un mismo papel , á fin de po
der reemplazarse entre sí en caso necesario , lo que no de
jaba de suceder cun frecuencia atendido lo larga que era
la pieza, y lo mucho que cansaba á los actores la máscara
de madera, sobre todo en un pais tan caluroso. La música,
como ha podido notarse, es grave y melancólica; además,
es de una extrema sencillez , y solo contiene un pequeno
número de notas que se repiten casi constantemente. Para
tenerla en toda su originalidad , la hice notar durante la
representacion por un jóven músico, hijo de un metis ,
maestro de capilla, y por el mejor de sus discípulos , Colas
Lopez, mijóven criado indígena, cuya inteligencia me ha
bia servido ya tanto para la traduccion del drama.
Creemos inútil entrar en mas detalles, puesto que con lo
dicho hasta aquí puede comprenderse todo el interés del dra
ma á pesar de su carácter monótono. Está lleno de alusio
nes á los usos y costumbres de los indígenas de Verapaz y
Guatemala , tales como eran en los siglos mi y xiir. Se hace
tambien mencion de otras muchas, cuya práctica no se ha
visto en ninguno de aquellos pueblos; nos limitarémos á citar
entre ellas la bárbara costumbre de hacer montar en metal
el cráneo de un enemigo vencido, á fin de que, como tro
feo de la victoria , sirviese de copa en los festines. Tambien
se habla en él con frecuencia de fortalezas y castillos, cons
truidos como nidos de águila, en la cumbre de los montes,
y en los que se creería encontrar de nuevo las costumbres
germánicas de la edad media. Tal es el drama, que puede
ser hoy considerado como la única produccion completa
que hay en Europa del arte dramático y de los antiguos
americanos en toda su originalidad.
Higiene.
De la prolongacion de la vida humana por medio del café.
Mucho se ha escrito ya en pró ya en contra del café.
Cuando hace justamente dos siglos el embajador de la Su
blime Puerta dió á conocer en Europa por primera vez la
preciosa simiente asiática , encontró al punto un ejército
de críticos y opositores. Pero muy en breve, seducidos in
dudablemente por el inefable aroma y por las bienhecho
ras propiedades del café, sus primeros enemigos cesaron
sus ataques, contentándose con saborearlo silenciosamen
te. « Racine pasará igualmente que el café,» decia Madama
Sevigné : Racine y el café continúan gustando, á pesar de
esta célebre prediccion. Este « veneno lento » como en un
principio quisieron denominarlo , conservó á un grande es
critor hasta la edad de ochenta 'y cuatro anos, dejándole
un vigor de mente y de cuerpo del todo juvenil. Aun es
probable que si el personage aludido no hubiese cedido en
aquella edad á la imprudente tentacion de hacer un largo
viaje, para disfrutar de las deliciosas pero demasiado fuer
tes sensaciones de un triunfo público, hubiera vivido to
davía muchos anos. Fontenelle prolongó su existencia un
siglo entero, haciendo gran uso del mismo licor, y con
servó siempre una viveza de espíritu y una energía moral
nada comunes.
nace mucho tiempo que se han citado y se citan estos
dos grandes ejemplos, en honor y gloria de la odorífica
haba de Moka. Pero veamos algo ménos vulgar y mejor
acomodado al espíritu científico del dia. Tal es un conjunt,
to de observaciones médicas, que vienen á presentar en
favor del uso higiénico del café, pruebas que tienen ese ca
rácter positivo que en el dia se exige.
El doctor Petit, de Cháteau-Thierry , publicó en 1862
una memoria acerca de la Prolongacion de la vida humana
por medio del café. Los datos en que el autor se apoya, ha
blan manifiestamente en favor del café, el que, por lo de
más, se ha propagado por todo el mundo en la presente
época , y creado tambien entre nosotros nuevos hábitos
sociales. El doctor Petit no se apoya en observaciones pura
mente individuales 6 aisladas, sino en hechos justificados,
de notoriedad pública, y que por su carácter general no
podrian ser considerados como meros accidentes, 6 como
resultado de un concurso fortuito de circunstancias parti
culares.
Trasladémonos á las hulleras de Charleroi, situadas en las
fronteras del departamento del Norte, en Francia, donde
millares de hombres van diariamente á sepultarse en las en
tranas de la tierra por espacio de doce horas, á fin de extraer
lasmasas de carbon de piedra indispensables para alimentar
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las herrerías. Veremos allí vigorosos trabajadores , cuyo
exterior indica una salud robusta y la mayor fuerza mus
cular ; y sin embargo , su alimento ni es sustancioso ni
abundante : consiste en sopa de café tres 6 cuatro veces al
dia , algunas patatas y una libra de carne á la semana, á
lo cual se halla reducido el alimento del trabajador en las
hulleras citadas. Estos hombres pueden ahorrar una cuar
ta parte de la cantidad de alimento que seria necesaria
para mantener las fuerzas en otros individuos : 1,500 gra
mos de alimentos diarios les bastan abundantemente en
circunstancias en que otros consumirían dos kilógramos.
En las cercanías del Riesén-Berg , en Bohemia , en medio
de los montes Krapacks , viven unos infelices aldeanos que
casi todos son tejedores. Estos desgraciados destituidos de
todo y teniendo durante muchos anos una a lirnentacion en
extremo insuficiente, llegaron á tal grado de palidez y de
flaqueza , que en cierto modo los habla degenerado., Los
médicos del país tuvieron un día la idea de someterlos al
régimen habitual del café. El ensayo excedió á las esperan
zas, y en el día , respecto á salud y vigor, los trabajadores
del Riesen-Berg no tienen nada que envidiar á los de los
demás paises. Para facilitar á estos pobres aldeanos la ad
quisicion de una sustancia tan saludable , el gobierno aus
triaco ha suprimido recientemente en. favor de aquellos los
elevados derechos que gravaban antes la importacion del
café.
Mr. de Gasparin , arrebatado recientemente á la ciencia
y á sus compatriotas, comprobó hace muchos anos en sus
respectivos lugares los anteriores interesantes hechos. El
café , dice Mr. de Gasparin , hace mas estables los ele
mentos de nuestro organismo. Por los trabajos de Duhamel
y de Flourens, es sabido que constantemente se opera
en nuestros órganos un doble movimiento de composicion
y descomposicion molecular ; este constante movimiento
de absorcion y de formacion de nuevos tejidos, tiene lugar
igualmente en la sangre que en los huesos y en los múscu
los. Si, pues, el café disminuye este doble movimiento vi
tal, la necesidad de recomposicion y de alimentacion , por
consecuencia, debe ser menor.
Obsérvase, en efecto, que bajo la influencia del café los
productos de las secreciones son mas acuosos, la respira
cion menos activa, y por lo tanto, menos rápidas las pér
didas de sustancias absorvidas. En la misma circunstancia
se ha observado tambien una disminucion del calor ani
mal. Esta última circunstancia hace comprender la utilidad
del café en los paises cálidos, donde la temperatura es tan
penosa de sobrellevar, que parece por decirlo así, que
consume las fuerzas de la vida. Las administraciones fran
cesas de guerra y de marina , que desde hace mucho tiem
po han hecho entrar habitualmente el café en la racion del
soldado y del marino en campana , han quedado satisfe
chas con esta innovacion. El uso del café ha sido inmensa
ayuda á las tropas francesas, tanto en los desiertos de
África como en Crimea , en Italia y en China, y las tripu
laciones de las escuadras han sacado de aquella simiente
las mismas ventajas higiénicas. Ahora principalmente es
útil á los soldados franceses en el suelo de Méjico, y en
especial en Tierra Caliente y en Veracruz, este terrible fo
co de la fiebre. amarilla. El café es la bebida de los paises
cálidos , como los licores alcohólicos son la natural de los
paises del Norte. Sabido es que en 1814 los rusos hacian
enorme consumo de bebidas espirituosas unidas con sus-.
tancias grasas. Estos dos sistemas de alimentacion, esto es,
el café 6 las bebidas alcohólicas , están conformes con las
respectivas necesidades de cada pueblo , y trastornar su
órden , seria contrario á los preceptos de la higiene. En
proporcion que el hombre entra en arios , el tejido huesoso
disminuye en cantidad. Sabido es , por ejemplo , la facili
dad con que las fracturas se producen en los ancianos. Es-.
te hecho consiste en la débil resistencia de los huesos , la
cual procede del adelgazamiento de estos órganos. Esta es
la consecuencia de la desaparicion de la sustancia huesosa
en los ancianos. Las partículas fosfáticas de los huesos son
absorvidas y arrastradas en el torrente circulatorio , y las
moléculas calcáreas conducidas así por la sangre, llegan á
obstruir los pequenos vasos sanguíneos 6 capilares.
Mr. Robin , sabio profesor de la facultad de medicina de
París , ha emitido la idea de que , disolviendo estos depó
sitos fosfáticos por medio de un agente químico , con el
aciláctico , por ejemplo, se podría quizá impedir aquella
obstruccion de los vasos , causa muy frecuente de conges
tiones mortales en los ancianos, y prolongar así el término
de la vida humana. Mr. Petit opina que es mejor evitar
aquella obstruccion de los vasos, que tener que combatirla
cuando existe. Del hecho bien comprobado acerca de que
el café retarda el movimiento de descomposicion de los
órganos, 1V1r. Petit deduce que con el uso habitual de
aquel licor , la vida humana podria prolongarse mas allá
de sus límites ordinarios. Por consiguiente, recomiendo el
uso del café á los ancianos y aun á las personas que han
llegado á la edad de cincuenta anos. Puede tomársele en la
dósis de una , dos, tres y hasta cuatro tazas al dia, segun
las necesidades, las circunstancias y el estado pletórico de
los individuos. Inútil es agregar, por otra parte, que el
café no dispensa las precauciones higiénicas habituales.
En apoyo de su opin ion cita Mr. Petit multitud de ejem
plos, escojidos entre los casos que ha tenido proporcion de
observar en el ejercicio de su arte y en la direccion de su
establecimiento hidroteráptico de Cháteau-Thierry. Estas
observaciones propenden á probar que el café puede ser
considerado como un medio de longevidad. Conducen tam
bien á recomendar su uso en el tratamiento de las conges
tionesy hemorragias cerebrales, afecciones casi siempremor
tales y contra las que el arte tiene poquísimos recursos.
Sin embargo, este es un punto de medicina en compléta
.oposicion con la práctica reinante, y que para ser adopta
do formalmente, necesitaria un estudio mas profundo y he
chos mas comprobantes que los alegados por el autor.
La propiedad que el café posee acerca de hacermas acuo
sos los productos de las secreciones, conduce tambien al
doctor Petit á aconsejar este agente para combatir la gota,
el mal de piedra y las afecciones calculosas. En este parti
cular se halla de acuerdo con Mr. Tronsseau , el cual lo
recomienda para semejante situacion en su Tratado de ma
teria médica y de _terapéutica , y quien con este motivo, re
cuerda que el mal de piedra y la gota son casi desconoci
dos en Oriente y en las Antillas , donde se hace muy
enorme consumo de café.
Tales son los principales hechos contenidos en la memo
ria del médico de Cháteau-Thierry. No salimos garantes de
ninguna de las opiniones emitidas por el autor ; pero las
miras que se propone, nos han parecido bastante originales
y apoyadas en muy 'graves consideraciones científicas, para
que dejáramos de manifestarías aquí.
21 ht
La divina comedia.
por Manto alligheri.
EL INFIERNO.
CANTOS DE VI Á X.
Sommario.
chiTo r,oovvasei islonPooeptuan,itipoii gcohleosiin sé stesso fu ritornato, nel terzo cer , la cui pena e l'esser fitti nel fango parimente tormentati da grandissitna pioggia e ta, in guardia di Cerbero , u quale latrando cocnontrgerbanodccinhee mescola tinuo gli offende ed affligge. Tra cosí fatti golosi trovando, Cdiiaccocno, scdehicsiocoenddelelree dnieslcogrudaienodicFeriocrheinoz.—a rPaegrivoennau. toFinDaalnmteentneel sgiuapmarotecpeer r tcihio., Qtruoivnadi npeelnl'eenptarraotlae PdliuVtoirgcoilmioea/v/eunrddoíaant°enetas.i°gndiopr adsisaerseoavcaenr gra, vvisesdiemii pprosdi.ighi dei gláli paavsasrainpdounniteilcqoul invtoolgceerrclh'iouno contra l' altro lude Stige gl'iracondi , trova nella pa tandosi in vare guise e gil accidiosi, quelli percotendosi e moles tgourartee.—avTernodvoangdiroastai adn'icn,otroqaruneDosa,tinttsertoanvneadls°iquusliontimtmomacmeerrescnihtiineo aepspsaiépdal'uudne ;altlaa lgoiáasl pié della torre, per certo segno di due fiamme, lcevomateo fdua giFulne lude , ntarvaiggeatntadtoore di quel luogo, in una barchata, e giú per la pa , ididDueiteP,oenteillsaegquuiaitlnaencoeonatorralatrrervioilnilpesnipndoooAargtaennttoi; chdei cpurievveendguotonoloalslatraeziitotá, , da alcuni Demonj é loro serra
ta la porta.—Dopo Alcuni impedimenti nali Furie ed altri mostri, con lo ajuto d, ' uenloAanygeerloveednutrtoa liet iPnofeerta
nella cittá di Dite , entro la qual trova essere puniti gl' increduli
dentro alcune tombe ardentissime; ed egli indeme con Virgilio pas
svaedoelrtree etrpaarllearseepcoolntuarlecueniledimquureai dse'altlianacdittma.i—scrBedraemntai ndo Dante di Virgilio condotto a Faritana degli Uberti e a Cavalcant, enedev'ieCnaevadla canti ; ove da Faritana ode , tra le altre cose, predirsi la cacciata
sua di Firenze cognizione delle ,coesecofnutuamremirazione intende che 1 dannati hanno , e non giá delle presenti , se non sono
avvisati et ragguagliati da quelli che vi vanno alla giornata.
CANTO VI.
Al tornar della mente , che si chiuse
Dinanzi alla pietá de' due cognati ,
Che di tristizia tutto mi confuse ,
Nuovi tormenti e nuovi tormentati
Mi veggio intorno , come eh' jo mi muova
/E come eh' i' mi volga , e eh' jo mi guati.
lo sono al terzo cerchio della piova
Eterna, maledetta , fredda e greve ;
Regola e qualitá mai non l' é nuova.
Grandine grossa , ed acqua tinta e neve
Per l' aer tenebroso si riversa ;
Pute la terra che questo riceve.
Cerbero , fiera crudele e diversa,
Con tre gole caninamente latra
Sovra la gente che quivi é sommersa.
Gli occhi ha vermigli , e la barba unta ed atra,
E 'I ventre largo , e unghiate le mani ;
Graffia gli spirti , gli scuoja ed isquatra.
Urlar gli fa la pioggia come cani ;
Dell' un de' lati fanno al!' altro schermo ;
Volgonsi spe,so i miseri profani.
Qu'ando ci scorse Cerbero , il gran yermo,
Le bocche aperse , e mostrocci le sanne ;
TOMO IV.
Sumario.
Despues de haber vuelto en sí el poeta se encuentra en el tercer circulo, donde son castigados los golosos. —Bajo una lluvia ince
sante, y hundidos en el fango, se Véfl atacados y mordidos por el can
Cerbero, perro de tres cabezas, cuya garganta en vez de pelo está
erizada de serpientes. — Dante encuentra á Ciacco , quien le habla
de las discordias de Florencia, y despues parte para bajar al cuarto
circulo, ó sea el de los pródigos y de los avaros. Llegado ya al cuar
to círculo halla en su entrada á Pluton que es el guardian y senor
de este círculo. Habiendo obtenido por la intercesion de Virgilio
pasar adelante, vé á aquellos infelices condenados á empujar eter
namente y entre sí enormes moles.— Retrato de la Fortuna.— Vir
gilio y Dante descienden al quinto círculo.—Es este círculo el de
los ódios y la cólera.— Los dos poetas atraviesan la Estigia en el
barco de Flegias. Encuentran á Felipe Argenti.— La ciudad de
Dite.-- Los demonios, con gran asombro de Virgilio , les cierran
las puertas de la ciudad. —Se presentan tres Furias y algunos móns
Irnos amenazando á los poetas.—Un ángel acude en su ausilio y abre
las puertas de la ciudad de Dite. — Sexto círculo ó el de los here
ges é incrédulos encerrados en tumbas ardientes. Deseoso Dante de
hablar con alguno de aquellos condenados, Virgilio le conduce á pre
sencia de Faritana y de Cavalcante y con gran asombro ve que los
condenados tienen conocimiento de las cosas futuras y no de las pre
sentes.
CANTO VI.
Al recobrar el sentido que me habian hecho perder la
piedad y la tristeza que escit6 en mi la suerte de mis dos
parientes, se presentaron en torno rnio nuevos tormentos y
nuevos torturadós ; do quiera fijase mi mirada 6 mi planta,
allí estaba siempre el dolor á su colmo. Estoy en el tercer
círculo de la lluvia eterna, pesada, maldita y fria, que
continua cayendo siempre con la misma violencia. Á torren
tes caen confundidos de un cielo oscuro, pedrisco, agua y
nieve, siendo infecta la tierra que les recibe.
Cerbero , animal cruel y monstruoso , ladra con sus tres
bocas contra los condenados allí sumergidos ; (1) tiene los
ojos encarnados, el pelo negro y doble, el vientre ancho y
las patas provistas de garras ; desuella los espíritus, les
desgarra y les descuartiza. La lluvia les hace aullar como
(1) lile ferus umbras territat stygius canis , etc.
SÉNECA . )
Cerberus brac ingens latratu regna trtfauct
Personal., adverso recubans immants in antro.
Cut vates horrere vidensJan colla colubris ,
Melle soporatam el maitcatts frugibus offam
ObJlcit: ille fame rablda Ida guttura pandens,
Corriplt objectam , atque immania terga resolvit
Fusus hura!, totoque ingens extendltur antro.
(2ENran. L
Non avea membro che tenesse fermo.
E '1 Duca mio , distese le sue spanne ,
Prese la terra , e, con piene le pugna ,
La gittb dentro alle bramose canne.
Qual e quel cane eh' abbajando agugna ,
E si racqueta poi che '1 pasto morde ,
>2 22 ti<
perros; y unidos entre sí los miserables condenados, se for
man un muro con sus costados , volviéndose sin cesar.
Desde que nos vi6 el Cerbero , (1) aquel enorme gusano
abrió sus bocas y nos mostró sus dientes teniendo agitados
sus miembros todos. Mi gula abrió entonces las manos, co
gió punados de tierra y los arrojó á las ávidas gargantas de
« La bocea mi bació tatto tremole.»
«Me besó en la boca trémulo de emocion.»
Ché solo a divorarlo intende e pugna;
Cotai si feeer quelle facce lorde
Dello demonio Cerbero , che 'ntrona
L' anime si , eh' esser vorrebber sorde.'
