04_No. 6 (1 enero 1870), p. 147-158 |
Anterior | 3 de 3 | Següent |
|
Aquesta pàgina
Tot
Subconjunt |
dillera del centro. El monte Blanco , ó Monte maldito,
este enorme coloso que se presenta tanto mas elevado
cuanto mejor puede abrazarse la totalidad de su masa , se
manifiesta flanqueado á la derecha é izquierda de eminen
cias que parecen corno sus espaldas , 6,corno inmensos es
calones que conducen á su cima. Mas á la izquierda se deja
ver el monte Mallet , la alta pirámide de Argentiére, la
nevera de Buet , etc. ; á la derecha , al pié de los Alpes , se
mira la estremidad del lago de Anecy; y á la izquierda el
valle de Clusa : el rio M'are se vé salir de este valle, serpen
teando al rededor de las bases del Mola, venir á banar el
pié del Saleva , y terminar su curso uniéndose al Ródano.
!Cuán diversos puntos de vista no menos interesantes se
ofrecen desde lo alto de los Voirons! El lago se presenta•
desde el convento á la izquierda en toda su anchura , bajo
Ja forma de un grande estanque, á cuyos bordes están
Eviari , Thonon y Bioalla. Mas cerca del pié de la monta
na se descubre la colina de Boissy,, que forma por aquel
lado un delicioso punto de vista. A la derecha se percibe
la primera cordillera de los Alpes , que en esta parte no es
tá separada del lago, sino por collados ; y como tiene me
nos elevacion que la Cima de los Voirons , y las cordilleras
que la siguen van realzándose solo por grados, se sumer
ge por este lado en un agregado de montanas espantoso ,á
os que no están acostumbrados á semejantes espectáculos.
Entre los Alpes y el lago se descubre la llanura de Cha
blais, en cuyo centro las dos pequenas montanas de los
, como escorzadas, parecen dos pirámides aisladas,
no obstante de que se estienden segun la direceion del
lago.
El punto mas alto de la montana -que llaman el Calva
rio, elevado mil doscientas once varas sobre el lago , se
manifiesta cubierto de un bosque de abetos tan espeso, que
no le puede disfrutar enteramente la vista ; mas siguiendo
la cumbre de la montana, se distinguen aquí y allí vistas y
ojos muy estranos; y se divisa con horror, hacía la parte
del lago, un precipicio de estremada altura , llamado el
Salto de la Doncella.
Como la cima de los Voirons es muy estreha , permite
en diversos parages estender la vista por los dos lados; pe
ro la mas hermosa situacion es_la de una pequena cumbre
aislada al estremo mas oecideatal de la montana. Desde allí
se desnubre á la derecha el lago y toda la llanura que ba
1F7
na ; á la izquierda los grandes Alpes , y de frente el valle
de Bornes , que se eleva á manera de anfiteatro. La vista
se extiende á estos grandes objetos, y vuelve de ellos por
grados muy estraordinarios; pues ya baja al. lago por un
declive suave y cultivado , en el que hay hermosas aldeas
que presentan puntos de vista cercanos y campestres ; y
otras veces como que , atraida por la grandeza y rnagestad
de los Alpes , viene á descansar de este grandioso espectá
culo en un alegre valle , donde se ven graciosas poblacio
nes , y en las tortuosas vueltas de un rio que serpentea
por él.
! Mas quién se atreverá..á emprender el describir por me
nor todas las bellezas que presentan. los Alpes En una par
te hay rocas cuya altura asciende á mas de dos mil ocho
cientas varas sobre el lago , y á mas de tres mil doscientas
sesenta y seis sobre el nivel del mar, cortadas á plomo por
Un lado, bajo sus piés estála estremidad meridional del va
lle de Chamounix, al que domina casi dos mil y cien varas.
Lo restante de este risueno valle se manifiesta por aquella
parte comoescorzado ; y las altas montanas que le cercan
parecen formar un circo al rededor. Los altos obeliscos vis
tos de perfil se subdividen en una série de pirámides que
cierran el recinto de este circo , y que parecen destinadas
á defender la entrada de tan deleitoso retiro , y á conservar
en él la inocencia y la paz_ ! Qué inmenso agregado de M011-
tanas no se descubren desde está cumbre! ! Qué espectácu
lo tan encantador para un hombre sensible ,1 este género
de bellezas !
Subamos al collado de este retiro: ! qué asombro! ! qué
magnificencia! Al mediodía se pierde la vista siguiendo el
curso del Rddano , y sus tortuosas revueltas por los fértiles
llanos que bana ; sobre su ribera izquierda , que parece to
da plana , se presenta la embocadura del 'será, que sigue
por intérvalos hasta cerca de Romans : la vista por el lado
del origen de este rio termina solo en la cordillera de los
Alpes, cubiertos de nieve , y los sigue tarnbien hasta una.
distancia prodigiosa : la ribera derecha del rio se descubre
rodeada por las montanas del Vivarés , adornada de ciu
dades, de castillos y de aldeas Al norte aun se puede se
guir el Ródano á grande distancia , y se inclina hácia el
oriente por la parte de Viena ; en fin ; al occidente se ven el
Vívarés y el Leonesado como un enorme agregado de mon.
tanas amontonadas unas sobre otras.
Artes.
DE LA RESTAURÁCION DE LAS BELLAS ARTES EN ESPANA.
s. I.
Desde la decadencia del buen gusto en las provincias del
imperio romano hasta el. renacimiento de las artes, se ve
como una noche cargada de tinieblas. A cada paso se podia
errar. No liaba. máximas seguras y ciertas que produjesen
la elegancia, el buen sentido y la perfeccion de las obras.
Unos miserables griegos errantes por las costas del Mediter
ráneo se aplicaban á trabajar donde les llamaban, llevando
las cenizas y no la luz de aquellos antietios compatriotas
suyos, que hablan dado las leyes de las Artes al mundo.
Juan de Cimabué, florentino, que nació en 12,0 y murió
en 1:100, aprendió á pintar de eStos maestros griegos, y los
excedió. A Cimabué siguieron algunos con los mismos de
seos que él, sin hallar todavía el arte, hasta que en el si
glo VI' el ano de lí0:?, nació el Masacio , que se aplicó á la
pintura con mas talento que cuantos le hablan precedido;
y él fué el verdadero restaurador, pues halló los escorzos y
buenas proporciones, que suponen una ciencia ó principios
seguros del arte.
La arquitectura era mas difícil de restaurar por cuanto
no tiene modelo expreso en la naturaleza. La empresa de
restablecer la arquitectura era tambien mas arriesgada por
no ser esta un arte de puro deleite. Quien sea el restaura
dor de la arquitectura greco-romana en aquel tiempo que
duraba la manera gótica de edificar, es punto que no he
mos visto bien definido en los libros de las artes que hasta
ahora hemos podido leer. Por esta razon propondremos
•) 148
aquí nuestra opinion particular, y sirva de estímulo á otros
que con mas aparato puedan 6 confirmarla 6 corregirla
segun la hallasen.
Andrés Cionis Orgaria, florentino, el mejor escultor y ar
quitecto de su tiempo, hombre de dulce trato y conversa
cion, erudito y poeta, creemos que es el que merece la co
rona de laurel. Su muerte se pone al ario de 1389 y se dice
haber vivido sesenta anos. El fundamento de nuestro voto
es, que Organa hizo unas arcadas de mucho coste cerca
del palacio en la plaza de Florencia, y allí puso los arcos en
semicírculo como los de loa antiguos griegos y romanos, y
no apuntados 6 puntiagudos, corno hacian los que le prece
dieron. A algunos parecerá esto poca cosa, pero tomarán
la idea justa del valor y grandeza de este ensayo, si consi
deran que semejante novedad en una obra tan pública, tan
costosa, tan usual, introducida por un hombre muy ins
truido, de humor pacífico, para lo cual no pudieron suge
rirle ejernplarídad alguna los famosos Pisas, de quienes Or
gana habia aprendido en su juventud, no pudo nacer sino
de una íntima persuasion en que estaba el artista de deber
seguirse los vestigios de las ruinas de los antiguos, y aban
donarse la costumbre general de su tiempo. Con la ejecu
cion de este pensamiento en aquel pórtico de Florencia
apareció, digámoslo así, la aurora que anunciaba la luz del
dia. A este respecto el mérito de Cimabué , que precedió
á Organa, viene á ser corno un ténue crepúsculo de toda
la luz que despues hablan de gozar las artes.
§.
Despues de Organa algunos hombres de talento empeza
ron á mezclar el gusto verdadero de la arquitectura antigua
con e de la gótica, que era la corriente desde el tiempo de
Carlo Magno. En el mismo siglo xv,, puede ya nuestra Es
pana ostentar artistas que se distinguieron por su adhe
sion al nuevo partido. Antonio del Rincon, pintor, murió
en el ario de 1500 á los 50 de su edad, y en sus pinturas no
hay ya barbarie. La Francia empieza su série de pintores
despues que nosotros, como se vé en la data de aquella
pintura que hay colocada en el gabinete de estampas deba
jo de la Biblioteca imperial de Paris.
De los edificios que hemos visto hasta el dia de hoy en
Espana, en que s.e observa el tránsito de la manera gótica á
la greco-romana restauráda, nos parece que el mas costoso
y el que.puede servir de monumento ilustre para esta épo
ca, que es la que mas interesa la curiosidad, es el monastea
rio de San Gerónirno de Granada, donde yace GOnzalo
Fernandez de Córdoba, llamado entre los ejércitos el gran
capitan. Este héroe de los andaluces hizo aquel edificio
para sepulcro suyo, acomodando la magnificencia sepul
cral de los antiguos á la piedad cristiana, con hacer que á
la vista de su urna se diese un culto perpétuoá nuestra Se
nor. Este ejemplo excitó acaso al emperador Cárlos V, á
pensar en sepulcro real, en que cantasen las alabanzas al
Senor los monges del órden de San Gerónimo, que es una
orden espanola, se gobierna con menos gerarquía que otras
y emplea debidamente lanynúsica en el servicio de la Re
ligion.
Tambien se vé de los senores reyes católicos el hospital
de la plaza del Triunfo en Granada, y en Alcalá de Hena
res edificó una ilustre obra al cardenal Jirnenez de Cisne
ros, que entre otras cosas fué autor de la milicia reglada en
Europa. Pero la abolicion total del gótico de las artes no se
logró hasta el siglo aava , como inmediatamente diremos.
Basta notar ahora que el real monasterio del Escorial en I
Espana, fué para nuestras artes lo que la iglesia de San Pe
dro en Roma para las de Italia.
§. HL
En el siglo xvf, pareció ya la crítica con todos sus ata
víos y galas, á cuyo aspecto se volvieron como lo de aden
tro afuera todos los conocimientos humanos. La crítica de
los antiguos se versaba especialmente en las correcciones
de los manuscritos, y en legitimar aquellos códices, que por
defecto de la multiplicador) uniforme de la prensa admitian
errores de mano, 'y otros muchos vicios de intrusion. Pero
habiéndola aplicado los modernos á todas las cosas de la
antigüedad, adquirió esta arte bienhechora mayor exten
sion objetiva , y todos los que razonaban por buen cami
no , reduciendo los hechos á sus orígenes y causas, acla
rando el significado de !las voces y frases de las lenguas
nobles, 6 interpretando las cifras de la antigüedad, se lla
maban críticos, y debian asi llamarse para distinguirse
del vulgo literato de reata. Renacer las letras , y renacer
las artes todo era efecto de unos mismos principios. Ni
hay que admirar en que una y. otra restauracion, la de
las letras y la de las artes, sucediese á un tiempo y no en
siglos diferentes 6 muy distantes.
Volvemos á decir que todo el goticisrno artista (séanos
lícito usar esta voz ) era un estado tenebroso. Con el ejem
plo de una parte ilustre de la literatura restaurada por
los mismos principios que se restauraron las bellas artes;
nos esplicaremos. La jurisprudencia entre las manos de
los romanos se hizo un arte delicadísimo. Declinando ya
á su decrepitud , se le hicieron como unas exequias so
lemnes en la compilacion que trabajaron los jurisconsultos
de la corte de Justiniano. Ernpesándose las tinieblas, fue
ron luego saliendo glosadores de grandes tomos , que en
medio de sus glosas, repeticiones , consejos y tratados, no
se detenian en decir, por ejemplo, que la ley Hortensia
se dina así por algun rey antiguo, que se llamaba el rey
Hortensio. Así, otros disparates ridículos, que los modernos
han ido observando, y que cuando se escribieron no ha
bla quien contradijese por la ignorancia de la antigüedad.
Se iban de este modo pasando siglos hasta que Andrés
Alciato , don Antonio Agustin , Guillermo Budeo, Jacobo Cojacio, y todos los demás grandes hombres que constan
de la historia de la restauracion del derecho, por medio de
un estudio pertinaz de la antigüedad, de los idiomas, y de
la historia, instigados vivamente de la crítica, iban, como
á golpe de eslabon contra el pedernal, sacando la luz, 'con
que se fueron conduciendo poco á poco en el caos y obs
curidad en que la jurisprudencia se hallaba.
Él Petrarca, crítico de lá mayor sagacided, y con la opi
nion suficiente para ser escuchado con atencion , volvió la
cara hácia los literatos de las naciones, y con un monton de
medallas y de letreros delante de sí les dijo que tenian
echada la venda sobre los ojos. Allí empezó á fermentar la
crítica, que luego se vió en la literatura, y en las artes;
pues se nota que fueron renaciendo estas entre las manos
del Bramante, de Lean Bautista, del Donatelo, de Miguel
Angel Buonarroti , de Fr. Bartolomé de San Márcos, de
Leonardo de Vinci, del Bandineli, de Baltasar Perucio, de
Andrés Mantena, de Rafael de Urbino, etc.
En aquella época tan gloriosa lograron las obras de la
antigüedad recobrar un precio de que habian sido despo
jadas por los bárbaros que invadieron el imperio romano,
y de que se habian desentendido los artistas de la edad me
dia. Esta estimacion la revindicó la antigüedad por vivas
w H9 tkr
instancias de la crítica, y ejercicio de la razon, y no por al
gun ímpetu forvoroso de moda, ó frivolidad de cosa nueva
por nueva; pues este no era negocio de modas, sino de un
trabajo muy intenso, seguido, metódico, difícil , y que de
bia ocupar, como en realidad ocupó, toda la vida de aque
llos hombres de tanta capacidad y rneditacion.
§. IV.
Dejando por ahora los pasos por donde se encaminaron
los espanoles del siglo xv, que empezaron la restauracion
de las artes en Espana (que esto deberá investigarse con diligencia) pongamos la mira en los que florecieron en el tiempo del mayor auge de ellas en Florencia y Roma. De
Francia y de Espana iban sin duda los mejores mozos á es
tudiar á Italia. Los franceses lograron tambien que les en seriasen dentro de casa Leonardo de Vinci , el Roso, el
abate Primaticio, Nicolo Abati, y Andrés del Sarto. No se
descuidaron los espanoles , y fué tanto lo que en &mella época se aventajaron y tantas las obras que nos dejaron en Espana, además de las que hicieron en Italia, que puede
comparecer nuestra nacion delante de cualquiera otra sea
la que fuese con mucho honor.
En los alemanes observamos algun atraso en medio de
su pasion á los viages, y la aptitud natural de aquella na
cion para los estudios. De esta desgracia nosotros no sa
bríamos dar por ahora otra razon, sino el estorbo que les
hacia Alberto Durero, hombre laborioso y de grande inge
nio. Despreciaba Durero la antigüedad, y nunca dibujó se
gun el buen gusto de los antiguos. A tal grado llegaba su
preocupacion , que en las estampas que compuso y grabó
de los pasos de la vida de nuestro Redentor, ponia la ar quitectura gótica de Alemania, siendo así que Ilerodes por
adulador) á los romanos fué uno de los mayores.protecto
res de la arquitectura greco-romana, y edificó muchísimo
con increible magnificencia. Pero á la verdad no tuvo Al
berto toda la culpa en impedir la entrada de la luz de la
antigüedad en Norirnberga. Su mujer era muy avara y se
servia del marido como de un instrumento de su codicia.
Ella no le dejaba respirar, y Alberto, hombre dócil, como
suelen ser los grandes ingenios, vino á ser un esclavo del
trabajo, en que nadie le superaba, y con el cual la mujer
llegó á ganar una buena porcion de oro. Por razones tan
débiles suelen los hombres de mucho talento perder el lle
no de la gloria á que debian aspirar. Pero los alemanes han
conocido despues aquella mala guia, han entablado el esta
dio de la antigüedad, forman galerías de buenas pinturas,
envian por los modelos de sus iglesias á Roma, tienen aca
demias, y dibujan los yesos del antiguo. Lo mismo procuran
otras naciones estudiosas, que no hacen papel en las artes
en la época de su restauracion, y ya estiman con mucho ar
dor la antigüedad.
