08_No. 1 (1 enero 1862), p. 279-293 |
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ocurrido perdió el color y se echó á llorar. Me arrojé á sus piés.
— Perdonadme , le dije , porque no sabia lo que me hacia.
Pero, partid pronto. Mirad los primeros rayos del dia... den
tro de poco estarán aquí.
El pobre marido estaba turbado. No sabia mas que llorar
y abrazar á su muger.
—?Pero no teneis, le dije, un sitio donde ocultar á vuestra
esposa por algun tiempo ? Yo no puedo tardar mucho en su
bir al trono, y mi primer acto de emperador será la abolicion
de esta infame ley.
—iEste nino está loco! esclamó lajóven con alegría. !Nadie
amenaza nuestra existencia !
— !Oh, no, no! . no estoy loco... !No os formeis tales ilu
siones !... Confieso que es muy estraordinario cuanto me su
cede... Yo mismo no puedo esplicármelo ; pero es verdad lo
que os digo... Ile hecho el mal, y quiero repararlo... Para
eso he venido apresuradamente... !Partid, partid!
En este momento se presentó un criado diciendo :
—Se distingue, á los soldados de la milicia Tigre, manda.
dos por el mandarin Chan-Yu.
— ! Cierra las puertas , William !
— !Con que es verdad ! murmuró sir Stoddart. ?Pero, qué
haremos?
— ?No hay ningun buque próximo á darse á la vela?
— Sí,•senor , contestó un esclavo. El Butterfly. está ya en
franquía ; podria envir una lancha y dentro de dos horas se
hallaria en salvo nuestra senora. •
—Pero para eso seria menester prevenir al capitan. Por
otro lado ?cómo hemos de aguardar dos horas? dijo sir Stod
dart con la mayor afliccion.
En aquel momento sonaron repetidos golpes á la puerta.
Todos perdimos el color y guardamos
— Entretenedlos un poco grité al portero , y no abrais
hasta que os lo diga. Vamos, sir Stoddart , valor, abrazad
á vuestra muger y confiadla á rni cuidado.Yo quiero, yo de
bo salvarla; y el corazon Me dice que lo lograré. lndicadme
una salida secta : líaré que llegue á manos del capitan del
Butterfly tula carta manifestándole lo ocurrido. Un canonazo
disparado abordo os anunckrá el buen éxito de nuestra em
presa.
— Yo no pudo acompanaros ; debo quedarme en la facto
ría.. Tomad este punal...
No pudo concluir su frase: la puerta de la calle cedia á
los esfuerzos de los chinos , y se oian sus gritos de triunfo.
Arranqué á Ana de los brazos de su marido, y tomándola
por la mano, seguí á un criado fiel que nos precedia con una
antorcha de resina, por un oscuro corredor. Ya era tiempo,
pues los soldados invadían la factoría.
El subterráneo por donde íbamos, venia á dar á la parte -
del muelle, donde los pobres viven en los sam-paans , espe
cie de poblacion 'flotante , en que las mugeres son bateleras
y los hombres mozos de cordel.
— ?Por qué no hemos de pedir á estas buenas gentes que
nos den un ausilio en sus barcas ? dije á mistress Stoddart.
— Los naturales de este pais son poco hospitalarios, me
contestó. Probemos, sin embargo, pues mi marido ha sido
siempre bueno para ellos.
— Entonces, no hay por qué. desanimarse. El agradeci
miento suplirá en ellos la falta de costumbre : entremos.
Por fortuna nuestra dió la casualidad que la familia á
quien nos dirigimos, habla recibido muchos beneficios de sir
Steddart. Ocultónos la muger en su tienda, y nos afirmó que
su marido, cuando volviese, nos recibida de la mejor vo
luntad. Desde luego pensé que era el hombre que necesitaba
para que llevase la carta al capitan del buque inglés, y me
puse á escribirla en una hoja de mi cartera. Entretanto so
plaba el viento , y el Butterfly podia dar á la vela de un ins
tante á otro.
La pobre muger estaba sentada en un rincen , orando, con
la cabeza inclinada , y la mirada triste y taciturna.
—Ya ves que estoy tranquila y resignada, me decia, cuan
do me mostraba demasiado impaciente.
— No , no me digais eso ; el que aguardamos vendrá de un
momento á otro ; la sola idea de no poder salvaras me mata.
Entonces me alargaba una Mano que yo regaba con lá
grimas.
—Ya está aquí , gritó la batelera entrando con su marido
en el reducido recinto dondeestábamos ocultos.
— Es menester que Ileveis esta carta al capitan del buque
inglés que está en franquía , le dije.
— ?Pero cómo he de abordar al Butterfly? me respondió el
hombre : ?Cómo he de burlar la vigilancia del houpou? sus
lanchas no dejarán al buque hasta que se dé á la vela.
— Meted una piedra. dentro de esta carta, y- tiradla desde
lejos sobre el puente del buque. Se trata de la vida de esta se
nora, de mistress Stoddart. •
— !De rnistress Stóddart! entonces venga la carta. Por ser
virla arrostraré los mayores peligros. Venga , venga ; la dio
sa del Perdon nos protege.
El marinero partió , y nosotros permanecimos durante dos
horas silenciosos y sin que nos atreviéramos á comunicarnos
nuestros mútuos temores. Ya el Sol 'labia recorrido parte de
su carrera , y se oia en la ciudad un gran rumor. Era que
nos buscaban.
Un ruido de remos nos advirtió que el barquero estaba de
vuelta. A poco entró.
— ?Qué tenemos ? le pregunté.
— De desempenado mi comision , me dijo : Idos por el la
do de la bahía de TU, y permaneced allí ocultos entre los pe
nascos. Las embarcaciones chinas del gobierno ignoran lo
que acontece en Canten; y el capitan del Butterfly vá á en
viar una lancha con seis vigorosos remeros, con el pretesto
de hacer agua. Estad seguros que ellos os librarán.
Esta seguridad reanimó á mistress Stoddart; levantóse pa
ra salir , pero yo la detuve.
— He visto por las ventanas , dije , que hay una multitud
inmensa reunida en el muelle , y que es imposible podais
atravesar por medio de ella, sin ser reconocida con ese tra
ge. Buenas gentes , continué dirigiéndome al matrimonio que
nos !labia albergado, completad vuestra obra proporcionando
un vestido á esta senora. Sir Stoddart os lo recompensará co
mo mereeeis , y quizás d'entro de poco sabreis que un empe
rador puede tambien tener memoria.
Al punto la mujer 'ayudó á la joven inglesa á vestirse el
trage que usa la miserable clase de esta parte de la población
de Canton ; calzones y un capoton azul, y en la cabeza un gor
ro adornado con cuentas de coral. Yo tarnbien me disfracé
poniéndome una especie de saco y un sombrero de paja de
forma cónica. De esta suerte salimos de nuestro retiro, y atra
vesamos por medio de la multitud sin que nadie nos conociese.
El barquero nos indicó el camino que debíamos seguir, y
nos separamos de él abrazándolo.
— Ahora., apretemos el raso. Ana, tomad mi brazo.
--- He encontrado de nuevo mis fuerzas, me dijo ; si no
hubiera sido por vos, á estas horas estaba perdida.
—No digais eso; si no hubiera sido por mi causa, aun
estaríais al lado de vuestro esposo.
El camino estaba desierto : á poco eimos gritos y esclarna
ciones que no nos causaron inquietud porque sonaban lejos.
Al volver un recodo del camino, nuestra inquietud y la
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precipitacion con que andábamos llamó- la atencion de un chi
no que pasaba á la sazon , y que fijó su vista en los pies de
mi companera'. !.Ah ! su calzado no era el de los indígenas:
sil delicado pié no habia sufrido ninguna mutilacion ; sus
cuatro dedos no habian sido doblados bajo la planta del pie,
y.su pulgar no formaba Ja punta que exige la moda china.
— !Ellos son ! gritó el chino al reconocernos.
Y dió á correr en otra direccion gritando y llamando á nues
tros perseguidores..
— !Todo se ha perdido! dijo la pobre mujer pálida y tem
blorosa.-
— !No, no, corramos!
Pero sus piernas se doblaban ; y tuve que tomarla en bra
zos. Bien pronto oí el ruido de las armas, y vi que la milicia
tigre nos seguia de cerca. Por otro lado veia la lancha ingle
sa, y esto aumentaba mis fuerzas, no menos que el temor de
caer en manos de un soldado que se había adelantado á los
demás y á quien ya casi tenia encima. Ya habia entrado en
el agua y me 'dirigia á la lancha que nb podia arrimarse mu
cho á la orilla por no encallar, cuando me alcanzó el soldado,
emprendiendo conmigo una lucha tenaz para quitarme mi
preciosa carga : al mismo tiempo llamaba á sus camaradas que
acuchan por todas partes. !Qué momento tan cruel !... el sol
dado iba á quitarme á Ana , y yo no podia defenderla , ni te
nia con qué... ! Oh, sí, sí ! el puiíal de sir Stoddart.
Mi agresor cayó,a1 mar. Los marineros se apoderaron de
Ana, y se alejaron haciendo ,volar la lancha sobre las olas.
Ana vuelta en sí agitaba su pailuelo en sefial de despedida;
yo le Contestaba con el mio. Justamente en el momento que
subia á bordo del buque inglés, los soldados me arrastraron
con violencia á la playa ; pero sus injurias no podían dis
traerme, pues estaba prestando atento oido al lado. de la mar:
al fin sonó un cafionazo.
— ! Dad gracias á Dios, sir Stoddart , pues vuestra mujer
se ha salvado ! esclamé.
— Es verdad, pero el gran Tien sabrá castigarte como me
reces, me dijo el mandarin Chan-Yu, que se hallaba á mi lado.
!Ah ! amigos 'Tilos. ; no fué el gran 'fíen el que me castigó ,.
sino el profesor que me mandó al calabozo por algunos dias á
sonar en el celeste imperio y á espiar mi hora de snob.
Exeerpta.
El hombre es el esclavo mas perfecto de la costumbre, y mil casos
de la rutina de su existencia son considerados como esencialmente
importantes , cuando no son tales sino porque el hombre hace de
ellos necesidades de rutina.
E. NE.
El espectáculo del mar causa siempre una impresion profunda ; es
la imájen de este infinito que atrae continuamente el pensamiento y
al cual vá á perderse sin cesar... La tierra es labrada por el hombre ;
las montanas están cortadas por sus caminos ; las riberas se encier
ran en canales para llevar sus producciones ; pero si las embarca
ciones surcan por un momento las aguas, la ola vá á borrar desde
luego esta ligera senal de servidumbre y la mar aparece de nuevo tal
cual .era en los primeros dias de la creacion.
MAD. DE STAEL.
Existen hombres de buenas calidades, muy útiles á sus semejan
tes ; pero poco provechosos para si mismos ; hombres que son como
un reloj de sol pintado sobre la fachada de una casa que indica las
horas á los vecinos, á los transeuntes , pero no al propietario.
GOETRE.
El pasado y el porvenir se encubren con tupido velo ; pero el uno
lleva el velo de las viudas .y el otro el de las virjenes.
J. P. RICHTER.
En general las coincidencias son grandes piedras de escándalo en
el camino de esos pobres pecadores mal educados que ignoran la
primera palabra de la teoría de las probabilidades, teoría á la cual
debe el saber humano sus conquistas mas preciosas y sus mas bellos
descubrimientos.
E. P8E.
Arrojad una mirada sobre el destino humano Y vereis algunos mo
mentos encantadores dejuventud y amor y largos anos, siempre des
cendentes que conducen de pesar en pesar y de terror en terror ,
hasta ese estado sombrío y helado que se llama la muerte. El hombre
tiene sobre todo necesidad de esperanza, y sin embargo, apenas llega
á los veinte y cinco anos su vida no es mas que una série de dias cuya
víspera vale todavía mas que el día siguiente : esfuérzase en conser
varse en la pendiente y se ase á cada 'rama porque el impulso de sus
pasos le conduzca menos pronto á la vejez y á la tumba.
MAD. STAEL.
La historia no es mas que una geografía de los tiempos y de los
pueblos puesta en movimiento.
HERDER.
Polilla de la fortuna es la envidia ; pero de las dos suertes , mejor
es ser envidiado que envidioso : este torpe vicio; aquello, riesgo
honrado.
NIERENIDERG.
El dano que causan los malvados sin saberlo es muchas veces mas
cruel que el que querian causar.
Scum,nri.
Si quereis castigar á una provincia enviadle un gobernador que sea
filósofo.
FEDERICO DE PRUSIA.
No basta ser un Hornero es menester poder serlo4.1
GOETHE.
El árbol de la ciencia no es el árbol de la vida.
. La presuntuosa filosofía del siglo XVIII se parece á un licor ar
diente que embriaga el entendimiento en vez dé escitarle y darle
tono, y presenta el espectáculo de la razon del hombre luchando con
la razon de Dios. El entendimiento humano ha querido disponer á su
antojo de la inteligencia suprema : ; el entendimiento humano, débil y
miserable juguete , del que la inteligencia suprema hace lo que
quiere f...
GOETHE.
Los dolores pasados llegan á ser una especie de goce muy agra
dable, puesto que en ellos saboreamos deliciosamente los placeres
presentes , pasados y hasta futuros ; por tanto solo el dolor presente
ó venidero puede realmente atormentarnos.
LICHTENDSRG.
El entusiasmo que inspira la gloria de las armas es el único que
puede hacerse peligroso para la libertad.
MAD. STAEL.
Precaveos contra toda influencia política si quereis permanecer
poeta. El destino peculiar del que vive con su irnaginacion , es ele
varse con el águila, verlo todo desde su altura y mirar al sol.
GOETI1E.
No podria. concebirse de cuanto el hombre es capaz, si tiene una
voluntad decidida y hasta qué punto se eleva Su liba si se conoce
libre.
11IULLER.
Por lo no firmado ycomo Editor responsable.—Juan Oliveres.
BARCELONA.-1-MPRINTA. DI3 D. JUAN OLIVERES,CALLE DI3 ESCUDILLERS, N.° —1861.
LA ABEJA.
REVISTA CHAMO Y LITERARIA ILUSTRADA ,
PRINCIPALMENTE
EXTRACTADA DE LOS BUENOS ESCRITORES ALEMANES.
POR
UNA SOCIEDAD LITERARIA.
EL ALMA.
Sus facultades y operaciones.
por S. 2. ilusslrin.
II. Del sentido general.— Presentimiento. —Suefio profético. —Sonambulismo.— Sonambulismo
artificial. — Del entendimiento. —Sentido de la verdad.— Sentido de la belleza. — Sentido de
la probidad.— Sentido religioso.
Los sentidos esterno é interno están sujetos á condiciones
de espacio y de tiempo : el sentido general es superior á estas.
Por medio del sentido general el hombre es profeta: en lo
presente vé lo futuro , en lo cercano lo remoto. Por medio
de este sentido conoce de un modo inmediato é infalible lo
que. es conveniente á la vida en la economía y en los mo
mentos críticos ; en los peligros discierne lo mas conducente
al fin. El hombre á la luz del mismo sentido, contempla có
mo en un claro espejo lo que le está asignado como prove
choso ó como nocivo, y es atraido hácia aquello ó desviado
de esto. Por medio de este sentido el hombre es colocado
muy cerca de la Divinidad, y se muestra en él una manera
de contemplacion análoga á la que hay en Dios. Así como para
la divina contemplacion ninguna lejanía hay ni porvenir , si
no que todo se le aparece en una inmediata presencia , de la
misma suerte para el sentido general lo futuro está como pre
sente, lo remoto como cercano , y todo es contemplado en
una inmediata presencia.
Pero tampoco es por esto una especie mas elevada de SQ11-
tid0 , que solo pertenezca á entes sobrenaturales. El sentido
general es la inteligencia inmediata , que ya reina oscura
rnente en las profundas esferas de la Naturaleza , aunque de
un modo imposible de reconocer en les animales , y que solo
en el hombre ha sido hecho sentido humano , esto es , ele
vado á un grado mas alto de perfeccion. Por medio de este
sentido el animal tiene su presentimiento del estado futuro,
por él es advertido acerca de los preparativos para el próxi
mo invierno , y guiado por él reconoce el remedio designado
para las enfermedades ó injurias de su cuerpo ; distingue sus
amigos y enemigos , etc. El sentido general en el hombre su
ministra además el testimonio de que en la conciencia hay
un principio semejante á la existencia bruta , ó que ea el al
ma humana está la fuerza íntegra de la ciencia de la Natu
raleza. Llámasele general no solo porque para él lo lejano
.así como lo próximo , y lo futuro así como lo presente, está
.todo reducido á una cosa ; sino tambien porque obra indis
TOMO 1.
tintamente para con los seres de la Naturaleza, y para con
los del alma., siendo el sentido propio para la vida univer
sal. Est vis et natura , gime olivo instinctu futura prce
nuntiat. — Crc. Del sentido general no se desprende ningun
sentido sobrenatural; es el sentido que ya está desplegado en
los seres de la Naturaleza. El sentido general tambien se de
muestra como sentido de la Naturaleza en que su influjo ,
está sujeto á su propia ley. Basta las mismas artes han
de entrar en la esfera de comprension del sentido general,
debiendo estar en una relacion natural con lo presente , y
desarrollarse fuera de esto conforme á una ley de Naturaleza.
Lo casual y libre está por lo mismo fuera del círculo de la
inteligencia. El animal es oráculo de la Naturaleza, pero
comprende en la estacion presente la venidera, únicamente
con cierta anticipacion que está en una forzosa conexion
que se desarrolla de ella conforme á una ley de Naturaleza.
. Por esta referencia, se puede llamar al sentido general ra
ciocinio intuitivo , pues reconoce inmediatamente con el
sentido interno ó esterno en lo presente y lo futuro , lo que
se presenta al raciocinio, mediante la comparacion y deduc
cion de lo presente á lo futuro. El sentido general y el entendi
miento, concuerdan entre sí por ser facultades inmediatas de
la inteligencia. Así corno el entendimiento reconoce inmedia
tamente lo que es bueno en un caso cualquiera, de la misma
suerte el sentido general discierne lo conveniente en los crí
ticos momentos ó peligros de la vida ; pero además ambos •
están distinguidos por límites muy pronunciados. El enten
dimiento tiene conciencia propia ; el sentido general nada
sabe de sí. El entendimiento conoce y está cierto de que co
noce. El sentido general conoce, pero sin saber que en este
conocimiento él es quien conoce. De consiguiente, el conoci
miento que se logra por medio del sentido general, viene á
nuestro espíritu como por una potencia estrafia y es atribui
do á un influjo sobrenatural , á la inspiraeion de un origen
desconocido.
El entendimiento se dirige á lo moral . y el sentido ge -
36
neral á lo físico. El entendimiento reconoce lo verdadero ,
lo bueno y lo bello ; en•,general lo. divino , lo moral ; el
sentido general reconoce solamente lo físico ,. lo ,corn
prensible por los sentidos , ó bien lo que tiene relacion con
ellos. Reconociendo ambos en la vida del hombre lo condu
cente , el entendimiento distingue lo conveniente con respec
to á la vida moral , á las casas que están fuera del alcance
de los sentidos; pero el sentido general solamente reconoce
lo adecuado para el bienestar* físico. El entendimiento , no
el sentido general, instruye de la belleza y de la armonía de
lo bueno y de lo malo , y contempla lo justo. De bonis et
mali.s SCRSUS non judicat , quid utile scit , quid inutile ig.-
norat. — SENECA. La esfera de influencia del entendimiento
es ilimitada en el imperio de lo moral , de modo que real
mente el entendimiento es un sentido universal. El recinto de
/influencia del sentido general queda estrechamente limitado.
al dominio de lo físico , y se le puede llamar sentido egoísti
co. Sin duda el sentido general es independiente de las con
diciones de espacio y de tiempo ; comprende lo futuro como
presente , aunque sean fenómenos, ó estados de la vida, etc.;
pero deben ser tales , que tengan con el individuo ó tanabien
con los anexos á él una estrecha conexion , naturalezas en
lazadas. El animal reconoce instintivamente su enemigo, pe
ro solamente el 'de su especie ,• no el de las restantes.
Presentimientó. — El presentimiento es el acto de prever
Por comprension ; pero la prevision es la conciencia de la
necesaria realizacion de un acontecimiento futuro. El presen
timiento.debe diferenciarse de lo que se llama prevision cla
ra y confusa. La prevision clara se funda en deducciones; la
confusa en asociacion de ideas, en la conciencia- de dos apa
riciones frecuentemente Comprendidas á la vez, partiendo
del principio que en el imperio de la Naturaleza, y en los
fenómenos de ella. misma, domina cierta analogía, Subsis
tencia y conformidad. La comprension en que se apoya el
presentimiento, tiene la apariencia de una sensacion anticipa--
, da , pero sin serio en realidad ; porque la facultad que pre
siente ó el sentido general , comprende los fenómenos de la
'vida no fuera de sí mismo, sino dentro ; reconoce en lo pre
sente lo futuro, mas no por una deduccíon , sino de un mo
do inmediato. El presentimiento además; exige una severa
prueba á fin de que no sea equivocada la realidad con la apa
riencia ; y á • esto se refiere la perspicacia. Hay verdadera
mente sensaciones oscuras, en especial de la clase de tristes>
que se anuncian como sensaciones anticipadas y justificadas
por el resultado, dán la apariencia enganosa de un presenti
miento. Pero si las sometemos al juicio de una crítica vigo
rosa, pierden la apariencia de sensaciones anticipadas, y se
presentan como sensaciones que tienen un fundamento en
percepciones oscuras , ó en una disposicion melancólica
del alma.
No debe confundirse el prelentimiento con las visiones.
Estas, como decia Eschenmayer,, son las figuras de caros
amigos, deudos y padres , que antes de su muerte se pre
sentan con lucidos atavíos' al alma, y nos empapan con su
memoria. La visiones tienen su fundamento en la simpatía
del espíritu. A la manera que el mundo corpóreo, tambien
el espiritual forma dentro de sí un conjunto enlazado , pues
el mundo espiritual no está esceptuado de la ley general del
universo. Los espíritus están entre sí en comunicacion tanto
mediata como inmediata , y hay una comunidad de espíritus
invisible , que cuanto .mas íntima es, mas abrazados quedan
estos con el vínculo .del amor ; y sin embargo, hay manifes
taciones de. un espíritu á otro que son independientes de la
inmediata presencia del cuerpo.
Suenó profético — Los suenos proféticos en la esencia son
la misma cosa que los presentimientos y las visiones, diferen
ciándose entre sí ambas snertes de fenómenos solo en que
aquellos tienen lugar mientras dormimos, y estas durante la
vigilia. Ceras imaginibus multorum gules adumbrata ese.
— VAL. -MAx. Los suenos proféticos convienen entre sí , pues
los suenos son productos de la imagitiacion , y esta con
provision de percepciones sensitivas ya esperimentadas, en
gendra las formas de los SUCnOS conforme á la ley de asociar
las ideas , y por consiguiente el mundo de los suenos en to
do su contexto., no es mas que una reproduccion del mundo
esterior dó los sentidos. Pero aquellos estados del alma .que
se llaman suenos proféticos , son absolutamente inesplicables
por la ley de asociar las ideas , y no deben mirarse como
productos de la imaginacion ni colocarse en la categoría de
los suenos. Si se clasifican entre estos , veremos. en aquellos
cierta contradiccion , pues precisamente está el error en refe
rirlos á semejante grupo de fenómenos mentales.
El sueno profético, á la manera que el presentimiento , re,
quiere tadbien la mas. sana crítica , para que la apariencia
no pase por realidad. No faltan suenos que toman la aparien
cia de proféticos sin sello' real y positivamente. Muchos de
ellos llevan en sí la razon de su cumplimiento , y por tanto
no pueden valer como presagios. En otros es visto lo futuro
bajo la forma de un sueno , porque en el estado de vigilia se
ha esperado aquello con verosimilitud , 6 bien con absoluta
certeza. No pueden ser desmentidos, sin embargo, los suenos
que son inesplicables absolutamente por la ley de la conee
sion de las ideas, y únicamente pueden ser comprendidos por
un sentido adivinatorio (sentido general) , 6 por un inmedia
to arcano del espíritu. Tales son los suenos proféticos.
Sonambulismo. — El sonambulismo reune en sí los fenó
menos del sueno y de la vigilia : es natural ó artificiaLE1 só.
nambulismo natural es el que se verifica habitualmente con
espontaneidad , y sin ninguna intervencion del arte:
Pasion lunar, sonambulismo senelogámico. — El sonam
bulismo habitual es un estado de sueno ; pues los órganos
mismos de los sentidos se hallan cerrados á las esteriores im
presiones. Pelo tambien hay al mismo tiempo un. estado de
vigilia ; pues á pesar del cerramiento de los órganos de los •
sentidos, el sonámbulo recibe y comprende las impresiones
de fuera, palpa, vé , oye, etc.•Mas ? cómo el sonámbulo pue
de sentir eon los órganos 'de los sentidos cerrados? Estos fenó
menos rayan en maravillas cuando se desciende á las clases •
inferiores de animales, pues en ellas hay especies que poseen
la sensibilidad, y hasta el mas fino tacto sin que se descubra
en ellas la conformacion idónea de un órgano de sentido, ni
siquiera de nervio. Por tanto la sensibilidad no debe ser in
herente de un modo absoluto á los órganos individuales de
los sentidos. Además de la facultad de eomprension , cuya
influencia está enlazada con nervios. determinados del senti
do, hay en el espíritu humano otra que es del todo independien
te de los nervios del sentido. Hállase latente por todo lo or
gánico., y tiwie su particular sensorio en el plexo solar del
sistema nervioso del vientre. 'por eso el sonámbulo reconoce
cuanto se le aplica á la boca del estómago., y en muchas per
sonas. durantelas enfermedades de nervios ó despues de ellas, '
su cuerpo entero ha sido un órgano de sentir. Solo por es
facultad de comprension se puede entender cómo el sonám
bulo , cerrados los órganos de sus sentidos , es capaz sin em-•
bargo de esperimentar impresiones.
