No. 9 (1 mayo 1858) |
Anterior | 1 de 1 | Següent |
|
Aquesta pàgina
Tot
Subconjunt |
1.0 DE MAYO DE 1858.
PERIÓDICO UNIVERSAL.
Núm. 9.—Tomo I.
Se suscribe en BARCELONA en la litogratia de
D. Juan Vazquez, sucesor de Mabon , rambla
del Centro, núm. 31, y en las principales li
brerías del reino.
La correspondencia deberá dirigirse á dicho senor
Vazquez.
PROSPECTO.
1.—E1 público ha sido tantas veces burlado, que ya no cree en las pomposas ofertas de los
editores. En su consecuencia diremos únicamente que la empresa de la ILUSTRACION no per
dona gasto alguno para dar buen papel, tipos claros y hermosos, magníficos grabados y mejor
reclaceion.—Echese una sola ojeada á este número, y ella bastara para demostrar que no hay "°d°
rucios en nuestras palabras.
5, —La ILUSTRACION BARCELONESA sepublica do. veces al mes.
3,—Cada mes al recibir el suscritor el segundonumero del periódico , debe renovar la suscrip
cima para el prósimo,
4.—Las suscripciones de provincia y del estrangero serán servidas puntualmente, si seremite
su importe anticipadamente en libranzas ó en sellos de franqueo.
PRECIO.
En BARCELONA, por un mos de suscrita
cion, llevados los números a domicilio. 3 rs.
Fuera de Barcelona, por id., franco de
portes .. . . . . 3 »
En el estrangero 6 .»
Números sueltos
1111111:1141110.
El pueblo poeta.—Numo procedimiento para sumergir ca
bles telegráficos submarinos.—Esposicion hortícola pri
maveral del Instituto Agrícola Catalan de San Isidro —
Fahricacion del alcohol con la raíz del gamon.— Consa
gracion de los limos. Sres. obispos de Vich y de Menorca.
—La vuelta del trovador.—El monstruo de los aires —Pal
Dobozyi.— Qufmica recreativa.—Aspiraciones cristianas.
— El cazador de la ciudad y el cazador lugareno.—A
Correos.
LÁMINAS: Consagracion de los limos. senores Obispos de
Vich y de Menorca en la iglesia de Santa Maria del Mar.
—Esposicion hortíco!a primawral del Instituto Agrícola
Catalan de San Isidro.—El gamon con su flor.
FA pueblo poeta.
A nacion espanola puede rivalizar en la
poesía con cualquiera otra , ó por mejor
decir, si se esceptua la Grecia, ninguna
otra nacion de Europa ha brillado tanto
como Espana en la poesía. Inglaterra,
Francia , -Italia y la Alemania han dado
á luz poetas que rivalicen con los espa
noles , pero no pueden presentar en la
competencia mas que individualidades;
es decir, que lo que en otros pueblos
es la excepcion , en Espana es la regla
general.
En efecto, tiene Espana en la histo
ria de su poesia nombres augustos que
oponer á los mas célebres de otros pai
ses. Rioja y Garcilaso, Lope y Queve
do, Calderon y Quintana sostienen el
paralelo dignamente con las reputacio
nes mejor adquiridas en otros paises ;
pero lo particular es que sobre todos
estos nombres, sobre todas estas capacidades hay
en Espana una capacidad colectiva que tiene nombre
tambien v un nombre por cierto glorioso, inmortal,
que revela por sí solo el poder, la inspiracion y la
virtud, como que se llama el pueblo.
El pueblo espanol es el primero de los poetas es
panoles. Iba á decir que era el primero de los poe
tas del mundo ; pero no quiero que los franceses me
llamen gaseon ó los portugueses paisano.
Digo que el pueblo es el primero de los poetas
espanoles, porque es el que produce mejores poe
sías , el que hace composiciones mas sentidas, mas
sentenciosas, en una palabra, mas ricas de filosofia
y de inspiracion , imprimiendo en todos sus versos
el sello de la espontaneidad, ó lo que es lo mismo,
ocultando el esfuerzo mental 6 artístico que es el es
collo de los mas grandes ingenios en todo el mundo.
En Francia y en otros paises el pueblo canta los
versos de sus mejores poetas , y puede cualquiera
satisfacer el gusto 6 el capricho de saber quien es
el autor de la música y de la letra que oye cantar,
cosa imposible de todo punto en Espana donde en
este particular todo es anónimo , precisamente por
que todo pertenece al pueblo. Pero por esta misma
razon los cantos y cantares de Espana gozan una jus
ta celebridad en todas partes.
No es mi ánimo hablar aqui de la música espa
nola , tan variada en todos sus aires, tan amena,
tan alegre y al mismo tiempo tan melancólica. La
cachucha puede decirse que ha llegado á ser un can
to universal ; el contrabandista , el fandango y la
jota aragonesa rivalizan en popularidad y mérito con
la cachucha, y esto es todo lo que en elogio de nues
tros aires nacionales puede decirse. Mi objeto al es
cribir este artículo se reduce á demostrar que el
pueblo es el primero de los poetas espanoles, y para
probarlo recurriré á la lógica de los ejemplos que es
la mas convincente.
Figúrense Vds. que hay un mozo en aquella tier
ra abrumado por el peso de la desgracia , lo que
nunca le impide coger la guitarra cuando anochece,
y entonar á la ventana de su prenda amada una ron
dena. ?Cómo pintará este hombre su situacion de un
modo poético sin olvidar los galanteos debidos á la
persona á quien dirige la palabra? Esta cuarteta im
provisada tal vez en un caso análogo , porque nadie
conoce á su autor , llena todas las exigencias :
Los ojos de mi morena
Se parecen 5 mis males;
Negros , como mi fortuna;
Como mis desdichas. grandes.
Este mismo ú otro individuo cualquiera tiene por
ejemplo que reprender en su dama uno de esos actos
en que bajo una regular apariencia se encierra un
amargo desengano. En tal caso los hombres que ha
blan un lenguaje prosaico fulminan su queja lisa V
llanamente ; pero en Espana, en este pais donde la
imaginacion encuentra la metáfora con tanta facilidad
como la lengua puede expresarla , el amante dirá la
mentándose estos versos sublimes :
De tu ventana lila mía,
Me tirastes un limon;
la corteza cayó al suelo.
Y el agrio en mi corazon.
Supongamos que en lugar del desengano , la men
te del individuo alimenta solamente una sospecha,
ya porque no ve debidamente recompensado su ca
rino , ya porque la imaginacion del que ama verda
deramente suele ser un perpetuo laboratorio de du
das, de desconlianzas 6 de quimeras. El galan en
tonces lanza su queja , manifiesta su inceitidumbre,
conservando todavia el lazo que puede estrechar sus
ilusiones :
Dices que me quieres mucho,
Vida mia, tú me enganas.
Que en un corazon tan chico
No pueden caber dos almas.
Como vemos, la queja no pasa de ser una queja,
y si la dama demuestra que el juicio del galan es
equivocado, que su corazon no es tan pequeno co
mo afirma el cantar 6que si solo tiene en él un alma
esta es la del que se lamenta injustamente , la puer
ta queda abierta á la prueba que lleva consigo la re
LA ILUSTRACION 1liRCELONESA, PERIÓDICO UNIVERSAL.
conciliacion. Pero si la sospecha pasa á ser una rea
lidad ; si la coqueta tuvo en efecto un instante de
desvio que no perdona nunca el egoismo de la pa
sion , en tal caso lo que era amor se vuelve desden;
es inutil querer anudar las relaciones pasadas, y no
queda lugar siquiera para un átomo de esperanza en
el fondo del arrepentimiento , pues el amante ofen
dido lanzará inspirado por el desprecio que rebosa
en su pecho esta fulminante despedida :
Me quisiste, me olvidaste,
Me volvistes á querer.
Zapato que yo desecho
No me lo vuelvo á poner.
Y como en casos semejantes el amor propio resen
tido hace que el hombre supla inmediatamente la
falta, que llene el vacío ocasionado por la ingratitud
en su corazon, en fin, que reernplaze al momento un
amor á otro, nada hay mas natural que esta jactan
ciosa vindicacion , expresada en la forma ligera de la
seguidilla:
Te quise, me quisiste;
Mas de alli á poco
Desnudastes un santo
Por vestir otro.
Ten entendido
Que aquel que desnudaste
Ye está vestido.
Es natural en los enamorados el descontento, co
mo por una especie de compensacion. Nada hay com.
parable á la felicidad del que ama y se halla corres
pondido, y poi lo mismo, en este valle de lágrimas
donde ninguna dicha es completa, el hombre que no
puede dirigir reconvenciones al objeto de su carino
tiene siempre algun obstáculo que vencer, alguna
amargura que sufrir. La poesia del pueblo espanol
es un gran cuadro donde están pintadas todas estas
situaciones , y en este cuadro representan general
mente mal papel las madres á los ojos de los novios,
por lo mismo que cumplen con su deber vigilando la
honra de sus hijas. De aqui nace sin duda la mala
correspondencia que en lo sucesivo tienen suegras y
yernos ; antipatia que se manifiesta desde el instante
en que un hombre se siente atraido por el iman de
una joven hermosa y rechazado por la recelosa con
ducta de la mamá, y no hay poeta en el mundo ca
paz de describir lo que en la indicada situacion pasa
por la mente del hombre con la animacion que se re
fleja en este antiguo y anónimo cantar :
Si yo fuera gato negro,
Y por tu ventana entrara,
A ti te hiciera miau, miau,
Y tu madre la aranara.
Tambien suele acontecer en el mundo que el hom
bre obtiene todas las dichas menos aquella que mas
pudiera halagar su corazon. ?Pero que digo suele?
Es muy comun ver una mujer enamorada de un hom
bre que no piensa en ella, por la sencilla razon de
que el hombre está prendado de otra que no piensa
en él. Véase con que precision y candidez se halla
desenvuelta esta profunda observacion en este can
tar, anónimo como todos los que voy citando ; )• co
mo todos suficiente á labrar la reputacion de un
poeta :
Una me dijo que sí,
Y otra me dijo que nó.
La del ti, quena ella;
La del nd quena yo.
Be citado ya uno de los ejemplos con que nuestro
pueblo poeta responde á un desengano ; pero es ne
cesario tener en cuenta que el desengano produce
en el que lo recibe el efecto del dolor ó el de la in
diferencia , segun el temperamento del individuo, la
exaltacion del amor ó las esperanzas alimentadas. En
el primer caso es natural que la queja envuelva algo
de imprecacion ó de amargo desden ; en el segundo
el alma no puede expresar el resentimiento que no
experimenta, y si tiene un momento de desahogo es
para exhalar algun epigrama dando á entender que
nada es capaz de sorprender á los que conocen el
mundo. Pero es preciso que cuando se habla en ver
so basta el razonamiento mas frio adopte un lengua
je verdaderamente poético, y nuestro pueblo ha ven
cido esta dificultad mejor que lo Iribieran hecho to
dos los preceptistas diciendo :
Yo me enamoré del aire...
121J aire de una mujer.
Como la mujer es aire...
En el aire me quedé.
Otras veces el amor lucha con dificultades que se
propone vencer, y entonces su lenguaje es tierno,
pero confiado. Seguro de la fe con que se ve corres
pondido, tiene cierto tono marcial banado siempre
por un gran fondo de sentimiento, y pide un poco
de constancia , dando el ejemplo. Aunque he dicho
que su tono tiene algo de marcial, no se entienda
por esto que su elocuencia reviste las formas de la
proclama : no desafía á nadie con frases huecas; con
fia en el triunfo, y todo lo espera de la perseveran
cia y de la resignacion. En una palabra, emplea este
lenguaje sencillo y alentador
Ojos de color de cielo,
Azules como los rnios;
No perdais las esperanzas,
Que yo no las be perdido.
Pero cuando los temores no dejan lugar alguno á
la esperanza ; cuando los obstáculos son insupera
bles , el amor ya no canta sino que llora , y sus lá
grimas revelan ese verdadero sentimiento que se co
munica como la luz por el rápido oleaje de sus vibra
ciones. Todo hombre es poeta en tales momentos,
pero poeta que no rebusca los efectos, que no cm
plea palabras y giros altisonantes para interesar á
las almas sensibles con la relacion de sus desventu
ras, sino poeta verdadero , poeta realmente inspira -
do por un sentimiento sublime que adopta esta for
ma tan pura como inteligible :
Tengo yo mi corazon
Como el de san Agustin,
Llorando gotas de sangre
Cuando me acuerdo de tí.
Aquí, como siempre , es digno de observarse el
buen criterio del pueblo religioso que sabe, sin que
brantar el respeto debido á sus creencias, buscar en
las cosas sagradas el símil de sus afectos amorosos.
Uno de nuestros mejores poetas contemporáneos ha
tenido este atrevido arranque de pasion en uno de
sus dramas:
Porque eres tú mas hermosa
Que la Virgen del Pilar.
Pero esto, con perdon sea dicho del autor, cuyo
talento respeto, no es mas que un arranque atrevido
que dista tanto del entusiasmo corno la oratoria de
la elecuencia. Un hombre que en el hecho de invocar
á la Virgen manifiesta tener creencias religiosas , es
incapaz de elevar el objeto de su terrenal amor so
bre aquellos que venera en el cielo, y por eso nues
tro pueblo midiendo la intensidad de los afectos con
el compás de su lógica especial ha producido y con
servado este magnífico cantar, en cuya salvedad está
para un amante cristiano la verdadera energía ;
Te quiero masque á mi ¦ ida,
Mas que á mi padre y mi madre,
Y si no fuera pecado. .
Mas que á la Virgen del Carmen.
En el género festivo la musa popular espanola es
superior ; pero menos delicada que en la poesia de
los amores. Abunda en pensamientos agudos, epigra
máticos , pero es en general picante hasta el punto
de que apenas me ocurre un ejemplo que citar. Ile
presentado algunos modelos del talento poético del
pueblo espanol por ofrecer, digámoslo asi, un indivi
duo de cada tipo, y tal vez en otra ocasion siga desen
volviendo este tema con la misma economía de ejem -
plos , pues sí á citar fuese cantares dignos del ele
vado numen cuya apoteosis voy haciendo, podria
llenar muchos volúmenes. Baste decir que hay hom
bres del pueblo en Espana que no repiten dos veces
en su vida un mismo cantar, sin que sepan ellos mis
mos quien los ha compuesto ni aun siquiera el como
y cuando han podido enriquecer su memoria con tan
precioso caudal de inspiraciones.
J. M. YILLERGAS.
Nuevo procedimiento para sumer
gir cables telegráficos subma
rinos.
En el momento en que la fragata trasatlantica Nidgara
acaba di llegar á Inglaterra para empezar de nuevo la dificil
operacion de sumergir el cable submarino, que no pudo lle
varse á cabo el ano último; en el momento en que la aten
cion del mundo entero está tija en esta empresa gigantesca,
gloria de nuestro siglo, creemos oportuno dar á comocer to
dos los proyectos y procedimientos propuestos para llevar á
cabo esta grandiosa obra por lo mismo que á cada paso se
presentan dificultades imprevistas que retardan su realiza
cion. Lo que sigue es una descripcion sucinta de un proce
dimiento propuesto por MM. Landi y Falconieri, naturales
de Sicilia, quienes han tomado privilegio de insencion en
Francia y en Inglaterra , y acaban de publicar el principio
en que está basado.
La verdadera causa que, segun los inventores hace rom
per el cable al sumergirle, es el mal procedimiento emplea
do para esta operacion, que consiste en hacerle pasar por
grandes cilindros en los cuales se regula la velocidad de su
desarrollo por el principio de los frenos.
Pero como en general, por el principio de los frenos, la
residencia está enteramente reconcentrada en un solo punto
del objeto que se quiere retener, es claro que esta resisten
cia no puede pasar del límite de la fuerza de eohesion de
dicho objeto.
De ahí se sigue que siempre que el cable tiene un peso
excesivo y una gran velocidad en su caida , hay peligro in
minentede rotura cuando se le quiere detener con frenos, y
esto es lo que realmente sucede cuando por casualidad en
cuentran de repente gran profundidad.
Ademas no pudiendo pasar, con el principio de los frenos
de un cierto número de peso , no se puede dar al cable el
espesor que necesita para su larga duracion , y sucede par
tanto, que si el cable no se rompe por el esfuerzo de la ten
sion , se gasta en el fondo del mar fi causa de su pequeno
diametro. dM. Landi y Falconieri basan su sistema sobre
dos principios distintos, merced á los cuales la resistencia
que debe oponerse á la fuerza de calda del cable estáirepar
tida en muchos puntos, de manera que por este medio se
disminuye considerablemente la velocidad y el peso.
Estos dos principios son los siguientes.
1.° El retraso que en general oponen las superficies á la
ca ida de los cuerpos en un medio cualquiera. Esta es la ra
zon porque se desciende de un globo con una velocidad uni
forme cualquiera que sea la elmacion; es decir que este prin
cipio es el del para-caídas.
2.° El otro principio consiste en la disrninucion de peso
que esperimeuta un cuerpo pesado sumergido en un medio,
por la anexion de otro cuerpo específicamente mas ligero,
es decir, el principio de los cuerpos flotantes.
El sistema de 3131. Landi y Falconieri consiste simple
mente en unir al cable, cuando adquiere una velocidad es
traordinaria , cuerpos de grandes superficies, planchas ó
para-caidas de tela fuerte, etc, etc.; y cuando además de la
velocidad, se quiere tambien disminuir el peso del cable,
unir toneles vacíos, corcho, ó cualquier otro cuerpo flotante.
Las condiciones necesarias para la aplicacion práctica de
su procedimlento son las tres siguientes:
1.0 Unir pronto y por medios que estén en relacion con
la rapidez de la inmersion del cable, uno 6 muchos de los
ya referidos para•caidas.
2.° Quitarlos así que el cable toque al fondo del mar
para no fatigarle.
3.° Reconocer por un medio seguro cuando yen que nú
mero deben emplearse los para-caldas.
En el primer caso emplean para retener el cable un
nudo por el que puede deslizarse cuando se le quiere conte
ner 6 una tenaza de una disposicion particular.
En cuanto á la segunda condicion para desprender el
cuerpo fijado al cable, emplean dos cabos de cuerda atados
por medio de un batan de cierta consistencia, que se derrite
en el fondo del agua. La cola fuerte y la goma, ya solas, ya
mezcladas con raspaduras de madera o hilachas para darle
mayor cuerpo, pueden ser empleadas con este objeto.
El betun puede ser empleado de diversas maneras. Para
reunir las dos cabos de cuerda se pueden deshacer y entre
lazar, dando consistencia al nudo por medio de tiras de tela
cubiertas de betun. Se puede obtener el mismo resultado
por los medios indicados por los inventores.