Noi passavám su per l' ombre eh' adona
La greve. pioggia , e ponevám le piante
Sopra lor vanitá , che par persona.
hile giacean per terra tutte guante,
la fiera que, cual perro que se agita ladrando y se calma al
morder su presa para poder devorarla en secreto, cerró sus
mandíbulas impuras que aterran á las almas hasta el punto
de hacerlas desear quedarse sordas. Pasábamos á través de
las sombras que la pesada lluvia abate, fijando nuestra plan
ta sobre sus fantasmas en forma de cuerpos. Todos yacian
(1) C,erbero 11 gran verme.
Fuor ch' una ch'a seder si levó ratto
Ch' ella ci vide passarsi davante.
O tu , che se' per questo Inferno tratto,
Mi disse , riconoseimi , se sai;
Tu fosti prima , ch' lo disfatto , fatto.
Ed jo a lei : L' angoscia che tu hai
Forse ti tira fuor della mia mente
Si, che non par eh' io ti vedessi mal.
Ma dimmi chi tu se', che 'n si dolente
Luogo se' messa , ed a si fatta pena,
Ché s' altra e maggior, nulla e si spiacente.
Ed egli a me: La tua Cittá , eh' e piena
D' invidia si , che giá, trabocca ji sacco,
Seco mi tenne in la vita serena.
Voi , cittadini , mi chiamaste Ciacco ;
Per la dannosa colpa della gola,
Come tu vedi , ella pioggia mi fiacco.
Ed jo anima trista non son sola,
Ché tutte queste a simil pena stanno
Per simil colpa : e pul non fe parola.
lo gli risposi: Ciacco , ji tuo affanno
Mi pesa si, eh' a lagrimar m' invita ;
Ma dimmi , se tu sai , a che verranno.
Li cittadin della Cittá, partita ;
S' alcun v'é giusto; e dimmi la cagione ,
Perché l'ha tanta discordia assalita.
Ed egli a me : Dopo lunga tenzone
Verranno al sangue ,e la parte selvaggia
Caccerá altra con molta offensione.
Poi appresso convien che questa caggia
Infra tre Soli , e che l' altra sormonti
Con la forza di tal che testé piaggia.
Alto terrá lungo tempo le fronti ,
Tenendo altra sotto gravi pesi ,
Come che di eib planga e che n' adonti.
Giusti son due , e non vi sono intesi ;
Superbia , in vidia ed avarizia sono
Le tre faville o' han no i cori accesi.
Qu'E pose fine al lagrimabil suono.
Ed jo a lui : Ancor yo' che m' insegni ,
E che di Oil parlar mi facci dono.
Farinata e '1 Tegghiajo , che fur si degni ,
Jacopo Rusticucci , Arrigo e 'I Mosca,
E gli altri eh' a ben far poser gl ' ingegni ,
Dimmi ove sono , e fa ch' jo gil conosca;
Ché gran del() mi stringe di sapere
Se '1 Ciel gil addolcia, o lo 'nferno gli attosca.
E quegli : Ei son tra l' anime pilt nere ;
Diversa colpa piá gli aggrava al fondo.
Se tanto scendi , gli potrai vedere.
Ma guando tu sarai nel dolce mondo,
Pregoti ch' alla mente altrui mi rechi :
PR' non ti dico , e Oil non ti rispondo.
Gil diritti occhi torse allora in biechi ;
Guardomm'un poco, e poi chirló la testa ;
Cadde con essa a par degli altri ciechi.
E '1 Duca disse a me: Piu non si desta
Di quá dal suon dell' angelica tromba,
Quando verrá, la nitnica podesta.
Ciascun ritroverá la trista torna ,
Ripiglierá sua carne e sua figura ,
Udirá, quel che in eterno rimbomba.
Si trapassammo per sozza mistura
Dell' ombre e della pioggia a passi lenti ,
Toccando un poco la vita futura.
>2 23
en el suelo , escepto uno solo, que hizo un rápido esfuerzo
por sentarse , al vernos pasar frente á él.
«Oh tú, me dijo, que recorres estos infiernos, con6ceme,
si puedes, ya que antes de ser yo desecho fuiste tu hecho.»
A lo que le contesté : « La angustia que te tortura te
borra tal vez de mi memoria ; no creo haberte visto nunca;
pero dime quien eres , tú que has sido arrojado á tan tris
te sitio y condenado á un suplicio tal , que si hay otro ma
yor , no puede ser mas repugnante.»
Y á su vez repuso: « Tu ciudad tan llena de envidia (1),
que como se dice del vaso , se desborda , me tuvo dentro
sus muros , donde llevaba una vida agradable y serena :
vosotros , los habitantes de aquella ciudad , me llamasteis
Ciacco. (2) Por el grave pecado de la gula , me ves aquí
espuesto y tendido á la lluvia ; no soy yo la sola alma tris
te : todas estas otras están tambien condenadas á igual
pena por la misma falta. » Y como permaneciera silencioso
despues de haber proferido estas palabras, le dije:
« Ciacco , tu sufrimiento hace correr mis lágrimas; pero
dime, si lo sabes, ? á dónde irán á parar los habitantes
de esa ciudad tan dividida en facciones? ?Se encuentra en
ella un solo justo ? ?Cuál es la causa de que haya penetra
do la discordia en sus muros ? »
Contestóme entonces : « Despues de un largo debate,
derramarán á torrentes la sangre, y el partido del monte (3)
arrojará al otro partido, causándole pérdidas inmensas.
Luego será preciso que el partido vencedor sucumba á su
vez despues de tres revoluciones solares, y que el partido
antes vencido se levante con el ensillo de aquel príncipe,
que aun está ahora en la calma y el reposo. (5)
Por mucho tiempo irá está faccion con la frente erguida,
teniendo á la faccion rival bajo un ominoso yugo, de lo
que me lamento y avergüenzo. Hay aun dos justos (6) en
la ciudad, pero no son atendidos en lo mas mínimo, porque
el Orgullo , la Envidia y la Avaricia son las tres únicas an
torchas que inflaman todos los corazones.» Aquí dió fin
Ciacco á sus tristes palabras, por lo que le dije :
« Quiero que me enteres mas y que me hagas el obsequio
de contestar aun á algunas de mis preguntas: «Dime, don
de están Farinata (7) y Tegghiajo, que fueron tan virtuo
so-:, asi como tambien Jacobo Rusticucci, Arigo y Mosca, y
los demás que emplearon constantemente su genio en favor
del bien ; y haz que pueda conocerles. Ardo en deseos de
saber si el cielo derrama sobre ellos su bálsamo 6 el infier
no su veneno. »
A lo que me contestó : «Están entre las almas mas ne
gras, por haberles sumergido otros pecados en un círculo
mas profundo: si te atreves á descender hasta él podrás
verles. Cuando te halles empero en el mundo agradable,
preséntame, te suplico, á la memoria de mis conciudadanos;
nada mas te digo; ya no volveré á responderte. » Entonces
sus ojos fijos se oblIcuaron , me miró un instante, bajó la
cabeza, y volvió á caer entre los demás ciegos. Mi gula me
dijo : « No se levantará ya mas que al sonido de la trom
peta del ángel, cuando venga el poder enemigo del pecado.
(1) Fiorencia.
(2) Clacco, puerco. — Este florentino fué un bufon que hacia siempre reir
con sus chistes, pero (me estaba enteramente entregado á la pasiou de la
gula
(3) Esto es el partido mandado por los Chersi , familia de la moderna no -
bleza , que acababa de salir de los bosques de Val di Nievoli. Era el partido
de lo5 Blancos, al que pertenecia Dante.
(4) Tal era el partido de los Negros, que tenia par jefe á Corso Donan.
(5) Carlos de Valois . hermano de Felipe el Hermoso, que acudió en au
silio de los Negros • y los t'estableció en Florencia el ano 1301. .
6) Estos dos justos son balite y Guido Cavalcanti, su amigo ; segun otros
comentadores, son Harduccio y Juan de Vespignano.
(7) FarInato degli Uberti , ilustre jefe de los gibelinos
Per ch'io dissi: Maestro, esti tormenti
Cresceranno ei dopo la gran sentenza ,
O fien minori , o saran si cocenti ?
Ed egli a me: Ritorna a tua scienza ,
Che vuol , quanto la cosa é piit perfetta ,
Piit senta '1 bene , e cosi la doglienza.
Tuttoché questa gente maladetta
In vera perfezion giammai non vada ,
Di lá, , piu che di qua, essere aspetta.
Noi aggirammo a tondo quella strada ,
Parlando piu assai ch'io non ridico :
Venimmo al punto dove si digrada;
Quivi trovammo Pluto , il gran nemico.
CANTO VII.
Pape Satan , pape Satan aleppe ,
Cominció Pluto con la voce chioccia.
E quel Savio gentil, che tutto seppe,
Disse per confortarmi : Non ti noccia
La tua paura; ché , poder ch'egli abbia ,
Non ti torra lo scender questa roccia.
Poi si rivolse a quena enfiata labbia,
E disse : Taci , maladetto lupo;
Consuma dentro te con la tua rabbia.
Non é senza cagion andare al cupo :
Vuolsi cosi nell' alto, ove Michele
Fe la vendetta del, superbo strupo.
Quali (Ial vento le gonfiate vele
Caggiono avvolte , poiché alber fiacca ,
Tal cadde a terra la fiera crudele.
Cosl scendemmo nella quarta lacta,
Prendendo piú della dolente ripa ,
Che '1 mal dell' universo tutto 'nsacca.
Ahi giustizia di Dio ! tante chi stipa
Nuove travaglie e pene, guante lo viddi?
E perché nostra colpa si ne scipa ?
Come fa l' onda la sovra Cariddi ,
Che si frange con quena in cui s'intoppa ,
Cosi convien che qui la gente riddi.
Qui vid' jo gente piu ch' altrove troppa ,
E d'una parte e d'altra , con grand'urli ,
Voltando pesi per forza di poppa.
Percotevansi incontro , e poscia pur Ii
Si rivolgea ciascun , voltando a retro,
Gridando: Perché tieni ? e perché buril?
Cosi tornavan per lo cerchio tetro ,
Da ogni mano, al!' opposito punto,
Gridandosi anche loro ontoso metro ;
Poi si volgea ciascun , quand' era giunto ,
Per lo suo mezzo cerchio , ah' altra giostra.
Ed jo, ch'avea lo cor quasi compunto,
Dissi: Maestro mio , or mi dimostra
Che gente é Tuesta, e se tutti fur cherci
Questi chercuti alla sinistra nostra.
Ed egli a me : Tutti quanti fur guerci
Si della mente in la vita primaja ,
Che con misura nullo spendio férci.
Assai la vote lor chiaro l'abbaja ,
Quando vengono ai duo punti del cerchio ,
Ove colpe contraria gli dispaja.
)! 24 tE
Entonces volverá cada cual á encontrar su triste sepulcro,
tomará nuevamente su carne y su forma, y oirá el juicio
que ha de resonar en la eternidad.»
De este modo Matos atravesando á paso lento aquella re
pugnante mezcla de sombras y de lluvia, discurriendo un
poco acerca de la vida futura, lo que me hizo esclamar:
«Maestro, ?aumentarán aun estos tormentos despues de la
gran sentencia? ?Serán menores, 6 bien tan agudos como
ahora ? »—« Acuérdate de tu ciencia, me dijo, ya que te
ensena que cuanto mas perfecta es una cosa, mas siente el
bien y el mal. Aun cuando esa raza maldita no deba llegar
nunca á la verdadera perfeccion , confia estar mas cerca de
ella despues del juicio, de lo que lo está ahora.»
Dimos la vuelta á aquel círculo hablando de muchas mas
cesas que no refiero aquí, y llegamos al punto en que el
camino marca un descenso: allí hallamos á Pluton, el capi
tal enemigo.
CANTO VII.
« Pape Salan, Papen Satan , aleppe » gritó Pluton con
voz ronca (I) ; y aquel sábio gentil que todo lo supo, dijo
para darme aliento : « Que no te darle el temor de que es
tás poseido , porque por grande que sea su poder, no te im
pedirá descender á este círculo.» Luego volviéndose hácia
aquel mónstruo de hinchados labios, le dijo : « Cállate ,
maldito lobo (2), consúmete interiormente con tu propia.
rabia. No se hace sin motivo este viaje á los profundos abis
mos, sino que está dispuesto en lo alto, donde vengó Mi
guel la violacion que consumó el orgullo. (3)»
Así corno caen las velas hinchadas por el viento cuando
se rompe el mástil, así dió con ella al suelo la terrible fiera ;
bajamos entonces á la cuarta cavidad y nos acercamos á
aquella mansion de dolores en que se engolfa todo el mal
del universo. !Oh justicia divina! ?quién dispone y reune
todas las penas y tormentos que he visto? ?Por qué nues
tras faltas nos roen de este modo ? Como la ola que se es
trella contra la ola en el escollo de Carybdis , se chocan
entre si los condenados. En ningun otro círculo les habla
visto en tan gran número: estaban divididos en dos ban
das, haciendo rodar enormes pesos con todo el esfuerzo de
que eran capaces; al encontrarse se herian , y retrocedian
bruscamente gritando : «?Por qué detienes, por qué arro
jas?»
De este modo iban sin cesar al punto opuesto, en aquel
círculo negro, repitiéndose las mismas palabras. Luego
cuando cada cual habla llegado á la mitad de sucírculo, se
volvian todos juntos para empezar nuevamente otra justa;
no pudiendo yo entonces contener por mas tiempo el dolor
que me oprimía el corazon, dije: « Maestro , indícameá que
clase han pertenecido estos desgraciados : ? han sido cléri
gos todos esos tonsurados que están á nuestra izquierda ? »
Á lo que me contestó : « Fueron todos ellos tan ciegos en
su vida primera, que no fueron capaces de hacer ni un solo
gasto moderado ; harto claramente lo ahulla su voz cuando
llegan á los dos puntos del círculo en que les separa su
opuesta vida. Los que no tienen pelo para cubrir su ca
(4) Cancl , orientalista romano , tradujo asi estas palabras hebreas
« Splendi , aspetto di Satana, splendi , aspetto di Satana primal° » (2) En el primer canto, es la loba el emblema de la Avaricia, y Pluton el
dios de los avaros; he aquí porque el poeta dice: «Maladetto lupo.»
(3) lit factual est prulium in culo, Micbael et Angel' ejus pruliabantur
cuin Dracone.
(Apocu.)
Questi fur cherci che non han coperchio
Piloso al capo , e Papi e Cardinali ,
In cui usó avarizia ji silo soperchio.
Ed jo : Maestro , tra questi cotali
Dovrei io ben riconoscere alcuni
Che furo immondi di cotesti mali.
Ed egli a me : Vano pensiero aduni ;
La sconoscente vita , che i fe sozzi ,
Ad ogni conoscenza or gli fa bruni.
In eterno verranno agli due cozzi :
Questi risurgeranno del sepulcro
Col pugno chiuso , e questi coi crin mozzi.
Mal dare e mal tener lo mondo pulcro
Ha tolto loro, e posti a questa lzuffa :
Qual ella sia , parole non ci appulcro.
Or puoi , figliuol, veder la corta bulla
De' ben che son commessi alla Fortuna,
Per che l' umana gente si rabbuffa ;
Ché tutto 1' oro ch' O sotto la Luna ,
O che giá fu, di quest' anime stanche
Non poterebbe farne posar una.
Maestro, dissi lui , or mi di' anche:
Questa Fortuna , di che tu mi tocche ,
Che o, che i ben del mondo ha si tra branche?
E quegli a me : Oh creature sciocche ,
Quanta ignoranza o quella che y' offende !
Or vo'che tutti mia sentenza imbocche.
Colui, lo cui saver tutto trascende,
Fece Ii cieli , e dié lor chi conduce,
Si ch'ogni parte ad ogni parte splende ,
Distribuendo ugualmente la luce
Similemente agli splendor mondani
Ordinb general ministra e duce,
Che permutasse a tempo li ben vani
Di gente in gente , e d'uno in altro sangue
Oltre la difension de' senni umani.
Per che una gente impera , e altra langue,
Seguendo lo giudicio di costei,
Che é occulto come in erba angue.
Vostro saver non ha contrasto a lei :
Ella provvede , giudica e persegue
Suo regno , come il loro gli altri Dei.
Le sue permutazion non han no triegue ;
Necessitá la fa esser veloce ;
Si spesso yien chi vicenda consegue.
Quest' é colei ch' é tanto posta in croce
Por da color che le dovrían dar lode
Dandole biasmo a torto e mala voce.
Ma ella s' é beata , e ció non ode ;
Con l' altre prime creature lieta
Volve sua spera , e beata si gode.
Or discendiamo omai a maggior piéta ;
Giá ogni stella cade , che saliva
Quando mi mossi , e '1 troppo star si vieta.
Noi ricidemmo '1 cerchio ah' altra riva ,
Sovr' una fonte che bolle, e riversa
Per un fossato che da lei diriva.
L' acqua era buja molto pió che persa ;
E noi in compagnía dell' onde bige
Entrammo gió per una via diversa.
Una palude fa, c' ha nome Stige ,
Questo tristo ruscel , guando é disceso
Al pié delle maligne piagge grige.
Ed io, che di mirar mi stava inteso ,
Vidi genti fangose in quel pantano,
N 25 le
beza han sido clérigos, papas y cardenales, á quienes impu
so la avaricia su terrible yugo. » Entonces le dije : « Maes
tro , me parece que deberia yo conocer á algunos de estos,
que han llegado á ser tan inmundos por sus vicios. » Pero
él me contestó: « Vano es tu pensamiento; porque la vi
da sórdida que les ha hecho deformes, los desfigura y los
hace desconocer. Continuarán chocando eternamente entre
sí; estos saldrán del sepulcro con el pullo cerrado, y aque
llos con la cabeza rapada. Por haber mal dado y mal guar
dado, perdieron el mundo celeste, y están condenados á
ese terrible combate , que no necesito describirte con pom
posas palabras.
Ya ves, hijo mio , cuan pronto pasan esos bienes efíme
ros de fortuna, por los que la raza humana tanto se enor
gullece y se disputa. Todo el oro que ha habido y hay
bajo la luna, no podria procurar un instante de reposo á
una sola de esas almas fatigadas.»—Maestro, le dije, «?cuál
es esa fortuna de que me hablas ? ?Cómo puede disponer
á su antojo de todo cuanto halaga al mundo?» Contestóme
entonces: «!Oh locas criaturas! !cuan grande es la ignoran
cia que os estravia ! Por esto quiero alimentarte con mi
doctrina. Aquel cuyo saber es superior á todo, creó los cielos
y les dió un conductor; de modo, que cada parte brilla para
cada parte, por una distribucion igual de la luz; asi tam
bien para las grandezas humanas nombró una reguladora
que, administrándolo todo, haria pasar de tiempo en tiempo
las vanas riquezas de una á otra familia y de una á otra
nacion,•á pesar de todos los obstáculos de la prudencia hu
mana. He aquí porque una nacion impera mientras la otra se
debilita, á juicio de la que está oculta como la serpiente en
la yerba. (1) Vuestro saber nada puede con ella (2) , por
que atiende , juzga y prosigue su reinado, como prosigue
el suyo cada una de las demás deidades. Sus cambios no
tienen tregua , por obligarla á ser rápida la necesidad ; así
es que se la vé con frecuencia cambiar de aspecto. Tal es
aquella que tantas veces se vé puesta en cruz por los mis
mos que solo deberian tributarle alabanzas , y que sin mo
tivo la hacen objeto de sus quejas y de sus maldiciones.