Si en el sueno se recibe una impresion retardada , ó de
todo punto exaltada , por uno ú otro de los sentidos , pasa
por el que duerme un hecho indudable, y á pesar de esta
impresion admitida, los fenómenos del sonámbulo permane
cen envueltos en la oscuridad. Es inesplieable lo que pasa
u 283 K
en estas impresiones , é incomprensible cómo pueden veri
ficarse con la impresionabilidad de un sentido las impresio
nesde otro , ni tampoco puede ser entendida la presencia de
muchas percepciones de cosas que no pudieron llegar al alma
por d camino (lel órgano de los sentidos. Nunca podria evi
• tarse el peligró de una contradiccion, mientras se admitiera
en d sueno de los sentidos una vigilia de los sentidos. El es
tado de ufl. sonámbulo habitual es de sueno, estando supri7
mida toda conciencia y hallándose el sonámbulo enteramen
te privado sin saber nada de si. mismo. Al despertar se so-.
brecOje por un grande asombro , precisamente á causa del
modo de hallarse á sí misma, puesto que antes no estaba en
•
sí. Pero tambien hay al mismo tiempo un estado de vigilia ,
, pues el sonámbulo demnestra aptitud á los movimientos que
acreditan no gran valor , así como á los actos y funciones
que están marcadas por un elevado juicio y sujetas á propor
ciones y reglas. Dormientes agunt qux somniant. Crc.
En el sonambulismo se descubre siempre accion y medita
cion ,• pero sin que á ello, esté unida la reflexion. En esta
falta de reflexion consiste la ausencia del miedo. Pero ?cómo
el alma en el estado'de estinguida conciencia propia puede
obrar tan juiciosamente ? !Qué juicio , qué simetría y órden
se manifiestan en los animales constructores , quienes obran
como los sonámbulos sin conciencia propia, y manifiestan
•igual circunstancia de sueno en las facultades perceptivas ! La
fuerza plástica del alma en el sonambulismo desempena un
ejercicio tan feliz como si toda estuviera re.cojida en sí mis
ma y exenta de toda distraccion. En esto mismo podemos
igualmente reconocer por qué el sonámbulo al despertarse no
recuerda aquello que efectuaba en el estado de sonambulis
mo, pues durante él domina una cierta accion que ninguna
.conexion tiene con la reflexion. El sonámbulo obra sin conj...
templar Su accion en el espejo .de la conciencia ; y por eso al
pasar de su estado de sonambulismo al de vigilia, no puede
tampoco en el estado de conciencia formarse el mas leve re
cuerdo de un 'estado en que ha carecido de esta. El so
námbulo , ó desempena su funcion hasta el fin , ó durante
ella vuelve otra vez en sí mediante el poder de un influjo
esterior. El llamarle por su nombre es principalmente lo que
con facilidad de nuevo le repone en la conciencia de sí mis
mo. COMO la percepcion de su nombre vá justamente unida
á la de sí mismo, cuando comprende aquella esta se despier
ta en su alma. No se llame jaras por su nombre á un
sonámbulo cuando se le vea empenado en algun intento pe.
ligroso.
Sonambulismo artificial. — El artificial es acarreado visi
blemente por intervencion estrana. La operacion para esci
tarlo consiste en la. frotacion en la palma y bordes de la
mano ; para un grado mas alto se necesita pasar las manos
por la frente y boca del est(imago , soplar, mirar fijamen
te , etc.
Sonambulismo neurogámico. Mesmerismo. Magnetismo
anima/. Magnetizador. Magnetizado. Relacion.—La pri
mera consecuencia del tratamiento magnético es una sonsa
don de ligereza y bien estar, un placer particular y una calma
de las sensaciones corporales desagradables, cuya sedacion
llega en el alto grado al encanto y al sueno. Entonces co
mienza la era de los fenómenos pasmosos en la vida-del alma
humana. Los fenómenos del sueno y de la vigilia se suceden
unos á otros, y del suelo de los nervios del sentido parece
que se despierta la vida espiritual del alma. El sonámbulo
durmiendo tiene conciencia del mundo eáterior : lee, escribe,
corretea de un lado para otro sin despertarse, etc. : sonam
bulismo sencillo, crisis perfecta. Hay de particular en la bo
ca del estómago ,.qtre á esta region parecen haberse concen
trado todos los sentidos. Además de N facultad de la corn
prension , que se desempena por determinados nervios del
sentido , hay tambien como ya sabemos , otra que tiene
asiento en todo lo organizado , y su particular sensorio en el
enrejado de nervios nudosos de la boca del estómago. Esta
facultad de comprension se escila durante el sueno de los
sentidos en virtud del tratamiento magnético , y pone el so
námbulo en comunicacion inmediata con el mundo esterior.
A esta claridad para lo esterior, únese otra rara claiidad en
lo interior. El sonámbulo mira *como con ojos favoritos los
órganos interiores de su cuerpo , senala el órgano. doliente,
indica el remedio , dirige la marcha de la curacion y deter
mina el tiempo de la convalescencia. Tal es el estado de cla
ridad y de adivinación.
El sonámbulo reconoce como con ojos favoritos los órga
nos interiores de su cuerpo ; pues todo án cuerp.o.se ha hecho
para él órgano de sentido. Determina el medio mas eficaz
para su. curacion. Esto no viene precisamente por los esfuer
zos del estudio , sino que tambien depende de un conocil
miento fundado que obra y dirige instintivamente. Es el ac
tivo y vivificante conocimiento que hay en la Naturaleza , v
que ilumina , por ejemplo , al animal enfermo ó herido,
haciéndole buscar y hallar en sus enfermedades las plantas
designadas por curativas. Mas en el alma humana la Natura
leza y el espíritu están confundidos en una sola cosa , y por
tanto tambien en ella está la íntegra virtud de la ciencia y la
eficacia de la Naturaleza. El sonámbulo dirige la marcha de
la curacion. Así 'corno el sonámbulo , enteramente inesperto
en la medicina, indica el remedio mas eficaz para su enrulen,
tampoco es una maravilla que pueda dirigir la cura, puesto
que en el sonámbulo la' sensacion comun se ha hecho facul
tad de comprension , en virtud de la cual contempla' de un
modo inmediato los órganos- interiores de su cuerpo. 'Hasta es
comprensible en este caso cómo él sonámbulo puede prefijar
el tiempo verosímil de su cura.-
. En el mas alto ápice del sonambulismo, se declara. una pe -
netracion suma. Los límites del 'tiempo y del espacio desapa
recen entonces á los ojos del sonámbulo , vé en lo futuro y
percibe lo distante. Si la conexion del sonámbulo con su
magnetizador fuere tan íntima que su presencia lé agrade, y
SU desvío le apesare, alcanza entonces el mas alto grado de
intimidad. El sonámbulo vé dentro del alma del magnetiza
dor tan perfectamente como en la suya propia ; parece estar
acorde con las ideas de este y obrar. por su voluntad : son
dos almas únicamente en la apariencia , pero en sí una 'sola
cosa. El sonámbulo vé .en lo futuro y comprende lo lejano.
Esto es esplicable por el sentido que á la vez comprende lo
remoto en lo próximo, y lo futuro en lo presente. Este es el
sentido que obra ya en los animales, y hace de ellos el ver
dadero oráculo de la Naturaleza. Tampoco puede ser privada
de él el alma humana, siendo esta el centro de lo viviente,
donde la Naturaleza y el espíritu se confunden. IA;ts almas
del magnetizado y magnetizador son dos en apariencia so
lamente , pero en sí una sola cosa. Todo lo individual , fi
pesar de la especialidad de su existencia, está necesariamente
obligado á sacrificar mútuamente su individualidad, y ambos
á coexistir en una sola cosa. Este esfuerzo predomina como
una de las primeras leyes en el imperio de los seres de la Na
turaleza, que son almas; y por tanto en el mundo humano ya
existe en el amor el irresistible impulso de las almas al íntimo
enlace. Esta coexistencia mental á que son inducidas las indi
vidualidades en el imperio de las almas , evidénciase de un
modoClaro en la simpatía, y solo en un grado mas alto es
como pone en comunicacion proporcionalmente esta misma
al .sonámbulo 'con su magnetizador. Al estado de percepcion
>1 284
penetrante, acompana la condicion de la inspiraeion. Por toda
la constitucion del sonámbulo se difunde la mas completa
Felicidad y aquiescencia, y esto le dá el aspecto de un inspi
rado: Tal es la inmediata consecuencia de la íntima conjun
eion del sonámbulo con su magnetizador, el alma de los cua
les por este enlace siéntese como perfeccionada, y vive en la
felicidad de su complemento , cuya segura espresion es el as
pecto iluminado. Una débil imágen de esta felicidad se nos
presenta en el gran deleite que nace de la identiflcacion por
amor entre dos individuos física y moralmente suplidos en
tre sí.
Las condiciones en que se fundan les fenómenos del mag
netismo animal , son análogas á las que presiden á los fenó.
menos del magnetismo mineral. El magnetizador y la persona
que se magnetiza, deben estar en un mutuo contraste ; aquel
ha de tener tma preponderancia de energía sobre este, debe
hallarse 'perfectamente sano, y la persona que se magnetiza
enferma ; el magnetizador debe interesar á esta para que
adquiera el sonambulismo. El hombre es el .centro de la Na
turaleza, y ella le enseha á reconocer su gloriosa resur
reccion.
Del entendimiento.—Por medio del entendimiento el alma
tiene conciencia de lo eterno, de lo inmutable y.de lo indes
tructible. La Naturaleza eterna inmutable é indestructible,
es lo verdadero, lo bueno, lo bello, y lo que está en eterna
é indivisible union cori ello, la verdad, la bondad y la be
lleza, Dios, en una palabra, lo moral, lo divino. La con
ciencia ó la nocion que el entendimiento adquiere de lo divi
no, no depende de ningtm otro conocimiento por el cual
haya sido primeramente desarrollado y dirigido es una con
ciencia inmediata, una recepcion , una comprension , .que
para ser diferenciada de la eomprension del sentido, toma el
nombre de comprension del entendimiento : el entendimiento
es el sentido destinado al mundo superior, ó la facultad de
comprender lo moral, lo divino.
La comprension de lo divino por el entendimiento, no se
funda como la comprension del sentido, en un efecto inme
diato del objeto. Este sale al encuentro del sentido, y desde
luego por influjo inmediato, le dá de sí una noticia ó conoci.
miento. No comprende así el entendimiento lo divino; com
prende á Dios, y sabe de Él inmediatamente, sin que tampoco
haya sobre él influencia de Aquel. En vez de una íntima com
prension, verificase en este calo un descubrimiento del entendi
miento en sí, una nocion del mismo en sí y por medio de sí.
El conocimiento de lo divino no llega materialmente á entrar
en el entendimiento, sino que ya está originariamente en el mis
mo, y en la posesion de este conocimiento, se cifra la esencia
y prerogativa del entendimiento. Las ideas de lo divino son
puestas en el entendimiento, simultánea é inmediatamente
con él, y la nocion del mismo acerca de lo divino en su fun
damento no es otra cosa (lúe una conciencia de las ideas in
natas á él. De consiguiente el entendimiento reconoce dentro
de sí y por sí lo divino. Ninguna 110CiOn nueva sobre elto ad
quirimos por medio del entendimiento , sino que la nocion,
la idea en cuya posesion.nos hallamos originariamente , es en
todos los . casos solamente convertida en una nocion del en
tendimiento ó en conciencia. Platel] llamaba á toda nocion
del entendimiento un recuerdo. Nihil aliad est discere , nisi
recorciari.— Cte.
El entendimiento reconoce lo divino dentro de sí y sobre
sí, lo reconoce de una manera inmediata. Por tanto, si alguna
cosa perteneciente á estas nociones viniera al pensamiento,
como cuando la nocion del entendimiento se funda en la sen
sacion , .lo divino seria reconocido por sensacion. Pero ya
Platon advirtió ingeuiosamente que la sensacion es siempre
consecuencia y no fundamento de un conocimiento prelimi
nar. La sensacion moral , por ejemplo , es indudablemente
consecuencia de lo bueno reconocido en una accion , y por
tanto presupone conocimiento. Non, quia delectal, placet,
sed quia placet, delectat. SEN. C01110 la nocion del enten
dimiento es verificada de un modo inmediato , vá tambien
marcada por la necesidad. La nocion de lo divino Precisamen.
te se funda por medio delentendimiento en la conciencia de las
ideas innatas á él ; y de consiguiente esta nocion no prócede
de voluntariedad. del espíritu humano , no tiene absoluta
mente participacion alguna con nociones semejantes, sino que
una íntima necesidad domina, en virtud de la cual el enten
dimiento queda ligado á su nocion. Judicio veritatis
—
En esta involuntariedad de la nocion, vá igualmente estan.
pedo el sello de su verdad ; pues la inmensa muchedumbre
de los errores proviene de los pensamientos voluntarios. Por
esto mismo tampoco desconfla nadie de los pareceres y no
ciones del entendimiento, siempre que ha mediado una com
pleta conciencia ; pues en -tal caso no son obra voluntaria
descubrimientos del espíritu humano , sino que se miran co
mo sugestiones originarias de la divinidad. Las ideas de lo
divino son como innatas al entendimiento , y exentas de toda
voluntariedad, determinan con independencia aquellas nocio.
nes. La nocion de lo divino por medio del entendimiento es
un conocimiento, una comprension inmediata ; pero no se
funda como la comprension del sentido en la afeccion produ
cida por un objeto. La forma de lo divino no viene de fuera
al espíritu humano , sino que ya nace originalmente con él:
las ideas de lo divino están inmediatamente puestas dentro y
juntamente con el entendimiento. No obstante, efectos eSte
nores indican que sabemos acerca de estas nociones, y que
tenemos conciencia de las mismas. Las ideas de lo divino al
principio existen sin conciencia en el alma, quien las posee
originalmente aunque sin saberlo: son una oculta yCnaa que
está d6conocida en el seno de la tierra, y con el influjo es
tenor prontamente debe salir á luz. La esperiencia es por
tanto, segun ya exactamente advirtió Kant , sino el manan
tial, el principio de todo conocimiento. La nocion del enten-,
dimiento principia tambien con la esperiencia, aunque no
nazca de ella. Necesitase influjo de fuera para que los tesoros
del mundo moral escondidos en nuestro espíritu, ó las ideas
de lo verdadero , de lo bueno y de lo bello , durmientes
dentro de nosotros, sean aclaradas por la luz de la con
ciencia.
Principalmente lo análogo es lo mas susceptible de venir á
conciencia. Las ideas de lo divino,, que al principio duermen
sin conciencia en el alma, serán, pues, en nosotros traídas á
conciencia, principalmente por aquellos fenómenos que ea sí
llevan el carácter divinal. Ya Platon hizo la observacion de
que en nosotros las ideas son encaminadas al estado de con
ciencia, cuando contemplamos las formas opuestas de ellas
fuera de nosotros. En consecuencia podemos penetramos de
cuánta importancia es para la educacion de un hombre el si
glo en que vive, y hasta la zona en que haya nacido, los in
flujos á que está sujeto, y la sociedad en que se halla. Ver
daderainente !afloren el Ovalen ya debe estar formada; pero
el benéfico influjo de un sol benigno es indispensable para que
el gérmen desenvuelva de sí la flor.
La conciencia de las ideas divinales originariamente escon
didas en nosotros, es dependiente de efectos esteriores. Pero
con la conciencia dnestas ideas, no vá simultáneamente ligada
la conciencia de la gran copia de otras contenidas en ellas,
de modo que nosotros naturalmente por inspiracion propia y
sin ausilio estreno , nos hallásemos en estado de dar acerca
285 11
de ellas una esplicacion clara y distinta. Nosotros esperimen
tamos conciencia de estas ideas dentro de nosotros , pero sin
tenerla de su contenido individual , y por consiguiente tene
mos la conciencia que unos llaman sensacion , otros presen
timiento y otros fé. El desenvolvimiento de la gran copia de
nociones encerradas en dichas ideas , la conciencia de la di
versidad de sus contenidos, exige una reflexion peculiar ó ins
truccion ajena. Con razon, pues , Sócrates y Platon hicieron
consistir la esencia de la disciplina en la estraccion y desen
volvimiento de lo que ya originariamente está en el alma,
aunque oscuro y por desarrollar ; á lo cual era tambien deL
bida la escelente ensenanza de ambos. Por medio de la ciencia
filosofía nada nuevo es introducido .en el espíritu humano,
sino solamente es desenvuelto el gérmen de las nociones ori
ginariamente depositadas en él , y presentadas al alma como
una conciencia clara. Segun Piaban la filosofía entera se cifra
únicamente en el desarrollo y aclaracion de las nociones con
fusas inherentes á nosotros.
'Sentido de la verdad. — El entendimiento por su esencia
es inmutable ó indivisible ; y así como lo verdadero , lo bue
no y lo bello , son en sí una sola cosa , el entendimiento es
tambien único. Decir que hay multiplicidad de entendimien
tos y contrastarlos unos á otros, es cometer un absurdo.
Pero el entendimiento toma denominaciones diferentes, y con
respecto á lo verdadero en el acto de conocerlo se llama sen
tido de la verdad. El sentido de la verdad se dirige á la cer
tidumbre y al error, y reconoce lo verdadero 'aunque sin
ideas , ni fundamentos prévios. Tiene en sí mismo el princi
pio de su inteligencia y crítica ; de Modo que todos los arti
ficios del sofista, no pueden comunicar en el puro y animado
sentido de la verdad nada que sea en sí falso , sino que úni
camente admite lo verdadero, aun cuando no se halle en esta
do de afirmar con fundamentos su decision , ó erigir en prin
cipio la verdad de aquella. Venias se ipsa defendit.—Cic.
El sentido de la verdad reconoce lo verdadero en virtud
de la idea de todo lo verdadero que le ha sido inculcado.
Reconoce la verdad solo donde contempla las ideas de lo ver
dadero inrwas á él bajo las formas particulares de una cien
cia ó nocion ; 6 bien solamente cuando las ideas inherentes
á el. mismo son puestas en el estado de conciencia ; pues el
conocimiento de lo. verdadero vá siempre acompanado de la
sensácion de una necesidad ineN hable. La fuerza de la idea
de la verdad innata á este sentido, es la que le guia por el
recinto del saber con tanta seguridad que infaliblemente le
determina á afirmar 6 negar las nociones. El 'sentido de la
verdad no es un sentido individual que haya sido dispen
sado solo .á unos cuantos escogidos, sino que es un sentido
comun , pues viene á ser el mismo entendimiento, el cual es
una luz que ilumina á todos los hombres. Por tanto se deja
entender cómo están acordes en ciertas verdades lo mismo el
civilizado que el incivilizado , aunque ninguno contempla el
alma del otro para leen en ella.
La idea de lo verdadero está originariamente sin concien
cia en el alma humana, ó el sentido de la verdad duerme
al principio en el alma, y se despierta al cabo de tierripo in
dudablemente'no sin previa escitacion. Las verdades creadas
en el entendimiento , y espresadas con palabras , son princi
palmente las que con eficacia escitan el sentido de la verdad.
Sucede con él lo-mismo que al génio durmiente de las artes,
el cual es mágicamente arrobado por la contemplacion del
ingenio entusiasta, ó por la observacion de la idea de lo bello
hecha sensible en los trabajos de este : entonces el génio de
las artes despierta de su sueno para entrar en una vida gozosa
y benéfica. Es característico de este sentido así como de los
restantes , superiores é inferiores, mejorar mucho mas por
el ejercicio que por la instruccion Y reglas. Lo que -propia
mente se funda en una disposicion natural, lleva en sí mismo
sol reglas y su instruccion , y no necesita recibirlas primero
de fuera ; pero tambien ha de ser desde luego sacado de su
sueno , y solamente por el ejercicio logra la destreza. Aninri
se exercendo levantar.— Cic. El supremo tribunal en el im
perio de la inteligencia es el sentido de la verdad. La demos
tracion no puede salir de sí misma , y por tanto es una certeza
inmediata accesible únicamente al sentido de la verdad , del
cual en último resultado emana toda demostracion. Así tam
bien sucede con el sentido de la verdad al cuya decision y pa
recer definitivamente nos atenemos cuando no logramos las
demostraciones , ó llegamos á los límites de toda prueba. Con
su sentencia son eliminadas las discusiones y no se encuentra
apelacion mas alta siendo una especie de deshonra contrade
cir su fallo , lo cual atrae el vituperio de irracionalidad.
El sentido de la verdad puede ser oprimido , y. entonces el
espíritu humano se abate hasta el fanatismo ó la sofistería. El
ejemplo del fanatismo y de la sofistería obra epidémicamente.
Hubo un malhadado período , en. que tan pronto esta como
aquel , hacian las veces de la ciencia , y dominaron las es -
cuelas ; pero el simple sentido de .la verdad fué siempre el
que elevó nuevamente la ciencia desde las simas del fanatismo
y de la sofistería. El sentido de la verdad es la columna fun
damental de la ciencia.
Sentido de la belleza.— El sentido de la belleza decide
acerca de la hermosura en la Naturaleza y en las artes, mi
diendo los grados de aquella cualidad ; mas no por la .escala
de nociones y principios estudiados y adquiridos, sino de una
manera inmediata. Por tanto el sentido de la belleza desecha
tiambien toda prueba, y ni por autoridad estrana , ni por de
mostracion, consiente en admitir un juicio:, sino que pide el
objeto para su contemplación á fin de reconocer observando
la belleza del mismo. El sentido de la belleza tiene en sí mis
mo el principio en cuya conformidad juzga de la hermosura;
pero esto no consiste en una sensaeion : la sensacion estética
es siempre consecuencia de lo bello reconocido. El sentido de
la belleza se gobierna por la idea de lo bello á él innata, y
como decia Pinten , contempla la hermosura material á la luz
de lo inmaterial. Observando, reconoce lo bello en virtud de
la idea de lo bello á él innata, la cual hace su juicio tan recto
como involuntario.
•La nocion de lo bello está ligada con la fruicion. Goce hay.
en la nocion de lo bello, pero de una especie nobilísima y:
espiritual. Por esto se ha dado tambien al sentido de la belle
za el nombre de un sentido deleitoso , y se le llama gusto;
pero este es el gusto >c.ral,cy.riv , que no puede ser confundido
con el gusto del tiempo ó de la moda, ni con el gusto. nacio
nal , los cuales están sujetos á mutabilidad , y dependen de
circunstancias y proporciones esteriores , en tanto que aquel
es superior á toda vicisitud y tiene su fundamento en la mis
ma esencia del alma humana.. Ningun hombre puede ser des
poseido del gusto, pues seria pretender desposeerlo del en -
ten dimiento. El cielo, decia Winkelmann , ha dotado de
gusto á todos los hombres. Con razon , pues, observaba
Kant que pudiendo ser exigida á todo hombre la complacen
cia por lo bello, las decisiones del .gusto debian ser general
mente válidas.
. Pero sin embargo no son generalmente valederas ; pues el
gusto pertenece á aquellas raras flores que de tarde en tarde
se desenvuelven en el seno del alma humana, y prosperan
únicamente bajo una proteccion preferente. La escuela de la
cultura del gusto es el ejercicio en el goce puro de las bellas
obras de la Naturaleza y del arte. El gusto tiene con el arte
una institucion y organizacion comunes. El arte nace de un
DI 286 14€
talento penetrado de lo divino, rbl gusto encamina el talen
to hacia lo divino. El gusto primeramente desgastalos vín
culos de la naturaleza sensual y de la bruta , y enlaza al
hombre por medio de cadenas dé flores con un mundo mas
elevado. Cuanto Mas escitado sca.el gusto y cultivado en el
alma. de un hombre , mas sustraido queda del deleite de los
sentidos , y - halla su contento en la placentera contempla
cion de las obras á que arrastra un espíritu 'mas realzado y
divino.
.
• El gusto es el alma de las artes. Siempre que es disipado
el verdadero sentido de la belleza , las artes se deprimen hasta
lo comun é. inmoral ó degeneran en estravagancia. Tal fué
el siglo de barbarie en las artes ; pero con los rayos esplen
dorosos del naciente sentido de la belleza se desvanecen otra
vez las formas nebulosas , y se restaura el génio de las artes.
El poder de una educacien defectuosa , el dominio de las preo
cupaciones , el espíritu sectario , un lujo desarreglado , el
despotismo. opresor , etc., son las causas que ahogan en su
"gérmen al sentido de la belleza ó le adormecen.
Sentido de la probidad. —El supremo tribunal en el im
perio de la honradez es el sentido moral ó :de la decencia.
Conoce de lo bueno y dé lo malo, y decide acerca de lo justo
y de lo injusto. Ratio arbitra est bonorum ac malorum.
SEbi. .
Pero no se confunda el sentido Moral con la sensacion mo
ral. En aquel reside, peir decirlo así, lasupreniacía del poder
ejecutivo ; versa sobre la moralidad de la accion 6 intencion ;
pera la sensaeion se limita á la sentencia judicial y remunera
con el aplauso, 'ó castiga con la desaprobacion. El sentido
de la probidad es la ,facultad moral de juzgar, ó el mismo
entendimiento decidiendo y ordenando en el ,imperio de
la libertad. El sentido moral gobierna sin intervencion estra
fia por leyes .propias, .enérgicas é innatas á él. En el imperio
de la probidad el supremo poder judicial no está separado
del legislativo. Por tanto puede hasta en el estado inculto, de-.
cidir acerca del valor moral de una aecion .al momento en
que le sea sometida á juicio.
Esta ley:enérgica é innata es la idea de todo bien ; pero es
obra de la actividad peculiar al hombre la esplicacion de esta
idea, por la cual este supremo sentido es puesto en estado de
dar cuenta y esplicacion acerca de sudictamen proferido. Este
sentido reconoce inmediatamente, percibe lo bueno ó malo
• de una accion mas porque la accion sea buena 6 mala, el
hombre no podrá esplicárselo , aclarar con pruebas su deci
sion , ni jüstificarla, hasta que haya desarrollado en si la idea
de lo bueno , y traído á una clara conciencia la gran copia
de las nociones contenidas en ella.