Los espanoles se movieron en el tiempo riguroso de la
restauracion con mucha viveza. No sabemos aun todos los
que por entonces sobresalieron. Este punto se puede con
tinuar con diligencia sobre los pasos que se han dado ya
en este tiempo. Por la lectura de las fundaciones de las
obras de arquitectura, por inscripciones de sepulcros, por
firmas, por pleitos de obras, por partidas de enterramiento,
por testamentos, por elogios de poetas, por las historias
particulares de los pueblos, y por tradiciones se puede
completar, ó á lo menos poner en buen estado el conoci
miento de nuestros restauradores de las artes. Para histo
riar la arquitectura de la edad media convendria dar un
repaso á nuestra diplomática, puesto que algunos arquitec
tos lograron el honor de confirmar los privilegios reales.
De un privilegio cuya era no tenemos ahora presente, nos
acordamos que dice una firma: «Téoda, arquitecto de la Ca
tedral, confirma.»
Las tres bellas artes no se pudieron restaurar con toda
proporcion. Las mejores pinturas de !os antiguos perecie
ron. Mucho pereció tambien de la buena escultura; pero se ha hallado y se ,conservk bastante para hacer juicio de lo
qpuroepeolrlcoisonfeuseryonm'yeddidealsodqeul ecuperropfounhduimzaarnoon,, sneogusnolloa endifleas
rencia de sexo y edades; sino en otras delicadezas del arte,
que suponen conocimiento nada vulgar de muchaS cosas.
La arquitectura .ha sido mas afortunada ; pues no solo se puede rastrear por las ruinas la mayor parte de su ciencia,
sino que se ha conservado Vitrubio, escritor excelente, cu
ya obra se puede considerar como una biblioteca de otros
muchos escritos que perecieron. En los órdenes de la ar quitectura nada variaron los restauradores. Ellos conocie
ron que los antiguos baldan apurado este arte. Toda nove-a
dad ha sido peligrosa despues. Los que han querido variar
lrnaiidsnígpcuurolnoposo,.rcyEinoennseeesgsdutoeirleoásstálaonnstaiasgníutciogosunosvesenhifadinealsnplleearnsdtiednonaociohhanaceyisé.pnPldaoogssiioe
bdliestinsetariadedelatoddea lopsosgibriieligdoasd yinrvoemnatanrosu. naEl acraqmuipteocteusrtaá abierto, es verdad ; pero á los que han tenido semejante
ambicion ha sucedido lo que á Icaro cuando se le derritie
ron las alas de cera y cayó en el mar.
§. V.
Conforme se distinguian los profesores de las artes, pin
tura y escultura, y se adquirian el aplauso y parcialidad de
las gentes de gusto, así se iban formando escuelas, 6 parti
dos, á que se aplicaban los que querian aprender. La pa
tria 6 territorio donde florencian los profesores, ha dado
nombres á estas escuelas, como Florentina, Romana, Vene
ciana, Lombarda, etc.
Veamos ahora corno se propagaron en Espana las luces
de las escuelas mas famosas.
Escuela Florentina.
Alonso Berruguete, natural de Paredes de Nava, se hizo
en esta escuela pintor, escultor y arquitecto. La fecundi
dad de su ingenio y la celeridad en el trabajo le, dieron un producto igual en aplauso y en utilidad. Sus obras en Va
lladolid, Toledo, la Mejorada y otras partes, se sabe donde
se conservan, y los curiosos las habrán ya leido en el Viage
de Espana del senor don Antonio Ponz. De Berruguete
aprendió la escultura Juan Bautista Monegro, que se hizo
admirar en las estátuas colosales del real monasterio de San
Lorenzo del Escorial ; y la pintura Blas de Prado, En la
escuela de Prado se formó Fr. Juan Cotan , monge de la Cartuja de Granada, donde se veían muchas obras de suma
no. Aunque !as escuelas suelen muy prontamente degene
rar, aquí debemos celebrar un cierto aumento y perfeccion
de doctrina; pues Blas de Prado mejoró lo que habia apren
dido de Berruguete; y Fr. Juan Cotan llegó á pintar de mo do, que sus obras enamoraron á Vicente Carduchi , pintor
florentino muy estimado, que estaba al servicio del rey
Felipe IV. Este artista extranjero, y escritor en castellano
de un buen libro sobre la pintura, partió de Madrid á Gra
nada solamente por conocer á Fr. Juan Cotan : acaeci
miento que hizo cambiarse el caso de aquel espanol , que
fué á Roma solamente por ver á Tito Livio.
X 150 X
Volvamos á la edad del tronco por otro lado. Viendo
las obras que hacia en Espana Alonso Berruguete , un jó
ven llamado Gaspar Becerra parte á Italia , y se va hacia
donde la fama resonaba el nombre de Miguel Angel Bao
narrotti, cuya reputacion, mal hallada entrelos modernos,
andaba como inquieta buscando lugar donde sentarse al
lado de los antiguos griegos. Penetró Becerra y se impuso
como Berruguete en todo lo que es dogmático , y positivo
en las Bellas Artes , medidas, anatomía , diseno , método,
costumbre, erudicion, etc. ; pero con el favor de su mucho
juicio alcanzó el buen gusto, parte mil,: difícil , y á la cual
no habia podido llegar en el mismo grado Berruguete:
Vuelve Becerra á Espana pintor, escultor y arquitecto.
Sus obras agradaron tanto, que se hizo el Maestro comun
de los espanoles. Todavía quedan algunas de su mano en
Madrid y Astorga. Juan de Arfe Villafané dejó escritas
estas palabras en el lib. II. de la Conmensuracion : A lier
ruguele sucedió Gaspar Becerra, natural de Baeza en el An
dalucía, y trajo de Italia la manera que ahora está introdu
cida entre los mas artífices, que es las figuras compuestas de
mas carne que las de Berruguete. Y despues: estos dos singu
lares hombres desterraron la barbaridad que en Espana habia,
dando luz á otras habilidades, que despues sucedieron, y su
ceden. Francisco Pacheco en el Arte de la Pintura, lib. II.
cap. 5, dice: Gaspar Becerra quitó á Berruguete gran parte
de la gloria que se halda adquirido..., por ser sus figuras mas
enteras, y de mayor grandeza; y así imitaron á Becerra, y
siguieron su camino los mejores escultores y pintores de Es
pana.
De Becerra aprendió la pintura Miguel Barroso, sin
igualar la fiereza del dibujo de su maestro. Pero los dos
hermanos Perolas de Almagro, que estudiaron las tres artes
en Italia, se perfeccionaron luego con Becerra y con el
Bergamasco, y de estos hermanos Perola son todas aque
llas pinturas al fresco del palacio del Viso en la Mancha,
que ahora poseen los excelentísimos senores marqueses de
Santa Cruz.
Theodosio Mingot, catalan, fué discípulo de Miguel An
gel. Becerra lo llamó para que le ayudase en las obras de
pintura que entonces se hacian de érden del emperador
Carlos V, en los palacios del Pardo y de Madrid. Allí pin
taron varios artistas de mucha habilidad espanoles y es
tranjeros. De los espanoles se nombran además de Becerra
y Mingot, Juan de Soto, que pintó el tocador de la rei
na, Luís de Carbajal , Gerónimo de Mora, Pedro de Guz
man el Cojo, Bartolomé Gonzalez y Francisco Lopez. To
das aquellas pinturas perecieron. Pero los dibujos de Teo
dosio Mingot puede ser que se conserven todavía en parte;
pues muchos de ellos los poseía don Antonío Palomino,
que dió origen á la pasion de las artes en una familia que
ha continuado profesándolas: y en las familias de los ar
tistas suelen conservarse estos disenos de buena mano.
La misma escuela florentina se continuaba en Espana
por dos extrangeros insignes, que esparcían esta luz por las
provincias, mientras otros eran llamados por la córte. Estos
dos sugetos eran Torrigiano de Torrigiani , el que se em
brolló con Miguel Angel, y escapó de Florencia; y el otro
Juan Junio 6 Juni, que acaso seria de la familia de los doc
tos Junios. Del Torrígiani es aquella bellísima estátua de
la Caridad sentada y agrupada con muchos ninos que hay
dentro de la catedral de Granada , tan admirada de Alonso
Cano, que segun allí cuentan , siempre que salía del coro
se detenía un rato á contemplarla, esto es , á estudiarla. y
este es el mayor elogio que se puede hacer de aquella obra
de escultura. De Juni hay muchísimas obras en Valladolid
y otros pueblos de Castilla la Vieja.
Eugenio Cajés nos continuaba la misma escuela , y este,
además de haber pintado muchísimo, tuvo muchos discí
pulos, entre !os cuales se cuentan Antonio Lanchares, Luis
Fernandez, de quien se duda si fué el maestro de Pacheco,
Pedro Valpuesta, y Diego Polo, que sobresalió en los re
tratos.
Los Carduchis de Florencia vinieron al servicio de Espa
na. Vicente , que como hemos dicho arriba , escribió en
nuestra lengua ya connaturalizado en Espana, pintó mucho,
y de su mano hay obras en Madrid y otras partes. Entre
sus discípulos se cuentan por espanoles Feliz Castelo, Pedro
de Obregon y Bartolomé Roman, que fué maestro de Don
luan Carreno.
En Sevilla, hacia el San Cristóbal de la catedral Mateo
Perez Alesio, romano, educado en Florencia. Esta pintura
colosal de 50 piés de alto, hecha con las mejores propor
ciones, y tan bien pintada, que no se conocen en ella las
tareas, debia hacer desaparecer en cualquiera parte la mez•
guindad del goticismo. Cada pantorrilla de esta figura es de
una vara de ancho; como anotó don Antonio Palomino, y
se concluyó en 1584. El canónigo Pacheco, que hizo la
inscripcion latina a la Giralda, hizo tambien un bello epi
grama á esta imágen de San Cristóbal. Pero era menester
otro epígrarna al lado de este , cuyo sentido fuese : « Que
aquella pintura obscureció todas las que !rabian hecho los
godos del mismo asunto : que ella abrió el camino á la gran.
diosidad del arte en aquel pais; y por conclusion, que tanto
excede la catedral de Sevilla á otras catedrales de Anda
lucía en magnificencia , cuanto excede aquella imagen de
San Cristóbal á la de otras iglesias de la provincia en be
lleza.»
El autor de esta insigne obra del San Cristóbal se volvió
á Italia; pero quedaba en aquella ciudad Luis de Vargas,
que en sujuventud se aplicó á la manera de pintar de Peno
del Vago.: luego volvió otra vez á Italia, y estuvo mucho
tiempo. Por no constarnos particularmente la•inclinacion
que prevaleció en él, lo ponemos por ahora en est:, escue
la mientras no tengamos especies en contrario. De Vargas
aprendieron Vazquez y Juan del Castillo, Tambien se re
duce á su escuela el P. Galeas Cartujo. De Castillo apren
dieron Alonso Cano, don Bartolome M'arillo y Pedro de
Moya; pero estos se formaron luego estilos propios , y per
tenecen á otro lugar.
Esta breve delineacion de los medios por donde se pro.'
pagó la escuela de Florencia en Espana baste por ahora por
no alargarnos demasiado en esta idea , que propiamente
no es historia.
151
El Doctor Cangrejo.
(TRADLCCION DE EMILIO MATA).
POr Crinun.
Cangrejo, aldeano que se ocupaba con la importacion de
carbon de lena en la ciudad, tuvo que llevar su género
cierta vez á un doctor. Dió la casualidad que al pagarle su
valor, se hallase éste sentado á la mesa, saboreando los
apetitosos y variados manjares que sobre ella habla.
A la vista de aquel espectáculo tan deseado para él, su
corazon latió con violencia, y dirigiéndose al doctor, le
preguntó si podría él llegar á ser doctor.
—Yo lo creo, díjole, muy fácilmente.
Al oir esto Cangrejo, empezó á impacientarse.
—Primeramente, continuó el doctor, has de hacerte
con unas cartillas como ésta, luego vende tus bueyes y el
carro á fin de adquirir dinero para comprarte ropa y cuan
to mas necesario sea para el oficio, y por fin hazte un ró
tulo con estas palabras. «Aquí vive el doctor Cangrejo que
todo lo sabe.» Este rótulo se colocará sobre la puerta de tu
casa.
Efectivamente, Cangrejo hizo cuanto se le !labia dicho,
y á los pocos dias, campeaba sobre su puerta el expresado
rótulo.
Pocos dias hacia que el carbonero se había convertido en
sabedor de todo, cuando un dia, entró en su casa un hom
bre sumamente rico á preguntarle si sabria descubrirle el
paradero de una grande cantidad que le habian robado.
Cangrejo díjole que no tenia inconveniente en decírselo.
Al otro dia, un carruaje tirado por dos fogosos caballos,
paraba á la puerta de casa de Cangrejo, y bajando de él el
caballero robado invitó al dueno de la casa, á que le acom
panára para designarle el paradero del dinero robado.
Cangrejo dijo que era necesario le acornpanára su esposa
Margarita.
El caballero admitió, y ambos subieron en el carruaje.
Al llegar á la casa del robado, hallábase la mesa prepa
rada, cubierta por una multitud de apetitosos manjares, y
esto hizo que el doctor y suesposa, antes de rebelarle el
secreto que le habla de hacer dueno de la suma perdida,
se sentaron á la mesa y le honraron con su companía.
Cangrejo admitió desde luego.
Apareció el criado poniendo sobre la mesa una bien con
dimentada sopa, y Cangrejo, que no pudo retener la ale
Iría, dijo á Margarita dándole un golpecillo en el hombro:
— «Margarita, este es el primero.
El criado que había tomado aquella frase por: «Margari
ta, este ese! primer ladron» no pudo menos de volverse
pálido, ( pues él era uno de los ladrones ) y esconderse lo
antes posible en la cocina diciendo : « Companero, el doc
tor todo lo sabe. Al verme ha dicho que yo era el pri
mero.»
Todo temeroso salió el segundo criado, pero cual seria
su espanto, al oir que Cangrejo decia á su mujer:
—«Margarita este el segundo.»
Apareció el tercero, escondiéndose al instante, pues ha
bía oido dirigirle á él las mismas palabras que á los demás.
El cuarto sacó un plato cubierto, con el mero objeto de
que el doctor adivinase su contenido ; eran cangrejos.
Este al hallarse en aquel apurado trace, esclamó :
—« Ay pobre Cangrejo, mal, mal!»
Al oir el caballero que lo había acertado, dijo lleno de
júbilo :
«Lo ha adivinado, luego tambiert acertará donde está el
dinero.»
El criado tolo asustado dijo á sus companeros lo que
pasaba, y todos los cuatro resolvieron llamar al doctor.
Cangrejo entró efectivamente, y rodeándole los cuatro le
dijeron que ellos eran los ladrones, que devolverían lo ro
bado y le darían á él una fuerte suma, sino los denun
ciaba.
El doctor aceptó ; y acercándose al caballero que se había
quedado en la sala, díjole :
—cc-Voy á buscar en mi libro donde se halla el dinero.
Un quinto criado hallábase escondido en un rincon del
cuarto con el fin de oir cuanto decia el doctor. Este, no
hallando en el libro lo que quena, dijo: «Fuera, pues, por
mas que te escondas has de salir porfin.»
Al oir aquello el criado escondido y figurándose que iba
dirigido á él, salió corriendo de su escondrijo diciendo :
—« Todo, todo lo sabe el doctor.»
Entonces el doctor Cangrejo, dijo donde se hallaba el
dinero sin denunciar á ninguno de los criados ; cobrando
antes de estos como del caballero una grande suma y mu
cha fama para el porvenir.
La leyenda del Pária.
Para apagar la sed devoradora,
La choza conyugal donde ella habita
Deja la esposa del brahman austero,
Modelo de virtud y de justicia;
Ella pedia al de la sacra fuente
Fecundo manantial, dulce ambrosía,
?Más dónde el vaso está, la Copa en donde
Las dulces aguas se encerraban límpidas?
No espreciso tal copa al pecho puro,
Pues las aguas, virtud desconocida
Reune convirtiendo en copa bella
Y un secreto poder las cristaliza;
(TRADUCCION DE GOETHE).
por 1 —fernanbel Mathen.
Y ella, la esposa, con gentil semblante,
Brillando en sus miradas la alegría.
Allá, donde el braliman la espera ansioso,
Con paso breve lanzase solícita.