En cuanto á la tercera condicion, ellos piensan servirse
del indicador de fuerza centrífuga de Watt , tan conocido,
de cualquier otro indicador de celeridad y de tension.
Estando el indicador unido al tambor, la velocidad del
desarrollo del cable estará indicada por medio de graduacio
nes en el árbol vertical, donde resbala una arandela.
Los inventores hacen observar,, que su inveneion no con
siste en la forma especial de sus piezas, que pueden ser mo
dificadas á voluntad, sino en el principio elemental de apli
eacion instantánea , temporal y regulada de para-caldas
cuerpos flotantes.
Ademas, el verdadero tamano de las piezas y sus dimen
siones estan subordinadas al espesor del cable, á la veloci
dad de la fragata y á muchas otras circunstancias que no
pueden ser determinadas de antemano.
LA ILUSTRACION BARCELONESA, PERIODICO UNIVERSAL. 6?
He aquí la marcha de la operacion.
El cable • al salir del buque, se arrolla sobre el tambor,
como de ordinario y cae al mar. El máximum de velocidad
con que el cable debe desarrollarse se fijará de antemano
segun su fuerza y otras circunstancias. La graduacion del
árbol vertical del indicador dará !conocerla velocidad, y
mientras esta no sobrepuje aquel límite, el desarrollo tendrá
lugar como de ordinario segun el principio de los frenos;
pero, luego que el indicador soiialará un aumento de velo
cidad, un hombre, preparado para este servicio, unirá al ca
ble un para-caidas ó un cuerpo flotante segun la necesidad.
Esta operacion se repetirá basta el momento en que el indi
cador haya descendido al grado de velocidad normal.
Tal es el medio de mantener siempre uniforme la velo
cidad del desarrollo del cable. De este modo cualquiera que
sea el peso del cable será sumergido con la misma•facilidad
que un cable muy ligero, y cualquiera que sea la profundi
dad del mar será tambien sumergido como si fuese aquella
en todas partes igual.
Por este procedimiento, no se debe variar nada de lo que
se hace hoy dio; la colocacion del cable queda la misma; no
se inutiliza ninguno de los aparatos; y la operacion de la in
inersion tampoco se altera -en nada. En fin este procedi
miento parece muy sencillo y estremadamente facil, lo que
es una garantía segura de su adopcion y de su buen éxito.
E. C.
Esposicion hortícola primaveral
del Instituto AgrícolaCatalan de
San Isidro.
El 18 del mes pasado fué el primer dia en que es
tuvo abierta, desde las 11 de la manana hasta las 1
de la tarde la Esposicion hortícola primaveral del
Instituto Agrícola catalan de San Isidro. Ocupaba
esta una parte de los salones de la magnífica casa de
Villei, sita en la plaza del Beato Oriol. Numerosa
concurrencia de todas las clases de la seciedad acu
dió á visitarla , previa tarjeta de entrada. —Bien
que reducida á limitadas proporciones , la espo
sacion de este ano ha sido la mas notable de su
clase que se ha visto en Barcelona, y al par que ha
demostrado los constantes desvelos del Instituto pa
ra fomentar la aficion y el desarrollo de los adelan
tos agrícolas, ha patentizado los beneficios que la
misma puede producir al pais , Con el estímulo que
le ofrecen las numerosas muestras que se ponen de
manifiesto.
Ocuparon un privilegiado lugar entre los esposi
lores , y fuéindudablemente el primero de todos, el
Sr. D. José Xifré, quien presentó una notable cuanto
costosa coleccion de máquinas y aparatos desco
nocidos en su mayor parte en Espana, de instru
mentos de labranza ; de preciosas variedades de flo
res, de producciones hortícolas, de objetos de jar
dinería y parras con racimos, algunos de los cuales
estaban en completa sazon. La villa de Arbucias dis
tinguióse de una manera digna de encomio remitien
do un gran número de cajones de muestras de fru
tas, granos, legumbres, aceites, etc. , etc.
Entre las variadas colecciones de plantas y flores,
aparte de otros objetos de horticultura, ocuparon
un preferente lugar las presentadas por el Sr. Mar
qués de Alfarrás , y entre la serie de aparejos de la
branza y otros útiles, la Junta provincial de Agri
cultura. Varios otros espositores pusieron de mani
fiesto especies de frutas, flores y plantas de esquisito
mérito y rareza, en particular las aclimatadas por el
Sr. Viller:gas.
El Instituto lució una variada y abundantlsima co
leccion de muestras de granos, legumbres, made
ras, plantas, instrumentos, vinos, aceites, conser
vas, semillas y de mil otros artículos que seria di
dificil enumerar. Hubo elegantísimas al par que
graciosas jardineras y jarros y macetas de delicada
labor. Fué admirable por lo complieado de su con
feccion v por lo gracioso de su forma, el grandioso
ramo de' flores en figura de jarro presentado por el
Sr. de Mercader, como procedente de la hermosa
casa de recreo que posee en el Hospitalet. Del senor
Duque de Solferino 'rabia varias muestras de frutas,
en especial limones y naranjas. Del Sr. Martí, jar
dinero, Labia entre otras plantas una bella colcccion
de claveles.
Llamó tamhien la atermion el ramo formado de
hortalizas y legumbres, obra de M. Marius Lewens,
jefe de cocina de la casa del citado Sr. Marqués. Es
taba compuesto de pequenos rábanos, col-nabo, re
molachas, calabazas y zanahorias, figurando rosas,
margaritas, dahalias, etc. Lo mas particular es que,
segun nos consta, dichas flores imitadas con artísti
ca perfeccion, son trabajadas con la punta de un cu
chillo comun y con pasmosa celeridad y soltura.
Mr. Lenens posee tambien el arte de saber agru
parlas con notable buen gusto.
Al examinar los concurrentes á la esposicion la
gran variedad de artículos que en ella figuraron, ad
miraban con justísimo motivo la simétrica y bien en
tendida distribuciou de todos ellos; y al mérito y es
guisa° gusto desplegado en el agrupamiento de plan
tas, flores y objetos de tau diferentes clases, se debe
el bellísimo golpe de vista que presentaban todos los
salones y muy especialmente el destinado para las
plantas en flor en que estaba colocado , bajo regio
dosel, el retrato de S. M. la Reina , socia de honor
y protectora del Instituto Catalan.
Fabricacion del alcohol con la raíz
del gamon.
Si hay un probervio que se desea encontrar siem
pre cierto, es el que dice que la necesidad es madre
de la industria. En efecto, fué mucha fortuna el po
der extraer azúcar de la remolacha, cuando el blo
queo continental interrumpia toda cornunicacion con
las colonias, como lo es hoy, desde que no vemos
madurar la uva, y que la enfermedad de la vina pa
rece haber secado los manantiales del vino y de los
licores, el haber hallado mil sustancias á propósito
para suministrar alcohol.
Sabido es que este último cuerpo se produce por
la fermentacion del azúcar, y que el azúcar existe,
en mas ó ménos cantidad en casi todas las partes de
los vegetales. Sin embargo, su presencia no se reco
noce de un modo tan fácil como vulgarmente se cree,
porque hay azúcar que no tiene sabor dulce como el
de cana y remolacha ; además hay azúcar que lo es
solo por que así lo llaman los químicos; esto es, una
sustancia susceptible de producir alcohol por la fer
mentacion , como lo es sin duda el azúcar que con
tiene la raiz del gamon , cuya masticacion no presen
ta ningun sabor azucarado. Be aquí el análisis quí
mico de esta raiz, tal como la ha hecho y publicado,
en el último boletin de la Sociedad de .Agricultura
del Ilerault, M. H. Marés, miembro y secretario de
esta sociedad.
Agua. 60 84
Cenizas. » 75
Materias grasas solubles en el
éter 2 20
Materia susceptible de transfor
marse en azúcar de uva por la
accion de la fermentacion y de
los ácidos 18 25
Pectina. , 2 30
Alúmina coagulable por el calor » 12
Materia celulosa 7 »
91 76
El jóven y hábil químico que ha hecho este análi
sis, ha encontrado que da resultados notables. En
efecto, esta planta no contiene azúcar, sino una sus
tancia particular que puede transformarse en azúcar
en ciertas condiciones; cuando faltan estas condi
ciones la raiz del gamon se resiste á la fermentacion.
Lo que es aun mas digno de observarse en la com
posipion química arriba expresada, es la notable
cantidad de materias grasas que se manifiesta al gus
to por una semejanza con el sabor de los huesos
oleaginosos.
Veamos como se obtiene el alcohol, en las tres ó
cuatro localidades del departamento del Herault,
donde se ha buscado el modo de extraerlo de la raiz
del gamon:
1. Se lava la raiz, tan solo para quitarla la
tierra.
2.° Se machaca en un molino de aceite, hasta
reducirla á pasta.
3.° Se coloca en seguida esta pasta en una pren
sa hidráulica, y obtiene cerca de 60 p. 100 de jugo.
Se pone este jugo en un barril, y se abando
na á un calor de 25° centígrados; fermenta al cabo
de algunos dias , y operando la destilacion, se ob
tiene cerca de 8 litros de alcohol á 86° de un hecto
litro de jugo fermentado.
Este alcohol es claro y límpido; su olor es el de
los alcoholes de buen gusto , y tiene un perfume sua
ve que se asemeja al de la planta cuando se masca.
El orígen de esta explotacion es muy interesante.
Se dice que ha tenido principio en la Argelia. pa
sando despues á la Córcega. Lo que podemos asegu
rar es que Inicia fines del ano último, las poblado
nes rurales de las cercanías de Montpeller han caldo
con una especie de furor sobre las plantas del ga
roen, único adorno de primavera en estos lugares
incultos, áridos y pedregosos que en el departamen
to del Herault se desarrollan sobre una extensiou
de mas de 250,000 areas en erial.
No haré aquí una descripcion técnica del gamon
ramoso que se puede hallar en todos los libros de
botánica; mi dibujo, dará una idea mas precisa que
toda la terminología botánica de la forma de las llo
res, de la de las hojas, de la disposicion ramosa de
los tallos, bastante rara en la gran familia de las li
'laceas á que pertenece el gamon , y sobre todo su
raiz.
Consagracion de los limos. Seno
res ObisposdeVichy de Menorca.
En la manana del 18 de abril último tuvo lugar
en la iglesia de Santa Maria del Mar la solemne con
sagracion de los Sres. Obispos de Vich y de Menor
ca, siendo consagrante el llnao. Senor Obispo de
Barcelona y ausiliares los de Gerona yla Seo de tir
gel , asistidos cada uno de ellos de varios sacerdotes
y pajes, y el de esta diócesis de dos Sres. Canóni
gos.—Presenció el acto un numerosisimo y distin
guido concurso.—Ocupaban un puesto preferente
entre las personas convidadas, los Sres. Capitan ge
neral, Regente de la Audiencia, Gobernador de la
provincia, General Segundo Cabo, Alcalde Corre
gidor interino de Barcelona y una numerosa Comi
sion del Ayuntamiento de Vich.—Muchas familias
de Menorca vinieron á esta capital con el único ob
jeto de asistir á la ceremonia de la consagracion.
El altar mayor de la referida iglesia estaba ador
nado con severa majestad. La iluminacion era senci
lla y limitada al ámbito del presbiterio, habiéndose
levantado al lado del evangelio dos altares para la
investidura de los consagrantes.—La funcion que
empezó á las nueve ea punto, terminó cerca de las
doce con un solemne Te Deum y el besamanos de
costumbre.— Los Prelados se retiraron de la iglesia
seguidos de un gran número de coches.— Se repar
tieron limosnas, y varias de las personas asistentes
fueron obsequiadas con un ligero pero esquisito des
ayuno,
J. B.
Idu vuelta del trovador.
(1340)
IV.
--I Cuánta beldad y elegancia, muchachos! No
recuerdo haber visto una fiesta tal en la villa de
Castellon.
Corno que para oir al trovador ha acudido to
da la nobleza de la comarca! Lástima que haya falta
do tiempo para prepararse; os digo á fé de paje que
hasta de Gerona habria venido gente.
—La hay con todo de Figueras y de Peralada.
—Decidnielo á mi que he venido de allá; estoy al
servicio de los senores de Rocaberti.
—Esto es vivir, amigos. Por mi parte os digo
que me siento feliz, completamente feliz al aspirar
los suaves aromas que tan oportunamente saben
usar las damas, aunque deba contentarme en calidad
de mi servicio á hacerlo desde las antesalas. De bue
na gana, renunciaría á verme manana encerrado otra
vez entre las sombrías paredes del castillo.
-ir yo.
-
y yo.
-Y yo.
—Ola, ola, Reman. ?Decis que no os desagrada
el perfume que se exala de las damas?
—Digo que me agrada mucho, repuso el llamado
!Teman con acento picaresco; y como un resfriado
dejó algo torpe mi olfato, prefiero aspirarlo de cer
ca para mejor apreciarlo, sobre todo si la dama es jo
ven y hermosa.
—Si el resfriado te robó el olfato te ha dejado al
menos un gusto esquisito.
—Y me precio de ello senores; en corroboracion
podria citaros mas de una aventura
—Mirad, mirad, dijo otro acercándose al alfeizar
de una ventana. !Cuánta gente se agolpa al rededor
del palacio!
—Para oir á Vidal , ?quien habrá en la villa que
no venga á recibir unos cuantos empujones? A duras
LA ILUSTRACION BARCELONESA , PERIODICO UNIVERSAL.
penas he podido atravesar
la calle para llegar aqui, y
hasta algunos judios, esos
que no tienen amor sino
al dinero y que solo se
ocupan en practicar la usu
ra , tamhien han venido
para escuchar los divinos
acentos.
—uJ•dios ? El diablo
cargue con ellos.
—Siniestro tendremos.
Cuando el ave de rapina
suelta el vuelo, senal es
de que ha olfateado la pre
sa.
—No seas bobo, Ugeto.
—Fiate en judios. Cuan
do se arriman á un cris
tiano finjiéndole humildad,
tal vez conciertan un plan
para robarle ó se propo
nen atormentarle con he
chizos.
--Ademas, contestó otro;
desde cuando han de te
ner libertad esos perros de
la mala sangre para rozarse
villa?
—; Fuera los judios !
ventana.
— Fuera.
con la
Esposicion hortícola primaveral del Instituto igríeola Catalan de San Isidre.
leal gente de la
gritaba uno asomado á la
—Ahuyentad esos avechuchos de mal agüero.
Muchos jóvenes, que casi podian llamarse ninos,
tal era su corta edad , corrieron á la ventana que da
ba á la calle y soltaron mil gritos desaforados con
tra los de raza judaica. La multitud que se rebullia
en la calle levantó un rumor de aprobacion.
El gamon con su flor. (Tamano.natural )
No parezca estrano el incidente, porque como este
eran muy frecuentes en la época á que nos referi
mos. Odiados de todo el mundo, obligados á com
prar con contribuciones exorbitantes el derecho de
habitar en las ciudades y villas , parecia que se en
sanaba la cólera divina contra los hebreos, que se
hubieran considerado felices si á los tributos, á las
humillaciones y á los insultos no se hubieran anadi
do las frecuentes asonadas que contra ellos se alza
ban y que ponian en grave riesgo sus vidas.
Yá pueden haber comprendido nnestros lectores
que los que sostenian el anterior diálogo eran gente
alegre y empleada en la servidumbre de los senores.
En efecto: eran todos ellos pajes que habian acom
panado á los convidados, y que aguardaban en las
antesalas del palacio del conde de Ampurias mien
tras tenia lugar la fiesta. Todos vestian cortos sayos
de seda ó de terciopelo con profusion de bordados;
todos ostentaban en el pecho el blason de la familia
á cuyo servicio estaban, y todos, con la cabeza des
cubierta por respeto al lugar, vagaban por los apo
sentos con muestras de regocijo. En honor de la
LA ILUSTRACION BARCELONESA, PERIÚDICO UNIVERSAL.
3.; 4•1
„ .
.
,•«.¦
7,r-15=
:1' • 'O
70 LA ILUSTRXCION BARCELONESA, PERIÓDICO UNIVERSAL.
‘erdad liemos de anadir sin embargo que alguno se
Labia escurrido hasta la escalera, desde donde, afec
tando distraccion , dirijia furtivas miradas á alguna
rolliza fregona que atravesaba el patio en direccion
á la cocina.
Poco despues entraba en palacio un caballero alto
v cenudo : era don Gualtero de Bagues. Los pajes
dieron tregua á sus conversaciones y algazara para
hacer paso al caballero, á quien saludaron con la
ceremoniosa galanteria que tenian por costumbre.
Don Gualtero de Bagues se dirigió al salon prin
cipal, que estaba convertido en una mansion ce en
cantos. Cuanto babia inventado en aquella época el
lujo estaba allí reunido : ricas alfombras de Persia,
tapices de Damasco é innumerables lámparas de pla
ta de brillante luz que pendian de los dorados arte
sones ; pebeteros en los ángulos de la estancia don
de se quemaban suaves perfumes venidos de la India
que saturaban el ambiente; sillones de anchos res
paldos donde se habla apurado el arte de la carpin
tería. Arrimado á uno de los panos de pared y como
sirviendo de testera al aposento, se babia levantado
un estrado para la familia del infante, y junto á él,
aunque de menor elevacion , veiase otro estrado re
ducido, pero elegante, desde donde Jirneno debía
recitar sus narraciones y cantar sus trovas.
Porque es preciso que lo advirtamos : el oficio de
trovador no consistia solo en cantar, sino tambien
en recitar hechos históricos, dándoles la forma bella
de que su imaginacion sabia revestirlos y el atracti
vo que su entonacion les prestaba.
Por lo demas , multitud de bellezas aristocráticas
ocupaban los asientos, entre las cuales se confundian
apuestos caballeros cuyos timbres podian competir
con los mas encumbrados de Cataluna, Las damas
venial', segun la moda de la época, trajes dé bro
cado de ajustadas mangas, con falda y sobrefalda; y
ninguna habla olvidado cenirse el cinturon recamado
de oro, cubierto de pedreria y de cascabeles de pla
ta, que era el que estaba mas en uso. Sus tocados
cousistian en las mas en diminutos casquetes de gra
na de los que pendian luengos y bordados mantos;
aunque otras ostentaban la graciosa redecilla de oro
encerrando abundantes trenzas, tesoro mas negro en
algunas que el ébano, mirado pon deseos por algun
galan , que por una sola hebra hubiera dado tal vez
con gusto un aDo de su vida.