El sentido moral es uno de los requisitos-mas indispensa
bles á toda verdadera virtud. Antes de ejecutar lo bueno es
preciso haberlo conocido, y el órgano de este conocimiento
es el sentido moral. Efectivamente, cuando está sofocado el
sentido moral , no hay dano ni infiaccion imaginable que el
hombre no sea capaz de cometer, sobre todo en el mismo
caso de superstieion religiosa, asistiéndole la mas plena cer
tidumbre, y hasta con la condicion de cumplir su deber. Con
respecto á nuestros propios designios y acciones el Sentido de
la probidad se llama conciencia moral. Esta conciencia, dice
Eschenmayer, nos ensena la verdad y lo justo ; esta concien
cia dá certidumbre, y su nombre mismo espresa una nocion,
seguramente la mas cierta de nuestras nociones. Por lo mis
mo el entendimiento con todoá sus principios y la integra
facultad de sus lógicas iraciones, nada puede contra el fallo
de la conciencia. Segun Eschenmayer la conciencia está en el
entendimiento y subordinada 6. la idea de la verdad y de lo
justo. Por esto nada,en el hombre puede haber mas elevado
que' el entendimiento. El supremo é • íntimo fallo de la con
ciencia , sobre el cual , segun Eschenmayer , nada' puede el
entendimiento con todoá sus principios y la entera fuerza dé
sus lógicas inducciones , es el mismo entendimiento. La oPi
nion de este autor
•
se funda en un trueque .del entendi
miento y del raciocinio.
Por medio de nuestra conciencia moral ninguna cosa bue
na podemos reconocer sin sentirnos compulsados interio
mente á efectuada. Las nociones' que >alcanzamos por Medio
de la conciencia moral , no son por tanto ideas amortiguadas;
sino muy animadas nociones, que tienden á volverse hechos,
ó á realizarse en acciones. Los fallos de la conciencia preceden
ó siguen á las acciones ; y de aquí la distincion entre Coil
ciencia precedente y conciencia subsiguiente. En esta el sen
tido de la honradez recibe en sí la sensacion .moral , estando
en ella enlazadas como en un solo sogetó, los poderes judi
cial y ejecutivo. La conciencia moral es buena ó mala. 'En la
conciencia subsiguiente pónese muy de •manifiesto cuán libre
é independiente de toda personalidad so halla la nocion del
entendimiento , y además se prueba que no poseemos come
un órgano al entendimiento, sino que este', como artífice,
nos posee á nosotros mismol: El hombre malo está ante el
tribunal de su propia conciencia como está delante del juez
un reo acusado. La conciencia persigue al delincuente como
un genio castigador , y •no• le concede ni reposo. En vano
el hombre apela al raciocinio con sus artificios dialécticos
como á un abogado en su defensa. La conciencia no se deja
'enganar ni corromper.'
Pero aunque la conciencia no se deje alucinar por los so
fismas, ni arrastrar por falsal apariencias, su voz puede ser
sofocada, la conciencia puede ser aturdida. Esto se verifica á
consecuencia del murmullo dé los placeres y goces sensuales.
Pero las furias del infierno vienen en pos de la. conciencia
cuando se despierta.
Sentido religioso. — El sentido religioso es el que nos pro
porciona conocimiento de laá sublimes regiones, y nos ins
truye acerca de Dios.
Pero el sentido religioso no recibe estos conocimientos por
superiores infusiones ó ilu.minacion , sino que ya los contiene
originariamente en sí. El único órgano adecuado á Dios en.
sentido absoluto, es,' segun Schelling, una especie de conoci
miento tambien absoluto, que no entra primitivamente en el
alma por instruecion ó ensenanza, sino .que es su verdadera
sustancia, ó lo eterno de ella. Ratio est nihil aliud, guam
in corpus hm' anum pars dit,ini spiritus tnersa. — SEN.
Por tanto la nocion de Dios es como el entendimiento tina
propiedad universal, propiedad de todos los hombres, y re
sido lo mismo en los salvajes que en los civilizados. Un horn..1
bre en quien bajo ninguna percepeion haya nacido el conoci
miento de Dios, ó en quien haya fenecido, es propipMente
un hombre nulo ; y á la manera que si por enfermedad hu
biese perdido la conciencia sensitiva del mundo, puede ser.
justisimatnente llamado un hombre mentecato. Así es que
no se ha visto pueblo alguno para quien- Dios y la Religion,
bajo tina forma cualquiera, hayan sido enteramente igno.-
rados.
Pero antes de ser traido á conciencia el conocimiento acer
ca de Dios, debe ser escitado el sentido religioso; y asi lo de
muestran. la recomendada contemplacion de• la Naturaleza y
el estudio de la historia por su considerable importancirie in
flujos ; pues siendo la Naturaleza y la historia fenómenos
penetrados de Dios, pueden ventajosamente eseitar la idea
del mismo, y ponerla en estado de conciencia en conformi-,
dad á la lejítuna ley de la analogía. Pero como ya se- deja
entender, ningun conocimiento de Dios hay en la Natura-.
y5 287
jeza , ni en la historia ,.sino que estas no mas despiertan la
idea de Dios trayéndola á conciencia , y su operacion es so
lamente la escitacion de la idea , no la idea misma. Pero la
espeCie de percepcion relativa a Dios la forma en que Dios
es contemplado , varía en los diversos sujetos , lo cual se ve
rifica por efecto de la diferente fuerza. plástica en el entendi
miento humano , ó segun el grado á que está desarrollada la
idea de Dios. En la idolatría dé los negros y en el sabeismo ,
apenas se descubre una débil huella que denote un presenti
miento de la idea de Dios. De esta idea ya se espresa una
clara conciencia en el politeismo de los griegos ; mas en el
monoteísmo desde luego 'aparece con una claridad completa.
El sentido religioso es el fundamento de la religion. El
sentido religioso aunque primitivamente despertado por una
escitacion de fuera, refiere todo lo finito -y material á lo in
finito é inmaterial. En el universo entero no percibe mas que
la voz de Dios. En el impulso de Dios vé el canal que riega,
penetra y anima la Naturaleza entera ; y con el buril divino
está escrito para el hombre el libro de la historia. Enla Na
turaleza no puede dejar de contemplar la formadora mano
de la omnipotencia y del bien , así corno en la historia es
precisado á reconocer una providencia regente. Todo lo vé
subordinado á un Dios que gobierna el mundo, quien alta
mente se anuncia en la Naturaleza con un inviolable órden
de cosas , y en la historia tambien con la direccion de los
Menores sucesos encaminados á la mejora del hombre. Esta
relacion de lo finito é infinito , este enlace de lo material é
inmaterial , la submersion de la Naturaleza y de la historia
en la raiz de lo divino , no es una estravagancia del sentido
religioso , sino que estriba en la esencia del mismo, y es fun
clon suya así como la contemplacion de la luz es de la pro
pia suerte funcion de los ojos, y la percepcion de los tonos
lo es del oido. Esta relacion es tan natural é inevitable para
el sentido *religioso , como al cuerpo humano la posicion
derecha. •
La Religion por tanto no es una casual aparicion , ni tam
poco invento del primer legislador para valerse de ella corno
un medio de aterrar ; es un fenómeno forzoso cuyo funda
mento no está fuera del hombre , sino en él mismo y verda
deramente en su parte más noble, á que llamamos entendi
miento. Pero el entendimiento no sube hasta Dios con la gula
del mundo de los sentidos ; y quien ya no tenga en su espí
ritu á Dios , no le buscará ni le hallará en la Naturaleza , ni
en la historia. La idea de Dios ya está originariamente en el
entendimiento, y su funcion es la relacion de lo finito á lo
infinito. El sentid) religioso puede ser oprimido ; pero la de
pravación del corazon es principalmente la que menoscaba
el sentido religioso. Solamente los limpios de corazon se es
tasiarán en Dios. Cuando este sentido es ofuscado ocupan el
alma en ve i de lasideas vivificantes , las amortiguadas; la fria
reflexion del raciocinio usurpa el lugar de la espiritual con
templacion del entendimiento, y en la percepcion del mundo
reina una necesidad empírica en vez de la absoluta. Tal es
el malhadado período de la dominacion del raciocinio, segun
el cual todo es forzoso de un modo meramente empírico. La
causa y el efecto se encadenan , y por la misma consecuen
cia todos los acontecimientos de la historia son .únicamente
resultados necesarios.de ciertas causas concebibles , 'que tie
nen tambien su fundamento en otras , estas en otras y así
sucesivamente. Sin embargo corno la serie de estas causas no
puede ser continuada hasta lo infinito , y por el camino de
esta meditacion reflexiva no se llega tampoco á una causa
postrera , que no sea igualmente un efecto de otra, al fin nos
estrellamos contra un postrer eslabon sólido y asegurado por
sí mismo, que sostiene toda la cadena. La infalibilidad empíri
ca se demuestra por tanto como unaenmascarada casualidad, '
y entonces prevalece en la cumbre de la Naturaleza y de la
historia la mera casualidad incomprensible para la misma
reflexion. De consiguiente solo un insensato puede decir que
no hay Dios.
Eschenmayer refiere la fé al sentido religioso. La fé , que
versa sobre el Conocimiento de Dios, segun aquel , nada de
comun tiene con ninguna otra facultad ó funcion , ni procede
de otra operacion del alma , sino que subsiste por sí misma,
y es al alma una funcion tan innata corno el pensar, tener
sensaciones y querer. De otra suerte no seria fácil *de com
prender cómo podrá ser llamada la .fe una funcion subsisten--
te por sí , enteramente diversa de 'aquellas otras funciones, é
innata al espíritu. La fé no está sornetid al saber ; dá certi
dumbre , pero esta no necesita ser previamente comprobada
por medio de las nociones , juicios é ilaciones , sino que ya
lo está de -un modo inmediato : no deduce la fe, el entendi
miento sí. PeroR, quién establecerá en el entendimiento la
facultad de inferir? La deduccion és una funcion del racio
cinio luego es manifiesto que aquí se verifica un. trueque del
entendimiento con el raciocinio. La fé es superior á la cien
cia. El saber no entra en el círculo ideal de aquella, Como
tampoco en la admision de lo absoluto. Así es que habiendo
fuera de las ideas una existencia incapaz de venir á nuestro
conocimiento por la ciencia, debe ser aquella eterna y que
dar poblemática cuando solo se escucha á la ciencia. La fé
misma nos patentiza que ninguna ciencia nos puede imponer
, en la existencia de lo divino.
Pero en la misma seguridad con que el entendimiento se
fia de sí Mismo, está demostrado tambien que su idea corres
ponde á una existencia. El entendimiento fia en sí mismo
firmemente por cuanto carece de todo pensamiento volunta
rio, y mas bien esperimenta en todas sus nociones una co
nexion con ellas á la manera que el sentido. Si algunos con
trastes esenciales no correspondiesen á las ideas innatas con
el entendimiento, serian estas unos espontáneos productos.
fantásticos y el mismo entendimiento seria una imaginacion
marcada por formas quiméricas, lo cual el entendimiento
traido á conciencia jamás advierte ; ni sériamente ha ocurri -
do á nadie sostener esto.
Electricidad.
11.— Teorías de la electricidad. — Máquinas eléctricas. Efectos de la atraccion y repulsion
eléctrica.
Es imposible llegar á comprender los multiplicados hechos
que tienen relacion con cualquiera de las ciencias físicas sin
el ausilio de algunos principios que sirvan de guia ó nos
espliquen el modo de considerarlos , y con cuyo medio po
288 §C
damos representar sus conexiones al entendimiento combi
nándolas en forma de sistema inteligible. Empezamos pues
clasificando los diferentes agentes de la naturaleza y desig
nándolos por nombres específicos , y luego procuramos con
cebir estos agentes como poseidos de. ciertas facultades ó
cualidades adaptadas á la produceion de los efectos observa
dos. En el lumínico , por ejemplo, podemos concebir que los
fenómenos resultan de la accion de partículas materiales que
emanan en todas direcciones del cuerpo luminoso , obede
ciendo á ciertas leyes ; ô bien podemos adoptar otra hipóte
sis, á saber : que proceden de las undulaciones de un medio
elástico que atraviesa el espacio. Si empleamos una ú otra de
estas hipótesis, adquirimos suma facilidad para seguir las
conexiones de los fenómenos de la óptica , y logramos impri
mirla en la memoria. Esta ventaja no depende inmediata
mente de la verdad dola hipótesis particular que empleamos
.para este objeto, pues en el ejemplo anterior es evidente que
no pueden ambas ser verdaderas, y con todo ambas sirven
á dicho objeto. Sin embargo, es obvio que la utilidad de
una hipótesis estará en razon al grado de exactitud én que
concuerde con los fenómenos. De esta adopcion no puede re
sultar- ningun inconveniente, con tal que tengamos presente
que muchos raciocinios están fundados sobre una mera hi
pótesis, y que estemos prontos á abandonarla luego que en
contremos hechos decididamente inconsistentes con ella. La
hipótesis que se sugiere de sí misma para la esplicacion de los
fenómenos eléctricos , es la de subsistir un fluido muy sutil y
sumamente elástico que penetra la tierra y todos los demás
cuerpos materiales, aunque privado por sí de toda gravedad
sensible. Debemos suponer que este fluido puede moverse
con varios grados de facilidad á través de los poros 6 sustan
cias de diferentes especies de materia.. En algunas, como en
las que llamamos conductoras 6 no eléctricas, tales como
los metales , se mueve sin ninguna obstruccion sensible ; al
paso que en otras como por ejemplo, en el vidrio, la resi
na , y generalmente hablando, en todos los cuerpos llama
dos eléctricos, ó no conductores, se mueve ,con suma dificul
tad. Además , indicando los fenómenos la existencia de dos
especies distintas de agentes , podernos tambien suponer que
hay dos especies de fluido eléctrico, que denominaremos por
ahora electricidad vítrea y resinosa. Cada una de ellas debe
poseer , cuando está separada , las mismas propiedades ge
nerales que ya hemos indicado ; mas cuando obran recípro
camente, debe haber una contrariedad completa en sus natu
ralezas, las que combinadas , se equilibran exactamente en
su áccion sobre los .cuerpos inmediatos, ó sobre las partí
culas de fluido eléctrico contenidas en las mismas. Y en este
estado de union, en el cual se neutralizan perfectamente una
k otra, existen en los cuerpos, de los cuales puede decirse
que están en su estado natural con respecto á su electrici
dad. Así pues, puede resolverse el problema en el cual se
exige concebir un agente análogo bajo muchos respectos á
otros ya conocidos, y sefialarle las propiedades que en sus
resultados corresponden á los fenómenos ya observados. Para
aplicar esta última regla debemos seguir todas las consecuen
cias que dimanan de las suposiciones que hemos sentado, y
compararlas exactamente con los hechos que pos presenta la
naturaleza y que resultan del esperimento. Estos hechos,
segun ya dijimos , se reducen á los de escitacion , atraecion,
repuision , distribucion , induccion y trasmision.
Escitacion.— por varias causas, una de las cuales es el
rozamiento de las superficies , cesa el estado de union en que
naturalmente existen en los cuerpos las dos electricidades :
sus poderes latentes son escitados por su separacion la elec
tricidad vítrea es impelida .en una direccion , al paso que la.
resinosa es trasferida al lado opuesto , y cada una de ellas'
puede ahora manifestar su energía peculiar. Cuando se acu
mula en cualquier cuerpo ó parte de él , cada uno .de los
fluidos obra en proporcion á. la cantidad relativa , esto es, á
la cantidad que eseede á la que se halla aun retenida en esta
do de inactividad por su t'Ilion con la electricidad dela es
pecie opuesta. Así pues ,' cuando se frota el vidrio con una
amalgama metálica , solo se descompone una porción de la
electricidad de ambas superficies ; la electricidad vítrea re
sultante de esta composicion adhiere al vidrio , y la resinosa
á la amalgama : lo que queda sin descomposieion en cada Una
de las superficies , sigue en absoluta inercia y no tiene otra
influencia en los fenómenos que la de estar pronto , si conti
núa la accion de descomposicion , á suplir de ambos fluidos
á los cuerpos inmediatos.
Distribucion.— Siendo sumamente elástico cada .uno de
estos fluidos , sus partículas se repelen unas á otras con vio
lencia , que aumenta en razon á su menor distancia , obran
do esta fuerza á cualquier distancia sin que lo impida la
interposicion de otros cuerpos,de cualquiera especie que sean,
con tal que no se encuentren en un estado eléctrico activo.
De la observacion y euidadoskanalísis de los fenómenos se
ha deducido que la ley exacta de esta fuerza es la misma que
la de gravitacion , esto es , que su intensidad,está en razon
inversa al cuadrado de la distancia. El modo como se distri
buye entre sus diferentes partes la .electricidad comunicada
kun cuerpo conductor ó á un sistema de conductores, está
en exacta conformidad con los resultados de esta ley, segun
se deduce por investigacion matemática : sin embargo., re
servamos para otro capítulo el exámen de este asunto.. Al
paso que las partículas de cada uno de los fluidos repelen á
las de su misma especie, ejercen una atraccion igualmente
eficaz sobre las partículas de otra especie de fluido eléctrico.
Esta atraccion aumenta tamblen en razon de la disminucion
de la distancia ; y en cuanto á suintensidad, sigue la misma
ley, esto es , en razon inversa al cuadrado de la distancia.
Esta fuerza no, se halla tampoco afectada por la presencia de
ningun cuerpo interpuesto.
Trasmision. —Teniendo ambas electricidades esta podero
sa atraccion mútila, manarian constantemente la una hacia
la otra y se unirian , á no ser por los obstáculos que se opo
nen á su movimiento por la inconductibilidad de los cuerpos
eléctricos. Vencidos estos obstáculos y abierta la comunicado'
para' el paso • de las electricidades , se precipitan para unirse
con suma fuerza y velocidad , produciendo en su tránsito y
confluencia varios efectos notables. Despues de esta union
parece que su poder se halla repentinamente aniquilado, ó
mas propiamente hablando., queda amortiguado hasta que
se vuelve á escitar por la nueva separacion de los fluidos. .,
Atraceion y repulsion.— La repulsion , que še observa
entré los cuerpos aislados y cargados de cualquiera especie
de electricidad con otros cuerpos cargados del mismo modo,
dimana del poder repulsivo que ejercen las partículas de esta
,fluido con las de su propia especie. Supongamos que se sus
penda en el aire un cuerpo cargada de electricidad ó rodeado
de un medio no conductor que le permita moverse libre
mente. Mientras este cuerpo permanezca solo, la presion
esterior ejercida por el fluido eléctrico contra el medio ais
lante que lo confina , segun las leyes de la hidrostática, seria
, igual en todos sentidos; y así es que equilibrado por porcio
nes iguales y opuestas, no tendrá el cuerpo ninguna ten
dencia á moverse. Mas si se le acerca otro de circunstancias
iguales , la aecion repulsiva entre las alectricidades SeIDC.-
jantes contenidas en estos cuerpos disminuirá las porciones
esteriores de cada uno de los fluidos piltra los lados•
Y1 289 tc
los cuerpos , tales corno b c ( fig. S.) que están adyacen tes
uno á otro ; y al mis
mo tiempo aumentará
la presion hácia fuera
esterior sobre los la
Fig. 8.
dos opuestos o mas dis.
tintes a d. Estas dos causas conspiran á d3struir el equilibrio,
y cada cuerpo es impelido en la direccion de la fuerza pre
ponderante , esto es , en la direccion que procede del otro
cuerpo , verificándose el electo que llamamos repulsion. Es
evidente que esta misma esplie,acion es aplicable á las dos es
pecies de electricidad , y que bajo este respecto sus propieda
des son' exactamente semejantes. Si por otra parte se presenta
un cuerpo cargado de electricidad vítrea á otro que lo esté
con la resinosa , la atraccion de estos dos fluidos disminuirá
la presion al esterior sobre los lados distantes de los cuerpos,
aumentándola en los lados adyacentes: por consiguiente, es
tos cuerpos se atraen mútuamente y sus movimientos indican
la atraccion. Así es que en todos casos los movimientos de
los cuerpos representan las fuerzas mismas que afectan á las
partículas de las electricidades desarrolladas que contienen.
Induccion.— La ley de induccion es una consecuencia di
recta de la hipótesis que estarnos considerando. Siempre y
cuando exista en estado activo una de las electricidades,
debe repeler á las partículas de la misma electricidad de todos
los cuerpos circundantes y atraer á las de la especie opuesta,
ó hablando en otros términos, tiende á descomponer sus
electricidades unidas, acumulando la de la especie opuesta
hacia el lado mas inmediato, é impeliendo la de la misma es
pecie hacia el lado distante. El cuerpo así afectado ya no sub
siste neutro, á pesar de contener en totalidad sus cantidades
naturales de ambas electricidades ; y de resultas de la distri
bucion parcial, sus diferentes partes presentarán fenómenos
eléctricos. Debemos posponer para otro capítulo la ulterior
•nvestigacion de esta ramificacion de la ciencia ; pues nuestro
presente objeto solo se reduce á indicar de un modo general
la coincidencia de los hechos fundamentales con la teoría
propuesta.
Hasta ahora hemos procedido bajo la hipótesis de haber
dos fluidos eléctricos distintos que tienen ciertas propiedades
comunes , aunque cada uno de ellos es caracterizado por
cierta modificacion de estas propiedades. Sin embargo, tam
bien se pueden esplicar todos los fenómenos con la misma
exactitud bajo la suposicion de resultar de la accion de un
solo fluido eléctrico. Esta siinplificacion de la teoría puede
considerarse corno descubrimiento del inmortal Franklin ,
pesar de haber ocurrido al mismo tiempo á Watson ; pues.
Franklin fué el primero que indicó el modo cómo podría
aplicarse felizmente para esplicar los mas de los fenómenos
notables de la ciencia. Algunos puntos de su teoría , tales
como los propuso al principio , eran imperfectos ; y despues
de un examen riguroso se hallaron inconsistentes con algu
nos hechos establecidos. A Epino y á Cavendisch debemos
la rectificacion de estos errores ; y la teoría de Franklin de
este modo corregida , por mas alteraciones que nos obliguen
á hacer los progresos de los descubrimientos venideros , sub
, sistirá siempre como uno de los mas bellos modelos de esta
especie de raciocinio que jamás ha producido la filosofía. De
esta hipótesis presentaremos ahora un breve diseno, é indi
caremos el modo cómo esplica los fenómenos. Suponemos
pues en primer lugar que en todos los cuerpos existe un flui
do sutil , que denominaremos fluido eléctrico ; que sus par
tículas se repelen unas á otras con una fuerza que varía en
razon inversa del cuadrado de la distancia , que. atraen á las
partículas de toda otra materia, ó á algun ingrediente es
Tolo 1.
6,
pecífico de aquella , con una fuerza que sigue la misma ley
de la razon inversa del cuadrado de la distancia ; que este
fluido está disperso á través de los poros de los cuerpos , y
que por alguna peculiaridad desconocida , puede moverse á
través de ellos con varios grados de facilidad , segun son
conductores ó no conductores. Se dice que los cuerpos se
hallan en sil estado natural con respecto á la electricidad ,
cuando la repulsion del fluido que contienen con respecto á
una partícula de fluido distante, es exactamente equilibrada
por la atraccion de la materia del cuerpo con relacion á la
misma partícula. En este estado pueden considerarse corno
saturadas de fluido eléctrico. Cuando contienen una cantidad
de fluido mayor que esta, se dice que están positivamente
electrizados, ó que tienen electricidad positiva. Cuando por
otra parte hay una cantidad menor que la requerida por la
saturacion , se dice del cuerpo que está negativamente clec- •
trizado , ó que tiene electricidad negativa. En el primer ca
so el fluido es el que redunda ó escede ; y en el último , debe
considerarse corno principio redundante la materia que no
está saturada. El estado de electricidad positiva consiste pues
en una redundancia de fluido ó materia saturada en esceso ;
y el de electricidad negativa en una falta de fluido ó materia
poco saturada , ó lo que es equivalente, redundancia de
materia. En lenguaje matemático podemos espresar la pri
mera condicion por el signo mas , y la segunda por el signo
menos. Al considerar las mutuas acciones de los cuerpos , no
debernos tomar en consideracion las porciones en que la ma
teria y el fluido se saturan mútuamente entre sí , por neutra
lizarse completamente sus acciones, como ya vimos ; y solo
debemos atender á las del fluido y materia redundantes:
Cuando un cuerpo contiene mayor cantidad de fluido eléc
trico que la que naturalmente le corresponde, por medio de
la tendencia repuhiva de sus partículas se desprenderá el es
ceso si se le permite la salida hasta que el cuerpo se halle
reducido á su estado neutro. Cuando se halle poco saturado,
la materia redundante atraerá el fluido de todas las direccio
nes de donde pueda recibirlo , hasta que vuelva á su estado
neutro. Esta afluencia y efluencia se impide ya sea circun
dando al cuerpo de sustancias por cuyos poros no puede pa
sar el fluido, ó cuando el mismo cuerpo es de la misma na
turaleza. La mútua retirada de los cuerpos electrizados
positivamente, es una consecuencia directa de la repulsíon de
los fluidos redundantes contenidos en cada uno de ellos ; pues
.estando adheridos á la materia por su atraccion con ella, la
impelen en la direccion de su propia repulsion. Del mismo
modo la mútua aproximacion de dos cuerpos de estados eléc
tricos opuestos, es el efecto inmediato de la atraccion del
fluido redundante en el uno para la materia redundante del
otro; y vice-versa , por ser mutua esta atraccion.
Es verdad que ocurre una dificultad cuando queremos
aplicar una teoría en el caso de dos cuerpos cuya electrici
dad sea en ambos negativa, esto es , en los cuales existan
ciertas cantidades de materia no saturada de fluido eléctrico.