—
Cuando apenas el alba resplandece,
Ella, del Ganges á la sacra orilla,
Lijera váse y sobre el terso espejo
Dei claro manantial, grave se inclina;
Mas de repente inesperado asombro
Del rio al margen á la esposa agita,
Trémula de ansiedad cuando ella clava
Sus'ojos bellós en las puras linfas.-
Y vé en su fondo, do el azul del cielo
Se refleja en las ondas cristalinas,
Dó el claro firmamento se refleja,
Dó el plateado éter se divisa,
La imágen bella de un hermoso jóven
Cual nunca humana mente ideada,
Imagen bella cual formar pudiera
Del Dios potente la virtud divina.
La esposa del brahman loca enmudece
Si en la escelsa vision sus ojos fija,
Temblar su corazon siente en su pecho,
Instintivo temor la maravilla;
Huir de aquella imagen quiere inquieta,
Mas ésta mas se acerca si la esquiva,
Y ella á las ondas, en turbado arranque,
Cual llena de terror se precipita.
I
Mas sólo en su redor encuentra abismos,
Rugientes ondas por dó quiera mira,
Siente sus brazos que inseguros tiemblan,
Siente sus piés que débiles vacilan,
Yal fin detiene su encegado arranque,
Salta del rio á la cercana orilla
Y huye á la choza y-del brahmán su esposo
Cae á las plantas, sin aliento y vida..
Y entonces el brahman fiera mirada
De la hermosa en los ojos audaz fija,
Y en su fiera mirada una sentencia
Terrible la espresó,.... De santa ira
Su pecho arrebatado, arma' siniestra
Toma el brahman y brusco á su rendida
Mujer arrastra hasta el lugar en donde
Los malvados sus crímenes espian.
?Cuál poder resistir y su inocencia
.Demostrar la infeliz contra la ira
Del. terrible brahman? El, en su muerte,
Del crimen vil la espiacion
!Desgraciada hermosura, aunque inocente,
Llevada al sacrificio y maldecida!
Con el arma sangrienta entre sus manos
El brahman silencioso se retira.
Mas apenas descubresu cabana,
Su hijo á recibirle se anticipa,
Sorprendido, en el hacha ensangrentada
Triste sus ojos inocentes fija.....
—;Padre filio! ?esa sangre?—eselarna inquieto
Temblado de terror y con voz tímida.....
Y contesta el brahman:—!Es esta sangre
De infame criminal! !Sangre maldita!
—No, padre mio, no No veis cual corre
Y cual sobre esa hoja se desliza,
No cual la sangre criminal que queda
Cual mancha infame sobre el hacha fija?
Ven, ven, oh madre inia, ven, que injusto
Jamás mi padre fué; ven madre mia;
Tú nos dirás lo que mi padre ha hecho,
Tú nos dirás si ha obrado con justicia!
—
—!Calla, calla, hijo mio ' !Esta es su sangre!'
--Padre mío ?de quién?—;Calla! !es la misma!
—; La sangre de mi madre! ?Cuál su crimen?
fué? Decidme ;oh cielos.....!—tu maldita
1-lacha siniestra dame, que en tu esposa
Podrás quizá clavar arma asesina...
Mas no en mi madre, no... Podrás tu esposa
Matar.—!Pero jamás la Madre mia!
!Padre niio, jamás! 1.a esposa amante
Debe morir sobre las llamas mismas
Que devoran so yerto companero
Y su cadáver tórnan en cenizas;
Si su esposo murió, la esposa amante
Debe yacer sobre su turlaba misma,
Debe seguirle á la mortal hoguera,
Debe seguirle á la incendiada pira...!
Pero debe tambien el hijo siempre
152 De
Valeroso clavarse el arma misma
Que asesinó á su madre!—;011 tú, hijo mio,
Hijo mio, detente...! Así le grita
Frenético el brahman —Arranca el cráneo
Sangriento y sobre el cuerpo de la víctima
Pónlo, que entonces si con esa hacha
Misma la tocas, volverá á la vida!
Tétrico el hijo lánzase á la selva,
Dos cráneos y dos cuerposjuntos mira,
Dos cadáveres vé de dos mujeres
Y esclama loco: !Horror! ,sobre la lívida
Cabeza de su madre se abalanza
Y al cuerpo mas cercano la aproxima.—
;Y uniéronse los restos dispersados!
!La terrib!e promesa fué cumplida!
Fatídico fantasma entonces surge
Sobre el yerto cadáver: de la fria
Garganta de la madre estas palabras
Infaustas exhaláronse tranquilas:
—«La cabeza, hijo mio, de tu madre
Por tí está á un cuerpo criminal unida,
Me juntaste á eseinfame cuerpo impuro,
!Esa union es eterna, es infinita 1»
«Purísimos anhelos son losmios,
Pero son mis acciones corrompidas,
La escelsa imagen del gentil mancebo
Siempre constante brota ante mí vista
Sí abandona mi mente y en el fondo
De mi ardoroso corazon se fija,
Satánicos delirios le devoran
Y deseos impúdicos le agitan...»
—
«!Brahmalo quiere y para siempre! En vano
El término ansiaré de esa agonía,
Que es preciso que se alce triunfadora
Mas á la par que abísmese vencida;
Que ella quiso rendirme y atraerme
Con sus fffigidas alas y divina
Mirada y apostura seductora
Y su rostro que amor mísero inspira.
La seducciom desciende de lo alto
Y son los mismos dioses que la envian,
Brahmán, aunque en el cielo mi cabeza
More dichosa y llena de delicias
Aunque habite gozosa el paraiso
Toda una eternidad, seré atraida
Por esta tierra cual infame pária,
Cual un pária, hrahman, raza maldita!»
«Vé, hijomio, vé, busca á tu padre,
Consuela la tristura que le agita,
Dile que ocultesu dolor inmenso,
Dile que oculte su árida agonía,
Y al través de los tiempos que suceden
A otros tiempos, del inundoy de la vida
Sabed que Brahma está sobre vosotros
Sabed que Brahmade continuo os mira!»
«Que ante él iguales sois, que aunque el humano
De infortunio fatal sea la víctima
Y así brabinan cual pária y así oscuro
Cual pobre y desgraciado, si es que fija
Sas ojos en el cielo, allá en lo alto
Sabrá que existen ojos que le miran
Y existen siempre oidos que le escuchan
Y existe quien le vé y quien no le olvida.»
«Que sea una leccion para vosotros...!
Si á su trono me elevo y compasiva
Mirada fija en mí, en la desdichada
Que un din transformó: dulce y tranquila
Yo le diré cuanto mi pecho siente
Cuanto mi triste corazon me inspira
!Todo un misterio es! !todo un misterio!
!Mas es allá donde el misterio habita!»
Por todo no lo firmado y como Editor responsab!e —Juan 0/iveres.
BARCELONA., 1.86"7--Tipegratia de D. JUAN OuvotEs, Escudillers, 57.
» 153 t<
Historia.
EL TEATRO Y LAS FIESTAS PUBLICAS.
por lit. Carda be üillanueva.
El pueblo romano (siendo cabeza y Senor del mundo)
vio su fortuna tan trocada , que rebelándose unas provin
cias , entrando por otras sus. enemigos , ya. por serlo , ya
por envidia de su poder , se halló rodeado de ellos , y en
obligacion de vengar las injurias recibidas , castigar los re
beldes y reprimir las hostilidades ; y llegó á tanto el ern.-
peno y falta de gente y caudal , que con acuerdo de Tito
Graco , su cónsul, dió él Senado órden de que se compra
sen veinte y cuatro mil esclavos, que alistó por soldados,
y sacó de las cárceles seis mil delincuentes, con los cuales,
y alguna caballería, rehizo • sus ejércitos, para cuya paga y
sustento pidió socorro á los de Cerdena y Sicilia , segun lo
refiere Tito Livio (1) , Macrovio , y Valerio Máximo
(a), y en tanto aprieto y falta de gente , no se lee cesa
sen las comedias, juegos y entretenimientos, ni que se va
liesen de los que las ejeréian para servir en la guerra.
Honrólos el emperador Galieno , segun Trebelio Polo
(4) , el cual para dar gusto 'al pueblo romano en los prin
cipios de su monarquía hizo grandes comedias y muchos
juegos: y el emperador Helio Gábalo edificó á este intento
un magnífico y suntuoso salon , donde acudía todo el pue
blo á gozar de este entretenimiento, como lo eseribe.Hero
diario (5). Asimismo el gran Ponnpeyo, en honra de losde este
oficio, mejoró el teatro, y le perfeccionó haciendo gradas,
levantando corredores , y poniendo repartimientos , todo
obra maravillosa , á irnitacion del teatro de la ciudad de
Mitilene en la Grecia (6). Honróles el emperador Cayo Ca
lígula , segun escribe Suetonio (7), el cual , como en nues
tra Espana los reyes hacían antes, los llevaba fuera de
la corte para entretenerse con ellos, é interrumpir tan pe
nosos y continuos cuidados, como son los que trae consigo
la real corona: este príncipe tambien los llevó en las sali
das que hizo.fuera de Roma, y le representaron comedias
en Zaragoza de Sicilia , y en Francia donde dicen la Galia
Lugdunense. Pero el que los honró mas fué César Augusto ,
sin embargo de ser al principio tIn rígido con ellos, que al
representante Pilades le desterró de liorna, y de toda Ita
lia, porque silvando tino de los oyentes , le senaló desde el
teatro con el dedo ; mas luego, como cuenta Suetonio
Tranquilo (8) en su vida, les quitó la nota de infames, y
dió facultad para que sin ninguna ignominia ni deshonra,
pudiesen los caballeros romanos entrar en sus representa
ciones.
Dornicio Enobarbo, abuelo de Neron , que fué Edil,
Pretor, y despues Cónsul en el imperio de Augusto, obli
gó con aprobacion del emperador á los caballeros y matro
nas romanas á comparecer en él teatro y representar; el
(1) Tito Livio, lib. 22.
(9.) Macrovio lib. 1. saturnalium,
;3) Valerio Máximo lib. 7, cap. 6, ejemp. 1,
(4) 'frebelio Polo, De las Vidas de losCésares.
,s6) 11m:odian° cap. 8.
;6) Ilerodia.tio lib. 5, Historia Augusta.
;7) Suebnio: Edidit et peregre spectacula etc .
Suetonius in Augusto c. 43..4d scenicas quoqueet gladiatorias operas
el equilibus romanis aliquando usas, etc
TOMO VI.
Mismo Augusto obligó á Décimo Laberio, caballero romano
ya viejo, á representar composiciones que él habia com
puesto Luceya y Galeria Capiola, segun Plinio fueron cé
lebres, de las cuales la primera recitó versos en el teatro
á la edad de cien anos, y la segunda de ciento y cuatro
fué presentada en el teatro , en los juegas votivos hechos
por la salud de Augusto, que fué reputado por el mas gra
ve de los emperadores, y de mejores costumbres, donde la
escena romana adquirió mayor lustre, pues protegió las
artes, y brillaron tantos y tan grandes ingenios. %hilo,.
que floreció en tiempo de Augusto , célebre representante,
fié muy estimado del dicho, y exénto de tributos, agre
gándole despues al „sacerdocio de Apolo, como se lee en
una lápida que se levantó en honor suyo. despues de haber
fallecido. Igualmente se halla memoria de un C. Yucundo
de la tribu esquilina que desde tierna edad cantó, bailó, é
.hizo otros.juegos en el teatro, teniendo por espectadores su
cesivamente,,á los emperadores Servio Sulpicio Galba, Oton,
y Vitelio; y de un tal Acilio, .septentrion , liberto de Có
modo , honrado con muchos sacerdocios ,• y condecorado
por la ciudad de Lanuvio con el empleo de decurion. Asi
mismo de otro llamado L. Acilio de la tribu Pontina , que
floreció en tiempo del emperador Marco Aurelio , que fué.
despues sacerdote de Apolo , honrado con el decurionazgo
por la ciudad de Bovilas. Tambien hubo colegios para la
instruccion de su arte, y companías á que se agregaba el
que quena servir en la escena de los Parasitos de Apolo ,.
que tenian cierto sacerdocio que les daba este nombre, y
el, de adlecti scenw: los cuales, siendo merecedores de los
mayores aplausos del pueblo, conseguian el honor de ser
coronados públicamente, como vencedores de todos los es
cénicos. Así se lee haber sido coronado un tal Lucio Surredo
de la tribu Clustruanina , ó Crusturnina , procurador del tea
tro de Dorniciano ; y un Apolauto Máximo , liberto de
Trajano. A que se agrega tambien el aprecio de los Músi
cos de flautas y escabeliarios, que acompanaban á las repre
sentaciones , que tenian colegios y clecurias para servir en
la escena , como nos lo ensenan muchas inscripciones anti
guas. Llarnábanse estos escabeliarios de! sonido ó estrépito
del escabel, que era un instrumento de madera que teniau
debajo del pié derecho, con que apretando el mismo intru
mento , y haciéndole herir el tablado arregladamente,
acompanaban con todo compás los bailes, cantos, danzas o
y denlas expectáculos á que se quedan acomodar.
De todo esto se puede comprender fácilmente , que
bajo el mando de los emperadores, los honestos represen
tantes no eran removidos de las tribus, ni excluidos de los
honores; antes algunas veces eran nombrados entre los de
curiones de las ciudades municipales que tenían colegios,
por lo comun estaban adornados de cierta especie de sacer
docio, que les constituía consagradosá Apolo (1). Tambien
los habilitó para tener oficios en la república el emperador
Helio Gábalo, que dió la pretoría romana á un represen
Conversaciones de Lauríso Tragiense.
20
X 1 Sl
tante, como lo refiere JEH° Lampridio en la Vida de este
César.
Neron salió al teatro, y fué muy aficionado á cantar y
recitar tragedias. Séneca , su ayo, compuso tres por com
placerle , que fueron La kledea, El Hipólito , y Las Troya
nas á imitacion de los griegos ; y por mayor comprobacion
de esta verdad, queremos referir en particular dos graves
testimonios, y traer dos gravísimos testigos. El primero de
Tito Livio (1), único cronista de las cosas romanas, el
cual dice, hablando de un representante llamado Ariston.
Etgenus , et fortunahonesta
Erant necatis ea deformavit,
<Que quiere decir: e Ariston fué de buen linage , y tam
»bien lo fué para él la fortuna , y tampoco perdió de su
»honor por el arte que ejercitaba. » El segundo testimonio
de JEmilio Probo (2), en la prefaeion de la Vida de losEm
peradores, donde hablando de los antiguos griegos escribe
así: 1-21, scenani prodire, et populo esse spectaculo nemini in is
dem gentibus fui turpitudine. « Salir á representar en el tea
»tro (dice este grave autor) , y ponerse en él á vista de to
»do el pueblo, entre estas gentes no fué bajeza ni desho
»nor »; y lo comprueba el testimonio 'de la historia; por
lo tanto Justinlano, emperador romano, autor de las leyes,
,no halló reparo en casar con una mujer del teatro, á quien
llamaron Teodora Augusta. El emperador Constantino dió
permiso para todos los juegos, fiestas y entretenimientos para
alivio y consuelo del pueblo (3): Honorio y Teodosio man
daron á los jueces y magistrados no estorbasen la celebra
don de las fiestas y juegos ((k) ; y da la razon , porque la
falta no ocasione fatiga al pueblo, ni se altere la continua
cion de sus festividades (5); y hablando de entretenimien
tos, á que se junta de ordinario para regocijo y desahogo,
se permitieron por otra ley (6). En cien millones de sexter
'idos se graduó la pérdida causada por el incendio de un
teatro provisional, que Emilio Seauro hizo erigir en Roma
para celebrar ia entrada de su magistratura : y en el glo
rioso tiempo de Atenas, la representacion de tres tragedias
de Sófocles costó á la república mas que la guerra del Pe
loponeso.
En cuanto á la estimacion de los poetas de aquel tiempo,
se cuenta como Atenas hizo á Beroso una estátua , que te
nia la lengua de oro por los notables dichos que tuvo. Ar
chela° que estimando mucho al poeta Píndaro, le sentaba
muy de ordinario á su mesa. El emperador Graciano di6
al poeta Ausonio el oficio gravísimo de cónsul. El empera
dor Heliovero al poeta Marcial le hizo pretor, y subió al
órden ecuestre. El rey Filadelfo de Egipto hizo prefecto
de su librería tan famosa al poeta Chalimaco. César Augusto
hizo el mas distinguido aprecio de Virgilio y de Horacio, y
Mecenas, ministro del César, los colmó de riquezas. El
mismo Horacio fué infinitamente estimado de los Pizones,
familia noble , y de las mas principales de Roma , á quien
dirigió su Arte Poética. Aristóteles , filósofo y poeta, fué
muy apreciado por el gran Filipo , rey de Macedonia , á
quien encargó la crianza de su hijo, el que no menos le es
timó. El grande Scipion el Africano hizo la honra al poe
ta Ennio de levantarle una estátua , y ponerla al lado de
(1) Tito Livio lib. 4, década 3.
(2) J'Emilio Probo in prceratione citarnos excellentium Imperatorum.
