No. 310 (10 oct. 1886) |
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LUIS TASSO-EDITOR-BARCELONA
XCVISTARISPITO-AmCV:CADA
PRECIO EN TODA ESPANA:
UN NÚMERO, 25CDIT.—UN ANO, 13 PTAS.
EUROPA, ASIAY AFRICA.—UN ARO, 25
FRS.LACATODAS LAS Szik,
5 +—tina *A*0 7.1_4_kds-
_.so Octubre „I-Nfel. rnero.1310 O'
al.411575
El tomo empeza en I.° de Enero y termina en 31 de Diciembre
LOS PRECIOS
CUBA, PUERTO-RICO, FILIPINAS
Y RACIONES DE AMÉRICA,
ni.e. 1. «aenn. DIPPFFF...D".
1.sCEN k EN UNA PESQUERÍA DE LA COSTA DEL PACIFICO.
SUMARIO:
TEXTO:
problevnase I r D. Yoré Por
D. I% Tora lo. eléctrion!arre1. lugiene, por el Dr. Gro.
Dr‘rg.•—La Mujer, por fl z.d, o.—Yanedndee.—Nw,.
tres grabados.—Las fantasmas. po.l. Pen O. ATEAs Nvl,—
—5.25 de Acero (eanclusiérol,por Alfredo drBrrAnt.- Anunciar.
—Historia de laaereana.
GRABADOS:
Escenaen una n ene a, E rul e..4.,—E1 vendedor de
Penindicov.--Idilw.—Recuerdoe de Roren.—San Bruno.—Iluenva
dele, gr...dos ellistoria de un Plebiscito contada per neo de
7'5Pencee ri •
El problema social.
„
e:11
APUNTES HISTÓRICOS.
l',ASDO a fondo las grandes
cuestiones politices cuya solu
ción ha contribuido más eficaz
mente á modificar los mapas de las nacio
nes y á alterar el modo de ser de los
pueblos, presto se echa de ver que todas
entranaron la cuestión social y que á esta
circunstancia debieron principalmente su
extraordinaria trascendencia.
Es obvio que esta no puede menos de
estar en relación directa con la ilustración
de los pueblos y con el grado de libertad
de que disfrutan. La creciente agitación de
los ánimos, la incesante discusión de los
642 LA ILUSTRACION. N: 310
derechos, la franca exposición de los males
y el estudio perenne de los remedios que
para extirparlos pudieran emplearse, supo
nen una gran difusión de conocimientos y
una suma de libertades no menos grande
para utilizarlos.
Es la terrible cuestión de la lucha por
la existencia. Las naciones la handebatido
en todos tiempos en el terreno de la fuerza
al disputarse con porfiado encono la pose
sión de los desfiladeros, de las grandes
vías fluvialesy de las extensas costas ma
ritimas que necesitaban para conservar su
independencia y la prosperidad de su co
mercio. Las clases sociales han renido
también en todos tiempos sangrientas ba
tallas, las unas por el monopolio y las
otras por la adquisición de los derechos
civiles y políticos que completan y enalte
cen la personalidad humana, facilitandosu
pleno desenvolvimiento moral al paso que
su bienestar en el orden material, cuyas
exigencias no dejan de sermuy atendibles
porlo apremiantes é indeclinables. '
Una escuela contemporánea y de todos
bien conocida ha sentado como axioma
el principio de que los proletarios no deben
dar ninguna importancia á las teorías y á
las luchas políticas. Confesamos ingenua
mente que no hemos comprendido jamás
lo que podian ganar con la aplicación de
esta máxima los que á si mismos sedesig
nan con el epíteto de desheredados. Si la
que hoy llamamos clase media hubiese
profesado esta doctrina, en vez de comba
tir, como lo ha hecho, con tan vigorosa y
constante energía con la palabra, con la
pluma y con la espada, en el foro, en la
cátedra, en el púlpito, en la prensa, en la
plaza pública y en el campo de batalla,
aun viviriamos en pleno feudalismo. Un
progreso trae otro progreso. Los grandes
adelantos, en el orden social y polltico, se
suceden formando una serie lógica y con
tinuada como los eslabones de una cadena.
Los engendra el fecundo movimiento de
las ideas: los paraliza y agosta en flor la
inercia.
Como quiera que sea—puesno hacemos
propósito de ampliar estas consideraciones
soltadas de paso—ello es indudable que
cuanto más ruda es una sociedad y más
remota su historia del siglo en que vivi
mos, más deslindados se ven en ella los
caracteres diferenciales y los privilegios
respectivos de los varios grupos sociales
que la componen.
Porque, si bien es indudable que en lo
político sonincesantes y muchas veces im
previstos los vaivenes y mudanzas, aconte
ciendo con suma frecuencia el triunfo de
ideas que se creyeron irremisiblemente
condenadas, en el orden social el progreso
es un fenómeno constante cuya evidencia
no puede menos de consolarnos de muchas
miserias y, en este sentido, bien podemos
decir, parodiando al poeta, que cualquier
tiempo pasadofué mejor.
Este principio no esuna opinión profe
sada por una escuela optimista, sitió un
axioma conocido de toda persona media
namente ilustrada.
En los imperios asiáticos, el soberano,
endiosado por la bajeza y superstición de
sus súbditos, obraba á su antojo como se
norde vidas y haciendas, y el fausto des
lumbrador de la corte y la insolente rapa
cidad de los sátrapas manifiestan que en
el mundo oriental no serespetaba ni cono
cía la dignidad humana. Las razas vence
doras y las castas privilegiadas figuraban
en aquellas sociedades como seres de
orden superior y casi divino. Allí no había
pueblos, sino muchedumbres: no había
hombres, sino turbas de eselavo's abyectos
y todos iguales ante el despotismo de la
realeza.
De cuando en cuando sentábase en el
trono un monarca virtuoso, un filósofo co
ronado cuya discreción inspiraba á los sen
tenciosos yates de Oriente instructivos
apólogos que perpetuaron la fama del
magnánimo soberano: mas estos reinados
excepcionales no son más que breves pa
réntesis, períodos venturosos y hartoefíme
ros cuyas dichas lloraban inconsolables las
siguientes generaciones oprimidas por los
indignos sucesores de tan sabio monarca.
En los antiguos poemas orientales sólo
sehabla de las grandes luchas á que dió
margen la inveterada rivalidad de la casta
sacerdotal y la guerrera. Los agricultores,
los artesanos, los marinos, todos los que
no sehallaban comprendidos en aquellos
dos afortunados grupos eran la muche
dumbre destinada á servir de cortejo y de
instrumento á los magnates del altar y de
la milicia. Su papel en el drama social es
por todo extremo secundario, insignifi
cante y desairado. Bien lo expresan los li
bros sagrados de la India al contarnos que
Brama engendró cuatro hijos llamados
Brama, Chatria, Vasia y Sudra. El pri
mero nació de su boca y fué el padre de los
sacerdotes; el segundo del braza derecho y
fué el progenitor de los guerreros; el ter
cero del muslo derecho y fue el origen de
la casta en la cual figuraban los mercade
res, los artesanos y los agricultores; el
cuarto del pié derecho y de él nacieron 16s
sudras, multitud destinada á los oficios
serviles y que sólo sediferenciaban de los
esclavos de otras regiones en que no podían
ser considerados como propiedad particu
larni enagenados como meras mercancías.
Por manera que en la India, en ese
Edén de la tierra poblado porla raza más
suave y poética que se ha conocido, la re
ligión preceptuaba la ominosa clasificación
de la ley de castas entre las cuales estaba
rigorosamente vedada toda mezcla que ten
diese á confundirlas.
En Egipto hubo también las castas de
los sacerdotes, los guerreros, los labrado
res y negociantes y los pastores. Los que
no pertenecían á ninguna de ellas eran
pura y simplemente esclavos. De los estu
diosque sehan hecho de aquella antiquí
sima organización social parece deducirse
que las instituciones del derecho civil sólo
sehablan establecido en provecho de las
castas dominadoras y hasta se ha sospe
chado que tiabajaban en su exclusivo be
neficio las postergadas muchedumbres de
los artesanos y los negociantes.
Persia fuéun imperio esencialmente mi
litar en el cualparece haber predominado
la casta guerrera. Cuando aquel rudo y
valeroso pueblo renunció á sus hábitos nó
madas, fundó grandes ciudades y edificó
suntuosos alcázares con el. botín y los tri
butos que le proporcionaron sus conquis
tas, enervase por obra de la inacción y la
molicie. Sus soberanos, tan temidos antes
por la fiereza que desplegaban en el ejerci
cio de su patriarcal despotismo, afeminé
ronse en las delicias del serrallo y en tanto
los sátrapas saqueaban á su sabor las in
fortunadas provincias de tan dilatado im
perio, ensenándolas á odiar y menospreciar
al soberano que tales hechuras y represen
tantes les enviaba.
?Cómo no había de extinguirse el patrio
tismo en el espíritu de aquellas desventu
radas muchedumbres á las cuales trataba
la madre patria, como la más cruel y de
pravada madrastra? ?Qué entusiasmo puede
tener el hombre por la defensa de un suelo
en el cual se niega el reconocimiento de
los más naturales derechos y la satisfac
ción de las másrudimentarias necesidades?
Estasimple reflexión explica perfectamente
la ruina de muchos imperios que exterior
mente parecían robustisimos; pero que lle
vaban en su seno la carcoma mortal que
debía conducirlos en breve tiempo al
abismo.
Bien claramente pudo verse cuando las
hordas guerreras de los emperadores per
sas tuvieron que habérselas con las reduci
das, pero heróicas, huestes de los libres
helenos. Aquella innumerable multitud de
esclavos asiáticos seestrelló en el denuedo
y constancia de un punado de hombres
que luchaba porla independencia, la liber
tad y:. la honra.
Pero—como aquí mismo lo hemos dicho
otro dio—en la civilización griega la socie
dad estaba fundada sobre una base ab
surda, inicua y por consiguientepeligrosa
en sumo grado. En la culta y democrática
Atenas la familia libre era propietaria, en
tanto que en la aristocrática Esparta el
único propietario era la república; pero en
ambas el esclavo era el único que con el
trabajo manual y el sudor de su frente
sostenía la tradición industrial y cabria las
necesidades más apremiantes de la colec
tividad. El griego libre se desdenaba de
trabajar. Esa tarea servil le hubiera. qui
tado el tiempo que necesitaba para departir
en el agora y en el Ateneo conlos filósofos
acerca de los dioses y la política y en los
banquetes de las cortesanas célebres sobre
los refinamientos de la voluptuosidad.
Aquella artística y armoniosa civilización
había sustituido la personalidad del dés
pota oriental con la absorbente noción del
Estado.
Los espartanos, tan celosos de su li
bertad y tan heroicos para defenderla, su
jetaron á la servidumbre á pueblos en
teros, llegando á tener hasta á doscientos
veinticuatro mil ilotas y mesenios privados
del derecho de ciudadanía y obligados á
cultivar los campos y á ejercer las artes
que sus dominadores menospreciaban.
Así estos, como los periecos, pueblos de
estirpe aguce, y otros sometidos al poder
de Esparta con más ó menos duras condi
ciones, revelan el odio implacable con que
secebaba el vencedor en cl infeliz vencido.
Sojuzgar al enemigo era privarle de todas
las consideraciones al hombre debidas. La
equidad no prevalecía contra el derecho de
la espada: la dignidad humana era un
atributo monopolizado porlos más fuertes.
No habla término medio entre ser opresor
N: 310 LA ILUSTRACION. 643
á oprimido, ni más Providencia que aguo.
fia. inexorable Divinidad sacrílegamente
apellidada por tantas naciones el Dios de
Izo batallas.
Bien expresó el cruel espíritu de estas
antiguas costumbres aquel gala feroz que
aterró á los romanos con la celebérrima
frase después tantas veces repetida: !Ay
de los vencidos?
El Mica tenía medio millón de habitan
tesy las cuatro quintas partes de ellos eran
esclavos, conla particularidad de que to
dos eran venales, por no conocerse allí la
servidumbre de la gleba como en Esparta.
Unos estaban empleadas en la policía corno
esbirros o como salvaguardias del orden;
otros ejercían mi-micos del Estado; otros
eran artesanos, 6 mineros, 6 explotaban
establecimientos industriales porcuenta de
sus amos ó les servían de criados.
Erales licito redimirse por dinero y mu
chas veces seles emancipaba por los servi
cios que tenían ocasión de prestar al Es
tado, ya en la guerra, ya en el desempeno
de los cargos públicos que veles confiaban.
Además gozaban del derecho de Asilo,
como seseca las tragedias de Sófocles con
referencia al templo de Teseo.
En cuanto á los forasteros domiciliados
en el Atice., no disfrutaban de los mismos
derechos que los ciudadanos, pues no po
dían enlazar se por medio del matrimoniocon
las familias de estos, ni poseerpropiedades
inmuebles en el territorio de la república,
ni litigar sin piesentarse apadrinados por
un ciudadano, estando además sujetos al
pago de un tributo anual por razón de su
permanencia y á otro por el ejercicio de la
industria á que sededicaban. Para eximir
les de estas cargas se necesitaba nada
menos que un plebiscito.
Por donde se ve que el pueblo griego,
prototipo de la ilustración filosófica, tam
bién pagó tributo á las abominables pre
ocupaciones de la antigüedad en punto al
derecho natural y á la organización de la
sociedad, allí tan- cuita y por regla general
tan magnánima y despreocupada.