Es evidente que la teoría, segun se ha esplicado hasta ahora;
no indica accion alguna como resultado de este caso parti
cular. Todas las porciones de la materia de cada cuerpo que
aun están saturadas en union con el fluido que las satura no
pueden tener efecto alguno, como ya hemos visto, de atrae
cion ni repulsion. El único elemento activo es la materia no
saturada ; mas la hipótesis no senala ninguna accion de esta
materia sobre otra distante. Sin embargo, sabemos por es
periencia que los cuerpos bajo estas circunstancias se repelen
mútuamente. A fin pues de hacer la hipótesis conforme al
hecho, es preciso que anadamos á ella otra condicion , y es
á saber : que las partículas de materia simple, esto es, de
37
290 1(
materia no combinada con el fluido eléctrico , ejercen una
accion repulsiva entre sí. Es singular que un talento tan
perspicaz como el de Franklin no discerniese este defecto de su
teoría, 6 no percibiese que esta condicion ulterior era abso
lutamente necesaria para la esplicacion de los fenómenos. Sin
ella no podríamos esplicar la falta de accion entre dos cuer
pos neutros ; porque siendo equilibrada la repulsion de los
fluidos de ambos cuerpos por la atraccion del fluido del uno
hacia la materia del otro , la atraccion remanente del fluido
del segundo cuerpo por la materia del primero no seria com
pensada por repulsion alguna , y las fuerzas no estarlan en
equilibrio , como vemos que efectivamente lo están.
La ley de induccion eléctrica , es una consecuencia inme
diata de la teoría de Franklin. Cuando un cuerpo cargado de
electricidad se presenta á otro neutro , el fluido redundante
del primero ejerce una accion repulsiva sobre el fluido del
segundo cuerpo ; y si este es conductor, impele cierta porcion
de aquel fluido al estremo distante de este cuerpo, el cual
queda electrizado positivamente en aquel punto, al paso que
su estrena() mas cercano abandonado por,el mismo fluido es:.
tá por consiguiente en estado de electricidad negativa. Si el
primer cuerpo se hubiese electrizado negativamente, su ma
teria no saturada hubiera ejercido una fuerza atractiva sobre
el fluido del segundo cuerpo y lo hubiera atraido hácia sí,
produciendo una acumulacion ó redundancia de fluido en el
estremo adyacente, y una falta correspondiente en el estremo
distante, esto es , el primero se hubiera hecho positivo y el
segundo negativo. Lo que es exactamente conforme con la
observacion. Los fenómenos de trasmision pueden fácilmente
aplicarse á esta hipótesis; pues dimanan de la destruccion del
equilibrio de las fuerzas que confinaban al fluido á una si
tuacion particular ó modo de distribucion.
No hay efectivamente hecho alguno esplicable por la hi
pótesis de doble fluido que no pueda esplicarse con igual fa
cilidad por la de uno solo con la condicion ya indicada. La
esplicacion de la primera se puede fácilmente convertir en una
esplicacion para la segunda, sustituyendo las espresiones de
electricidad positiva y negativa por las de vítrea y resinosa,
y considerando la accion de las últimas como originada de
la influencia de la materia redundante ó no saturada, á la
cual en la hipótesis de Franklin se atribuye una operacion
semejante á la de la electricidad resinosa de la hipótesis de
Du-Fay. Es preciso confesar que la hipótesis de .un solo fluido
tiene la ventaja de ser mas sencilla, mas por otra parte pre.
senta la objecion de envolver una condicion que á primera
vista parece inconsistente con nuestras nociones de las leyes
primarias de la materia, y mas especialmente con. las cle la
gravitacion, es á saber, la que implica la mútila repulsion
de sus partículas cuando privadas de electricidad. Si las con
sideramos como meras hipótesis calculadas para facilitarnos
la comprension de los fenómenos y sus conexiones, es muy
indiferente el que empleemos la una ó la otra , pues cualquie
ra sirve para nuestro objeto. En las esplicaciones que vamos
á dar, adheriremos generalmente al lenguaje de la teoría
Eran kliniana , por ser el mas sencillo y conveniente , y por
que en todos casos con la sola inversion de los términos po
dremos esplicar el mismo fenómeno segun la teoría de Du-Fay.
En cuanto á la cuestion de cuál de estas dos hipótesis se
aproxima mas al estado real de cosas, no estamos todavía
preparados para discutir los argumentos con cuyo medio pu
diéramos decidirlo. En su tiempo y lugar pues volveremos á
tomar este asunto.
Por ahora debemos tambien posponer el ulterior desar
rollo de estas teorías, y particularmente la ley de induccion;
pues para entrar en esta csplicacion es indispensable el co
nocimiento de muchos pormenores prácticos con respecto
á la acumulacion de la electricidad y su manejo cuando se aplican á varios objetos de investigacion esperimental.
Las partes esenciales de un instrumento para procurar grandes porciones de electricidad para los esperimentos , máquina eléctrica, como se denomina , son el cuerpo eléc
trico , el frotante el primer conductor, el aislador , y la má quina para poner en movimiento á la electricidad. El cuerpo
eléctrico con cuya escitacion debe desarrollarse la electricidad,
puede hacerse de varias materias. Al principio se emplearon
globos de azufre ; mas todo considerada , se ha hallado que
el vidrio pulimentado es la sustancia mas conveniente. La
forma que primitivamente le (lió ilauksbec , inventor de la
máquina eléctrica , fue la de un globo que hacia girar sobre
un eje vertical. Sin embargo , las formas mas convenientes
son la de un cilindro hueco ó la de un disco circular que gira
sobre un eje horizontal. Cuando nos servimos del globo ó
cilindro es conveniente cubrir su parte interior con una del
gada capa de la composicion resinosa siguiente: cuatro partes
de trementina de Venecia , una de resina , y una de cera co
mun. Ésta sustancia debe introducirse en el interior del globo
ó cilindro , y cuando el vidrio ha adquirido gradualmente un
grado uniforme de calor por medio de las sustancias licua
das , se deja derramar sobre la superficie interior , haciendo
girar el globo ó cilindro sobre su eje. Esta operacion es in
dispensable en las malas máquinas, pues las buenas no la
necesitan. Los primeros físicos que trataron de la electricidad
se valían de la mano para frotar , hasta que fueron introdu
cidos cojinetes por el .profesor Winkler de Leipsik. Estos se
hacen generalmente de cuero blando henchidos.de crin ó lana,
dé modo que sean tan duros como el asiento de una silla, y
que al mismo tiempo puedan ceder sin mucha presion para
acomodarse á la superficie del vidrio al cual se aplican.
La. construccion mas
sencilla y perfecta de las
máquinas cilíndricas es
la inventada por Nair
ne , representada en la
fig. 9. El cilindro de
cristal C tiene de ocho
á diez y seis pulgadas
de diámetro, y de uno
á dos pies de largo; es
tá sostenido con el ob
jeto de aislarlo por dos
Pies derechos de cristal
que están insertos y fi
jos en una base firme
de madera ; tiene la má
quina dos conductores
huecos métalicos P N,
Fig. 9,
de igual longitud que el
cilindro y paralelos á
él , colocados uno á cada lado sobre dos columnas aislantes de
cristal fijas en dos piezas separadas de madera que corren so
bre la base, pudiéndose apartar y acercar á diferentes distan.
cias del cilindro. A uno de estos conductores N se une el co
jinete por medio de un resorte encorvado, CO!) el objeto de
que oprima con igualdad al cilindro en todas las partes de su
revolucion. La presion del cojinete se regula además por me
dio de un tornillo que se adapta á la base de madera sobre
la cual está:fija la columna de cristal que sostiene al conductor.
Del filo superior del cojinete sale una faldilla F de seda fina
dada de aceite , y cosida en el cojinete á una cuarta parte de
pulgada de dicho filo superior ; esta se estiende sobre la su
X 291 1C
perficie superior del cilindro de cristal basta una pulgada de
distancia de una hilera de puntas metálicas salientes , como
los dientes de un rastrillo , de una varilla horizontal que es
tá fija al lado adyacente del conductor opuesto P. El movi
miento del cilindro debe ser siempre en direccion de la fal
dilla de seda , y puede, comunicarse por un solo mango 6 por
una rueda multiplicante II , corno se vé en la figura : la úl
tima produce mas electricidad en igual tiempo , mas el tra
bajo de girarla aumenta casi en la misma proporcion. Bajo
ciertos respectos es mas conveniente colocar el conductor , al
cual no está unido el frotador , formando ángulos rectos con'
el cilindro ; y este es el sistema que se adopta generalmente
en las máquinas eléctricas. El conductor P , al cual no•está
unido el cuerpo frotante , se llama generalmente primer con
ductor ó conductor positivo , por ser positiva la electricidad
de que se carga. Es un tubo cilíndrico terminado en sus es
tremos por semi-esferas : no se saca ninguna ventaja de que
esté construido de materiales sólidos , por adherir la electri
cidad tan solo á las superficies. Puede hacerse de delgadas
láminas de bronce , cobre , estano ó carton , cubiertas de ho
juela de oro ó de estano. Se debe tener mucho cuidado en
que su superficie esté libre de toda especie de asperezas; y
las perforaciones que se le hacen , que deben ser del calibre
de un canon de pluma , con el objeto de introducir alambres
y otros aparatos , deben tener sus filos perfectamente redon
deados y lisos. Para aislar mas' perfectamente al conductor
es conveniente aplicar en la columna de cristal que lo sostiene
un barniz de goma laca ó lacre.
El grado de escitacion que se produce en el cristal depen
de en gran parte de la sustancia que se emplea para frotarlo.
Singer observa que la seda seca es muy eficaz; pero que se
obtienen los mas poderosos efectos sirviéndonos de una amal
gama de estano , zinc y mercurio aplicada con grasa de cer
do á la superficie del cuerpo ó seda embebida de aceite. La
parte del cojinete que está en contacto con el cilindro de cris
tal debe estar banada con esta mezcla esparcida con igualdad
sobre su superficie , hasta que se encuentre el nivel del forro
formado por la costura que une la faldilla de seda á la super
ficie del cojinete : sobre esta costura no puede aplicarse la
amalgama, así como tampoco en la faldilla de seda : esta úl
tima debe limpiarse cuando se halle manchada por el movi
miento continuo de la máquina que haya depositado polvo
amalgama sobre su superficie. La misma atencion debe tener
se con la del cristal , la cual muchas veces se cubre de man
chas y líneas negras, especialmente cuando se ha aplicado
recientemente la amalgama. Es pues muy esencial el quitar
las luego que se forman , porque tienden á disminuir la po
tencia de la máquina. Tambien se mancha muy pronto la su
perficie del cojinete cubierta de la amalgama, por atraer
contínuaménte el polvo de los cuerpos circundantes el cristal
escitado , y este polvo es reunido por el cojinete al pasar el
cristal por él. Si se quita el polvo despues de cada esperi
mento separando el cojinete del condutor negativo y frotando
suavemente su superficie, así como la de la faldilla de seda,
con una tela seca, podremos conservar la máquina en buen
orden sin tener que renovar á menudo la amalgama ; y esta
renovacion es solo necesaria cuando la anteriormente aplica
da está irregularmente distribuida sobre el cojinete ó impreg
nada de polvo.
La amalgama recomendada por Singer se hace licuando
tina onza de estano y dos de zinc, las que deben mezclarse
mientras están en estado de fluidez con seis onzas de mercu
rio, agitando el todo en una copa de hierro ó de madera
gruesa hasta que se enfríe. Luego se reduce á polvo fino en
un almirez, y se mezcla con una suficiente cantidad de grasa
de cerdo para formar una pasta. Cuando la amalgama tiene
mayor cantidad de mercurio , su accion es variable y pasa
jera. La mejor composicion para unir el cilindro á sus apo
yos se hace mezclando cinco libras de resina, una de cera co
mun, una de ocre rojo , y dos cucharadas de estuco. El ocre •
y el estuco deben estar muy secos , y mezclarse alternativa
mente los demás ingre
dientes cuando se hallan
en estado de fusion. La
máquina de disco, fig.40,
fué inventada por In
genhouz; y ha sido desde
entonces mejorada por
Cuthbertson. Está má--
quina en su forma mas
perfecta consta de un dis
co circular' de cristal que
gira sobre un eje que pasa
por su centro formando
ángulos rectos , y es frotada por dos pares de cojinetes que
están fijados en las partes opuestas de la circunferencia por
medio de marcos elásticos de delgada Caoba , construidos de
modo que compriman al disco de cristal entre sí, con la fuer
za necesaria , con el ausilio de tornillos reguladores. Se fija
en el marco de la máquina nr, conductor de laton P sostenido
por un pié de cristal : los estremos opuestos del conductor
inmediatos á los estremos del diámetro del disco forman án
gulos rectos con la línea vertical .de los cojines Estos estre
rnOS del conductor están provistos de alambres puntiagudos
que sirven para reunir la electricidad de la superficie del
disco escitado. No se ha determinado enteramente cual de
estas dos máquinas proporciona mayor cantidad de electrici
dad en igualdad de superficie frotada : mas el cilindro es
menos costoso y menos espuesto á accidentes que el disco ,
y parece que á poca diferencia posee el mismo poder.
Por lo que ya hemos esplicado de las leyes generales de la
electricidad , se entenderá desde luego el modo cómo obran
estas máquinas. El rozamiento del cojinete contra el cilindro
de cristal, produce una trasmision de fluido eléctrico del pri.
mero al segundo, esto es : el cojinete se electriza negativa
mente y el cristal positivamente. El fluido que adhiere de
este modo al cristal es llevado al rededor por la revolucion
del cilindro, y su fuga es al principio impedida por la fal
dilla de seda que cubre á aquel hasta que llega á la proximi
dad inmediata de las puntas metálicas, las que estando co
locadas á corta distancia del cilindro, absorven casi toda la
electricidad al pasar cerca de ellos, trasmitiéndola al primer
conductor. De este modo se acumula la electricidad positiva
en dicho primer conductor, al paso que el que está unido con
el cojinete, estando privado de esta electricidad, la adquiere
negativa. Mas si estos dos conductores se aislan , pronto que
dará limitada esta accion ; porque cuando el cojinete y su
conductor se hallan hasta cierto grado exhaustos de su fluido,
no pueden ya suplir mayor cantidad al cristal por medio de
la misma fuerza de escitacion. Para que pueda verificarlo
debemos surtirlo , por decirlo así , esto es , restituirle una
cantidad igual á la que ha perdido. Este objeto se conseguirá
poniéndolo en comunicacion con un cuerpo conductor de
grandes dimensiones, ó lo que es todavía mas eficaz, ha
ciéndolo comunicar con la tierra, que es un manantial
inagotable de fluido eléctrico. A fin pues de dar al primer
conductor una corriente constante de electricidad , debemos
destruir el aislamiento del cojinete , colocando sobre el con
ductor, al cual está fijo , una cadena metálica ó alambre que
se estienda hasta el suelo. Si por otra parte deseamos obte
!IIII11111111111111
Fig. 40.
11111111111a11111111111l1111111U%
)1 292 1E
flor electricidad negativa por medio de la misma máquina ,
debemos mantener aislado el conductor negativo y hacer que
comunique el primer conductor con el suelo para permitir
que el fluido se desprenda de él luego que se acumule en el
cilindro. De este modo el fluido se irá sacando sin interrup
cion del conductor negativo, por no encontrar ahora impe
dimento alguno en su descarga en el lado opuesto de la má
quina. Se prueba que la cantidad de electricidad positiva
producida en un conductor , es exactamente igual.á la nega
tiva producida en el otro , con el hecho de que si se hacen
comunicar los dos por medio de un alambre , no se obtiene
ninguna senal de electricidad en ninguno de ellos al girar la
máquina. Mas , si el alambre carece de continuidad , estando
interrumpido por cortos intervalos , se observa en cada uno
de ellos una sucesion de chispas que indican el paso de la
corriente fluida de un lado á otro del aparato. Una persona
que esté colocada sobre un taburete que tenga los pies de vi
drio , se halla aislada ; y si en esta situacion toca al primer
conductor, ya sea con la mano ó por medio de una varilla
cadena metálica, puede considerarse como formando parte
del mismo sistema de conductores. Por consiguiente , al ac
tuar la máquina participará de su carga eléctrica como el
conductor , y se podrán sacar chispas de cualquiera parte de
su cuerpo por medio de un nudillo ó articulacion de otra
persona que comunique con el suelo.
- Habiendo obtenido por medio de la máquina eléctrica los
medios de aumentar cantidades considerables de electricidad,
podemos multiplicar y estender nuestras observaciones sobre
sus fenómenos y examinar con mas precision su correspon
dencia con los resultados de la teoría. Los efectos de las.
atracciones y repulsiones eléctricas pueden presentarse mas
distintamente y en mayor escala , que con los instrumentos
tan sencillos que empleábamos antes. Los esperimentos ante
riormente mencionados sobre la aproximacion y retirada al
ternativa de los cuerpos ligeros pueden repetirse con uno ú
otro conductor de la máquina cuando está cargada de electri
cidad ; y podemos observar con mayor exactitud las diferen
cias que ocurren en la rapidez con que se verifican los cam
bios de un estado eléctrico en otro , segun son los cuerpos
mas ó menos buenos conductores de la electricidad. Una bola
de médula 6 un fragmento de hoja de oro son inmediata y
fuertemente atraidos por el conductor electrizada, y apenas
han llegado á contacto con él, cuando son repelidos ; mas
son atraídos por los demás cuerpos inmediatos á los que co
munican su electricidad, y entonces vuelven á hallarse en
estado de ser influidos por el conductor y de nuevo atraídos;
y esta alternativa de efectos continuará mien
tras el conductor se halle cargado. Estos movi
mientos rápidos y alternados se perciben mejor
poniendo cuerpos pequenos entre dos plan -
chas metálicas colocadas la una sobre la otra,
á cierta distancia, segun se vé en la fig. 11 ,
haciendo que la superior comunique con el
primer conductor y la inferior con el suelo.
Si se colocan figuritas de papel entre las dos
planchas, presentarán una danza muy rápi
da, atrayendo y llevando la electricidad de la
plancha superior á la inferior, 6 vice-versa
si el conductor se halla en estado negativo.
Fig. 41. Esta alternacion de atracciones y repulsiones
que acompanan á la trasmision de la electricidad por medio
de conductores movibles , se ilustra tambien con los movi
mientos de una bola, fig. 12 , suspendida de una seda ó co
locada entre dos campanillas , una de las cuales se electriza y
Ja otra comunica con el suelo. El movimiento alternado de
la bola entre las dos campanillas producirá un repiqueteo
continuo. Este mismo arreglo se ha aplicado al objeto filosó
fico de anunciar las variaciones que ocurren en el estado
eléctrico de la atmósfera. La repul
sion mútua de los cuerpos semejan
temente electrizados dé origen á
muchos fenómenos divertidos. Los
filamentos de una pluma electrizada
se separan y divergen , y presentan
un fenómeno muy singular. Si una
figura que represente la cabeza hu
mana cubierta de pelo se coloca so
bre el conductor y se electriza , dicha cabeza manifestará la
pasion del terror, por erizársele el pelo poniéndose diver
gente. Un copo de lana bien cargado de electricidad se hin
chará muchísimo por motivo de la mútua repulsion de los fi
lamentos que lo componen; y si se le acerca una aguja con la
mano, atraerá esta toda la electricidad de la lana , la cual se
encogerá de repente y volverá á tomar sus primeras dimen
siones.
Ya hemos indicado los objetos de la fusion que hace con
ductores á algunos cuerpos que en su estado sólido toman la
propiedad contraria. Así sucede con el lacre ; y si se electri
za cuando licuado , sus partículas tenderán á separarse por
su repulsion mutua y á estenderse en filamentos. Fíjese un
pedazo de lacre al estretno de un alambre, enciéndase y
apáguese luego despues la llama; mientras está todavía fun
dida la superficie del lacre, preséntese á algunas pulgadas de
distancia al conductor electrizado, y se observará una por
Cion de filamentos finísimos que se desprenden inmediata
mente del lacre hácia el conductor, sobre el cual se conden
sarán en forma redicular parecidos á la lana. Si se fija el
alambre con el lacre en uno de los agujeros del conductor, y
se presenta al lacre á cierta distancia un pedazo de papel,
despues de haberse encendido aquel , haciendo obrar la má
quina se formará en el papel una malla de lacre. El mismo
efecto se producirá, aunque en menor grado, si se frota
vivamente el papel con un pedazo de estregadera india y
acercando bastante el lacre licuado al citado papel despues de
frotado. Si se calienta moderadamente el papel , el lacre ad
herirá á él y será una prueba permanente del resultado del
esperimento. Todavía son mas hermosos los fenómenos que
se producen con el alcanfor sujetándolo á un proceder se
mejante. Para conseguirlos, debe tenerse electrizada por
medio de la máquina una cuchara que contenga un pedazo
de alcanfor encendido, al mismo tiempo que comunica con
el conductor ; veremos desde luego que el alcanfor despedirá
varias ramificaciones semejantes á las de los vejetales. Bajo
el mismo principio se promueve el desprendimiento de un
fluido conductor electrizándolo, tal como el aguó, por una
estrecha abertura. Si se suspende del primer conductor una
pequena vasija llena de agua , y se coloca en la misma el
estremo de un sifon de cristal con un taladro capilar de tal
diámetro que apenas pueda pasar el agua al girar el cilindro
de la máquina, al trasmitir la electricidad á la vasija y á su
contenido , el agua manará inmediatamente : y si es muy
poderosa la carga eléctrica , veremos que la corriente descen
dente se separará en ramificaciones. Si se suspende del pri
mer conductor una 'esponja embebida de agua, esta caerá al
principio gradualmente; mas si se electriza fuertemente el
conductor, las gotas caerán con abundancia ; y si se hace
este esperimento en la oscuridad, tendrá la apariencia de una
lluvia luminosa.
Nos servimos de la propiedad repulsiva de los cuerpos
electrizados para construir un electrómetro , esto es, un ins
Fig. 12.
D-2 293 1(
trumento para medir la intensidad de la electri
cidad que contienen. El electrómetro de Henley,,
fig. 13, se compone de una varilla delgada de
madera muy ligera , y, que sirve de índice, ter
minando en una bolita de médula y suspendida
por la parte superior de un pié de madera, s, que
ajusta en un agujero de la superficie superior del
conductor. Se fija en el mismo pié un semicírculo
de marfil ó..cuadrante, q, cuyo centro coincide
con el eje de movimiento de la varilla con el ob
Fig. 13. jeto de medir el ángulo de desviacion de la per
pendicular producido por la repulsion de la bolita en la va
rilla movible. El número de grados que marca el índice
ofrece alguna evidencia de la cantidad de electricidad de que
• está cargado el aparato, aunque es obvio que este instru
mento no puede dar una medida exacta de su intensidad.
Uno de los instrumentos mas delicados para descubrir la
presencia de la electricidad es el inventado por Bennet , el
cual generalmente se denomina electrómetro de hoja de oro;
aunque, propiamente hablando , es únicamente un electrós
copo. Este consta, segun se ve en la fig. 44,
de dos tiras estrechas de hoja de oro,
suspendidas paralelas entre sí en un cilin
dro de cristal que las pone á cubierto de
las corrientes accidentales de aire, y uni
das al estremo de un pequeno tubo metá
lico que remata en su parte superior en una
superficie plana metálica, S, ó en una bo
la tambien metálica. Se fijan en la superfi
Fig. 4t. cie inferior del cilindro dos tiras de hoja de
estano, t t, en posiciones opuestas y en situacion vertical,
colocadas de modo que las hojas de oro se pongan en con
tacto con ellas cuando sea bastante poderosa su repulsion
mútua para hacerlas diverger hasta dicha estension. Estas ti
ras de hoja de estano llegan hasta la base del instrumento ,
comunicando de este modo con la tierra Una carga muy pe
sada de electricidad comunicada al estremo superior del tubo
es inmediatamente trasmitida á las hojas de oro , las cuales
de este modo se repelen una á otra ; mas si es tal la repul
sion que choquen con las hojas de estano, cesa desde luego
su aislamiento, por llevarse estas la electricidad ; y hallán
dose en estado neutro, cesan de repelerse entre si, y reu
niéndose , vuelven á tomar su primera posicion. El electró
metro mas perfecto para medir pequenísimas cantidades de
electricidad , es el aparato inventado por Coulom. b , al cual
ha' dado el nombre de balanza de torsion.
Su forma mas sencilla es la que representa
la fig. 15 , la cual consiste en una vasija ci
líndrica de cristal, cubierta en la parte su
perior por una. lámina circular de cristal
perforada en el centro. Por este agujero des
ciende una sola fibra del capullo del gusano
de seda hasta casi el fondo de la vasija ,
sosteniendo una aguja trasversal en su es
avc.) tremo inferior. Esta aguja se reduce á un
Fig. EL filamento de goma laca ó una seda ó paja
cubierta de lacre. Por un estrerno remata en una bolita de
médula, y por el otro en un disco de papel barnizado que
obra meramente como contrapeso de la bolita. El estrerno
superior de la fibra de seda se fija en un boton que tiene un
pequeno índice capaz de girar sobre una lámina circular di
vidida en grados. Uno de los costados de la vasija está per
forado para poder insertar una corta varilla horizontal con
una bolita metálica en cada uno de sus estremos , una de las
cuales se encuentra en la parte interna situada de modo que
la bolita de la aguja suspendida llegue á tener contacto con
ella en el curso de su revolucion. Haciendo girar el boton
índice, se puede poner la aguja en cualquiera posicion que
se desee con respecto á la. bolita. Se ha demostrado por es
perimentos que el ángulo de torsion de la fibra de seda á
poca distancia, está próximamente en razon directa de la
fuerza que obra para producir la torsion : por consiguiente ,
si se colocan las dos bolitas en contacto girando el boton y se
electrizan semejantemente, la distancia á que son repelidas
por el movimiento angular de la bolita suspendida ofrece la
medida de la fuerza repulsiva ejercida. Del mismo modo, la
distancia desde donde se hace mover la bolita suspendida ,
cuando atraida por la fija, teniendo ambas electricidades
opuestas, dá una medida exacta de las fuerzas electrizadas.