(3) L. 1. c, de Spectaculis lib.
(A) L. Nema, C. de Speclaculis lib. 2.
(5) D.1. Seno, lid: El publieartitnrerunt statum fatiguent, el restivitatent
irapediant lis cunclis optdis celebranclant.
(6) L. Ut propltanos C. de Pctganis.
la suya en su propio entierro : de lo cual hizo mencion
-Tulio en sus Ouestiones Tusculanas y Ovidio en estos ver
SOS.
• Enius enervit calbris
In montibus ortus
Contiguus poni Scipio
Itlagne tibi.
A mas escribe Ovidio , contando de los poetas de su tiem
po , cuanto les honraban los príncipes y el amor que el
pueblo les tenia ; y dice, sumándolo todo en estos dfsticos,
como los reyes, ultra de la estiMacion y honor, los pre
miaban con hacienda.
Cura ducum fueruntohm
Regnutnque poeta.
Prem laque antique magna
Tulere chore.
Sanctaque majestas et erat
Venerabilenomen
Vatibus, et larga supe
Dabantur opes.
Y por remate de este punto decirnos : que el excelente mo
narca de todo el orbe, Alejandro al Magno, nos ensenó á
estimar el ingenio de un afamado poeta , y á tener en pre
cio y veneracion sus Hiladas poesías; porque sabemos de
los historiadores , que entre los despojos que se hallaron
despues de vencido en batalla por este César, Dario rey de
los Persas, hubo un escritorio riquísimo , guarnecido de
oro , y con muchas perlas gruesas , y ricas piedras precio
sas: y conferenfiandocon algunos capitanes, que se hallaron
en su tienda , de que podria servir una pieza tan rica , va
riando en las opiniones dijo Alejandro : « Para ningun
»efecto ni uso de los dichos ha de servir, sino tan sola
»mente le quiero para que se guarden en él los libros del
»poeta Hornero.»
Y para mayor cornprobacion del aprecio y estimacion re
ferida, que ha recibido el arte escénica, vamos á presentar
la apología que una erudita pluma hizo de la música vo.-
cal en el teatro, y es la que sigue, la que alcanza hasta
nuestros dias. « Si recorremos la historia de los teatros des
de su origen en la Grecia, tambien veremos en qué grado
de estimacion se tuvo la música y canto en ellos. No se te
nia en deshonra que una noble matrona saliese pagada á
cantar al teatro ; ni que los grandes generales juntasen á la
gloria de las armas, el aplauso de la música, el canto y baile.
Es verdad que entre los romanos, en el tiempo de la repú
blica , se pensaba de otro modo, porque únicamente ocu
pados en las armas, recibieron tarde las artes del encanto
de losoidos: y si se abrieron teatros en Roma, y se admi
tió el canto y danza en la escena , se ejercia por esclavos y
libertos griegos ; pero ?qué esclavos? los que en la Grecia
eran nobles, libres, excelentes y estimados profesores. Mas
luego bajo el gobierno de los emperadores, fué disminuyén
dose esta preocupacion fomentando la nobleza, y honran
do con su lado y aplausos las habilidades del teatro. El
mismo Neron , príncipe en esta parte cuerdo y generoso,
cantó, danzó y declamó en el teatro, formó companías de
que era cabeza, las honró y las fomentó con su patro
cinio. (1)
En los tiempos posteriores al imperio romano tenemos
en los provenzales, que los trobadores y profesores de la
ciencia gaya, cuyas obras eran piezas cantables, que servian
de noble espectáculo , eran caballeros, títulos y príncipes.
(1 ) Entre las tragedias que Nema enmascarado, á imitacion de los ros
tros de los héroes y mugeres que amaba, cantó en el teatro, se cuentan:
La Cauce de Parto, El ()restes Matricida, el Edipo Cegado, y El Hercules
Furioso.
En el restablecimiento de las letras y de las artes en Italia,
entre las que se cuentan la ópera , y que debió su patroci
nio á los duques de Toscana y otros príncipes de Italia ,
no se tuvo por deshonrado este ejercicio, ni dejaron de
cantar personas distinguidas.
«Los soberanos de Parma y Nápoles, en nuestros tiempos
han protegido con el mayor esmero el teatro : el primero
manteniendo á susexpensas una companía de personas hon
radas para la ejecucion de las piezas de mérito ; y el se
gundo autorizando y aprobando la ereccion de un teatro, á
que se dedicaban los caballeros de aquella nacion.
«Metastasio fué honrado con el nombre de poeta cesáreo
por ?arios VI, emperador de Alemania , y en Roma colo
cada su estatua en el Vaticano, habiendo hecho el mayor
aprecio de sus composiciones Francisco I, María Teresa de
Austria y su hijo José II : así mismo lo fueron el Dante,
Bocacio , el Petrarca , y el Guarini , por otros príncipes y
grandes senores. El Ariosto y el Taso lo fueron en iguales
términoa, y en particular por los duques de Ferrara.
«En estos últimos tiempos se ha observado en la misma
Italia , que los mas hábiles , tan presto cantaban en el tea
tro, como en las basílicas y otros templos , sin que aquello
les sirviese de ningun obstáculo y perjuicio. En fin , d, qué
distinciones y honores no les han dispensado en Alemania
y Rusia los mismos emperadores?
«? No es esto bastante para que se vea patente, que la pro
fesion de la música y el canto deba triunfar de las vulgares
preocupaciones ? Mas si miramos la calidad y naturaleza de
esta profesion , se acabará de convencer cuan injustamente
padece. La música en toda su extension es arte imitadora,
como la poesía, pintura , escultura y arquitectura ; y de
tal manera están unidas , que estas últimas no dirémos que
sean súbditas , sino hermanas de las primeras. ?Y es posi
ble que se han de llamar nobles unas hermanas , y se han
de tener por espurias y bastardas, las que son hijas de una
misma naturaleza, y que deben su belleza y ornato al ge
nio creador del hombre que reina en todas? Es preciso te
ner trocadas las ideas, y perturbados el órden de las artes
apreciables „para pensar tan torpemente.»
Por último decimos, que si Platon (1) sintió mal de las re
presentaciones escénicas , y dijo que convenia echarlas de
la ciudad, fié porque los versos que decían eran injuriosos
á la magestad, y grandeza de los dioses (2): fué par la rezan
que Valerio Máximo da de haber los lacedemonios vedado
las comedias y obras del poeta Archiloco , porque estaban
llenas de deshonestidades, y porque leyéridenas los ninos y
los tiernos mancebos no se inficionasen con ellas ( 3 ).
Por la misma causa referida los Santos Padres vituperan
la comedias bajo el nombre de espectáculos, como lo ad -
vierte Celio Rodegino, lib. 8. Leccion antiquarum ; y ha
blan de ellas, corno de cosa perjudicial y peligrosa para el
alma, San Gregorio Nazianzeno in 6'areninebus , sambli
co 3. San Clemente Alejandrino, lib. 3. pedag. c. 11. San
Basilio , Hornilla I exhameron : San. Juan Crisóstomo en
la Hornilla, cuyo título es : Periculo eum case active ad spec.
tacula : Tertuliano lib. de spectaculi.s ; San Cipriano en
el lib. 2. epist. 2. San Agustin (Ti) en diversos lugares:
(1, Platon lib. 10, de República.
(2) D. Aug., lib. 8. de Civil. c. 15. El quid enim deludis scenicis sensus
Plato notton, est quod poetas ipsos, quod (am indigna Deorum magestate al
que benitate carmina composuerant censet civilole pullendos.
(3) Vale110 Max. lib. 6. c.3. El Lacedentoni libros Archilochi civitate sua
exportanijusvrunt quod eorum parum verte undiam ad pudicam lectionent
arbitrabantur. Noluerunt enim ea liberorum suorum animos imbui 12CC plus
moribus noceret quam ingeniis prodessent.
(4) D. Aug. lib. 5. de COnfeSS1071. c. 2. el 5. el lib. 50. Homiliarunt el Ser
mone 11 do tempore.
155
San Francisco de Sales, San Cárlos Borromeo y otros.
La misma vituperacion se halla en los concilios y sacros
cánones: en el Concilio Vienense sub Clemente V ele
mentirla 1•a de celebritate missarurn: Concilio Basiliense,
ses. 21, el Altisiodorense , C. 9. L. Sexta Sínodo General,
Can. 62. Los Cánones C. Presbyteri d. 31, C. Non oportet
de consecratione d. 2. C. Cum de coreen de vita al honestate
cleucoy.
Pero no hablan de las representaciones moderadas , sino
de las libres y lascivas, y consta hablar de solas ellas, por
que lo dicen las palabras de los santos, San Clemente: Li
qua enim turpe fasturn non ostenditur in te theatris quod au
tem? J. San Agustin ( 1 ): Ludi sceni spectacula turpitudinum
licentia vanitatum non hominus vitus sed Deorutn vestrorum
justis. Item Cipriano en el lugar de arriba : Exprimunt im
puclicam venerem, adulterum _Harlem, Jovern illum suum non
magia repto guane. vitus principem etc. Lo demás de esto Sal
viano (2) lo comprueba diciendo: Talia sunt quce elunt in
theatris ut ea non solum dicere sed etiam recordare aliquis sine
plutione non possit ; y conformándose con todos dice Hos
tense (3) : Neo dolent se ineniscere celibus ubi amatoria can
lantur et turpia et in honesta e,xcercendum spectaeula neo per
hos contarninantur. El mismo San Francisco de Sales, Intro
duccion á la vida devota, y San Cárlos Borromeo en su
Córicilio de Milan, con San Antonio arzobispo de Floren
cia. De suerte que ni los filósofos ni los Padres condenan
las comedias, en las cuales no hay obcenidades ni torpe
zas, ni las pueden condenar ni vituperar ; antes concuerdan
todos en ser ley de naturaleza, que la dicta generalmente á
los entendimientos humanos, ser al hombre cosa lícita y
honesta tomar á sus tiempos alguna recreacion para alivio
de sus trabajos, y distraccion de los penosos cuidados; y da
la razon de este derecho que tiene el hombre á recrearse
el glorioso Doctor Santo Tomás (l) , el cual escribe asf:
«Como el hombre tiene necesidad de corporal descanso
»para reforzar el cuerpo, que como tiene limitada la virtud
»no puede continuar siempre el trabajo ; así el alma tiene
»necesidad de espiritual descanso, interrumpiendo las obras
»y acciones mentales ; porque como es determinada su
»virtud, y Dios se la dió por tasa, en excediendo de lo que
»puede, se desfallece y debilita.» En comprobacion de esta
verdad dice Platon (5) : « Teniendo compasion los dioses
»del linage de los hombres, acosados de tantos trabajos,
»para aliviarlos de ellos senalaron ciertos dias, en los cuales
»tomen algun descanso , suspendiéndoles las obras de afan
»y de molestia con danzas y bailes de las Musas , llevando
»á Apolo por .guia , y tambien á Baco, que en el cielo son
»del consejo de estado, donde se trata del gobierno de los
»hombres, y de la reformacion de sus costumbres , y por
»honra suya hicieron esto los dioses , y por recreacion de
los humanos.»
Aristóteles, no menos principal filósofo (1) que el prece
(1) D. 4. Aug. lib. de Civil. c. 52.
Salviano lib. 5. de Providentia.
(3) Ilostense 1» summa lib. 5. de Vita et hotiestate clericorum ve lis
qualiter.
(;) S. Tilo. 2. q. 168. a 21. Sicut homo indiget corporal refocillatione
quia non polest continuo laborare propter hoc quod haba ftnilant .virtutem
quce detentinatislaboribus propor;tionat un, ita eliam ex parte anime cujus
est virlus linda ad determinatas operationes, proportionata , el ideo quod
ultra modunisuum, in aliquas operationes se extendit laboral el ex hoc fa ti
gatur. .
(5) Plato lib. 2. de Legtbus. Dii autem genus hominum laboribus natura
pressum miserati remissionis laborunt ipsis statuerunt solentnia videlicet
victsint in ipsorum Deorumhonorem instituta, prebentes, ilusas qui
dem etiam et Apolinum Musarum ducem el Baceitunt cum, celebratoribus neo -
rUM inter solemnia adlabuere.
(6) Arist. 4 ethicorum c. 8. Cum autein el sic regules in vila atque in har
psa loco se recreent homines.
)2 156
siente, dice largamente del derecho que tiene el hombre,
y todas las sociedades á la recreacion, y termina la plática
con esta conclusion: «Como el descanso es debido á la vida,
»así tambien los juegos de yocundidad y de burlas, de los
»cuales se toma la recreacion.»
Concuerda con ellos Mareo Tulio Ciceron (I), y así dijo
avisadamente Metiodoro , filósofo griego (2) : La vida bu
emana, llena de trabajos y de enfados, prolongada; sin re
,screacion alguna, es como un largo camino por tierra ás
»pera y montuosa, sin hostería ni meson; » y no menos bien
dice Lucio Séneca (3) : «Así como los campos fértiles, sem
sbrados cada ano continuadamente , vienen á desmedrar,
4)y se hacen estériles; así los varonesjustos y modestos, por
al:menos y fructuosos que san á la república, se hacen
»inútiles continuando con indiscrecion las ocupaciones la
»boriosas.»
En conformidad de la doctrina de estos filósofos sábios
dice San Agustín (4): Voto tandem tibi parca's nan sapienlem
decet interdum rernittere aciem rebus age2idis intentam, que en
nuestro vulgar significa: «Quiero que á las .reces te perdo
»nes, porque al estudioso y letrado, y al hombre de nego
cios le conviene remitir la intencion del pensamiento, y
»del cuidado que tiene puesto en los estudios, ó en los ne
,»gocios, y en otros buenos ejercicios (3).»
Mas pasando á otra clase de recreaciones, que han sido
.adoptadas para desahogo del ánimo, decimos que como por
singular ejemplo se cuenta del rey Amasis de Egipto (6),
que despues de haber cumplido con los negocios graves de
su gobierno, se entretenia con los de su casa y palacio, re
presentando él propio la persona del simple ; y del grande
Agesilao se dice, que por desenfado de sus cuidados, y de
las cargas del reinado, colria canas, y pasaba carrera en
una sala con un infante de tierna edad, hijo suyo, toman
do por caballo una cana; y de Caton Censorino , excelente
magistrado romano, que tenia la recreacion y gusto en oir
decir simplicidades á un criado, y á otro esclavo suyo.
De Mucio Scébola (uno de los padres de la Jurisprudencia)
se dice jugaba de ordinario á la pelota ; de Mecenas hace
mencion Horacio, Plinio el menor, es su cronista ;de Só
crates y Scipion dice lo mismo Séneca , apoyando este dis
curso con razones muy eficaces y propias del punto : á esto
se agregan otras recreaciones particulares que refiere don
Diego de Saavedra Fajardo , del consejo real de las Indias,
en sus Empresas políticas, Y á los ministros, dice Platon, es
permitido divertirse del contínuo trabajo con que-tal vez
(1) Cje. Philippica 2.
(1) Metiodoro aotul Stólnum de Moralibus sent
3) Séneca lib. 1. de Tranquillitale anual.
(4) I). A ug. lib. 2. de Mystica e. ult
(5) Por lo mismo [con X, estimó y protegió el teatro, que juzgaba indi fe
Tenle en lo moral , y útil en lo polílico siendo in3tructivo. Hacia ir Lodos
l1o' sAacnaodsemaiaRdeomRaozui n, a companía de cómicos de Sena que se intitulaba. compuesta de personas honradas , para oir sus repre
sentaciones mandó erigir, quunemeajegcnuíftiacboatneaentrola: pmarIasmelalohgaabsittóacdieolntedseol rPoondteíficSea.nDPesepdureos, y fue con el objeto de que en el se representara La Calandra del Cartenal
Bernardino Bibiena : el mm sino Pontífice asistió á su representación, y en el
Vasari se halla la descripi-;ion de las soberbias decoraciones que se ejecu -
laron para represen arlo y el nombre del artífice que la, construyó y pintó. Se halla confirmado este hecho por la Academia de la Historia en varios es cTriirtaobroesscchoi,ntSeimgfploorreánneyosPasuulyoosJ,ubhloom, belrecsuadlediccoenqouceideal lBitiebrieantuarain. gceonmuoo5sjoun:
,:venes ad histrionicam hortabalw, el seenas in vaticano spatiosis ronda vibus instituebal. Y para prueba, mayor de lo dicho, los hereges nos dejan
-otro testimonio en la guerra 0,un hicieron a [con X, parsu anejo!) It l teatro,
pues con este motivo !Altero y sus companeros en rebelion, enemigos implacables de la escena, declamaron ferozmente coentrdaeecllatreaartorno y este Rió uno de los puntos con que quedan probar la necesílid de su desarreglada reforma. [altero alegaba taichie t los Santos Padres, los Con
cilios y toda la demás erudicion que se estila en tales casos.