Sin embargo, preciso es reconocer que
la civilización helénica presenta en esta
parfe un admirable prog.mso. Los orienta
les habían ideado una división de castas
separadas entre sí por vallas insuperables.
La suerte del esclavo no dependía entre
ellos de los azares de la existencia, sinode
la fatalidad del nacimiento, de un decreto
celeste que el cuitado tenia que acatar mal
de su grada, en tanto que en Grecia no
significaba la esclavitud una abyección
irremediable, pues los desventurados que
á ella vivían sujetos alimentaban la espe
ranza de redimirse. No se les consideraba
como seres de condición inferior, como
vastag,os de un linaje precito, sinó como
hombres capaces de recobrar porsus méri
tos los derechos que á fuer de tales les
correspondían. Así se explica que mientras
un Oriente se les relegaba á les más infi.
mas escalones de la sociedad, sin conceder
les la menor esperanza de ascender jamás
á los puestos donde brillaba la luz del de
recho, en Grecia se les juzgaba dignos de
ejercer el tráfico mercantil y los cargos
retribuidos del Estado.
Sea como fuere, conviene hacer notar
que el pueblo más proverbialmente ilus
trado de Europa y que con más fanático
heroísmo ha defendido los fueros de la dig
nidad humana no seescandalizó ante la ini
quidad, ni sealarmó antelas males inheren
tesa la existencia de la esclavitud. No sólo
la consintió y la explotó en todos tiempos,
sino que sus filósofos más eminentes y hm
manitarios la aplaudieron y justificaron.
El sabio Aristóteles la reputa justa y
necesaria. diciendo que el esclavo no es
sitió una propiedad animada, un instru
mento superior á los demás, un sér distinto
de los seres libres hasta en orden á las
virtudes que del hombre cabe exigir, ya
que no necesitaba tener sino la estricta
mente necesaria para no faltar á sus traba
jos por indocilidad ó flaqueza de ánimo.
illasta la virtud era un atributo aristocrático
reservado á los dichosos de la tierra?... El
divino Plafón, el filósofo espiritualista,
elegante y hurnanitario por excelencia,
fruta de la esclavitud como de un hecho
natural y lógico, cual de una institución
muy discretamente establecida porlos dio
ses, declarando que si un ciudadano ma
taba á su esclavo E bastaba purificarse
para quedar absuelto: si el esclavo era
ajeno, purgaba su culpa el matador pa
gando el doble de su precio al dueno de la
víctima; pero que riel esclavo mataba ésa
dueno, debla sujetársele al tormento y
hasta condenársele á la Ultima pena, y si
el difunto era esclavo también debía azo
tarse al delincuente hasta que exhalase el
postrer suspiro.
JOS1 CC-MOL..
?Quién quiere llorar?
o no envidio á los que ríen:
es posible vivir sin teirse...•
sin lloraralgunaves1....•
Buctuum
•
No previó Becquer que al escribir estas pala
bras iba á administrar una pócima á cierto' hijo
de Adán, póchna que le quitaría el sueno por
muchos días.
?Conque flecquer no me envidiaba á mí,' que
hace más de diez anos que no lloro? ?Con que
no sepuede vivirsin llorar?
Si estuviera por aquí cerca le preguntarla.:
Talló llama V. vivir, y qué es llorar? Apuradillo
se verla para responder, sin embargo de su claro
¶Pera, por Dios! ?De que llora uno?Para reir
sobran motivos; no hay más que plantarse en
una esquina, echarse á pensar y á ver la cara á
todo el que pása;y si á los cinco minutos no
tiene motivos para reirse, que me emplumen.
Yo he pasado más trabajos que un huérfano;
más hambres que un enfermo de angina; me
han dado máscalabazas que á un viejo enamo
rado; he recibido más golpes que unapelota en
uso; si pido prestado, salgo con la cara en la
veiguenza; si he prestado no me pagan; si he
servido no se acuerdan y si se acuerdan es
para que sirva más; iy nunca lloro!: al con
trario, mi vida es una carcajada continua. Si
muere un rico, me ría del llanto de los herede
ros; si llora un enamorado, hembra d macho,
me río más todavía; si oigo lamentarse d una
viuda, no puedo quedarme serio; si veo llorar
á un comerciante quebrado, risa; si á un usu
rera, me desternillo;si á unempleado en rentas,
me descuajo.
Parlo único que podría llorar es porque me
doliera algo, y cuando esto me sucede, lo que
hago es ponerme á berrear como un lechón,
porque si no lo hago así, no me atienden; y
gritando como un condenado, tienen que ha
cerme remedios, porque no es muy agradablela
algarabía que formo.
iLlorar! !quién llora después de los veinte
anosá menos que no tenga el corazón de ma
zapán? Sólo les que nacen con el ángulo de las
lágrimas en razón inversa del del entendimiento,
y que este sea equivalente á las dos terceras
partes de un medio circulo. Recomiendo la solu
ción del problema á los estudiantes de geome
tria.
?Puede haber nada más ridículo que un hom
bre llorando?
Si se llora de amor, todos se burlan del
llorón, empezando por el objeto.
Si se llora de hambre, es un modo de no
conseguir nada.
Un paisano mioque atravesaba una situación
espantosa, una era de completa carrap/ana,
cuando no tenia que comer, que era muy ame
nudo, entraba en un restaurant, pedía un vaso
de agua, y salía de allí limpiándoselos dientes
con un palito y muriéndose de risa. Esta sí era
filosoga.
Si sellora de dolor, lo llaman á uno cobarde.
Si se llora por un destino, la cesantía no
tendrá fin.
Sisellora por la muerte de un sér querido,
es elllanto mástonto, porque el verdadero amor
consiste en desear la felicidad del objeto amado,
y ?québien mayor que el de salir de la estrecha
cárcel que llamamos vida? Desear que esté aquí
porque estarnos nosotros, puede seramor, pero
es también egoísmo; tan egoísmo, que estoy
seguro de que los muertos desearían poder car
gar con los seres que aman.
Ahora, si se llora de risa, es otra cosa; así
lloro yo con frecuencia.
Con excepción del llanto de las madres, no
creo en ningún otro; cuando veo llorando, si es
hombre le miro con cuidado los ojos; porque
como nosotros no podemos derramar lágrimas
á voluntad corno fas mujeres, cuando las derra
mamos se nos puede creer que lloramos; y sino
mujer, le miro un ojoprimero y después chaira,
porque las hay que lloran con uno solo, tal vez
por no desperdiciar el acopio.
Por eso, digo: llanto de hombre, cosa seria;
llanto de mujer, lluvia sin tempestad.
!Llorarl el llanto és aun un problema; hay
quien llora pornada, y hay á quien nada hace
llorar.
Las lágrimas son lo mismo que el viento; las
vemos y las sentimos, pero no sabemos aún de
que nrovicoen Y porqué (rj; pues que el dolor y
la dicha, el desconsuelo y la esperanza, el amor
y el odio, el despecho y el placer, se manifiestan
con ellas.
Sabemos que llorar esel modo de reír de
algunos; que alguien ha dicho que enana lá
grima se puede compendiar un poema, está bien.
Pero también se ha dicho que les lagrimas
son la sangre del alma; esta definición está bo
nita pero incomprensible, porque si el alma
tiene sangro, consu pan selo coma.
Yo me he visto muchas veces asícomo con
ganas de llorar, es decir: con un impedimento
en el gaznate que me ha quitado la respiración
poralgunos segundos; me he llevado la mano
á los ojos á ver si habla lágrimas, y, nada, más
humedad sehallarla anal Sahara; poco después
seme ha desbaratado el nudo y he quedado
fresquito.
Por eso cuando veo á un hombre haciendo
pucheros, me dan ganas de gritar: idenle rape!
Pero, qué distinta cosa siento cuando veo llo
rar á una madre; son las únicas lágrimas que
(1) las soluciones que hastaahora conozco sobre
cate problema, no me han satisfecho, y porello da
elarome en completa ignorancia.
644 LA ILUSTRACION. N. 310
IT VENDEDOR DE PERLÓDICOS, MOLJO r,..1 D. F. Fun112, Mnsnr.uErt.
N. 31° LA ILUSTRACION. 645
IDILP COPIA DEL et nu, 1 I `
646 LA 1LUSTRACION. N.' 3io
me conmueven. Cuando veo una mujer que
llora porun hijo, salgo corriendo porque em
pieza á formárseme el consabido mido.
Para mí no hay escena más bellamente triste
que una madre llorando al borde del lecho de
un hijo enfermo.
?Quereis ver á Pio Tenazas serio, más serio
que un juez de instrucción, y conel semblante
como que no ha comido en tres días? Pues, po
nedle en presencia de un nino muerto que la
madre contempla con esa dolorosa obstinación
con que sólo saben mirar las madres el cadáver
de los hijos. SI, ponedme delante de una madre
que recoge desesperada el último aliento del hijo
que se muere; y, !adiós Tenazas! ya no sirve
para más nada.
Pero, quitad á la madre, y ponedme solo el
muchacho, y aunque seanciento, estad seguros
de que les diré porvía de ayuda: lAdiós, chi
cuelo! que os vaya bien: memorias á todos los
Tenazas que encontreis por allá; que me guar
den un buen hospedaje para cuando yo llegue,
y que yo os recomiendo.
Volviendo á Becquer, /qué empeno tendría
en llorar/ ?Creeria_que era muy bonito ver á un
hombre que llora? Y sima era su gusto, ?por
qué no lloraba hasta perder los ojos? (Cenia
más que hacer que ponerse á dar berridos?
Pero, creo comprender; él no quería llorar
conlos ojos y el gaznate nada más, que sonlos
instrumentos del caso desde el lanzamiento del
Paraíso: quería llorar con el alma; ?sería así?
puesallá va una receta:
Averigüese donde hay un nino enfermo de
gravedad, inatálese cerca de su lecho y fíjese la
atención en la madre; si no se llora,á los diez
minutos es porque setiene el alma de estopa, y
entonces no queda otro camino que adoptar por
divisa el lasciate agriésperanari del divino Dante.
PioTENAZAS.
La luz eléctrica
ANTE LA HIGIENE
Con profunda pega notamos que muchos
ilustrados gobiernos, deslumbrados ante talo
comparable belleza de la luz eléctrica, se apre
suran á establecerla en sus respectivos Estados.
Celosos por todo aquello que pueda interesar
á la humanidad y en particular á nuestra socie
dad, no vacilamos en hacer algunas reflexiones,
si no ciendficas, por no ser éste el lugar, de
grande importancia práctica que nadie puede
desconocer.
Los rayos de ese flúido imponderableque lla
mamos luz, al penetrarporel ojohumano, pro
ducen diversos efectos que serelacionan conla
intensidad de aquella, con los ángulos de inci
dencia y con la naturaleza y distancia del foco
que la produce. Bajo este respecto, la luz solar
es la que más armoniza con nuestro aparato
ocular, puessi bien escierto que su intensi
dad essetenta y cinco veces mayor que la eléc
trica, tambien lo es que la enorme distancia á
que de nosotros se halla el sol, hace que sus
rayos nos lleguen casi paralelos. Entre nues
troscampesinos, que pocas ó ningunas veces
hacen usode la luz artificial, es desconocido el
usode los lentes, y los ancianos de nuestras
montanas no sabrían qué hacer con los descu
brimientos de la óptica moderna. Por el contra
rio, entre las luces que el hombre seha procu
rado, ninguna es tan perniciosa ni menos á
propósito para el cumplimiento del maravilloso
fenómeno de la visión, como la eléctrica. Su
intensidad, la abertura de los ángulos en que
inciden y la proximidad relativa de sus núcleos,
hace que sus rayos hieran nuestra retina como
pudiera hacerlo una saeta.
Raras son las oftalmias en que una luz in
tensa sea extrana á la causa que las produjo.
Sin basilisco de la fábula llevase pornos dos
focos eléctricos, sus propiedades homicidas pa
sarían del mitoá la realidad.
La naturaleza, en su eterna sabiduría, al
darnos una muestrade los grandiosos fenóme
nosde la electricidad, nos manifiesta también
su refulgente luz; pero icen qué prudencia!
icon qué moderación! no parece sisó que,
temerosa de causamos algún mal, limita su
brillante exposición á algunas fracciones de se
gundo.
En efecto, no existe un cronómetroque pueda
marcar la duración de un relámpago, y sin em
bargo, quedamos deslumbrados. ?A qué abu
sarde lo que el instinto nos aconseja rechazar?
?A qué comprar un bello espectáculo en cambio
del más noble de nuestros sentidos? Alguien ha
dicho con talento que el hombre sabio está en
el deber de ser sano. ?Porqué, pues, tomar á
sabiendas la copa envenenada? A profundas
reflexiones se presta la importante circunstancia
de que en ninguna capital de Europa se haya
establecido oficialmente el alumbrado eléctrico.
Nadie,„que nosotros sepamos, ha hecho á esa
luz una formal oposición,
?Porqué no establecerla entonces en los em
porios de la civilización,en esas ciudades colo
sales que ptriódicamente nos dan cuenta de los
adelantos de la humanidad? ?Acaso los euro
peosno pueden poner en planta sistemas que
ellos han inventado, ó montar aparatos que
ellos mismos han construido?
Los ingleses, esos banqueros del orbe ?care
cen acaso de regamos para taladrar sus profun
das nieblas é inundar sus calles con la liar de
los cielos? Los alemanes, esos eternos pensa
dores de cuanto atane á la •especie humana,
?ignoran acaso el medio de aprisionar el relám
pago en sus maravillosas ciudades? Jamás se
han formulado eStas preguntas, quizá porque
su respuesta está en el ánimo de todos.