Por medio de este aparato pudo Coulomb , despues de una
serie de laboriosos esperimentos, probar satisfactoriamente la
exacta ley de variacion de las fuerzas atractivas y repulsivas
nacidas de la electricidad ya indicada con respecto á la dis
tancia.
Historia natural de los vegetales.
por 3. 0, Lainarcb.
1. — Botánica.— Del modo como trataron los antiguos lá Botánica.— Siglo XVI. Epoca de los
primeros fundamentos de la Botánica ; tiempo en que se empezó á distinguirla de la Medicina.— Si
glo XVII. Progresos de la Botánica hasta Tournefort.
Toda la superficie del globo, desde la cima de las mas
altas montanas hasta el fondo de los nos y. del Océano, está
cubierta de innumerable multitud de vejetales diversos que
constituyen su adorno mas variado y gracioso, formando de
la tierra entera un jardin inmenso, en medio del cual nos
hallamos situados. Las ventajas y socorros que ofrecen al
hombre los vejetales , ya sirviendo á las necesidades mas
esenciales de la vida, ya calmando la violencia de las enfer
medades que amenazan abreviar su curso, ya enriqueciendo
con sus tributos las artes mas útiles á la sociedad ; motivos
tan poderosos., digo, debieron llevarle ya desde el origen del
tiempo á conocer los infinitos vejetales que le rodean , y que
en cierto modo parece no existen mas que para su utilidad y
recreo: Así es que el estudio que de los mismos hizo, (lió na
cimiento á una frondosa rama de los conocimientos huma
nos, á una ciencia no menos agradable que útil, en una pa
labra, á la Botánica.
Así pues, se ha dado el nombre de Botánica á la bella é,
Descripció
| Puntuació | |
| Títol | Abeja, La. No. 1 (1 enero 1862), p. 279-318 |
| Descripció | Informació addicional del títol: revista científica y literaria ilustrada, principalmente extractada de los buenos escritores alemanes por una sociedad literaria |
| Títol addicional | Revista científica y literaria ilustrada, principalmente extractada de los buenos escritores alemanes por una sociedad literaria |
| Editor | Biblioteca de Catalunya |
| Data de publicació | 2008 |
| Data del document original | 1862 |
| Tipus de recurs | Text |
| Format | |
| Font | Publicació original: Barcelona : Librería de D. Juan Oliveres, [1862-1870], No. 1 (1 enero 1862)-No. 3 (1 enero 1964) |
| Llengua | spa |
| Relació | http://cataleg.bnc.cat/record=b1056597~S10*cat |
| Gestió de drets | Còpia permesa amb finalitat d'estudi o recerca, citant la font "Ateneu Barcelonès". Per a qualsevol altre ús cal demanar autorització |
| Resolució | 150 ppp |
| Compressió | JPEG, compressió baixa |
| Definició | 8 bits |
| Història de canvis | Imatge original TIFF, sense compressió, a 300ppp |
Descripció de la pàgina
| Títol | 08_No. 1 (1 enero 1862), p. 279-293 |
| Transcript | )2 279 w ocurrido perdió el color y se echó á llorar. Me arrojé á sus piés. — Perdonadme , le dije , porque no sabia lo que me hacia. Pero, partid pronto. Mirad los primeros rayos del dia... den tro de poco estarán aquí. El pobre marido estaba turbado. No sabia mas que llorar y abrazar á su muger. —?Pero no teneis, le dije, un sitio donde ocultar á vuestra esposa por algun tiempo ? Yo no puedo tardar mucho en su bir al trono, y mi primer acto de emperador será la abolicion de esta infame ley. —iEste nino está loco! esclamó lajóven con alegría. !Nadie amenaza nuestra existencia ! — !Oh, no, no! . no estoy loco... !No os formeis tales ilu siones !... Confieso que es muy estraordinario cuanto me su cede... Yo mismo no puedo esplicármelo ; pero es verdad lo que os digo... Ile hecho el mal, y quiero repararlo... Para eso he venido apresuradamente... !Partid, partid! En este momento se presentó un criado diciendo : —Se distingue, á los soldados de la milicia Tigre, manda. dos por el mandarin Chan-Yu. — ! Cierra las puertas , William ! — !Con que es verdad ! murmuró sir Stoddart. ?Pero, qué haremos? — ?No hay ningun buque próximo á darse á la vela? — Sí,•senor , contestó un esclavo. El Butterfly. está ya en franquía ; podria envir una lancha y dentro de dos horas se hallaria en salvo nuestra senora. • —Pero para eso seria menester prevenir al capitan. Por otro lado ?cómo hemos de aguardar dos horas? dijo sir Stod dart con la mayor afliccion. En aquel momento sonaron repetidos golpes á la puerta. Todos perdimos el color y guardamos — Entretenedlos un poco grité al portero , y no abrais hasta que os lo diga. Vamos, sir Stoddart , valor, abrazad á vuestra muger y confiadla á rni cuidado.Yo quiero, yo de bo salvarla; y el corazon Me dice que lo lograré. lndicadme una salida secta : líaré que llegue á manos del capitan del Butterfly tula carta manifestándole lo ocurrido. Un canonazo disparado abordo os anunckrá el buen éxito de nuestra em presa. — Yo no pudo acompanaros ; debo quedarme en la facto ría.. Tomad este punal... No pudo concluir su frase: la puerta de la calle cedia á los esfuerzos de los chinos , y se oian sus gritos de triunfo. Arranqué á Ana de los brazos de su marido, y tomándola por la mano, seguí á un criado fiel que nos precedia con una antorcha de resina, por un oscuro corredor. Ya era tiempo, pues los soldados invadían la factoría. El subterráneo por donde íbamos, venia á dar á la parte - del muelle, donde los pobres viven en los sam-paans , espe cie de poblacion 'flotante , en que las mugeres son bateleras y los hombres mozos de cordel. — ?Por qué no hemos de pedir á estas buenas gentes que nos den un ausilio en sus barcas ? dije á mistress Stoddart. — Los naturales de este pais son poco hospitalarios, me contestó. Probemos, sin embargo, pues mi marido ha sido siempre bueno para ellos. — Entonces, no hay por qué. desanimarse. El agradeci miento suplirá en ellos la falta de costumbre : entremos. Por fortuna nuestra dió la casualidad que la familia á quien nos dirigimos, habla recibido muchos beneficios de sir Steddart. Ocultónos la muger en su tienda, y nos afirmó que su marido, cuando volviese, nos recibida de la mejor vo luntad. Desde luego pensé que era el hombre que necesitaba para que llevase la carta al capitan del buque inglés, y me puse á escribirla en una hoja de mi cartera. Entretanto so plaba el viento , y el Butterfly podia dar á la vela de un ins tante á otro. La pobre muger estaba sentada en un rincen , orando, con la cabeza inclinada , y la mirada triste y taciturna. —Ya ves que estoy tranquila y resignada, me decia, cuan do me mostraba demasiado impaciente. — No , no me digais eso ; el que aguardamos vendrá de un momento á otro ; la sola idea de no poder salvaras me mata. Entonces me alargaba una Mano que yo regaba con lá grimas. —Ya está aquí , gritó la batelera entrando con su marido en el reducido recinto dondeestábamos ocultos. — Es menester que Ileveis esta carta al capitan del buque inglés que está en franquía , le dije. — ?Pero cómo he de abordar al Butterfly? me respondió el hombre : ?Cómo he de burlar la vigilancia del houpou? sus lanchas no dejarán al buque hasta que se dé á la vela. — Meted una piedra. dentro de esta carta, y- tiradla desde lejos sobre el puente del buque. Se trata de la vida de esta se nora, de mistress Stoddart. • — !De rnistress Stóddart! entonces venga la carta. Por ser virla arrostraré los mayores peligros. Venga , venga ; la dio sa del Perdon nos protege. El marinero partió , y nosotros permanecimos durante dos horas silenciosos y sin que nos atreviéramos á comunicarnos nuestros mútuos temores. Ya el Sol 'labia recorrido parte de su carrera , y se oia en la ciudad un gran rumor. Era que nos buscaban. Un ruido de remos nos advirtió que el barquero estaba de vuelta. A poco entró. — ?Qué tenemos ? le pregunté. — De desempenado mi comision , me dijo : Idos por el la do de la bahía de TU, y permaneced allí ocultos entre los pe nascos. Las embarcaciones chinas del gobierno ignoran lo que acontece en Canten; y el capitan del Butterfly vá á en viar una lancha con seis vigorosos remeros, con el pretesto de hacer agua. Estad seguros que ellos os librarán. Esta seguridad reanimó á mistress Stoddart; levantóse pa ra salir , pero yo la detuve. — He visto por las ventanas , dije , que hay una multitud inmensa reunida en el muelle , y que es imposible podais atravesar por medio de ella, sin ser reconocida con ese tra ge. Buenas gentes , continué dirigiéndome al matrimonio que nos !labia albergado, completad vuestra obra proporcionando un vestido á esta senora. Sir Stoddart os lo recompensará co mo mereeeis , y quizás d'entro de poco sabreis que un empe rador puede tambien tener memoria. Al punto la mujer 'ayudó á la joven inglesa á vestirse el trage que usa la miserable clase de esta parte de la población de Canton ; calzones y un capoton azul, y en la cabeza un gor ro adornado con cuentas de coral. Yo tarnbien me disfracé poniéndome una especie de saco y un sombrero de paja de forma cónica. De esta suerte salimos de nuestro retiro, y atra vesamos por medio de la multitud sin que nadie nos conociese. El barquero nos indicó el camino que debíamos seguir, y nos separamos de él abrazándolo. — Ahora., apretemos el raso. Ana, tomad mi brazo. --- He encontrado de nuevo mis fuerzas, me dijo ; si no hubiera sido por vos, á estas horas estaba perdida. —No digais eso; si no hubiera sido por mi causa, aun estaríais al lado de vuestro esposo. El camino estaba desierto : á poco eimos gritos y esclarna ciones que no nos causaron inquietud porque sonaban lejos. Al volver un recodo del camino, nuestra inquietud y la )5 280 .1( precipitacion con que andábamos llamó- la atencion de un chi no que pasaba á la sazon , y que fijó su vista en los pies de mi companera'. !.Ah ! su calzado no era el de los indígenas: sil delicado pié no habia sufrido ninguna mutilacion ; sus cuatro dedos no habian sido doblados bajo la planta del pie, y.su pulgar no formaba Ja punta que exige la moda china. — !Ellos son ! gritó el chino al reconocernos. Y dió á correr en otra direccion gritando y llamando á nues tros perseguidores.. — !Todo se ha perdido! dijo la pobre mujer pálida y tem blorosa.- — !No, no, corramos! Pero sus piernas se doblaban ; y tuve que tomarla en bra zos. Bien pronto oí el ruido de las armas, y vi que la milicia tigre nos seguia de cerca. Por otro lado veia la lancha ingle sa, y esto aumentaba mis fuerzas, no menos que el temor de caer en manos de un soldado que se había adelantado á los demás y á quien ya casi tenia encima. Ya habia entrado en el agua y me 'dirigia á la lancha que nb podia arrimarse mu cho á la orilla por no encallar, cuando me alcanzó el soldado, emprendiendo conmigo una lucha tenaz para quitarme mi preciosa carga : al mismo tiempo llamaba á sus camaradas que acuchan por todas partes. !Qué momento tan cruel !... el sol dado iba á quitarme á Ana , y yo no podia defenderla , ni te nia con qué... ! Oh, sí, sí ! el puiíal de sir Stoddart. Mi agresor cayó,a1 mar. Los marineros se apoderaron de Ana, y se alejaron haciendo ,volar la lancha sobre las olas. Ana vuelta en sí agitaba su pailuelo en sefial de despedida; yo le Contestaba con el mio. Justamente en el momento que subia á bordo del buque inglés, los soldados me arrastraron con violencia á la playa ; pero sus injurias no podían dis traerme, pues estaba prestando atento oido al lado. de la mar: al fin sonó un cafionazo. — ! Dad gracias á Dios, sir Stoddart , pues vuestra mujer se ha salvado ! esclamé. — Es verdad, pero el gran Tien sabrá castigarte como me reces, me dijo el mandarin Chan-Yu, que se hallaba á mi lado. !Ah ! amigos 'Tilos. ; no fué el gran 'fíen el que me castigó ,. sino el profesor que me mandó al calabozo por algunos dias á sonar en el celeste imperio y á espiar mi hora de snob. Exeerpta. El hombre es el esclavo mas perfecto de la costumbre, y mil casos de la rutina de su existencia son considerados como esencialmente importantes , cuando no son tales sino porque el hombre hace de ellos necesidades de rutina. E. NE. El espectáculo del mar causa siempre una impresion profunda ; es la imájen de este infinito que atrae continuamente el pensamiento y al cual vá á perderse sin cesar... La tierra es labrada por el hombre ; las montanas están cortadas por sus caminos ; las riberas se encier ran en canales para llevar sus producciones ; pero si las embarca ciones surcan por un momento las aguas, la ola vá á borrar desde luego esta ligera senal de servidumbre y la mar aparece de nuevo tal cual .era en los primeros dias de la creacion. MAD. DE STAEL. Existen hombres de buenas calidades, muy útiles á sus semejan tes ; pero poco provechosos para si mismos ; hombres que son como un reloj de sol pintado sobre la fachada de una casa que indica las horas á los vecinos, á los transeuntes , pero no al propietario. GOETRE. El pasado y el porvenir se encubren con tupido velo ; pero el uno lleva el velo de las viudas .y el otro el de las virjenes. J. P. RICHTER. En general las coincidencias son grandes piedras de escándalo en el camino de esos pobres pecadores mal educados que ignoran la primera palabra de la teoría de las probabilidades, teoría á la cual debe el saber humano sus conquistas mas preciosas y sus mas bellos descubrimientos. E. P8E. Arrojad una mirada sobre el destino humano Y vereis algunos mo mentos encantadores dejuventud y amor y largos anos, siempre des cendentes que conducen de pesar en pesar y de terror en terror , hasta ese estado sombrío y helado que se llama la muerte. El hombre tiene sobre todo necesidad de esperanza, y sin embargo, apenas llega á los veinte y cinco anos su vida no es mas que una série de dias cuya víspera vale todavía mas que el día siguiente : esfuérzase en conser varse en la pendiente y se ase á cada 'rama porque el impulso de sus pasos le conduzca menos pronto á la vejez y á la tumba. MAD. STAEL. La historia no es mas que una geografía de los tiempos y de los pueblos puesta en movimiento. HERDER. Polilla de la fortuna es la envidia ; pero de las dos suertes , mejor es ser envidiado que envidioso : este torpe vicio; aquello, riesgo honrado. NIERENIDERG. El dano que causan los malvados sin saberlo es muchas veces mas cruel que el que querian causar. Scum,nri. Si quereis castigar á una provincia enviadle un gobernador que sea filósofo. FEDERICO DE PRUSIA. No basta ser un Hornero es menester poder serlo4.1 GOETHE. El árbol de la ciencia no es el árbol de la vida. . La presuntuosa filosofía del siglo XVIII se parece á un licor ar diente que embriaga el entendimiento en vez dé escitarle y darle tono, y presenta el espectáculo de la razon del hombre luchando con la razon de Dios. El entendimiento humano ha querido disponer á su antojo de la inteligencia suprema : ; el entendimiento humano, débil y miserable juguete , del que la inteligencia suprema hace lo que quiere f... GOETHE. Los dolores pasados llegan á ser una especie de goce muy agra dable, puesto que en ellos saboreamos deliciosamente los placeres presentes , pasados y hasta futuros ; por tanto solo el dolor presente ó venidero puede realmente atormentarnos. LICHTENDSRG. El entusiasmo que inspira la gloria de las armas es el único que puede hacerse peligroso para la libertad. MAD. STAEL. Precaveos contra toda influencia política si quereis permanecer poeta. El destino peculiar del que vive con su irnaginacion , es ele varse con el águila, verlo todo desde su altura y mirar al sol. GOETI1E. No podria. concebirse de cuanto el hombre es capaz, si tiene una voluntad decidida y hasta qué punto se eleva Su liba si se conoce libre. 11IULLER. Por lo no firmado ycomo Editor responsable.—Juan Oliveres. BARCELONA.-1-MPRINTA. DI3 D. JUAN OLIVERES,CALLE DI3 ESCUDILLERS, N.° —1861. LA ABEJA. REVISTA CHAMO Y LITERARIA ILUSTRADA , PRINCIPALMENTE EXTRACTADA DE LOS BUENOS ESCRITORES ALEMANES. POR UNA SOCIEDAD LITERARIA. EL ALMA. Sus facultades y operaciones. por S. 2. ilusslrin. II. Del sentido general.— Presentimiento. —Suefio profético. —Sonambulismo.— Sonambulismo artificial. — Del entendimiento. —Sentido de la verdad.— Sentido de la belleza. — Sentido de la probidad.— Sentido religioso. Los sentidos esterno é interno están sujetos á condiciones de espacio y de tiempo : el sentido general es superior á estas. Por medio del sentido general el hombre es profeta: en lo presente vé lo futuro , en lo cercano lo remoto. Por medio de este sentido conoce de un modo inmediato é infalible lo que. es conveniente á la vida en la economía y en los mo mentos críticos ; en los peligros discierne lo mas conducente al fin. El hombre á la luz del mismo sentido, contempla có mo en un claro espejo lo que le está asignado como prove choso ó como nocivo, y es atraido hácia aquello ó desviado de esto. Por medio de este sentido el hombre es colocado muy cerca de la Divinidad, y se muestra en él una manera de contemplacion análoga á la que hay en Dios. Así como para la divina contemplacion ninguna lejanía hay ni porvenir , si no que todo se le aparece en una inmediata presencia , de la misma suerte para el sentido general lo futuro está como pre sente, lo remoto como cercano , y todo es contemplado en una inmediata presencia. Pero tampoco es por esto una especie mas elevada de SQ11- tid0 , que solo pertenezca á entes sobrenaturales. El sentido general es la inteligencia inmediata , que ya reina oscura rnente en las profundas esferas de la Naturaleza , aunque de un modo imposible de reconocer en les animales , y que solo en el hombre ha sido hecho sentido humano , esto es , ele vado á un grado mas alto de perfeccion. Por medio de este sentido el animal tiene su presentimiento del estado futuro, por él es advertido acerca de los preparativos para el próxi mo invierno , y guiado por él reconoce el remedio designado para las enfermedades ó injurias de su cuerpo ; distingue sus amigos y enemigos , etc. El sentido general en el hombre su ministra además el testimonio de que en la conciencia hay un principio semejante á la existencia bruta , ó que ea el al ma humana está la fuerza íntegra de la ciencia de la Natu raleza. Llámasele general no solo porque para él lo lejano .así como lo próximo , y lo futuro así como lo presente, está .todo reducido á una cosa ; sino tambien porque obra indis TOMO 1. tintamente para con los seres de la Naturaleza, y para con los del alma., siendo el sentido propio para la vida univer sal. Est vis et natura , gime olivo instinctu futura prce nuntiat. — Crc. Del sentido general no se desprende ningun sentido sobrenatural; es el sentido que ya está desplegado en los seres de la Naturaleza. El sentido general tambien se de muestra como sentido de la Naturaleza en que su influjo , está sujeto á su propia ley. Basta las mismas artes han de entrar en la esfera de comprension del sentido general, debiendo estar en una relacion natural con lo presente , y desarrollarse fuera de esto conforme á una ley de Naturaleza. Lo casual y libre está por lo mismo fuera del círculo de la inteligencia. El animal es oráculo de la Naturaleza, pero comprende en la estacion presente la venidera, únicamente con cierta anticipacion que está en una forzosa conexion que se desarrolla de ella conforme á una ley de Naturaleza. . Por esta referencia, se puede llamar al sentido general ra ciocinio intuitivo , pues reconoce inmediatamente con el sentido interno ó esterno en lo presente y lo futuro , lo que se presenta al raciocinio, mediante la comparacion y deduc cion de lo presente á lo futuro. El sentido general y el entendi miento, concuerdan entre sí por ser facultades inmediatas de la inteligencia. Así corno el entendimiento reconoce inmedia tamente lo que es bueno en un caso cualquiera, de la misma suerte el sentido general discierne lo conveniente en los crí ticos momentos ó peligros de la vida ; pero además ambos • están distinguidos por límites muy pronunciados. El enten dimiento tiene conciencia propia ; el sentido general nada sabe de sí. El entendimiento conoce y está cierto de que co noce. El sentido general conoce, pero sin saber que en este conocimiento él es quien conoce. De consiguiente, el conoci miento que se logra por medio del sentido general, viene á nuestro espíritu como por una potencia estrafia y es atribui do á un influjo sobrenatural , á la inspiraeion de un origen desconocido. El entendimiento se dirige á lo moral . y el sentido ge - 36 neral á lo físico. El entendimiento reconoce lo verdadero , lo bueno y lo bello ; en•,general lo. divino , lo moral ; el sentido general reconoce solamente lo físico ,. lo ,corn prensible por los sentidos , ó bien lo que tiene relacion con ellos. Reconociendo ambos en la vida del hombre lo condu cente , el entendimiento distingue lo conveniente con respec to á la vida moral , á las casas que están fuera del alcance de los sentidos; pero el sentido general solamente reconoce lo adecuado para el bienestar* físico. El entendimiento , no el sentido general, instruye de la belleza y de la armonía de lo bueno y de lo malo , y contempla lo justo. De bonis et mali.s SCRSUS non judicat , quid utile scit , quid inutile ig.- norat. — SENECA. La esfera de influencia del entendimiento es ilimitada en el imperio de lo moral , de modo que real mente el entendimiento es un sentido universal. El recinto de /influencia del sentido general queda estrechamente limitado. al dominio de lo físico , y se le puede llamar sentido egoísti co. Sin duda el sentido general es independiente de las con diciones de espacio y de tiempo ; comprende lo futuro como presente , aunque sean fenómenos, ó estados de la vida, etc.; pero deben ser tales , que tengan con el individuo ó tanabien con los anexos á él una estrecha conexion , naturalezas en lazadas. El animal reconoce instintivamente su enemigo, pe ro solamente el 'de su especie ,• no el de las restantes. Presentimientó. — El presentimiento es el acto de prever Por comprension ; pero la prevision es la conciencia de la necesaria realizacion de un acontecimiento futuro. El presen timiento.debe diferenciarse de lo que se llama prevision cla ra y confusa. La prevision clara se funda en deducciones; la confusa en asociacion de ideas, en la conciencia- de dos apa riciones frecuentemente Comprendidas á la vez, partiendo del principio que en el imperio de la Naturaleza, y en los fenómenos de ella. misma, domina cierta analogía, Subsis tencia y conformidad. La comprension en que se apoya el presentimiento, tiene la apariencia de una sensacion anticipa-- , da , pero sin serio en realidad ; porque la facultad que pre siente ó el sentido general , comprende los fenómenos de la 'vida no fuera de sí mismo, sino dentro ; reconoce en lo pre sente lo futuro, mas no por una deduccíon , sino de un mo do inmediato. El presentimiento además; exige una severa prueba á fin de que no sea equivocada la realidad con la apa riencia ; y á • esto se refiere la perspicacia. Hay verdadera mente sensaciones oscuras, en especial de la clase de tristes> que se anuncian como sensaciones anticipadas y justificadas por el resultado, dán la apariencia enganosa de un presenti miento. Pero si las sometemos al juicio de una crítica vigo rosa, pierden la apariencia de sensaciones anticipadas, y se presentan como sensaciones que tienen un fundamento en percepciones oscuras , ó en una disposicion melancólica del alma. No debe confundirse el prelentimiento con las visiones. Estas, como decia Eschenmayer,, son las figuras de caros amigos, deudos y padres , que antes de su muerte se pre sentan con lucidos atavíos' al alma, y nos empapan con su memoria. La visiones tienen su fundamento en la simpatía del espíritu. A la manera que el mundo corpóreo, tambien el espiritual forma dentro de sí un conjunto enlazado , pues el mundo espiritual no está esceptuado de la ley general del universo. Los espíritus están entre sí en comunicacion tanto mediata como inmediata , y hay una comunidad de espíritus invisible , que cuanto .mas íntima es, mas abrazados quedan estos con el vínculo .del amor ; y sin embargo, hay manifes taciones de. un espíritu á otro que son independientes de la inmediata presencia del cuerpo. Suenó profético — Los suenos proféticos en la esencia son la misma cosa que los presentimientos y las visiones, diferen ciándose entre sí ambas snertes de fenómenos solo en que aquellos tienen lugar mientras dormimos, y estas durante la vigilia. Ceras imaginibus multorum gules adumbrata ese. — VAL. -MAx. Los suenos proféticos convienen entre sí , pues los suenos son productos de la imagitiacion , y esta con provision de percepciones sensitivas ya esperimentadas, en gendra las formas de los SUCnOS conforme á la ley de asociar las ideas , y por consiguiente el mundo de los suenos en to do su contexto., no es mas que una reproduccion del mundo esterior dó los sentidos. Pero aquellos estados del alma .que se llaman suenos proféticos , son absolutamente inesplicables por la ley de asociar las ideas , y no deben mirarse como productos de la imaginacion ni colocarse en la categoría de los suenos. Si se clasifican entre estos , veremos. en aquellos cierta contradiccion , pues precisamente está el error en refe rirlos á semejante grupo de fenómenos mentales. El sueno profético, á la manera que el presentimiento , re, quiere tadbien la mas. sana crítica , para que la apariencia no pase por realidad. No faltan suenos que toman la aparien cia de proféticos sin sello' real y positivamente. Muchos de ellos llevan en sí la razon de su cumplimiento , y por tanto no pueden valer como presagios. En otros es visto lo futuro bajo la forma de un sueno , porque en el estado de vigilia se ha esperado aquello con verosimilitud , 6 bien con absoluta certeza. No pueden ser desmentidos, sin embargo, los suenos que son inesplicables absolutamente por la ley de la conee sion de las ideas, y únicamente pueden ser comprendidos por un sentido adivinatorio (sentido general) , 6 por un inmedia to arcano del espíritu. Tales son los suenos proféticos. Sonambulismo. — El sonambulismo reune en sí los fenó menos del sueno y de la vigilia : es natural ó artificiaLE1 só. nambulismo natural es el que se verifica habitualmente con espontaneidad , y sin ninguna intervencion del arte: Pasion lunar, sonambulismo senelogámico. — El sonam bulismo habitual es un estado de sueno ; pues los órganos mismos de los sentidos se hallan cerrados á las esteriores im presiones. Pelo tambien hay al mismo tiempo un. estado de vigilia ; pues á pesar del cerramiento de los órganos de los • sentidos, el sonámbulo recibe y comprende las impresiones de fuera, palpa, vé , oye, etc.•Mas ? cómo el sonámbulo pue de sentir eon los órganos 'de los sentidos cerrados? Estos fenó menos rayan en maravillas cuando se desciende á las clases • inferiores de animales, pues en ellas hay especies que poseen la sensibilidad, y hasta el mas fino tacto sin que se descubra en ellas la conformacion idónea de un órgano de sentido, ni siquiera de nervio. Por tanto la sensibilidad no debe ser in herente de un modo absoluto á los órganos individuales de los sentidos. Además de la facultad de eomprension , cuya influencia está enlazada con nervios. determinados del senti do, hay en el espíritu humano otra que es del todo independien te de los nervios del sentido. Hállase latente por todo lo or gánico., y tiwie su particular sensorio en el plexo solar del sistema nervioso del vientre. 