Cuando don Gualtero de llagues entró en el salon,
Jimeno estaba enmedio de su estrado, con el arpa
en las manos y en una postura con la que 'lamia
pedir inspiracion al cielo. Su canto, tierno como el
primer suspiro de una virjen enamorada, tenia em
bargados los ánimos ; alguna hermosa sentía estre
mecer su corazon á aquellos versos que quizas le
traian memoria de pasados amores, y el respeto, la
admiraciou, el entusiasmo tenian en suspenso los
alientos, como si al respirar debieran interrumpir la
inspiracion del cantor.
En medio de aquel general silencio, el leve ruido
que al entrar hizo don Gualtero advirtió á Jimeno,
en cuyas facciones podria haberse notado al mismo
instante una contraccion sombría. Su voz se hizo al
go trémula y el colorido del canto fué ejecutado con
mayor fuego. Todos creyeron que su genio se habla
remontado y que le alentaba mas que nunca el su
blime amor al arte; y era , al contrario, que habla
caido en el fango, porque el temblor era motivado
por el odio, y las súbitas transiciones de tono eran
efecto de la cólera que sentia.
/VICabó la trova y estrepitosos aplausos recompen
saron el mérito de Jimeno, mientras bajaba del es
trado y se dirijia en busca de su rival á quien no ha
la podido ver despues de la escena de aquella ma
nana. Don ualtero se había alejado antes que los
otros caballeros, y aunque despues le habia buscado
trovador por Wdas partes no le habla sido posible
dar con él. Por este motivo al verle entrar en el sa
Ion recordó que debía vengar una afrenta, y ciego
de cólera s,e le acercó y Ilevóle á un estremo donde
no pudieran oírles.
—Senor caballero, le dijo; esta manana os be lla
mado cobarde.
—Senor trovador ; en los salones del conde de
Ampurias escucho con calma los ultrajes; pero es
para recordarlos mas tarde y castigar al audaz que
los ha proferido.
—"seo que me comprendeis y no me pesa. Abre
viad razones y decidme donde debo aguardaros.
—Esta noche me tienen ocupado urjentes nego
cios del conde.
—Pues nos hemos de ver esta noche, porque
parto manana al amanecer si vuestra espada no di
de mí buena cuenta. tia caballero siempre tiene mía
hora para defender su honor cuando una accion in
digna lo ha echado por el suelo. Precisamente la lu
na es hermosa para alumbrar nuestro combate.
Mientras Jimeno pronunciaba estas palabras aca
baba en efecto de asomar la luna tras una nube que
la habla tenido oculta , y sus tibios rayos pugnaban
para atravesar los reforzados vidrios ele colores de
la ventana.
—Puedo estar esta noche al servicio del infante
contestar manana á vuestras injurias. Cuando os
iilejeis de Castellon os esperaré yá en el camino.
—Sea pues manana, pero os ruego que madru
gueis.
—Descuidad, senor huno; cuando tengo pen
dientes cuentas de esta clase no acostumbro dormir
me á pierna tendida. Manana al salir el sol me en
contrareis junto á la encrucijada en que se abandona
el camino de Francia.
— Allí estaré, don Gualtero.
El trovador volvió á ocupar el estrado mas satisfe
cho, porque tenia la esperanza de vengar el agravio
recibido.
La fiesta terminó yá muy entrada la noche y el
trovador se dirigió al aposento que en palacio se le
Labia destinado, no sin que antes se despidiera del
senor infante, quién le encargó para el rey su sobri
no la espresion de su mas acendrado amor.
El trovador no durmió sin embargo. Cuando un
hombre siente latir con agitacion su pecho, cuando
espera con impaciencia que llegue una hora prefija
da, el sueno huye de sus ojos como para darle mas
tormento haciéndole parecer los minutos horas y los
dias siglos. El trovado' se revolvió en su lecho pro
curando distraer su desvelo pensando en su amor y
su gloria ; y calculando que en la cama se está mal
cuando no se duerme se levantó y púsose á escribir
una tierna cantiga.
Brilló por fin la deseada aurora y el trovador aban
donó la villa de Castellon ; llegó al lugar para donde
estaba citado antes que el primer rayo de sol tinera
de oro los campos, y sentóse al pié de una cruz que
unia los dos caminos para aguardar á don Gualtero.
Pero el sol asomó sobre el mar como un inmenso
globo de fuego reflejando en la azulada superficie
una brillante y. rojiza raya, y el caballero no venia
y la impaciencia de diurno tomaba creces. Media
hora despues se le acercó un hombre de humilde
porte que le dirigió asi la palabra :
• —Vos sois, caballero, la persona á quien busco.
El arpa de que os acompanais me dice que sois tro
vador y el lugar donde os encuentro detenido me
asegura que sois quien aguarda á mi amo. Estoy al
servicio de don Gualtero de Bagues , cuyo senor me
dijo esta noche: « manana te levantarás con la aurora
« y te dirigirás á la cruz del campo ; encontrarás al
. trovador que anoche duerme en el palacio del in
« fante y le entregarás de mi parte este billete.» Hoy
cumpliendo sus órdenes á fuer de fiel criado, madru
go , me dirijo á este lugar que llamamos la cruz del
campo, os reconozco, os entrego el billete y espero
vuestra licencia para retirarme.
Júzguese el mal efecto que debía producir en el
ánimo de Jimerio la pesada palabrería del mensajero.
Tomó el billete y devoró con los ojos su contenido,
que era como sigue:
«Una circunstancia inesperada, senor trovador,
« me obliga á fallar á mi palabra. Lo hago por la
« primera vez en mi vida, y por vuestra impaciencia
« al esperarme os dejo comprender mi desasosiego
« por no poder acudir. No ignorais que estoy al ser
« vicio de un infante y que cuando uno se compro
« mete á servir á grandes senores es necesario que
á todas lloras esté dispuesto para obedecer sus
« mandatos. Durante esta misma noche en que os
« escribo debo salir de Castellon y cuando vayais á
• esperarme estaré ya muy lejos. No creais por esto
« que renuncie á ajustar mis cuentas con vos; nos
« veremos así que podamos. Juzgo que no está lejos
« este día y me encargo de busearos. Proseguid en
« tre tanto vuestro camino..
Guallero de Bogues.»
—?Dónde está vuestro amo? dijo irritado Jimeno
al acabar la lectura.
El criado se hizo un paso atrás amedrentado por
el tono con que fueron pronunciadas aquellas cuatro
palabras al mismo tiempo que contestaba así:
—Mi senor me mandó enjaezar un caballo y.par
tió lijero como una flecha ; por lo cual, dificil me
será responder á vuestra pregunta. Con todo, no
despacientarse , senor caballero, porque no es cosa
de no volver jamás. Y como dec'a mi abuela, quien
pierde la paciencia el diablo se le lleva, y el que
rabia rebienta , v
—Calla por Barrabás, le interrumpió Jimeno no
pudiendo ya contenerse.
Bien hizo en interumpirle , porque de lo contrario
tarde hubiera dado fin el criado á su relacion. Nues
tro héroe reflexionó algunos momentos y de aquellas
reflecciones sacó en claro que habiendo él acudido á
la cita y no pudiendo tachársele de cobarde, lo mas
Prudente era proseguir su camino y dejar para otra
ocasion su venganza. Colgó el arpa á su espalda y
partió camino de Barcelona,
Estaba bastante lejos, y aun el criado, subido á
la peana que sostenia la cruz gritaba dándole sus
disculpas.
(Se continuará)
JUAN BAUTISTA FERRER.
El monstruo de los aires.
Carta de Puerto Luis (isla Mauricio) contiene pormeno
res tan curiosos como importantes con motivo de un pájaro
gigantesco de Madagascar, cuya existencia parece toda, la
dudosa.
A mediados del mesde setiembre úliimo, el capitan Har
ris, que mandaba el Patrick and Margery, se dió á la vela
desde Bombay para Aden con su cargamento de arroz. Di -
rigiéndose hacia Madagiscar, donde quena tomar bueyes
para Mauricia y cueros para Inglaterra, entró en la bahía
de Diego Suarez, la mashermosa de la isla Malgacba y aca
so de todo el mundo.
Apenas llegó, se puso en relaciones con los anlankara, y
Dilo necesidad, para proporcionarse las mercancías que de
seaba, de internarse mucho en las tierras con nueve hom
bres de su tripulation: atravesaba un campo todo cubierto
de yerbas y malezas, cuando vid de repente como 1 distancia
de cincuenta pasos un animal muy grande y de forma estra
na, que le pareció tener de diez 1 doce piés de altura y cuyo
andar era semejante al de un pájaro.
Lo era en efecto porque muy pronto desplegó dos alas in
mensas, lanzando un grito agudísimo y terrible que se pu
dra comparar con el silbiJo de una locomotora.
El pájaro se remontó con vuelo vigoroso, pero pesado,
y se dirigió hacia las montanas que limitan el llano por el
lado del Oeste.
Su corpulencia igualaba á la de un caballo, y sus alas de
forma llamada obtusa por los naturalistas, eran de color
negro. Sus piernas cubiertas de plumas en la parte superior
presentaban una longitud casi doble de las de un avestruz,
La vista de este gigante ornitológico llenó de asombro al
espitan Ilarris y 1 sus companeros.
Preguntó 1 los indígenas y supo por ellos que aquel pájaro
es muy raro, que se llama en el pais Bouron-Bak, (es decir
Pájaro Bak, segun Mr. Harris), que hace su nido en las
montanas y que las lluvias arrastran algunas veces los hue
vos que colitiew el nido hasta los ríos y el llano, donde son
recogidos con avidez.
Aun cuando el capitan mostró deseos de ver uno de estos
huevos, no pudo ser complacido,porque ninguno los poseia
en el pueblo.
El jefe, que tenia una mala escopeta de carion dorado, en
senó un grande estuche donde guardaba la pólvora.
Mr. Harris creyó al principio reconocer en ese estuche la
parte superior de un hasta de buey; pero el jet. aseguró que
era el canon de una de las plumas de Bouron-Rak, y que
examinándolo mas de cerca vid M.Harris que efectivamente
tenia lodos los caracteres de un canon de pluma de estraor
dinario espesor.
Este jefe contó tambien que uno de losreyes del pais tenia
una tienda muy grande é impermeable, compuesta de plu
mas de estos pájaros que fuéron hallados muertos.
La fuerza del Bouron-Rak está en relaeion con su talla.
Este pájaro, segun los indígenas, ataca 1 los bueyes, los
atolondra, dándoles un golpe con el ala ó con la pata, y se
los lleva en seguida, agarrándolos por el cuello con el pico
y apretándoles el cuerpo fuertemente entre sus piernas, ar
queadas por la parte interior ; lo cual hace suponer que sus
garras no están dispuestas para hacer presa, si bien sus
unas deben servirle para despedazar lo que coje.
Como complemento 1 estas noticias, dirémos que ya han
enviado de Madagascar al museo de historia natural de Pa
ris, muchos huevos de tal tamano, que uno de ellos sola -
mente iguala 1 148 huevos de gallina; y tambien varios hue
sos pertenecientes 1 un pájaro gigantesco del mismo pais.
Estos hechos permiten dar cierto crédito á la relacion del
espitan Harris.
Pal Dobozyl.
(Tradicion húngara.)
—Pronto , 11laria , monta en la grupa de mi caba
llo, déjame abrazar tu esbelta cintura y huyamos.
—?Oyes tú, Pal , el fuego que chisporrotea v las
vigas de nuestras casas que crujen y se hunden
•
LA ILUSTRACION HARCÉLONEsA4, PÉRiónic0 UNIVERSAL. 71
—Bajo esas ruinas, oigo mas bien los gritos de
los guerreros y los gemidos de las mujeres, pero
nada en la lengua de los madgyares. ! Solo escucho
al tártaro que ruge y al turco que invoca el nombre
de Alai'!
—?Dónde está mi madre? ?Dónde están mis her
manos, Istvan el hermoso y Ladislao el valiente?
—Los tres han emprendido la fuga.
—Tal vez los veremos á la luz del incendio que
ilumina toda la llanura.
—El Dios de los cristianos los bendecirá ; noso
tros los encontraremos, María, donde los enemigos
no pueden alcanzarnos, al otro lado del rio.
—A la otra orilla de Theis , ?no es eso? Cierta
mente ; nunca los turcos se han atrevido á pasar ese
rio guardado por nuestros héroes. ! Oh! ?Porqué,
amado Pal, has venido desde tu dichosa provincia á
buscar en estas llanuras una pobre mujer corno yo?
—Proteger á la que se ama es la mayor felicidad,
y vengarla el mayor consuelo. Dime, querida María,
?cómo han entrado los turcos en el castillo de tu
madre? ?Habla traidores entre vuestros criados?
—Asi lo creo. Cuando Istvan y Ladislao volvie
ron de la caza, pidieron de beber, y algun enemigo
secreto les habrá robado las llaves para llevarlas al
bajá de Erla. Así mientras nosotros estábamos en el
jardín hablando de nuestro amor, los turcos han in
vadido el patio de la casa. ! Pobres hermanos mios !
?Si habrán sucumbido sin poderse defender? !Pobre
madre mia! Si hubiera sido degollada sin darme su
bendicion , haríamos mal en huir, mi querido Do
bozyi.
« Proteger á la que se ama es la mayor felicidad,
y vengarla el mayor consuelo. »
—Ya estamos lejos del incendio, y las llanuras
se extienden sin fin delante de nosotros. Solo al
resplandor de la luna podré hallar mi camino, yo
que he bajado de las montanas de Thuray para co
ger una flor en las orillas del Theis.
—Pero la luna hará ver nuestra huella á los tárta
ros; roguemos á Dios porque se esconda entre las •
nubes. En la oscuridad misma sabria yo hallar el
sendero que atraviesa las colinas arenosas... La luna
se ha ocultado, pero tu caballo hace aun bastante
sombra para que nos descubran.
Aprieta el paso, amigo DÚO.
—Marchamos velozmente, Maria ; la sangre del'
caballo tine ya mis espuelas... !Ah! mira el Theis ;
no dista ya dos tiros de bala... pero mi caballo se
debilita, vacila, cae y no tenernos barca para atra
vesar el rio.
« Proteger á la que se ama es la mayor felicidad, y
vengarla el mayor consuelo. »
—Dame, María, el cuerno que descansa ahí sobre
mi pobre caballo, yo le haré resonar y tal vez los
heyducks oyéndolo desde la opuesta orilla vendrán
á socorrernos.
—! Ay, Pal! Es demasiado tarde. Mira, ya el sol
se levanta sobre el horizonte y con sus v pue
des ver á nuestra espalda los turbantes de los que
nos persiguen con esos sables que parecen guadanas.
—!Maldicion! Han seguido la huella de nuestro
caballo marcada en la arena. Sí, los turcos vienen
de tres en tres, y á pesar del polvo veo detrás á
los tártaros nuestros enemigos con sus pequenos es
tandartes. Son cuervos seguidos de buitres: los tur
cos quieren la carne viva y los tártaros prefieren los
cadáveres.
« Protejer á la que se ama es la mayor felicidad, y
vengarla el mayor consuelo »
—Dame tus pistolas, Pal; dame tu carabina, que
quiero cebarlas. ?Está bien afilada la hoja de tu sa
ble?
—Sonharto numerosos, Maria. Trata de ocultar
te entre esos matorrales; yo lucharé con los contra
rios hasta dar tiempo á los heyduks para que vengan
á socorrerte.
—?Y crees, Pal, que si tu quieres morir sin mí,
podre yo vivir sin tí ? -
—Es preciso, querida mía.
«Proteger á la que se ama es la mayor felicidad,
y vengarla el mayor consuelo.»
—Pero, Pal, ellos me encontrarán: contempla
mis manos oprimidas por las ligaduras que- van á
ponerme, y mis pobres pies desnudos marchando
sobre la tostada arena. Luego me arrastrarán hasta
el harem del bajá de Erla , me maltratarán cuando
trate de defenderme y me cortarán estos cabellos
negros que tu amas tanto. Por piedad, coge una de
tus pistolas y dispáramela en el corazon...
—?María, sabes tu lo que pides?
«Proteger á la que se ama es la mayor felicidad,
y vengarla el mayor consuelo.»
—Sí, amado mira: un beso tuyo vendrá á recoger
en mis labios el alma que debe abandonar mi cuerpo
y que siempre te pertenecerá, vengarme en la tiers
ra , y despues cuando llegues al cielo, yo te espera
ré con el laurel de los vencedores y la palma de los
mártires.
—No puedo, Maria; en vano tratas de ofuscarme,
muger sublime: mi mano tiembla y mi dedo es de
masiado débil para disparar un arma contra tí.
« Proteger á la que se ama es la mayor felicidad,.
y vengarla el mayor consuelo. »
— Los turcos se acercan, Pal , y ahora ya puedo
arrojar la máscara. !Fuera el disimulo! Mucho tiem
po hace que yo deseaba reinar en Erla, porque hace
mucho tiempo que yo amaba al bajá Raschid. Yo soy
quien le ha entregado las llaves y trataba de esca
parme por el jardin cuando te reuniste conmigo. Yo
te he hecho tomar el camino de los arenales para
que mis amigos pudieran seguir las huellas de tu ca
ballo. !Pobre Pal! !es preciso que te resuelvas á
ser mi esclavo si quieres salvar tu cabeza!
—Sí; yo vengaré en tí á mi patria y á mi Dios.
Yo perdonaré á la infiel amante castigando á la hún
gara y á la cristiana perjura.
—!Ah, gracias, Pal!.. Hiere á los turcos con mas
tino que á mí. Ven á recoger el beso prometido. La
muerte no sabe mentir, y en esta hora suprema de
bo decirte que muero digna de mi Dios, de mi patria
y de mi amante. Yo he querido morir á tus manos;
ya nos encontraremos en la otra orilla.
«Proteger á la que se ama es la mayor felicidad,
y vengarla el mayor consuelo.»
Los turcos llegaron. Dobozyi era fuerte; la hoja
de su sable estaba bien afilada y bien cargada su ea
sabina. Es verdad que los turcos le cortaron la cabe
za; pero los heyduks llegaron á tiempo para salvar
su cuerpo y el de Maria.
Y los heyduks abrieron una fosa de seis pies de
larga por cuatro de ancha que sirvió de lecho nup
cial á Maria y Dobozyi. Dios hizo despues nacer flo
res sobre aquella tumba donde los heyduks habían
puesto una cruz de piedra ; y algunos tártaros que
daron tendidos en las inmediaciones con gran con
tento de los buitres y de los lobos.