Ciertamente, en los centros europeos no fal
tan los focos eléctricos,- pero siempre de un ca
rácter transitorio, en pequenísima escala y cu
biertos de cristales de tan poca diafanidad, que
si bien les hacen perder una parte de su her
mosura, les hacen disminuir tambien sus pro
piedades nocivas; al fijarse en las grandes su
mas que porcontribución seles impone, podría
creerse que esta clase de luz es másbien tole
rada que permitida.
Según parece, Francia celebrará el primer
centenario de su revolución levantando en el
centro de París una inmensatorre de doscien
tos metros de elevación, destinada á soportar
una estrella eléctrica que iluminará la gran me
trópoli. Después de construida la portentosa
Catedral de Colonia, todo puede esperarse de
al raza humana.
La torre se levantará: magníficos museos,
importantes observatorios astronómicos y her
mosas oticinas llenarán sus diversos departa
mentos; elegantísimos ascensores subirán al
turista á sus más elevadas regiones, en donde
los empleados, conla másexquisita urbanidad,
le mostrarán arrebatadores panoramas, le indi
carán- .con orgullo centenares de cúpulas y
palacios, el majestuoso Sena, los soberbios bu
levares y las mily mil bellezas que adornan á
la reina del mundo.
?Pero ese foco, ese astro de doce metros,
?será bastante á llenar su cometido? No lo cree
mos. Sin embargo, si duplicado ó triplicado el
diámetro, se consigue el objeto, ?qué ojos que
no estén blindados, podrán soportar las irra
diacioriesrefulgentes de una estrella de tan es
candalosa magnitud?
Desde el punto desiste práctico, lo mismo les
daría á los parisienses que les colocaran sobre
su torre la cabeza de Medusa. No creemos en
iluminación tan homicida: pero si así fuese,
antes de mucho, los famosos ópticos romanos
habrían trasladado sus despachos y aun sus
talleres á los grandes bulevares de París. .
Esperarnos que estas reflexiones servirán
para que los hombres de ciencia estudien de
tenidamente tan delicado asunto.
DR. LEONARDO ORTEGA.
La Mujer
iEl universo para el hombre! !El hombre
para la mujer!
La historia de ambos prueba el imperio dele
beldad sobre la fuerza, dele gracia sobre la sa
biduría ó el heroísmo.
!Lamujer! ?Quién tendría la fortuna de al
canzar a describirla?
En sus cabellos hay mil arcanos de gracia;
su frente esunadiadema de belleza; sus ojos
un talismán; sus labios deleitan ó enloquecen;
su cuello admira; suenen embelesa: sus espal
das cautivan las miradas; su talle inspira ensue
nos tempestuosos; sus manos arroban; su andar
rueca música silenciosa. En el timbre de su
voz hayun magnetismo sin nombre. Todo su
sér es como un sol de vida, de luz, de aromas
y de indecibles desvaríos; como un foco de
atracciones tan deliciosas como irresistible
Su sombra tiene algo de ese mundo descono
cido en que viven seres que, jamás han derra
mado lágrimas. ?eSerá esta la mujer? !Delirio!
para pintarla sería preciso usurpar á Dios el
secreto de sus misterios, la esencia de sus más
perfectas maravillas, el tipo de sus más bellos
milagros. El hombre es una viva revelaciónde
la sabiduría de Dios: la mujer, un reflejo de
su poder, un destello de su numen, una maestra
de sus más adorables arcanos.
Todo lo que se admira en lo creado, como
fuerte, sublinie y excelso, no es sino una vis
lumbre de las perfecciones del Sér Supremo, y
por eso admiramos á los grandes hombres, ra
diantes chispas de ese sol eterno e infinito.
Perosi lo fuerte, lo sublime y lo excelso en
el hombre no es sisó una anunciación de las
perfecciones divinas, lo hermoso, lo lindo, lo
bello„ lo encantador y lo seductivo en la natu
raleza no es sino lo que recuerda algo de ese
tipo cumplido de encantos y de misterios favo
rables que puso en la mujer el Supremo Crea
do,-del Universo.,
El brillo del firmamento sólo embelesa el
alma porque hay en él algo del fuego fascina
dorde sus miradas.
El susurro del viento en las llores no encanta
sino porque imita sus suspiros.
El murmurio del agua que se desliza bajo la
sombra de la selva recuerda sus tímidas &la
bras de ternura.
Las campinas ostentan su frescura y lozania
y el perfume embriagador de su presencia.
La elegancia de la erguida palmera no es •
sino un recuerdo de las gracias de su talle.
Los misterios del alba remedan su arroba
dora sonrisa.
Nuncatan bella la Meecomo cuando derrama
su luz argentada sobre la faz de una mujer be
lla, realzando la morbidez de su seno volup
tuoso óul suave lineamiento de sus contornos.
Bajosus pasos han nacido las flores que se
embellecieron en sus Sienes y se perfumaron
con el soplo de shs primeras palabras.
Labelleza del rocío matinal remeda el en
canto de sus lágrimas.
El gorjeo de lasaves tiene algo de la mag
nética armonía de su voz.
Lamúsica recuerda sus gracias, sus danzas,
sus favores, sus dengues y sus caprichos.
La elocuencia no es sisó una sombra del
poder fascinador de sus ?cantos.
El poeta se extravía si no recibe la inspira
ción de su sér y de los misterios de su inefable
belleza.
?Qué seria del mundo sin la mujer? •
N.' 310 LA ILUSTRACION. 647
Foco de amor, de fuerza y de creación, en
ella reside la inspiración de la poesía, el laurel
de la victoria, la fantasía de las artes, el poder
de la filosofia, la sublimidad del heroísmo y el
éxtasis de la santidad.
Por eso Mahoma vistió su Paraíso con la
beldad y el amorde las burles, y Budha había
encarnado sus doctrinas en el seno de la virgen
Maya.
En la mujer reside un poder que ensancha,
que engrandece y magnifica al hombre.
El pobre labriego, encadenado al encanto de
una bella aldeana, no cambiaría la posesión de
ese sér que le esclaviza por la diadema del pri
mer monarca del mundo.
En los misterios de sus amores hay arcanos
que lo hacen, á sus ojos, másgrande que los
senores de la tierra.
Por eso, desde Eva hasta lo presente, hemos
visto tantos sacudimientos populares, tantas
revoluciones y catástrofes; !caer reyes, derrum
barse imperios, revolverse las naciones, cam
biarse la faz del mundo por una palabra, un
gesto, la sonrisa de una mujerl Sin ella, todo
sería frío,,oscuro, sin vida. !Sin ella, adiósalma
del mundo! La gloria Perdería su fama. la vic
toria sus laureles, la belleza su imperio y el ge
nM sus alas. Sin ella, el hombre seria un sol
apagado.
Por eso esque él murmura al doblame bajo
la fuerza, se rinde á la sabiduría con la duda
en el alma, se somete á la ajena gloria con la
envidia en el pecho, porque todo poder lo ho
rnilla más 6 menos profundamente. Sólo el
magnetismo de la mujer lo avasalla y lo com
place, lo cautiva y lo deleita, lo esclaviza y lo
entusiasma. Se siente encadenado y adora la
mano que le arrebata la libertad, que le priva
del reposo, que le roba el alma entera; y el aus
tero tribuno que armarla su brazo del punal
conspirador al vislumbrar la tirania. dobla el
altivo cuello al yugo de una belleza; y en vez
de pensar en romper sus cadenas, las adora y
las perfuma, las besa y las cubre de flores, y,
henchido de placer, canta su esclavitud deli
rando...
i0h mujer! Porque tú existes, no hay un solo
hombre que siquiera una vez no haya sido fe
liz en su vida; y el suicidio pondría' finá nues
tra estéril y trabajada existencia si tu bella
forma no cruzara al través del lóbrego desierto
de la vida, para anunciarnos un mundo de de
licias inmortales y enganar nuestros pesares
hasta recostarnos en el sepulcro en los brazos
de la esperanza...
E. R. DE O.
Variedades.
Hemos recibido con sumo gusto un tomo ti
tulado La religión del Amor, cuyo autor, don
Abelardo Morales Ferrer, revela bonísimas do
tes para el cultivo de la poesía. Recomendamos
eficazmente á nuestros lectores tan precioso li
bro, en el que hallarán el más exquisito sabor
Campoamoriano.
Un descubrimiento, aunque beneficioso para
el mundo, infausto para América, acaba de
hacerse. Un químico americano, el Dr. Cons
tantine Fahlberg, ha encontrado azúcar en el
alquitrán; azúcar que es220 veces más dulce
que el producto de la cana.
El modo con que el mencionado profesor dió
con su descubrimiento, es el mismo de la ma
yor parte de los grandes inventos: la casuali
dad hizo mas que la investigación. Cierto din el
Dr. Fahlberg se retardó más de lo ordinario en
su laboratorio, en el cual hacia experimentos
sobre el alquitrán. La hora de la comida había
pasado ya, y el estómago del buen doctor le
indicó que era tiempo de dejar la retorta por la
sopera. Sin lavarse las manos corrió el químico
á la mesa; tomó un pedazo de pan, selo llevó
á la boca y sintió un sabor demasiado dulce;
lirnpiose los labios con una servilleta, y la ser
villeta, sabía á la más concetrada miel; tomó el
vaso para beber agua, y el Vaso parecía destilar
jarabe. Habla puesto los labios justamente en
el sitio en que pusiera los dedos para limpiar el
recipiente, y al punto comprendió que aquel
importuno dulce lo llevaba en las manos.
Dejó la sopa, y corrió al laboratorio; registró
auné una las cubetas, y al findió con unaen
que había una cristalización extrana. Probó
aquel producto y encontró que era azúcar; pero
un azúcar poderosísimo. Una sola cucharada
era bastante para convertir en jarabe un barril
de agua. Analizó aquella sustancia, y al cabo
de algunos meses de experimentos asiduos,
llegó á preparar la Sacarina, que es -el nombre
que ha dado á dicho artículo.
Al momentorecibió proposiciones de capita
listas para explotar el nuevo producto, pero él
se fué á Alemania y organizó una companía con
capital de a millones de marcos, para explotar
su descubrimiento, porque en los Estados Uni
dos la obra es cara, son los procedimientos más
costosos, los derechos crecidos. Actualmente se
vende la sacarina á razón de so y lapesos fuer
tes la libra. Esto dará idea del poder dulcifica
dos de esta sustancia, la cual tiene ya uso muy
extenso, y se aplica también para reforzar al
azúcar de remolacha. En Bohemia se la emplea
en lo confección de pastas y otras golosinas, y
en los hospitales se la junta á las medicinas más
desagradables al gusto. Una cantidad insigni
ficante reduce la amarga quinina al estado de
dulcísimo jarabe.
?Qué serádel azúcar de cana, si este azúcar
de alquitrán llega á generalizarse en el mundo?
CURIOSO EFECTO DE LA GRAVITACIÓN umvaa
SAL.—Un geólogo francés, M. De Lapparent,
ha llamada últimamente la atención geológica
de Paris haciael efecto que produce la gravita
ción, aglomerando al rededor de las tierras las
aguas del mar; de modo que los continentes
vienen á quedar situados sobre las cúspides de
colinas de agua; y al cruzar el Atlántico, los
buques tienen que ir primero cuesta abajo, atra
vesar después un valle, y treparfinalmente otra
colina. Se ha calculado que en medio del
Océano la,s'operfieie debe estar más de mil me
tros bajo el nivel que alcanzarla si los conti
nentes no ejerciesen atracción.
Nuestros grabados.
EscaNa en UNA PESQUERÍA DE LA COSTA DEL
PACIFICO.
Es verdaderamentepintoresco el aspecto que
ofreeen las pesquerías de la costa del Pacífico
destinadas exclusivamente á la pesca de la ba
llena. Consisten en una acumulación de viejas
chozas, tiendas, numerosas calderas para reci
bir la grasa, botes, arpones, lanzas, espadas y
todos los instrumentos que pueden servir para
la pesca del colosalcetáceo. Todo corre á cargo
de una cuadrilla de atezados y valientes pesca
dores, como en otros mares no se hallan. El
método para pescar en dichos sitios, consiste
en patrullar en botes á lo largo de la costa y
en observar desde una vigía si se advierte la
presencia de alguna ballena. Dado el avisoem
pieza la excitación, y todos los 'botes se dispo
nen para emprender la persecución del mons
truo.
•
Uno de los cetáceos más comunes en las
playas de California esel Rhachianectes Glau
bus, que habita, desde setiembre á mayo, las
aguas de aquellos rnares, emigrando más tarde
hacia el norte.
El Sibaldius Sulfurens,el mayorde todos, es
de vez en cuando pescado también en dichas
aguas. Las siguientes son las dimensiones de
unode esos gigantes: longitud 95 piés, exten
sión de la quijada a t pies; extensión de la ba
llena mayor, 4 piés; circunferencia 39 pies; peso
total 147 toneladas; cantidad de aceite extraído
r o barriles.
En San Diego, las .ballenas sOn llevadas á
remolque durante la marca, y cuando yacen en
la playa entonces son despellejadas y se corta
su grasa, que se coloca en grandes calderos. Es
éste grande atractivo para las gaviotas, las cua
lesen bandadas innumerables vuelan alrede
dorde los calderos, poblando el aire con sus
gritos estridentes, y manchando sus blancas
alas en el espeso humo que llena la atmósfera.