Pero ella es dichosa y no oye semejantes injurias ; porque
tranquila entre las demás criaturas primitivas , continua
girando en su esfera y goza en su beatitud. Descendamos
ahora hasta los mas grandes y lamentables males; ya se
baja cada estrella (3) que subia cuando he emprendido mí
curso, y no nos es permitido ningun retardo.
Atravesamos el círculo por el otro lado, no léjos de un
manantial en ebullicion que va aumentar la corriente de
un riachuelo, y cuyas aguas son mas oscuras que azuladas;
luego tomamos otro camino mas bajo que el antiguo , se
guidos siempre de la onda tenebrosa. Hay una laguna lla
mada Estigia, que fué formada por aquel triste riachuelo
al descender á sus rogizas é infectas playas. Y yo, que todo
lo contemplaba con atenta mirada, yí en aquel pantano á
almas cenegosas , desnudas y de irritado aspecto, que no
contentas de herirse con las manos, la cabeza, el pecho y
los piés , se desgarraban con los dientes. El buen maestro
me dijo: «Hijo mio, hé aquí las almas de los que se dejaron
(4) Latet anguis in herbá. (Vino.)
(2) La fortuna. —Magnífica personificacion. —Véase la odade horado:
divu °rotura, goce regis Ancium.
(3) Es inedia noche.
Ignude tutte e con sembiante offeso.
Queste si percotean non pur con mano,
Ma con la testa e col petto e co' piedi ,
Troncandosi co' denti a brano a brano.
Lo buon Maestro disse : Figlio , or vedi
L' anime di color cui vinse l' ira ;
Ed anche vo' che tu per certo credi
Che sotto l'acqua ha gente che sospira ,
E fanno pullular quest' acqua al summo-,
Come l'occhio ti dice u' che s'aggira.
Fitti nel limo dicon : Tristi fummo
Nell' aer dolce che da! Sol s' allegra ,
Portando dentro accidioso fummo ;
Or ei attristiam nella belletta negra.
Questo inflo si gorgoglian nella strozza ,
Ché dir nol posson con parola intégra.
Cosi girammo della lorda pozza
Grand' arco tra la ripa secca e 'I mezzo ,
Con gli-occhi vóIti a chi del fango ingozza
Venimmo appié d' una torre al dassezzo.
CANTO VIII.
Jo dico , seguitando, eh' assai prima
Che noi fussimo al pié dell' alta torre,
Gli occhi nostri n' andár suso alla cima,
Per due fianunette che i vedemmo porre ;
E un' altra da lungi render cenno ,
Tanto ch' appena '1 potea occhio torre.
Ed io , rivolto al mar di tutto '1 senno ,
Dissi : Questo che dice ? e che risponde
Quell' albo fuoco ? e chi son que' che'l fenno ?
Ed egli a me : Su per le suelde onde
Giá puoi scorgere quello che s' aspetta ,
Se '1 furnmo del pantan nol ti nasconde.
Corda non pinse mai da sé saetta ,
Che si corresse via per l' aer snella ,
.Com' vidi una nave piecioletta
Venir per l' acqua verso noi in quella ,
Sotto '1 governo d' un sol galeoto
Che gridava : Or se' gitinta , anima fella ?
Flegiás , Flegiás , tu gridi a vóto ,
Disse lo mio Signore , a questa volta ;
PHI non ci avrai , se non passando il loto.
Quale colui che grande inganno ascolta
Che gli sia fatto , e poi se ne rammarca ,
Tal si fe Flegiás nell' ira accolta.
Lo Duca mio discese nella barca,
E poi mi fece entrare appresso lui ;
E sol quand' jo fui dentro parve carca.
Tosto che '1 Duc,a ed io nel legno fui,
Segando se ne va l' antica prora
Dell' acqua Oil che non suol con altrui.
M'entre noi correvám la morta gora,
Dinanzi mi si fece un pien di fango,
E disse : Chi se' tu, che vieni anzí ora ?
Ed io a luí : S' jo vegno , non rimango ;
Ma tu chi se', che si se' fatto brutto?
Rispose : Vedi che son un che piango.
Ed io a luí: Con piangere e con lutto ,
Spirito maladetto , ti rimani ;
Ch' jo ti conosco , ancor sie lordo tutto.
Allora stese al legno arribe le rnani ;
Per che 'I Maestro accorto lo sospinse ,
Dieendo Vía costá con gil altri cani.
>3 26 t<
dominar por la cólera ; así mismo quiero te convenzas de
que debajo de esta agua hay una raza condenada que sus
pira, la cual hace borbotar el agua en la superficie, confor
me lo verás do quiera fijes tu mirada.» -
Y en efecto, desde el limo á que estaban pegadas aquellas
almas, decian : « Tristes estuvimos siempre aun al aire
dulce que el sol alegra , llevando en nuestro interior un
humo denso y pesado ; tambien ahora estamos tristes en
t.ste negro pantano (I). »Balbuceaban este himno en el fon
do de su garganta, sin que pudiesen pronunciar una pala
bra entera. De este molo describimos un gran arco en torno
de la fétida laguna, entre la enjuta ribera y el estanque,
fijos los ojos en los que se tragaban el fango. Llegamos
finalmente al pié de una torre.
CANTO VIII.
Digo, prosiguiendo (2) , que muy antes ya de que llegá
semos al pié de la alta torre, se fijaron nuestros ojos en la
parte superior de ella, donde habla dos pequenas llamas ;
notábase la misma senal en otra torre, pero estaba esta á
tanta distancia, que apenas podían los ojos distinguirla.
Volviéndome entonces hácia el mar de toda ciencia (3) ,
esclamé : «?qué es lo que indica ese fuego, al que corres
ponde aquel otro ? ?Quiénes son los que dan estas sena
les? »
A lo que me contestó: « Ya puedes ver lo que se espera
en estas turbias aguas, si es que no te lo oculten los vapo
res de la laguna.» Jamás hubo arco que arrojára flecha
tan veloz, como lo era la barquilla que ví en aquel ins
tante dirigirse hácia nosotros; conducíala un solo remero
gritando: « Por fin llegaste, alma desleal » — Flegyas ,
Flegyas , (4) Vanos son por esta vez tus gritos, le contes
tó mi senor ; solo nos tendrás á tu lado en el momento de
pasar la laguna. » Flegyas , en su reprimida cólera , se pareció al hombre que acaba de descubrir el engano de
que ha sido víctima. Descendió mi guia á la barquilla , á
Ja que me hizo entrar despues, sin que pareciese estar car gada hasta que yo estuve dentro. Así que fuímos mi guia
y yo en el esquife, se deslizó su antigua proa, dejando en
el agua un surco mucho mas profundo que el que acostum
braba abrir al llevar á los demás pasajeros. Mientras re
corriamos aquel canal de agua muerta, se me presentó
una sombra cubierta de lodo, diciéndome «?Quién eres tú, que vienes aquí antes de la hora ? »
A mi vez contestéle « Si vengo, no es por quedarme ;
pero , dime ; quién eres tú, que te has convertido en un
(1) «Requieseens acudiosus in faucibus suis » (JEREMIAS). David dice ha
bla(5n)doSedaesuloscpamerienzoosóossu: r«etIandtios!u).s sum in limo profundis.»
(3) Virgllio.
M(a4rt)eFylergeyyasdeelsosel leamplbtlaesm; afudeerolna scuóslerhaijoys ldxeiolonsyorCguolrloonsioss.. IEndraignhaidjoo adle
Deirolsa, qaufreelne tmaqautóeáAfpleoclohahzaobslean hceacshtoigoá sdue shuijaau, diancciean.dió el templo de aquel
Phlegyasque misserrimus onmes
Adinonet , ci magna testatur voce per umbras : Discitejuslitiam monjil , el non teinnere divos.
Vutu. 1. vi.)
Lo collo poi con le braccia mi cinse ;
Baciommi '1 volto , e disse : Alma sdegnosa,
Benedetta colei che 'n te s' incinse.
Quei fu al mondo persona orgogliosa ;
Bontá non é, che sua memoria fregi ;
Cosi é 1' ombra sua qui furiosa.
Quanti si tengon or lassh gran Regi ,
Che qui staranno come porci in brago ;
Di sé lasciando orribili dispregi!
Ed jo: Maestro, molto sarei vago
Di vederlo attuffare in questa broda ,
Prima che noi uscissimo del lago.
•Ed egli a me: Avanti che la proda
Ti si lasci veder,, tu sarái sazio ;
Di tal disío converrá che tu goda.
Dopo cib poco vidi quello strazio
Far di costui alle fangose genti ,
Ché Dio ancor ne lodo e ne ringrazio.
Tutti gridavano : A Filippo Argenti.
E il Fiorentino spirito bizzarro
In sé medesmo si volgea co' denti.
Quivi '1 lasciammo ; ché piú non ne narro.
Ma negli orecchi mi percosse un duolo ,
Per ch' jo avanti intento l' occhio sbarro.
E '1 buon Maestro disse : Omai , figliuolo , •
S' appresa la cittá c'ha nome Dite,
Coi gravi cittadin , col grande stuolo.
Ed jo: Maestro , giá le sue meschite
Lit entro certo nella valle ceno
Vermiglie , come se di fuoco uscite
Fossero. Ed ei mi disse: II fuoco eterno,
Ch' entro l' affuoca , le dimo3tra rosse ,
Come tu vedi in questo basso 'nferno.
Noi pur giugnemmo dentro all' alte fosse
Che vallan quella terra sconsolata ;
Le mitra mi parean che ferro fosse.
Non senza prima far grande aggirata ,
Venimmo in parte , dove'l nocchier , forte,
Uscite , ci gridó , qui é l' entrata.
lo vidi piú di mille in su le porte
Da! Ciel piovuti , che stizzosamente
Dicean : Chi é costui , che senza morte
Va per lo regno della morta gente ?
E '1 savio mio Maestro fece segno
Di voler lor parlar segretamente.
Állor chiusero un poco il gran disdegno,
E disser : Vien tu solo , e quei sen vado ,
Che si ardito entré per questo regno.
Sol si ritorni per la folie strada :
Pruovi , se sa ; ché tu qui rimarrai ,
Che scórto hai per si boja contrada.
Pensa , Lettore , s' jo mi sconfortai
Nel suon delle parole maladette ;
Ché non credetti ritornarci mai.
O caro Duca mio , che Oii di sette
Volte m' hai sicurtá renduta , e tratto
D' alto periglio che 'ncontra mi stette.
Non mi lasciar,, diss' jo , cosi disfatto ;
E se l' andar piá oltre m'é negato ,
Ritroviam orme nostre insieme
E quel Signor,, ohe li m' avea menato ,
Mi disse : Non temer, ché '1 nostro passo
Non ci pub torre alcun ; da Tal n'é dato.
Ma qui m' attendi , e lo spirito lasso
Conforta e ciba di speranza buona ;
>1 27
sér tan repugnante ? » Respondióme la sombra : « Bien ves
que soy uno de los que están llorando. » Entonces yo re
puse : « Quédate en el llanto y los gemidos , alma maldita ;
por mas que estés cubierta de lodo , te conozco. » Tendió
entonces sus manos hácia la barquilla , pero mi prudente
maestro la rechazó diciendo : « ! Déjanos y vete con los
demás perros » Luego me echó los brazos al cuello, me
besó y me dijo : « Alma santamente desdenosa, bendita
sea la muger que te llevó en su noble seno ! Ese fué en el
mundo un sér hinchado de orgullo, sin que ninguna vir
tud haya honrado su memoria ; por lo que su sombra está
aqui siempre furiosa. Cuantos hay allá arriba que son con
siderados como grandes reyes, que cual puercos serán arro
jados en este pantano, sin dejar en pos de si mas que horri
ble desprecio.» « Maestro, le dije, antes de salir de este
lago , desearia en gran manera ver á aquel pecador sumido
en el lodo. » A. lo que me respondió ! « Quedarás satis
fecho antes de apartarte de la orilla : preciso es que se cum
pla tu deseo.»
Con efecto, de tal modo le vi estrechado poco ttempo
despues por las demas sombras, que aun ahora estoy dando
gracias á Dios por haberme permitido presenciar semejante
espectáculo. Todas las sombras gritaban : « !Ah Felipe Ar
genti ! » Y este florentino, espíritu orgulloso, volviéndose
contra sí mismo , se desgarraba con sus propios dientes.
Allí le dejamos sin que de él nada mas referir quiera.
Llegó de pronto á mis oidos un triste acento , que me
obligó á mirar con atencion en torno mio ; entonces el buen
maestro me dijo : « Hijo mio , ya se acerca la ciudad llama
da Dile (1): sus habitantes son desgraciados y en gran núme
ro. » Á lo que le contesté : « Maestro, en verdad distingo
sus mezquitas en el fondo del valle ; pero son tan rojizas ,
que parece acaban de salir de entre las llamas.» «El fuego
eterno que las consume en el interior, repuso, les dá ese
color rojizo que vés en el bajo infierno. »
Por fin entramos en los fosos profundos abiertos en torno
de aquella tierra desolada ; pareciéronme de bronce sus
muros. Fuímos á parar, no sin haber dado antes un buen
rodeo, á un sitio en el que nos gritó el barquero (2) en voz
muy alta : « Salid , ahí teneis la entrada.» VI al propio
tiempo en las puertas á mas de mil sombras caidas del cielo
como una lluvia , que decian con concentrada cólera :
« Quién es el que sin la muerte, se va por el reino de los
muertos? indicóles entonces mi guia que quena hablarles en
secreto ; por lo que procurando ocultar su cólera , le dije
ron : « Ven tú solo, y que se aleje el que con tanta audacia
ha penetrado en este reino. Que se vuelva solo por su loco
camino, salga solo si puede, puesto que tú vas á quedarte
aquí, despues de, haberle guiado hasta la oscura region en
que estamos.»
Juzga lector, si podía estar yo muy tranquilo al oir se
mejantes palabras; creia no volver mas á la tierra. «Oh guia
querido, que mas de siete veces me has restituido la calma
y librádome de los inminentes peligros que me rodeaban ,
no me abandones, le dije ‚.en el estado de abatimiento en
que me veo ; si no me es permitido ir mas adelante, retro
cedamos desde luego.» El maestro que me habia guiado
hasta allí, me dijo : « Nada temas : nadie hay que pueda
cerrarnos el paso , por habérnosle cedido el que puede mas
(4) Dite deriva de Dis , que es el nombre de Pluton.
Noctes atque dies p4tet atri Jalma Ditis.
(VIRIL )
(2: Flegyas.
Ch'io non ti lascerb nel mondo basso.
Cosi sen va, e quivi m'abbandona
Lo dolce Padre , ed jo rimango in forse;
Ché '1 nb e 'I si nel capo mi tenzona.
Udir non poté' quello ch' a lor porse ;
Ma ei non stette 1;1 con essi guari ,
Ché ciascun dentro a pruova si ricorse.
Chiuser le porte quei nostri avversari
Nel petto al mio Signor,, che fuor rimase,
E rivolsesi a me con passi rari.
Gli occhi alla terra , e le ciglia avea rase
D' ogni baldanza , e dicea ne' sospiri :
Chi m' ha negate le dolenti case?
Ed a me disse : Tu, perch' jo m' adiri ,
Non sbigottir ; eh' io vincerb la pruova ,
Qual eh' alla difension dentro s' aggiri.
Questa lor tracotanza non é nuova ,
Ché giá usaro a men segreta porta ,
La qual senza serrame ancor si truova.
Sovr' essa vedestit la scritta morta ;
E glá di quá da lei discende erta ,
Passando per Ji cerchj senza scorta ,
Tal che per lui ne fia la terra aperta.
CANTO IX.
Quel color che viltá di fuor mi pinse ,
Veggendo 'I Duca mio tornare in volta , Pitt tosto dentro il sito nuovo ristrinse.
Attento si fermb , com' uom eh' ascolta , Ché occhio nol potea menare a lunga ,
Per l' aer nero e per la nebbia folta.
Pure a nol converrá, vincer la punga,
Comincib ei ; se non..., tal ne s' offerse.
Oh quanto tarda a me eh' altri qui giunga !
lo vidi ben si com' ei rícoperse
Lo cominciar con l' altro che poi venne,
Che fur parole alle prime diverse.
Ma nondimen paura jI suo dir dienne ,
Perch' lo traeva la parola tronca
Forse a peggior sentenza ch' e' non tenne ?
In questo fondo della trista conca
Discende mai alcun del primo grado,
Che sol per pena ha la sperauza cionea ?
Questa question fec' io ; e quei : Di rado
Incontra , mi rispose , che di nui
Faccia '1 cammino alcun , pel quale io vado.
Ver' é eh' altra fiatta quaggiú. fui,
Congiurato da quella Eriton cruda,
Che richiamava l'ombre a' corpi sui.
Di poco era di me la carne nuda ,
Ch' ella mi fece 'ntrar dentro a quel muro
Per trame un spirto del cerchio di Giuda.
Quell' é '1 piu basso luogo e '1 piú oscuro,
E '1 piú lontan dal Cidl che tutto gira :
Ben so 'I cammin ; perb ti fa sic uro.
Questa palude , che gran puzzo spira , Cinge d' intorno la Cittá dolente ,
U' non potemo entrare omai senz' ira.
Ed altro disse ; ma non l' ho a mente,
Perocché occhio m' avea tutto tratto
Vér l' alta torre, alla cima rovente ,
Ove in un punto vidi dritte ratto
Tre Furie infernal, di sangue tinte,
Che membra femminjli avean ed atto,
>2 28
que todos nosotros juntos.» Pero aguárdame aquí ; alién
tate y reanima con la esperanza tu espíritu abatido, puesto
que no te abandonaré en el mundo infernal.»
Dicho esto , se va mi buen padre dejándome solo ; que
déme en la incertidumbre, combatiéndose el si y el no en
mi mente. Imposible me fué oir lo que les proponia , pero
no permaneció mucho con ellos, porque todos se dirigieron
corriendo á la ciudad. Como nuestros enemigos cerrasen
sus puertas á mi maestro al llegar á ella , y se quedase fuera,
volvió hácia mí á paso lento. Tenia la vista inclinada, y
en medio de su abatimiento decia suspirando : « ? Quién
puede haberme negado la entrada á la mansion del dolor?»