'por eso el sonámbulo reconoce cuanto se le aplica á la boca del estómago., y en muchas per sonas. durantelas enfermedades de nervios ó despues de ellas, ' su cuerpo entero ha sido un órgano de sentir. Solo por es facultad de comprension se puede entender cómo el sonám bulo , cerrados los órganos de sus sentidos , es capaz sin em-• bargo de esperimentar impresiones. Si en el sueno se recibe una impresion retardada , ó de todo punto exaltada , por uno ú otro de los sentidos , pasa por el que duerme un hecho indudable, y á pesar de esta impresion admitida, los fenómenos del sonámbulo permane cen envueltos en la oscuridad. Es inesplieable lo que pasa u 283 K en estas impresiones , é incomprensible cómo pueden veri ficarse con la impresionabilidad de un sentido las impresio nesde otro , ni tampoco puede ser entendida la presencia de muchas percepciones de cosas que no pudieron llegar al alma por d camino (lel órgano de los sentidos. Nunca podria evi • tarse el peligró de una contradiccion, mientras se admitiera en d sueno de los sentidos una vigilia de los sentidos. El es tado de ufl. sonámbulo habitual es de sueno, estando supri7 mida toda conciencia y hallándose el sonámbulo enteramen te privado sin saber nada de si. mismo. Al despertar se so-. brecOje por un grande asombro , precisamente á causa del modo de hallarse á sí misma, puesto que antes no estaba en • sí. Pero tambien hay al mismo tiempo un estado de vigilia , , pues el sonámbulo demnestra aptitud á los movimientos que acreditan no gran valor , así como á los actos y funciones que están marcadas por un elevado juicio y sujetas á propor ciones y reglas. Dormientes agunt qux somniant. Crc. En el sonambulismo se descubre siempre accion y medita cion ,• pero sin que á ello, esté unida la reflexion. En esta falta de reflexion consiste la ausencia del miedo. Pero ?cómo el alma en el estado'de estinguida conciencia propia puede obrar tan juiciosamente ? !Qué juicio , qué simetría y órden se manifiestan en los animales constructores , quienes obran como los sonámbulos sin conciencia propia, y manifiestan •igual circunstancia de sueno en las facultades perceptivas ! La fuerza plástica del alma en el sonambulismo desempena un ejercicio tan feliz como si toda estuviera re.cojida en sí mis ma y exenta de toda distraccion. En esto mismo podemos igualmente reconocer por qué el sonámbulo al despertarse no recuerda aquello que efectuaba en el estado de sonambulis mo, pues durante él domina una cierta accion que ninguna .conexion tiene con la reflexion. El sonámbulo obra sin conj... templar Su accion en el espejo .de la conciencia ; y por eso al pasar de su estado de sonambulismo al de vigilia, no puede tampoco en el estado de conciencia formarse el mas leve re cuerdo de un 'estado en que ha carecido de esta. El so námbulo , ó desempena su funcion hasta el fin , ó durante ella vuelve otra vez en sí mediante el poder de un influjo esterior. El llamarle por su nombre es principalmente lo que con facilidad de nuevo le repone en la conciencia de sí mis mo. COMO la percepcion de su nombre vá justamente unida á la de sí mismo, cuando comprende aquella esta se despier ta en su alma. No se llame jaras por su nombre á un sonámbulo cuando se le vea empenado en algun intento pe. ligroso. Sonambulismo artificial. — El artificial es acarreado visi blemente por intervencion estrana. La operacion para esci tarlo consiste en la. frotacion en la palma y bordes de la mano ; para un grado mas alto se necesita pasar las manos por la frente y boca del est(imago , soplar, mirar fijamen te , etc. Sonambulismo neurogámico. Mesmerismo. Magnetismo anima/. Magnetizador. Magnetizado. Relacion.—La pri mera consecuencia del tratamiento magnético es una sonsa don de ligereza y bien estar, un placer particular y una calma de las sensaciones corporales desagradables, cuya sedacion llega en el alto grado al encanto y al sueno. Entonces co mienza la era de los fenómenos pasmosos en la vida-del alma humana. Los fenómenos del sueno y de la vigilia se suceden unos á otros, y del suelo de los nervios del sentido parece que se despierta la vida espiritual del alma. El sonámbulo durmiendo tiene conciencia del mundo eáterior : lee, escribe, corretea de un lado para otro sin despertarse, etc. : sonam bulismo sencillo, crisis perfecta. Hay de particular en la bo ca del estómago ,.qtre á esta region parecen haberse concen trado todos los sentidos. Además de N facultad de la corn prension , que se desempena por determinados nervios del sentido , hay tambien como ya sabemos , otra que tiene asiento en todo lo organizado , y su particular sensorio en el enrejado de nervios nudosos de la boca del estómago. Esta facultad de comprension se escila durante el sueno de los sentidos en virtud del tratamiento magnético , y pone el so námbulo en comunicacion inmediata con el mundo esterior. A esta claridad para lo esterior, únese otra rara claiidad en lo interior. El sonámbulo mira *como con ojos favoritos los órganos interiores de su cuerpo , senala el órgano. doliente, indica el remedio , dirige la marcha de la curacion y deter mina el tiempo de la convalescencia. Tal es el estado de cla ridad y de adivinación. El sonámbulo reconoce como con ojos favoritos los órga nos interiores de su cuerpo ; pues todo án cuerp.o.se ha hecho para él órgano de sentido. Determina el medio mas eficaz para su. curacion. Esto no viene precisamente por los esfuer zos del estudio , sino que tambien depende de un conocil miento fundado que obra y dirige instintivamente. Es el ac tivo y vivificante conocimiento que hay en la Naturaleza , v que ilumina , por ejemplo , al animal enfermo ó herido, haciéndole buscar y hallar en sus enfermedades las plantas designadas por curativas. Mas en el alma humana la Natura leza y el espíritu están confundidos en una sola cosa , y por tanto tambien en ella está la íntegra virtud de la ciencia y la eficacia de la Naturaleza. El sonámbulo dirige la marcha de la curacion. Así 'corno el sonámbulo , enteramente inesperto en la medicina, indica el remedio mas eficaz para su enrulen, tampoco es una maravilla que pueda dirigir la cura, puesto que en el sonámbulo la' sensacion comun se ha hecho facul tad de comprension , en virtud de la cual contempla' de un modo inmediato los órganos- interiores de su cuerpo. 'Hasta es comprensible en este caso cómo él sonámbulo puede prefijar el tiempo verosímil de su cura.- . En el mas alto ápice del sonambulismo, se declara. una pe - netracion suma. Los límites del 'tiempo y del espacio desapa recen entonces á los ojos del sonámbulo , vé en lo futuro y percibe lo distante. Si la conexion del sonámbulo con su magnetizador fuere tan íntima que su presencia lé agrade, y SU desvío le apesare, alcanza entonces el mas alto grado de intimidad. El sonámbulo vé dentro del alma del magnetiza dor tan perfectamente como en la suya propia ; parece estar acorde con las ideas de este y obrar. por su voluntad : son dos almas únicamente en la apariencia , pero en sí una 'sola cosa. El sonámbulo vé .en lo futuro y comprende lo lejano. Esto es esplicable por el sentido que á la vez comprende lo remoto en lo próximo, y lo futuro en lo presente. Este es el sentido que obra ya en los animales, y hace de ellos el ver dadero oráculo de la Naturaleza. Tampoco puede ser privada de él el alma humana, siendo esta el centro de lo viviente, donde la Naturaleza y el espíritu se confunden. IA;ts almas del magnetizado y magnetizador son dos en apariencia so lamente , pero en sí una sola cosa. Todo lo individual , fi pesar de la especialidad de su existencia, está necesariamente obligado á sacrificar mútuamente su individualidad, y ambos á coexistir en una sola cosa. Este esfuerzo predomina como una de las primeras leyes en el imperio de los seres de la Na turaleza, que son almas; y por tanto en el mundo humano ya existe en el amor el irresistible impulso de las almas al íntimo enlace. Esta coexistencia mental á que son inducidas las indi vidualidades en el imperio de las almas , evidénciase de un modoClaro en la simpatía, y solo en un grado mas alto es como pone en comunicacion proporcionalmente esta misma al .sonámbulo 'con su magnetizador. Al estado de percepcion >1 284 penetrante, acompana la condicion de la inspiraeion. Por toda la constitucion del sonámbulo se difunde la mas completa Felicidad y aquiescencia, y esto le dá el aspecto de un inspi rado: Tal es la inmediata consecuencia de la íntima conjun eion del sonámbulo con su magnetizador, el alma de los cua les por este enlace siéntese como perfeccionada, y vive en la felicidad de su complemento , cuya segura espresion es el as pecto iluminado. Una débil imágen de esta felicidad se nos presenta en el gran deleite que nace de la identiflcacion por amor entre dos individuos física y moralmente suplidos en tre sí. Las condiciones en que se fundan les fenómenos del mag netismo animal , son análogas á las que presiden á los fenó. menos del magnetismo mineral. El magnetizador y la persona que se magnetiza, deben estar en un mutuo contraste ; aquel ha de tener tma preponderancia de energía sobre este, debe hallarse 'perfectamente sano, y la persona que se magnetiza enferma ; el magnetizador debe interesar á esta para que adquiera el sonambulismo. El hombre es el .centro de la Na turaleza, y ella le enseha á reconocer su gloriosa resur reccion. Del entendimiento.—Por medio del entendimiento el alma tiene conciencia de lo eterno, de lo inmutable y.de lo indes tructible. La Naturaleza eterna inmutable é indestructible, es lo verdadero, lo bueno, lo bello, y lo que está en eterna é indivisible union cori ello, la verdad, la bondad y la be lleza, Dios, en una palabra, lo moral, lo divino. La con ciencia ó la nocion que el entendimiento adquiere de lo divi no, no depende de ningtm otro conocimiento por el cual haya sido primeramente desarrollado y dirigido es una con ciencia inmediata, una recepcion , una comprension , .que para ser diferenciada de la eomprension del sentido, toma el nombre de comprension del entendimiento : el entendimiento es el sentido destinado al mundo superior, ó la facultad de comprender lo moral, lo divino. La comprension de lo divino por el entendimiento, no se funda como la comprension del sentido, en un efecto inme diato del objeto. Este sale al encuentro del sentido, y desde luego por influjo inmediato, le dá de sí una noticia ó conoci. miento. No comprende así el entendimiento lo divino; com prende á Dios, y sabe de Él inmediatamente, sin que tampoco haya sobre él influencia de Aquel. En vez de una íntima com prension, verificase en este calo un descubrimiento del entendi miento en sí, una nocion del mismo en sí y por medio de sí. El conocimiento de lo divino no llega materialmente á entrar en el entendimiento, sino que ya está originariamente en el mis mo, y en la posesion de este conocimiento, se cifra la esencia y prerogativa del entendimiento. Las ideas de lo divino son puestas en el entendimiento, simultánea é inmediatamente con él, y la nocion del mismo acerca de lo divino en su fun damento no es otra cosa (lúe una conciencia de las ideas in natas á él. De consiguiente el entendimiento reconoce dentro de sí y por sí lo divino. Ninguna 110CiOn nueva sobre elto ad quirimos por medio del entendimiento , sino que la nocion, la idea en cuya posesion.nos hallamos originariamente , es en todos los . casos solamente convertida en una nocion del en tendimiento ó en conciencia. Platel] llamaba á toda nocion del entendimiento un recuerdo. Nihil aliad est discere , nisi recorciari.— Cte. El entendimiento reconoce lo divino dentro de sí y sobre sí, lo reconoce de una manera inmediata. Por tanto, si alguna cosa perteneciente á estas nociones viniera al pensamiento, como cuando la nocion del entendimiento se funda en la sen sacion , .lo divino seria reconocido por sensacion. Pero ya Platon advirtió ingeuiosamente que la sensacion es siempre consecuencia y no fundamento de un conocimiento prelimi nar. La sensacion moral , por ejemplo , es indudablemente consecuencia de lo bueno reconocido en una accion , y por tanto presupone conocimiento. Non, quia delectal, placet, sed quia placet, delectat. SEN. C01110 la nocion del enten dimiento es verificada de un modo inmediato , vá tambien marcada por la necesidad. La nocion de lo divino Precisamen. te se funda por medio delentendimiento en la conciencia de las ideas innatas á él ; y de consiguiente esta nocion no prócede de voluntariedad. del espíritu humano , no tiene absoluta mente participacion alguna con nociones semejantes, sino que una íntima necesidad domina, en virtud de la cual el enten dimiento queda ligado á su nocion. Judicio veritatis — En esta involuntariedad de la nocion, vá igualmente estan. pedo el sello de su verdad ; pues la inmensa muchedumbre de los errores proviene de los pensamientos voluntarios. Por esto mismo tampoco desconfla nadie de los pareceres y no ciones del entendimiento, siempre que ha mediado una com pleta conciencia ; pues en -tal caso no son obra voluntaria descubrimientos del espíritu humano , sino que se miran co mo sugestiones originarias de la divinidad. Las ideas de lo divino son como innatas al entendimiento , y exentas de toda voluntariedad, determinan con independencia aquellas nocio. nes. La nocion de lo divino por medio del entendimiento es un conocimiento, una comprension inmediata ; pero no se funda como la comprension del sentido en la afeccion produ cida por un objeto. La forma de lo divino no viene de fuera al espíritu humano , sino que ya nace originalmente con él: las ideas de lo divino están inmediatamente puestas dentro y juntamente con el entendimiento. No obstante, efectos eSte nores indican que sabemos acerca de estas nociones, y que tenemos conciencia de las mismas. Las ideas de lo divino al principio existen sin conciencia en el alma, quien las posee originalmente aunque sin saberlo: son una oculta yCnaa que está d6conocida en el seno de la tierra, y con el influjo es tenor prontamente debe salir á luz. La esperiencia es por tanto, segun ya exactamente advirtió Kant , sino el manan tial, el principio de todo conocimiento. La nocion del enten-, dimiento principia tambien con la esperiencia, aunque no nazca de ella. Necesitase influjo de fuera para que los tesoros del mundo moral escondidos en nuestro espíritu, ó las ideas de lo verdadero , de lo bueno y de lo bello , durmientes dentro de nosotros, sean aclaradas por la luz de la con ciencia. Principalmente lo análogo es lo mas susceptible de venir á conciencia. Las ideas de lo divino,, que al principio duermen sin conciencia en el alma, serán, pues, en nosotros traídas á conciencia, principalmente por aquellos fenómenos que ea sí llevan el carácter divinal. Ya Platon hizo la observacion de que en nosotros las ideas son encaminadas al estado de con ciencia, cuando contemplamos las formas opuestas de ellas fuera de nosotros. En consecuencia podemos penetramos de cuánta importancia es para la educacion de un hombre el si glo en que vive, y hasta la zona en que haya nacido, los in flujos á que está sujeto, y la sociedad en que se halla. Ver daderainente !afloren el Ovalen ya debe estar formada; pero el benéfico influjo de un sol benigno es indispensable para que el gérmen desenvuelva de sí la flor. La conciencia de las ideas divinales originariamente escon didas en nosotros, es dependiente de efectos esteriores. Pero con la conciencia dnestas ideas, no vá simultáneamente ligada la conciencia de la gran copia de otras contenidas en ellas, de modo que nosotros naturalmente por inspiracion propia y sin ausilio estreno , nos hallásemos en estado de dar acerca 285 11 de ellas una esplicacion clara y distinta. Nosotros esperimen tamos conciencia de estas ideas dentro de nosotros , pero sin tenerla de su contenido individual , y por consiguiente tene mos la conciencia que unos llaman sensacion , otros presen timiento y otros fé. El desenvolvimiento de la gran copia de nociones encerradas en dichas ideas , la conciencia de la di versidad de sus contenidos, exige una reflexion peculiar ó ins truccion ajena. Con razon, pues , Sócrates y Platon hicieron consistir la esencia de la disciplina en la estraccion y desen volvimiento de lo que ya originariamente está en el alma, aunque oscuro y por desarrollar ; á lo cual era tambien deL bida la escelente ensenanza de ambos. Por medio de la ciencia filosofía nada nuevo es introducido .en el espíritu humano, sino solamente es desenvuelto el gérmen de las nociones ori ginariamente depositadas en él , y presentadas al alma como una conciencia clara. Segun Piaban la filosofía entera se cifra únicamente en el desarrollo y aclaracion de las nociones con fusas inherentes á nosotros. 'Sentido de la verdad. — El entendimiento por su esencia es inmutable ó indivisible ; y así como lo verdadero , lo bue no y lo bello , son en sí una sola cosa , el entendimiento es tambien único. Decir que hay multiplicidad de entendimien tos y contrastarlos unos á otros, es cometer un absurdo. Pero el entendimiento toma denominaciones diferentes, y con respecto á lo verdadero en el acto de conocerlo se llama sen tido de la verdad. El sentido de la verdad se dirige á la cer tidumbre y al error, y reconoce lo verdadero 'aunque sin ideas , ni fundamentos prévios. Tiene en sí mismo el princi pio de su inteligencia y crítica ; de Modo que todos los arti ficios del sofista, no pueden comunicar en el puro y animado sentido de la verdad nada que sea en sí falso , sino que úni camente admite lo verdadero, aun cuando no se halle en esta do de afirmar con fundamentos su decision , ó erigir en prin cipio la verdad de aquella. Venias se ipsa defendit.—Cic. El sentido de la verdad reconoce lo verdadero en virtud de la idea de todo lo verdadero que le ha sido inculcado. Reconoce la verdad solo donde contempla las ideas de lo ver dadero inrwas á él bajo las formas particulares de una cien cia ó nocion ; 6 bien solamente cuando las ideas inherentes á el. mismo son puestas en el estado de conciencia ; pues el conocimiento de lo. verdadero vá siempre acompanado de la sensácion de una necesidad ineN hable. La fuerza de la idea de la verdad innata á este sentido, es la que le guia por el recinto del saber con tanta seguridad que infaliblemente le determina á afirmar 6 negar las nociones. El 'sentido de la verdad no es un sentido individual que haya sido dispen sado solo .á unos cuantos escogidos, sino que es un sentido comun , pues viene á ser el mismo entendimiento, el cual es una luz que ilumina á todos los hombres. Por tanto se deja entender cómo están acordes en ciertas verdades lo mismo el civilizado que el incivilizado , aunque ninguno contempla el alma del otro para leen en ella. La idea de lo verdadero está originariamente sin concien cia en el alma humana, ó el sentido de la verdad duerme al principio en el alma, y se despierta al cabo de tierripo in dudablemente'no sin previa escitacion. Las verdades creadas en el entendimiento , y espresadas con palabras , son princi palmente las que con eficacia escitan el sentido de la verdad. Sucede con él lo-mismo que al génio durmiente de las artes, el cual es mágicamente arrobado por la contemplacion del ingenio entusiasta, ó por la observacion de la idea de lo bello hecha sensible en los trabajos de este : entonces el génio de las artes despierta de su sueno para entrar en una vida gozosa y benéfica. Es característico de este sentido así como de los restantes , superiores é inferiores, mejorar mucho mas por el ejercicio que por la instruccion Y reglas. Lo que -propia mente se funda en una disposicion natural, lleva en sí mismo sol reglas y su instruccion , y no necesita recibirlas primero de fuera ; pero tambien ha de ser desde luego sacado de su sueno , y solamente por el ejercicio logra la destreza. Aninri se exercendo levantar.— Cic. El supremo tribunal en el im perio de la inteligencia es el sentido de la verdad. La demos tracion no puede salir de sí misma , y por tanto es una certeza inmediata accesible únicamente al sentido de la verdad , del cual en último resultado emana toda demostracion. Así tam bien sucede con el sentido de la verdad al cuya decision y pa recer definitivamente nos atenemos cuando no logramos las demostraciones , ó llegamos á los límites de toda prueba. Con su sentencia son eliminadas las discusiones y no se encuentra apelacion mas alta siendo una especie de deshonra contrade cir su fallo , lo cual atrae el vituperio de irracionalidad. El sentido de la verdad puede ser oprimido , y. entonces el espíritu humano se abate hasta el fanatismo ó la sofistería. El ejemplo del fanatismo y de la sofistería obra epidémicamente. Hubo un malhadado período , en. que tan pronto esta como aquel , hacian las veces de la ciencia , y dominaron las es - cuelas ; pero el simple sentido de .la verdad fué siempre el que elevó nuevamente la ciencia desde las simas del fanatismo y de la sofistería. El sentido de la verdad es la columna fun damental de la ciencia. Sentido de la belleza.— El sentido de la belleza decide acerca de la hermosura en la Naturaleza y en las artes, mi diendo los grados de aquella cualidad ; mas no por la .escala de nociones y principios estudiados y adquiridos, sino de una manera inmediata. Por tanto el sentido de la belleza desecha tiambien toda prueba, y ni por autoridad estrana , ni por de mostracion, consiente en admitir un juicio:, sino que pide el objeto para su contemplación á fin de reconocer observando la belleza del mismo. El sentido de la belleza tiene en sí mis mo el principio en cuya conformidad juzga de la hermosura; pero esto no consiste en una sensaeion : la sensacion estética es siempre consecuencia de lo bello reconocido. El sentido de la belleza se gobierna por la idea de lo bello á él innata, y como decia Pinten , contempla la hermosura material á la luz de lo inmaterial. Observando, reconoce lo bello en virtud de la idea de lo bello á él innata, la cual hace su juicio tan recto como involuntario. •La nocion de lo bello está ligada con la fruicion. Goce hay. en la nocion de lo bello, pero de una especie nobilísima y: espiritual. Por esto se ha dado tambien al sentido de la belle za el nombre de un sentido deleitoso , y se le llama gusto; pero este es el gusto >c.ral,cy.riv , que no puede ser confundido con el gusto del tiempo ó de la moda, ni con el gusto. nacio nal , los cuales están sujetos á mutabilidad , y dependen de circunstancias y proporciones esteriores , en tanto que aquel es superior á toda vicisitud y tiene su fundamento en la mis ma esencia del alma humana.. Ningun hombre puede ser des poseido del gusto, pues seria pretender desposeerlo del en - ten dimiento. El cielo, decia Winkelmann , ha dotado de gusto á todos los hombres. Con razon , pues, observaba Kant que pudiendo ser exigida á todo hombre la complacen cia por lo bello, las decisiones del .gusto debian ser general mente válidas. . Pero sin embargo no son generalmente valederas ; pues el gusto pertenece á aquellas raras flores que de tarde en tarde se desenvuelven en el seno del alma humana, y prosperan únicamente bajo una proteccion preferente. La escuela de la cultura del gusto es el ejercicio en el goce puro de las bellas obras de la Naturaleza y del arte. El gusto tiene con el arte una institucion y organizacion comunes. El arte nace de un DI 286 14€ talento penetrado de lo divino, rbl gusto encamina el talen to hacia lo divino. El gusto primeramente desgastalos vín culos de la naturaleza sensual y de la bruta , y enlaza al hombre por medio de cadenas dé flores con un mundo mas elevado. Cuanto Mas escitado sca.el gusto y cultivado en el alma. de un hombre , mas sustraido queda del deleite de los sentidos , y - halla su contento en la placentera contempla cion de las obras á que arrastra un espíritu 'mas realzado y divino. . • El gusto es el alma de las artes. Siempre que es disipado el verdadero sentido de la belleza , las artes se deprimen hasta lo comun é. inmoral ó degeneran en estravagancia. Tal fué el siglo de barbarie en las artes ; pero con los rayos esplen dorosos del naciente sentido de la belleza se desvanecen otra vez las formas nebulosas , y se restaura el génio de las artes. El poder de una educacien defectuosa , el dominio de las preo cupaciones , el espíritu sectario , un lujo desarreglado , el despotismo. opresor , etc., son las causas que ahogan en su "gérmen al sentido de la belleza ó le adormecen. Sentido de la probidad. —El supremo tribunal en el im perio de la honradez es el sentido moral ó :de la decencia. Conoce de lo bueno y dé lo malo, y decide acerca de lo justo y de lo injusto. Ratio arbitra est bonorum ac malorum. SEbi. . Pero no se confunda el sentido Moral con la sensacion mo ral. En aquel reside, peir decirlo así, lasupreniacía del poder ejecutivo ; versa sobre la moralidad de la accion 6 intencion ; pera la sensaeion se limita á la sentencia judicial y remunera con el aplauso, 'ó castiga con la desaprobacion. El sentido de la probidad es la ,facultad moral de juzgar, ó el mismo entendimiento decidiendo y ordenando en el ,imperio de la libertad. El sentido moral gobierna sin intervencion estra fia por leyes .propias, .enérgicas é innatas á él. En el imperio de la probidad el supremo poder judicial no está separado del legislativo. Por tanto puede hasta en el estado inculto, de-. cidir acerca del valor moral de una aecion .al momento en que le sea sometida á juicio. Esta ley:enérgica é innata es la idea de todo bien ; pero es obra de la actividad peculiar al hombre la esplicacion de esta idea, por la cual este supremo sentido es puesto en estado de dar cuenta y esplicacion acerca de sudictamen proferido. Este sentido reconoce inmediatamente, percibe lo bueno ó malo • de una accion mas porque la accion sea buena 6 mala, el hombre no podrá esplicárselo , aclarar con pruebas su deci sion , ni jüstificarla, hasta que haya desarrollado en si la idea de lo bueno , y traído á una clara conciencia la gran copia de las nociones contenidas en ella. El sentido moral es uno de los requisitos-mas indispensa bles á toda verdadera virtud. Antes de ejecutar lo bueno es preciso haberlo conocido, y el órgano de este conocimiento es el sentido moral. Efectivamente, cuando está sofocado el sentido moral , no hay dano ni infiaccion imaginable que el hombre no sea capaz de cometer, sobre todo en el mismo caso de superstieion religiosa, asistiéndole la mas plena cer tidumbre, y hasta con la condicion de cumplir su deber. Con respecto á nuestros propios designios y acciones el Sentido de la probidad se llama conciencia moral. Esta conciencia, dice Eschenmayer, nos ensena la verdad y lo justo ; esta concien cia dá certidumbre, y su nombre mismo espresa una nocion, seguramente la mas cierta de nuestras nociones. Por lo mis mo el entendimiento con todoá sus principios y la integra facultad de sus lógicas iraciones, nada puede contra el fallo de la conciencia. Segun Eschenmayer la conciencia está en el entendimiento y subordinada 6. la idea de la verdad y de lo justo. Por esto nada,en el hombre puede haber mas elevado que' el entendimiento. El supremo é • íntimo fallo de la con ciencia , sobre el cual , segun Eschenmayer , nada' puede el entendimiento con todoá sus principios y la entera fuerza dé sus lógicas inducciones , es el mismo entendimiento. La oPi nion de este autor • se funda en un trueque .del entendi miento y del raciocinio. Por medio de nuestra conciencia moral ninguna cosa bue na podemos reconocer sin sentirnos compulsados interio mente á efectuada. Las nociones' que >alcanzamos por Medio de la conciencia moral , no son por tanto ideas amortiguadas; sino muy animadas nociones, que tienden á volverse hechos, ó á realizarse en acciones. Los fallos de la conciencia preceden ó siguen á las acciones ; y de aquí la distincion entre Coil ciencia precedente y conciencia subsiguiente. En esta el sen tido de la honradez recibe en sí la sensacion .moral , estando en ella enlazadas como en un solo sogetó, los poderes judi cial y ejecutivo. La conciencia moral es buena ó mala. 