Ec VENDEDOR DE PERIÓDICOS, dibujo de D. F.
Fortuny Maseguer.
Mientras la sociedad consienta que el hombre
honrado y laborioso tenga que ganarse el sus
tento con el sudor de su rostro una vez pesan
sobre la cabeza de éste los sesenta, mucho le
faltará para llegar á un estado de perfección re
lativa; porque ?qué mástriste que ver á un ve
nerable y caduco anciano defendiéndose, con
sus escasas fuerzas, de la miseria que le agobia,
soportando la inclemencia del cielo y afanan
dane, no para crearse un bienestar, que ni el
tiempo ni la ocasión le brindan, sino para no
perecer de hambre? ,
iAyl icuán tristes consideraciones no sugiere
la contemplación del aVendedor de periódicos»
á quien Fortuny trasladó del natural y por
modo tan sentido á su álbum!
'orlan, copia del cuadro de Pablo Illarttn.
Na hay en el mundo sir queso experimente
ó hayaexperimentadb esta sensación íntima á
que apellidamos amor. Siéntenla los humanos
desde el nacer;la conocen los irracionales; vive
bajo su yugo cuanto existe: sin el amor el uni
verso estaría envuelto en un manto de tene
broso.
Para unos, amar es vivir; según otros, amor
esdolor; para algunos filósofos, el amor es el
lazo que unela creación entera.
Sea lo que fuere, amor es tema inagotable,
impulso potente que ha determinado hechos
sublimes y vituperables actos; en una palabra,
es el móvil universal.
Pablo Martín, al concebir su cuadro, tomó
al amor bajo una de sus más risuenas mandes
[aciones y le imprimió un sentido más sensual
que ideal, más humano que espiritualista. Con
todo el cuadro sehace sumamente simpático,
RECUERDOS DE Ros,.
Roma ha sido, es y será el eternoasunto de
los dibujantes y pintores; es un tema que no se
agota; siempre guarda algo nuevo para el artista
que acude á sus maravillosas ruinas y á sus
excelsas construcciones. Entre las vistas de
Roma que ofrecemos hoy, tienen importancia
las varias del Tiber, puesto que las grandes
obras que hoy se construyen en sus orillas, van
á •modificar por completo su aspecto. Vente
además diversos dibujos de la Villay museo Al
bani, la vista de Roma desde el Pincio, el tem
plode Minerva Médica, el Pórtico de Octavia
en el Gheto, el famoso barrio de los judíos, la
renombrada Pirámide de Cayo Cestio orna
mento de la Vía Apia, el templo de la Fortuna,
y el patio del palada Strozzi.
648 LA ILUSTRACION. N. 310 N. LA ILUSTRACION. 649
RECUERDOS DE ROMA.
. El Tiber.—a Ruinas del templo de Vesta. —3.Ruinas del templo' de Atinerva.-4. Villa Albani.— 5. Pánico de Oct.& en Ghetto.-6. Casta'd Santangelo.—y. Ruinas dlpalacio de Dolabella• —8. Roma desde el Pincio.-6. Pirámide& Cayo Cestio.—io. Palacio y museo de Villa
t. Barrio de los judíos.—t a.Patio dl palacioStromi.—o 3. Templo de la Fortuna.
650 LA ILUSTRACION. N. yo,
SAN BRUNO. escultora deD. R. Atché.
Grandes y merecidoselogios tributáis prensa
de Barcelona al senor Atché cuando expuso en
el salónParés su busto de san Bruno.
En efecto, silo expresión_del fundador de la
orden de los Cartujos puede respirar mayor as
cetismo, ni la factura presentar muchos ejem
plos que la superen.
Ya en anteriores obras el senor Atché nos
había dado muestras de su verdadero talento
escultótico, talento que, unido á su laboriosi
dad, le ha colocado en primera fila entre la ilus
tre pléyada de escultores catalanes que hoy son
gloria del arte.
Las 'fantasmas.
IMITACIÓN DE UNA DE LAS ORIENTALES
Viercta Iluoo.
1.
lAh, que de marchitas rosas
en su primera mananal
!Ah, quede ninas donosas
muertas en edad. temprana!
Mezclados lleva el carro de la muerte
al viejo, al nino, al delicado, al fuerte.
Forzoso esque el prado en flor
rinda su alegre esperanza
á la hoz del segador:
esforzoso que la danza
en el gozo fugaz de los festines
huelle los azahares y jazmines.
• Que huyendo de valle en valle
sus ondas la fuente apure;
y que el relámpago estalle
y un solo momento dure;
y el vendabal que perdonó á la zarza
la fresca pompa del almendro esparza.
El giro fatal no cesa:
la aurora anuncia el ocaso,
en torno espléndida mesa,
jovial turba empina nivoso:
unos apenas gustan, y ya salen;
pocos hay que en el postre seregalen.
II.
iMurieron, murieron mil!
la rosada, y la morena;
la de la forma gentil;
la de la vozde sirena;
la que ufana brilló; la que otro ornato
no usó jamás que el virginal recato.
Una, apoyada la frente
en la macilenta palma,
miraal suelo tristemente;
y al fin rompe al cuerpo el alma,
como el jilguero, cuando oyó el reclamo,
quiebra, al tomar el vuelo, un débil ramo.
Otra en un nombre querido
con loca liebre delira:
otra acaba, cual gemido
lánguido de colla lira,
que el viento pulsa; ó plácida fallece,
cual sonriendo un nino se adormece.
iTodas nacidas apenas,
fyiynaocsa!dPávaerleosmas de mimos llenas,
y de hechiceros desvios;
primavera del mundo, apetecida
gala de amor, encanto-de la vida.
?Y nada dejó la huesa?
?ni unavoz? ?ni una mirada?
?tanta llama, hecha pavesa?
ty tanta flor, deshojada?
ládiós! huyamos & la amiga sombra
de anciano bosque; pisaré la alfombra.
De secas hojas, que crujan
bajo mi pié vagaroso...
fantasmas semedibujan
entre el ramaje frondoso;
á incierta luz siguiendo voy su huella,
y de sus ojos la vivaz bentella.
:He sido ya polvo yerto,
y misombra despertó?
?cómo ellas estoyyo muerto?
?ó"ellas vivas como yo?
Yo la mano les doyentre las ralas
calles del bosque, ellas á misus alas;
y á su forma vaga, etérea
mipensamiento seamolda...
á do, meciendo funérea
colgadura, el sauce entolda
un blanco mármol, de tropel se lanzan:
y en baja voz me dicen: iven!... y danzan.
Vanse luego paso á paso
por la selva, y de repente
desparecen... yo repaso
la visión aquí en mi mente,
y lo que entre los hombres ver solía,
reproduce otra vez la fantasía.
illna entre todas!.., tan clara
la bella efigie, el semblante
me recuerdo, que jurara
estada viendo delante:
crespas madejas de oro su cabello;
rosadafaz; alabastrino cuello;
albo seno, que palpita
con inocentes suspiros;
ojos que el júbilo agita,
,azules como zafiros,
y la celeste diáfana aureola
que en sus quince á las ninas arrebola,
Nunca en su pecho el ardor
• de un liviano afecto cupo:
no supo jamás de amor,
atinente inspirado si supo.
Y si cuantos la ven la llaman bella,
nadie al oído se lo dice á ella.
El baile fué su pasión,
y costole caro asaz:
deslumbradora ilusión,
que pasatiempo y solaz
á todo pecho juvenil ofrece,
pero el de Lola embriaga y enloquece.
Todavía, cuando pasa
sobre su sepulcro alguna
nube de cándida gasa,
que hace fiestas á la luna,
ó el mirto que lo cubre el viento mece,
rebulle su ceniza y se estremece.
La circular se le envía,
que para el baile la empena:
y si plena en él de dio;
en a á la noche suena;
vagante en derredor regocijadas
visiones de danzantes, silfos y hadas;
y la cercan plumas, blondas,
canastillas y bandejas,
mué de caprichosas ondas,
crespón, de que las abejas
pudieran hacerse alas; cintas, flores,
tocas de formas mil, de milcolores.
IV.
Ya llega.., los elegantes
le hacen rueda: luce el rico
bordado; en los albos guantes
se abre y cierra el abanico.
Ya da principio la anhelada fiesta:
y sus cien voces desplegó la orquesta.
IQué ágil salta é se desliza!
Iqué movimiento agraciado!
sus ojos, bajo la riza
crencha de pelo dorado,
brillan como dos astros en la ceja
de luz que el sol en el ocaso deja.
Todo en ella es travesura,
juego, donaire, alegria,
inocencia... En una oscura,
solitaria galería
yo, que los grupos móviles miraba,
á Lola pensativo contemplaba...
Pensativo... caviloso...
y triste no sé si diga:
en el baile bullicioso
el loco placer hostiga:
enturbia el tedio la delicia, y rueda
impuropolvo en túnicas-deseda.
Lola en la festiva tropa
va, viene, revuelve, gira:
lvalsal icuadrilla! !galopa!
no descansa, no respira;
seguir no esdado el fugitivo vuelo
del lindo pié, que apenas toca el suelo.
Flautas, violines, violones,
alegre canto, reflejos
de aranas y de blandones,
de lámparas y de espejos,
flores, perfumes, joyas, tules, rasos,
grato rumor de voces y de pasos,
toda la exalta; la sala
multiplica los sentidos.
No sabe el pié si resbala
sobre cristales pulidos,
ó sobre nube rápida se empine,
ó en agitadas olasremoline.
V.
;De día yal... ?Cuándo tarda
la hora que al placer da fin?
Lela en el umbralaguarda
porla capa de satln;
y bajo la delgada mantellina
cuela alevosa el aura matutina.
lAhl iqué triste tornabodal
risas, placeres, ladiós!
!adiós, arreos de moda!
al canto sigue la tos;
al baile, ardor febril que la desvela,
dolor que punza, y respirar que anhela;
y á la fresca tez rosada
la cárdena sigue luego,
y la pupila empanada
á la.pupila de fuego.
Murió... !la alegre! ha gentil! ila pura!
ila amadal.., el baile abrió su sepultura.
Murió... la muerte la arranca
del abrazo maternal
.
último abrazo—y la blanca
vestidura funeral
le pone, en vez del traje de la fiesta,
y es en un ataud donde la acuesta.
Un vasode flores lleno
guarda la escogida flor
que prendida llevó al seno,
y áun conserva su color:
cogiola en el jardín su mano hermosa,
y se marchitará sobre su losa.
iPobre madre! !qué distante
de adivinar su fortuna,
cuando la arrullaba infante,
cuando la meció en la cuna,
y consolicitud, con ansia tanta
miró crecer aquella tierna planta!
?Para qué?... Su amor, su Lola,
cebo del gusano inmundo,
amarilla, muda, sola,
en un retrete profundo
duerme; y si en clara noche del invierno
interrumpe la luna el sucio eterno,
N. 310 LA ILUSTRACION. 65
y á solemnizar la queda
los difuntos se levantan,
y en la apartada arboleda
fúnebres endechas cantan;
en vez de madre, un descarnado y triste
espectro al tocador de Lola asiste.
'llora es,,: dice: "date prisa;,,
y abriendo los pavorosos
labios con yerta sonrisa,
pasa los dedos nudosos
de la descomunal mano de hielo
sobre las ondas del dorado pelo;
y luego la besa ufano,
y de mustia adormidera
la enguirnalda, y de la mano
la conduce á do la-espera
saltando entre las tumbas coro aério,
á la pálida luz del cementerio.
Y trasun alto laurel
la luna su faz recata,
sirviéndole de dosel
nubes confranjas de plata,
que el iris de la noche en torno cine,
y de colores opalinos tine.
VI.
;Ninas no el placer os tiente
que víctima tanta inmola:
rnas tened, tened presente
á la malograda Lola;
la companera hermosa, amable, honesta,
arrebatada al mundo en una fiesta.
Cercada estaba de amores,
gracia, beldad, lozanía,
y de todas estas flores
una guinarlda tejía,
y cuando en matizarla sedivierte,
á este dulce labor da fin la Muerte.
ANDRÉS Docto.
Brazo de Acero, (s)
POZ
ALFREDO DE Basar,
(Coz:rumié.)
—iCorno! exclamó esta, lmatarse V.! 2y qué
seria de mi? !Dios mio! apiadaos de nosotros. Si
V. matase á mimarido.-
Berta se detuvo, y derramando un torrentede
lágrimas terminó mentalmente el discurso, que
no se atrevió á continuar, diciendo para si:
—Nos separarla para siempre un abisal°.
—Cálmese V., Berta, dijo Brazo de Acero; yo
le juro que respetaré la vida de su marido.
—Entonces E le matará á V. y... yo no
quiero que mueras, exclamó echando los brazos
al cuello de Pablo, que cegata arrodillado á sus
pies.
—Escuche V., Berta, dijo Pablo, tengo la
cabeza tan endeble en este instantey me tras
torna de tal suerte el dolor de V., que no sé que
hacer. Deje V. que reflexione un momento y
quizá dé con un medio.
Berta movió tristemente fa cabeza, y repuso:
—Lo que quiere V. es tranquilizarme y nada
más. Ya sé que de existir comedia de evitar ese
duelo, le emplearla V., pero también sé que tal
medio no existe.
--Veremos, replicó el gambucino. Entretanto
vuélvase V. á su casa, pues temo que Vandei
lles no vayaá ella para ver si está V. Tanto si
nos batimos como no, esmenester que e/ non:a
bre de V.. no suene para nada. Ahora adiós,
El la proteja y mi meenvio una buena inspi
ración.
véysys tys siisissys yes y sisiilysiss.