Volvióse entonces hácia mí, diciéndome : « No te alarme
mi cólera : sabré vencer esa prueba, cualesquiera que sean
los que se reunan en su interior para defenderse. No es
nueva su insolencia , puesto que la mostraron ya ante una
puerta menos secreta que está aun sin cerradura. (1) Ya
has visto sobre ella la inscripcion de muerte ; pero ya mas
acá de aquella puerta, va descendiendo solo por la monta
na y atravesando los círculos , el que debe abrirnos la ciu
dad (2):
CANTO IX.
La cobardia que me hizo demudar el semblante cuan
do ví á mi gua volver atrás, causó tam bien en él su
reciente palidez. — Púsose atento, cual hombre que escu
cha, por no poder penetrar su mirada al través de aquel
cielo negro y de aquella densa nube : y sin embargo lie
mos de vencer en este combate , empezó á decir , cuando
se nos ha ofrecido semejante aliado (3).... Ah ! cuánto tne
tarda la llegada de otro!...» No se me escapó que ocultaba
lo que habla empezado á decir con otra idea que le acudió
luego, y que fueron sus últimas palabras muy distintas de
las primeras; sin embargo , su discurso me llenó de es -
panto, por dar yo á aquellas palabras entrecortadas un sen
tido peor del que en sí tenian. Hícele entonces esta pre
gunta : « ?Ha descendido nunca espíritu alguno del primer
círculo á la triste concha, donde hay por sola pena el per
der la esperanza?)) A lo que me contestó: « Si bien es cierto
que en otra ocasion me vi obligado á descender aquí abajo
por las conjuraciones de aquella cruel Ericto , que llamaba
las sombras á sus cuerpos (4.) , raramente sucede que haga
ninguno de nosotros este camino. Hacia poco tiempo que
estaba mi alma separada de su cuerpo, cuando me hizo
entrar dentro estos muros para sacar un espíritu del círculo
de Judas: es este círculo el mas profundo , mas oscuro y
mas lejano del cielo que todo lo rodea. Puedes estar sin
cuidado ; sé muy bien el camino que conduce á él. Esa lagu
na que despide tan gran fetidez, es la que circuye la ciudad
de dolor, en la que no podremos en lo sucesivo penetrar
sin cólera.
Dijo aun otras muchas cosas que no tengo ya presentes,
porque mis ojos me habian arrastrado enteramente hácia la
as(t1i)llaPsoproqrueelnCoroisbtsot,aántesuladreessciesntesoncailaLdime bloos. demonios Pilé la puerta hecha pa(r2i)teErl SáanlgvealtoernvnioadstoerpdoirriDpiuosit..» (Olicio del s«ábDa'dodoiesapnotrot.as) mortis et seras
(3) En esto oscuro soliloquio silio. , alude Virgilio al ángel que vuela en su au
(í) Eryeto , mágica de Tesalia. (VID. LA FARSALI A , 1. VI.)
E con idre verdissime eran cinte;
Serpentellis e ceraste avean per crine ,
Onde le fiere temple eran avvinte.
E quei , che ben connobbe le meschine
Della Regina dell' eterno planto,
Guarda , mi disse , le feroci Erine.
Quest' é Megera , dal sinistro canto ;
Quella che piange dal destro , é Aletto ;
Tesifone é nel mezzo : e tacque a tanto.
Con l' unghie si fendea ciascuna ji petto ,
Batteansi a palme, e gridavan si alto,
Ch' i' mi strinsi al Poeta per sospetto.
Venga Medusa, si '1 farem di smalto ,
Gridavan tutte , riguardando in giuso ;
Mal non vengiammo in Teseo '1 assalto.
Volgiti 'ndietro , e tien lo viso chiuso ;
.Ché se Gorgon si mostra , e tu vendessi ,
Nulla sarebbe del tornar mai suso.
Cosi disse '1 Maestro ; ed egli stessi
• Mi volse , e non si tenne alle mie mani ,
Ché con le sue ancor non mi chludessi.
O voi cli' avete gl' intelletti sani ,
Mirate la dottrina che s' asconde
Sotto '1 velame degli versi strani.
E glit venía su per le torbid' onde
Un fracasso d' un suon pien di spavento.,
Per cui tremavan amendue le sponde ;
Non altrimenti fatto che d' un vento
Impetuoso per gli avversi ardori ,
Che fier la selva, e senza aleun rattento
Li rarni schianta , abbatte , e porta i fiori ,
Dinanzi polveros° va superbo ,
•
E fa fuggir le fiere e gli pastori.
Gli occhi mi sciolse , e disse : Or drizza '1 nerbo
Del viso su per quella schiuma antica ,
Per indi ove quel fummo é piu acerbo.
Come le rane , innanzi alla nimica
Bisela, per l' acqua si dileguan tutte ,
Fin eh' alla terra ciascuna s' abbica ,
Vid' jo pu di mille anime distrutte
Fuggir cosi dinanzi ad un ch' al passo
Passava Stige con le piante asciutte.
Dal volto rimovea quell' aer grasso ,
Menando la sinistra innanzi spesso ;
E sol di quell' angoscia parea lasso.
Ben m' accorsi ch' egli era del Ciel Messo ,
E volsimi al*Maestro ; e quei fe_segno
Ch'lo stessi cheto , ed inchinassi ad'esso.
Ahi quanto mi parea pien di disdegno I
Giunse alla porta, e con una verghetta
L' aperse, che non v'ebbe alcun ritegno.
O cacciati del Ciel , gente dispetta ,
Comincib egli in su l' orribil soglia ,
Ond' esta oltracotanza in voi s'alletta
Perché ricalcitrate a quella voglia ,
A cuí non puote '1 fin mai esser mozzo ,
E che piii volte v' ha crescluta doglia?
Che giova nelle Fatar dar di cozzo ?
Cerbero vostro , se ben vi ricorda ,
Ne porta ancor pelato il mento e '1 gozzo.
Poi si rivolse per la strada lorda ,
E non fe motto a noi ; ma fe semblante
D' uomo cuí altra cura stringa e morda ,
Che quella di colui che gli o davante;
E noi movemmo i piedi invér la terra ,
TOMO IV.
u 29
alta torre coronada de llamas. Allí ví de repente aparecer
tres furias infernales tenidas en sangre , cuyos miembros
y gestos eran de muger ; ceilíanlas verdosas hidras, y eran
sus cabellos pequenas serpientes y cerastas que se enros
caban en torno de sus horribles .sienes. Y él que desde luego
conoció la servidumbre de la reina del dolor eterno : « Mira,
me dijo, las feroces Erinnzas ; esta de la izquierda es Me
jora; la que está llorando á mano derecha es Alecto ; Tisi
fona está en médio de ellas.» Terminadas estas palabras
guardó silencio.
Se desgarraban el pecho con sus días, se azotaban con las
manos y gritaban con voz tan alta, que desconfiando de
su rábia , me acerqué mas y mas al poeta.
Que venga Medusa y la convertirémos en piedra, gri
taban mirando hácia abajo ; nos hemos vengado mal de la
entrada audaz de Teseo. » Vuélvete y cierra los ojos
porque si aparecia Gorgona y llegabas á verla, no habria ya
para tí esperanza de subir nuevamente allá arriba.
Despues de hablar mi maestro de esta manera, me hizo
retroceder ; y no fiándose aun lo bastante de mis manos,
, me cerró tambien los ojos con las suyas. Vosotros que teneis
recto juicio , revelad la doctrina que se oculta bajo el velo
de estos estraí'íos versos. Oíase á través de las turbias ondas
un espantoso ruido que hacia retemblar ambas orillas,
pareciéndose al viento impetuoso que arranca de cuajo los
árboles del bosque, qbe destruye los frutos y las flores, y que
levantándose en nubes de polvo, ahuyenta á los pastores y
ganados. Al destaparme me dijo : «-Dirije ahora tus ojos
hácia aquella antigua espuma, que es donde es el vapor mas
maligno.»
Cual ranas que huyen ante la serpiente enemiga , dis
persándose á través del agua para volver á reunirse en el
cieno, huian mas de mil almas condenadas ante alguien
que atravesaba á pié enjuto la laguna Estigia. Sepa
raba con su rostro el aire pesado, llevando de vez en
cuando hácia adelante una de sus manos, y de cuyo único*
trabalo parecia estar ya cansado. Como desde luego cono
ciese que era un mensajero del cielo, volvíme hácia mi
maestro, que con una serial me indicó parar é inclinarme.
Ah ! cuán lleno de desdén me pareció aquel mensajero!
Llegó cerca de la puerta, y la abrió con una varita sin nin
gun obstáculo. Demonios arrojados del cielo, raza desgra
ciada , esclamó desde el umbral horrible, ? cómo habeis
podido conservar vuestra arrogancia ? Por qué cocear de
este modo contra aquella voluntad que ha de lograr siem
pre su objeto, y que tantas veces ha aumentado vuestros
dolores? ?De qué sirve luchar contra el destino ? Vuestro
Cerbero , si os acordais de ello, tiene aun pelado su cuello
y su. hocico.»
Luego se volvió hácia el camino cubierto de lodo, sin
dirigirnos palabra, como hombre aguijoneado por nuevos
cuidados , que ninguna relacion tenian con las personas
que se hallaban en su presencia. Nosotros, confiados en las
palabras santas, dirijimos nuestra marcha hátia la tierra
de Dite, en la que penetramos sin ninguna resistencia. Pe
ro como yo deseaba saber la suerte de los que encierra
aquella fortaleza, empecé á dirijir curiosas miradas asi que
hube entru2s•-: en ella, y vi á cada lado un vasto campo lle
4
Šicuri appresso i prole santo.
Dentro y' entrammo senza alcuna guerra;
Ed jo, eh' avea di riguardar disto
La condizion che tal fortezza serra ,
Come fui dentro, occhio.attorno invío ,
E veggio ad ogni man grande campagna ,
Piena di duolo e di tormento rio.
Si come ad Arli , ove '1 Rodano stagna ,
Si come a Pola presso del Quarnaro ,
Che Italia chiude e i suoi termini bagna ,
Fanno i sepolcri tutto '1 loco varo ;
Cosi facevan quivi d' ogni parte,
Salvo che '1 modo y' era piti amaro ;
Ché tra gil avelli fiamme erano sparte ,
Per le quali eran si del t'Ato accesi ,
Che ferro pió non chiede verun' arte.
Tutti gli lor coperchj eran sospesi ,
E fuor n' uscivam si duri lamenti ,
Che ben parean di misseri e d' offesi.
Ed io: Maestro, quai son quelle genti
Che, seppellite dentro da piel!' arche ,
Si fan sentir coi sospiri dolenti ?
Ed egli a me : Qui son gli eresiarche
_Co' lor seguaci d' ogni setta , e molto
Fuui che non credi .son le tombe carche.
Simile qui con simile e sepolto ,
E i monimenti son pió e men caldi.
E poi ch' alla man destra si fu velto ,
Passammo tra i martini e gli alti spaldi.
CANTO X.
Ora sen va per uno stretto calle
Tra '1 muro della terra e gli martini ,
Lo mio Maestro , ed io dopo le spalle.
O virtit somma , che per gli empj giri
Mi volvi , cominciai , come a te piace ,
Parlami , e soddisfammi a' miei desiri.
La gente, che per li sepoleri giace,
Potrebbesi veder ? Giá son levati
Tutti i coperchj , e nessun guardia face.
Ed egli a me: Tutti saran serrati,
Quando di Josaphat qui tolneranno
Coi corpi che lassii hanno lasciati.
Suo ciinetero da questa parte hanno
Con Epicuro tutti i suoi seguaci ,
Che 1' anima col corpo morta fanno.
Perb alla dimanda , che mi faci ,
Quino' entro soddisfatto sarai tosto,
Ed al dilo ancor che tu mi taci.
Ed jo: Buon Duca , non tegno nascosto
A te mio cor,, se non per dicer poco ;
E tu m' hai non pur ora a ció disposto.
O Tosco, che per la Cittá del foco
Vivo ten vai cosi parlando onesto ,
Piacciati di restare in questo loco.
La tua loquela ti fa manifesto
Di quella nobil patria natío ,
Alla qual forse fui troppo molesto.
Subitamente questo suono uscío
D' una dell' arche ; perb m' accostai ,
Temendo , un poco pió al Duca filio.
Ed ei mi disse : Volgiti ; che fa!?
Vedi lá Farinata , che s' o dritto ;
• Dalla cintola in su tutto 'I vedrai.
)1 80
no de dolores y de tormentos crueles. Asi como en los al
rededores de Arles , donde está estancado el Ródano , y
como en Pola , cerca del Quarnaro , que cierra la Italia y
baila sus fronteras (1) , hay sepulcros que forman numero
sos promontorios, se levantan aquí tambien sepulcros por
do quiera , con la sola diferencia de que es aquí mas terri
ble su aspecto , por separarles un mar de llamas que les
convierte en lechos de fuego ; no hay hierro tan candes
cente cualquiera que sea la elaboracion que sufra y el ob
jeto á que se le destine. Todos sus cobertizos estaban le
vantados, llegando al esterior tristes gemidos , • parecidos
á los de los pobres ajusticiados. Dirijíme entonces á mi
maestro y le dije :
« ?Cuáles son esas gentes que, sepultadas en semejantes
arcas, se anuncian por medio de tan dolorosos suspiros?»
Y á su vez contestóme : « Son los heresiarcas y sus parti
darios de todas las sectas : están esas tumbas mucho mas
llenas de lo que puedes figurarte. Cada cual está sepultado
aquí con su semejante, y todas las tumbas están ardiendo
mas 6 menos. »Entonces se volvió á la derecha , y pasa
mos entre los mártires y los altos muros.
CANTO X.
Siguió miInaestro un estrecho sendero que hay entre los
muros de la ciudad y las tumbas de los mártires, y continué
yo siguiendo sus huellas, «Oh virtud soberana, esclamé, que
me impulsas á tu antojo por los círculos impios , dígnate
hablarme y satisfacer mis deseos. ?Seria permitido ver á los
que yacen en los sepulcros? Todas las losas están levanta
das, y no hay guardia que lo impida en su alrededor. » A
lo que me contestó : « Todos estarán cerrados cuando ha
yan vuelto de Josafat las almas con los cuerpos que han
dejado allá arriba. Epicurio y todos sus sectarios, que quie
ren que el ama muera con el cuerpo, tienen su cemente
rio en este lado. As! que, en breve contestarán alli
dentro á la pregunta que me haces, y hasta al deseo que
me ocultas aun. » Por lo que le dije : « Buen gula, solo
oculto mi corazon por no hablar demasiado; siempre estoy
dispuesto á guardar á tu lado la reserva que antes y ahora
has sabido imponerme.»