(6) Alexander ab Alejandro lib. 5. bieram Gemalium.
se juntan á ver comedias , van á las fiestas públicas y tie
nen asiento y vacaciones.
Esta comun recreacion y público en tretenimiento le to
maron las repúblicas de la Grecia en los juegos isthmios,
que los instituyó Teseo en honor del dios Neptuno, nom
brados con- aquel nombre, porque se celebraban junto á la
ciudad de Corinto en un gron de la tierra, que en lengua
griega se dice isthancs; y en los juegos olímpicos y nemeos
consagrados á Júpiter . que los instituyó Hércules , y se ha
cían en la ciudad de Olimpia , como lo refieren Plutarco y
otros autores. (I)
La clase de juegos que se hacían eran de hombres que
corrían carreras á caballo, y carros con dos ó cuatro al
pescante, que uno solo manejaba ; luchas á brazo partido,
para las cuales se Inician ungir con aceites olorosos, y por
este medio hallarse mas ágiles y dispuestos todos sus miem-,
bros. Había otro juego que llamaban del cesto : este era un
guante guarnecido de plomo , que llegaba hasta el codo.
Calepino creyó que el cesto era una maza , que tenia pen
dientes ciertas bolas de plomo atadas con fuertes correas;
pero se engana, porque solamente eran unas correas grue
sas de cuero, guarnecidas de clavos de plomo 6 hierro. Los
luchadores ss.? envolvian la mano y brazo con ellas hasta el
codo , y se hacían fuertes ataduras con diferentes lazos, pa
ra estorbar que se rompiesen 6 desuniesen las correas,
mas bien con el fin de dar los golpes con mas fuerza. Julio
César Escalígero pretende , fundado en una autoridad de
Servio , que el cesto cubria.la espalda ; mas todos los mo
numentos antiguos aseguran que las correas , con que los
luchadores se envolvian la mano , no subian mas arriba del
codo. (2) Los cestos eran especies de guantes formados de
correas de cuero grueso. Los luchadores , despues de haber'
rodeado muchas veces con ellos la mano, se las ataban al
codo, y en no pocas ocasiones se enlazaban estas correas
con planchas de plomo, hierro 6 cobré (3)
La república romana tuvo su fecreacion en los juegos
circenses, escenicos,, saturnales, apolinares, florales y gladia
to-ios, que son muy celebrados en la historia ; y en todos
estos juegos, así griegos como romanos, habia ejercicio de
armas, de músicas y cantos , y de comedias y otros espec
táculos: y aunque algunos de estos regocijos eran de tarde
en tarde como los juegos istIonlos , que se hacían de cinco
en cinco anos, de lo cual hizo memoria Plinio (4); de otros
advierte Pedro Crinito ( 3) que duraban por espacio de
treinta dias: en ellos se usaban los gladiatores , que eran
unos hombres que combatian unos con otros vestidos, y á
veces desnudos, en circos ó anfiteatros, con armas unas
veces , otras sin ellas, y á veces con fieras, siendo el casti
go de algun reo en esta forma un objeto de recreacion para
algunos emperadores, y de alegría al pueblo romano , el
que con el Mayor entusiasmo celebraba esta clase de es
pectáculos feroces, en descrédito de su cultura y de la hu
manidad.
Y para que se vea en cuanto aprecio se tuvo entre los
romanos los espectáculos y recreaciones del circo, el em
perador Tito concluyó el magnífico y grande anfiteatro ro
mano, que ideado por Augusto hizo empezar Vespasiano,
tan capaz, que cabían ::.00000 personas, las que en menos
(1) Mutare° en la vida de Teseo. Ubolfango Lacio en los Comentarios de
la República Romana lib. 10, c. 11.
(.2) Enciclopedia: articulo Cesto.
(3) Condillac: Curso de Estudios tom. 5. p. 17.
IiP!inin lib. 4. de Spectac. Isbnno pars altera. cum de lubro Nepluni
quinquenalibus inciita ludis.
(3) Pedro Crinito lib. 12. de Honesta disciplina.
de media hora podían entrar 6 salir cómodamente , res
pecto de sus anchurosas puertas y galerías: y aun perma
nece hoy con el nombre de Colosseo, aunque bastante des
truido.
A mas habia un juego ó divertimiento que se llamaba el
disco:. este tenia figura de una rueda , y era de hierro, de
bronce 6 de piedra , con una cnerda que servia de asidero;
la habilidad del que le manejaba consistía en arrojarle muy
alto y muy léjos.
Rabia otro juego que llamaban los romanos trochas grce •
.cus: reducíase á un arco ó circulo de hierro 6 de bronce, y
en él unas sortijas , que con su sonido avisaban á los pre
sentes para que se guardasen.cuando venia rodando uno á
manera de nuestro trompo , pero en estremo mayor: para
jugarle bien , se requeria destreza y fuerza.
La república de los hebreos tuvo su recreacion en varias
fiestas.
Primeramente en el Sábado (1), que Dios Nuestro Senor
debajo del séptimo día le libertó,é hizo exento de todo tra
bajo , por haber su Divina Magestad tomado en él descanso
despues de acabada la creacion del mundo.
La segunda fiesta llamaban de Neomenia , que se hacia
en la luna nueva , en reconocimiento del cuidado con cine
Dios gobierna el mundo, y se celebraba cada mes.
El ano y meses de los hebreos, y fiestas de las calendas,
se celebraba de dos modos, dividiéndolo en sagrado y profa
no. E! sagrado empezaba desde el equinoccio de marzo,
cuando los hebreos salieron del Egipto : el profano en el
equinoccio del otono. Las solemnidades empezaban á con
tarse desde el equinoccio de marzo.
Es bien sabida la disputa entre varios doctores hebreos
y cristianos, de si Dios crió el mundo en el equinoccio de la
primavera , ó en el del otono: muchos afirman que Dios
o crió en el otono, y los hebreos siguiendo esta sentencia,
!siempre empezaron su ano civil (esto es para los tratos,
negocios y comercios) desde el equinoccio del otono : esto
se deduce de varios lugares de la Sagrada Escritura.
Los nombres de los meses hebreos son los siguientes:
Tizri, Marschétóan, Casleu, Thébet , Sébat , Adar,, 1Yisan,
<fiar, Sivan, Thammuz, Ab, Elul (2).
Solemnizaban el dia de las Calendas el sábado por la
tarde, despues del novilunio del equinoccio de Marzo, jun
tándose muchos hebreos en sus sinagogas á orar, y des
pues en un camino, 6 en la parte mas descubierta de algun
prado , en que plenamente pudieran descubrir y ver la
luna , deseando fijar los ojos en ella con la mayor atencion.
Luego que esto se lograba empezaban sus regocijos, salu
dándola , y bendeciendo á Dios porque la crió. Concluido
todo , se saludaban unos. á otros recíprocamente, y se re
tiraban á sus hogares.
Otra . fiesta solemne que se celebraba era la pascua de
los Ácimos, que se hacia en la luna de Nisan , que cor
responde á la luna quinta décima de Marzo , que por lo
cornil!) cae en el mes de Abril y la daban el nombre de
Pesach, se hacia en memoria de la libertad de los primo
génitos hebreos, cuando el ángel exterminador en el Egip
to acabó con todos los de los egipcios ; y en loor del cor
dero pascua!, que Moisés por disposicion divina les mandó
comer de pié, y en acto de caminantes: y dice Teodore
to (3) , que igualmente por la merced que Dios les hizo de
sacar del cautiverio de Egipto.
(1) Génesis c. 2. Complevilque Deus di septimo opus suma ab universo
opere quod patrarat.
(2 Setiembre, octubre , noviembre , diciembre , enero , febrero, marzo ,
abril, mayo: junio, julio, agosto. Oiccion. Bibl.
(3) Teodoreto in c. 12. Exodi.
Entre sus grandes celebridades lo era tambien la de Pen
tecostes, en honor de aquel dia en que Dios dió ley á es
te pueblo en el monte Sinaí por su siervo Moisés: y ad
vierte Josefo (1), que le pusieron nombre Pentecostes
(que significa cincuenta ), porque se les dió esta ley des
pues de corridos cincuenta dias como partieron de Egipto,
con la cual concuerdan otros doctos expositores de la Sa
grada Escritura (2. ).
Tenían otra gran festividad de los Tabernáculos, en re
conocimiento de la proteccion con que Dios los llevó por
el desierto, donde moraron tantos anos en pabellones y
tiendas, para que se acordasen de las maravillas que hizo
Dios por ellos en aquella peregrinacion , y las contasen á
sus decendientes , solemnizando esta fiesta con cidras , y
ramos de arrayan, que son olorosos, y con ramos de
sauces y palma , que no se marchitan , porque duraba se)
regocijo por siete dias continuos , y esta se celebraba á 15
de la luna de Setiembre: tambien se hacia en accionode
gracias para la cosecha de aquel ano.
Se hacia por el principio de ano hebreo, que cae en el
dia 1.° de la luna de Setiembre, otra fiesta que llamaban
de las Trompetas, en memoria de la libertad de Isaac,
hijo de Abraham, á quien Dios para probar su fé y obe
diencia habia mandado sacrificase.
Otra solemnidad que celebraban era la de las expiacio
nes por sus culpas , la que Dios mandó á su pueblo en el
Levítico (3 ) con las siguientes palabras: Declino mensis hu
jus septimi , dies expiationum erit celeberrimus el vocabitur
~zetas: affligetisque animas vestras in eó.
Rabia tambien costumbre antigua de celebrar otra festi
vidad , á que daban el nombre de las Enceldas , y llama
ban Chamaca la que hacían antes de la destruccion del
templo por su dedicacion instituida por el grande héroe
Judas Macabeo , despues de la muerte de su padre Mata
tías, que alcanzó aquella victoria de los griegos, los que
tiránicamente ocuparon la ciudad de Jerusalen , mancha
ron y profanaron el templo, y se perdió el sagrado óleo,
destinado á arder en el culto de Dios. Este reconquistó la
ciudad , consagró de nuevo el templo, y ordenó á toda la
sinagoga, que todos los anos el dia 25 del mes de Casleu,
que corresponde á nuestro Noviembre, se observase por
ocho dias continuos la fiesta de las Encenias, ó dedicacion
del templo , como lo afirma el libro de los Macabeos ((I).
Babia otra solemnidad , á la que daban el nombre de
las suertes, y llamaban Purin , en memoria de la gracia
que Dios les hizo por mediacion de la reina Ester,, cuan
do el impío Amán , queriendo destruir el pueblo hebreo,
echó suertes para ver en que mes y dia había de efectuar
su inicuo atentado. Cayó la suerte en el día catorce del
mes de Adar,, que corresponde á nuestro Febrero; pero
sucedió todo lo contrario que se había fijado en su ánimo
soberbio , porque la prudentísima reina Ester alcanzó de
su marido el rey Asuero un riguroso decreto para. qne
muriese Amán , el que desde la mesa pasó luego al patí
bulo. Los hebreos hicieron un horrible estrago en sus ene
migos, tanto dentro de Susan , metrópoli del reino de
Asuero , como con todo su vasto imperio : y en memoria
de esta libertad , que alcanzó Ester á persuasion de Mar
doqueo, se introdujo en el hebraísmo la costumbre de so
lemnizar los dias catorce y quince de la luna de Febrero,
por esta victoria que alcanzó de sus enemigos. Así lo cuen-•
(1) Josefo lib. 3. de sus Antigüedades.
(2) Aloysus Lipomanus in c. 23. Exodi.
(3) Cap. 23. v. 27,
(4) 1. Mach. c. 4. v 59.
N. 15
ta el libro de Ester, en dondo distinta y fielmente se hace
relacion de toda la historia. ( 1 )
No referimos otras fiestas que tenían los hebreos por no
dilatarnos demasiado : fuera de estas, que eran como á lo
divino, tenian entretenimientos á lo humano, como de
instrumentos músicos, y de adufes, de bailes, de danzas,
burlas y disfraces , y tambien se halla memoria de que en
el reinado de Herodes hubo teatro en Jerusalen , pues se
asegura que despues de la destruccion por Tito y Vespa
siano, de tan famosa ciudad, se hallaron vestigios de un
magnífico coliseo, y un anfiteatro como los romanos (2):
asimismo de que hubo entre ellos fiestas profanas , se co
lige por aquellas palabras que dijo una dama santa , hija
de Raquel ( 3): Numquam cum ludentibus miseui me: ne
que eum his, qui in levilate ambulant, participem me prcebui:
las cuales razones dijo hablando con Dios en oracion , pro
testando en ellas que no se habia hallado en juntas de pla -
cer humano, en donde se baila, se canta y se hacen cosas
de burlas y de chocarrería; y este sentido tienen aquellas
palabras del Exodo (4); Sedit populus 'manducare, et bibere,
et surrexerunt ludere. « Despues de hartos y bien bebidos,
comenzaron á recrearse con danzas y bailes.»
De que se cultivó la poesía entre ellos, se colige por la
Sagrada Escritura en Moisés (5), David ( 6) y Salomon (7),
que nos han dejado un testimonio bien claro de ello, y en
las profecías de Abacuc , Isaías, Daniel y Ezequiel. (8)
A este tenor se pudieran indicar infinitas tradiciones de
solaces y alegrías , que como por precision adoptaron y si
guieron estas tres naciones , célebres en la antigüedad, que
acreditan lo adicto que ha sido siempre el hombre á dis
frutar de la recreacion y los placeres, mas 6 menos nocivos .
á conservar ilesa la virtud ; y por eso dice el Angélico doc
tor Santo Tomás (9) en un texto : « Que la recreacion joco
sa es necesaria para la conservacion de la vida humana;
por tanto todas las artes y oficios que pudieren ser de pro
vecho para la tal recreacion , como el danzar, el taner y el
bailar, son lícitos en la república , y así es lícito el oficio de
los comediantes, y lícitas sus comedias : por lo que se or
dena para solo dar solaz, á los hombres trabajadores es lí
cito de suyo, y no malo ; a y es menester advertir, que el
Santo Doctor no podia haber visto mas comedias que las
latinas.
Concuerdan con este parecer de Santo Tomás , Alberto
Magno (10), San Buenaventura , Paludano , Ricardo , Ale
jandro de Arlés , San Antonio, Dionisio Cartusiano , Ca
yetano en su Suma, Angelo Silvestrio, Armila , Navarro,
(I) Ritos y ceremonias de los hebreos, t. 3.
(2) Aparato bíblico de Lami.
(3) Tobke, c. 3. •
(4) Exodo, c.32.
(5) Moisés en el libro de Job.
(6) David en sus Cánticos.
(7) Salomon en sus Proverbios y cantares.
(8) Otro Ezequiel hubo á ina; del Profeta, hebreo de nacion, antiguo poe
ta de tragedias judaicas (*)•
(9) S. Tho. 2. 2. q. 168. á 3. ad. 3.Ludus est necessarius ad conversatio
nem humana elle ad omnia autem que sunt utilia conversa tionein humane
qduepoudtaorredpionsastuummusa.dalisqouma iuOmficiahoilnicinitiab,uselexihdieboenddiucme noollniciuemst , pheirstrsieonluiimi
dicta
(10) Alberto Magno in .1. d. 16. y en el mismo lugar San Buenaventura I.
part. distinctionis dublo 15. Paludan q. 2. á 20. com. 2. Ricardo a. 5. q. 1.
Alensis 5. p. Suntince Theologice q. 56. membro 5. i 2, p. c. 1. G. 25. §
44. el t. 3. carthosiallas 1, a. 16. g. 5. Cayet. !adule. Angelus Silves
tis §. 2. q. 1. el q. 5. Armii n. 2. Navarro in Summa c. 20. Vi,guerio de Ins
Theolog. c.7. §. 5. vers. 12. Soto lib. 4. de Juslitia q. 5. á ,2. Graffis lib. 2,
de las decisiones doradas, c. 20. n. 1. Salon 22P q. 61. a2. con. 4. Raynerio.
2. p. Pis. Theologice t. de ludo c. 6. Tartareto de ethicor. q. ult. no I. 2. Abbas
in C. Cuin decor:in de cita el honest. clericorum.
Conversaciones de Lands() Tragiense.
8t
Juan Viguerio, Soto , Jacobo de Grafíis, Miguel Salon,
Rayneris , Pisano, Pedro Tartareto , el abad Panormitano,
el P. Marco Antonio de Camos , Fr. Alonso de Mendoza,
Andrés Tiraquelo , San Francisco de Sales, San Cárlos
Borromeo y San Felipe Neri.