Berta se envolvió en su veto y con él se cu
brió el rostro, y luego abrazó á Rosina y á
Pablo y entreabrió poquito á poco la puerta.
Por desgracia la escena ocurrida entre Van
deilles y Brazo de Acero había sido demasiado
ruidosa para no excitar la curiosidad de los
huéspedes de la fonda, algunos de los cuales
habían visto al francés bajar la escalera cual
alma que lleva el 'diablo, jurando, vomitando
blasfemias y deshaciéndose en invectivas y ame
nazas contra Pablo, cuya celebridad hizo que
la noticia de lo ocurrido circulara de boca en
boca con la rapidez del rayo.
Más de cincuenta personas se habían reunido
ya en el rellano de la escalera y en los pasa/os,
unaspara hablar, las otras para ver salir á la
mujer que sospechaban se encontraba en el
cuarto del garnbucino.
Berta, al ver tanta gente reunida se apresuró
á cerrar nuevamente la puerta y entró otra vez
donde seencontraban seo amigos.
—En este instante es imposible que salga
V., dijo Brazo de Acero al saber lo que ocurría;
hay que aguardar.
—iY. mi marido! murmuró la pobre mujer
con voz angustiada. 10h! si ha ido ti casa...
—Dejemos que trascurran algunos instantes,
dijo Pablo después de reflexionar un rato. Voy
á salir, y hablaré con. dos ó tres individuos que
jándome del ruido que están metiendo en la
fonda :v de la fatiga que esto me da y ya verán
Vds.como cada cual se volverá á su cuarto.
Cinco minutos después podrá V. salir.
—Perosi apenas puede V. tenerse en pié, re
puso Berta. No, no quiero que salga.
Pablo tranquilizó á la francesa, y luego diri
giéndose á ambas mujeres, anadió sonriendo:
presencia de Vds. me ha curado casi del
toda. Nada teman.
El criollo selevantó tambaleándose, y Berta
y Resina, al ver la inseguridad con que andaba.
le prestaron el brazo; de esta suerte, juntos los
tres, dieron cinco ó seis vueltas porel aposento.
—iCuán buenas son ustedes y cuánto afecto
siento por las dos! murmuro Pablo, con CI ea
razón henchido de gratitud haciaaquellas nobles
crlaturas que por él exponían vida y honra.
?Cómo es posible quo pueda yo pagar nunca la
deuda qua he contraído con ustedes?
—Haceya mucho tiempo que yo le soy deu
dora, Pablo, respondió Berta: y V. y yo á quien
debemos mostramos agradecidos esá Rosina.
—;Ni buena Rosina! murmuró Pablo ten
diendo la mano á la mejicana.
Arrebatada porun arranque del corazón, esta
cogió la mano del gambueino y la llevó á los
labios.
Pablo, sin ver el rostro de Berta conoció que
ésta había palidecido al presenciar semejante
caricia, que por otra parte adivinara al movi
miento que la mejicana había hecho para ba
jarse.
La francesa, sin embargo, se avergonzó al
punto de este momentáneo furor celase, y
echando los brazos al cuello de Rosina la abrazó
efusivamente Como pidiéndola perdón.
—Ahora puedo salir, dijo Brazo de Acero.
Vds. entren en el tocador y nada teman; puedo
andar perfectamente.
Berta y Rosina, si bien vacilando, hicieron
cmno las dijo el gambucino, no empero sin vol
ver lacabeza para mirar á este, qUe apoyándose
en la pared se encaminaba hacia /a puerta, una
voz en la cual hizo una sena con la mano á sus
amigas para tranquil;zarlas.
Pablo abrió la puerta, y á pocq Berta y la
mejicana le oyeron hablar con alguno en el re
llano y alejarse con él. Sin embargoá los diez
minutos volvió á entrar en el cuarto y sedejó
caer en una silla de brazos.
Las dos mujeres, al ver que el gambucino
habla perdido sus fuerzas, volaron un su auxilio.
—Yano tiene remedio, las dijo este; he hecho
mal en permanecer fuera tantorato;- pero me he
visto obligado á hablar á todo el mundo. Ahora
que todos están tranquilizadosy les he dicho
que el ruido me daba fatiga, van á retirarse. -
Así pues, dejemos que cada cual sevuelva á su
habitación y que salan de la fondalos que no
viven en ella.
—Está V. sufriendo, le dijo Berta con an
siedad.
—No, ha sido un-cabido y nada más.
Sin embargo Pablo estuvo á pique de perder
de nuevo el conocimlento, lo que no aconteció
gracias á los solícitoscuidados que le prestaron
las dos mojeres, ?as cuales, arrodilladas al lado
de él, le sostenían, una el brazo derecho y la
otra el izquierdo, que respectivamente habían
pasado al rededor de sus hombros. Luego, con
expresión llena de gracia y de afectuosa grati
tud, Berta cogió la mano de Rosina y la retuvo
entre la suya.
Las dos roanos reunidas descansaban de esta
suerte sobre las rodillas del gambueino, cuyo
corazón rebosaba en agradecimiento, amor y
compasión, pues.comprendía cuánto debla su
frir la pobre mejicana, á pesar de su animoso
sacrificio.
Icon qué ardor hubiera querido Pablo
poderadormecerse de esta suerte entre sus dos
ángeles guardianes! Los párpados, abrumados
por la endeblez y la fatiga, iban cerrándosele
poco á poco: pero haciendo un esfuerzo sobre
si mismo, se enderezó en su silla de brazos, y
—Ea, es menester que nosseparemos. Vá
yanse Vds. y Dios las guíe.
Laafectuosa bondad de Berta y de Pablo, y
la delicadeza conque ambos asociaban la meji
cana á sus pensamientos, y casi casi fi su amor,
habían conmovido profundamente á Rosina, e/
alma instable 3 apasionada de la cual, no pu
diendo ni queriendo ya albergar odio alguno,
necesitaba de otro sentimiento para dar expan
sión á la superabundancia de vida y de afecto
que en tal momento bullía en su corazón. Todo
lo hubiera dado para poderhacerse matar por
Berta ó porPablo, á finde grabar de esta suerte
so recuerdo en la mente de/ hombre á quien
tanto había amado.
—Aguárdense Vds., dijo la joven a. Braza da
Acero, déjenme que baje yo la primera. Sien
cuentro gente, volveré á subir y esperarán Vds.
en Poco más; si, al contrario, no estoy' de re
greso dentro de cinco é seis minutos, Berta
podrámarcharse.
—No puedo consentir que V. se exponga á
semejante riesgo, repuso Berta.
—Déjeme V. hacer, dijo Rosina convoz su
plicante.
—Nos bajaremos juntas.
—No, anadid la mejicana; no me arrebateV.
la única dicha que me es dable gozar, Berta, la
de sacrificarme por Vds. V. ponto su amor,
permítame pues que á lo menos me capte yo su
gratitud y la de V.
Berta y Brazo de Acero eran á su vez dema
siado susceptibles para no comprender que de
negarse á los deseos de Rosala la mortificarían;
así que por mucho que les contrariase aceptar
esta nueva prueba de abnegación, abrazaron
efusivamente á la joven y la dejaron salir.
Sin embargo apenas esta hubo abierto la
"
puerta, cuando Berta y'Pablo, impulsados por
un como presentimiento, se abalanzaron al
mismo tiempo para detenerla; pero la mejicana
los apartó de sí consuavidad y se precipitó ha
cia la escalera.
Entonces la -francesa y el gambucino aplica
ron el nido á la puerta y escucharon ansiosos
el ruidode los pasos de la joven que iba aleján
dose.
De improviso se oyó fuera rumor de voces,
al que siguió desgarrador grito.
Pablo empunó sus armas y se encaminé,
apresuradamente hacia la escalera con el em
puje que un hombre de su energía sabe hallar
.052 LA ILUSTRACION. N. 3to
en las circunstancias criticas, áun cuando esté
tendido en su lecho de muerte.
—No se mueva V. de aquí, dijo á Berta,
mientras intentaba cerrar trassi la puerta de su
cuarto á pesar de los esfuerzos que hacía esta
para salirse tras él.
Pero la mujer de Vandeilles habla conocido
la voz que profiriera el grito desgarrador que
acababa de oir, y nada en el mundo hubiera
En vano el francés buscaba desvirtuar los
hechos respecto del particular; á despecho de
todos sus raciocinios, su conciencia le deciaque
antes de batirse con Brazo de Acero debía de
volver á este todo cloro que tan generosamente
le habla dado.
Por otra parte, renunciar á una fortuna ad
quirida á costa do tantas fatigas y de tantos pe
ligros, en el instante mismo en que iba á gozar
él sin que nadie tenga que decir. Pero{y si
pierdol iBahl si pierdo tampoco poseeré cosa
suyay nuestro duelo será tambien disculpable.
No necesitamos hacer notar la parte fiaca de
semejante razonamiento, pues ello es por de
másevidente para que nos detengamos á ha
cerlo. Sin embargo Vandeilles se sentó á una
mesada treinta y cuarenta sinceramente persua
dido de que su determinación eraintachable.
podido impedirla que siguiese á Brazo de
Acero.
XL.
Pese á las obligaciones que Vandeilles tenía
para conel gambucino, y tal vez á causa de ellas,
siempre había odiado á este.Asi esque hubiera
aceptado con ,gozo Intimo el duelo estipulado
entre lot dos, á no ser la posición especial en
que seencontraba colocado respeto de Pablo.
Efectivamente, el gambucino le habla sal
vado la vida, y sobre esto le habla puesto en
posesión de su nueva fortuna.
SAN BRUNO, FSCI.ITURA DF B. R. krcall.
de ella, era para Vandeilles un sacrificio supe
rior á sus fuerzas.
Hostigado porestos pensamientos contrarios,
tomó una resolución que armonizaba perfecta
mente con su carácter de jugador.
Por desgracia llevaba consigo gran cantidad
de sus pepitas, que tomara para irá cambiarlas
por oro francés y letras sobre París en casa de
un cambista, y en lugar de meterse en casa de
uno de estos seintrodujo en un garito.
—Sigano, sehabía dicho entre si el desgra
ciado, devolveré á Brazo de Acero cuanto oro
debo á su intervención, y así podré batirmecon
Al cabo de una hora el marido de Berta ha
bla perdido veinticinco milduros.
Furioso ante lo que él consideraba como
persecución encarnizadade la fortuna, se separó
de la mesa porespac:o de algunos minutos, ya
para descansar, ya para ver si cambiaba la
suerte, y seencaminó al aparador donde pidió
un vaso de ajenjo, en tanto que Benito, que
*Precisamente seencontraba en el mismo santua
rio, pedía un vaso de refino de Cataluna.
El mejicano y el francés sentían el uno para
el otro una aversiónprofunda.Vandeilles, en su
orgullo, cada día podia apechugar menos con
N. 310 LA ILUSTRACION. 653
LUIS TASSO SERRA, EDITOR--BARCELONA.
HISTORIA DE UN PLEBISCITO
,CONTADA
POR. UNO DE LOS 7.500,000 Sí
POR ERCKMANN-CHATRIAN
EDICIÓN ADORNADA CON 2 GRABADOS.-4 REALES ENTODA ESPANA.
La metralla los ha barrido.
!Hiere, miserable!
Arrancaron de su bodega h dos pobres ancianos.
MUESTRA DE LOS GRABADOS
En otro tiempo este alemán era republicano.
654 LA ILUSTRACION, N.' 310
la familiaridad del mestizo, el cual, á su vez, se
divertía en tratar á aquel conac) si fuera su igual
y le llevaba un odio insaciable á causa de la
enorme cantidad de oro que habla recojido en
la expedición.
Para colmo de desdichas, ambos acababan
de perder en el juego, y su carácter irascible se
resentía de su mala fortuna.
—1Holal dijo Benito á Vandeilles, ?qué tal
te va poraquí?
—11e perdido, respondió ásperamente el
francés, ajado por el tuteo del mestizo.
—:Cuánto?
—No lo sé.
—1Carambal tú estás rico. También he per
dido yo, á In menos quinientos pesos.
Vandeilles encogió con desdén los hombros.
—Ya sé que para tí nada significan quinien
tos pesos, repuso Benito, ofendido del ademán
desdenoso del francés, el cual acababa de vol
verle la espalda; pero yo no cuento con gamba
cino que me proteja á mi ó á los míos para
hacerme ganar cincuenta ó sesenta mil pesos
poramor á mis buenos ojos.
El acento con que Benito habla pronunciado
estas palabras no le sentó bien á Vandeilles,
exasperado ya por su altercado con Brazo de
Acero y porla pérdida que acababa de experi
mentar; así es que fijando con ademán altanero
la mirada en el mestizo, le replicó con voz
mordaz,
—Tal vez le hubiera ido mejor con un gam
bocino de sangre mezclada como V.
—?V. cree? repuso Benito, que palideció al
escuchar tal insulto, el mayor de cuantos podían
dirigirle.
—iPardiez! por las venas de Brazada Acero
no circula sino sangre noble y pura; de consi
guiente esnatural que prefiera a sus compatrio
tas á los hijos de indias y de aventureros.
.—élIde dice V. esto en son de insulto? exclamó
Benito estrellando su vasocontrae] mostrador.
—Hablo en general, respondió Vandeilles con
displicencia.