« Oh toscano , tú que en vida recorres de este modo la
ciudad de fuego, hablando con modestia , dígnate pararte
en este sitio. Tu lengua me indica claramente el noble
pais , á que fui tal vez yo harto funesto.» Tales •fueron.las
palabras que súbitamente salieron de un sepulcro, y que
me obligaron á acercarme trémulo á mi guia , que me di
jo: « Vuélvete, ?qué es lo que haces? Mira á Farinata
que se ha incorporado en su tumba ; y podrás verle desde
la cintura á la cabeza (2).» Tenia ya fija en la suya mi mi
dan((21d))oFPáaorlliaon,sacgtaliab,dealdidenoldase,fIapsmalrriitlaiida, aedrneioesllosAdedUrlboiáestriteicmoe.npeFralodroernecsia. Él ro quien man tEaplliacudreo. Monte Aperto. Está en los sepulcros do fuego, cgoamn3o !paafratimdoarsiaobade
Descripció
| Puntuació | |
| Títol | Abeja, La. No. 4 (1 enero 1865), p. 001-042 |
| Descripció | Informació addicional del títol: revista científica y literaria ilustrada, principalmente extractada de los buenos escritores alemanes por una sociedad literaria |
| Títol addicional | Revista científica y literaria ilustrada, principalmente extractada de los buenos escritores alemanes por una sociedad literaria |
| Editor | Biblioteca de Catalunya |
| Data de publicació | 2008 |
| Data del document original | 1865 |
| Tipus de recurs | Text |
| Format | |
| Font | Publicació original: Barcelona : Librería de D. Juan Oliveres, [1862-1870], No. 1 (1 enero 1862)-No. 3 (1 enero 1964) |
| Llengua | spa |
| Relació | http://cataleg.bnc.cat/record=b1056597~S10*cat |
| Gestió de drets | Còpia permesa amb finalitat d'estudi o recerca, citant la font "Ateneu Barcelonès". Per a qualsevol altre ús cal demanar autorització |
| Resolució | 150 ppp |
| Compressió | JPEG, compressió baixa |
| Definició | 8 bits |
| Història de canvis | Imatge original TIFF, sense compressió, a 300ppp |
Descripció de la pàgina
| Títol | 02_No. 4 (1 enero 1865), p. 18-30 |
| Transcript | )5 18 cidez con que me esplicaron las formas' y la composicion de las frases de aquel drama indígena que, merced á su clara esplicacion , logré traducir entero al espanol. Me fué aquel trabajo sumamente útil , puesto que me hizo comprender el conjunto de la lengua quiche , mucho mas de lo que habria podido hacerlo toda la lectura. Una vez logrado mi objeto , quise copiar nuevamente el drama, y traducirlo á la vez al francés ; pero solo á medias queda ron satisfechos mis deseos, porque yo solo pensé desde en tonces, en verlo representar como en los antiguos tiempos. Varias fueron las ocasiones que tuve de hablar de ello á los jefes; pero como ignoraban estos lo ocurrido entre Bartolo Ziz y yo , me contestaban como de costumbre, aludiendo siempre una respuesta categórica. En mi impaciencia, des pues de haber estado cierto dia hablando de lo mismo , les dije: « Pues bien , si vosotros no sabeis el drama, yo lo sé y podré enseílároslo. » Y cité al propio tiempo algunas fra ses del sainete, que habia aprendido de memoria, anadien do luego con cierto énfasis: « Sé todas vuestras historias y tradiciones mejor que vosotros; de lo contrario , no estaria á vuestro lado; podeis estar seguros de que nada ignoro de todo cuanto osatane. » Mis citas y mis palabras les llena ron de asombro. Tomé al propio tiempo el cuaderno en que habia empezado á copiar nuevamente el drama , y les leí de él mas de una página. Así logré convencerles de que nada en efecto ignoraba de todo cuanto les atanía, y hasta reconocieron con la mayor candidez, que sabia yo su historia mucho mejor que ellos mismos. Despues de un momento de pausa, me dijeron es tar resueltos á hacer todo cuanto yo quisiese , y que pon drian en escena el Rabinal-Achi , tan pronto como se lo indicase. Solo se limitaron á objetarme, que cuando acos tumbraban á representarle eran mucho mas ricos que en tonces , y que les seria gastar mucho dinero en telas y plu mas para procurarse los trajes necesarios. Contestéles que yo lo pagaría todo , y que como estábamos entonces en se tiembre ú octubre, les daba el tiempo necesario para pre pararse, fijando la representacion para el (ha de la fiesta mayor de Rabinal , ó sea el de la Conversion de San Pablo, que era en el próximo enero. Inútil es decir que fué mi proposicion unánimemente aceptada ; no tardó en saberse por toda la poblacion y sus alrededores; no podían com prender que un padre, sin ser indio ni espanol , mostrase tanto interés por un drama indígena. Pronto logré ejercer sobre el pueblo una influencia inmensa. Hice comprar en Guatemala algunas piezas de damasco de lana y plumas , poniéndose desde luego en movimiento todos los sastres que trabajaban para la escena. Entre tanto se reunieron los ac tores á invitacion del antiguo director de sus sainetes nacio nales , para estudiar sus respectivos papeles, habiendo cada noche ensayo en la casa de uno ú otro de los jefes. El sábado 19 de enero de 1856 , todo estaba dispuesto para la primera representacion pública. En la tarde del mismo dia, se me suplicó que me dirigiese á la iglesia, don de me aguardaban diferentes personajes para recibir la bendicion. Revestido con roquete y estola, me dirigí al templo, en el que había realmente una multitud inmensa. Todos los actores, sin distincion , ostentaban sus .nuevos y respectivos trajes , cinendo su cabeza diademas de plumas flotantes en forma de abanicos, no como los que se ven en la ópera de Hernan Cortés, sino como las de los jefes co mancha 6 apachas que se ven en el museo de Mr. Catlin de Lóndres. Lo que particularmente les daba un carácter ori ginal , era la máscara de madera que cubria su rostro ; es taban aquellas máscaras perfectamente esculpidas y pinta das , en conformidad al papel que habían de desempenar los que las llevaban ; solo había una abertura practicada en torno de los ojos , y otra en la boca. Tenia una semejanza completa con la máscara que los griegos y los romanos usaban en el teatro. Como en los antiguos tiempos que eran los indígenas duenos absolutos de su territorio , se prepararon los indios de un modo verdaderamente religioso para la celebracion de aquel acto solemne. Las danzas y las representaciones escénicas se hacían antes en honra de los dioses , justo es pues que las que se hacen ahora sean consideradas tambien como un tributo ofrecido al verdadero Dios , y que las ha ga celebrar la Iglesia con toda la pompa posible. Al verme entrar en el santuario , dieron un grito de guerra que hizo retemblar el templo : el tun y la trompeta exhalaron notas melancólicas, y ejecutaron los actores una de las danzas del sainete. Luego les recordé en pocas palabras que cuan do eran sus antepasados duenos del pais , tenían siempre sus fiestas un objeto religioso ; que el drama que iban á re presentar estaba lleno de recuerdos de una época , en que segun un autor indígena, adoraban aun la madera y la pie dra. « Hoy , anadí, á -pesar del carácter profano de estas representaciones, Dios no prohibe que las hagais objeto de vuestros goces ; pero acordaos sin cesar de que sois cristia nos ahora , y que como tales debeis.atribuir á Dios toda la gloria, corno lo haceis en efecto , al venir actualmente á suplicarme que osbendiga en su nombre.» Terminadas es tas palabras, les rocié con agua bendita, é hice sobre ellos la senal de la cruz. Luego fueron pasando todos sucesiva mente delante de mí, saludando á la antigua ; y salieron de la iglesia, bailando al son de sus instrumentos. Se habla empezado ya el novenario de la Conversion de San Pablo ; era al dia siguiente domingo , y la parroquia celebraba la fiesta de San Sebastian, uno de sus patronos. Terminada la misa, se levantó un estrado debajo de la gag lería del gran patio del presbiterio, que fué prontamente invadido por una multitud inmensa. Había sido colocada para mí una poltrona en el estrado, y solo aguardaban los actores del Rabinal-Achi mi presencia para empezar la re presentacion del sainete. Luego de haber ocupado mi pues to, se dió principio al espectáculo. Es un verdadero drama histórico, seguido de danzas y de música : los personajes parlantes son en número de cinco : á saber : Hobtoh , jefe de la casa de Rabinal , rey de Zamanibi el Galel-Achi , su hijo, que lleva el nombre de Rabinal-Achi , título que sig nifica héroe ó guerrero de Rabinal; Queche-Achi , prínci pe de la casa de Cavek , que reinaba en los montes de Chaul , y dos esclavos. Entre los personajes mudos había la reina madre, esposa del rey Hobtoli ; la Esmeralda-Pre ciosa, princesa de Carchag , esposa de Rabinal-Achi ; dece guerreros de alto rango, llamados los Aguilas ; otros doce llamados los Tigres, y diferentes esclavos de uno y otro sexo. Es probable que antiguamente figurasen en ella bata llones enteros que debian estar á las órdenes de aquellos jefes militares. El argumento de la pieza consiste en una querella entre el príncipe de Rabinal y el de Cavek indicando todo á creer que se remonta la accion á una época anterior á la funda cion del imperio quiche , 6 sea á los tiempos en que los reyes de la casa de Cavek no ejercían aun sino un poder limitado, lo que indica que debia ser aproximadamente á mediados 'el siglo mil. Lo que mas nos llamó la atencion al ser puesta en escena , fué , que el director que, confor me lo • hemos dicho antes, es á la vez jefe de orquesta y dueno del tun , formase, al igual que los dos únicos mú >5 19 sicos que le acompanan, parte integrante del drama: to can estos dos últimos la trompa, y están designados con el nombre de primero y segundo. El drama puede ser di vidido en dos actos 6 en cuatro escenas. La primera pasa bajo los muros del palacio de Cakyug', residencia de Rabi nal-Achi (1); la segunda se verifica 'en el interior del pa lacio , á presencia del rey Hobtoh ; la tercera se ejecuta en el esterior del mismo, y pasa por fin la cuarta otra vez en el interior de la régia morada. Empieza el espectáculo al melancólico y ronco son del tun , por una especie de ronda en la que toman parte Ra binal-Achi , lxok-Mun , su esclava favorita, y diferentes guerreros de las águilas y tigres , los cuales están dando vueltas unos en pos de otros sin gran celeridad. De repen te se lanza Queché-Achi sobre ellos haciendo gestos amena zadores, obliga al corro á dar vueltas con mas rapidez y provoca á Rabinal-Achi que , no tarda en prenderle y en echarle en cara sus crímenes. El resto de la escena se pasa en mútuas provocaciones, por lo que es diálogo en estremo monótono para los espectadores europeos: Rabinal-Achi, al formular sus acusaciones, toma sin cesar por testigos al cielo y la tierra ; y Queché-Achi , usando las mismas espre siones , empieza por repetir, casi siempre palabra por pala bra, la mayor parte del discurso de suadversario , antes de contestarle. Este, á su vez, se hace cargo de la contesta cion de Queché-Achi , antes de continuar , pasándose de este modo cada una de las escenas , interrumpidas tan solo de vez en cuando por un baile austero al son de los instru mentos guerreros. Termina la pieza con la muerte de Que ) Las ruinas de Cakyug están á una legua hácla el norte del pueblo de Babilla' y se divisan perfectamente desde el patio del templo por estar si tuadas en una alta loma que domina al valle. El palacio de liabinal-Achi , flanqueado en sus dos estremos por altos leocalli , habla de tener una gran - de estension ájuzgar por sus imponentes ruinas. ché-Achi , al que se le mata en presencia del público, y á cuja muerte sigue un baile, en el que toman parte todos los actores. Debemos anadir aquí que habia siempre dos 6 tres actores para desempenar un mismo papel , á fin de po der reemplazarse entre sí en caso necesario , lo que no de jaba de suceder cun frecuencia atendido lo larga que era la pieza, y lo mucho que cansaba á los actores la máscara de madera, sobre todo en un pais tan caluroso. La música, como ha podido notarse, es grave y melancólica; además, es de una extrema sencillez , y solo contiene un pequeno número de notas que se repiten casi constantemente. Para tenerla en toda su originalidad , la hice notar durante la representacion por un jóven músico, hijo de un metis , maestro de capilla, y por el mejor de sus discípulos , Colas Lopez, mijóven criado indígena, cuya inteligencia me ha bia servido ya tanto para la traduccion del drama. Creemos inútil entrar en mas detalles, puesto que con lo dicho hasta aquí puede comprenderse todo el interés del dra ma á pesar de su carácter monótono. Está lleno de alusio nes á los usos y costumbres de los indígenas de Verapaz y Guatemala , tales como eran en los siglos mi y xiir. Se hace tambien mencion de otras muchas, cuya práctica no se ha visto en ninguno de aquellos pueblos; nos limitarémos á citar entre ellas la bárbara costumbre de hacer montar en metal el cráneo de un enemigo vencido, á fin de que, como tro feo de la victoria , sirviese de copa en los festines. Tambien se habla en él con frecuencia de fortalezas y castillos, cons truidos como nidos de águila, en la cumbre de los montes, y en los que se creería encontrar de nuevo las costumbres germánicas de la edad media. Tal es el drama, que puede ser hoy considerado como la única produccion completa que hay en Europa del arte dramático y de los antiguos americanos en toda su originalidad. Higiene. De la prolongacion de la vida humana por medio del café. Mucho se ha escrito ya en pró ya en contra del café. Cuando hace justamente dos siglos el embajador de la Su blime Puerta dió á conocer en Europa por primera vez la preciosa simiente asiática , encontró al punto un ejército de críticos y opositores. Pero muy en breve, seducidos in dudablemente por el inefable aroma y por las bienhecho ras propiedades del café, sus primeros enemigos cesaron sus ataques, contentándose con saborearlo silenciosamen te. « Racine pasará igualmente que el café,» decia Madama Sevigné : Racine y el café continúan gustando, á pesar de esta célebre prediccion. Este « veneno lento » como en un principio quisieron denominarlo , conservó á un grande es critor hasta la edad de ochenta 'y cuatro anos, dejándole un vigor de mente y de cuerpo del todo juvenil. Aun es probable que si el personage aludido no hubiese cedido en aquella edad á la imprudente tentacion de hacer un largo viaje, para disfrutar de las deliciosas pero demasiado fuer tes sensaciones de un triunfo público, hubiera vivido to davía muchos anos. Fontenelle prolongó su existencia un siglo entero, haciendo gran uso del mismo licor, y con servó siempre una viveza de espíritu y una energía moral nada comunes. nace mucho tiempo que se han citado y se citan estos dos grandes ejemplos, en honor y gloria de la odorífica haba de Moka. Pero veamos algo ménos vulgar y mejor acomodado al espíritu científico del dia. Tal es un conjunt, to de observaciones médicas, que vienen á presentar en favor del uso higiénico del café, pruebas que tienen ese ca rácter positivo que en el dia se exige. El doctor Petit, de Cháteau-Thierry , publicó en 1862 una memoria acerca de la Prolongacion de la vida humana por medio del café. Los datos en que el autor se apoya, ha blan manifiestamente en favor del café, el que, por lo de más, se ha propagado por todo el mundo en la presente época , y creado tambien entre nosotros nuevos hábitos sociales. El doctor Petit no se apoya en observaciones pura mente individuales 6 aisladas, sino en hechos justificados, de notoriedad pública, y que por su carácter general no podrian ser considerados como meros accidentes, 6 como resultado de un concurso fortuito de circunstancias parti culares. Trasladémonos á las hulleras de Charleroi, situadas en las fronteras del departamento del Norte, en Francia, donde millares de hombres van diariamente á sepultarse en las en tranas de la tierra por espacio de doce horas, á fin de extraer lasmasas de carbon de piedra indispensables para alimentar N 20 PE las herrerías. Veremos allí vigorosos trabajadores , cuyo exterior indica una salud robusta y la mayor fuerza mus cular ; y sin embargo , su alimento ni es sustancioso ni abundante : consiste en sopa de café tres 6 cuatro veces al dia , algunas patatas y una libra de carne á la semana, á lo cual se halla reducido el alimento del trabajador en las hulleras citadas. Estos hombres pueden ahorrar una cuar ta parte de la cantidad de alimento que seria necesaria para mantener las fuerzas en otros individuos : 1,500 gra mos de alimentos diarios les bastan abundantemente en circunstancias en que otros consumirían dos kilógramos. En las cercanías del Riesén-Berg , en Bohemia , en medio de los montes Krapacks , viven unos infelices aldeanos que casi todos son tejedores. Estos desgraciados destituidos de todo y teniendo durante muchos anos una a lirnentacion en extremo insuficiente, llegaron á tal grado de palidez y de flaqueza , que en cierto modo los habla degenerado., Los médicos del país tuvieron un día la idea de someterlos al régimen habitual del café. El ensayo excedió á las esperan zas, y en el día , respecto á salud y vigor, los trabajadores del Riesen-Berg no tienen nada que envidiar á los de los demás paises. Para facilitar á estos pobres aldeanos la ad quisicion de una sustancia tan saludable , el gobierno aus triaco ha suprimido recientemente en. favor de aquellos los elevados derechos que gravaban antes la importacion del café. Mr. de Gasparin , arrebatado recientemente á la ciencia y á sus compatriotas, comprobó hace muchos anos en sus respectivos lugares los anteriores interesantes hechos. El café , dice Mr. de Gasparin , hace mas estables los ele mentos de nuestro organismo. Por los trabajos de Duhamel y de Flourens, es sabido que constantemente se opera en nuestros órganos un doble movimiento de composicion y descomposicion molecular ; este constante movimiento de absorcion y de formacion de nuevos tejidos, tiene lugar igualmente en la sangre que en los huesos y en los múscu los. Si, pues, el café disminuye este doble movimiento vi tal, la necesidad de recomposicion y de alimentacion , por consecuencia, debe ser menor. Obsérvase, en efecto, que bajo la influencia del café los productos de las secreciones son mas acuosos, la respira cion menos activa, y por lo tanto, menos rápidas las pér didas de sustancias absorvidas. En la misma circunstancia se ha observado tambien una disminucion del calor ani mal. Esta última circunstancia hace comprender la utilidad del café en los paises cálidos, donde la temperatura es tan penosa de sobrellevar, que parece por decirlo así, que consume las fuerzas de la vida. Las administraciones fran cesas de guerra y de marina , que desde hace mucho tiem po han hecho entrar habitualmente el café en la racion del soldado y del marino en campana , han quedado satisfe chas con esta innovacion. El uso del café ha sido inmensa ayuda á las tropas francesas, tanto en los desiertos de África como en Crimea , en Italia y en China, y las tripu laciones de las escuadras han sacado de aquella