Esta aprobacion y censura de los doctores cristianos, y
modo de distinguir las comedias buenas de las malas, no es
nuevo , sino bien antiguo , porque se halla en Aristóte
les (1) 4.° libro de sus El/ticas , en Séneca libro de Tran
quillitate animi , yen Ciceron; á esto se agrega el doctrinal
puro y bueno que dan en la definicion que hacen de la co
media , diciendo que el arte y/oficio de los representantes
es indiferente de suyo. Lo primero con Aristóteles, y con
Ciceron , los cuales dicen.
El primero (2)j: « La comedia es imitacion de las perfec
tas y virtuosas acciones. » El segundo (5): La comedia es
imitacion de la vida , espejo de lo que pasa, imágen de la
verdad. 3)
No hay cosa tan indiferente como la irnágen 6 el espejo,
porque ni hacen bien , ni hacen mal ; pOIVI3 ni agravian,
ni ofenden, ni injurian á ninguno. La imágen con sus de
lineaciones y colores es representadora de varias cosas, á '
veces de santidad , á veces de historias, otras de ficciones
fabulosas: el espejo con su claridad y limpieza es un repre
sentante mudo, que nos propone y ofrece á los ojos varios
y diversos objetos.
La comedia es de esta manera , la cual sirve en el teatro
de público espejo ( 4), donde se vé la fortaleza del capitan,
la lealtad de un buen vasallo, la firmeza de un amigo , la
magnificencia de un rey, con la estirnacion y premio que á
las tales acciones corresponde : la mudanza de una muger,
la locura de un amante, la ambicion de un pretendiente, la
traicion disimulada , con el fin y paradero que tienen.
Es imágen que al vivo nos representa los casos y los he
chos antepasados y los presentes (5): unos verdaderos, co
mo son los que se sacan de las historias , á cuya imitacion
dice Aristóteles (6): « que se aficionan y mueven los oyen
tes »; otros de cosas fingidas y fabulosas, que causan á ve
ces el efecto que las verdaderas: y por lo uno y lo otro di
jo Giraldo (7) en el Diálogo de la Historia de los poetas:
« En la comedia se dan documentos de vida , porque si
eres pobre, aprenderás de Telespho á llevar la pobreza con
paciencia: si eres ciego, aprenderás á sufrir este trabajo
con Phinaro,»
En este sentid.) juzgó Calimaco que las tragedias fuesen
útiles y provechosas 4 todo género de personas, cuando
dijo :
« De la tragedia triste considera
Como á todos es útil ; pues si á un hombre
Le agovia sin piedad, pobreza fiera,
De Telesfo el ejemplo, fama y nombre,. O le quita el pesar ó le modera.
Si frenético morbo otro padece
Con el mal de AlcÉrleon su mal consuela: Viendo a Tysifo ciego le parece
AQuqeusiuenmsaul tmanaltaa vpiesntaa ndoesmcoenrescuee.la,
El que á Niobe mira, enjuga el llanto
En la temprana muerte de su bija:
(4) Istos esse in peccalo dainnationis. Ciceron lib. 1. de offichs Duplex
oinnino et jocandi genus, etc.
(2) Aristóteles, in Poelica: Comedia est ..iinitatio studioSce e/ perfecta ac
tonis.
(3) Ciceron : Comedia est imitatio vi/ce, speculum.consuetudinis el imago
veritatis.
(I) Horado. La comedia es como el espejo.
31 La comedia es como la imagen. Horacio in 'Arte Poetica : Lector/bus
utque poelis quilibet audiendi semper fuit eque potes/as.
(6) Aristóteles lib. 8. P olitic c. s. Qui audiunt imitationes convenientes eis
afficiuntur.
(7) Giraldas dial. 5. Hist. Poet. In ea vita documenta sunt nata si pauper
est inopiam l'erres discet a Telespho, si ccecus á Phingo.
Descripció
| Puntuació | |
| Títol | Abeja, La. No. 6 (1 enero 1870), p. 119-158 |
| Descripció | Informació addicional del títol: revista científica y literaria ilustrada, principalmente extractada de los buenos escritores alemanes por una sociedad literaria |
| Títol addicional | Revista científica y literaria ilustrada, principalmente extractada de los buenos escritores alemanes por una sociedad literaria |
| Editor | Biblioteca de Catalunya |
| Data de publicació | 2008 |
| Data del document original | 1870 |
| Tipus de recurs | Text |
| Format | |
| Font | Publicació original: Barcelona : Librería de D. Juan Oliveres, [1862-1870], No. 1 (1 enero 1862)-No. 3 (1 enero 1964) |
| Llengua | spa |
| Relació | http://cataleg.bnc.cat/record=b1056597~S10*cat |
| Gestió de drets | Còpia permesa amb finalitat d'estudi o recerca, citant la font "Ateneu Barcelonès". Per a qualsevol altre ús cal demanar autorització |
| Resolució | 150 ppp |
| Compressió | JPEG, compressió baixa |
| Definició | 8 bits |
| Història de canvis | Imatge original TIFF, sense compressió, a 300ppp |
Descripció de la pàgina
| Títol | 04_No. 6 (1 enero 1870), p. 147-158 |
| Transcript |
dillera del centro. El monte Blanco , ó Monte maldito, este enorme coloso que se presenta tanto mas elevado cuanto mejor puede abrazarse la totalidad de su masa , se manifiesta flanqueado á la derecha é izquierda de eminen cias que parecen corno sus espaldas , 6,corno inmensos es calones que conducen á su cima. Mas á la izquierda se deja ver el monte Mallet , la alta pirámide de Argentiére, la nevera de Buet , etc. ; á la derecha , al pié de los Alpes , se mira la estremidad del lago de Anecy; y á la izquierda el valle de Clusa : el rio M'are se vé salir de este valle, serpen teando al rededor de las bases del Mola, venir á banar el pié del Saleva , y terminar su curso uniéndose al Ródano. !Cuán diversos puntos de vista no menos interesantes se ofrecen desde lo alto de los Voirons! El lago se presenta• desde el convento á la izquierda en toda su anchura , bajo Ja forma de un grande estanque, á cuyos bordes están Eviari , Thonon y Bioalla. Mas cerca del pié de la monta na se descubre la colina de Boissy,, que forma por aquel lado un delicioso punto de vista. A la derecha se percibe la primera cordillera de los Alpes , que en esta parte no es tá separada del lago, sino por collados ; y como tiene me nos elevacion que la Cima de los Voirons , y las cordilleras que la siguen van realzándose solo por grados, se sumer ge por este lado en un agregado de montanas espantoso ,á os que no están acostumbrados á semejantes espectáculos. Entre los Alpes y el lago se descubre la llanura de Cha blais, en cuyo centro las dos pequenas montanas de los , como escorzadas, parecen dos pirámides aisladas, no obstante de que se estienden segun la direceion del lago. El punto mas alto de la montana -que llaman el Calva rio, elevado mil doscientas once varas sobre el lago , se manifiesta cubierto de un bosque de abetos tan espeso, que no le puede disfrutar enteramente la vista ; mas siguiendo la cumbre de la montana, se distinguen aquí y allí vistas y ojos muy estranos; y se divisa con horror, hacía la parte del lago, un precipicio de estremada altura , llamado el Salto de la Doncella. Como la cima de los Voirons es muy estreha , permite en diversos parages estender la vista por los dos lados; pe ro la mas hermosa situacion es_la de una pequena cumbre aislada al estremo mas oecideatal de la montana. Desde allí se desnubre á la derecha el lago y toda la llanura que ba 1F7 na ; á la izquierda los grandes Alpes , y de frente el valle de Bornes , que se eleva á manera de anfiteatro. La vista se extiende á estos grandes objetos, y vuelve de ellos por grados muy estraordinarios; pues ya baja al. lago por un declive suave y cultivado , en el que hay hermosas aldeas que presentan puntos de vista cercanos y campestres ; y otras veces como que , atraida por la grandeza y rnagestad de los Alpes , viene á descansar de este grandioso espectá culo en un alegre valle , donde se ven graciosas poblacio nes , y en las tortuosas vueltas de un rio que serpentea por él. ! Mas quién se atreverá..á emprender el describir por me nor todas las bellezas que presentan. los Alpes En una par te hay rocas cuya altura asciende á mas de dos mil ocho cientas varas sobre el lago , y á mas de tres mil doscientas sesenta y seis sobre el nivel del mar, cortadas á plomo por Un lado, bajo sus piés estála estremidad meridional del va lle de Chamounix, al que domina casi dos mil y cien varas. Lo restante de este risueno valle se manifiesta por aquella parte comoescorzado ; y las altas montanas que le cercan parecen formar un circo al rededor. Los altos obeliscos vis tos de perfil se subdividen en una série de pirámides que cierran el recinto de este circo , y que parecen destinadas á defender la entrada de tan deleitoso retiro , y á conservar en él la inocencia y la paz_ ! Qué inmenso agregado de M011- tanas no se descubren desde está cumbre! ! Qué espectácu lo tan encantador para un hombre sensible ,1 este género de bellezas ! Subamos al collado de este retiro: ! qué asombro! ! qué magnificencia! Al mediodía se pierde la vista siguiendo el curso del Rddano , y sus tortuosas revueltas por los fértiles llanos que bana ; sobre su ribera izquierda , que parece to da plana , se presenta la embocadura del 'será, que sigue por intérvalos hasta cerca de Romans : la vista por el lado del origen de este rio termina solo en la cordillera de los Alpes, cubiertos de nieve , y los sigue tarnbien hasta una. distancia prodigiosa : la ribera derecha del rio se descubre rodeada por las montanas del Vivarés , adornada de ciu dades, de castillos y de aldeas Al norte aun se puede se guir el Ródano á grande distancia , y se inclina hácia el oriente por la parte de Viena ; en fin ; al occidente se ven el Vívarés y el Leonesado como un enorme agregado de mon. tanas amontonadas unas sobre otras. Artes. DE LA RESTAURÁCION DE LAS BELLAS ARTES EN ESPANA. s. I. Desde la decadencia del buen gusto en las provincias del imperio romano hasta el. renacimiento de las artes, se ve como una noche cargada de tinieblas. A cada paso se podia errar. No liaba. máximas seguras y ciertas que produjesen la elegancia, el buen sentido y la perfeccion de las obras. Unos miserables griegos errantes por las costas del Mediter ráneo se aplicaban á trabajar donde les llamaban, llevando las cenizas y no la luz de aquellos antietios compatriotas suyos, que hablan dado las leyes de las Artes al mundo. Juan de Cimabué, florentino, que nació en 12,0 y murió en 1:100, aprendió á pintar de eStos maestros griegos, y los excedió. A Cimabué siguieron algunos con los mismos de seos que él, sin hallar todavía el arte, hasta que en el si glo VI' el ano de lí0:?, nació el Masacio , que se aplicó á la pintura con mas talento que cuantos le hablan precedido; y él fué el verdadero restaurador, pues halló los escorzos y buenas proporciones, que suponen una ciencia ó principios seguros del arte. La arquitectura era mas difícil de restaurar por cuanto no tiene modelo expreso en la naturaleza. La empresa de restablecer la arquitectura era tambien mas arriesgada por no ser esta un arte de puro deleite. Quien sea el restaura dor de la arquitectura greco-romana en aquel tiempo que duraba la manera gótica de edificar, es punto que no he mos visto bien definido en los libros de las artes que hasta ahora hemos podido leer. Por esta razon propondremos •) 148 aquí nuestra opinion particular, y sirva de estímulo á otros que con mas aparato puedan 6 confirmarla 6 corregirla segun la hallasen. Andrés Cionis Orgaria, florentino, el mejor escultor y ar quitecto de su tiempo, hombre de dulce trato y conversa cion, erudito y poeta, creemos que es el que merece la co rona de laurel. Su muerte se pone al ario de 1389 y se dice haber vivido sesenta anos. El fundamento de nuestro voto es, que Organa hizo unas arcadas de mucho coste cerca del palacio en la plaza de Florencia, y allí puso los arcos en semicírculo como los de loa antiguos griegos y romanos, y no apuntados 6 puntiagudos, corno hacian los que le prece dieron. A algunos parecerá esto poca cosa, pero tomarán la idea justa del valor y grandeza de este ensayo, si consi deran que semejante novedad en una obra tan pública, tan costosa, tan usual, introducida por un hombre muy ins truido, de humor pacífico, para lo cual no pudieron suge rirle ejernplarídad alguna los famosos Pisas, de quienes Or gana habia aprendido en su juventud, no pudo nacer sino de una íntima persuasion en que estaba el artista de deber seguirse los vestigios de las ruinas de los antiguos, y aban donarse la costumbre general de su tiempo. Con la ejecu cion de este pensamiento en aquel pórtico de Florencia apareció, digámoslo así, la aurora que anunciaba la luz del dia. A este respecto el mérito de Cimabué , que precedió á Organa, viene á ser corno un ténue crepúsculo de toda la luz que despues hablan de gozar las artes. §. Despues de Organa algunos hombres de talento empeza ron á mezclar el gusto verdadero de la arquitectura antigua con e de la gótica, que era la corriente desde el tiempo de Carlo Magno. En el mismo siglo xv,, puede ya nuestra Es pana ostentar artistas que se distinguieron por su adhe sion al nuevo partido. Antonio del Rincon, pintor, murió en el ario de 1500 á los 50 de su edad, y en sus pinturas no hay ya barbarie. La Francia empieza su série de pintores despues que nosotros, como se vé en la data de aquella pintura que hay colocada en el gabinete de estampas deba jo de la Biblioteca imperial de Paris. De los edificios que hemos visto hasta el dia de hoy en Espana, en que s.e observa el tránsito de la manera gótica á la greco-romana restauráda, nos parece que el mas costoso y el que.puede servir de monumento ilustre para esta épo ca, que es la que mas interesa la curiosidad, es el monastea rio de San Gerónirno de Granada, donde yace GOnzalo Fernandez de Córdoba, llamado entre los ejércitos el gran capitan. Este héroe de los andaluces hizo aquel edificio para sepulcro suyo, acomodando la magnificencia sepul cral de los antiguos á la piedad cristiana, con hacer que á la vista de su urna se diese un culto perpétuoá nuestra Se nor. Este ejemplo excitó acaso al emperador Cárlos V, á pensar en sepulcro real, en que cantasen las alabanzas al Senor los monges del órden de San Gerónimo, que es una orden espanola, se gobierna con menos gerarquía que otras y emplea debidamente lanynúsica en el servicio de la Re ligion. Tambien se vé de los senores reyes católicos el hospital de la plaza del Triunfo en Granada, y en Alcalá de Hena res edificó una ilustre obra al cardenal Jirnenez de Cisne ros, que entre otras cosas fué autor de la milicia reglada en Europa. Pero la abolicion total del gótico de las artes no se logró hasta el siglo aava , como inmediatamente diremos. Basta notar ahora que el real monasterio del Escorial en I Espana, fué para nuestras artes lo que la iglesia de San Pe dro en Roma para las de Italia. §. HL En el siglo xvf, pareció ya la crítica con todos sus ata víos y galas, á cuyo aspecto se volvieron como lo de aden tro afuera todos los conocimientos humanos. La crítica de los antiguos se versaba especialmente en las correcciones de los manuscritos, y en legitimar aquellos códices, que por defecto de la multiplicador) uniforme de la prensa admitian errores de mano, 'y otros muchos vicios de intrusion. Pero habiéndola aplicado los modernos á todas las cosas de la antigüedad, adquirió esta arte bienhechora mayor exten sion objetiva , y todos los que razonaban por buen cami no , reduciendo los hechos á sus orígenes y causas, acla rando el significado de !las voces y frases de las lenguas nobles, 6 interpretando las cifras de la antigüedad, se lla maban críticos, y debian asi llamarse para distinguirse del vulgo literato de reata. Renacer las letras , y renacer las artes todo era efecto de unos mismos principios. Ni hay que admirar en que una y. otra restauracion, la de las letras y la de las artes, sucediese á un tiempo y no en siglos diferentes 6 muy distantes. Volvemos á decir que todo el goticisrno artista (séanos lícito usar esta voz ) era un estado tenebroso. Con el ejem plo de una parte ilustre de la literatura restaurada por los mismos principios que se restauraron las bellas artes; nos esplicaremos. La jurisprudencia entre las manos de los romanos se hizo un arte delicadísimo. Declinando ya á su decrepitud , se le hicieron como unas exequias so lemnes en la compilacion que trabajaron los jurisconsultos de la corte de Justiniano. Ernpesándose las tinieblas, fue ron luego saliendo glosadores de grandes tomos , que en medio