—Si busca V. bien, repuso Benito, quizás
halle otro motivo que explique la benevolencia
que Brazo de Acero le dispensa; pero no hay
peor sordo que el que no quiere oír.
—Esta esla segunda vez que me suelta V.
semejantes palabras, dijo Vandeilles abalanzán
doseal mestizo. LQuépretende V. significar con
ellas?
—Bastante lo sabe V., replicó Benito, enva
lentonado por la actitud de los espectadores,
casi todos ellos mejicanos y generalmente pre
dispuestos contra el francés, que sehacia odiar
porsu insolencia y su grosería.
En aquel instante, un mejicano que se encon
traba entre los curioseo de la fonda Graham
cuando Vandeilles salió del cuarto de Brazo de
Acero, se acercó á Benito y le dijo algunas pa
labras en vozbaja.
El mestizo se echó á reír y lanzó en espanol
algunos sarcasmos que Vandeilles no pudo com
prender, pero que provocaron la risa de lascir
cunstantes.
—1Qué hasdicho? preguntó el francés acer
cándose á Benito. Repítelo á mis barbas sien
atreves.
—1-le dicho que 6o,000 pesos son unabonita
cantidad, repuso el mejicano con tono tk mofa,,
pero que era por demás incómodo tener que ir
á buscar á su mujer en casa ajena cuando se
necesitaba de ella.
Esta alusión á la visita de Vandeilles á la
fonda Grabara fué acojida con grandes riso
tadas.
—Por esto te quedas tú aquí y dejas como si
tal cosa á tu Rosina en el cuarto de Brazo de
Acero, replicó Vandeilles con acento-mordaz.
—iRosinal exclamó Benito poniéndose cár
deno de celos; imientes!
—iAh, malditot gritó el francés abalanzán
dose al mestizo machete en mano.
Este, que á su vez había tirado del suyo, se
puso en guardia.
Los espectadores se apartaron prudentemente
y formaron corroen torno dolos contendientes.
—iAninao, Benito! exclamaron algunos meji
canos; montón la honra de la patria!
—Ea, Vandeilles, dijeran los americanos, da
unalección á ese mal blanqueado.
Los dos adversarios, que no necesitaban que
les azuzasen para enardecer la cólera que les
animaba, atacáronse con furia y se tiraron gol
pes terribles conrapidez vertiginosa.
Vandeilles, que esgrimía admirablemente el
sable y la espada, llevaba mucha superioridad
á Benito, sin embargo de que este pasaba por
seruno de los más diestros tiradores de machete
de California.
Incapaz de luchar á pié firme contra su ad
versario, Benito no se zafaba de los ataques de
este sino por su agilidad y porlos brincos que
daba para evitar los golpes que no podía parar
consu machete: ora se ponía casi en cuclillas,
acurrucado como el gato tigre que va á echarse
sobre su presa; ora de un salto se precipitaba
-sobre Vandeilles y le dirigía una granizada de
tajes para inmediatamente y antes de que este •
pudiese replicarle, echarse haciaatrás.
Sin embargo de la prodigiosa destreza del
mestizo, siempre la ventaja estaba del lado de'
Vandeilles, que había conseguido ya abrir va
rias veces las carnes de su contendiente.
Benito, al ver que iba á sucumbir, reunió to
dassus fuerzas y se abalanzó al francés, quien
desvió el golpe por medio de un quite tan rá
pido, que á aquel se le cayó el machete dalas
manos.
—Recoje tu machete, tunante, le grito el
francés, quien á pesar de, su cólera no se atrevió
á herir á su desarmado enemigo. -
• Ebrio de ira, Benito emporio un revólver que
unode suS compatriotas acababa de ponerle di
simuladamente en las manos, y disparó por dos
veces sobre Vandeilles, el cual, alcanzado en
mitad del pecho, dejó caer su machete, ya Ie
Vantado sobre la cabeza de I3enito, dió dos ó
tres pasos tambaleándose, giró sobre sus taco
nes y cayó en brazos de algunos curiosos que
habían corrido en su auxilio.
Los demás espectadores de la terrible escena
que tan teajico desenlace había tenido, se preci
pitaron haciael herido para ver si éste todavía
respiraba, mientras Benito, aprovechándose del
desorden y de la confusión se salía del apo
sento.
. Las.palabras de Vandeilles zumbaban todavía
en los oídos del mestizo, quien, dominado por
sus celos, apenas si pensaba en el asesinato que
acababa de cometer.
Empunando el revólver con el cual podía aun
disparar cuatro tiros, dirlgiose á la fonda Gra
bara, ebrio de furor, excitado 'Por los celos, la
cólera y la sangre derramada.
De esta suerte, Benito, con los ojos extravia
dos y descompuesto el semblante, semejaba más
á una fiera que no á un hombre.
Ladesgracia quiso que al llegar á la puerta
de la fonda Graharn, el mestizo se encontrase
cara á cara con Rosina, que en aquel instante
salía. Verla, arrojarse sobre ella, descerrajarle
un tiro á quema ropa queda derribó cocí suelo,
y luego darla de cuchilladas para rematarla cre
yendo no haberla muerto toda, a, fué ejecutado
en menos tiempo que el que hemos empleado
para describirlo; de modo que cuando los mozos
dolo fonda acudieron en auxilio de la desventu
rada, esta habla recibido ya tics punaladas.
Los circunstantes se abalanzaron á -Benito,
pero este seenderezó como un tigre, amena
zando á uno y á otro con el canon todavía
humeante de su terrible revólver, mientras re
uticedia hacia la puerta, que iba ya á alcanzar
cuando Brazo de Acero pareció en la escalera.
—iRosina! gritó Pablo precipitándose hacia
la joven.
—Está muerta, contestó una camarera que
había acudido valerosamente en auxilio de la
mejicana
El mestizo era saliente, y el furor, en aquel
instante, redoblaba su valor habitual. Sin em
bargo, al cruzar su mirada con la mirada im
placable de Brazo de Acero, re estremeció de
piés á cabeza, y dominado por un terror supe
rior á su voluntad se volvió para emprender la
fuga; pero ya era tarde; los mozos dala fonda
se habían aprovechado del momentode suspen
sión que le causara la presencia del gambucino,
para cerrar la puerta.
—Háganse Vds. á un lado, dijo Brazo de
Acero á los allá reunidos y con acento que heló
la sangre en las venas de todos.
Los advertidos se apresuraron á obedecer, y
entonces Pablo y Benito se encontraron cara á
cara á una distancia de ocho d diez pasos.
Brazo de Acero, de pié en uno de los primeros
peldanos de la escalera, dominaba la escena;
Benito estaba arrimado de espaldas á la puerta
de salida y blandía en la mano derecha su re
vólver, y su machete en la siniestra.
Una nube de sangre oscurecía la vista del
mestizo, cual silo mirada de Pablo le fascinase.
Silencio mortal reinaba al rededor de los dos
enernigos; los circunstantes, con el corazón
oprimido por indecible angustia, retenían el
aliento.
Benito, al ver que Brazo de Acero hacía un
movimiento para bajar, se pasó rápidamente las
manos porlos ojos como para apartar la nube
que le oscurecía la mirada, y luego apuntó al
gambucino é hizo fuego; pero toclavia resonaba
en la escalera el raído de la detonación cuando
su cuerpo rodaba por el suelo.
De un solo brinco Brazo de Acero se había
precipitado sobre su enemigo y clavádole en el
pecho su punal, con tan certero golpe y tanta
furia, que no sólo le había metido toda la hoja
en el cuerpo, sino hundidole en las carnes parte
de la empunadura.
Este golpe ha quedado célebre en San Fran
cisco, donde se le cita cada vez que se habla de
un duelo á navaja.
Benito cayó como heridopor el rayo; el punal
le habla partido el corazón.
Pablo dejó clavada en el pecho del mestizo el
arma vengadora, corrió haciaRosina, que tenía
apoyada la descolorida cabeza en lasrodillas de
Berta, y cojiendo en brazos á la desventurada
la trasportó á la sala máspróxima.
A pesar de la curiosidad de los espectadores,
nadie se atrevió á séguir al gambucino, excepto
Paddy, que en aquel instante acababa de llegar.
Resina, que respiraba aún, pero no podía
hablar, al ver á Berta y á Pablo, que estaban
llorando bsu lado, les miró sonriendo de un
modo angelical, y haciendoun esfuerzo cojió la
mano á Berta y la puso en la del gambucino;
luego les mostró el rosario que Loic Kermain
guy la había dado momentos antes de espirar y
al mismo tiempo levantó los ojos al cielo como'
si quisiese decir:
—Voy á reunirme conLoic y conél rogaré á
Dios por Vds.
En aquel momento llegó un sacerdote á quien
habían ido á buscab apresuradamente.
Rosina, al ver al ministro de Dios, se incor
poró con ayuda de Berta, y bebió un cordial
que la prepararon para que conservase la fuerza
necesaria para terminar su confesión.
En el instante en que la infeliz iba á recibir
los últimos sacramentos, Paddy entró trayendo
en brazos al pequeno Pablo, el hijo de Resina,
por quien había ido á la fonda en que posaba
el mestizo.
El pobre irlandés había corrido tan apresura
damente, que apenavodia hablar por falta de
aliento.
Rosina le dió las gracias con suave sonrisa y
le tendió su pequena mano, que aquel cubrió
de lágrimas.
N: 310 LA ILUSTRACION. 655
El nino, despavorido al ver la tristeza de to
dos los alli reunidos y la sangre de que estaba
manchado el vestido de su madre, se echó á
llorar. Rosina quiso tomarlo en brazos, pero le
faltaron las fuerzas. Entonces Borja, á quien
llevaba gran carino el pequenuelo, le cogió y le
calmó llenándole de besos y prodigándole pala
bras de consuelo. El nino, á pesarde su estado
de sobreexcitación, conoció á Pablo y le tendió
los brazos sin abandonar los de la francesa, lo
que turbó á Rosina, quien cual si quisima apar
tar un mal pensamiento que le hubiese surgido
de improviso de la mente, besó repetidas veces
el crucifijo que estrechaba entre sus dedos;
luego dirigió á Berta y á Pablo una mirada ya
tranquila y pura, y sonriéndoles les mostró el
nino con ojos inquietos y suplicantes.
—Adopto este nino, dijo entonces Pablo co
locando la mano sobre la cabecita de este, y
juro velar porél como si fuese mipropio hijo.
—Y si aconteciese alguna desgracia al senor
de Vertieres, anadió la francesa abrazando al
pequenuelo, hago el mismo juramento.
Rosina experimentó un nuevo estremeci
miento, pero esta.vez, como anteriormente, re
cobró su serenidad fijando los ojos en el 'cru
cifijo.
Colocaron al nino al lado de su madre, para
que esta pudiese besarle, y algunos minutos
después la desventurada exhaló el postrer sus
piro, con la cabeza apoyada en el seno de Berta,
la mirada fija en Pablo, que estaba llorando, y
teniendo abrazado á su hijo.
Aunque casi todos los huéspedas de la fonda
sabian ya la muerte de Vandeilles, nadie seatre
vía á anunciarla á su mujer, por lo que Paddy,
una vez hubo sucumbido Rosina, acercándose
á Brazo de Acero y llevándole á un lado, le dijo
en voz baja:
—Vandeilles está muerto.
—Muerto murmuró el gambucino.
—Sí, Benito le ha matado.
—?Cómo? ?Per qué?
—Guillermo, que ha presenciado el duelo,
podrá explicar á V.,más bien que no yo, lo que
ha pasado.
—?Dónde está Guillerrno?
—En el pasillo.
Pablo sedirigió al encuentro del individuo
que le habla indicado el irlandés, que no era
otro que UD americano de Boston, y por él supo
contodos sus pormenores cuanto ocurriera en
tre el mestizo y Vandeilles y el trájico fin de
éste.
—?Qué han hecho del cuerpo de Vandeilles?
preguntó Brazo de Acero.
—Lo han traído á su cuarto, respondió Gui
llermo.
Pablo dejó caer la cabeza entre las manos, y
mientras en su cerebro buscaba el modo cómo
anunciar tan funesta noticia á Berta, oyó á esta
dar un gritoy precipitarse hacia la escalera.
Uno de esos oficiosos que en todas partes
abundan, acababa de comunicar á la francesa
la muerte de Vandeilles.
—Váyase V. con ella, padre mio, dijo Pablo
al sacerdote, que todavía estaba orando al lado
del cadáver de Rosina.
Brazo de Acero hizo un esfuerzo para seguir
al eclesiástico, pero agotadas sus fuerzas á
causa de tan reiteradas sacudidas, desfalleció
de improviso y se cayó de espaldas, quedando
sin sentidos por espacio de treshoras, hasta el
extremo de que todos le creyeron muerto.
Sin embargo se rehizo, aunque no sin que se
apoderase de él una tremenda calentura, que le
tuvomás de un mes en un delirio taolurioso,
que fueron menester nada menos que diez hom
bres para evitar que se arrojara por la ven
tana.
Un sentimiento fácil de comprender impidió
porespacio de algunos dias á Berta presen
tarse en el cuarto de Pablo.
La escena de la casa de Mego y las palabras
de Benito colocaban á la joven en una situación
excepcionalisima respecto del único amigo que
le quedaba en el mundo.
No era el temor á la murmuración pública lo
que la detenía; independientemente del amor
que sentía por Brazo de Acero, este la había
dado tantas pruebas de devoción, que no fuese
sinó por gratitud, hubiera arrostrado porél la
maledicencia de todos y prescindido de cuantas
consideraciones se hubiesen interpuesto. Lo
único que detenia á Berta era una especie de
respeto por la memoriade su indigno esposo.