Con la cabeza de Dobozyi llevaron los turcos tres
cadaveres á Erla. Eran bellos á fé mia; jóvenes sin
ser ninos, y morenos solamente á causa del sol que
los habia tostado. Cuando el bajá los vió, empezó á
llorar y desgarrar sus vestidos, porque aquellos eran
los cadáveres de sus tres hijos muertos por Doboz
yi. Colocaron la cabeza inanimada de Dobozyi sobre
los tres cuerpos , y en aquel instante pareció brillar
en su cara la sonrisa de la ironía.
« Proteger á la que se ama es la mayor felicidad,
y vengarla el mayor consuelo.»
Trad. por MODESTO COSTA Y TURELL.
química recreativa.
CAPITULO III.
DE LOS SOLIDOS.
Los cuerpos sólidos mas usados en los esperirnen
tos recreativos son el fósforo, varios metales y al
gunas sales.
DEL FÓSFORO.—El fósforo fué descubierto por un
alquimista que estaba buscando la piedra filosofal.
Este cuerpo es semitransparente , tiene un olor de
ajos, es de consistencia igual á la cera, y espuesto
al aire se hace muy pronto luminoso. Esta propiedad
ha sido esplotada por algunos para espantar á los
hombres debiles y de poco espíritu, ya trazando ca
racteres en la pared que en la oscuridad se hacen
luminosos, ya pintando espectros ó cosas semejantes,
ó ya en fin frotándose ligeramente la cara y las ma
nos con esta sustancia.
El fósforo se une á casi todas las sustancias sim
ples; se le estrae principalmente de las materias ani
males, como de la orina, de los sesos, de los ner
vios, de los huesos , etc. Estas materias contienen
tanto mas fósforo cuanto mas putrefactas están • y
en el dia no nos admiraríamos de que nos sucediera
lo que le pasó á aquella muger de Montpeller, que
compró carne en el mercado y tuvo toda la noche
alumbrada su habitacion por la luz que la carne des
pedia. Las sustancias animales pueden producir luz
sin que estén en putrefaccion, como se puede ver en
los gusanos de luz y en una concha llamada folada
que es tanto mas luminosa cuanto mas fresca es la
carne; pero los otros peces brillan mas á medida que
van entrando en putrefaccion.
Modo de hacer brillar la leche y la miel.—La folada
puede servir para muchos esperimentos entretenidos:
una sola de estas conchas, sumerjida en la leche,
basta para comunicar á siete onzas de este liquido
una luz bastante viva para que se pueda ver en la
oscuridad ; la leche al propio tiempo que se hace lu
minosa , parece que tambien se vuelve transparente.
La folada conservada en la miel tiene la propiedad de
permanecer luminosa durante mas de un ano.
Las sustancias vegetales son tambien fosforecen
tes' pero en un grado mucho mas ínfimo; sin embar
go las maderas podridas y espuestas al aire se vuel
ven á menudo luminosas, pero su luz es mucho me
nos tenaz : el alcohol y el agua la destruyen fácil
mente. Algunas veces las sustancias vegetales, sin
estar en putrefaccion, dan una luz fosforecente; tal
es la naturaleza de la luz que algunas veces se ve al
rededor de la flor del mastuerzo una aureola brillan
te. Por medio de la cal ó de la magnesia es fácil ha
cer luminosa la madera; para hacerlo se banan unas
varillas de madera en una solucion de cloruro de cal;
se quema uno de los estremos con la llama de una
vela, y cuando se retira de la llama, se vé en el es
tremo quemado una materia blanca que despide una
luz que deslumbra, y que se hace todavía mas bri
llante si se la sopla con un fuelle.
La compresion inflama el fósforo. En este hecho
descansa la fabricacion de los eslabones fosfóricos
de otros muchos esperimentos curiosos.
Eslabones fosfóricos.—Tómese un frasquito estre
cho y un poco largo, introdúzcanse en él unos v-ein -
te granos de fósforo mezclados con un poco de are
na; caliéntese en bano maria hasta que el fósforo es
té derretido; tápese en seguida el frasco para impe
dir la combustion , y déjese enfriar. Para servirnos
de él introduciremos una pajuela ordinaria • la frota
remos contra el fósforo y quedará encendida.
Apagar una vela y encender olra de un solo pisto le
lazo.—Pónganse dos velas una al lado de otra ; una
de ellas encendida y bien despabilada, y la otra apa
nda y con un pedacito de fósforo en la mecha; tire
se un pistoletazo, con pólvora sola, á la distancia
de seis pasos apuntando á las velas, y la que estaba
encendida quedará apagada y la otra se encen
derá porque con el calor del tiro se inflamará el fós
foro.
Aceite fosfórico.—Con seis partes de aceite comun
y una de fósforo calentadas en el bano maria se hace
una solticion con la que se pueden frotar sin peligro
manos y cara, para que queden cubiertas de una lla
ma azulada, mientras que los ojos y la boca se pre
sentan como dos manchas negras.
Modo de hacer salir del agua pompas de gas que ar
den con una llama brillanle.—Si se pone en un vaso
de los que ordinariamente nos sirven para beber,
lleno de agua hasta la mitad, un pedazo de fósforo
de cal de tamano de un guisante, el fósforo se pre
cipita en pedacitos, y se elevan á la superficie del
agua unas burbujas ole gas que arden con llama bri
llante, estallando con ruido, cuando se ponen en
contacto con el aire, y cada burbuja de gas, á me
dida que va estallando, va seguida de un círculo ho
rizontal de humo blanco, denso, que sube con un
movimiento undulatorio, ensanchándose gradualmen
te á medida que se eleva.
Disco lunar.—Introdúzcanse algunos pedacitos de
fósforo del tamano de un guisante en una esfera de
cristal ó vidrio que tenga cerca de cuatro pulgadas
de diámetro; caliéntese el fósforo hasta que se en
cienda; háganse dar vueltas al globo hasta que una
mitad de su superficie esté cubierta por el fósforo;
cuando la llama se ha apagado deja una especie de
costra blanca que colocada en un sitio oscuro, luce
por espacio de mucho tiempo; en algunos puntos se
quedan oscuros unos espacios bastante anchos, mien
tras que algunas manchas circulares permanecen bri
llantes y luminosas.
Fósforos solares.—Se da este nombre á diversas
sustancias que, despues de haber estado espuestas
á la luz, brillan en la oscuridad; la sustancia de es
ta clase que es tenida por la mejor se denomina fós
foro de Camon. Para prepararle se hacen calcinar en
un fuego vivo, por espacio de media hora, conchas
de ostras, y despues de haber elegido las mas gran
des y las mas blancas, se las mezcla con flores de
azufre, en la proporcion de una parte de estas flores
por tres de conchas de ostra ; se pone el todo en un
crisol cuya tapadera debe embarrarse y se calienta
en un fuego vivo durante una hora; cuando se ha
enfriado ya enteramente el crisol se extrae lo que se haya producido , se reduce á polvo y se encierra en
LA ICUSTRACION BARCELONESA, PERIÓDICO UNIVERSAL.
un frasco bien seco y tapado con un tapon esmeri
lado.
En el dia el fósforo es mucho mas usado que an
tes, pues con él se hacen los fósforos ó cerillas fos
fóricas que tan buenos servicios nos prestan.
DE LOS METALES.—LOS metales son cuerpos simples
casi completamente opacos , muy brillantes en masa
ó tambien en polvo muy tenue y dotados de la pro
piedad de recibir un hermoso pulimento. En el dia
se conocen cuarenta y un metales ; antes del siglo xv
no se conocian mas que siete: el oro, la plata, el
hierro, el cobre, el plomo, el estano y el mercurio.
La combinacion de un metal con otro se llama alea
cion , y la aleacion se denomina amalgama cuando en
tra el mercurio en la combinacion.
Proporciones de algunas 'aleaci9nes entresacadas del
Manual de física recreativa de Julia-Fontenelle.
Bronce.—Se funden siete partes de cobre v se ana ,
den tres de zinc y dos de estano.
Metal para los espejos telesapicos.—Fúndanse las
proporciones de cobre y de zinc que se han indicado
para el bronce y anádanse cuatro partes de estano
en vez de las dos que allí hemos enunciado.
Para los cobres.—Casi no se puede dar una regla
fija para estas aleaciones puesto que en cada nacion
varian : en Francia , por ejemplo, se emplean cien
partes de cobre pCIE Once de estano : en Inglaterra
nueve del primero por una del segundo ; etc. No se
debe hacer entrar al plomo en esta aleacion , sobre
todo en grande cantidad. En la batalla de Praga se
fundieron en parte los canones por la alta tempera
tura producida por los muchos canonazos que se dis
pararon.
(Se continuará.)
EUSEBIO COMAS Y SOLER.
Aspiraciones cristianas.
IN.
1NA HERMANA DEL PECADOR.
O miserable de tí por lo que per
diste, y mucho mas por lo que hi
ciste , y muy mucho mas si con to
do esto no sientes tu perdicion
FR. Luis DE GRANADA.
Se llama Penitencia.
Es una virgen de andar pausado y magestuoso, y
el rumor que producen sus pasos se parece al lejano
gemir de la tórtola. Su rostro tiene la blancura del
lirio marchito y sus ojos rebosan dulzura y melanco
lía. En ellos siempre hay lágrimas como en su frente
tristura, Los anchos pliegues de su ropage , color
de esperanzas la cubren toda, y una guirnalda de
violas cine sus sienes. En la mano derecha trae un
vaso lleno de bálsamo para derramar sobre las heri
das del pecador, que cura y cicatriza,
Esta vírgen celestial, atenta á la mirada de Dios,
cuando vé que es de misericordia y se dirige á una
pobre alma pecadora, desciende acompanada de la
gracia , y ni al desviado viagero es tan grata una
voz amiga, ni al náufrago una mano salvadora , ni
al aherrojado en tenebrosa cárcel un rayo de luz,
como á esta alma la voz, la mano y la luz de la Peni
tencia. A su sombra los remordimientos no aguzan
para herir mas sanudos , sus puntas crueles: poco á
poco la calma perdida renace, y una santa tristeza
entra en el pecho, antes negro y desesperanzado.
Cierto es que el alma viste luto por la inocencia
que perdió; pero su tristeza es suave. El regocijo se
ha tornado lágrimas; pero cuando son derramadas en
presencia de Dios, su dulzura es intensa é inefable.
!Oh hermanos mios Si las alas de la inocencia ya
no os cubren con su sombra , si el vicio ha estampa
do en vuestra frente su hediondo beso, descenid
vuestras guirnaldas, que deshojado habeis la mas vis
tosa. Cesen ya los cantos y algazara, que vuestro
corazon solo debe suspirar, solo lamentarse de su
desventura.
?Quién podrá reverdecer las hojas secas? Ay!
abandonad el florido sendero de las alegrías munda
nales: para vosotros no mas primaveras, no mas jar
dines; solo inviernos, solo párramos sin fin.
Alzad los ojos al cielo, y veréis una luz melan
cólica y velada. Es la luz de la Penitencio, que sola
debe va iluminar el camino de vuestra vida. Llorad,
hermanos rojos, llorad.
GUILLERMO FORTEZA.
El cazador de la ciudad y el
cazador lugareno.
La felicidad del hombre depende en gran parte de
la localidad donde habita. Una de las cosas que á
nuestro entender constituye la dicha de una persona,
es el encontrarse en un paraje que le proporcione
dedicar su tiempo sobrante al objeto que mas hala
0.a sus inclinaciones ó sus deseos.
Sentado este precedente , ninguno que sea aficio
nado al ejercicio de la caza puede satisfacer esta ali
cion en una gran capital y especialmente en Barce
lona. En las cercanías de todas las ciudades la caza
está mas ó menos agotada en razon del mayor nú
mero de cazadores que la persiguen sea por distrae
cion sea por interés. En todo el radio de la circun
ferencia que forma la jornada diaria de un cazador,
la pertinacia de uno y otro dia acaba con los anima
les comestibles , y llega el momento en que un afi
cionado no sabe donde ir á matar una perdiz. Y sin
embargo , el cazador que habita en una ciudad, des
pues de luchar con las desventajas que le origina su
situacion , es el que sufre todas las Incomodidades y
sinsabores que le ocasionan las leyes y bandos que
tienen relacion con su diversion.
La veda y todas las restricciones que encierra la
ley de caza existen solamente para el cazador de
ciudad que está bajo la inmediata vigilancia de las
autoridades y de sus numerosos agentes. En nuestra
capital donde la mayor parte de los cazadores toman
el ferro-carril para dirigirse al cazadero, á la hora
perentoria de sonar la campana que llama á los pa
sageros se presenta un agente de seguridad pública
pidiendo la licencia de caza. El cazador que tiene
bastante que hacer con atender á su perro para que
no se le estravie entre la multitud , busca la licencia
registrando todos los rincones de su morral; aquí se
le enreda el pié de gato en el cordon del fiasco, allá
el porta-escopeta en un boton , la correa del morral
110 quiere correr, y en estos apuros oye que su per
ro se pelea con otro y llámale con voz airada ; en es
te momento su mano ha logrado introducirse en el
morral , encuentra la calabaza , el pan, el desarma
dor, los mil chirimbolos que llenan aquel cajon de
sastre, pero no dá con la cartera de la licencia. Al fin
la encuentra, la saca , estrae su credencial , presén
tala al impasible agente que despues de darle tres ó
cuatro vueltas empieza á leerla casi deletreando,
suena el silvido, el tren parte y el cazador se queda
entregado á todas las furias. El pedir la licencia á
los cazadores que salen en ferro-carril, donde el
tiempo es tan escaso, es un sistema molestoso é in
necesario cuando el cazador debe volver por la tarde
y entonces no le causa ningun perjuicio esperar.
Llega despues un dia en que un gacetillero ha apu
rado la materia y no sabe de donde cortar tela. La
crónica local es muy corta y aquel dia los cacos se
han estado con los brazos cruzados y los•aurigas nO
han atropellado á nadie. ?Qué decir? Al fin se le
ocurre una idea. • Se dice que en Lóndres un falde
rillo americano ha mordido á un gentleman en el acto
de dar la mano á una linda senorita para bajar del
coche ; se ha observado que el falderillo tenia los
ojos encendidos y que no quena obedecer á la voz
de su ama , signos positivos de hidrofobia. Las auto
ridades deben dictar serias medidas para que los ciu
dadanos no se vean espuestos á cada paso á una
muerte tan horrible. » La noticia llega á oidos del
Corregidor, y desfigurada al pasar de boca en boca,
se le hace saber que la víctima de tan funesto ac
cidente es una joven de una familia pobre y virtuosa
que vive en la calle de num Rómpese enton
ces el hilo de esa espada de Dámocles que las Orde
nanzas municipales hacen pender sobre la cabeza de
los canes 365 dias al ano , y á la manana siguiente
perecen un centenar de perros. Los guardias munici
pales lo hacen tan á las mil maravillas que si se les
presenta un perro de caza, otro bien tratado que
habrá salido tal vez á la calle por un descuido, y un
perro vagabundo y asqueroso, téngase por cierto que
arrojarán la estricnina al primero. Circula la noticia
de la matanza perruna ; la doméstica dice al venir
del mercado que ha visto pernear tres perros, ! qué
mal rato pasa el cazador que repara que su perdi
guero no está en casa! Entonces todo el mundo echa
mano al bozal, y aunque eso de llevar el hocico en
jaulado molesta mucho á los perros, no tienen otro
remedio que aguantar la careta por unos cuantos
dias hasta que se ha averiguado que en la casa,
número y piso consabidos hay efectivamente un su
gen!) que rabia, pero no de mordedura de perro sino
á causa de las camorras que le arman á cada momen
to su mujer y su suegra.
Hé aquí algunas de las muchas incomodidades que
sufre el cazador de ciudad y eso que es el mas legal
de todos los cazadores.
Qué diferencia hay entre éste v el que vive si
quiera á tres ó cuatro leguas de la' capital ! Para el
aficionado lugareno no hay veda , no hay leves ni
restricciones ; nadie se cuida de saber si su licencia
es del ano corriente 6 si se sirve todavia de la de su
abuelo. Dá á sus perros casa franca, dejando á cuen
ta de ellos la manutencion. Sale á un cuarto de hora
del pueblo y se divierte sin gastar ni fatigarse. Caza
todo el ano ; en tiempo de veda sale con el recla
mo porque es mas descansado y de vez en cuando re
gala un par de perdices á su amigo el alcalde. En su
pueblo nadie ha oido hablar de estricnina sino el bo
ticario ni nunca se ha pronunciado allí la palabra hi
drofobia. Al anochecer entra uno á decirle que en tal
vina, en tal ribazo y al pié de tal cepa hay una liebre
encamada que duerme de sol á sol. Luego viene el le
nador y le cuenta que en tal bosque se le ha levan
tado un bando de cincuenta perdices que se han ido
á poner en las vinas del tio Pedro, y que habiendo
las echado de allí su companero se han dejado caer en
la torrentera que hay un poco mas allá. Este es su
matadero. Al dia siguiente, el cazador, como un ge
neral á quien los esploradores han dado cuenta de
los movimientos y posiciones del enemigo, se dirige
adonde duerme la liebre y la asesina á traicion mien
tras que el pobre animal suena tal vez que se regala
en un campo de coles. Marcha en seguida al encuen
tro de las perdices, les hace dar los dos primeros
vuelos sin tomarse mucho trabajo, y al tercero las
empoza en el torrente donde les tirará á escoger.
Así es un gusto ser cazador.
Ahora quisiéramos decir algo de los cazadores de
las casas de campo; pero ?cjué podremos anadir á lo
dicho en los párrafos anteriores Empero estos ca
zadores á mas de cazar todo el ano sin sujetarse á
otras reglas ni leyes que su capricho, tienen la gran
de V económica dicha de hacerlo la mayor parte sin
licencia .
Pudiéramos habernos ahorrado mucho trabajo al
escribir este artículo que se reduce á manifestar que
el cazador de ciudad, siendo el tipo del cazador le
gal , el que observa las leyes generales y locales
que son las mas pesadas—es el que menos fruto saca
de una diversion que le cuesta muy cara, mientras
que otros obtienen de ella gran provecho casi de
balde.
JC/AóUIN MOLA Y MARTINEZ
A correos.
Desde la publicacion de este periódico todos los
dias recibimos reclamaciones de los Sres. suscrito--
res de fuera de Barcelona , por la irregularidad con
que llegan á su poder los números del mismo—Hay
suscritor de la línea de Valencia que nunca ha logra
do recibir la Ilustracion sino despues de seis ú ocho
dias de mandado el periódico , otros lo reciben es
tropeado; los mas con la faja casi rota y cortados
los pliegos, y no falta quien lo ha recibido sin lámi
nas. Ignoramos de parte de quien está la culpa, pe
ro no podemos menos de llamar la atencion del se
nor administrador de correos de esta capital , para
que se sirva dictar, si está en su mano, las medidas
convenientes á fin de que no se repitan esos es
candalosos abusos de que hemos hablado anterior
mente, con lo cual creemos que nada perdería dicha
administracion de correos.