simiente las mismas ventajas higiénicas. Ahora principalmente es útil á los soldados franceses en el suelo de Méjico, y en especial en Tierra Caliente y en Veracruz, este terrible fo co de la fiebre. amarilla. El café es la bebida de los paises cálidos , como los licores alcohólicos son la natural de los paises del Norte. Sabido es que en 1814 los rusos hacian enorme consumo de bebidas espirituosas unidas con sus-. tancias grasas. Estos dos sistemas de alimentacion, esto es, el café 6 las bebidas alcohólicas , están conformes con las respectivas necesidades de cada pueblo , y trastornar su órden , seria contrario á los preceptos de la higiene. En proporcion que el hombre entra en arios , el tejido huesoso disminuye en cantidad. Sabido es , por ejemplo , la facili dad con que las fracturas se producen en los ancianos. Es-. te hecho consiste en la débil resistencia de los huesos , la cual procede del adelgazamiento de estos órganos. Esta es la consecuencia de la desaparicion de la sustancia huesosa en los ancianos. Las partículas fosfáticas de los huesos son absorvidas y arrastradas en el torrente circulatorio , y las moléculas calcáreas conducidas así por la sangre, llegan á obstruir los pequenos vasos sanguíneos 6 capilares. Mr. Robin , sabio profesor de la facultad de medicina de París , ha emitido la idea de que , disolviendo estos depó sitos fosfáticos por medio de un agente químico , con el aciláctico , por ejemplo, se podría quizá impedir aquella obstruccion de los vasos , causa muy frecuente de conges tiones mortales en los ancianos, y prolongar así el término de la vida humana. Mr. Petit opina que es mejor evitar aquella obstruccion de los vasos, que tener que combatirla cuando existe. Del hecho bien comprobado acerca de que el café retarda el movimiento de descomposicion de los órganos, 1V1r. Petit deduce que con el uso habitual de aquel licor , la vida humana podria prolongarse mas allá de sus límites ordinarios. Por consiguiente, recomiendo el uso del café á los ancianos y aun á las personas que han llegado á la edad de cincuenta anos. Puede tomársele en la dósis de una , dos, tres y hasta cuatro tazas al dia, segun las necesidades, las circunstancias y el estado pletórico de los individuos. Inútil es agregar, por otra parte, que el café no dispensa las precauciones higiénicas habituales. En apoyo de su opin ion cita Mr. Petit multitud de ejem plos, escojidos entre los casos que ha tenido proporcion de observar en el ejercicio de su arte y en la direccion de su establecimiento hidroteráptico de Cháteau-Thierry. Estas observaciones propenden á probar que el café puede ser considerado como un medio de longevidad. Conducen tam bien á recomendar su uso en el tratamiento de las conges tionesy hemorragias cerebrales, afecciones casi siempremor tales y contra las que el arte tiene poquísimos recursos. Sin embargo, este es un punto de medicina en compléta .oposicion con la práctica reinante, y que para ser adopta do formalmente, necesitaria un estudio mas profundo y he chos mas comprobantes que los alegados por el autor. La propiedad que el café posee acerca de hacermas acuo sos los productos de las secreciones, conduce tambien al doctor Petit á aconsejar este agente para combatir la gota, el mal de piedra y las afecciones calculosas. En este parti cular se halla de acuerdo con Mr. Tronsseau , el cual lo recomienda para semejante situacion en su Tratado de ma teria médica y de _terapéutica , y quien con este motivo, re cuerda que el mal de piedra y la gota son casi desconoci dos en Oriente y en las Antillas , donde se hace muy enorme consumo de café. Tales son los principales hechos contenidos en la memo ria del médico de Cháteau-Thierry. No salimos garantes de ninguna de las opiniones emitidas por el autor ; pero las miras que se propone, nos han parecido bastante originales y apoyadas en muy 'graves consideraciones científicas, para que dejáramos de manifestarías aquí. 21 ht La divina comedia. por Manto alligheri. EL INFIERNO. CANTOS DE VI Á X. Sommario. chiTo r,oovvasei islonPooeptuan,itipoii gcohleosiin sé stesso fu ritornato, nel terzo cer , la cui pena e l'esser fitti nel fango parimente tormentati da grandissitna pioggia e ta, in guardia di Cerbero , u quale latrando cocnontrgerbanodccinhee mescola tinuo gli offende ed affligge. Tra cosí fatti golosi trovando, Cdiiaccocno, scdehicsiocoenddelelree dnieslcogrudaienodicFeriocrheinoz.—a rPaegrivoennau. toFinDaalnmteentneel sgiuapmarotecpeer r tcihio., Qtruoivnadi npeelnl'eenptarraotlae PdliuVtoirgcoilmioea/v/eunrddoíaant°enetas.i°gndiopr adsisaerseoavcaenr gra, vvisesdiemii pprosdi.ighi dei gláli paavsasrainpdounniteilcqoul invtoolgceerrclh'iouno contra l' altro lude Stige gl'iracondi , trova nella pa tandosi in vare guise e gil accidiosi, quelli percotendosi e moles tgourartee.—avTernodvoangdiroastai adn'icn,otroqaruneDosa,tinttsertoanvneadls°iquusliontimtmomacmeerrescnihtiineo aepspsaiépdal'uudne ;altlaa lgoiáasl pié della torre, per certo segno di due fiamme, lcevomateo fdua giFulne lude , ntarvaiggeatntadtoore di quel luogo, in una barchata, e giú per la pa , ididDueiteP,oenteillsaegquuiaitlnaencoeonatorralatrrervioilnilpesnipndoooAargtaennttoi; chdei cpurievveendguotonoloalslatraeziitotá, , da alcuni Demonj é loro serra ta la porta.—Dopo Alcuni impedimenti nali Furie ed altri mostri, con lo ajuto d, ' uenloAanygeerloveednutrtoa liet iPnofeerta nella cittá di Dite , entro la qual trova essere puniti gl' increduli dentro alcune tombe ardentissime; ed egli indeme con Virgilio pas svaedoelrtree etrpaarllearseepcoolntuarlecueniledimquureai dse'altlianacdittma.i—scrBedraemntai ndo Dante di Virgilio condotto a Faritana degli Uberti e a Cavalcant, enedev'ieCnaevadla canti ; ove da Faritana ode , tra le altre cose, predirsi la cacciata sua di Firenze cognizione delle ,coesecofnutuamremirazione intende che 1 dannati hanno , e non giá delle presenti , se non sono avvisati et ragguagliati da quelli che vi vanno alla giornata. CANTO VI. Al tornar della mente , che si chiuse Dinanzi alla pietá de' due cognati , Che di tristizia tutto mi confuse , Nuovi tormenti e nuovi tormentati Mi veggio intorno , come eh' jo mi muova /E come eh' i' mi volga , e eh' jo mi guati. lo sono al terzo cerchio della piova Eterna, maledetta , fredda e greve ; Regola e qualitá mai non l' é nuova. Grandine grossa , ed acqua tinta e neve Per l' aer tenebroso si riversa ; Pute la terra che questo riceve. Cerbero , fiera crudele e diversa, Con tre gole caninamente latra Sovra la gente che quivi é sommersa. Gli occhi ha vermigli , e la barba unta ed atra, E 'I ventre largo , e unghiate le mani ; Graffia gli spirti , gli scuoja ed isquatra. Urlar gli fa la pioggia come cani ; Dell' un de' lati fanno al!' altro schermo ; Volgonsi spe,so i miseri profani. Qu'ando ci scorse Cerbero , il gran yermo, Le bocche aperse , e mostrocci le sanne ; TOMO IV. Sumario. Despues de haber vuelto en sí el poeta se encuentra en el tercer circulo, donde son castigados los golosos. —Bajo una lluvia ince sante, y hundidos en el fango, se Véfl atacados y mordidos por el can Cerbero, perro de tres cabezas, cuya garganta en vez de pelo está erizada de serpientes. — Dante encuentra á Ciacco , quien le habla de las discordias de Florencia, y despues parte para bajar al cuarto circulo, ó sea el de los pródigos y de los avaros. Llegado ya al cuar to círculo halla en su entrada á Pluton que es el guardian y senor de este círculo. Habiendo obtenido por la intercesion de Virgilio pasar adelante, vé á aquellos infelices condenados á empujar eter namente y entre sí enormes moles.— Retrato de la Fortuna.— Vir gilio y Dante descienden al quinto círculo.—Es este círculo el de los ódios y la cólera.— Los dos poetas atraviesan la Estigia en el barco de Flegias. Encuentran á Felipe Argenti.— La ciudad de Dite.-- Los demonios, con gran asombro de Virgilio , les cierran las puertas de la ciudad. —Se presentan tres Furias y algunos móns Irnos amenazando á los poetas.—Un ángel acude en su ausilio y abre las puertas de la ciudad de Dite. — Sexto círculo ó el de los here ges é incrédulos encerrados en tumbas ardientes. Deseoso Dante de hablar con alguno de aquellos condenados, Virgilio le conduce á pre sencia de Faritana y de Cavalcante y con gran asombro ve que los condenados tienen conocimiento de las cosas futuras y no de las pre sentes. CANTO VI. Al recobrar el sentido que me habian hecho perder la piedad y la tristeza que escit6 en mi la suerte de mis dos parientes, se presentaron en torno rnio nuevos tormentos y nuevos torturadós ; do quiera fijase mi mirada 6 mi planta, allí estaba siempre el dolor á su colmo. Estoy en el tercer círculo de la lluvia eterna, pesada, maldita y fria, que continua cayendo siempre con la misma violencia. Á torren tes caen confundidos de un cielo oscuro, pedrisco, agua y nieve, siendo infecta la tierra que les recibe. Cerbero , animal cruel y monstruoso , ladra con sus tres bocas contra los condenados allí sumergidos ; (1) tiene los ojos encarnados, el pelo negro y doble, el vientre ancho y las patas provistas de garras ; desuella los espíritus, les desgarra y les descuartiza. La lluvia les hace aullar como (1) lile ferus umbras territat stygius canis , etc. SÉNECA . ) Cerberus brac ingens latratu regna trtfauct Personal., adverso recubans immants in antro. Cut vates horrere vidensJan colla colubris , Melle soporatam el maitcatts frugibus offam ObJlcit: ille fame rablda Ida guttura pandens, Corriplt objectam , atque immania terga resolvit Fusus hura!, totoque ingens extendltur antro. (2ENran. L Non avea membro che tenesse fermo. E '1 Duca mio , distese le sue spanne , Prese la terra , e, con piene le pugna , La gittb dentro alle bramose canne. Qual e quel cane eh' abbajando agugna , E si racqueta poi che '1 pasto morde , >2 22 ti< perros; y unidos entre sí los miserables condenados, se for man un muro con sus costados , volviéndose sin cesar. Desde que nos vi6 el Cerbero , (1) aquel enorme gusano abrió sus bocas y nos mostró sus dientes teniendo agitados sus miembros todos. Mi gula abrió entonces las manos, co gió punados de tierra y los arrojó á las ávidas gargantas de « La bocea mi bació tatto tremole.» «Me besó en la boca trémulo de emocion.» Ché solo a divorarlo intende e pugna; Cotai si feeer quelle facce lorde Dello demonio Cerbero , che 'ntrona L' anime si , eh' esser vorrebber sorde.' Noi passavám su per l' ombre eh' adona La greve. pioggia , e ponevám le piante Sopra lor vanitá , che par persona. hile giacean per terra tutte guante, la fiera que, cual perro que se agita ladrando y se calma al morder su presa para poder devorarla en secreto, cerró sus mandíbulas impuras que aterran á las almas hasta el punto de hacerlas desear quedarse sordas. Pasábamos á través de las sombras que la pesada lluvia abate, fijando nuestra plan ta sobre sus fantasmas en forma de cuerpos. Todos yacian (1) C,erbero 11 gran verme. Fuor ch' una ch'a seder si levó ratto Ch' ella ci vide passarsi davante. O tu , che se' per questo Inferno tratto, Mi disse , riconoseimi , se sai; Tu fosti prima , ch' lo disfatto , fatto. Ed jo a lei : L' angoscia che tu hai Forse ti tira fuor della mia mente Si, che non par eh' io ti vedessi mal. Ma dimmi chi tu se', che 'n si dolente Luogo se' messa , ed a si fatta pena, Ché s' altra e maggior, nulla e si spiacente. Ed egli a me: La tua Cittá , eh' e piena D' invidia si , che giá, trabocca ji sacco, Seco mi tenne in la vita serena. Voi , cittadini , mi chiamaste Ciacco ; Per la dannosa colpa della gola, Come tu vedi , ella pioggia mi fiacco. Ed jo anima trista non son sola, Ché tutte queste a simil pena stanno Per simil colpa : e pul non fe parola. lo gli risposi: Ciacco , ji tuo affanno Mi pesa si, eh' a lagrimar m' invita ; Ma dimmi , se tu sai , a che verranno. Li cittadin della Cittá, partita ; S' alcun v'é giusto; e dimmi la cagione , Perché l'ha tanta discordia assalita. Ed egli a me : Dopo lunga tenzone Verranno al sangue ,e la parte selvaggia Caccerá altra con molta offensione. Poi appresso convien che questa caggia Infra tre Soli , e che l' altra sormonti Con la forza di tal che testé piaggia. Alto terrá lungo tempo le fronti , Tenendo altra sotto gravi pesi , Come che di eib planga e che n' adonti. Giusti son due , e non vi sono intesi ; Superbia , in vidia ed avarizia sono Le tre faville o' han no i cori accesi. Qu'E pose fine al lagrimabil suono. Ed jo a lui : Ancor yo' che m' insegni , E che di Oil parlar mi facci dono. Farinata e '1 Tegghiajo , che fur si degni , Jacopo Rusticucci , Arrigo e 'I Mosca, E gli altri eh' a ben far poser gl ' ingegni , Dimmi ove sono , e fa ch' jo gil conosca; Ché gran del() mi stringe di sapere Se '1 Ciel gil addolcia, o lo 'nferno gli attosca. E quegli : Ei son tra l' anime pilt nere ; Diversa colpa piá gli aggrava al fondo. Se tanto scendi , gli potrai vedere. Ma guando tu sarai nel dolce mondo, Pregoti ch' alla mente altrui mi rechi : PR' non ti dico , e Oil non ti rispondo. Gil diritti occhi torse allora in biechi ; Guardomm'un poco, e poi chirló la testa ; Cadde con essa a par degli altri ciechi. E '1 Duca disse a me: Piu non si desta Di quá dal suon dell' angelica tromba, Quando verrá, la nitnica podesta. Ciascun ritroverá la trista torna , Ripiglierá sua carne e sua figura , Udirá, quel che in eterno rimbomba. Si trapassammo per sozza mistura Dell' ombre e della pioggia a passi lenti , Toccando un poco la vita futura. >2 23 en el suelo , escepto uno solo, que hizo un rápido esfuerzo por sentarse , al vernos pasar frente á él. «Oh tú, me dijo, que recorres estos infiernos, con6ceme, si puedes, ya que antes de ser yo desecho fuiste tu hecho.» A lo que le contesté : « La angustia que te tortura te borra tal vez de mi memoria ; no creo haberte visto nunca; pero dime quien eres , tú que has sido arrojado á tan tris te sitio y condenado á un suplicio tal , que si hay otro ma yor , no puede ser mas repugnante.» Y á su vez repuso: « Tu ciudad tan llena de envidia (1), que como se dice del vaso , se desborda , me tuvo dentro sus muros , donde llevaba una vida agradable y serena : vosotros , los habitantes de aquella ciudad , me llamasteis Ciacco. (2) Por el grave pecado de la gula , me ves aquí espuesto y tendido á la lluvia ; no soy yo la sola alma tris te : todas estas otras están tambien condenadas á igual pena por la misma falta. » Y como permaneciera silencioso despues de haber proferido estas palabras, le dije: « Ciacco , tu sufrimiento hace correr mis lágrimas; pero dime, si lo sabes, ? á dónde irán á parar los habitantes de esa ciudad tan dividida en facciones? ?Se encuentra en ella un solo justo ? ?Cuál es la causa de que haya penetra do la discordia en sus muros ? » Contestóme entonces : « Despues de un largo debate, derramarán á torrentes la sangre, y el partido del monte (3) arrojará al otro partido, causándole pérdidas inmensas. Luego será preciso que el partido vencedor sucumba á su vez despues de tres revoluciones solares, y que el partido antes vencido se levante con el ensillo de aquel príncipe, que aun está ahora en la calma y el reposo. (5) Por mucho tiempo irá está faccion con la frente erguida, teniendo á la faccion rival bajo un ominoso yugo, de lo que me lamento y avergüenzo. Hay aun dos justos (6) en la ciudad, pero no son atendidos en lo mas mínimo, porque el Orgullo , la Envidia y la Avaricia son las tres únicas an torchas que inflaman todos los corazones.» Aquí dió fin Ciacco á sus tristes palabras, por lo que le dije : « Quiero que me enteres mas y que me hagas el obsequio de contestar aun á algunas de mis preguntas: «Dime, don de están Farinata (7) y Tegghiajo, que fueron tan virtuo so-:, asi como tambien Jacobo Rusticucci, Arigo y Mosca, y los demás que emplearon constantemente su genio en favor del bien ; y haz que pueda conocerles. Ardo en deseos de saber si el cielo derrama sobre ellos su bálsamo 6 el infier no su veneno. » A lo que me contestó : «Están entre las almas mas ne gras, por haberles sumergido otros pecados en un círculo mas profundo: si te atreves á descender hasta él podrás verles. Cuando te halles empero en el mundo agradable, preséntame, te suplico, á la memoria de mis conciudadanos; nada mas te digo; ya no volveré á responderte. » Entonces sus ojos fijos se oblIcuaron , me miró un instante, bajó la cabeza, y volvió á caer entre los demás ciegos. Mi gula me dijo : « No se levantará ya mas que al sonido de la trom peta del ángel, cuando venga el poder enemigo del pecado. (1) Fiorencia. (2) Clacco, puerco. — Este florentino fué un bufon que hacia siempre reir con sus chistes, pero (me estaba enteramente entregado á la pasiou de la gula (3) Esto es el partido mandado por los Chersi , familia de la moderna no - bleza , que acababa de salir de los bosques de Val di Nievoli. Era el partido de lo5 Blancos, al que pertenecia Dante. (4) Tal era el partido de los Negros, que tenia par jefe á Corso Donan. (5) Carlos de Valois . hermano de Felipe el Hermoso, que acudió en au silio de los Negros • y los t'estableció en Florencia el ano 1301. . 6) Estos dos justos son balite y Guido Cavalcanti, su amigo ; segun otros comentadores, son Harduccio y Juan de Vespignano. (7) FarInato degli Uberti , ilustre jefe de los gibelinos Per ch'io dissi: Maestro, esti tormenti Cresceranno ei dopo la gran sentenza , O fien minori , o saran si cocenti ? Ed egli a me: Ritorna a tua scienza , Che vuol , quanto la cosa é piit perfetta , Piit senta '1 bene , e cosi la doglienza. Tuttoché questa gente maladetta In vera perfezion giammai non vada , Di lá, , piu che di qua, essere aspetta. Noi aggirammo a tondo quella strada , Parlando piu assai ch'io non ridico : Venimmo al punto dove si digrada; Quivi trovammo Pluto , il gran nemico. CANTO VII. Pape Satan , pape Satan aleppe , Cominció Pluto con la voce chioccia. E quel Savio gentil, che tutto seppe, Disse per confortarmi : Non ti noccia La tua paura; ché , poder ch'egli abbia , Non ti torra lo scender questa roccia. Poi si rivolse a quena enfiata labbia, E disse : Taci , maladetto lupo; Consuma dentro te con la tua rabbia. Non é senza cagion andare al cupo : Vuolsi cosi nell' alto, ove Michele Fe la vendetta del, superbo strupo. Quali (Ial vento le gonfiate vele Caggiono avvolte , poiché alber fiacca , Tal cadde a terra la fiera crudele. Cosl scendemmo nella quarta lacta, Prendendo piú della dolente ripa , Che '1 mal dell' universo tutto 'nsacca. Ahi giustizia di Dio ! tante chi stipa Nuove travaglie e pene, guante lo viddi? E perché nostra colpa si ne scipa ? Come fa l' onda la sovra Cariddi , Che si frange con quena in cui s'intoppa , Cosi convien che qui la gente riddi. Qui vid' jo gente piu ch' altrove troppa , E d'una parte e d'altra , con grand'urli , Voltando pesi per forza di poppa. Percotevansi incontro , e poscia pur Ii Si rivolgea ciascun , voltando a retro, Gridando: Perché tieni ? e perché buril? Cosi tornavan per lo cerchio tetro , Da ogni mano, al!' opposito punto, Gridandosi anche loro ontoso metro ; Poi si volgea ciascun , quand' era giunto , Per lo suo mezzo cerchio , ah' altra giostra. Ed jo, ch'avea lo cor quasi compunto, Dissi: Maestro mio , or mi dimostra Che gente é Tuesta, e se tutti fur cherci Questi chercuti alla sinistra nostra. Ed egli a me : Tutti quanti fur guerci Si della mente in la vita primaja , Che con misura nullo spendio férci. Assai la vote lor chiaro l'abbaja , Quando vengono ai duo punti del cerchio , Ove colpe contraria gli dispaja. )! 