No obstante cuando Paddy fue á anunciarle
que la vida de Pablo corría inminente peligro,
y que en su delirio este no hacia sinó llamarla,
la desventurada no pudo resistir más y corrió
al cuartodel gambueino, de la cabecera de quien
ya no se separó
Dios se apiadó por finde Berta restituyendo
la saludá Pablo; pero la convalescencia de este
fué largaylaboriosa, puesla fiebre había ago
tado por completo las pocas fuerzas queje que
daron al regresar de la expedición, hasta el
extremo de que no hubiera podido resistir la
más leve recaída. Así pues los primeros días de
su convalescencia llevaron la inquietud y el
desconsuelo en el ánimo de su enfermera.
Por espacio de tres semanas mortales,Berta
no se movió ni una noche del lado del gamba
do°,al que no quiso abandonar ni un instante
pormás instancias y ruegos' que le dirijicron.
Con las manos del enfermo entre las suyas,
la francesa tenía fija en este su amorosa mirada,
cual si hubiera querido disputárselo á la muerte
y confortarlo conel fuego de su corazón.
?Cómo pudo resistir tales pruebas aquella
endeble mujer, debilitada ya por tantas fatigas,
luchas y pesadumbres? Cnicamente Dios lo sa
bía, Dios, que da á las madres fuerza para pasar
meses enteros á la cabecera de sus hijos.
Sólo cuando los médicos hubieron declarado
que Pablo estaba fuera de peligro, Berta consin
titi.matomar un poco de reposo y en que Paddy
la sustituyese al lado del gambucino, de quien
el irlandés había permanecido amigo fiel.
Como acontece en casossemejantes, la fran
cesa cayó enferma á su vez cuando Pablo se
encontró restablecido del todo; pero su enfer
medad, originada de la fatiga, no fué de larga
duración.'
?Necesitamos contar el fin de esta historia?
Todos lo han adivinado.
Berta y Pablo habían comprado su dicha á
costa de tantos peligros, de tanto amor, de tal
cúmulo de sufrimientos y de abnegación, que
nadie hubiera tenido valor de echárselo en cara.
Al terminar su luto, Berta casó con aquel á
quien amaba, y una vez unidos en lazo indiso
luble, los dos abandonaron aquella tierra para
ellos de tan funestos recuerdos y setrasladaron
á la Habana, donde viven en la actualidad con
el hijo de Rosina, al que educan como á sus
propios hijos. Estos llaman hermano á aquel, y
el hombre másperspicaz no descubriría diferen
cia alguna entre los cuidados prodigados á los
hijos de Pablo y al tierno huérfano.
Este, con el tiempo será rico, puesBerta ni
Pablo han querido tocar á los 34,000 duros
que quedaban todavía á Vandeilles en el instante
de su muerte, sinó que á nombre del hijo de
Rosina los colocaron á rédito, con lo que este,
al llegar a su mayor edad, se encontrará dueno
de setenta ú ochenta mil duros.
Cuanto á los hijos de Pablo, tienen su for
tuna personal por parte de su padre, que ven
dió sus propiedades de California para invertir
el producto en otras enclavadas en la capitalde
Cuba.
Paddy renunció á intentar una nueva expedi
cion á los placeres, y vive en companía de
Brazo de Acero, de cuyos hijos, á quienes
quiere entranablemente; es el ídolo, y á los
cuales relata á menudo las hazanas del célebre
gambucino.
Para no dejar de hablar de ningunoele los
personajes de nuestra historia, anadiremos que
Craddle labróunafortuna en California y que
en lo presentevive cerca de Nueva York en una
magnifica fábrica de su pertenencia. Cadados
anos hace una visita á Berta y á Pablo, los úni
cos seres, dice, de quienes se hayatomado el
trabajo de conservar el recuerdo.
Fm.
Tranucciósr DE Luis Cuyo.
LUIS TASSO, EDITOR, BARCELONA
Mclioionee
DON GUISOTE DE LA MANCHA, por Miguel de Cervan
tea&lauden-Un tomo de 372optginas, 4. re. en Barce
lona y 6 re. en elresto de &mama.
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Lo Ei Amante Irberal.- Rincoute g Corta
dillo.-LasEepariaia ingleea.-Ellicenciado Melera.-
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lia.-.E1 cuearnigoto engarioso.-Coloquio de los pe
reos.-La tiailngtda.-4 rs. en Barceloua y Oen el
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hija ?pregunta la madre.— EL HIERRO
BRAYAIS, respondió el doctor, pues es la
preparacion que mas se aproxima ó la for
ma en que el Hierro esta contenido en la
sangre,ypor consiguientesus efectos son
superiores d todos los demás preparados
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5-22
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LUÍS TASSO, editor, E.&RCELON..
EL UYIVERSO ILUSTRADO
REVISTA SEMANAL—SE PUBLICA LOS JUEVES
OCHO PAGINAS FOLEO. MAGNIFICOS GRABADOS
3 céntimos 13 números
el número en toda Espana. 1 so céntimos en toda Espana.
SUSCRICIÓN: En Espana, 4 pesetas al ano. En el extranjero, 8 pesetas.
Las susericiones sólo sesirven directamente. Los pedidea deben pagarse poranticipado. No se aten
derán las cartasque no vengan acompanadas de un sello para un contestación.
656 LA ILUSTRACION, N. 310
HISTORIA DE LA SEMANA
• BARCELONA
Ha sido publicado por D. JoaquIn Sesee, licen
ciado en Filosofía y Letras, un libro que titula prime
ras nocion. de Geografía de Cataluna, para uso de
lasescuelas de primera ensenanza y que contienen la
situación astronómica de Cataluna, su orografia, hi
drogrefia, divisiones civiles, eclesiásticas, judiciales,
militares, marítimas, los animales, los producen
vejetales, nainekal., industria y comercio, ferroca
rriles, instrucción y beneficencia. En cada partido
judicial hay una lista de las poblaciones notables y
de los hilos distinguidos de cada pedido. Al final va
colocado un resumen de geografia universal y un
programa de laslecciones en que puedan emes dis
tribuiree.
Por el Ateneo Barcelones ha sido dirigido el si
guiente telegrama al senor presidente del Consejo de
ministros: «Ajeno el Ateneo Barcelonés porcompleto
á toda significación politice, acude su Junta Direc
tiva O los magnánimos sentimientos del gobierno de
S. M. para impetrar clemencia á favor de los que
resulten condenados á la última pena con motivo de
lassoocsos del 19 del corriente.—El vicepresidente.
Pedro Garcia Furia—El vicepresidente Fortuna.
Tomás Salvany..
Un telegrama semejante fue enviado á la mayor
domía mayor de Palacio para ser entregado á S. Al.
la Reina Regente.
La Junta de cármles de esta ciudad ha abierto un
nuevo enumeran que terminará el dio 3 del corriente
al objeto deque los propietarios que en el primero
propusieron terrenos para edificar la nueva cárcel
ratifiquen o bonifiquen sus ofrecimientos y para
que todos los que puedan disponer de un te
rreno dentro del término municipal de Barcelonay
deseen enagenarlo, presenten sus proposiciones á la
expresada Junta. Las terrenos deberán tener lasmis
mas áreas y configuración de dos menzanai del En
sanche de esta capital y ofrerer las mejores condicio
nes de emplazamiento y economia. Las proposicines
acompanadas de un plano en quo consten la situación
y área del solar conunaexplicativa del precio unita
riodeberán remitirse dentro del plazo fijado al senor
Secretario de la Junta de cárceles, D. Pedro Armen
gol y Cornet, calle de lasCortes, número 3t4,
Sr ha colocado en el testero del Paraninfo de la
UniversidadLiteraria, debajo del dosel, en el mismo
sitio queocupaba el retrato del difunto Rey D. Al
fonso XII, un retrato de cuerpo entero, al óleo, de
S. hl. la Reina Regente D Mario Cristina, que ha
adquirido con dicho objeto, recientemente, el director
deesta Universidad, Excmo. Sr. D. Julián Curena.
Este retrato es obra del pintor catalán y conocido
artista D. Antonio Sietes& quien lo pintó en Madrid
en 88, directamente del natural, junto conotros
de la misma augusta senora, que son propiedad uno
de ellos de la archiduquesa Isabel de Austria y otro
figura en lasregias habitaciones. La Reina Regente
se halla en pie, en el salón del Trono, en el
Palacio de Madrid, y viste un rico traje de rasoazul
con blondas blancas, lo que ha permitido 'al autor
pintar varios fragmentos ene elegancia en el colorido,
quetiene ya acreditado dicho maestro.
•
S. M. la ReinaRegente, haciendo asada la regia
prerogativay dando al mismo tiempo evidente prueba
de los humanos sentimientos de su corazón, ha con
cedido el indulto á los sublevados del 19 del pasado
setiembre quecayeron prisioneros y fueron juzgados.
Quiera Dios que tan magnánimo acto sea prólogo
de una era de ventura para la patria!
AYUNTAMIENTO. — Se ha acordado que con
cargoal capítulo de imprevistos se adquieran los ins
trumentos y material precisos, así corno cuanto sea
necesario para la instalación del Institutode vacuna
ción contra la rabia, á semejanza del de Pasteur en
París, siendonombrados los concejales H. Félix Soler
y Catalá y D. Gabriel Banolas paraque cuiden de
dicha instalación. Esta deberá hacerse con arreglo á
las indicaciones y procedimiento expuesto por el
Dr. Forren, quien voluntariamente se ha ofrecido
para todo cuanto fuere men.ter al objeto de llevar
á cabo el establecimiento del dicho Instituto, el cual
se dotará dequince á veinte jaulas para conejos. dos
para perros, un microscopio, una mesa para la au
topsia de los animales que mueran rabiosas y apara
tos de sujeción para hacer las vivisecciones.
Sin discusión se ha aprobado un dictamen para
queel actual alumbrado por gas del salónde Ciento
sea sustituido por alumbrado eléctrico por medio de
lámparas de incandescencia.
MADRID.
NOTICIAS GENERALES.—En la sesión cele
brada por la RealAcademia de la Historia presidida
por el senor Saavedra, el senorOliver y Hurtado dió
cuenta de haberse recibido la colección de documentos
antiguos que interesaná la historia de Aragón y con
tienen varias cartas autógrafas de Felipe III y nom
bramientos de procuradores de Cortes aragone.s
celebradua en el siglo vele D. Vicente de la Fuente
leyó un estudio sobre la cruz de Cerina., exami
nando y juegando críticamente lasdiferentes aprecia
ciones de que ha sido objeto esta veneranda insignia
cristiana, yO la luz de los documentos auténticos é
irrecusables tratade restablecer en su punto la ver
dad histórica sobre tan celebre monumento. La Aca
demia acordó insertar eete trabajo tusa Radio.
El brigadier senor González Hontoria ha salido
para el extranjero con objeto de estudiar y adquirir
modelos de armas para la marinería y trepe; y niel
consejo de gobierno de la marina, después de exami
nar los distintos modelos quese le presentendudase
de su elección, es muy probable que se anuncie un
concurso entre los fabricantes de armas espanolesy
ntranjeros.
Por consejo de ministros han quedado convenidas
las bases de la creación de una dirección de Seguri
dad, dala reforma del ministerio fiscal,de le manera
de funcionar los tribunales y de ejecutarse las senten
cias, y del decreto peral que se abolirá el eatronato
en Cuba.
Según los partes telegráficos que se han recibido
procedentos de la costa de Arrice, dicen que los co
mandantes de los buques freneés y espanol anclados
en aquellas aguas han llegado á una inteligencia res
pectoá las diversas posesiones ocupadas, conviniendo
de acuerdo con las instrucciones recibidas de sus Yce
pectiyos gobiernos, en dejar todas las cuestiones á
cargo de la comisión diplomática que debe reunirse
en París y abstenerse de cualquier acto que pudiera
producid enemistad entre loe dos gobiernos.
Con motivo de las noticias algo alarmantes que
circulan, las autoridadas francesas han empezado á
ejercer muy activavigilancia cola frontera de Gerona
y lasautoridadea superiores de Cataloga dicen que
gracias á la cooperación de lasautoridadesfrancesas
ha desaparecido todo temor de que se organicen par
tidas en la frontera.
El ministro de Hacienda se propone mejorar en lo
posible la mala calidad del tabaco. Hace poco tiempo
fueron rechazados centenarro de fardos en el recono
cimiento mandado practicar tetadas lasfábricas por
orden expresadal senor ministro.Además de procurar
el mejor servicio del público, entiende que pueden
obtenerse mayores resultados para el Estado, y con
este fin está preparando algunos trabajos. •
Al acto de la inauguración del cursoacadémico en
la Universidadcentral acudió el ministro de Fomento
y el de Estado, leyendo el senorD. Rafael Conde y
Legue el discurso inaugural que ha versado sobre el
concepto del derecho internacional, afirmando la ne
cesidad urgente para los Estados de comprenden que
la morales algo más de lo que se cree y de aquello
en que sela tiene panel gobierno de los pueblos.
Enla defensa que el general Ruiz Daca ha hecho
del brigadier Villacampa, ha abogado para que el
procesose reponga en estado de sumario por adolecer
dedefectos de procedimientos.
antinúan recibiéndose de todaspartes exposicio
nes pidiendo clemencia para los que resulten sen
tenciados por los sucesos del t 9 del próximo pasado
setiembre.