de sus glosas, repeticiones , consejos y tratados, no se detenian en decir, por ejemplo, que la ley Hortensia se dina así por algun rey antiguo, que se llamaba el rey Hortensio. Así, otros disparates ridículos, que los modernos han ido observando, y que cuando se escribieron no ha bla quien contradijese por la ignorancia de la antigüedad. Se iban de este modo pasando siglos hasta que Andrés Alciato , don Antonio Agustin , Guillermo Budeo, Jacobo Cojacio, y todos los demás grandes hombres que constan de la historia de la restauracion del derecho, por medio de un estudio pertinaz de la antigüedad, de los idiomas, y de la historia, instigados vivamente de la crítica, iban, como á golpe de eslabon contra el pedernal, sacando la luz, 'con que se fueron conduciendo poco á poco en el caos y obs curidad en que la jurisprudencia se hallaba. Él Petrarca, crítico de lá mayor sagacided, y con la opi nion suficiente para ser escuchado con atencion , volvió la cara hácia los literatos de las naciones, y con un monton de medallas y de letreros delante de sí les dijo que tenian echada la venda sobre los ojos. Allí empezó á fermentar la crítica, que luego se vió en la literatura, y en las artes; pues se nota que fueron renaciendo estas entre las manos del Bramante, de Lean Bautista, del Donatelo, de Miguel Angel Buonarroti , de Fr. Bartolomé de San Márcos, de Leonardo de Vinci, del Bandineli, de Baltasar Perucio, de Andrés Mantena, de Rafael de Urbino, etc. En aquella época tan gloriosa lograron las obras de la antigüedad recobrar un precio de que habian sido despo jadas por los bárbaros que invadieron el imperio romano, y de que se habian desentendido los artistas de la edad me dia. Esta estimacion la revindicó la antigüedad por vivas w H9 tkr instancias de la crítica, y ejercicio de la razon, y no por al gun ímpetu forvoroso de moda, ó frivolidad de cosa nueva por nueva; pues este no era negocio de modas, sino de un trabajo muy intenso, seguido, metódico, difícil , y que de bia ocupar, como en realidad ocupó, toda la vida de aque llos hombres de tanta capacidad y rneditacion. §. IV. Dejando por ahora los pasos por donde se encaminaron los espanoles del siglo xv, que empezaron la restauracion de las artes en Espana (que esto deberá investigarse con diligencia) pongamos la mira en los que florecieron en el tiempo del mayor auge de ellas en Florencia y Roma. De Francia y de Espana iban sin duda los mejores mozos á es tudiar á Italia. Los franceses lograron tambien que les en seriasen dentro de casa Leonardo de Vinci , el Roso, el abate Primaticio, Nicolo Abati, y Andrés del Sarto. No se descuidaron los espanoles , y fué tanto lo que en &mella época se aventajaron y tantas las obras que nos dejaron en Espana, además de las que hicieron en Italia, que puede comparecer nuestra nacion delante de cualquiera otra sea la que fuese con mucho honor. En los alemanes observamos algun atraso en medio de su pasion á los viages, y la aptitud natural de aquella na cion para los estudios. De esta desgracia nosotros no sa bríamos dar por ahora otra razon, sino el estorbo que les hacia Alberto Durero, hombre laborioso y de grande inge nio. Despreciaba Durero la antigüedad, y nunca dibujó se gun el buen gusto de los antiguos. A tal grado llegaba su preocupacion , que en las estampas que compuso y grabó de los pasos de la vida de nuestro Redentor, ponia la ar quitectura gótica de Alemania, siendo así que Ilerodes por adulador) á los romanos fué uno de los mayores.protecto res de la arquitectura greco-romana, y edificó muchísimo con increible magnificencia. Pero á la verdad no tuvo Al berto toda la culpa en impedir la entrada de la luz de la antigüedad en Norirnberga. Su mujer era muy avara y se servia del marido como de un instrumento de su codicia. Ella no le dejaba respirar, y Alberto, hombre dócil, como suelen ser los grandes ingenios, vino á ser un esclavo del trabajo, en que nadie le superaba, y con el cual la mujer llegó á ganar una buena porcion de oro. Por razones tan débiles suelen los hombres de mucho talento perder el lle no de la gloria á que debian aspirar. Pero los alemanes han conocido despues aquella mala guia, han entablado el esta dio de la antigüedad, forman galerías de buenas pinturas, envian por los modelos de sus iglesias á Roma, tienen aca demias, y dibujan los yesos del antiguo. Lo mismo procuran otras naciones estudiosas, que no hacen papel en las artes en la época de su restauracion, y ya estiman con mucho ar dor la antigüedad. Los espanoles se movieron en el tiempo riguroso de la restauracion con mucha viveza. No sabemos aun todos los que por entonces sobresalieron. Este punto se puede con tinuar con diligencia sobre los pasos que se han dado ya en este tiempo. Por la lectura de las fundaciones de las obras de arquitectura, por inscripciones de sepulcros, por firmas, por pleitos de obras, por partidas de enterramiento, por testamentos, por elogios de poetas, por las historias particulares de los pueblos, y por tradiciones se puede completar, ó á lo menos poner en buen estado el conoci miento de nuestros restauradores de las artes. Para histo riar la arquitectura de la edad media convendria dar un repaso á nuestra diplomática, puesto que algunos arquitec tos lograron el honor de confirmar los privilegios reales. De un privilegio cuya era no tenemos ahora presente, nos acordamos que dice una firma: «Téoda, arquitecto de la Ca tedral, confirma.» Las tres bellas artes no se pudieron restaurar con toda proporcion. Las mejores pinturas de !os antiguos perecie ron. Mucho pereció tambien de la buena escultura; pero se ha hallado y se ,conservk bastante para hacer juicio de lo qpuroepeolrlcoisonfeuseryonm'yeddidealsodqeul ecuperropfounhduimzaarnoon,, sneogusnolloa endifleas rencia de sexo y edades; sino en otras delicadezas del arte, que suponen conocimiento nada vulgar de muchaS cosas. La arquitectura .ha sido mas afortunada ; pues no solo se puede rastrear por las ruinas la mayor parte de su ciencia, sino que se ha conservado Vitrubio, escritor excelente, cu ya obra se puede considerar como una biblioteca de otros muchos escritos que perecieron. En los órdenes de la ar quitectura nada variaron los restauradores. Ellos conocie ron que los antiguos baldan apurado este arte. Toda nove-a dad ha sido peligrosa despues. Los que han querido variar lrnaiidsnígpcuurolnoposo,.rcyEinoennseeesgsdutoeirleoásstálaonnstaiasgníutciogosunosvesenhifadinealsnplleearnsdtiednonaociohhanaceyisé.pnPldaoogssiioe bdliestinsetariadedelatoddea lopsosgibriieligdoasd yinrvoemnatanrosu. naEl acraqmuipteocteusrtaá abierto, es verdad ; pero á los que han tenido semejante ambicion ha sucedido lo que á Icaro cuando se le derritie ron las alas de cera y cayó en el mar. §. V. Conforme se distinguian los profesores de las artes, pin tura y escultura, y se adquirian el aplauso y parcialidad de las gentes de gusto, así se iban formando escuelas, 6 parti dos, á que se aplicaban los que querian aprender. La pa tria 6 territorio donde florencian los profesores, ha dado nombres á estas escuelas, como Florentina, Romana, Vene ciana, Lombarda, etc. Veamos ahora corno se propagaron en Espana las luces de las escuelas mas famosas. Escuela Florentina. Alonso Berruguete, natural de Paredes de Nava, se hizo en esta escuela pintor, escultor y arquitecto. La fecundi dad de su ingenio y la celeridad en el trabajo le, dieron un producto igual en aplauso y en utilidad. Sus obras en Va lladolid, Toledo, la Mejorada y otras partes, se sabe donde se conservan, y los curiosos las habrán ya leido en el Viage de Espana del senor don Antonio Ponz. De Berruguete aprendió la escultura Juan Bautista Monegro, que se hizo admirar en las estátuas colosales del real monasterio de San Lorenzo del Escorial ; y la pintura Blas de Prado, En la escuela de Prado se formó Fr. Juan Cotan , monge de la Cartuja de Granada, donde se veían muchas obras de suma no. Aunque !as escuelas suelen muy prontamente degene rar, aquí debemos celebrar un cierto aumento y perfeccion de doctrina; pues Blas de Prado mejoró lo que habia apren dido de Berruguete; y Fr. Juan Cotan llegó á pintar de mo do, que sus obras enamoraron á Vicente Carduchi , pintor florentino muy estimado, que estaba al servicio del rey Felipe IV. Este artista extranjero, y escritor en castellano de un buen libro sobre la pintura, partió de Madrid á Gra nada solamente por conocer á Fr. Juan Cotan : acaeci miento que hizo cambiarse el caso de aquel espanol , que fué á Roma solamente por ver á Tito Livio. X 150 X Volvamos á la edad del tronco por otro lado. Viendo las obras que hacia en Espana Alonso Berruguete , un jó ven llamado Gaspar Becerra parte á Italia , y se va hacia donde la fama resonaba el nombre de Miguel Angel Bao narrotti, cuya reputacion, mal hallada entrelos modernos, andaba como inquieta buscando lugar donde sentarse al lado de los antiguos griegos. Penetró Becerra y se impuso como Berruguete en todo lo que es dogmático , y positivo en las Bellas Artes , medidas, anatomía , diseno , método, costumbre, erudicion, etc. ; pero con el favor de su mucho juicio alcanzó el buen gusto, parte mil,: difícil , y á la cual no habia podido llegar en el mismo grado Berruguete: Vuelve Becerra á Espana pintor, escultor y arquitecto. Sus obras agradaron tanto, que se hizo el Maestro comun de los espanoles. Todavía quedan algunas de su mano en Madrid y Astorga. Juan de Arfe Villafané dejó escritas estas palabras en el lib. II. de la Conmensuracion : A lier ruguele sucedió Gaspar Becerra, natural de Baeza en el An dalucía, y trajo de Italia la manera que ahora está introdu cida entre los mas artífices, que es las figuras compuestas de mas carne que las de Berruguete. Y despues: estos dos singu lares hombres desterraron la barbaridad que en Espana habia, dando luz á otras habilidades, que despues sucedieron, y su ceden. Francisco Pacheco en el Arte de la Pintura, lib. II. cap. 5, dice: Gaspar Becerra quitó á Berruguete gran parte de la gloria que se halda adquirido..., por ser sus figuras mas enteras, y de mayor grandeza; y así imitaron á Becerra, y siguieron su camino los mejores escultores y pintores de Es pana. De Becerra aprendió la pintura Miguel Barroso, sin igualar la fiereza del dibujo de su maestro. Pero los dos hermanos Perolas de Almagro, que estudiaron las tres artes en Italia, se perfeccionaron luego con Becerra y con el Bergamasco, y de estos hermanos Perola son todas aque llas pinturas al fresco del palacio del Viso en la Mancha, que ahora poseen los excelentísimos senores marqueses de Santa Cruz. Theodosio Mingot, catalan, fué discípulo de Miguel An gel. Becerra lo llamó para que le ayudase en las obras de pintura que entonces se hacian de érden del emperador Carlos V, en los palacios del Pardo y de Madrid. Allí pin taron varios artistas de mucha habilidad espanoles y es tranjeros. De los espanoles se nombran además de Becerra y Mingot, Juan de Soto, que pintó el tocador de la rei na, Luís de Carbajal , Gerónimo de Mora, Pedro de Guz man el Cojo, Bartolomé Gonzalez y Francisco Lopez. To das aquellas pinturas perecieron. Pero los dibujos de Teo dosio Mingot puede ser que se conserven todavía en parte; pues muchos de ellos los poseía don Antonío Palomino, que dió origen á la pasion de las artes en una familia que ha continuado profesándolas: y en las familias de los ar tistas suelen conservarse estos disenos de buena mano. La misma escuela florentina se continuaba en Espana por dos extrangeros insignes, que esparcían esta luz por las provincias, mientras otros eran llamados por la córte. Estos dos sugetos eran Torrigiano de Torrigiani , el que se em brolló con Miguel Angel, y escapó de Florencia; y el otro Juan Junio 6 Juni, que acaso seria de la familia de los doc tos Junios. Del Torrígiani es aquella bellísima estátua de la Caridad sentada y agrupada con muchos ninos que hay dentro de la catedral de Granada , tan admirada de Alonso Cano, que segun allí cuentan , siempre que salía del coro se detenía un rato á contemplarla, esto es , á estudiarla. y este es el mayor elogio que se puede hacer de aquella obra de escultura. De Juni hay muchísimas obras en Valladolid y otros pueblos de Castilla la Vieja. Eugenio Cajés nos continuaba la misma escuela , y este, además de haber pintado muchísimo, tuvo muchos discí pulos, entre !os cuales se cuentan Antonio Lanchares, Luis Fernandez, de quien se duda si fué el maestro de Pacheco, Pedro Valpuesta, y Diego Polo, que sobresalió en los re tratos. Los Carduchis de Florencia vinieron al servicio de Espa na. Vicente , que como hemos dicho arriba , escribió en nuestra lengua ya connaturalizado en Espana, pintó mucho, y de su mano hay obras en Madrid y otras partes. Entre sus discípulos se cuentan por espanoles Feliz Castelo, Pedro de Obregon y Bartolomé Roman, que fué maestro de Don luan Carreno. En Sevilla, hacia el San Cristóbal de la catedral Mateo Perez Alesio, romano, educado en Florencia. Esta pintura colosal de 50 piés de alto, hecha con las mejores propor ciones, y tan bien pintada, que no se conocen en ella las tareas, debia hacer desaparecer en cualquiera parte la mez• guindad del goticismo. Cada pantorrilla de esta figura es de una vara de ancho; como anotó don Antonio Palomino, y se concluyó en 1584. El canónigo Pacheco, que hizo la inscripcion latina a la Giralda, hizo tambien un bello epi grama á esta imágen de San Cristóbal. Pero era menester otro epígrarna al lado de este , cuyo sentido fuese : « Que aquella pintura obscureció todas las que !rabian hecho los godos del mismo asunto : que ella abrió el camino á la gran. diosidad del arte en aquel pais; y por conclusion, que tanto excede la catedral de Sevilla á otras catedrales de Anda lucía en magnificencia , cuanto excede aquella imagen de San Cristóbal á la de otras iglesias de la provincia en be lleza.» El autor de esta insigne obra del San Cristóbal se volvió á Italia; pero quedaba en aquella ciudad Luis de Vargas, que en sujuventud se aplicó á la manera de pintar de Peno del Vago.: luego volvió otra vez á Italia, y estuvo mucho tiempo. Por no constarnos particularmente la•inclinacion que prevaleció en él, lo ponemos por ahora en est:, escue la mientras no tengamos especies en contrario. De Vargas aprendieron Vazquez y Juan del Castillo, Tambien se re duce á su escuela el P. Galeas Cartujo. De Castillo apren dieron Alonso Cano, don Bartolome M'arillo y Pedro de Moya; pero estos se formaron luego estilos propios , y per tenecen á otro lugar. Esta breve delineacion de los medios por donde se pro.' pagó la escuela de Florencia en Espana baste por ahora por no alargarnos demasiado en esta idea , que propiamente no es historia. 