Otra queja tenemos pendiente desde hace tiempo,
y la vamos á soltar hoy ya que se nos presenta oca
sion para ello.
Sabido es que todo impreso que se manda por el
correo , paga á razon de 40 rs. a u. por cada arroba
de peso, y que el importe debe satisfacerse en se
llos de franqueo. ?Porqué pues los números de la
Ilustracion cuestan una vez tantos sellos de á cuatro
cuartos, y otra vez se exije por los mismos mayor
número de sellos, siendo asi que no varia su peso?
La razon es muy obvia, y DO tendríamos reparo en
manifestar al publico la causa de esta anomalia que
tanto nos perjudica, sino temiésemos pecar de in
discretos.
Por todo lo publicado en este número: Jama Lozano Seseo.
Editor respoasable, JUAN VAZQUEZ.
Imprenta del Diablo esB•aeatow• í cargo de Francisco Cebabas,
calleNueva de S. Francisco. núm. 17.
Descripció
| Puntuació | |
| Títol | Ilustración barcelonesa, La. No. 09 (1 mayo 1858) |
| Descripció | Conté il·lustracions. Informació addicional del subtítol: Periódico universal |
| Títol addicional | Periódico universal |
| Editor | Biblioteca de Catalunya |
| Data de publicació | 2008 |
| Data del document original | 1858 |
| Tipus de recurs | Text |
| Format | |
| Font | Publicació original: Barcelona : Juan Vázquez, 1858, No. 1 (1 enero 1858) - no. 24 (15 dic. 1858) |
| Llengua | spa |
| Relació | http://cataleg.bnc.cat/record=b2109794~S10*cat |
| Gestió de drets | Còpia permesa amb finalitat d'estudi o recerca, citant la font "Arxiu Històric de la Ciutat de Barcelona". Per a qualsevol altre ús cal demanar autorització |
| Productor | Ardiaca |
| Resolució | 150 ppp |
| Definició | 8 bits |
| Característiques físiques | 35 cm |
| Història de canvis | Imatge original TIFF, sense compressió, a 300 ppp |
Descripció de la pàgina
| Títol | No. 9 (1 mayo 1858) |
| Transcript | 1.0 DE MAYO DE 1858. PERIÓDICO UNIVERSAL. Núm. 9.—Tomo I. Se suscribe en BARCELONA en la litogratia de D. Juan Vazquez, sucesor de Mabon , rambla del Centro, núm. 31, y en las principales li brerías del reino. La correspondencia deberá dirigirse á dicho senor Vazquez. PROSPECTO. 1.—E1 público ha sido tantas veces burlado, que ya no cree en las pomposas ofertas de los editores. En su consecuencia diremos únicamente que la empresa de la ILUSTRACION no per dona gasto alguno para dar buen papel, tipos claros y hermosos, magníficos grabados y mejor reclaceion.—Echese una sola ojeada á este número, y ella bastara para demostrar que no hay "°d° rucios en nuestras palabras. 5, —La ILUSTRACION BARCELONESA sepublica do. veces al mes. 3,—Cada mes al recibir el suscritor el segundonumero del periódico , debe renovar la suscrip cima para el prósimo, 4.—Las suscripciones de provincia y del estrangero serán servidas puntualmente, si seremite su importe anticipadamente en libranzas ó en sellos de franqueo. PRECIO. En BARCELONA, por un mos de suscrita cion, llevados los números a domicilio. 3 rs. Fuera de Barcelona, por id., franco de portes .. . . . . 3 » En el estrangero 6 .» Números sueltos 1111111:1141110. El pueblo poeta.—Numo procedimiento para sumergir ca bles telegráficos submarinos.—Esposicion hortícola pri maveral del Instituto Agrícola Catalan de San Isidro — Fahricacion del alcohol con la raíz del gamon.— Consa gracion de los limos. Sres. obispos de Vich y de Menorca. —La vuelta del trovador.—El monstruo de los aires —Pal Dobozyi.— Qufmica recreativa.—Aspiraciones cristianas. — El cazador de la ciudad y el cazador lugareno.—A Correos. LÁMINAS: Consagracion de los limos. senores Obispos de Vich y de Menorca en la iglesia de Santa Maria del Mar. —Esposicion hortíco!a primawral del Instituto Agrícola Catalan de San Isidro.—El gamon con su flor. FA pueblo poeta. A nacion espanola puede rivalizar en la poesía con cualquiera otra , ó por mejor decir, si se esceptua la Grecia, ninguna otra nacion de Europa ha brillado tanto como Espana en la poesía. Inglaterra, Francia , -Italia y la Alemania han dado á luz poetas que rivalicen con los espa noles , pero no pueden presentar en la competencia mas que individualidades; es decir, que lo que en otros pueblos es la excepcion , en Espana es la regla general. En efecto, tiene Espana en la histo ria de su poesia nombres augustos que oponer á los mas célebres de otros pai ses. Rioja y Garcilaso, Lope y Queve do, Calderon y Quintana sostienen el paralelo dignamente con las reputacio nes mejor adquiridas en otros paises ; pero lo particular es que sobre todos estos nombres, sobre todas estas capacidades hay en Espana una capacidad colectiva que tiene nombre tambien v un nombre por cierto glorioso, inmortal, que revela por sí solo el poder, la inspiracion y la virtud, como que se llama el pueblo. El pueblo espanol es el primero de los poetas es panoles. Iba á decir que era el primero de los poe tas del mundo ; pero no quiero que los franceses me llamen gaseon ó los portugueses paisano. Digo que el pueblo es el primero de los poetas espanoles, porque es el que produce mejores poe sías , el que hace composiciones mas sentidas, mas sentenciosas, en una palabra, mas ricas de filosofia y de inspiracion , imprimiendo en todos sus versos el sello de la espontaneidad, ó lo que es lo mismo, ocultando el esfuerzo mental 6 artístico que es el es collo de los mas grandes ingenios en todo el mundo. En Francia y en otros paises el pueblo canta los versos de sus mejores poetas , y puede cualquiera satisfacer el gusto 6 el capricho de saber quien es el autor de la música y de la letra que oye cantar, cosa imposible de todo punto en Espana donde en este particular todo es anónimo , precisamente por que todo pertenece al pueblo. Pero por esta misma razon los cantos y cantares de Espana gozan una jus ta celebridad en todas partes. No es mi ánimo hablar aqui de la música espa nola , tan variada en todos sus aires, tan amena, tan alegre y al mismo tiempo tan melancólica. La cachucha puede decirse que ha llegado á ser un can to universal ; el contrabandista , el fandango y la jota aragonesa rivalizan en popularidad y mérito con la cachucha, y esto es todo lo que en elogio de nues tros aires nacionales puede decirse. Mi objeto al es cribir este artículo se reduce á demostrar que el pueblo es el primero de los poetas espanoles, y para probarlo recurriré á la lógica de los ejemplos que es la mas convincente. Figúrense Vds. que hay un mozo en aquella tier ra abrumado por el peso de la desgracia , lo que nunca le impide coger la guitarra cuando anochece, y entonar á la ventana de su prenda amada una ron dena. ?Cómo pintará este hombre su situacion de un modo poético sin olvidar los galanteos debidos á la persona á quien dirige la palabra? Esta cuarteta im provisada tal vez en un caso análogo , porque nadie conoce á su autor , llena todas las exigencias : Los ojos de mi morena Se parecen 5 mis males; Negros , como mi fortuna; Como mis desdichas. grandes. Este mismo ú otro individuo cualquiera tiene por ejemplo que reprender en su dama uno de esos actos en que bajo una regular apariencia se encierra un amargo desengano. En tal caso los hombres que ha blan un lenguaje prosaico fulminan su queja lisa V llanamente ; pero en Espana, en este pais donde la imaginacion encuentra la metáfora con tanta facilidad como la lengua puede expresarla , el amante dirá la mentándose estos versos sublimes : De tu ventana lila mía, Me tirastes un limon; la corteza cayó al suelo. Y el agrio en mi corazon. Supongamos que en lugar del desengano , la men te del individuo alimenta solamente una sospecha, ya porque no ve debidamente recompensado su ca rino , ya porque la imaginacion del que ama verda deramente suele ser un perpetuo laboratorio de du das, de desconlianzas 6 de quimeras. El galan en tonces lanza su queja , manifiesta su inceitidumbre, conservando todavia el lazo que puede estrechar sus ilusiones : Dices que me quieres mucho, Vida mia, tú me enganas. Que en un corazon tan chico No pueden caber dos almas. Como vemos, la queja no pasa de ser una queja, y si la dama demuestra que el juicio del galan es equivocado, que su corazon no es tan pequeno co mo afirma el cantar 6que si solo tiene en él un alma esta es la del que se lamenta injustamente , la puer ta queda abierta á la prueba que lleva consigo la re LA ILUSTRACION 1liRCELONESA, PERIÓDICO UNIVERSAL. conciliacion. Pero si la sospecha pasa á ser una rea lidad ; si la coqueta tuvo en efecto un instante de desvio que no perdona nunca el egoismo de la pa sion , en tal caso lo que era amor se vuelve desden; es inutil querer anudar las relaciones pasadas, y no queda lugar siquiera para un átomo de esperanza en el fondo del arrepentimiento , pues el amante ofen dido lanzará inspirado por el desprecio que rebosa en su pecho esta fulminante despedida : Me quisiste, me olvidaste, Me volvistes á querer. Zapato que yo desecho No me lo vuelvo á poner. Y como en casos semejantes el amor propio resen tido hace que el hombre supla inmediatamente la falta, que llene el vacío ocasionado por la ingratitud en su corazon, en fin, que reernplaze al momento un amor á otro, nada hay mas natural que esta jactan ciosa vindicacion , expresada en la forma ligera de la seguidilla: Te quise, me quisiste; Mas de alli á poco Desnudastes un santo Por vestir otro. Ten entendido Que aquel que desnudaste Ye está vestido. Es natural en los enamorados el descontento, co mo por una especie de compensacion. Nada hay com. parable á la felicidad del que ama y se halla corres pondido, y poi lo mismo, en este valle de lágrimas donde ninguna dicha es completa, el hombre que no puede dirigir reconvenciones al objeto de su carino tiene siempre algun obstáculo que vencer, alguna amargura que sufrir. La poesia del pueblo espanol es un gran cuadro donde están pintadas todas estas situaciones , y en este cuadro representan general mente mal papel las madres á los ojos de los novios, por lo mismo que cumplen con su deber vigilando la honra de sus hijas. De aqui nace sin duda la mala correspondencia que en lo sucesivo tienen suegras y yernos ; antipatia que se manifiesta desde el instante en que un hombre se siente atraido por el iman de una joven hermosa y rechazado por la recelosa con ducta de la mamá, y no hay poeta en el mundo ca paz de describir lo que en la indicada situacion pasa por la mente del hombre con la animacion que se re fleja en este antiguo y anónimo cantar : Si yo fuera gato negro, Y por tu ventana entrara, A ti te hiciera miau, miau, Y tu madre la aranara. Tambien suele acontecer en el mundo que el hom bre obtiene todas las dichas menos aquella que mas pudiera halagar su corazon. ?Pero que digo suele? Es muy comun ver una mujer enamorada de un hom bre que no piensa en ella, por la sencilla razon de que el hombre está prendado de otra que no piensa en él. Véase con que precision y candidez se halla desenvuelta esta profunda observacion en este can tar, anónimo como todos los que voy citando ; )• co mo todos suficiente á labrar la reputacion de un poeta : Una me dijo que sí, Y otra me dijo que nó. La del ti, quena ella; La del nd quena yo. Be citado ya uno de los ejemplos con que nuestro pueblo poeta responde á un desengano ; pero es ne cesario tener en cuenta que el desengano produce en el que lo recibe el efecto del dolor ó el de la in diferencia , segun el temperamento del individuo, la exaltacion del amor ó las esperanzas alimentadas. En el primer caso es natural que la queja envuelva algo de imprecacion ó de amargo desden ; en el segundo el alma no puede expresar el resentimiento que no experimenta, y si tiene un momento de desahogo es para exhalar algun epigrama dando á entender que nada es capaz de sorprender á los que conocen el mundo. Pero es preciso que cuando se habla en ver so basta el razonamiento mas frio adopte un lengua je verdaderamente poético, y nuestro pueblo ha ven cido esta dificultad mejor que lo Iribieran hecho to dos los preceptistas diciendo : Yo me enamoré del aire... 121J aire de una mujer. Como la mujer es aire... En el aire me quedé. Otras veces el amor lucha con dificultades que se propone vencer, y entonces su lenguaje es tierno, pero confiado. Seguro de la fe con que se ve corres pondido, tiene cierto tono marcial banado siempre por un gran fondo de sentimiento, y pide un poco de constancia , dando el ejemplo. Aunque he dicho que su tono tiene algo de marcial, no se entienda por esto que su elocuencia reviste las formas de la proclama : no desafía á nadie con frases huecas; con fia en el triunfo, y todo lo espera de la perseveran cia y de la resignacion. En una palabra, emplea este lenguaje sencillo y alentador Ojos de color de cielo, Azules como los rnios; No perdais las esperanzas, Que yo no las be perdido. Pero cuando los temores no dejan lugar alguno á la esperanza ; cuando los obstáculos son insupera bles , el amor ya no canta sino que llora , y sus lá grimas revelan ese verdadero sentimiento que se co munica como la luz por el rápido oleaje de sus vibra ciones. Todo hombre es poeta en tales momentos, pero poeta que no rebusca los efectos, que no cm plea palabras y giros altisonantes para interesar á las almas sensibles con la relacion de sus desventu ras, sino poeta verdadero , poeta realmente inspira - do por un sentimiento sublime que adopta esta for ma tan pura como inteligible : Tengo yo mi corazon Como el de san Agustin, Llorando gotas de sangre Cuando me acuerdo de tí. Aquí, como siempre , es digno de observarse el buen criterio del pueblo religioso que sabe, sin que brantar el respeto debido á sus creencias, buscar en las cosas sagradas el símil de sus afectos amorosos. Uno de nuestros mejores poetas contemporáneos ha tenido este atrevido arranque de pasion en uno de sus dramas: Porque eres tú mas hermosa Que la Virgen del Pilar. Pero esto, con perdon sea dicho del autor, cuyo talento respeto, no es mas que un arranque atrevido que dista tanto del entusiasmo corno la oratoria de la elecuencia. Un hombre que en el hecho de invocar á la Virgen manifiesta tener creencias religiosas , es incapaz de elevar el objeto de su terrenal amor so bre aquellos que venera en el cielo, y por eso nues tro pueblo midiendo la intensidad de los afectos con el compás de su lógica especial ha producido y con servado este magnífico cantar, en cuya salvedad está para un amante cristiano la verdadera energía ; Te quiero masque á mi ¦ ida, Mas que á mi padre y mi madre, Y si no fuera pecado. . Mas que á la Virgen del Carmen. En el género festivo la musa popular espanola es superior ; pero menos delicada que en la poesia de los amores. Abunda en pensamientos agudos, epigra máticos , pero es en general picante hasta el punto de que apenas me ocurre un ejemplo que citar. Ile presentado algunos modelos del talento poético del pueblo espanol por ofrecer, digámoslo asi, un indivi duo de cada tipo, y tal vez en otra ocasion siga desen volviendo este tema con la misma economía de ejem - plos , pues sí á citar fuese cantares dignos del ele vado numen cuya apoteosis voy haciendo, podria llenar muchos volúmenes. Baste decir que hay hom bres del pueblo en Espana que no repiten dos veces en su vida un mismo cantar, sin que sepan ellos mis mos quien los ha compuesto ni aun siquiera el como y cuando han podido enriquecer su memoria con tan precioso caudal de inspiraciones. J. M. YILLERGAS. Nuevo procedimiento para sumer gir cables telegráficos subma rinos. En el momento en que la fragata trasatlantica Nidgara acaba di llegar á Inglaterra para empezar de nuevo la dificil operacion de sumergir el cable submarino, que no pudo lle varse á cabo el ano último; en el momento en que la aten cion del mundo entero está tija en esta empresa gigantesca, gloria de nuestro siglo, creemos oportuno dar á comocer to dos los proyectos y procedimientos propuestos para llevar á cabo esta grandiosa obra por lo mismo que á cada paso se presentan dificultades imprevistas que retardan su realiza cion. Lo que sigue es una descripcion sucinta de un proce dimiento propuesto por MM. Landi y Falconieri, naturales de Sicilia, quienes han tomado privilegio de insencion en Francia y en Inglaterra , y acaban de publicar el principio en que está basado. La verdadera causa que, segun los inventores hace rom per el cable al sumergirle, es el mal procedimiento emplea do para esta operacion, que consiste en hacerle pasar por grandes cilindros en los cuales se regula la velocidad de su desarrollo por el principio de los frenos. Pero como en general, por el principio de los frenos, la residencia está enteramente reconcentrada en un solo punto del objeto que se quiere retener, es claro que esta resisten cia no puede pasar del límite de la fuerza de eohesion de dicho objeto. De ahí se sigue que siempre que el cable tiene un peso excesivo y una gran velocidad en su caida , hay peligro in minentede rotura cuando se le quiere detener con frenos, y esto es lo que realmente sucede cuando por casualidad en cuentran de repente gran profundidad. Ademas no pudiendo pasar, con el principio de los frenos de un cierto número de peso , no se puede dar al cable el espesor que necesita para su larga duracion , y sucede par tanto, que si el cable no se rompe por el esfuerzo de la ten sion , se gasta en el fondo del mar fi causa de su pequeno diametro. dM. Landi y Falconieri basan su sistema sobre dos principios distintos, merced á los cuales la resistencia que debe oponerse á la fuerza de calda del cable estáirepar tida en muchos puntos, de manera que por este medio se disminuye considerablemente la velocidad y el peso. Estos dos principios son los siguientes. 1.° El retraso que en general oponen las superficies á la ca ida de los cuerpos en un medio cualquiera. Esta es la ra zon porque se desciende de un globo con una velocidad uni forme cualquiera que sea la elmacion; es decir que este prin cipio es el del para-caídas. 2.° El otro principio consiste en la disrninucion de peso que esperimeuta un cuerpo pesado sumergido en un medio, por la anexion de otro cuerpo específicamente mas ligero, es decir, el principio de los cuerpos flotantes. El sistema de 3131. Landi y Falconieri consiste simple mente en unir al cable, cuando adquiere una velocidad es traordinaria , cuerpos de grandes superficies, planchas ó para-caidas de tela fuerte, etc, etc.; y cuando además de la velocidad, se quiere tambien disminuir el peso del cable, unir toneles vacíos, corcho, ó cualquier otro cuerpo flotante. Las condiciones necesarias para la aplicacion práctica de su procedimlento son las tres siguientes: 1.0 Unir pronto y por medios que estén en relacion con la rapidez de la inmersion del cable, uno 6 muchos de los ya referidos para•caidas. 