24 tE Entonces volverá cada cual á encontrar su triste sepulcro, tomará nuevamente su carne y su forma, y oirá el juicio que ha de resonar en la eternidad.» De este modo Matos atravesando á paso lento aquella re pugnante mezcla de sombras y de lluvia, discurriendo un poco acerca de la vida futura, lo que me hizo esclamar: «Maestro, ?aumentarán aun estos tormentos despues de la gran sentencia? ?Serán menores, 6 bien tan agudos como ahora ? »—« Acuérdate de tu ciencia, me dijo, ya que te ensena que cuanto mas perfecta es una cosa, mas siente el bien y el mal. Aun cuando esa raza maldita no deba llegar nunca á la verdadera perfeccion , confia estar mas cerca de ella despues del juicio, de lo que lo está ahora.» Dimos la vuelta á aquel círculo hablando de muchas mas cesas que no refiero aquí, y llegamos al punto en que el camino marca un descenso: allí hallamos á Pluton, el capi tal enemigo. CANTO VII. « Pape Salan, Papen Satan , aleppe » gritó Pluton con voz ronca (I) ; y aquel sábio gentil que todo lo supo, dijo para darme aliento : « Que no te darle el temor de que es tás poseido , porque por grande que sea su poder, no te im pedirá descender á este círculo.» Luego volviéndose hácia aquel mónstruo de hinchados labios, le dijo : « Cállate , maldito lobo (2), consúmete interiormente con tu propia. rabia. No se hace sin motivo este viaje á los profundos abis mos, sino que está dispuesto en lo alto, donde vengó Mi guel la violacion que consumó el orgullo. (3)» Así corno caen las velas hinchadas por el viento cuando se rompe el mástil, así dió con ella al suelo la terrible fiera ; bajamos entonces á la cuarta cavidad y nos acercamos á aquella mansion de dolores en que se engolfa todo el mal del universo. !Oh justicia divina! ?quién dispone y reune todas las penas y tormentos que he visto? ?Por qué nues tras faltas nos roen de este modo ? Como la ola que se es trella contra la ola en el escollo de Carybdis , se chocan entre si los condenados. En ningun otro círculo les habla visto en tan gran número: estaban divididos en dos ban das, haciendo rodar enormes pesos con todo el esfuerzo de que eran capaces; al encontrarse se herian , y retrocedian bruscamente gritando : «?Por qué detienes, por qué arro jas?» De este modo iban sin cesar al punto opuesto, en aquel círculo negro, repitiéndose las mismas palabras. Luego cuando cada cual habla llegado á la mitad de sucírculo, se volvian todos juntos para empezar nuevamente otra justa; no pudiendo yo entonces contener por mas tiempo el dolor que me oprimía el corazon, dije: « Maestro , indícameá que clase han pertenecido estos desgraciados : ? han sido cléri gos todos esos tonsurados que están á nuestra izquierda ? » Á lo que me contestó : « Fueron todos ellos tan ciegos en su vida primera, que no fueron capaces de hacer ni un solo gasto moderado ; harto claramente lo ahulla su voz cuando llegan á los dos puntos del círculo en que les separa su opuesta vida. Los que no tienen pelo para cubrir su ca (4) Cancl , orientalista romano , tradujo asi estas palabras hebreas « Splendi , aspetto di Satana, splendi , aspetto di Satana primal° » (2) En el primer canto, es la loba el emblema de la Avaricia, y Pluton el dios de los avaros; he aquí porque el poeta dice: «Maladetto lupo.» (3) lit factual est prulium in culo, Micbael et Angel' ejus pruliabantur cuin Dracone. (Apocu.) Questi fur cherci che non han coperchio Piloso al capo , e Papi e Cardinali , In cui usó avarizia ji silo soperchio. Ed jo : Maestro , tra questi cotali Dovrei io ben riconoscere alcuni Che furo immondi di cotesti mali. Ed egli a me : Vano pensiero aduni ; La sconoscente vita , che i fe sozzi , Ad ogni conoscenza or gli fa bruni. In eterno verranno agli due cozzi : Questi risurgeranno del sepulcro Col pugno chiuso , e questi coi crin mozzi. Mal dare e mal tener lo mondo pulcro Ha tolto loro, e posti a questa lzuffa : Qual ella sia , parole non ci appulcro. Or puoi , figliuol, veder la corta bulla De' ben che son commessi alla Fortuna, Per che l' umana gente si rabbuffa ; Ché tutto 1' oro ch' O sotto la Luna , O che giá fu, di quest' anime stanche Non poterebbe farne posar una. Maestro, dissi lui , or mi di' anche: Questa Fortuna , di che tu mi tocche , Che o, che i ben del mondo ha si tra branche? E quegli a me : Oh creature sciocche , Quanta ignoranza o quella che y' offende ! Or vo'che tutti mia sentenza imbocche. Colui, lo cui saver tutto trascende, Fece Ii cieli , e dié lor chi conduce, Si ch'ogni parte ad ogni parte splende , Distribuendo ugualmente la luce Similemente agli splendor mondani Ordinb general ministra e duce, Che permutasse a tempo li ben vani Di gente in gente , e d'uno in altro sangue Oltre la difension de' senni umani. Per che una gente impera , e altra langue, Seguendo lo giudicio di costei, Che é occulto come in erba angue. Vostro saver non ha contrasto a lei : Ella provvede , giudica e persegue Suo regno , come il loro gli altri Dei. Le sue permutazion non han no triegue ; Necessitá la fa esser veloce ; Si spesso yien chi vicenda consegue. Quest' é colei ch' é tanto posta in croce Por da color che le dovrían dar lode Dandole biasmo a torto e mala voce. Ma ella s' é beata , e ció non ode ; Con l' altre prime creature lieta Volve sua spera , e beata si gode. Or discendiamo omai a maggior piéta ; Giá ogni stella cade , che saliva Quando mi mossi , e '1 troppo star si vieta. Noi ricidemmo '1 cerchio ah' altra riva , Sovr' una fonte che bolle, e riversa Per un fossato che da lei diriva. L' acqua era buja molto pió che persa ; E noi in compagnía dell' onde bige Entrammo gió per una via diversa. Una palude fa, c' ha nome Stige , Questo tristo ruscel , guando é disceso Al pié delle maligne piagge grige. Ed io, che di mirar mi stava inteso , Vidi genti fangose in quel pantano, N 25 le beza han sido clérigos, papas y cardenales, á quienes impu so la avaricia su terrible yugo. » Entonces le dije : « Maes tro , me parece que deberia yo conocer á algunos de estos, que han llegado á ser tan inmundos por sus vicios. » Pero él me contestó: « Vano es tu pensamiento; porque la vi da sórdida que les ha hecho deformes, los desfigura y los hace desconocer. Continuarán chocando eternamente entre sí; estos saldrán del sepulcro con el pullo cerrado, y aque llos con la cabeza rapada. Por haber mal dado y mal guar dado, perdieron el mundo celeste, y están condenados á ese terrible combate , que no necesito describirte con pom posas palabras. Ya ves, hijo mio , cuan pronto pasan esos bienes efíme ros de fortuna, por los que la raza humana tanto se enor gullece y se disputa. Todo el oro que ha habido y hay bajo la luna, no podria procurar un instante de reposo á una sola de esas almas fatigadas.»—Maestro, le dije, «?cuál es esa fortuna de que me hablas ? ?Cómo puede disponer á su antojo de todo cuanto halaga al mundo?» Contestóme entonces: «!Oh locas criaturas! !cuan grande es la ignoran cia que os estravia ! Por esto quiero alimentarte con mi doctrina. Aquel cuyo saber es superior á todo, creó los cielos y les dió un conductor; de modo, que cada parte brilla para cada parte, por una distribucion igual de la luz; asi tam bien para las grandezas humanas nombró una reguladora que, administrándolo todo, haria pasar de tiempo en tiempo las vanas riquezas de una á otra familia y de una á otra nacion,•á pesar de todos los obstáculos de la prudencia hu mana. He aquí porque una nacion impera mientras la otra se debilita, á juicio de la que está oculta como la serpiente en la yerba. (1) Vuestro saber nada puede con ella (2) , por que atiende , juzga y prosigue su reinado, como prosigue el suyo cada una de las demás deidades. Sus cambios no tienen tregua , por obligarla á ser rápida la necesidad ; así es que se la vé con frecuencia cambiar de aspecto. Tal es aquella que tantas veces se vé puesta en cruz por los mis mos que solo deberian tributarle alabanzas , y que sin mo tivo la hacen objeto de sus quejas y de sus maldiciones. Pero ella es dichosa y no oye semejantes injurias ; porque tranquila entre las demás criaturas primitivas , continua girando en su esfera y goza en su beatitud. Descendamos ahora hasta los mas grandes y lamentables males; ya se baja cada estrella (3) que subia cuando he emprendido mí curso, y no nos es permitido ningun retardo. Atravesamos el círculo por el otro lado, no léjos de un manantial en ebullicion que va aumentar la corriente de un riachuelo, y cuyas aguas son mas oscuras que azuladas; luego tomamos otro camino mas bajo que el antiguo , se guidos siempre de la onda tenebrosa. Hay una laguna lla mada Estigia, que fué formada por aquel triste riachuelo al descender á sus rogizas é infectas playas. Y yo, que todo lo contemplaba con atenta mirada, yí en aquel pantano á almas cenegosas , desnudas y de irritado aspecto, que no contentas de herirse con las manos, la cabeza, el pecho y los piés , se desgarraban con los dientes. El buen maestro me dijo: «Hijo mio, hé aquí las almas de los que se dejaron (4) Latet anguis in herbá. (Vino.) (2) La fortuna. —Magnífica personificacion. —Véase la odade horado: divu °rotura, goce regis Ancium. (3) Es inedia noche. Ignude tutte e con sembiante offeso. Queste si percotean non pur con mano, Ma con la testa e col petto e co' piedi , Troncandosi co' denti a brano a brano. Lo buon Maestro disse : Figlio , or vedi L' anime di color cui vinse l' ira ; Ed anche vo' che tu per certo credi Che sotto l'acqua ha gente che sospira , E fanno pullular quest' acqua al summo-, Come l'occhio ti dice u' che s'aggira. Fitti nel limo dicon : Tristi fummo Nell' aer dolce che da! Sol s' allegra , Portando dentro accidioso fummo ; Or ei attristiam nella belletta negra. Questo inflo si gorgoglian nella strozza , Ché dir nol posson con parola intégra. Cosi girammo della lorda pozza Grand' arco tra la ripa secca e 'I mezzo , Con gli-occhi vóIti a chi del fango ingozza Venimmo appié d' una torre al dassezzo. CANTO VIII. Jo dico , seguitando, eh' assai prima Che noi fussimo al pié dell' alta torre, Gli occhi nostri n' andár suso alla cima, Per due fianunette che i vedemmo porre ; E un' altra da lungi render cenno , Tanto ch' appena '1 potea occhio torre. Ed io , rivolto al mar di tutto '1 senno , Dissi : Questo che dice ? e che risponde Quell' albo fuoco ? e chi son que' che'l fenno ? Ed egli a me : Su per le suelde onde Giá puoi scorgere quello che s' aspetta , Se '1 furnmo del pantan nol ti nasconde. Corda non pinse mai da sé saetta , Che si corresse via per l' aer snella , .Com' vidi una nave piecioletta Venir per l' acqua verso noi in quella , Sotto '1 governo d' un sol galeoto Che gridava : Or se' gitinta , anima fella ? Flegiás , Flegiás , tu gridi a vóto , Disse lo mio Signore , a questa volta ; PHI non ci avrai , se non passando il loto. Quale colui che grande inganno ascolta Che gli sia fatto , e poi se ne rammarca , Tal si fe Flegiás nell' ira accolta. Lo Duca mio discese nella barca, E poi mi fece entrare appresso lui ; E sol quand' jo fui dentro parve carca. Tosto che '1 Duc,a ed io nel legno fui, Segando se ne va l' antica prora Dell' acqua Oil che non suol con altrui. M'entre noi correvám la morta gora, Dinanzi mi si fece un pien di fango, E disse : Chi se' tu, che vieni anzí ora ? Ed io a luí : S' jo vegno , non rimango ; Ma tu chi se', che si se' fatto brutto? Rispose : Vedi che son un che piango. Ed io a luí: Con piangere e con lutto , Spirito maladetto , ti rimani ; Ch' jo ti conosco , ancor sie lordo tutto. Allora stese al legno arribe le rnani ; Per che 'I Maestro accorto lo sospinse , Dieendo Vía costá con gil altri cani. >3 26 t< dominar por la cólera ; así mismo quiero te convenzas de que debajo de esta agua hay una raza condenada que sus pira, la cual hace borbotar el agua en la superficie, confor me lo verás do quiera fijes tu mirada.» - Y en efecto, desde el limo á que estaban pegadas aquellas almas, decian : « Tristes estuvimos siempre aun al aire dulce que el sol alegra , llevando en nuestro interior un humo denso y pesado ; tambien ahora estamos tristes en t.ste negro pantano (I). »Balbuceaban este himno en el fon do de su garganta, sin que pudiesen pronunciar una pala bra entera. De este molo describimos un gran arco en torno de la fétida laguna, entre la enjuta ribera y el estanque, fijos los ojos en los que se tragaban el fango. Llegamos finalmente al pié de una torre. CANTO VIII. Digo, prosiguiendo (2) , que muy antes ya de que llegá semos al pié de la alta torre, se fijaron nuestros ojos en la parte superior de ella, donde habla dos pequenas llamas ; notábase la misma senal en otra torre, pero estaba esta á tanta distancia, que apenas podían los ojos distinguirla. Volviéndome entonces hácia el mar de toda ciencia (3) , esclamé : «?qué es lo que indica ese fuego, al que corres ponde aquel otro ? ?Quiénes son los que dan estas sena les? » A lo que me contestó: « Ya puedes ver lo que se espera en estas turbias aguas, si es que no te lo oculten los vapo res de la laguna.» Jamás hubo arco que arrojára flecha tan veloz, como lo era la barquilla que ví en aquel ins tante dirigirse hácia nosotros; conducíala un solo remero gritando: « Por fin llegaste, alma desleal » — Flegyas , Flegyas , (4) Vanos son por esta vez tus gritos, le contes tó mi senor ; solo nos tendrás á tu lado en el momento de pasar la laguna. » Flegyas , en su reprimida cólera , se pareció al hombre que acaba de descubrir el engano de que ha sido víctima. Descendió mi guia á la barquilla , á Ja que me hizo entrar despues, sin que pareciese estar car gada hasta que yo estuve dentro. Así que fuímos mi guia y yo en el esquife, se deslizó su antigua proa, dejando en el agua un surco mucho mas profundo que el que acostum braba abrir al llevar á los demás pasajeros. Mientras re corriamos aquel canal de agua muerta, se me presentó una sombra cubierta de lodo, diciéndome «?Quién eres tú, que vienes aquí antes de la hora ? » A mi vez contestéle « Si vengo, no es por quedarme ; pero , dime ; quién eres tú, que te has convertido en un (1) «Requieseens acudiosus in faucibus suis » (JEREMIAS). David dice ha bla(5n)doSedaesuloscpamerienzoosóossu: r«etIandtios!u).s sum in limo profundis.» (3) Virgllio. M(a4rt)eFylergeyyasdeelsosel leamplbtlaesm; afudeerolna scuóslerhaijoys ldxeiolonsyorCguolrloonsioss.. IEndraignhaidjoo adle Deirolsa, qaufreelne tmaqautóeáAfpleoclohahzaobslean hceacshtoigoá sdue shuijaau, diancciean.dió el templo de aquel Phlegyasque misserrimus onmes Adinonet , ci magna testatur voce per umbras : Discitejuslitiam monjil , el non teinnere divos. Vutu. 1. vi.) Lo collo poi con le braccia mi cinse ; Baciommi '1 volto , e disse : Alma sdegnosa, Benedetta colei che 'n te s' incinse. Quei fu al mondo persona orgogliosa ; Bontá non é, che sua memoria fregi ; Cosi é 1' ombra sua qui furiosa. Quanti si tengon or lassh gran Regi , Che qui staranno come porci in brago ; Di sé lasciando orribili dispregi! Ed jo: Maestro, molto sarei vago Di vederlo attuffare in questa broda , Prima che noi uscissimo del lago. •Ed egli a me: Avanti che la proda Ti si lasci veder,, tu sarái sazio ; Di tal disío converrá che tu goda. Dopo cib poco vidi quello strazio Far di costui alle fangose genti , Ché Dio ancor ne lodo e ne ringrazio. Tutti gridavano : A Filippo Argenti. E il Fiorentino spirito bizzarro In sé medesmo si volgea co' denti. Quivi '1 lasciammo ; ché piú non ne narro. Ma negli orecchi mi percosse un duolo , Per ch' jo avanti intento l' occhio sbarro. E '1 buon Maestro disse : Omai , figliuolo , • S' appresa la cittá c'ha nome Dite, Coi gravi cittadin , col grande stuolo. Ed jo: Maestro , giá le sue meschite Lit entro certo nella valle ceno Vermiglie , come se di fuoco uscite Fossero. Ed ei mi disse: II fuoco eterno, Ch' entro l' affuoca , le dimo3tra rosse , Come tu vedi in questo basso 'nferno. Noi pur giugnemmo dentro all' alte fosse Che vallan quella terra sconsolata ; Le mitra mi parean che ferro fosse. Non senza prima far grande aggirata , Venimmo in parte , dove'l nocchier , forte, Uscite , ci gridó , qui é l' entrata. lo vidi piú di mille in su le porte Da! Ciel piovuti , che stizzosamente Dicean : Chi é costui , che senza morte Va per lo regno della morta gente ? E '1 savio mio Maestro fece segno Di voler lor parlar segretamente. Állor chiusero un poco il gran disdegno, E disser : Vien tu solo , e quei sen vado , Che si ardito entré per questo regno. Sol si ritorni per la folie strada : Pruovi , se sa ; ché tu qui rimarrai , Che scórto hai per si boja contrada. Pensa , Lettore , s' jo mi sconfortai Nel suon delle parole maladette ; Ché non credetti ritornarci mai. O caro Duca mio , che Oii di sette Volte m' hai sicurtá renduta , e tratto D' alto periglio che 'ncontra mi stette. Non mi lasciar,, diss' jo , cosi disfatto ; E se l' andar piá oltre m'é negato , Ritroviam orme nostre insieme E quel Signor,, ohe li m' avea menato , Mi disse : Non temer, ché '1 nostro passo Non ci pub torre alcun ; da Tal n'é dato. Ma qui m' attendi , e lo spirito lasso Conforta e ciba di speranza buona ; >1 27 sér tan repugnante ? » Respondióme la sombra : « Bien ves que soy uno de los que están llorando. » Entonces yo re puse : « Quédate en el llanto y los gemidos , alma maldita ; por mas que estés cubierta de lodo , te conozco. » Tendió entonces sus manos hácia la barquilla , pero mi prudente maestro la rechazó diciendo : « ! Déjanos y vete con los demás perros » Luego me echó los brazos al cuello, me besó y me dijo : « Alma santamente desdenosa, bendita sea la muger que te llevó en su noble seno ! Ese fué en el mundo un sér hinchado de orgullo, sin que ninguna vir tud haya honrado su memoria ; por lo que su sombra está aqui siempre furiosa. Cuantos hay allá arriba que son con siderados como grandes reyes, que cual puercos serán arro jados en este pantano, sin dejar en pos de si mas que horri ble desprecio.» « Maestro, le dije, antes de salir de este lago , desearia en gran manera ver á aquel pecador sumido en el lodo. » A. lo que me respondió ! « Quedarás satis fecho antes de apartarte de la orilla : preciso es que se cum pla tu deseo.» Con efecto, de tal modo le vi estrechado poco ttempo despues por las demas sombras, que aun ahora estoy dando gracias á Dios por haberme permitido