151 El Doctor Cangrejo. (TRADLCCION DE EMILIO MATA). POr Crinun. Cangrejo, aldeano que se ocupaba con la importacion de carbon de lena en la ciudad, tuvo que llevar su género cierta vez á un doctor. Dió la casualidad que al pagarle su valor, se hallase éste sentado á la mesa, saboreando los apetitosos y variados manjares que sobre ella habla. A la vista de aquel espectáculo tan deseado para él, su corazon latió con violencia, y dirigiéndose al doctor, le preguntó si podría él llegar á ser doctor. —Yo lo creo, díjole, muy fácilmente. Al oir esto Cangrejo, empezó á impacientarse. —Primeramente, continuó el doctor, has de hacerte con unas cartillas como ésta, luego vende tus bueyes y el carro á fin de adquirir dinero para comprarte ropa y cuan to mas necesario sea para el oficio, y por fin hazte un ró tulo con estas palabras. «Aquí vive el doctor Cangrejo que todo lo sabe.» Este rótulo se colocará sobre la puerta de tu casa. Efectivamente, Cangrejo hizo cuanto se le !labia dicho, y á los pocos dias, campeaba sobre su puerta el expresado rótulo. Pocos dias hacia que el carbonero se había convertido en sabedor de todo, cuando un dia, entró en su casa un hom bre sumamente rico á preguntarle si sabria descubrirle el paradero de una grande cantidad que le habian robado. Cangrejo díjole que no tenia inconveniente en decírselo. Al otro dia, un carruaje tirado por dos fogosos caballos, paraba á la puerta de casa de Cangrejo, y bajando de él el caballero robado invitó al dueno de la casa, á que le acom panára para designarle el paradero del dinero robado. Cangrejo dijo que era necesario le acornpanára su esposa Margarita. El caballero admitió, y ambos subieron en el carruaje. Al llegar á la casa del robado, hallábase la mesa prepa rada, cubierta por una multitud de apetitosos manjares, y esto hizo que el doctor y suesposa, antes de rebelarle el secreto que le habla de hacer dueno de la suma perdida, se sentaron á la mesa y le honraron con su companía. Cangrejo admitió desde luego. Apareció el criado poniendo sobre la mesa una bien con dimentada sopa, y Cangrejo, que no pudo retener la ale Iría, dijo á Margarita dándole un golpecillo en el hombro: — «Margarita, este es el primero. El criado que había tomado aquella frase por: «Margari ta, este ese! primer ladron» no pudo menos de volverse pálido, ( pues él era uno de los ladrones ) y esconderse lo antes posible en la cocina diciendo : « Companero, el doc tor todo lo sabe. Al verme ha dicho que yo era el pri mero.» Todo temeroso salió el segundo criado, pero cual seria su espanto, al oir que Cangrejo decia á su mujer: —«Margarita este el segundo.» Apareció el tercero, escondiéndose al instante, pues ha bía oido dirigirle á él las mismas palabras que á los demás. El cuarto sacó un plato cubierto, con el mero objeto de que el doctor adivinase su contenido ; eran cangrejos. Este al hallarse en aquel apurado trace, esclamó : —« Ay pobre Cangrejo, mal, mal!» Al oir el caballero que lo había acertado, dijo lleno de júbilo : «Lo ha adivinado, luego tambiert acertará donde está el dinero.» El criado tolo asustado dijo á sus companeros lo que pasaba, y todos los cuatro resolvieron llamar al doctor. Cangrejo entró efectivamente, y rodeándole los cuatro le dijeron que ellos eran los ladrones, que devolverían lo ro bado y le darían á él una fuerte suma, sino los denun ciaba. El doctor aceptó ; y acercándose al caballero que se había quedado en la sala, díjole : —cc-Voy á buscar en mi libro donde se halla el dinero. Un quinto criado hallábase escondido en un rincon del cuarto con el fin de oir cuanto decia el doctor. Este, no hallando en el libro lo que quena, dijo: «Fuera, pues, por mas que te escondas has de salir porfin.» Al oir aquello el criado escondido y figurándose que iba dirigido á él, salió corriendo de su escondrijo diciendo : —« Todo, todo lo sabe el doctor.» Entonces el doctor Cangrejo, dijo donde se hallaba el dinero sin denunciar á ninguno de los criados ; cobrando antes de estos como del caballero una grande suma y mu cha fama para el porvenir. La leyenda del Pária. Para apagar la sed devoradora, La choza conyugal donde ella habita Deja la esposa del brahman austero, Modelo de virtud y de justicia; Ella pedia al de la sacra fuente Fecundo manantial, dulce ambrosía, ?Más dónde el vaso está, la Copa en donde Las dulces aguas se encerraban límpidas? No espreciso tal copa al pecho puro, Pues las aguas, virtud desconocida Reune convirtiendo en copa bella Y un secreto poder las cristaliza; (TRADUCCION DE GOETHE). por 1 —fernanbel Mathen. Y ella, la esposa, con gentil semblante, Brillando en sus miradas la alegría. Allá, donde el braliman la espera ansioso, Con paso breve lanzase solícita. — Cuando apenas el alba resplandece, Ella, del Ganges á la sacra orilla, Lijera váse y sobre el terso espejo Dei claro manantial, grave se inclina; Mas de repente inesperado asombro Del rio al margen á la esposa agita, Trémula de ansiedad cuando ella clava Sus'ojos bellós en las puras linfas.- Y vé en su fondo, do el azul del cielo Se refleja en las ondas cristalinas, Dó el claro firmamento se refleja, Dó el plateado éter se divisa, La imágen bella de un hermoso jóven Cual nunca humana mente ideada, Imagen bella cual formar pudiera Del Dios potente la virtud divina. La esposa del brahman loca enmudece Si en la escelsa vision sus ojos fija, Temblar su corazon siente en su pecho, Instintivo temor la maravilla; Huir de aquella imagen quiere inquieta, Mas ésta mas se acerca si la esquiva, Y ella á las ondas, en turbado arranque, Cual llena de terror se precipita. I Mas sólo en su redor encuentra abismos, Rugientes ondas por dó quiera mira, Siente sus brazos que inseguros tiemblan, Siente sus piés que débiles vacilan, Yal fin detiene su encegado arranque, Salta del rio á la cercana orilla Y huye á la choza y-del brahmán su esposo Cae á las plantas, sin aliento y vida.. Y entonces el brahman fiera mirada De la hermosa en los ojos audaz fija, Y en su fiera mirada una sentencia Terrible la espresó,.... De santa ira Su pecho arrebatado, arma' siniestra Toma el brahman y brusco á su rendida Mujer arrastra hasta el lugar en donde Los malvados sus crímenes espian. ?Cuál poder resistir y su inocencia .Demostrar la infeliz contra la ira Del. terrible brahman? El, en su muerte, Del crimen vil la espiacion !Desgraciada hermosura, aunque inocente, Llevada al sacrificio y maldecida! Con el arma sangrienta entre sus manos El brahman silencioso se retira. Mas apenas descubresu cabana, Su hijo á recibirle se anticipa, Sorprendido, en el hacha ensangrentada Triste sus ojos inocentes fija..... —;Padre filio! ?esa sangre?—eselarna inquieto Temblado de terror y con voz tímida..... Y contesta el brahman:—!Es esta sangre De infame criminal! !Sangre maldita! —No, padre mio, no No veis cual corre Y cual sobre esa hoja se desliza, No cual la sangre criminal que queda Cual mancha infame sobre el hacha fija? Ven, ven, oh madre inia, ven, que injusto Jamás mi padre fué; ven madre mia; Tú nos dirás lo que mi padre ha hecho, Tú nos dirás si ha obrado con justicia! — —!Calla, calla, hijo mio ' !Esta es su sangre!' --Padre mío ?de quién?—;Calla! !es la misma! —; La sangre de mi madre! ?Cuál su crimen? fué? Decidme ;oh cielos.....!—tu maldita 1-lacha siniestra dame, que en tu esposa Podrás quizá clavar arma asesina... Mas no en mi madre, no... Podrás tu esposa Matar.—!Pero jamás la Madre mia! !Padre niio, jamás! 1.a esposa amante Debe morir sobre las llamas mismas Que devoran so yerto companero Y su cadáver tórnan en cenizas; Si su esposo murió, la esposa amante Debe yacer sobre su turlaba misma, Debe seguirle á la mortal hoguera, Debe seguirle á la incendiada pira...! Pero debe tambien el hijo siempre 152 De Valeroso clavarse el arma misma Que asesinó á su madre!—;011 tú, hijo mio, Hijo mio, detente...! Así le grita Frenético el brahman —Arranca el cráneo Sangriento y sobre el cuerpo de la víctima Pónlo, que entonces si con esa hacha Misma la tocas, volverá á la vida! Tétrico el hijo lánzase á la selva, Dos cráneos y dos cuerposjuntos mira, Dos cadáveres vé de dos mujeres Y esclama loco: !Horror! ,sobre la lívida Cabeza de su madre se abalanza Y al cuerpo mas cercano la aproxima.— ;Y uniéronse los restos dispersados! !La terrib!e promesa fué cumplida! Fatídico fantasma entonces surge Sobre el yerto cadáver: de la fria Garganta de la madre estas palabras Infaustas exhaláronse tranquilas: —«La cabeza, hijo mio, de tu madre Por tí está á un cuerpo criminal unida, Me juntaste á eseinfame cuerpo impuro, !Esa union es eterna, es infinita 1» «Purísimos anhelos son losmios, Pero son mis acciones corrompidas, La escelsa imagen del gentil mancebo Siempre constante brota ante mí vista Sí abandona mi mente y en el fondo De mi ardoroso corazon se fija, Satánicos delirios le devoran Y deseos impúdicos le agitan...» — «!Brahmalo quiere y para siempre! En vano El término ansiaré de esa agonía, Que es preciso que se alce triunfadora Mas á la par que abísmese vencida; Que ella quiso rendirme y atraerme Con sus fffigidas alas y divina Mirada y apostura seductora Y su rostro que amor mísero inspira. La seducciom desciende de lo alto Y son los mismos dioses que la envian, Brahmán, aunque en el cielo mi cabeza More dichosa y llena de delicias Aunque habite gozosa el paraiso Toda una eternidad, seré atraida Por esta tierra cual infame pária, Cual un pária, hrahman, raza maldita!» «Vé, hijomio, vé, busca á tu padre, Consuela la tristura que le agita, Dile que ocultesu dolor inmenso, Dile que oculte su árida agonía, Y al través de los tiempos que suceden A otros tiempos, del inundoy de la vida Sabed que Brahma está sobre vosotros Sabed que Brahmade continuo os mira!» «Que ante él iguales sois, que aunque el humano De infortunio fatal sea la víctima Y así brabinan cual pária y así oscuro Cual pobre y desgraciado, si es que fija Sas ojos en el cielo, allá en lo alto Sabrá que existen ojos que le miran Y existen siempre oidos que le escuchan Y existe quien le vé y quien no le olvida.» «Que sea una leccion para vosotros...! Si á su trono me elevo y compasiva Mirada fija en mí, en la desdichada Que un din transformó: dulce y tranquila Yo le diré cuanto mi pecho siente Cuanto mi triste corazon me inspira !Todo un misterio es! !todo un misterio! !Mas es allá donde el misterio habita!» Por todo no lo firmado y como Editor responsab!e —Juan 0/iveres. BARCELONA., 1.86"7--Tipegratia de D. JUAN OuvotEs, Escudillers, 57. » 153 t< Historia. EL TEATRO Y LAS FIESTAS PUBLICAS. por lit. Carda be üillanueva. El pueblo romano (siendo cabeza y Senor del mundo) vio su fortuna tan trocada , que rebelándose unas provin cias , entrando por otras sus. enemigos , ya. por serlo , ya por envidia de su poder , se halló rodeado de ellos , y en obligacion de vengar las injurias recibidas , castigar los re beldes y reprimir las hostilidades ; y llegó á tanto el ern.- peno y falta de gente y caudal , que con acuerdo de Tito Graco , su cónsul, dió él Senado órden de que se compra sen veinte y cuatro mil esclavos, que alistó por soldados, y sacó de las cárceles seis mil delincuentes, con los cuales, y alguna caballería, rehizo • sus ejércitos, para cuya paga y sustento pidió socorro á los de Cerdena y Sicilia , segun lo refiere Tito Livio (1) , Macrovio , y Valerio Máximo (a), y en tanto aprieto y falta de gente , no se lee cesa sen las comedias, juegos y entretenimientos, ni que se va liesen de los que las ejeréian para servir en la guerra. Honrólos el emperador Galieno , segun Trebelio Polo (4) , el cual para dar gusto 'al pueblo romano en los prin cipios de su monarquía hizo grandes comedias y muchos juegos: y el emperador Helio Gábalo edificó á este intento un magnífico y suntuoso salon , donde acudía todo el pue blo á gozar de este entretenimiento, como lo eseribe.Hero diario (5). Asimismo el gran Ponnpeyo, en honra de losde este oficio, mejoró el teatro, y le perfeccionó haciendo gradas, levantando corredores , y poniendo repartimientos , todo obra maravillosa , á irnitacion del teatro de la ciudad de Mitilene en la Grecia (6). Honróles el emperador Cayo Ca lígula , segun escribe Suetonio (7), el cual , como en nues tra Espana los reyes hacían antes, los llevaba fuera de la corte para entretenerse con ellos, é interrumpir tan pe nosos y continuos cuidados, como son los que trae consigo la real corona: este príncipe tambien los llevó en las sali das que hizo.fuera de Roma, y le representaron comedias en Zaragoza de Sicilia , y en Francia donde dicen la Galia Lugdunense. Pero el que los honró mas fué César Augusto , sin embargo de ser al principio tIn rígido con ellos, que al representante Pilades le desterró de liorna, y de toda Ita lia, porque silvando tino de los oyentes , le senaló desde el teatro con el dedo ; mas luego, como cuenta Suetonio Tranquilo (8) en su vida, les quitó la nota de infames, y dió facultad para que sin ninguna ignominia ni deshonra, pudiesen los caballeros romanos entrar en sus representa ciones. Dornicio Enobarbo, abuelo de Neron , que fué Edil, Pretor, y despues Cónsul en el imperio de Augusto, obli gó con aprobacion del emperador á los caballeros y matro nas romanas á comparecer en él teatro y representar; el (1) Tito Livio, lib. 22. (9.) Macrovio lib. 1. saturnalium, ;3) Valerio Máximo lib. 7, cap. 6, ejemp. 1, (4) 'frebelio Polo, De las Vidas de losCésares. ,s6) 11m:odian° cap. 8. ;6) Ilerodia.tio lib. 5, Historia Augusta. ;7) Suebnio: Edidit et peregre spectacula etc . Suetonius in Augusto c. 43..4d scenicas quoqueet gladiatorias operas el equilibus romanis aliquando usas, etc TOMO VI. Mismo Augusto obligó á Décimo Laberio, caballero romano ya viejo, á representar composiciones que él habia com puesto Luceya y Galeria Capiola, segun Plinio fueron cé lebres, de las cuales la primera recitó versos en el teatro á la edad de cien anos, y la segunda de ciento y cuatro fué presentada en el teatro , en los juegas votivos hechos por la salud de Augusto, que fué reputado por el mas gra ve de los emperadores, y de mejores costumbres, donde la escena romana adquirió mayor lustre, pues protegió las artes, y brillaron tantos y tan grandes ingenios. %hilo,. que floreció en tiempo de Augusto , célebre representante, fié muy estimado del dicho, y exénto de tributos, agre gándole despues al „sacerdocio de Apolo, como se lee en una lápida que se levantó en honor suyo. despues de haber fallecido. Igualmente se halla memoria de un C. Yucundo de la tribu esquilina que desde tierna edad cantó, bailó, é .hizo otros.juegos en el teatro, teniendo por espectadores su cesivamente,,á los emperadores Servio Sulpicio Galba, Oton, y Vitelio; y de un tal Acilio, .septentrion , liberto de Có modo , honrado con muchos sacerdocios ,• y condecorado por la ciudad de Lanuvio con el empleo de decurion. Asi mismo de otro llamado L. Acilio de la tribu Pontina , que floreció en tiempo del emperador Marco Aurelio , que fué. despues sacerdote de Apolo , honrado con el decurionazgo por la ciudad de Bovilas. Tambien hubo colegios para la instruccion de su arte, y companías á que se agregaba el que quena servir en la escena de los Parasitos de Apolo ,. que tenian cierto sacerdocio que les daba este nombre, y el, de adlecti scenw: los cuales, siendo merecedores de los mayores aplausos del pueblo, conseguian el honor de ser coronados públicamente, como vencedores de todos los es cénicos. Así se lee haber sido coronado un tal Lucio Surredo de la tribu Clustruanina , ó Crusturnina , procurador del tea tro de Dorniciano ; y un Apolauto Máximo , liberto de Trajano. A que se agrega tambien el aprecio de los Músi cos de flautas y escabeliarios, que acompanaban á las repre sentaciones , que tenian colegios y clecurias para servir en la escena , como nos lo ensenan muchas inscripciones anti guas. Llarnábanse estos escabeliarios de! sonido ó estrépito del escabel, que era un instrumento de madera que teniau debajo del pié derecho, con que apretando el mismo intru mento , y haciéndole herir el tablado arregladamente, acompanaban con todo compás los bailes, cantos, danzas o y denlas expectáculos á que se quedan acomodar. De todo esto se puede comprender fácilmente , que bajo el mando de los emperadores, los honestos represen tantes no eran removidos de las tribus, ni excluidos de los honores; antes algunas veces eran nombrados entre los de curiones de las ciudades municipales que tenían colegios, por lo comun estaban adornados de cierta especie de sacer docio, que les constituía consagradosá Apolo (1). Tambien los habilitó para tener oficios en la república el emperador Helio Gábalo, que dió la pretoría romana á un represen Conversaciones de Lauríso Tragiense. 20 X 1 Sl tante, como lo refiere JEH° Lampridio en la Vida de este César. Neron salió al teatro, y fué muy aficionado á cantar y recitar tragedias. Séneca , su ayo, compuso tres por com placerle , que fueron La kledea, El Hipólito , y Las Troya nas á imitacion de los griegos ; y por mayor comprobacion de esta verdad, queremos referir en particular dos graves testimonios, y traer dos gravísimos testigos. El primero de Tito Livio (1), único cronista de las cosas romanas, el cual dice, hablando de un representante llamado Ariston. Etgenus , et fortunahonesta Erant necatis ea deformavit, |
Etiquetes
Afegir etiquetes per 04_No. 6 (1 enero 1870), p. 147-158
Comentaris
Afegir un comentari per 04_No. 6 (1 enero 1870), p. 147-158