2.° Quitarlos así que el cable toque al fondo del mar para no fatigarle. 3.° Reconocer por un medio seguro cuando yen que nú mero deben emplearse los para-caldas. En el primer caso emplean para retener el cable un nudo por el que puede deslizarse cuando se le quiere conte ner 6 una tenaza de una disposicion particular. En cuanto á la segunda condicion para desprender el cuerpo fijado al cable, emplean dos cabos de cuerda atados por medio de un batan de cierta consistencia, que se derrite en el fondo del agua. La cola fuerte y la goma, ya solas, ya mezcladas con raspaduras de madera o hilachas para darle mayor cuerpo, pueden ser empleadas con este objeto. El betun puede ser empleado de diversas maneras. Para reunir las dos cabos de cuerda se pueden deshacer y entre lazar, dando consistencia al nudo por medio de tiras de tela cubiertas de betun. Se puede obtener el mismo resultado por los medios indicados por los inventores. En cuanto á la tercera condicion, ellos piensan servirse del indicador de fuerza centrífuga de Watt , tan conocido, de cualquier otro indicador de celeridad y de tension. Estando el indicador unido al tambor, la velocidad del desarrollo del cable estará indicada por medio de graduacio nes en el árbol vertical, donde resbala una arandela. Los inventores hacen observar,, que su inveneion no con siste en la forma especial de sus piezas, que pueden ser mo dificadas á voluntad, sino en el principio elemental de apli eacion instantánea , temporal y regulada de para-caldas cuerpos flotantes. Ademas, el verdadero tamano de las piezas y sus dimen siones estan subordinadas al espesor del cable, á la veloci dad de la fragata y á muchas otras circunstancias que no pueden ser determinadas de antemano. LA ILUSTRACION BARCELONESA, PERIODICO UNIVERSAL. 6? He aquí la marcha de la operacion. El cable • al salir del buque, se arrolla sobre el tambor, como de ordinario y cae al mar. El máximum de velocidad con que el cable debe desarrollarse se fijará de antemano segun su fuerza y otras circunstancias. La graduacion del árbol vertical del indicador dará !conocerla velocidad, y mientras esta no sobrepuje aquel límite, el desarrollo tendrá lugar como de ordinario segun el principio de los frenos; pero, luego que el indicador soiialará un aumento de velo cidad, un hombre, preparado para este servicio, unirá al ca ble un para-caidas ó un cuerpo flotante segun la necesidad. Esta operacion se repetirá basta el momento en que el indi cador haya descendido al grado de velocidad normal. Tal es el medio de mantener siempre uniforme la velo cidad del desarrollo del cable. De este modo cualquiera que sea el peso del cable será sumergido con la misma•facilidad que un cable muy ligero, y cualquiera que sea la profundi dad del mar será tambien sumergido como si fuese aquella en todas partes igual. Por este procedimiento, no se debe variar nada de lo que se hace hoy dio; la colocacion del cable queda la misma; no se inutiliza ninguno de los aparatos; y la operacion de la in inersion tampoco se altera -en nada. En fin este procedi miento parece muy sencillo y estremadamente facil, lo que es una garantía segura de su adopcion y de su buen éxito. E. C. Esposicion hortícola primaveral del Instituto AgrícolaCatalan de San Isidro. El 18 del mes pasado fué el primer dia en que es tuvo abierta, desde las 11 de la manana hasta las 1 de la tarde la Esposicion hortícola primaveral del Instituto Agrícola catalan de San Isidro. Ocupaba esta una parte de los salones de la magnífica casa de Villei, sita en la plaza del Beato Oriol. Numerosa concurrencia de todas las clases de la seciedad acu dió á visitarla , previa tarjeta de entrada. —Bien que reducida á limitadas proporciones , la espo sacion de este ano ha sido la mas notable de su clase que se ha visto en Barcelona, y al par que ha demostrado los constantes desvelos del Instituto pa ra fomentar la aficion y el desarrollo de los adelan tos agrícolas, ha patentizado los beneficios que la misma puede producir al pais , Con el estímulo que le ofrecen las numerosas muestras que se ponen de manifiesto. Ocuparon un privilegiado lugar entre los esposi lores , y fuéindudablemente el primero de todos, el Sr. D. José Xifré, quien presentó una notable cuanto costosa coleccion de máquinas y aparatos desco nocidos en su mayor parte en Espana, de instru mentos de labranza ; de preciosas variedades de flo res, de producciones hortícolas, de objetos de jar dinería y parras con racimos, algunos de los cuales estaban en completa sazon. La villa de Arbucias dis tinguióse de una manera digna de encomio remitien do un gran número de cajones de muestras de fru tas, granos, legumbres, aceites, etc. , etc. Entre las variadas colecciones de plantas y flores, aparte de otros objetos de horticultura, ocuparon un preferente lugar las presentadas por el Sr. Mar qués de Alfarrás , y entre la serie de aparejos de la branza y otros útiles, la Junta provincial de Agri cultura. Varios otros espositores pusieron de mani fiesto especies de frutas, flores y plantas de esquisito mérito y rareza, en particular las aclimatadas por el Sr. Viller:gas. El Instituto lució una variada y abundantlsima co leccion de muestras de granos, legumbres, made ras, plantas, instrumentos, vinos, aceites, conser vas, semillas y de mil otros artículos que seria di dificil enumerar. Hubo elegantísimas al par que graciosas jardineras y jarros y macetas de delicada labor. Fué admirable por lo complieado de su con feccion v por lo gracioso de su forma, el grandioso ramo de' flores en figura de jarro presentado por el Sr. de Mercader, como procedente de la hermosa casa de recreo que posee en el Hospitalet. Del senor Duque de Solferino 'rabia varias muestras de frutas, en especial limones y naranjas. Del Sr. Martí, jar dinero, Labia entre otras plantas una bella colcccion de claveles. Llamó tamhien la atermion el ramo formado de hortalizas y legumbres, obra de M. Marius Lewens, jefe de cocina de la casa del citado Sr. Marqués. Es taba compuesto de pequenos rábanos, col-nabo, re molachas, calabazas y zanahorias, figurando rosas, margaritas, dahalias, etc. Lo mas particular es que, segun nos consta, dichas flores imitadas con artísti ca perfeccion, son trabajadas con la punta de un cu chillo comun y con pasmosa celeridad y soltura. Mr. Lenens posee tambien el arte de saber agru parlas con notable buen gusto. Al examinar los concurrentes á la esposicion la gran variedad de artículos que en ella figuraron, ad miraban con justísimo motivo la simétrica y bien en tendida distribuciou de todos ellos; y al mérito y es guisa° gusto desplegado en el agrupamiento de plan tas, flores y objetos de tau diferentes clases, se debe el bellísimo golpe de vista que presentaban todos los salones y muy especialmente el destinado para las plantas en flor en que estaba colocado , bajo regio dosel, el retrato de S. M. la Reina , socia de honor y protectora del Instituto Catalan. Fabricacion del alcohol con la raíz del gamon. Si hay un probervio que se desea encontrar siem pre cierto, es el que dice que la necesidad es madre de la industria. En efecto, fué mucha fortuna el po der extraer azúcar de la remolacha, cuando el blo queo continental interrumpia toda cornunicacion con las colonias, como lo es hoy, desde que no vemos madurar la uva, y que la enfermedad de la vina pa rece haber secado los manantiales del vino y de los licores, el haber hallado mil sustancias á propósito para suministrar alcohol. Sabido es que este último cuerpo se produce por la fermentacion del azúcar, y que el azúcar existe, en mas ó ménos cantidad en casi todas las partes de los vegetales. Sin embargo, su presencia no se reco noce de un modo tan fácil como vulgarmente se cree, porque hay azúcar que no tiene sabor dulce como el de cana y remolacha ; además hay azúcar que lo es solo por que así lo llaman los químicos; esto es, una sustancia susceptible de producir alcohol por la fer mentacion , como lo es sin duda el azúcar que con tiene la raiz del gamon , cuya masticacion no presen ta ningun sabor azucarado. Be aquí el análisis quí mico de esta raiz, tal como la ha hecho y publicado, en el último boletin de la Sociedad de .Agricultura del Ilerault, M. H. Marés, miembro y secretario de esta sociedad. Agua. 60 84 Cenizas. » 75 Materias grasas solubles en el éter 2 20 Materia susceptible de transfor marse en azúcar de uva por la accion de la fermentacion y de los ácidos 18 25 Pectina. , 2 30 Alúmina coagulable por el calor » 12 Materia celulosa 7 » 91 76 El jóven y hábil químico que ha hecho este análi sis, ha encontrado que da resultados notables. En efecto, esta planta no contiene azúcar, sino una sus tancia particular que puede transformarse en azúcar en ciertas condiciones; cuando faltan estas condi ciones la raiz del gamon se resiste á la fermentacion. Lo que es aun mas digno de observarse en la com posipion química arriba expresada, es la notable cantidad de materias grasas que se manifiesta al gus to por una semejanza con el sabor de los huesos oleaginosos. Veamos como se obtiene el alcohol, en las tres ó cuatro localidades del departamento del Herault, donde se ha buscado el modo de extraerlo de la raiz del gamon: 1. Se lava la raiz, tan solo para quitarla la tierra. 2.° Se machaca en un molino de aceite, hasta reducirla á pasta. 3.° Se coloca en seguida esta pasta en una pren sa hidráulica, y obtiene cerca de 60 p. 100 de jugo. Se pone este jugo en un barril, y se abando na á un calor de 25° centígrados; fermenta al cabo de algunos dias , y operando la destilacion, se ob tiene cerca de 8 litros de alcohol á 86° de un hecto litro de jugo fermentado. Este alcohol es claro y límpido; su olor es el de los alcoholes de buen gusto , y tiene un perfume sua ve que se asemeja al de la planta cuando se masca. El orígen de esta explotacion es muy interesante. Se dice que ha tenido principio en la Argelia. pa sando despues á la Córcega. Lo que podemos asegu rar es que Inicia fines del ano último, las poblado nes rurales de las cercanías de Montpeller han caldo con una especie de furor sobre las plantas del ga roen, único adorno de primavera en estos lugares incultos, áridos y pedregosos que en el departamen to del Herault se desarrollan sobre una extensiou de mas de 250,000 areas en erial. No haré aquí una descripcion técnica del gamon ramoso que se puede hallar en todos los libros de botánica; mi dibujo, dará una idea mas precisa que toda la terminología botánica de la forma de las llo res, de la de las hojas, de la disposicion ramosa de los tallos, bastante rara en la gran familia de las li 'laceas á que pertenece el gamon , y sobre todo su raiz. Consagracion de los limos. Seno res ObisposdeVichy de Menorca. En la manana del 18 de abril último tuvo lugar en la iglesia de Santa Maria del Mar la solemne con sagracion de los Sres. Obispos de Vich y de Menor ca, siendo consagrante el llnao. Senor Obispo de Barcelona y ausiliares los de Gerona yla Seo de tir gel , asistidos cada uno de ellos de varios sacerdotes y pajes, y el de esta diócesis de dos Sres. Canóni gos.—Presenció el acto un numerosisimo y distin guido concurso.—Ocupaban un puesto preferente entre las personas convidadas, los Sres. Capitan ge neral, Regente de la Audiencia, Gobernador de la provincia, General Segundo Cabo, Alcalde Corre gidor interino de Barcelona y una numerosa Comi sion del Ayuntamiento de Vich.—Muchas familias de Menorca vinieron á esta capital con el único ob jeto de asistir á la ceremonia de la consagracion. El altar mayor de la referida iglesia estaba ador nado con severa majestad. La iluminacion era senci lla y limitada al ámbito del presbiterio, habiéndose levantado al lado del evangelio dos altares para la investidura de los consagrantes.—La funcion que empezó á las nueve ea punto, terminó cerca de las doce con un solemne Te Deum y el besamanos de costumbre.— Los Prelados se retiraron de la iglesia seguidos de un gran número de coches.— Se repar tieron limosnas, y varias de las personas asistentes fueron obsequiadas con un ligero pero esquisito des ayuno, J. B. Idu vuelta del trovador. (1340) IV. --I Cuánta beldad y elegancia, muchachos! No recuerdo haber visto una fiesta tal en la villa de Castellon. Corno que para oir al trovador ha acudido to da la nobleza de la comarca! Lástima que haya falta do tiempo para prepararse; os digo á fé de paje que hasta de Gerona habria venido gente. —La hay con todo de Figueras y de Peralada. —Decidnielo á mi que he venido de allá; estoy al servicio de los senores de Rocaberti. —Esto es vivir, amigos. Por mi parte os digo que me siento feliz, completamente feliz al aspirar los suaves aromas que tan oportunamente saben usar las damas, aunque deba contentarme en calidad de mi servicio á hacerlo desde las antesalas. De bue na gana, renunciaría á verme manana encerrado otra vez entre las sombrías paredes del castillo. -ir yo. - y yo. -Y yo. —Ola, ola, Reman. ?Decis que no os desagrada el perfume que se exala de las damas? —Digo que me agrada mucho, repuso el llamado !Teman con acento picaresco; y como un resfriado dejó algo torpe mi olfato, prefiero aspirarlo de cer ca para mejor apreciarlo, sobre todo si la dama es jo ven y hermosa. —Si el resfriado te robó el olfato te ha dejado al menos un gusto esquisito. —Y me precio de ello senores; en corroboracion podria citaros mas de una aventura —Mirad, mirad, dijo otro acercándose al alfeizar de una ventana. !Cuánta gente se agolpa al rededor del palacio! —Para oir á Vidal , ?quien habrá en la villa que no venga á recibir unos cuantos empujones? A duras LA ILUSTRACION BARCELONESA , PERIODICO UNIVERSAL. penas he podido atravesar la calle para llegar aqui, y hasta algunos judios, esos que no tienen amor sino al dinero y que solo se ocupan en practicar la usu ra , tamhien han venido para escuchar los divinos acentos. —uJ•dios ? El diablo cargue con ellos. —Siniestro tendremos. Cuando el ave de rapina suelta el vuelo, senal es de que ha olfateado la pre sa. —No seas bobo, Ugeto. —Fiate en judios. Cuan do se arriman á un cris tiano finjiéndole humildad, tal vez conciertan un plan para robarle ó se propo nen atormentarle con he chizos. --Ademas, contestó otro; desde cuando han de te ner libertad esos perros de la mala sangre para rozarse villa? —; Fuera los judios ! ventana. — Fuera. con la Esposicion hortícola primaveral del Instituto igríeola Catalan de San Isidre. leal gente de la gritaba uno asomado á la —Ahuyentad esos avechuchos de mal agüero. Muchos jóvenes, que casi podian llamarse ninos, tal era su corta edad , corrieron á la ventana que da ba á la calle y soltaron mil gritos desaforados con tra los de raza judaica. La multitud que se rebullia en la calle levantó un rumor de aprobacion. El gamon con su flor. (Tamano.natural ) No parezca estrano el incidente, porque como este eran muy frecuentes en la época á que nos referi mos. Odiados de todo el mundo, obligados á com prar con contribuciones exorbitantes el derecho de habitar en las ciudades y villas , parecia que se en sanaba la cólera divina contra los hebreos, que se hubieran considerado felices si á los tributos, á las humillaciones y á los insultos no se hubieran anadi do las frecuentes asonadas que contra ellos se alza ban y que ponian en grave riesgo sus vidas. Yá pueden haber comprendido nnestros lectores que los que sostenian el anterior diálogo eran gente alegre y empleada en la servidumbre de los senores. En efecto: eran todos ellos pajes que habian acom panado á los convidados, y que aguardaban en las antesalas del palacio del conde de Ampurias mien tras tenia lugar la fiesta. Todos vestian cortos sayos de seda ó de terciopelo con profusion de bordados; todos ostentaban en el pecho el blason de la familia á cuyo servicio estaban, y todos, con la cabeza des cubierta por respeto al lugar, vagaban por los apo sentos con muestras de regocijo. En honor de la LA ILUSTRACION BARCELONESA, PERIÚDICO UNIVERSAL. 3.; 4•1 „ . . ,•«.