'En la conciencia subsiguiente pónese muy de •manifiesto cuán libre é independiente de toda personalidad so halla la nocion del entendimiento , y además se prueba que no poseemos come un órgano al entendimiento, sino que este', como artífice, nos posee á nosotros mismol: El hombre malo está ante el tribunal de su propia conciencia como está delante del juez un reo acusado. La conciencia persigue al delincuente como un genio castigador , y •no• le concede ni reposo. En vano el hombre apela al raciocinio con sus artificios dialécticos como á un abogado en su defensa. La conciencia no se deja 'enganar ni corromper.' Pero aunque la conciencia no se deje alucinar por los so fismas, ni arrastrar por falsal apariencias, su voz puede ser sofocada, la conciencia puede ser aturdida. Esto se verifica á consecuencia del murmullo dé los placeres y goces sensuales. Pero las furias del infierno vienen en pos de la. conciencia cuando se despierta. Sentido religioso. — El sentido religioso es el que nos pro porciona conocimiento de laá sublimes regiones, y nos ins truye acerca de Dios. Pero el sentido religioso no recibe estos conocimientos por superiores infusiones ó ilu.minacion , sino que ya los contiene originariamente en sí. El único órgano adecuado á Dios en. sentido absoluto, es,' segun Schelling, una especie de conoci miento tambien absoluto, que no entra primitivamente en el alma por instruecion ó ensenanza, sino .que es su verdadera sustancia, ó lo eterno de ella. Ratio est nihil aliud, guam in corpus hm' anum pars dit,ini spiritus tnersa. — SEN. Por tanto la nocion de Dios es como el entendimiento tina propiedad universal, propiedad de todos los hombres, y re sido lo mismo en los salvajes que en los civilizados. Un horn..1 bre en quien bajo ninguna percepeion haya nacido el conoci miento de Dios, ó en quien haya fenecido, es propipMente un hombre nulo ; y á la manera que si por enfermedad hu biese perdido la conciencia sensitiva del mundo, puede ser. justisimatnente llamado un hombre mentecato. Así es que no se ha visto pueblo alguno para quien- Dios y la Religion, bajo tina forma cualquiera, hayan sido enteramente igno.- rados. Pero antes de ser traido á conciencia el conocimiento acer ca de Dios, debe ser escitado el sentido religioso; y asi lo de muestran. la recomendada contemplacion de• la Naturaleza y el estudio de la historia por su considerable importancirie in flujos ; pues siendo la Naturaleza y la historia fenómenos penetrados de Dios, pueden ventajosamente eseitar la idea del mismo, y ponerla en estado de conciencia en conformi-, dad á la lejítuna ley de la analogía. Pero como ya se- deja entender, ningun conocimiento de Dios hay en la Natura-. y5 287 jeza , ni en la historia ,.sino que estas no mas despiertan la idea de Dios trayéndola á conciencia , y su operacion es so lamente la escitacion de la idea , no la idea misma. Pero la espeCie de percepcion relativa a Dios la forma en que Dios es contemplado , varía en los diversos sujetos , lo cual se ve rifica por efecto de la diferente fuerza. plástica en el entendi miento humano , ó segun el grado á que está desarrollada la idea de Dios. En la idolatría dé los negros y en el sabeismo , apenas se descubre una débil huella que denote un presenti miento de la idea de Dios. De esta idea ya se espresa una clara conciencia en el politeismo de los griegos ; mas en el monoteísmo desde luego 'aparece con una claridad completa. El sentido religioso es el fundamento de la religion. El sentido religioso aunque primitivamente despertado por una escitacion de fuera, refiere todo lo finito -y material á lo in finito é inmaterial. En el universo entero no percibe mas que la voz de Dios. En el impulso de Dios vé el canal que riega, penetra y anima la Naturaleza entera ; y con el buril divino está escrito para el hombre el libro de la historia. Enla Na turaleza no puede dejar de contemplar la formadora mano de la omnipotencia y del bien , así corno en la historia es precisado á reconocer una providencia regente. Todo lo vé subordinado á un Dios que gobierna el mundo, quien alta mente se anuncia en la Naturaleza con un inviolable órden de cosas , y en la historia tambien con la direccion de los Menores sucesos encaminados á la mejora del hombre. Esta relacion de lo finito é infinito , este enlace de lo material é inmaterial , la submersion de la Naturaleza y de la historia en la raiz de lo divino , no es una estravagancia del sentido religioso , sino que estriba en la esencia del mismo, y es fun clon suya así como la contemplacion de la luz es de la pro pia suerte funcion de los ojos, y la percepcion de los tonos lo es del oido. Esta relacion es tan natural é inevitable para el sentido *religioso , como al cuerpo humano la posicion derecha. • La Religion por tanto no es una casual aparicion , ni tam poco invento del primer legislador para valerse de ella corno un medio de aterrar ; es un fenómeno forzoso cuyo funda mento no está fuera del hombre , sino en él mismo y verda deramente en su parte más noble, á que llamamos entendi miento. Pero el entendimiento no sube hasta Dios con la gula del mundo de los sentidos ; y quien ya no tenga en su espí ritu á Dios , no le buscará ni le hallará en la Naturaleza , ni en la historia. La idea de Dios ya está originariamente en el entendimiento, y su funcion es la relacion de lo finito á lo infinito. El sentid) religioso puede ser oprimido ; pero la de pravación del corazon es principalmente la que menoscaba el sentido religioso. Solamente los limpios de corazon se es tasiarán en Dios. Cuando este sentido es ofuscado ocupan el alma en ve i de lasideas vivificantes , las amortiguadas; la fria reflexion del raciocinio usurpa el lugar de la espiritual con templacion del entendimiento, y en la percepcion del mundo reina una necesidad empírica en vez de la absoluta. Tal es el malhadado período de la dominacion del raciocinio, segun el cual todo es forzoso de un modo meramente empírico. La causa y el efecto se encadenan , y por la misma consecuen cia todos los acontecimientos de la historia son .únicamente resultados necesarios.de ciertas causas concebibles , 'que tie nen tambien su fundamento en otras , estas en otras y así sucesivamente. Sin embargo corno la serie de estas causas no puede ser continuada hasta lo infinito , y por el camino de esta meditacion reflexiva no se llega tampoco á una causa postrera , que no sea igualmente un efecto de otra, al fin nos estrellamos contra un postrer eslabon sólido y asegurado por sí mismo, que sostiene toda la cadena. La infalibilidad empíri ca se demuestra por tanto como unaenmascarada casualidad, ' y entonces prevalece en la cumbre de la Naturaleza y de la historia la mera casualidad incomprensible para la misma reflexion. De consiguiente solo un insensato puede decir que no hay Dios. Eschenmayer refiere la fé al sentido religioso. La fé , que versa sobre el Conocimiento de Dios, segun aquel , nada de comun tiene con ninguna otra facultad ó funcion , ni procede de otra operacion del alma , sino que subsiste por sí misma, y es al alma una funcion tan innata corno el pensar, tener sensaciones y querer. De otra suerte no seria fácil *de com prender cómo podrá ser llamada la .fe una funcion subsisten-- te por sí , enteramente diversa de 'aquellas otras funciones, é innata al espíritu. La fé no está sornetid al saber ; dá certi dumbre , pero esta no necesita ser previamente comprobada por medio de las nociones , juicios é ilaciones , sino que ya lo está de -un modo inmediato : no deduce la fe, el entendi miento sí. PeroR, quién establecerá en el entendimiento la facultad de inferir? La deduccion és una funcion del racio cinio luego es manifiesto que aquí se verifica un. trueque del entendimiento con el raciocinio. La fé es superior á la cien cia. El saber no entra en el círculo ideal de aquella, Como tampoco en la admision de lo absoluto. Así es que habiendo fuera de las ideas una existencia incapaz de venir á nuestro conocimiento por la ciencia, debe ser aquella eterna y que dar poblemática cuando solo se escucha á la ciencia. La fé misma nos patentiza que ninguna ciencia nos puede imponer , en la existencia de lo divino. Pero en la misma seguridad con que el entendimiento se fia de sí Mismo, está demostrado tambien que su idea corres ponde á una existencia. El entendimiento fia en sí mismo firmemente por cuanto carece de todo pensamiento volunta rio, y mas bien esperimenta en todas sus nociones una co nexion con ellas á la manera que el sentido. Si algunos con trastes esenciales no correspondiesen á las ideas innatas con el entendimiento, serian estas unos espontáneos productos. fantásticos y el mismo entendimiento seria una imaginacion marcada por formas quiméricas, lo cual el entendimiento traido á conciencia jamás advierte ; ni sériamente ha ocurri - do á nadie sostener esto. Electricidad. 11.— Teorías de la electricidad. — Máquinas eléctricas. Efectos de la atraccion y repulsion eléctrica. Es imposible llegar á comprender los multiplicados hechos que tienen relacion con cualquiera de las ciencias físicas sin el ausilio de algunos principios que sirvan de guia ó nos espliquen el modo de considerarlos , y con cuyo medio po 288 §C damos representar sus conexiones al entendimiento combi nándolas en forma de sistema inteligible. Empezamos pues clasificando los diferentes agentes de la naturaleza y desig nándolos por nombres específicos , y luego procuramos con cebir estos agentes como poseidos de. ciertas facultades ó cualidades adaptadas á la produceion de los efectos observa dos. En el lumínico , por ejemplo, podemos concebir que los fenómenos resultan de la accion de partículas materiales que emanan en todas direcciones del cuerpo luminoso , obede ciendo á ciertas leyes ; ô bien podemos adoptar otra hipóte sis, á saber : que proceden de las undulaciones de un medio elástico que atraviesa el espacio. Si empleamos una ú otra de estas hipótesis, adquirimos suma facilidad para seguir las conexiones de los fenómenos de la óptica , y logramos impri mirla en la memoria. Esta ventaja no depende inmediata mente de la verdad dola hipótesis particular que empleamos .para este objeto, pues en el ejemplo anterior es evidente que no pueden ambas ser verdaderas, y con todo ambas sirven á dicho objeto. Sin embargo, es obvio que la utilidad de una hipótesis estará en razon al grado de exactitud én que concuerde con los fenómenos. De esta adopcion no puede re sultar- ningun inconveniente, con tal que tengamos presente que muchos raciocinios están fundados sobre una mera hi pótesis, y que estemos prontos á abandonarla luego que en contremos hechos decididamente inconsistentes con ella. La hipótesis que se sugiere de sí misma para la esplicacion de los fenómenos eléctricos , es la de subsistir un fluido muy sutil y sumamente elástico que penetra la tierra y todos los demás cuerpos materiales, aunque privado por sí de toda gravedad sensible. Debemos suponer que este fluido puede moverse con varios grados de facilidad á través de los poros 6 sustan cias de diferentes especies de materia.. En algunas, como en las que llamamos conductoras 6 no eléctricas, tales como los metales , se mueve sin ninguna obstruccion sensible ; al paso que en otras como por ejemplo, en el vidrio, la resi na , y generalmente hablando, en todos los cuerpos llama dos eléctricos, ó no conductores, se mueve ,con suma dificul tad. Además , indicando los fenómenos la existencia de dos especies distintas de agentes , podernos tambien suponer que hay dos especies de fluido eléctrico, que denominaremos por ahora electricidad vítrea y resinosa. Cada una de ellas debe poseer , cuando está separada , las mismas propiedades ge nerales que ya hemos indicado ; mas cuando obran recípro camente, debe haber una contrariedad completa en sus natu ralezas, las que combinadas , se equilibran exactamente en su áccion sobre los .cuerpos inmediatos, ó sobre las partí culas de fluido eléctrico contenidas en las mismas. Y en este estado de union, en el cual se neutralizan perfectamente una k otra, existen en los cuerpos, de los cuales puede decirse que están en su estado natural con respecto á su electrici dad. Así pues, puede resolverse el problema en el cual se exige concebir un agente análogo bajo muchos respectos á otros ya conocidos, y sefialarle las propiedades que en sus resultados corresponden á los fenómenos ya observados. Para aplicar esta última regla debemos seguir todas las consecuen cias que dimanan de las suposiciones que hemos sentado, y compararlas exactamente con los hechos que pos presenta la naturaleza y que resultan del esperimento. Estos hechos, segun ya dijimos , se reducen á los de escitacion , atraecion, repuision , distribucion , induccion y trasmision. Escitacion.— por varias causas, una de las cuales es el rozamiento de las superficies , cesa el estado de union en que naturalmente existen en los cuerpos las dos electricidades : sus poderes latentes son escitados por su separacion la elec tricidad vítrea es impelida .en una direccion , al paso que la. resinosa es trasferida al lado opuesto , y cada una de ellas' puede ahora manifestar su energía peculiar. Cuando se acu mula en cualquier cuerpo ó parte de él , cada uno .de los fluidos obra en proporcion á. la cantidad relativa , esto es, á la cantidad que eseede á la que se halla aun retenida en esta do de inactividad por su t'Ilion con la electricidad dela es pecie opuesta. Así pues ,' cuando se frota el vidrio con una amalgama metálica , solo se descompone una porción de la electricidad de ambas superficies ; la electricidad vítrea re sultante de esta composicion adhiere al vidrio , y la resinosa á la amalgama : lo que queda sin descomposieion en cada Una de las superficies , sigue en absoluta inercia y no tiene otra influencia en los fenómenos que la de estar pronto , si conti núa la accion de descomposicion , á suplir de ambos fluidos á los cuerpos inmediatos. Distribucion.— Siendo sumamente elástico cada .uno de estos fluidos , sus partículas se repelen unas á otras con vio lencia , que aumenta en razon á su menor distancia , obran do esta fuerza á cualquier distancia sin que lo impida la interposicion de otros cuerpos,de cualquiera especie que sean, con tal que no se encuentren en un estado eléctrico activo. De la observacion y euidadoskanalísis de los fenómenos se ha deducido que la ley exacta de esta fuerza es la misma que la de gravitacion , esto es , que su intensidad,está en razon inversa al cuadrado de la distancia. El modo como se distri buye entre sus diferentes partes la .electricidad comunicada kun cuerpo conductor ó á un sistema de conductores, está en exacta conformidad con los resultados de esta ley, segun se deduce por investigacion matemática : sin embargo., re servamos para otro capítulo el exámen de este asunto.. Al paso que las partículas de cada uno de los fluidos repelen á las de su misma especie, ejercen una atraccion igualmente eficaz sobre las partículas de otra especie de fluido eléctrico. Esta atraccion aumenta tamblen en razon de la disminucion de la distancia ; y en cuanto á suintensidad, sigue la misma ley, esto es , en razon inversa al cuadrado de la distancia. Esta fuerza no, se halla tampoco afectada por la presencia de ningun cuerpo interpuesto. Trasmision. —Teniendo ambas electricidades esta podero sa atraccion mútila, manarian constantemente la una hacia la otra y se unirian , á no ser por los obstáculos que se opo nen á su movimiento por la inconductibilidad de los cuerpos eléctricos. Vencidos estos obstáculos y abierta la comunicado' para' el paso • de las electricidades , se precipitan para unirse con suma fuerza y velocidad , produciendo en su tránsito y confluencia varios efectos notables. Despues de esta union parece que su poder se halla repentinamente aniquilado, ó mas propiamente hablando., queda amortiguado hasta que se vuelve á escitar por la nueva separacion de los fluidos. ., Atraceion y repulsion.— La repulsion , que še observa entré los cuerpos aislados y cargados de cualquiera especie de electricidad con otros cuerpos cargados del mismo modo, dimana del poder repulsivo que ejercen las partículas de esta ,fluido con las de su propia especie. Supongamos que se sus penda en el aire un cuerpo cargada de electricidad ó rodeado de un medio no conductor que le permita moverse libre mente. Mientras este cuerpo permanezca solo, la presion esterior ejercida por el fluido eléctrico contra el medio ais lante que lo confina , segun las leyes de la hidrostática, seria , igual en todos sentidos; y así es que equilibrado por porcio nes iguales y opuestas, no tendrá el cuerpo ninguna ten dencia á moverse. Mas si se le acerca otro de circunstancias iguales , la aecion repulsiva entre las alectricidades SeIDC.- jantes contenidas en estos cuerpos disminuirá las porciones esteriores de cada uno de los fluidos piltra los lados• Y1 289 tc los cuerpos , tales corno b c ( fig. S.) que están adyacen tes uno á otro ; y al mis mo tiempo aumentará la presion hácia fuera esterior sobre los la Fig. 8. dos opuestos o mas dis. tintes a d. Estas dos causas conspiran á d3struir el equilibrio, y cada cuerpo es impelido en la direccion de la fuerza pre ponderante , esto es , en la direccion que procede del otro cuerpo , verificándose el electo que llamamos repulsion. Es evidente que esta misma esplie,acion es aplicable á las dos es pecies de electricidad , y que bajo este respecto sus propieda des son' exactamente semejantes. Si por otra parte se presenta un cuerpo cargado de electricidad vítrea á otro que lo esté con la resinosa , la atraccion de estos dos fluidos disminuirá la presion al esterior sobre los lados distantes de los cuerpos, aumentándola en los lados adyacentes: por consiguiente, es tos cuerpos se atraen mútuamente y sus movimientos indican la atraccion. Así es que en todos casos los movimientos de los cuerpos representan las fuerzas mismas que afectan á las partículas de las electricidades desarrolladas que contienen. Induccion.— La ley de induccion es una consecuencia di recta de la hipótesis que estarnos considerando. Siempre y cuando exista en estado activo una de las electricidades, debe repeler á las partículas de la misma electricidad de todos los cuerpos circundantes y atraer á las de la especie opuesta, ó hablando en otros términos, tiende á descomponer sus electricidades unidas, acumulando la de la especie opuesta hacia el lado mas inmediato, é impeliendo la de la misma es pecie hacia el lado distante. El cuerpo así afectado ya no sub siste neutro, á pesar de contener en totalidad sus cantidades naturales de ambas electricidades ; y de resultas de la distri bucion parcial, sus diferentes partes presentarán fenómenos eléctricos. Debemos posponer para otro capítulo la ulterior •nvestigacion de esta ramificacion de la ciencia ; pues nuestro presente objeto solo se reduce á indicar de un modo general la coincidencia de los hechos fundamentales con la teoría propuesta. Hasta ahora hemos procedido bajo la hipótesis de haber dos fluidos eléctricos distintos que tienen ciertas propiedades comunes , aunque cada uno de ellos es caracterizado por cierta modificacion de estas propiedades. Sin embargo, tam bien se pueden esplicar todos los fenómenos con la misma exactitud bajo la suposicion de resultar de la accion de un solo fluido eléctrico. Esta siinplificacion de la teoría puede considerarse corno descubrimiento del inmortal Franklin , pesar de haber ocurrido al mismo tiempo á Watson ; pues. Franklin fué el primero que indicó el modo cómo podría aplicarse felizmente para esplicar los mas de los fenómenos notables de la ciencia. Algunos puntos de su teoría , tales como los propuso al principio , eran imperfectos ; y despues de un examen riguroso se hallaron inconsistentes con algu nos hechos establecidos. A Epino y á Cavendisch debemos la rectificacion de estos errores ; y la teoría de Franklin de este modo corregida , por mas alteraciones que nos obliguen á hacer los progresos de los descubrimientos venideros , sub , sistirá siempre como uno de los mas bellos modelos de esta especie de raciocinio que jamás ha producido la filosofía. De esta hipótesis presentaremos ahora un breve diseno, é indi caremos el modo cómo esplica los fenómenos. Suponemos pues en primer lugar que en todos los cuerpos existe un flui do sutil , que denominaremos fluido eléctrico ; que sus par tículas se repelen unas á otras con una fuerza que varía en razon inversa del cuadrado de la distancia , que. atraen á las partículas de toda otra materia, ó á algun ingrediente es Tolo 1. 6, pecífico de aquella , con una fuerza que sigue la misma ley de la razon inversa del cuadrado de la distancia ; que este fluido está disperso á través de los poros de los cuerpos , y que por alguna peculiaridad desconocida , puede moverse á través de ellos con varios grados de facilidad , segun son conductores ó no conductores. Se dice que los cuerpos se hallan en sil estado natural con respecto á la electricidad , cuando la repulsion del fluido que contienen con respecto á una partícula de fluido distante, es exactamente equilibrada por la atraccion de la materia del cuerpo con relacion á la misma partícula. En este estado pueden considerarse corno saturadas de fluido eléctrico. Cuando contienen una cantidad de fluido mayor que esta, se dice que están positivamente electrizados, ó que tienen electricidad positiva. Cuando por otra parte hay una cantidad menor que la requerida por la saturacion , se dice del cuerpo que está negativamente clec- • trizado , ó que tiene electricidad negativa. En el primer ca so el fluido es el que redunda ó escede ; y en el último , debe considerarse corno principio redundante la materia que no está saturada. El estado de electricidad positiva consiste pues en una redundancia de fluido ó materia saturada en esceso ; y el de electricidad negativa en una falta de fluido ó materia poco saturada , ó lo que es equivalente, redundancia de materia. En lenguaje matemático podemos espresar la pri mera condicion por el signo mas , y la segunda por el signo menos. Al considerar las mutuas acciones de los cuerpos , no debernos tomar en consideracion las porciones en que la ma teria y el fluido se saturan mútuamente entre sí , por neutra lizarse completamente sus acciones, como ya vimos ; y solo debemos atender á las del fluido y materia redundantes: Cuando un cuerpo contiene mayor cantidad de fluido eléc trico que la que naturalmente le corresponde, por medio de la tendencia repuhiva de sus partículas se desprenderá el es ceso si se le permite la salida hasta que el cuerpo se halle reducido á su estado neutro. Cuando se halle poco saturado, la materia redundante atraerá el fluido de todas las direccio nes de donde pueda recibirlo , hasta que vuelva á su estado neutro. Esta afluencia y efluencia se impide ya sea circun dando al cuerpo de sustancias por cuyos poros no puede pa sar el fluido, ó cuando el mismo cuerpo es de la misma na turaleza. La mútua retirada de los cuerpos electrizados positivamente, es una consecuencia directa de la repulsíon de los fluidos redundantes contenidos en cada uno de ellos ; pues .estando adheridos á la materia por su atraccion con ella, la impelen en la direccion de su propia repulsion. Del mismo modo la mútua aproximacion de dos cuerpos de estados eléc tricos opuestos, es el efecto inmediato de la atraccion del fluido redundante en el uno para la materia redundante del otro; y vice-versa , por ser mutua esta atraccion. Es verdad que ocurre una dificultad cuando queremos aplicar una teoría en el caso de dos cuerpos cuya electrici dad sea en ambos negativa, esto es , en los cuales existan ciertas cantidades de materia no saturada de fluido eléctrico. Es evidente que la teoría, segun se ha esplicado hasta ahora; no indica accion alguna como resultado de este caso parti cular. Todas las porciones de la materia de cada cuerpo que aun están saturadas en union con el fluido que las satura no pueden tener efecto alguno, como ya hemos visto, de atrae cion ni repulsion. El único elemento activo es la materia no saturada ; mas la hipótesis no senala ninguna accion de esta materia sobre otra distante. Sin embargo, sabemos por es periencia que los cuerpos bajo estas circunstancias se repelen mútuamente. A fin pues de hacer la hipótesis conforme al hecho, es preciso que anadamos á ella otra condicion , y es á saber : que las partículas de materia simple, esto es, de 37 290 1( materia no combinada con el fluido eléctrico , ejercen una accion repulsiva entre sí. Es singular que un talento tan perspicaz como el de Franklin no discerniese este defecto de su teoría, 6 no percibiese que esta condicion ulterior era abso lutamente necesaria para la esplicacion de los fenómenos. Sin ella no podríamos esplicar la falta de accion entre dos cuer pos neutros ; porque siendo equilibrada la repulsion de los fluidos de ambos cuerpos por la atraccion del fluido del uno hacia la materia del otro , la atraccion remanente del fluido del segundo cuerpo por la materia del primero no seria com pensada por repulsion alguna , y las fuerzas no estarlan en