presenciar semejante espectáculo. Todas las sombras gritaban : « !Ah Felipe Ar genti ! » Y este florentino, espíritu orgulloso, volviéndose contra sí mismo , se desgarraba con sus propios dientes. Allí le dejamos sin que de él nada mas referir quiera. Llegó de pronto á mis oidos un triste acento , que me obligó á mirar con atencion en torno mio ; entonces el buen maestro me dijo : « Hijo mio , ya se acerca la ciudad llama da Dile (1): sus habitantes son desgraciados y en gran núme ro. » Á lo que le contesté : « Maestro, en verdad distingo sus mezquitas en el fondo del valle ; pero son tan rojizas , que parece acaban de salir de entre las llamas.» «El fuego eterno que las consume en el interior, repuso, les dá ese color rojizo que vés en el bajo infierno. » Por fin entramos en los fosos profundos abiertos en torno de aquella tierra desolada ; pareciéronme de bronce sus muros. Fuímos á parar, no sin haber dado antes un buen rodeo, á un sitio en el que nos gritó el barquero (2) en voz muy alta : « Salid , ahí teneis la entrada.» VI al propio tiempo en las puertas á mas de mil sombras caidas del cielo como una lluvia , que decian con concentrada cólera : « Quién es el que sin la muerte, se va por el reino de los muertos? indicóles entonces mi guia que quena hablarles en secreto ; por lo que procurando ocultar su cólera , le dije ron : « Ven tú solo, y que se aleje el que con tanta audacia ha penetrado en este reino. Que se vuelva solo por su loco camino, salga solo si puede, puesto que tú vas á quedarte aquí, despues de, haberle guiado hasta la oscura region en que estamos.» Juzga lector, si podía estar yo muy tranquilo al oir se mejantes palabras; creia no volver mas á la tierra. «Oh guia querido, que mas de siete veces me has restituido la calma y librádome de los inminentes peligros que me rodeaban , no me abandones, le dije ‚.en el estado de abatimiento en que me veo ; si no me es permitido ir mas adelante, retro cedamos desde luego.» El maestro que me habia guiado hasta allí, me dijo : « Nada temas : nadie hay que pueda cerrarnos el paso , por habérnosle cedido el que puede mas (4) Dite deriva de Dis , que es el nombre de Pluton. Noctes atque dies p4tet atri Jalma Ditis. (VIRIL ) (2: Flegyas. Ch'io non ti lascerb nel mondo basso. Cosi sen va, e quivi m'abbandona Lo dolce Padre , ed jo rimango in forse; Ché '1 nb e 'I si nel capo mi tenzona. Udir non poté' quello ch' a lor porse ; Ma ei non stette 1;1 con essi guari , Ché ciascun dentro a pruova si ricorse. Chiuser le porte quei nostri avversari Nel petto al mio Signor,, che fuor rimase, E rivolsesi a me con passi rari. Gli occhi alla terra , e le ciglia avea rase D' ogni baldanza , e dicea ne' sospiri : Chi m' ha negate le dolenti case? Ed a me disse : Tu, perch' jo m' adiri , Non sbigottir ; eh' io vincerb la pruova , Qual eh' alla difension dentro s' aggiri. Questa lor tracotanza non é nuova , Ché giá usaro a men segreta porta , La qual senza serrame ancor si truova. Sovr' essa vedestit la scritta morta ; E glá di quá da lei discende erta , Passando per Ji cerchj senza scorta , Tal che per lui ne fia la terra aperta. CANTO IX. Quel color che viltá di fuor mi pinse , Veggendo 'I Duca mio tornare in volta , Pitt tosto dentro il sito nuovo ristrinse. Attento si fermb , com' uom eh' ascolta , Ché occhio nol potea menare a lunga , Per l' aer nero e per la nebbia folta. Pure a nol converrá, vincer la punga, Comincib ei ; se non..., tal ne s' offerse. Oh quanto tarda a me eh' altri qui giunga ! lo vidi ben si com' ei rícoperse Lo cominciar con l' altro che poi venne, Che fur parole alle prime diverse. Ma nondimen paura jI suo dir dienne , Perch' lo traeva la parola tronca Forse a peggior sentenza ch' e' non tenne ? In questo fondo della trista conca Discende mai alcun del primo grado, Che sol per pena ha la sperauza cionea ? Questa question fec' io ; e quei : Di rado Incontra , mi rispose , che di nui Faccia '1 cammino alcun , pel quale io vado. Ver' é eh' altra fiatta quaggiú. fui, Congiurato da quella Eriton cruda, Che richiamava l'ombre a' corpi sui. Di poco era di me la carne nuda , Ch' ella mi fece 'ntrar dentro a quel muro Per trame un spirto del cerchio di Giuda. Quell' é '1 piu basso luogo e '1 piú oscuro, E '1 piú lontan dal Cidl che tutto gira : Ben so 'I cammin ; perb ti fa sic uro. Questa palude , che gran puzzo spira , Cinge d' intorno la Cittá dolente , U' non potemo entrare omai senz' ira. Ed altro disse ; ma non l' ho a mente, Perocché occhio m' avea tutto tratto Vér l' alta torre, alla cima rovente , Ove in un punto vidi dritte ratto Tre Furie infernal, di sangue tinte, Che membra femminjli avean ed atto, >2 28 que todos nosotros juntos.» Pero aguárdame aquí ; alién tate y reanima con la esperanza tu espíritu abatido, puesto que no te abandonaré en el mundo infernal.» Dicho esto , se va mi buen padre dejándome solo ; que déme en la incertidumbre, combatiéndose el si y el no en mi mente. Imposible me fué oir lo que les proponia , pero no permaneció mucho con ellos, porque todos se dirigieron corriendo á la ciudad. Como nuestros enemigos cerrasen sus puertas á mi maestro al llegar á ella , y se quedase fuera, volvió hácia mí á paso lento. Tenia la vista inclinada, y en medio de su abatimiento decia suspirando : « ? Quién puede haberme negado la entrada á la mansion del dolor?» Volvióse entonces hácia mí, diciéndome : « No te alarme mi cólera : sabré vencer esa prueba, cualesquiera que sean los que se reunan en su interior para defenderse. No es nueva su insolencia , puesto que la mostraron ya ante una puerta menos secreta que está aun sin cerradura. (1) Ya has visto sobre ella la inscripcion de muerte ; pero ya mas acá de aquella puerta, va descendiendo solo por la monta na y atravesando los círculos , el que debe abrirnos la ciu dad (2): CANTO IX. La cobardia que me hizo demudar el semblante cuan do ví á mi gua volver atrás, causó tam bien en él su reciente palidez. — Púsose atento, cual hombre que escu cha, por no poder penetrar su mirada al través de aquel cielo negro y de aquella densa nube : y sin embargo lie mos de vencer en este combate , empezó á decir , cuando se nos ha ofrecido semejante aliado (3).... Ah ! cuánto tne tarda la llegada de otro!...» No se me escapó que ocultaba lo que habla empezado á decir con otra idea que le acudió luego, y que fueron sus últimas palabras muy distintas de las primeras; sin embargo , su discurso me llenó de es - panto, por dar yo á aquellas palabras entrecortadas un sen tido peor del que en sí tenian. Hícele entonces esta pre gunta : « ?Ha descendido nunca espíritu alguno del primer círculo á la triste concha, donde hay por sola pena el per der la esperanza?)) A lo que me contestó: « Si bien es cierto que en otra ocasion me vi obligado á descender aquí abajo por las conjuraciones de aquella cruel Ericto , que llamaba las sombras á sus cuerpos (4.) , raramente sucede que haga ninguno de nosotros este camino. Hacia poco tiempo que estaba mi alma separada de su cuerpo, cuando me hizo entrar dentro estos muros para sacar un espíritu del círculo de Judas: es este círculo el mas profundo , mas oscuro y mas lejano del cielo que todo lo rodea. Puedes estar sin cuidado ; sé muy bien el camino que conduce á él. Esa lagu na que despide tan gran fetidez, es la que circuye la ciudad de dolor, en la que no podremos en lo sucesivo penetrar sin cólera. Dijo aun otras muchas cosas que no tengo ya presentes, porque mis ojos me habian arrastrado enteramente hácia la as(t1i)llaPsoproqrueelnCoroisbtsot,aántesuladreessciesntesoncailaLdime bloos. demonios Pilé la puerta hecha pa(r2i)teErl SáanlgvealtoernvnioadstoerpdoirriDpiuosit..» (Olicio del s«ábDa'dodoiesapnotrot.as) mortis et seras (3) En esto oscuro soliloquio silio. , alude Virgilio al ángel que vuela en su au (í) Eryeto , mágica de Tesalia. (VID. LA FARSALI A , 1. VI.) E con idre verdissime eran cinte; Serpentellis e ceraste avean per crine , Onde le fiere temple eran avvinte. E quei , che ben connobbe le meschine Della Regina dell' eterno planto, Guarda , mi disse , le feroci Erine. Quest' é Megera , dal sinistro canto ; Quella che piange dal destro , é Aletto ; Tesifone é nel mezzo : e tacque a tanto. Con l' unghie si fendea ciascuna ji petto , Batteansi a palme, e gridavan si alto, Ch' i' mi strinsi al Poeta per sospetto. Venga Medusa, si '1 farem di smalto , Gridavan tutte , riguardando in giuso ; Mal non vengiammo in Teseo '1 assalto. Volgiti 'ndietro , e tien lo viso chiuso ; .Ché se Gorgon si mostra , e tu vendessi , Nulla sarebbe del tornar mai suso. Cosi disse '1 Maestro ; ed egli stessi • Mi volse , e non si tenne alle mie mani , Ché con le sue ancor non mi chludessi. O voi cli' avete gl' intelletti sani , Mirate la dottrina che s' asconde Sotto '1 velame degli versi strani. E glit venía su per le torbid' onde Un fracasso d' un suon pien di spavento., Per cui tremavan amendue le sponde ; Non altrimenti fatto che d' un vento Impetuoso per gli avversi ardori , Che fier la selva, e senza aleun rattento Li rarni schianta , abbatte , e porta i fiori , Dinanzi polveros° va superbo , • E fa fuggir le fiere e gli pastori. Gli occhi mi sciolse , e disse : Or drizza '1 nerbo Del viso su per quella schiuma antica , Per indi ove quel fummo é piu acerbo. Come le rane , innanzi alla nimica Bisela, per l' acqua si dileguan tutte , Fin eh' alla terra ciascuna s' abbica , Vid' jo pu di mille anime distrutte Fuggir cosi dinanzi ad un ch' al passo Passava Stige con le piante asciutte. Dal volto rimovea quell' aer grasso , Menando la sinistra innanzi spesso ; E sol di quell' angoscia parea lasso. Ben m' accorsi ch' egli era del Ciel Messo , E volsimi al*Maestro ; e quei fe_segno Ch'lo stessi cheto , ed inchinassi ad'esso. Ahi quanto mi parea pien di disdegno I Giunse alla porta, e con una verghetta L' aperse, che non v'ebbe alcun ritegno. O cacciati del Ciel , gente dispetta , Comincib egli in su l' orribil soglia , Ond' esta oltracotanza in voi s'alletta Perché ricalcitrate a quella voglia , A cuí non puote '1 fin mai esser mozzo , E che piii volte v' ha crescluta doglia? Che giova nelle Fatar dar di cozzo ? Cerbero vostro , se ben vi ricorda , Ne porta ancor pelato il mento e '1 gozzo. Poi si rivolse per la strada lorda , E non fe motto a noi ; ma fe semblante D' uomo cuí altra cura stringa e morda , Che quella di colui che gli o davante; E noi movemmo i piedi invér la terra , TOMO IV. u 29 alta torre coronada de llamas. Allí ví de repente aparecer tres furias infernales tenidas en sangre , cuyos miembros y gestos eran de muger ; ceilíanlas verdosas hidras, y eran sus cabellos pequenas serpientes y cerastas que se enros caban en torno de sus horribles .sienes. Y él que desde luego conoció la servidumbre de la reina del dolor eterno : « Mira, me dijo, las feroces Erinnzas ; esta de la izquierda es Me jora; la que está llorando á mano derecha es Alecto ; Tisi fona está en médio de ellas.» Terminadas estas palabras guardó silencio. Se desgarraban el pecho con sus días, se azotaban con las manos y gritaban con voz tan alta, que desconfiando de su rábia , me acerqué mas y mas al poeta. Que venga Medusa y la convertirémos en piedra, gri taban mirando hácia abajo ; nos hemos vengado mal de la entrada audaz de Teseo. » Vuélvete y cierra los ojos porque si aparecia Gorgona y llegabas á verla, no habria ya para tí esperanza de subir nuevamente allá arriba. Despues de hablar mi maestro de esta manera, me hizo retroceder ; y no fiándose aun lo bastante de mis manos, , me cerró tambien los ojos con las suyas. Vosotros que teneis recto juicio , revelad la doctrina que se oculta bajo el velo de estos estraí'íos versos. Oíase á través de las turbias ondas un espantoso ruido que hacia retemblar ambas orillas, pareciéndose al viento impetuoso que arranca de cuajo los árboles del bosque, qbe destruye los frutos y las flores, y que levantándose en nubes de polvo, ahuyenta á los pastores y ganados. Al destaparme me dijo : «-Dirije ahora tus ojos hácia aquella antigua espuma, que es donde es el vapor mas maligno.» Cual ranas que huyen ante la serpiente enemiga , dis persándose á través del agua para volver á reunirse en el cieno, huian mas de mil almas condenadas ante alguien que atravesaba á pié enjuto la laguna Estigia. Sepa raba con su rostro el aire pesado, llevando de vez en cuando hácia adelante una de sus manos, y de cuyo único* trabalo parecia estar ya cansado. Como desde luego cono ciese que era un mensajero del cielo, volvíme hácia mi maestro, que con una serial me indicó parar é inclinarme. Ah ! cuán lleno de desdén me pareció aquel mensajero! Llegó cerca de la puerta, y la abrió con una varita sin nin gun obstáculo. Demonios arrojados del cielo, raza desgra ciada , esclamó desde el umbral horrible, ? cómo habeis podido conservar vuestra arrogancia ? Por qué cocear de este modo contra aquella voluntad que ha de lograr siem pre su objeto, y que tantas veces ha aumentado vuestros dolores? ?De qué sirve luchar contra el destino ? Vuestro Cerbero , si os acordais de ello, tiene aun pelado su cuello y su. hocico.» Luego se volvió hácia el camino cubierto de lodo, sin dirigirnos palabra, como hombre aguijoneado por nuevos cuidados , que ninguna relacion tenian con las personas que se hallaban en su presencia. Nosotros, confiados en las palabras santas, dirijimos nuestra marcha hátia la tierra de Dite, en la que penetramos sin ninguna resistencia. Pe ro como yo deseaba saber la suerte de los que encierra aquella fortaleza, empecé á dirijir curiosas miradas asi que hube entru2s•-: en ella, y vi á cada lado un vasto campo lle 4 Šicuri appresso i prole santo. Dentro y' entrammo senza alcuna guerra; Ed jo, eh' avea di riguardar disto La condizion che tal fortezza serra , Come fui dentro, occhio.attorno invío , E veggio ad ogni man grande campagna , Piena di duolo e di tormento rio. Si come ad Arli , ove '1 Rodano stagna , Si come a Pola presso del Quarnaro , Che Italia chiude e i suoi termini bagna , Fanno i sepolcri tutto '1 loco varo ; Cosi facevan quivi d' ogni parte, Salvo che '1 modo y' era piti amaro ; Ché tra gil avelli fiamme erano sparte , Per le quali eran si del t'Ato accesi , Che ferro pió non chiede verun' arte. Tutti gli lor coperchj eran sospesi , E fuor n' uscivam si duri lamenti , Che ben parean di misseri e d' offesi. Ed io: Maestro, quai son quelle genti Che, seppellite dentro da piel!' arche , Si fan sentir coi sospiri dolenti ? Ed egli a me : Qui son gli eresiarche _Co' lor seguaci d' ogni setta , e molto Fuui che non credi .son le tombe carche. Simile qui con simile e sepolto , E i monimenti son pió e men caldi. E poi ch' alla man destra si fu velto , Passammo tra i martini e gli alti spaldi. CANTO X. Ora sen va per uno stretto calle Tra '1 muro della terra e gli martini , Lo mio Maestro , ed io dopo le spalle. O virtit somma , che per gli empj giri Mi volvi , cominciai , come a te piace , Parlami , e soddisfammi a' miei desiri. La gente, che per li sepoleri giace, Potrebbesi veder ? Giá son levati Tutti i coperchj , e nessun guardia face. Ed egli a me: Tutti saran serrati, Quando di Josaphat qui tolneranno Coi corpi che lassii hanno lasciati. Suo ciinetero da questa parte hanno Con Epicuro tutti i suoi seguaci , Che 1' anima col corpo morta fanno. Perb alla dimanda , che mi faci , Quino' entro soddisfatto sarai tosto, Ed al dilo ancor che tu mi taci. Ed jo: Buon Duca , non tegno nascosto A te mio cor,, se non per dicer poco ; E tu m' hai non pur ora a ció disposto. O Tosco, che per la Cittá del foco Vivo ten vai cosi parlando onesto , Piacciati di restare in questo loco. La tua loquela ti fa manifesto Di quella nobil patria natío , Alla qual forse fui troppo molesto. Subitamente questo suono uscío D' una dell' arche ; perb m' accostai , Temendo , un poco pió al Duca filio. Ed ei mi disse : Volgiti ; che fa!? Vedi lá Farinata , che s' o dritto ; • Dalla cintola in su tutto 'I vedrai. )1 80 no de dolores y de tormentos crueles. Asi como en los al rededores de Arles , donde está estancado el Ródano , y como en Pola , cerca del Quarnaro , que cierra la Italia y baila sus fronteras (1) , hay sepulcros que forman numero sos promontorios, se levantan aquí tambien sepulcros por do quiera , con la sola diferencia de que es aquí mas terri ble su aspecto , por separarles un mar de llamas que les convierte en lechos de fuego ; no hay hierro tan candes cente cualquiera que sea la elaboracion que sufra y el ob jeto á que se le destine. Todos sus cobertizos estaban le vantados, llegando al esterior tristes gemidos , • parecidos á los de los pobres ajusticiados. Dirijíme entonces á mi maestro y le dije : « ?Cuáles son esas gentes que, sepultadas en semejantes arcas, se anuncian por medio de tan dolorosos suspiros?» Y á su vez contestóme : « Son los heresiarcas y sus parti darios de todas las sectas : están esas tumbas mucho mas llenas de lo que puedes figurarte. Cada cual está sepultado aquí con su semejante, y todas las tumbas están ardiendo mas 6 menos. »Entonces se volvió á la derecha , y pasa mos entre los mártires y los altos muros. CANTO X. Siguió miInaestro un estrecho sendero que hay entre los muros de la ciudad y las tumbas de los mártires, y continué yo siguiendo sus huellas, «Oh virtud soberana, esclamé, que me impulsas á tu antojo por los círculos impios , dígnate hablarme y satisfacer mis deseos. ?Seria permitido ver á los que yacen en los sepulcros? Todas las losas están levanta das, y no hay guardia que lo impida en su alrededor. » A lo que me contestó : « Todos estarán cerrados cuando ha yan vuelto de Josafat las almas con los cuerpos que han dejado allá arriba. Epicurio y todos sus sectarios, que quie ren que el ama muera con el cuerpo, tienen su cemente rio en este lado. As! que, en breve contestarán alli dentro á la pregunta que me haces, y hasta al deseo que me ocultas aun. » Por lo que le dije : « Buen gula, solo oculto mi corazon por no hablar demasiado; siempre estoy dispuesto á guardar á tu lado la reserva que antes y ahora has sabido imponerme.» « Oh toscano , tú que en vida recorres de este modo la ciudad de fuego, hablando con modestia , dígnate pararte en este sitio. Tu lengua me indica claramente el noble pais , á que fui tal vez yo harto funesto.» Tales •fueron.las palabras que súbitamente salieron de un sepulcro, y que me obligaron á acercarme trémulo á mi guia , que me di jo: « Vuélvete, ?qué es lo que haces? Mira á Farinata que se ha incorporado en su tumba ; y podrás verle desde la cintura á la cabeza (2).» Tenia ya fija en la suya mi mi dan((21d))oFPáaorlliaon,sacgtaliab,dealdidenoldase,fIapsmalrriitlaiida, aedrneioesllosAdedUrlboiáestriteicmoe.npeFralodroernecsia. Él ro quien man tEaplliacudreo. Monte Aperto. Está en los sepulcros do fuego, cgoamn3o !paafratimdoarsiaobade |
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