¦ 7,r-15= :1' • 'O 70 LA ILUSTRXCION BARCELONESA, PERIÓDICO UNIVERSAL. ‘erdad liemos de anadir sin embargo que alguno se Labia escurrido hasta la escalera, desde donde, afec tando distraccion , dirijia furtivas miradas á alguna rolliza fregona que atravesaba el patio en direccion á la cocina. Poco despues entraba en palacio un caballero alto v cenudo : era don Gualtero de Bagues. Los pajes dieron tregua á sus conversaciones y algazara para hacer paso al caballero, á quien saludaron con la ceremoniosa galanteria que tenian por costumbre. Don Gualtero de Bagues se dirigió al salon prin cipal, que estaba convertido en una mansion ce en cantos. Cuanto babia inventado en aquella época el lujo estaba allí reunido : ricas alfombras de Persia, tapices de Damasco é innumerables lámparas de pla ta de brillante luz que pendian de los dorados arte sones ; pebeteros en los ángulos de la estancia don de se quemaban suaves perfumes venidos de la India que saturaban el ambiente; sillones de anchos res paldos donde se habla apurado el arte de la carpin tería. Arrimado á uno de los panos de pared y como sirviendo de testera al aposento, se babia levantado un estrado para la familia del infante, y junto á él, aunque de menor elevacion , veiase otro estrado re ducido, pero elegante, desde donde Jirneno debía recitar sus narraciones y cantar sus trovas. Porque es preciso que lo advirtamos : el oficio de trovador no consistia solo en cantar, sino tambien en recitar hechos históricos, dándoles la forma bella de que su imaginacion sabia revestirlos y el atracti vo que su entonacion les prestaba. Por lo demas , multitud de bellezas aristocráticas ocupaban los asientos, entre las cuales se confundian apuestos caballeros cuyos timbres podian competir con los mas encumbrados de Cataluna, Las damas venial', segun la moda de la época, trajes dé bro cado de ajustadas mangas, con falda y sobrefalda; y ninguna habla olvidado cenirse el cinturon recamado de oro, cubierto de pedreria y de cascabeles de pla ta, que era el que estaba mas en uso. Sus tocados cousistian en las mas en diminutos casquetes de gra na de los que pendian luengos y bordados mantos; aunque otras ostentaban la graciosa redecilla de oro encerrando abundantes trenzas, tesoro mas negro en algunas que el ébano, mirado pon deseos por algun galan , que por una sola hebra hubiera dado tal vez con gusto un aDo de su vida. Cuando don Gualtero de llagues entró en el salon, Jimeno estaba enmedio de su estrado, con el arpa en las manos y en una postura con la que 'lamia pedir inspiracion al cielo. Su canto, tierno como el primer suspiro de una virjen enamorada, tenia em bargados los ánimos ; alguna hermosa sentía estre mecer su corazon á aquellos versos que quizas le traian memoria de pasados amores, y el respeto, la admiraciou, el entusiasmo tenian en suspenso los alientos, como si al respirar debieran interrumpir la inspiracion del cantor. En medio de aquel general silencio, el leve ruido que al entrar hizo don Gualtero advirtió á Jimeno, en cuyas facciones podria haberse notado al mismo instante una contraccion sombría. Su voz se hizo al go trémula y el colorido del canto fué ejecutado con mayor fuego. Todos creyeron que su genio se habla remontado y que le alentaba mas que nunca el su blime amor al arte; y era , al contrario, que habla caido en el fango, porque el temblor era motivado por el odio, y las súbitas transiciones de tono eran efecto de la cólera que sentia. /VICabó la trova y estrepitosos aplausos recompen saron el mérito de Jimeno, mientras bajaba del es trado y se dirijia en busca de su rival á quien no ha la podido ver despues de la escena de aquella ma nana. Don ualtero se había alejado antes que los otros caballeros, y aunque despues le habia buscado trovador por Wdas partes no le habla sido posible dar con él. Por este motivo al verle entrar en el sa Ion recordó que debía vengar una afrenta, y ciego de cólera s,e le acercó y Ilevóle á un estremo donde no pudieran oírles. —Senor caballero, le dijo; esta manana os be lla mado cobarde. —Senor trovador ; en los salones del conde de Ampurias escucho con calma los ultrajes; pero es para recordarlos mas tarde y castigar al audaz que los ha proferido. —"seo que me comprendeis y no me pesa. Abre viad razones y decidme donde debo aguardaros. —Esta noche me tienen ocupado urjentes nego cios del conde. —Pues nos hemos de ver esta noche, porque parto manana al amanecer si vuestra espada no di de mí buena cuenta. tia caballero siempre tiene mía hora para defender su honor cuando una accion in digna lo ha echado por el suelo. Precisamente la lu na es hermosa para alumbrar nuestro combate. Mientras Jimeno pronunciaba estas palabras aca baba en efecto de asomar la luna tras una nube que la habla tenido oculta , y sus tibios rayos pugnaban para atravesar los reforzados vidrios ele colores de la ventana. —Puedo estar esta noche al servicio del infante contestar manana á vuestras injurias. Cuando os iilejeis de Castellon os esperaré yá en el camino. —Sea pues manana, pero os ruego que madru gueis. —Descuidad, senor huno; cuando tengo pen dientes cuentas de esta clase no acostumbro dormir me á pierna tendida. Manana al salir el sol me en contrareis junto á la encrucijada en que se abandona el camino de Francia. — Allí estaré, don Gualtero. El trovador volvió á ocupar el estrado mas satisfe cho, porque tenia la esperanza de vengar el agravio recibido. La fiesta terminó yá muy entrada la noche y el trovador se dirigió al aposento que en palacio se le Labia destinado, no sin que antes se despidiera del senor infante, quién le encargó para el rey su sobri no la espresion de su mas acendrado amor. El trovador no durmió sin embargo. Cuando un hombre siente latir con agitacion su pecho, cuando espera con impaciencia que llegue una hora prefija da, el sueno huye de sus ojos como para darle mas tormento haciéndole parecer los minutos horas y los dias siglos. El trovado' se revolvió en su lecho pro curando distraer su desvelo pensando en su amor y su gloria ; y calculando que en la cama se está mal cuando no se duerme se levantó y púsose á escribir una tierna cantiga. Brilló por fin la deseada aurora y el trovador aban donó la villa de Castellon ; llegó al lugar para donde estaba citado antes que el primer rayo de sol tinera de oro los campos, y sentóse al pié de una cruz que unia los dos caminos para aguardar á don Gualtero. Pero el sol asomó sobre el mar como un inmenso globo de fuego reflejando en la azulada superficie una brillante y. rojiza raya, y el caballero no venia y la impaciencia de diurno tomaba creces. Media hora despues se le acercó un hombre de humilde porte que le dirigió asi la palabra : • —Vos sois, caballero, la persona á quien busco. El arpa de que os acompanais me dice que sois tro vador y el lugar donde os encuentro detenido me asegura que sois quien aguarda á mi amo. Estoy al servicio de don Gualtero de Bagues , cuyo senor me dijo esta noche: « manana te levantarás con la aurora « y te dirigirás á la cruz del campo ; encontrarás al . trovador que anoche duerme en el palacio del in « fante y le entregarás de mi parte este billete.» Hoy cumpliendo sus órdenes á fuer de fiel criado, madru go , me dirijo á este lugar que llamamos la cruz del campo, os reconozco, os entrego el billete y espero vuestra licencia para retirarme. Júzguese el mal efecto que debía producir en el ánimo de Jimerio la pesada palabrería del mensajero. Tomó el billete y devoró con los ojos su contenido, que era como sigue: «Una circunstancia inesperada, senor trovador, « me obliga á fallar á mi palabra. Lo hago por la « primera vez en mi vida, y por vuestra impaciencia « al esperarme os dejo comprender mi desasosiego « por no poder acudir. No ignorais que estoy al ser « vicio de un infante y que cuando uno se compro « mete á servir á grandes senores es necesario que á todas lloras esté dispuesto para obedecer sus « mandatos. Durante esta misma noche en que os « escribo debo salir de Castellon y cuando vayais á • esperarme estaré ya muy lejos. No creais por esto « que renuncie á ajustar mis cuentas con vos; nos « veremos así que podamos. Juzgo que no está lejos « este día y me encargo de busearos. Proseguid en « tre tanto vuestro camino.. Guallero de Bogues.» —?Dónde está vuestro amo? dijo irritado Jimeno al acabar la lectura. El criado se hizo un paso atrás amedrentado por el tono con que fueron pronunciadas aquellas cuatro palabras al mismo tiempo que contestaba así: —Mi senor me mandó enjaezar un caballo y.par tió lijero como una flecha ; por lo cual, dificil me será responder á vuestra pregunta. Con todo, no despacientarse , senor caballero, porque no es cosa de no volver jamás. Y como dec'a mi abuela, quien pierde la paciencia el diablo se le lleva, y el que rabia rebienta , v —Calla por Barrabás, le interrumpió Jimeno no pudiendo ya contenerse. Bien hizo en interumpirle , porque de lo contrario tarde hubiera dado fin el criado á su relacion. Nues tro héroe reflexionó algunos momentos y de aquellas reflecciones sacó en claro que habiendo él acudido á la cita y no pudiendo tachársele de cobarde, lo mas Prudente era proseguir su camino y dejar para otra ocasion su venganza. Colgó el arpa á su espalda y partió camino de Barcelona, Estaba bastante lejos, y aun el criado, subido á la peana que sostenia la cruz gritaba dándole sus disculpas. (Se continuará) JUAN BAUTISTA FERRER. El monstruo de los aires. Carta de Puerto Luis (isla Mauricio) contiene pormeno res tan curiosos como importantes con motivo de un pájaro gigantesco de Madagascar, cuya existencia parece toda, la dudosa. A mediados del mesde setiembre úliimo, el capitan Har ris, que mandaba el Patrick and Margery, se dió á la vela desde Bombay para Aden con su cargamento de arroz. Di - rigiéndose hacia Madagiscar, donde quena tomar bueyes para Mauricia y cueros para Inglaterra, entró en la bahía de Diego Suarez, la mashermosa de la isla Malgacba y aca so de todo el mundo. Apenas llegó, se puso en relaciones con los anlankara, y Dilo necesidad, para proporcionarse las mercancías que de seaba, de internarse mucho en las tierras con nueve hom bres de su tripulation: atravesaba un campo todo cubierto de yerbas y malezas, cuando vid de repente como 1 distancia de cincuenta pasos un animal muy grande y de forma estra na, que le pareció tener de diez 1 doce piés de altura y cuyo andar era semejante al de un pájaro. Lo era en efecto porque muy pronto desplegó dos alas in mensas, lanzando un grito agudísimo y terrible que se pu dra comparar con el silbiJo de una locomotora. El pájaro se remontó con vuelo vigoroso, pero pesado, y se dirigió hacia las montanas que limitan el llano por el lado del Oeste. Su corpulencia igualaba á la de un caballo, y sus alas de forma llamada obtusa por los naturalistas, eran de color negro. Sus piernas cubiertas de plumas en la parte superior presentaban una longitud casi doble de las de un avestruz, La vista de este gigante ornitológico llenó de asombro al espitan Ilarris y 1 sus companeros. Preguntó 1 los indígenas y supo por ellos que aquel pájaro es muy raro, que se llama en el pais Bouron-Bak, (es decir Pájaro Bak, segun Mr. Harris), que hace su nido en las montanas y que las lluvias arrastran algunas veces los hue vos que colitiew el nido hasta los ríos y el llano, donde son recogidos con avidez. Aun cuando el capitan mostró deseos de ver uno de estos huevos, no pudo ser complacido,porque ninguno los poseia en el pueblo. El jefe, que tenia una mala escopeta de carion dorado, en senó un grande estuche donde guardaba la pólvora. Mr. Harris creyó al principio reconocer en ese estuche la parte superior de un hasta de buey; pero el jet. aseguró que era el canon de una de las plumas de Bouron-Rak, y que examinándolo mas de cerca vid M.Harris que efectivamente tenia lodos los caracteres de un canon de pluma de estraor dinario espesor. Este jefe contó tambien que uno de losreyes del pais tenia una tienda muy grande é impermeable, compuesta de plu mas de estos pájaros que fuéron hallados muertos. La fuerza del Bouron-Rak está en relaeion con su talla. Este pájaro, segun los indígenas, ataca 1 los bueyes, los atolondra, dándoles un golpe con el ala ó con la pata, y se los lleva en seguida, agarrándolos por el cuello con el pico y apretándoles el cuerpo fuertemente entre sus piernas, ar queadas por la parte interior ; lo cual hace suponer que sus garras no están dispuestas para hacer presa, si bien sus unas deben servirle para despedazar lo que coje. Como complemento 1 estas noticias, dirémos que ya han enviado de Madagascar al museo de historia natural de Pa ris, muchos huevos de tal tamano, que uno de ellos sola - mente iguala 1 148 huevos de gallina; y tambien varios hue sos pertenecientes 1 un pájaro gigantesco del mismo pais. Estos hechos permiten dar cierto crédito á la relacion del espitan Harris. Pal Dobozyl. (Tradicion húngara.) —Pronto , 11laria , monta en la grupa de mi caba llo, déjame abrazar tu esbelta cintura y huyamos. —?Oyes tú, Pal , el fuego que chisporrotea v las vigas de nuestras casas que crujen y se hunden • LA ILUSTRACION HARCÉLONEsA4, PÉRiónic0 UNIVERSAL. 71 —Bajo esas ruinas, oigo mas bien los gritos de los guerreros y los gemidos de las mujeres, pero nada en la lengua de los madgyares. ! Solo escucho al tártaro que ruge y al turco que invoca el nombre de Alai'! —?Dónde está mi madre? ?Dónde están mis her manos, Istvan el hermoso y Ladislao el valiente? —Los tres han emprendido la fuga. —Tal vez los veremos á la luz del incendio que ilumina toda la llanura. —El Dios de los cristianos los bendecirá ; noso tros los encontraremos, María, donde los enemigos no pueden alcanzarnos, al otro lado del rio. —A la otra orilla de Theis , ?no es eso? Cierta mente ; nunca los turcos se han atrevido á pasar ese rio guardado por nuestros héroes. ! Oh! ?Porqué, amado Pal, has venido desde tu dichosa provincia á buscar en estas llanuras una pobre mujer corno yo? —Proteger á la que se ama es la mayor felicidad, y vengarla el mayor consuelo. Dime, querida María, ?cómo han entrado los turcos en el castillo de tu madre? ?Habla traidores entre vuestros criados? —Asi lo creo. Cuando Istvan y Ladislao volvie ron de la caza, pidieron de beber, y algun enemigo secreto les habrá robado las llaves para llevarlas al bajá de Erla. Así mientras nosotros estábamos en el jardín hablando de nuestro amor, los turcos han in vadido el patio de la casa. ! Pobres hermanos mios ! ?Si habrán sucumbido sin poderse defender? !Pobre madre mia! Si hubiera sido degollada sin darme su bendicion , haríamos mal en huir, mi querido Do bozyi. « Proteger á la que se ama es la mayor felicidad, y vengarla el mayor consuelo. » —Ya estamos lejos del incendio, y las llanuras se extienden sin fin delante de nosotros. Solo al resplandor de la luna podré hallar mi camino, yo que he bajado de las montanas de Thuray para co ger una flor en las orillas del Theis. —Pero la luna hará ver nuestra huella á los tárta ros; roguemos á Dios porque se esconda entre las • nubes. En la oscuridad misma sabria yo hallar el sendero que atraviesa las colinas arenosas... La luna se ha ocultado, pero tu caballo hace aun bastante sombra para que nos descubran. Aprieta el paso, amigo DÚO. —Marchamos velozmente, Maria ; la sangre del' caballo tine ya mis espuelas... !Ah! mira el Theis ; no dista ya dos tiros de bala... pero mi caballo se debilita, vacila, cae y no tenernos barca para atra vesar el rio. « Proteger á la que se ama es la mayor felicidad, y vengarla el mayor consuelo. » —Dame, María, el cuerno que descansa ahí sobre mi pobre caballo, yo le haré resonar y tal vez los heyducks oyéndolo desde la opuesta orilla vendrán á socorrernos. —! Ay, Pal! Es demasiado tarde. Mira, ya el sol se levanta sobre el horizonte y con sus v pue des ver á nuestra espalda los turbantes de los que nos persiguen con esos sables que parecen guadanas. —!Maldicion! Han seguido la huella de nuestro caballo marcada en la arena. Sí, los turcos vienen de tres en tres, y á pesar del polvo veo detrás á los tártaros nuestros enemigos con sus pequenos es tandartes. Son cuervos seguidos de buitres: los tur cos quieren la carne viva y los tártaros prefieren los cadáveres. « Protejer á la que se ama es la mayor felicidad, y vengarla el mayor consuelo » —Dame tus pistolas, Pal; dame tu carabina, que quiero cebarlas. ?Está bien afilada la hoja de tu sa ble? —Sonharto numerosos, Maria. Trata de ocultar te entre esos matorrales; yo lucharé con los contra rios hasta dar tiempo á los heyduks para que vengan á socorrerte. —?Y crees, Pal, que si tu quieres morir sin mí, podre yo vivir sin tí ? - —Es preciso, querida mía. «Proteger á la que se ama es la mayor felicidad, y vengarla el mayor consuelo.» —Pero, Pal, ellos me encontrarán: contempla mis manos oprimidas por las ligaduras que- van á ponerme, y mis pobres pies desnudos marchando sobre la tostada arena. Luego me arrastrarán hasta el harem del bajá de Erla , me maltratarán cuando trate de defenderme y me cortarán estos cabellos negros que tu amas tanto. Por piedad, coge una de tus pistolas y dispáramela en el corazon... —?María, sabes tu lo que pides? «Proteger á la que se ama es la mayor felicidad, y vengarla el mayor consuelo.» —Sí, amado mira: un beso tuyo vendrá á recoger en mis labios el alma que debe abandonar mi cuerpo y que siempre te pertenecerá, vengarme en la tiers ra , y despues cuando llegues al cielo, yo te espera ré con el laurel de los vencedores y la palma de los mártires. —No puedo, Maria; en vano tratas de ofuscarme, muger sublime: mi mano tiembla y mi dedo es de masiado débil para disparar un arma contra tí. « Proteger á la que se ama es la mayor felicidad,. y vengarla el mayor consuelo. » — Los turcos se acercan, Pal , y ahora ya puedo arrojar la máscara. !Fuera el disimulo! Mucho tiem po hace que yo deseaba reinar en Erla, porque hace mucho tiempo que yo amaba al bajá Raschid. Yo soy quien le ha entregado las llaves y trataba de esca parme por el jardin cuando te reuniste conmigo. Yo te he hecho tomar el camino de los arenales para que mis amigos pudieran seguir las huellas de tu ca ballo. !Pobre Pal! !es preciso que te resuelvas á ser mi esclavo si quieres salvar tu cabeza! —Sí; yo vengaré en tí á mi patria y á mi Dios. Yo perdonaré á la infiel amante castigando á la hún gara y á la cristiana perjura. —!Ah, gracias, Pal!.. Hiere á los turcos con mas tino que á mí. Ven á recoger el beso prometido. La muerte no sabe mentir, y en esta hora suprema de bo decirte que muero digna de mi Dios, de mi patria y de mi amante. Yo he querido morir á tus manos; ya nos encontraremos en la otra orilla. «Proteger á la que se ama es la mayor felicidad, y vengarla el mayor consuelo.» Los turcos llegaron. Dobozyi era fuerte; la hoja de su sable estaba bien afilada y bien cargada su ea sabina. Es verdad que los turcos le cortaron la cabe za; pero los heyduks llegaron á tiempo para salvar su cuerpo y el de Maria. Y los heyduks abrieron una fosa de seis pies de larga por cuatro de ancha que sirvió de lecho nup cial á Maria y Dobozyi. Dios hizo despues nacer flo res sobre aquella tumba donde los heyduks habían puesto una cruz de piedra ; y algunos tártaros que daron tendidos en las inmediaciones con gran con tento de los buitres y de los lobos. Con la cabeza de Dobozyi llevaron los turcos tres cadaveres á Erla. Eran bellos á fé mia; jóvenes sin ser ninos, y morenos solamente á causa del sol que los habia tostado. Cuando el bajá los vió, empezó á llorar y desgarrar sus vestidos, porque aquellos eran los cadáveres de sus tres hijos muertos por Doboz yi. Colocaron la cabeza inanimada de Dobozyi sobre los tres cuerpos , y en aquel instante pareció brillar en su cara la sonrisa de la ironía. « Proteger á la que se ama es la mayor felicidad, y vengarla el mayor consuelo.» Trad. por MODESTO COSTA Y TURELL. química recreativa. CAPITULO III. DE LOS SOLIDOS. Los cuerpos sólidos mas usados en los esperirnen tos recreativos son el fósforo, varios metales y al gunas sales. DEL FÓSFORO.