equilibrio , como vemos que efectivamente lo están. La ley de induccion eléctrica , es una consecuencia inme diata de la teoría de Franklin. Cuando un cuerpo cargado de electricidad se presenta á otro neutro , el fluido redundante del primero ejerce una accion repulsiva sobre el fluido del segundo cuerpo ; y si este es conductor, impele cierta porcion de aquel fluido al estremo distante de este cuerpo, el cual queda electrizado positivamente en aquel punto, al paso que su estrena() mas cercano abandonado por,el mismo fluido es:. tá por consiguiente en estado de electricidad negativa. Si el primer cuerpo se hubiese electrizado negativamente, su ma teria no saturada hubiera ejercido una fuerza atractiva sobre el fluido del segundo cuerpo y lo hubiera atraido hácia sí, produciendo una acumulacion ó redundancia de fluido en el estremo adyacente, y una falta correspondiente en el estremo distante, esto es , el primero se hubiera hecho positivo y el segundo negativo. Lo que es exactamente conforme con la observacion. Los fenómenos de trasmision pueden fácilmente aplicarse á esta hipótesis; pues dimanan de la destruccion del equilibrio de las fuerzas que confinaban al fluido á una si tuacion particular ó modo de distribucion. No hay efectivamente hecho alguno esplicable por la hi pótesis de doble fluido que no pueda esplicarse con igual fa cilidad por la de uno solo con la condicion ya indicada. La esplicacion de la primera se puede fácilmente convertir en una esplicacion para la segunda, sustituyendo las espresiones de electricidad positiva y negativa por las de vítrea y resinosa, y considerando la accion de las últimas como originada de la influencia de la materia redundante ó no saturada, á la cual en la hipótesis de Franklin se atribuye una operacion semejante á la de la electricidad resinosa de la hipótesis de Du-Fay. Es preciso confesar que la hipótesis de .un solo fluido tiene la ventaja de ser mas sencilla, mas por otra parte pre. senta la objecion de envolver una condicion que á primera vista parece inconsistente con nuestras nociones de las leyes primarias de la materia, y mas especialmente con. las cle la gravitacion, es á saber, la que implica la mútila repulsion de sus partículas cuando privadas de electricidad. Si las con sideramos como meras hipótesis calculadas para facilitarnos la comprension de los fenómenos y sus conexiones, es muy indiferente el que empleemos la una ó la otra , pues cualquie ra sirve para nuestro objeto. En las esplicaciones que vamos á dar, adheriremos generalmente al lenguaje de la teoría Eran kliniana , por ser el mas sencillo y conveniente , y por que en todos casos con la sola inversion de los términos po dremos esplicar el mismo fenómeno segun la teoría de Du-Fay. En cuanto á la cuestion de cuál de estas dos hipótesis se aproxima mas al estado real de cosas, no estamos todavía preparados para discutir los argumentos con cuyo medio pu diéramos decidirlo. En su tiempo y lugar pues volveremos á tomar este asunto. Por ahora debemos tambien posponer el ulterior desar rollo de estas teorías, y particularmente la ley de induccion; pues para entrar en esta csplicacion es indispensable el co nocimiento de muchos pormenores prácticos con respecto á la acumulacion de la electricidad y su manejo cuando se aplican á varios objetos de investigacion esperimental. Las partes esenciales de un instrumento para procurar grandes porciones de electricidad para los esperimentos , máquina eléctrica, como se denomina , son el cuerpo eléc trico , el frotante el primer conductor, el aislador , y la má quina para poner en movimiento á la electricidad. El cuerpo eléctrico con cuya escitacion debe desarrollarse la electricidad, puede hacerse de varias materias. Al principio se emplearon globos de azufre ; mas todo considerada , se ha hallado que el vidrio pulimentado es la sustancia mas conveniente. La forma que primitivamente le (lió ilauksbec , inventor de la máquina eléctrica , fue la de un globo que hacia girar sobre un eje vertical. Sin embargo , las formas mas convenientes son la de un cilindro hueco ó la de un disco circular que gira sobre un eje horizontal. Cuando nos servimos del globo ó cilindro es conveniente cubrir su parte interior con una del gada capa de la composicion resinosa siguiente: cuatro partes de trementina de Venecia , una de resina , y una de cera co mun. Ésta sustancia debe introducirse en el interior del globo ó cilindro , y cuando el vidrio ha adquirido gradualmente un grado uniforme de calor por medio de las sustancias licua das , se deja derramar sobre la superficie interior , haciendo girar el globo ó cilindro sobre su eje. Esta operacion es in dispensable en las malas máquinas, pues las buenas no la necesitan. Los primeros físicos que trataron de la electricidad se valían de la mano para frotar , hasta que fueron introdu cidos cojinetes por el .profesor Winkler de Leipsik. Estos se hacen generalmente de cuero blando henchidos.de crin ó lana, dé modo que sean tan duros como el asiento de una silla, y que al mismo tiempo puedan ceder sin mucha presion para acomodarse á la superficie del vidrio al cual se aplican. La. construccion mas sencilla y perfecta de las máquinas cilíndricas es la inventada por Nair ne , representada en la fig. 9. El cilindro de cristal C tiene de ocho á diez y seis pulgadas de diámetro, y de uno á dos pies de largo; es tá sostenido con el ob jeto de aislarlo por dos Pies derechos de cristal que están insertos y fi jos en una base firme de madera ; tiene la má quina dos conductores huecos métalicos P N, Fig. 9, de igual longitud que el cilindro y paralelos á él , colocados uno á cada lado sobre dos columnas aislantes de cristal fijas en dos piezas separadas de madera que corren so bre la base, pudiéndose apartar y acercar á diferentes distan. cias del cilindro. A uno de estos conductores N se une el co jinete por medio de un resorte encorvado, CO!) el objeto de que oprima con igualdad al cilindro en todas las partes de su revolucion. La presion del cojinete se regula además por me dio de un tornillo que se adapta á la base de madera sobre la cual está:fija la columna de cristal que sostiene al conductor. Del filo superior del cojinete sale una faldilla F de seda fina dada de aceite , y cosida en el cojinete á una cuarta parte de pulgada de dicho filo superior ; esta se estiende sobre la su X 291 1C perficie superior del cilindro de cristal basta una pulgada de distancia de una hilera de puntas metálicas salientes , como los dientes de un rastrillo , de una varilla horizontal que es tá fija al lado adyacente del conductor opuesto P. El movi miento del cilindro debe ser siempre en direccion de la fal dilla de seda , y puede, comunicarse por un solo mango 6 por una rueda multiplicante II , corno se vé en la figura : la úl tima produce mas electricidad en igual tiempo , mas el tra bajo de girarla aumenta casi en la misma proporcion. Bajo ciertos respectos es mas conveniente colocar el conductor , al cual no está unido el frotador , formando ángulos rectos con' el cilindro ; y este es el sistema que se adopta generalmente en las máquinas eléctricas. El conductor P , al cual no•está unido el cuerpo frotante , se llama generalmente primer con ductor ó conductor positivo , por ser positiva la electricidad de que se carga. Es un tubo cilíndrico terminado en sus es tremos por semi-esferas : no se saca ninguna ventaja de que esté construido de materiales sólidos , por adherir la electri cidad tan solo á las superficies. Puede hacerse de delgadas láminas de bronce , cobre , estano ó carton , cubiertas de ho juela de oro ó de estano. Se debe tener mucho cuidado en que su superficie esté libre de toda especie de asperezas; y las perforaciones que se le hacen , que deben ser del calibre de un canon de pluma , con el objeto de introducir alambres y otros aparatos , deben tener sus filos perfectamente redon deados y lisos. Para aislar mas' perfectamente al conductor es conveniente aplicar en la columna de cristal que lo sostiene un barniz de goma laca ó lacre. El grado de escitacion que se produce en el cristal depen de en gran parte de la sustancia que se emplea para frotarlo. Singer observa que la seda seca es muy eficaz; pero que se obtienen los mas poderosos efectos sirviéndonos de una amal gama de estano , zinc y mercurio aplicada con grasa de cer do á la superficie del cuerpo ó seda embebida de aceite. La parte del cojinete que está en contacto con el cilindro de cris tal debe estar banada con esta mezcla esparcida con igualdad sobre su superficie , hasta que se encuentre el nivel del forro formado por la costura que une la faldilla de seda á la super ficie del cojinete : sobre esta costura no puede aplicarse la amalgama, así como tampoco en la faldilla de seda : esta úl tima debe limpiarse cuando se halle manchada por el movi miento continuo de la máquina que haya depositado polvo amalgama sobre su superficie. La misma atencion debe tener se con la del cristal , la cual muchas veces se cubre de man chas y líneas negras, especialmente cuando se ha aplicado recientemente la amalgama. Es pues muy esencial el quitar las luego que se forman , porque tienden á disminuir la po tencia de la máquina. Tambien se mancha muy pronto la su perficie del cojinete cubierta de la amalgama, por atraer contínuaménte el polvo de los cuerpos circundantes el cristal escitado , y este polvo es reunido por el cojinete al pasar el cristal por él. Si se quita el polvo despues de cada esperi mento separando el cojinete del condutor negativo y frotando suavemente su superficie, así como la de la faldilla de seda, con una tela seca, podremos conservar la máquina en buen orden sin tener que renovar á menudo la amalgama ; y esta renovacion es solo necesaria cuando la anteriormente aplica da está irregularmente distribuida sobre el cojinete ó impreg nada de polvo. La amalgama recomendada por Singer se hace licuando tina onza de estano y dos de zinc, las que deben mezclarse mientras están en estado de fluidez con seis onzas de mercu rio, agitando el todo en una copa de hierro ó de madera gruesa hasta que se enfríe. Luego se reduce á polvo fino en un almirez, y se mezcla con una suficiente cantidad de grasa de cerdo para formar una pasta. Cuando la amalgama tiene mayor cantidad de mercurio , su accion es variable y pasa jera. La mejor composicion para unir el cilindro á sus apo yos se hace mezclando cinco libras de resina, una de cera co mun, una de ocre rojo , y dos cucharadas de estuco. El ocre • y el estuco deben estar muy secos , y mezclarse alternativa mente los demás ingre dientes cuando se hallan en estado de fusion. La máquina de disco, fig.40, fué inventada por In genhouz; y ha sido desde entonces mejorada por Cuthbertson. Está má-- quina en su forma mas perfecta consta de un dis co circular' de cristal que gira sobre un eje que pasa por su centro formando ángulos rectos , y es frotada por dos pares de cojinetes que están fijados en las partes opuestas de la circunferencia por medio de marcos elásticos de delgada Caoba , construidos de modo que compriman al disco de cristal entre sí, con la fuer za necesaria , con el ausilio de tornillos reguladores. Se fija en el marco de la máquina nr, conductor de laton P sostenido por un pié de cristal : los estremos opuestos del conductor inmediatos á los estremos del diámetro del disco forman án gulos rectos con la línea vertical .de los cojines Estos estre rnOS del conductor están provistos de alambres puntiagudos que sirven para reunir la electricidad de la superficie del disco escitado. No se ha determinado enteramente cual de estas dos máquinas proporciona mayor cantidad de electrici dad en igualdad de superficie frotada : mas el cilindro es menos costoso y menos espuesto á accidentes que el disco , y parece que á poca diferencia posee el mismo poder. Por lo que ya hemos esplicado de las leyes generales de la electricidad , se entenderá desde luego el modo cómo obran estas máquinas. El rozamiento del cojinete contra el cilindro de cristal, produce una trasmision de fluido eléctrico del pri. mero al segundo, esto es : el cojinete se electriza negativa mente y el cristal positivamente. El fluido que adhiere de este modo al cristal es llevado al rededor por la revolucion del cilindro, y su fuga es al principio impedida por la fal dilla de seda que cubre á aquel hasta que llega á la proximi dad inmediata de las puntas metálicas, las que estando co locadas á corta distancia del cilindro, absorven casi toda la electricidad al pasar cerca de ellos, trasmitiéndola al primer conductor. De este modo se acumula la electricidad positiva en dicho primer conductor, al paso que el que está unido con el cojinete, estando privado de esta electricidad, la adquiere negativa. Mas si estos dos conductores se aislan , pronto que dará limitada esta accion ; porque cuando el cojinete y su conductor se hallan hasta cierto grado exhaustos de su fluido, no pueden ya suplir mayor cantidad al cristal por medio de la misma fuerza de escitacion. Para que pueda verificarlo debemos surtirlo , por decirlo así , esto es , restituirle una cantidad igual á la que ha perdido. Este objeto se conseguirá poniéndolo en comunicacion con un cuerpo conductor de grandes dimensiones, ó lo que es todavía mas eficaz, ha ciéndolo comunicar con la tierra, que es un manantial inagotable de fluido eléctrico. A fin pues de dar al primer conductor una corriente constante de electricidad , debemos destruir el aislamiento del cojinete , colocando sobre el con ductor, al cual está fijo , una cadena metálica ó alambre que se estienda hasta el suelo. Si por otra parte deseamos obte !IIII11111111111111 Fig. 40. 11111111111a11111111111l1111111U% )1 292 1E flor electricidad negativa por medio de la misma máquina , debemos mantener aislado el conductor negativo y hacer que comunique el primer conductor con el suelo para permitir que el fluido se desprenda de él luego que se acumule en el cilindro. De este modo el fluido se irá sacando sin interrup cion del conductor negativo, por no encontrar ahora impe dimento alguno en su descarga en el lado opuesto de la má quina. Se prueba que la cantidad de electricidad positiva producida en un conductor , es exactamente igual.á la nega tiva producida en el otro , con el hecho de que si se hacen comunicar los dos por medio de un alambre , no se obtiene ninguna senal de electricidad en ninguno de ellos al girar la máquina. Mas , si el alambre carece de continuidad , estando interrumpido por cortos intervalos , se observa en cada uno de ellos una sucesion de chispas que indican el paso de la corriente fluida de un lado á otro del aparato. Una persona que esté colocada sobre un taburete que tenga los pies de vi drio , se halla aislada ; y si en esta situacion toca al primer conductor, ya sea con la mano ó por medio de una varilla cadena metálica, puede considerarse como formando parte del mismo sistema de conductores. Por consiguiente , al ac tuar la máquina participará de su carga eléctrica como el conductor , y se podrán sacar chispas de cualquiera parte de su cuerpo por medio de un nudillo ó articulacion de otra persona que comunique con el suelo. - Habiendo obtenido por medio de la máquina eléctrica los medios de aumentar cantidades considerables de electricidad, podemos multiplicar y estender nuestras observaciones sobre sus fenómenos y examinar con mas precision su correspon dencia con los resultados de la teoría. Los efectos de las. atracciones y repulsiones eléctricas pueden presentarse mas distintamente y en mayor escala , que con los instrumentos tan sencillos que empleábamos antes. Los esperimentos ante riormente mencionados sobre la aproximacion y retirada al ternativa de los cuerpos ligeros pueden repetirse con uno ú otro conductor de la máquina cuando está cargada de electri cidad ; y podemos observar con mayor exactitud las diferen cias que ocurren en la rapidez con que se verifican los cam bios de un estado eléctrico en otro , segun son los cuerpos mas ó menos buenos conductores de la electricidad. Una bola de médula 6 un fragmento de hoja de oro son inmediata y fuertemente atraidos por el conductor electrizada, y apenas han llegado á contacto con él, cuando son repelidos ; mas son atraídos por los demás cuerpos inmediatos á los que co munican su electricidad, y entonces vuelven á hallarse en estado de ser influidos por el conductor y de nuevo atraídos; y esta alternativa de efectos continuará mien tras el conductor se halle cargado. Estos movi mientos rápidos y alternados se perciben mejor poniendo cuerpos pequenos entre dos plan - chas metálicas colocadas la una sobre la otra, á cierta distancia, segun se vé en la fig. 11 , haciendo que la superior comunique con el primer conductor y la inferior con el suelo. Si se colocan figuritas de papel entre las dos planchas, presentarán una danza muy rápi da, atrayendo y llevando la electricidad de la plancha superior á la inferior, 6 vice-versa si el conductor se halla en estado negativo. Fig. 41. Esta alternacion de atracciones y repulsiones que acompanan á la trasmision de la electricidad por medio de conductores movibles , se ilustra tambien con los movi mientos de una bola, fig. 12 , suspendida de una seda ó co locada entre dos campanillas , una de las cuales se electriza y Ja otra comunica con el suelo. El movimiento alternado de la bola entre las dos campanillas producirá un repiqueteo continuo. Este mismo arreglo se ha aplicado al objeto filosó fico de anunciar las variaciones que ocurren en el estado eléctrico de la atmósfera. La repul sion mútua de los cuerpos semejan temente electrizados dé origen á muchos fenómenos divertidos. Los filamentos de una pluma electrizada se separan y divergen , y presentan un fenómeno muy singular. Si una figura que represente la cabeza hu mana cubierta de pelo se coloca so bre el conductor y se electriza , dicha cabeza manifestará la pasion del terror, por erizársele el pelo poniéndose diver gente. Un copo de lana bien cargado de electricidad se hin chará muchísimo por motivo de la mútua repulsion de los fi lamentos que lo componen; y si se le acerca una aguja con la mano, atraerá esta toda la electricidad de la lana , la cual se encogerá de repente y volverá á tomar sus primeras dimen siones. Ya hemos indicado los objetos de la fusion que hace con ductores á algunos cuerpos que en su estado sólido toman la propiedad contraria. Así sucede con el lacre ; y si se electri za cuando licuado , sus partículas tenderán á separarse por su repulsion mutua y á estenderse en filamentos. Fíjese un pedazo de lacre al estretno de un alambre, enciéndase y apáguese luego despues la llama; mientras está todavía fun dida la superficie del lacre, preséntese á algunas pulgadas de distancia al conductor electrizado, y se observará una por Cion de filamentos finísimos que se desprenden inmediata mente del lacre hácia el conductor, sobre el cual se conden sarán en forma redicular parecidos á la lana. Si se fija el alambre con el lacre en uno de los agujeros del conductor, y se presenta al lacre á cierta distancia un pedazo de papel, despues de haberse encendido aquel , haciendo obrar la má quina se formará en el papel una malla de lacre. El mismo efecto se producirá, aunque en menor grado, si se frota vivamente el papel con un pedazo de estregadera india y acercando bastante el lacre licuado al citado papel despues de frotado. Si se calienta moderadamente el papel , el lacre ad herirá á él y será una prueba permanente del resultado del esperimento. Todavía son mas hermosos los fenómenos que se producen con el alcanfor sujetándolo á un proceder se mejante. Para conseguirlos, debe tenerse electrizada por medio de la máquina una cuchara que contenga un pedazo de alcanfor encendido, al mismo tiempo que comunica con el conductor ; veremos desde luego que el alcanfor despedirá varias ramificaciones semejantes á las de los vejetales. Bajo el mismo principio se promueve el desprendimiento de un fluido conductor electrizándolo, tal como el aguó, por una estrecha abertura. Si se suspende del primer conductor una pequena vasija llena de agua , y se coloca en la misma el estremo de un sifon de cristal con un taladro capilar de tal diámetro que apenas pueda pasar el agua al girar el cilindro de la máquina, al trasmitir la electricidad á la vasija y á su contenido , el agua manará inmediatamente : y si es muy poderosa la carga eléctrica , veremos que la corriente descen dente se separará en ramificaciones. Si se suspende del pri mer conductor una 'esponja embebida de agua, esta caerá al principio gradualmente; mas si se electriza fuertemente el conductor, las gotas caerán con abundancia ; y si se hace este esperimento en la oscuridad, tendrá la apariencia de una lluvia luminosa. Nos servimos de la propiedad repulsiva de los cuerpos electrizados para construir un electrómetro , esto es, un ins Fig. 12. D-2 293 1( trumento para medir la intensidad de la electri cidad que contienen. El electrómetro de Henley,, fig. 13, se compone de una varilla delgada de madera muy ligera , y, que sirve de índice, ter minando en una bolita de médula y suspendida por la parte superior de un pié de madera, s, que ajusta en un agujero de la superficie superior del conductor. Se fija en el mismo pié un semicírculo de marfil ó..cuadrante, q, cuyo centro coincide con el eje de movimiento de la varilla con el ob Fig. 13. jeto de medir el ángulo de desviacion de la per pendicular producido por la repulsion de la bolita en la va rilla movible. El número de grados que marca el índice ofrece alguna evidencia de la cantidad de electricidad de que • está cargado el aparato, aunque es obvio que este instru mento no puede dar una medida exacta de su intensidad. Uno de los instrumentos mas delicados para descubrir la presencia de la electricidad es el inventado por Bennet , el cual generalmente se denomina electrómetro de hoja de oro; aunque, propiamente hablando , es únicamente un electrós copo. Este consta, segun se ve en la fig. 44, de dos tiras estrechas de hoja de oro, suspendidas paralelas entre sí en un cilin dro de cristal que las pone á cubierto de las corrientes accidentales de aire, y uni das al estremo de un pequeno tubo metá lico que remata en su parte superior en una superficie plana metálica, S, ó en una bo la tambien metálica. Se fijan en la superfi Fig. 4t. cie inferior del cilindro dos tiras de hoja de estano, t t, en posiciones opuestas y en situacion vertical, colocadas de modo que las hojas de oro se pongan en con tacto con ellas cuando sea bastante poderosa su repulsion mútua para hacerlas diverger hasta dicha estension. Estas ti ras de hoja de estano llegan hasta la base del instrumento , comunicando de este modo con la tierra Una carga muy pe sada de electricidad comunicada al estremo superior del tubo es inmediatamente trasmitida á las hojas de oro , las cuales de este modo se repelen una á otra ; mas si es tal la repul sion que choquen con las hojas de estano, cesa desde luego su aislamiento, por llevarse estas la electricidad ; y hallán dose en estado neutro, cesan de repelerse entre si, y reu niéndose , vuelven á tomar su primera posicion. El electró metro mas perfecto para medir pequenísimas cantidades de electricidad , es el aparato inventado por Coulom. b , al cual ha' dado el nombre de balanza de torsion. Su forma mas sencilla es la que representa la fig. 15 , la cual consiste en una vasija ci líndrica de cristal, cubierta en la parte su perior por una. lámina circular de cristal perforada en el centro. Por este agujero des ciende una sola fibra del capullo del gusano de seda hasta casi el fondo de la vasija , sosteniendo una aguja trasversal en su es avc.) tremo inferior. Esta aguja se reduce á un Fig. EL filamento de goma laca ó una seda ó paja cubierta de lacre. Por un estrerno remata en una bolita de médula, y por el otro en un disco de papel barnizado que obra meramente como contrapeso de la bolita. El estrerno superior de la fibra de seda se fija en un boton que tiene un pequeno índice capaz de girar sobre una lámina circular di vidida en grados. Uno de los costados de la vasija está per forado para poder insertar una corta varilla horizontal con una bolita metálica en cada uno de sus estremos , una de las cuales se encuentra en la parte interna situada de modo que la bolita de la aguja suspendida llegue á tener contacto con ella en el curso de su revolucion. Haciendo girar el boton índice, se puede poner la aguja en cualquiera posicion que se desee con respecto á la. bolita. Se ha demostrado por es perimentos que el ángulo de torsion de la fibra de seda á poca distancia, está próximamente en razon directa de la fuerza que obra para producir la torsion : por consiguiente , si se colocan las dos bolitas en contacto girando el boton y se electrizan semejantemente, la distancia á que son repelidas por el movimiento angular de la bolita suspendida ofrece la medida de la fuerza repulsiva ejercida. Del mismo modo, la distancia desde donde se hace mover la bolita suspendida , cuando atraida por la fija, teniendo ambas electricidades opuestas, dá una medida exacta de las fuerzas electrizadas. Por medio de este aparato pudo Coulomb , despues de una serie de laboriosos esperimentos, probar satisfactoriamente la exacta ley de variacion de las fuerzas atractivas y repulsivas nacidas de la electricidad ya indicada con respecto á la dis tancia. Historia natural de los vegetales. por 3. 0, Lainarcb. 1. — Botánica.— Del modo como trataron los antiguos lá Botánica.— Siglo XVI. Epoca de los primeros fundamentos de la Botánica ; tiempo en que se empezó á distinguirla de la Medicina.— Si glo XVII. Progresos de la Botánica hasta Tournefort. Toda la superficie del globo, desde la cima de las mas altas montanas hasta el fondo de los nos y. del Océano, está cubierta de innumerable multitud de vejetales diversos que constituyen su adorno mas variado y gracioso, formando de la tierra entera un jardin inmenso, en medio del cual nos hallamos situados. Las ventajas y socorros que ofrecen al hombre los vejetales , ya sirviendo á las necesidades mas esenciales de la vida, ya calmando la violencia de las enfer medades que amenazan abreviar su curso, ya enriqueciendo con sus tributos las artes mas útiles á la sociedad ; motivos tan poderosos., digo, debieron llevarle ya desde el origen del tiempo á conocer los infinitos vejetales que le rodean , y que en cierto modo parece no existen mas que para su utilidad y recreo: Así es que el estudio que de los mismos hizo, (lió na cimiento á una frondosa rama de los conocimientos huma nos, á una ciencia no menos agradable que útil, en una pa labra, á la Botánica. Así pues, se ha dado el nombre de Botánica á la bella é, |
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