—El fósforo fué descubierto por un alquimista que estaba buscando la piedra filosofal. Este cuerpo es semitransparente , tiene un olor de ajos, es de consistencia igual á la cera, y espuesto al aire se hace muy pronto luminoso. Esta propiedad ha sido esplotada por algunos para espantar á los hombres debiles y de poco espíritu, ya trazando ca racteres en la pared que en la oscuridad se hacen luminosos, ya pintando espectros ó cosas semejantes, ó ya en fin frotándose ligeramente la cara y las ma nos con esta sustancia. El fósforo se une á casi todas las sustancias sim ples; se le estrae principalmente de las materias ani males, como de la orina, de los sesos, de los ner vios, de los huesos , etc. Estas materias contienen tanto mas fósforo cuanto mas putrefactas están • y en el dia no nos admiraríamos de que nos sucediera lo que le pasó á aquella muger de Montpeller, que compró carne en el mercado y tuvo toda la noche alumbrada su habitacion por la luz que la carne des pedia. Las sustancias animales pueden producir luz sin que estén en putrefaccion, como se puede ver en los gusanos de luz y en una concha llamada folada que es tanto mas luminosa cuanto mas fresca es la carne; pero los otros peces brillan mas á medida que van entrando en putrefaccion. Modo de hacer brillar la leche y la miel.—La folada puede servir para muchos esperimentos entretenidos: una sola de estas conchas, sumerjida en la leche, basta para comunicar á siete onzas de este liquido una luz bastante viva para que se pueda ver en la oscuridad ; la leche al propio tiempo que se hace lu minosa , parece que tambien se vuelve transparente. La folada conservada en la miel tiene la propiedad de permanecer luminosa durante mas de un ano. Las sustancias vegetales son tambien fosforecen tes' pero en un grado mucho mas ínfimo; sin embar go las maderas podridas y espuestas al aire se vuel ven á menudo luminosas, pero su luz es mucho me nos tenaz : el alcohol y el agua la destruyen fácil mente. Algunas veces las sustancias vegetales, sin estar en putrefaccion, dan una luz fosforecente; tal es la naturaleza de la luz que algunas veces se ve al rededor de la flor del mastuerzo una aureola brillan te. Por medio de la cal ó de la magnesia es fácil ha cer luminosa la madera; para hacerlo se banan unas varillas de madera en una solucion de cloruro de cal; se quema uno de los estremos con la llama de una vela, y cuando se retira de la llama, se vé en el es tremo quemado una materia blanca que despide una luz que deslumbra, y que se hace todavía mas bri llante si se la sopla con un fuelle. La compresion inflama el fósforo. En este hecho descansa la fabricacion de los eslabones fosfóricos de otros muchos esperimentos curiosos. Eslabones fosfóricos.—Tómese un frasquito estre cho y un poco largo, introdúzcanse en él unos v-ein - te granos de fósforo mezclados con un poco de are na; caliéntese en bano maria hasta que el fósforo es té derretido; tápese en seguida el frasco para impe dir la combustion , y déjese enfriar. Para servirnos de él introduciremos una pajuela ordinaria • la frota remos contra el fósforo y quedará encendida. Apagar una vela y encender olra de un solo pisto le lazo.—Pónganse dos velas una al lado de otra ; una de ellas encendida y bien despabilada, y la otra apa nda y con un pedacito de fósforo en la mecha; tire se un pistoletazo, con pólvora sola, á la distancia de seis pasos apuntando á las velas, y la que estaba encendida quedará apagada y la otra se encen derá porque con el calor del tiro se inflamará el fós foro. Aceite fosfórico.—Con seis partes de aceite comun y una de fósforo calentadas en el bano maria se hace una solticion con la que se pueden frotar sin peligro manos y cara, para que queden cubiertas de una lla ma azulada, mientras que los ojos y la boca se pre sentan como dos manchas negras. Modo de hacer salir del agua pompas de gas que ar den con una llama brillanle.—Si se pone en un vaso de los que ordinariamente nos sirven para beber, lleno de agua hasta la mitad, un pedazo de fósforo de cal de tamano de un guisante, el fósforo se pre cipita en pedacitos, y se elevan á la superficie del agua unas burbujas ole gas que arden con llama bri llante, estallando con ruido, cuando se ponen en contacto con el aire, y cada burbuja de gas, á me dida que va estallando, va seguida de un círculo ho rizontal de humo blanco, denso, que sube con un movimiento undulatorio, ensanchándose gradualmen te á medida que se eleva. Disco lunar.—Introdúzcanse algunos pedacitos de fósforo del tamano de un guisante en una esfera de cristal ó vidrio que tenga cerca de cuatro pulgadas de diámetro; caliéntese el fósforo hasta que se en cienda; háganse dar vueltas al globo hasta que una mitad de su superficie esté cubierta por el fósforo; cuando la llama se ha apagado deja una especie de costra blanca que colocada en un sitio oscuro, luce por espacio de mucho tiempo; en algunos puntos se quedan oscuros unos espacios bastante anchos, mien tras que algunas manchas circulares permanecen bri llantes y luminosas. Fósforos solares.—Se da este nombre á diversas sustancias que, despues de haber estado espuestas á la luz, brillan en la oscuridad; la sustancia de es ta clase que es tenida por la mejor se denomina fós foro de Camon. Para prepararle se hacen calcinar en un fuego vivo, por espacio de media hora, conchas de ostras, y despues de haber elegido las mas gran des y las mas blancas, se las mezcla con flores de azufre, en la proporcion de una parte de estas flores por tres de conchas de ostra ; se pone el todo en un crisol cuya tapadera debe embarrarse y se calienta en un fuego vivo durante una hora; cuando se ha enfriado ya enteramente el crisol se extrae lo que se haya producido , se reduce á polvo y se encierra en LA ICUSTRACION BARCELONESA, PERIÓDICO UNIVERSAL. un frasco bien seco y tapado con un tapon esmeri lado. En el dia el fósforo es mucho mas usado que an tes, pues con él se hacen los fósforos ó cerillas fos fóricas que tan buenos servicios nos prestan. DE LOS METALES.—LOS metales son cuerpos simples casi completamente opacos , muy brillantes en masa ó tambien en polvo muy tenue y dotados de la pro piedad de recibir un hermoso pulimento. En el dia se conocen cuarenta y un metales ; antes del siglo xv no se conocian mas que siete: el oro, la plata, el hierro, el cobre, el plomo, el estano y el mercurio. La combinacion de un metal con otro se llama alea cion , y la aleacion se denomina amalgama cuando en tra el mercurio en la combinacion. Proporciones de algunas 'aleaci9nes entresacadas del Manual de física recreativa de Julia-Fontenelle. Bronce.—Se funden siete partes de cobre v se ana , den tres de zinc y dos de estano. Metal para los espejos telesapicos.—Fúndanse las proporciones de cobre y de zinc que se han indicado para el bronce y anádanse cuatro partes de estano en vez de las dos que allí hemos enunciado. Para los cobres.—Casi no se puede dar una regla fija para estas aleaciones puesto que en cada nacion varian : en Francia , por ejemplo, se emplean cien partes de cobre pCIE Once de estano : en Inglaterra nueve del primero por una del segundo ; etc. No se debe hacer entrar al plomo en esta aleacion , sobre todo en grande cantidad. En la batalla de Praga se fundieron en parte los canones por la alta tempera tura producida por los muchos canonazos que se dis pararon. (Se continuará.) EUSEBIO COMAS Y SOLER. Aspiraciones cristianas. IN. 1NA HERMANA DEL PECADOR. O miserable de tí por lo que per diste, y mucho mas por lo que hi ciste , y muy mucho mas si con to do esto no sientes tu perdicion FR. Luis DE GRANADA. Se llama Penitencia. Es una virgen de andar pausado y magestuoso, y el rumor que producen sus pasos se parece al lejano gemir de la tórtola. Su rostro tiene la blancura del lirio marchito y sus ojos rebosan dulzura y melanco lía. En ellos siempre hay lágrimas como en su frente tristura, Los anchos pliegues de su ropage , color de esperanzas la cubren toda, y una guirnalda de violas cine sus sienes. En la mano derecha trae un vaso lleno de bálsamo para derramar sobre las heri das del pecador, que cura y cicatriza, Esta vírgen celestial, atenta á la mirada de Dios, cuando vé que es de misericordia y se dirige á una pobre alma pecadora, desciende acompanada de la gracia , y ni al desviado viagero es tan grata una voz amiga, ni al náufrago una mano salvadora , ni al aherrojado en tenebrosa cárcel un rayo de luz, como á esta alma la voz, la mano y la luz de la Peni tencia. A su sombra los remordimientos no aguzan para herir mas sanudos , sus puntas crueles: poco á poco la calma perdida renace, y una santa tristeza entra en el pecho, antes negro y desesperanzado. Cierto es que el alma viste luto por la inocencia que perdió; pero su tristeza es suave. El regocijo se ha tornado lágrimas; pero cuando son derramadas en presencia de Dios, su dulzura es intensa é inefable. !Oh hermanos mios Si las alas de la inocencia ya no os cubren con su sombra , si el vicio ha estampa do en vuestra frente su hediondo beso, descenid vuestras guirnaldas, que deshojado habeis la mas vis tosa. Cesen ya los cantos y algazara, que vuestro corazon solo debe suspirar, solo lamentarse de su desventura. ?Quién podrá reverdecer las hojas secas? Ay! abandonad el florido sendero de las alegrías munda nales: para vosotros no mas primaveras, no mas jar dines; solo inviernos, solo párramos sin fin. Alzad los ojos al cielo, y veréis una luz melan cólica y velada. Es la luz de la Penitencio, que sola debe va iluminar el camino de vuestra vida. Llorad, hermanos rojos, llorad. GUILLERMO FORTEZA. El cazador de la ciudad y el cazador lugareno. La felicidad del hombre depende en gran parte de la localidad donde habita. Una de las cosas que á nuestro entender constituye la dicha de una persona, es el encontrarse en un paraje que le proporcione dedicar su tiempo sobrante al objeto que mas hala 0.a sus inclinaciones ó sus deseos. Sentado este precedente , ninguno que sea aficio nado al ejercicio de la caza puede satisfacer esta ali cion en una gran capital y especialmente en Barce lona. En las cercanías de todas las ciudades la caza está mas ó menos agotada en razon del mayor nú mero de cazadores que la persiguen sea por distrae cion sea por interés. En todo el radio de la circun ferencia que forma la jornada diaria de un cazador, la pertinacia de uno y otro dia acaba con los anima les comestibles , y llega el momento en que un afi cionado no sabe donde ir á matar una perdiz. Y sin embargo , el cazador que habita en una ciudad, des pues de luchar con las desventajas que le origina su situacion , es el que sufre todas las Incomodidades y sinsabores que le ocasionan las leyes y bandos que tienen relacion con su diversion. La veda y todas las restricciones que encierra la ley de caza existen solamente para el cazador de ciudad que está bajo la inmediata vigilancia de las autoridades y de sus numerosos agentes. En nuestra capital donde la mayor parte de los cazadores toman el ferro-carril para dirigirse al cazadero, á la hora perentoria de sonar la campana que llama á los pa sageros se presenta un agente de seguridad pública pidiendo la licencia de caza. El cazador que tiene bastante que hacer con atender á su perro para que no se le estravie entre la multitud , busca la licencia registrando todos los rincones de su morral; aquí se le enreda el pié de gato en el cordon del fiasco, allá el porta-escopeta en un boton , la correa del morral 110 quiere correr, y en estos apuros oye que su per ro se pelea con otro y llámale con voz airada ; en es te momento su mano ha logrado introducirse en el morral , encuentra la calabaza , el pan, el desarma dor, los mil chirimbolos que llenan aquel cajon de sastre, pero no dá con la cartera de la licencia. Al fin la encuentra, la saca , estrae su credencial , presén tala al impasible agente que despues de darle tres ó cuatro vueltas empieza á leerla casi deletreando, suena el silvido, el tren parte y el cazador se queda entregado á todas las furias. El pedir la licencia á los cazadores que salen en ferro-carril, donde el tiempo es tan escaso, es un sistema molestoso é in necesario cuando el cazador debe volver por la tarde y entonces no le causa ningun perjuicio esperar. Llega despues un dia en que un gacetillero ha apu rado la materia y no sabe de donde cortar tela. La crónica local es muy corta y aquel dia los cacos se han estado con los brazos cruzados y los•aurigas nO han atropellado á nadie. ?Qué decir? Al fin se le ocurre una idea. • Se dice que en Lóndres un falde rillo americano ha mordido á un gentleman en el acto de dar la mano á una linda senorita para bajar del coche ; se ha observado que el falderillo tenia los ojos encendidos y que no quena obedecer á la voz de su ama , signos positivos de hidrofobia. Las auto ridades deben dictar serias medidas para que los ciu dadanos no se vean espuestos á cada paso á una muerte tan horrible. » La noticia llega á oidos del Corregidor, y desfigurada al pasar de boca en boca, se le hace saber que la víctima de tan funesto ac cidente es una joven de una familia pobre y virtuosa que vive en la calle de num Rómpese enton ces el hilo de esa espada de Dámocles que las Orde nanzas municipales hacen pender sobre la cabeza de los canes 365 dias al ano , y á la manana siguiente perecen un centenar de perros. Los guardias munici pales lo hacen tan á las mil maravillas que si se les presenta un perro de caza, otro bien tratado que habrá salido tal vez á la calle por un descuido, y un perro vagabundo y asqueroso, téngase por cierto que arrojarán la estricnina al primero. Circula la noticia de la matanza perruna ; la doméstica dice al venir del mercado que ha visto pernear tres perros, ! qué mal rato pasa el cazador que repara que su perdi guero no está en casa! Entonces todo el mundo echa mano al bozal, y aunque eso de llevar el hocico en jaulado molesta mucho á los perros, no tienen otro remedio que aguantar la careta por unos cuantos dias hasta que se ha averiguado que en la casa, número y piso consabidos hay efectivamente un su gen!) que rabia, pero no de mordedura de perro sino á causa de las camorras que le arman á cada momen to su mujer y su suegra. Hé aquí algunas de las muchas incomodidades que sufre el cazador de ciudad y eso que es el mas legal de todos los cazadores. Qué diferencia hay entre éste v el que vive si quiera á tres ó cuatro leguas de la' capital ! Para el aficionado lugareno no hay veda , no hay leves ni restricciones ; nadie se cuida de saber si su licencia es del ano corriente 6 si se sirve todavia de la de su abuelo. Dá á sus perros casa franca, dejando á cuen ta de ellos la manutencion. Sale á un cuarto de hora del pueblo y se divierte sin gastar ni fatigarse. Caza todo el ano ; en tiempo de veda sale con el recla mo porque es mas descansado y de vez en cuando re gala un par de perdices á su amigo el alcalde. En su pueblo nadie ha oido hablar de estricnina sino el bo ticario ni nunca se ha pronunciado allí la palabra hi drofobia. Al anochecer entra uno á decirle que en tal vina, en tal ribazo y al pié de tal cepa hay una liebre encamada que duerme de sol á sol. Luego viene el le nador y le cuenta que en tal bosque se le ha levan tado un bando de cincuenta perdices que se han ido á poner en las vinas del tio Pedro, y que habiendo las echado de allí su companero se han dejado caer en la torrentera que hay un poco mas allá. Este es su matadero. Al dia siguiente, el cazador, como un ge neral á quien los esploradores han dado cuenta de los movimientos y posiciones del enemigo, se dirige adonde duerme la liebre y la asesina á traicion mien tras que el pobre animal suena tal vez que se regala en un campo de coles. Marcha en seguida al encuen tro de las perdices, les hace dar los dos primeros vuelos sin tomarse mucho trabajo, y al tercero las empoza en el torrente donde les tirará á escoger. Así es un gusto ser cazador. Ahora quisiéramos decir algo de los cazadores de las casas de campo; pero ?cjué podremos anadir á lo dicho en los párrafos anteriores Empero estos ca zadores á mas de cazar todo el ano sin sujetarse á otras reglas ni leyes que su capricho, tienen la gran de V económica dicha de hacerlo la mayor parte sin licencia . Pudiéramos habernos ahorrado mucho trabajo al escribir este artículo que se reduce á manifestar que el cazador de ciudad, siendo el tipo del cazador le gal , el que observa las leyes generales y locales que son las mas pesadas—es el que menos fruto saca de una diversion que le cuesta muy cara, mientras que otros obtienen de ella gran provecho casi de balde. JC/AóUIN MOLA Y MARTINEZ A correos. Desde la publicacion de este periódico todos los dias recibimos reclamaciones de los Sres. suscrito-- res de fuera de Barcelona , por la irregularidad con que llegan á su poder los números del mismo—Hay suscritor de la línea de Valencia que nunca ha logra do recibir la Ilustracion sino despues de seis ú ocho dias de mandado el periódico , otros lo reciben es tropeado; los mas con la faja casi rota y cortados los pliegos, y no falta quien lo ha recibido sin lámi nas. Ignoramos de parte de quien está la culpa, pe ro no podemos menos de llamar la atencion del se nor administrador de correos de esta capital , para que se sirva dictar, si está en su mano, las medidas convenientes á fin de que no se repitan esos es candalosos abusos de que hemos hablado anterior mente, con lo cual creemos que nada perdería dicha administracion de correos. Otra queja tenemos pendiente desde hace tiempo, y la vamos á soltar hoy ya que se nos presenta oca sion para ello. Sabido es que todo impreso que se manda por el correo , paga á razon de 40 rs. a u. por cada arroba de peso, y que el importe debe satisfacerse en se llos de franqueo. ?Porqué pues los números de la Ilustracion cuestan una vez tantos sellos de á cuatro cuartos, y otra vez se exije por los mismos mayor número de sellos, siendo asi que no varia su peso? La razon es muy obvia, y DO tendríamos reparo en manifestar al publico la causa de esta anomalia que tanto nos perjudica, sino temiésemos pecar de in discretos. Por todo lo publicado en este número: Jama Lozano Seseo. Editor respoasable, JUAN VAZQUEZ. Imprenta del Diablo esB•aeatow• í cargo de Francisco Cebabas, calleNueva de S. Francisco. núm. 17. |
Etiquetes
Afegir etiquetes per No. 9 (1 mayo 1858)
Comentaris
Afegir un comentari per No. 9 (1 mayo 1858)