El senor ministro de Marina, atendiendo á lasu
c.idades de los establecimientos navales y con espe
cialidad los de beneficencia. ha acordado que en el
buque Ferro!, cedido ya al «Asilo Naval de Barre
lona, se hagan las reparaciones necesarias para poner
los entrepucntes as buenas condiciones higienices,
abriéndoles grandas portas para la mejorventilación.
EXTRANJERO.
FRANCIA.—E1 duque de Aumale ha hecho dona
ción al Inatinno de Francia del palacio de Chantilly
con todas sus dependencias. colecciones acústicas,
biblioteca, cuadros, tapices, trofeos de armas, y de
más, que rcpr.entan un valor total de 3u millones
de francos. Los bosques, queson magníficos, ocupan
por si solos una extensión de diez milhectareas. Las
condiciones que ha impuesto al Instituto de Francia
son I. siguientes: e .°Cianservar en buen estado los
edificios, parques, jardines y colecciones: .° Com
pletar las actuales colecciones con la adquisición de
objetos artísticos de todo género, cuadros, dibujos y
libros antiguos y modernos: 3.° Crear pensiones y
asignacionee vitalicias á favor de artistas 6 literatos
indigentes, y 4.° Fundar premios destinados á ani
mar áaquellos que se dedican á las carreras litera
rias, cientificas y artisticas. El donador sólo se
reserva el usufrueto de la propiedad durante su vida.
Se necesita para la admisión de este presente un
dictamen favorable del Consejo de Estado y un
decreto conforme del presidente de la República.
Las Cámaras quedarán definitivamente convocadas
para el día r4 de octubre y M. Crevy regresará á
París el alié 'o del mismo mescon objeto de presidir
el Consejo de ministros que se reunirá antes del co
mienzo de la legislatura extraordinaria.
El domingo último llegó á Paris un tesoro com
puesto de una parte muy escasa de las riquezas de
que se apoderaron los francesco el dio siguiente de
su entrada en Hué. El resto ha sido restituido al
emperador de Anám. El tesoro á que hacemos refe
rencia, se compone de catorce cajas llenasde mone
das do oro, y otras ciento noventa y dos con lingoton
de plata, representando en junto nueve millones de
pesetas. Estos valores han sido depositados en el
Banco de Francia.
Manana debe de llegar á Paris el presidente de la
República.
INGLATERRA.—Según telegrafían de Limerick,
han llegado de Dublín nuevas órdenes en virtud de
las cuales deben practicar. averiguaciones exactas
sobre las ramificaciones de la Liga nacionel. Sc ha
aumentado el número de agentes de la policía, aun
que se cree que el poderejecutivo quiere tomar dis
poekiones energicaa tocante á la tardeada.
En un discurso pronunciado por Me Churcbill,
estaba hecho resaltar la importancia del discurso de
Timay ha probado que Miseria quiere defender la
independencia y las libertades de los Estados de los
Balkanes y ha declarado queesta politice se ha con
quistado lassimpatías y hastael apoyo de Inglaterra.
esperando de este modo llevar S. la balanza un peso
decisivo sin el empleo de la fuerza.
Según telegramas de Rangón, hay •muchos in
gleses que están enfermos. Se ha enviado una co
lumna de refuereo al teniente Miuhla.
RUSIA.--Los nihilistas desplegan unaenergía que
inutiliza con frecuencia las precauciones extraordi
narias que contra elles toman las autoridades. FI go
bierno trasporta áloe penados más peligrosos á la
isla de Saghalien, que se hizo ceder por el Japón.
Dos nihilistashan hallado medio da evadiese de esc
lugar de deportación, del cual se había creido que no
Mpodía salir jamás.
BULC,ARIA.—En la reunión celebrada última
mente en Sofía, apalearon á un ruso porque al
parecer gritó iAbajo Bulgaria! Poco después de este
incidente llegó el general Kaulbars,quien dirigió la
palabra 1 la muchedumbre, manifestando que los
deseos de Rusia consistían en aplazar las elecciones
y parares libertad 1 los oficiales presos. Al olr estas
palabras, los concurrentes se alborotaron diciendo;
°Queremos que se verifiquen laselecciones dentro de
ocho días y que se castigue á los oficialesdetenidos.°
eSi esto sucede, cont.tó Kaulbars, la responsabi
lidad recaerá sobre aquellos que os empujan por este
"%riendo el gobierno ruso que á consecuencia de
lo ocurrido en dicha reunión se hicieran manifesta
ciones O ocurriesen reyertas entre los individuos de
los pare dos ruso y búlgaro, tomó las oportunas
precauciones con objeto de protejer el consulado de
"'i'•
Se ha aprobado en Consejo de ministros la con
testación que ha de darse ála nota de Rusia, en la
cual, refiriéndose á la entrevista celebrada con el ge
neral Raulbars, se dice que el gobierno está entera
mente dispuesto á seguir los consejos de Rusia, pero
que nopuede hacerlo sino en cuanto se lo permitan
la leyes del país.
BARCELONA:
La, deLuis Tamo Sena. calle del Arco del Teatro,miau x y ae.
Descripció
| Puntuació | |
| Títol | Ilustración, La. No. 310 (10 oct. 1886) |
| Descripció | Conté il·lustracions i gravats. Informació complementària del títol: Revista hispano-americana |
| Matèria | Informació general -- Revistes |
| Títol addicional | Revista hispano-americana. |
| Editor | Biblioteca de Catalunya |
| Data de publicació | 2008 |
| Data del document original | 1886 |
| Tipus de recurs | Text |
| Format | |
| Font | Publicació original: Barcelona : [s.n.], 1880 -1891: (Impr. de Luis Tasso). Año 1, no. 1 (7 nov 1880) - año 12 no. 530 (31 dic. 1891) |
| Llengua | spa |
| Relació | http://cataleg.bnc.cat/record=b1843887~S10*cat |
| Gestió de drets | Còpia permesa amb finalitat d'estudi o recerca, citant la font "Arxiu Històric de la Ciutat de Barcelona". Per a qualsevol altre ús cal demanar autorització. |
| Productor | Ardiaca |
| Resolució | 150 ppp |
| Compressió | JPEG, compressió baixa |
| Definició | 8 bits |
| Característiques físiques | 32 cm |
| Història de canvis | Imatge original TIFF, sense compressió, a 300 ppp |
Descripció de la pàgina
| Títol | No. 310 (10 oct. 1886) |
| Transcript | LUIS TASSO-EDITOR-BARCELONA XCVISTARISPITO-AmCV:CADA PRECIO EN TODA ESPANA: UN NÚMERO, 25CDIT.—UN ANO, 13 PTAS. EUROPA, ASIAY AFRICA.—UN ARO, 25 FRS.LACATODAS LAS Szik, 5 +—tina *A*0 7.1_4_kds- _.so Octubre „I-Nfel. rnero.1310 O' al.411575 El tomo empeza en I.° de Enero y termina en 31 de Diciembre LOS PRECIOS CUBA, PUERTO-RICO, FILIPINAS Y RACIONES DE AMÉRICA, ni.e. 1. «aenn. DIPPFFF...D". 1.sCEN k EN UNA PESQUERÍA DE LA COSTA DEL PACIFICO. SUMARIO: TEXTO: problevnase I r D. Yoré Por D. I% Tora lo. eléctrion!arre1. lugiene, por el Dr. Gro. Dr‘rg.•—La Mujer, por fl z.d, o.—Yanedndee.—Nw,. tres grabados.—Las fantasmas. po.l. Pen O. ATEAs Nvl,— —5.25 de Acero (eanclusiérol,por Alfredo drBrrAnt.- Anunciar. —Historia de laaereana. GRABADOS: Escenaen una n ene a, E rul e..4.,—E1 vendedor de Penindicov.--Idilw.—Recuerdoe de Roren.—San Bruno.—Iluenva dele, gr...dos ellistoria de un Plebiscito contada per neo de 7'5Pencee ri • El problema social. „ e:11 APUNTES HISTÓRICOS. l',ASDO a fondo las grandes cuestiones politices cuya solu ción ha contribuido más eficaz mente á modificar los mapas de las nacio nes y á alterar el modo de ser de los pueblos, presto se echa de ver que todas entranaron la cuestión social y que á esta circunstancia debieron principalmente su extraordinaria trascendencia. Es obvio que esta no puede menos de estar en relación directa con la ilustración de los pueblos y con el grado de libertad de que disfrutan. La creciente agitación de los ánimos, la incesante discusión de los 642 LA ILUSTRACION. N: 310 derechos, la franca exposición de los males y el estudio perenne de los remedios que para extirparlos pudieran emplearse, supo nen una gran difusión de conocimientos y una suma de libertades no menos grande para utilizarlos. Es la terrible cuestión de la lucha por la existencia. Las naciones la handebatido en todos tiempos en el terreno de la fuerza al disputarse con porfiado encono la pose sión de los desfiladeros, de las grandes vías fluvialesy de las extensas costas ma ritimas que necesitaban para conservar su independencia y la prosperidad de su co mercio. Las clases sociales han renido también en todos tiempos sangrientas ba tallas, las unas por el monopolio y las otras por la adquisición de los derechos civiles y políticos que completan y enalte cen la personalidad humana, facilitandosu pleno desenvolvimiento moral al paso que su bienestar en el orden material, cuyas exigencias no dejan de sermuy atendibles porlo apremiantes é indeclinables. ' Una escuela contemporánea y de todos bien conocida ha sentado como axioma el principio de que los proletarios no deben dar ninguna importancia á las teorías y á las luchas políticas. Confesamos ingenua mente que no hemos comprendido jamás lo que podian ganar con la aplicación de esta máxima los que á si mismos sedesig nan con el epíteto de desheredados. Si la que hoy llamamos clase media hubiese profesado esta doctrina, en vez de comba tir, como lo ha hecho, con tan vigorosa y constante energía con la palabra, con la pluma y con la espada, en el foro, en la cátedra, en el púlpito, en la prensa, en la plaza pública y en el campo de batalla, aun viviriamos en pleno feudalismo. Un progreso trae otro progreso. Los grandes adelantos, en el orden social y polltico, se suceden formando una serie lógica y con tinuada como los eslabones de una cadena. Los engendra el fecundo movimiento de las ideas: los paraliza y agosta en flor la inercia. Como quiera que sea—puesno hacemos propósito de ampliar estas consideraciones soltadas de paso—ello es indudable que cuanto más ruda es una sociedad y más remota su historia del siglo en que vivi mos, más deslindados se ven en ella los caracteres diferenciales y los privilegios respectivos de los varios grupos sociales que la componen. Porque, si bien es indudable que en lo político sonincesantes y muchas veces im previstos los vaivenes y mudanzas, aconte ciendo con suma frecuencia el triunfo de ideas que se creyeron irremisiblemente condenadas, en el orden social el progreso es un fenómeno constante cuya evidencia no puede menos de consolarnos de muchas miserias y, en este sentido, bien podemos decir, parodiando al poeta, que cualquier tiempo pasadofué mejor. Este principio no esuna opinión profe sada por una escuela optimista, sitió un axioma conocido de toda persona media namente ilustrada. En los imperios asiáticos, el soberano, endiosado por la bajeza y superstición de sus súbditos, obraba á su antojo como se norde vidas y haciendas, y el fausto des lumbrador de la corte y la insolente rapa cidad de los sátrapas manifiestan que en el mundo oriental no serespetaba ni cono cía la dignidad humana. Las razas vence doras y las castas privilegiadas figuraban en aquellas sociedades como seres de orden superior y casi divino. Allí no había pueblos, sino muchedumbres: no había hombres, sino turbas de eselavo's abyectos y todos iguales ante el despotismo de la realeza. De cuando en cuando sentábase en el trono un monarca virtuoso, un filósofo co ronado cuya discreción inspiraba á los sen tenciosos yates de Oriente instructivos apólogos que perpetuaron la fama del magnánimo soberano: mas estos reinados excepcionales no son más que breves pa réntesis, períodos venturosos y hartoefíme ros cuyas dichas lloraban inconsolables las siguientes generaciones oprimidas por los indignos sucesores de tan sabio monarca. En los antiguos poemas orientales sólo sehabla de las grandes luchas á que dió margen la inveterada rivalidad de la casta sacerdotal y la guerrera. Los agricultores, los artesanos, los marinos, todos los que no sehallaban comprendidos en aquellos dos afortunados grupos eran la muche dumbre destinada á servir de cortejo y de instrumento á los magnates del altar y de la milicia. Su papel en el drama social es por todo extremo secundario, insignifi cante y desairado. Bien lo expresan los li bros sagrados de la India al contarnos que Brama engendró cuatro hijos llamados Brama, Chatria, Vasia y Sudra. El pri mero nació de su boca y fué el padre de los sacerdotes; el segundo del braza derecho y fué el progenitor de los guerreros; el ter cero del muslo derecho y fue el origen de la casta en la cual figuraban los mercade res, los artesanos y los agricultores; el cuarto del pié derecho y de él nacieron 16s sudras, multitud destinada á los oficios serviles y que sólo sediferenciaban de los esclavos de otras regiones en que no podían ser considerados como propiedad particu larni enagenados como meras mercancías. Por manera que en la India, en ese Edén de la tierra poblado porla raza más suave y poética que se ha conocido, la re ligión preceptuaba la ominosa clasificación de la ley de castas entre las cuales estaba rigorosamente vedada toda mezcla que ten diese á confundirlas. En Egipto hubo también las castas de los sacerdotes, los guerreros, los labrado res y negociantes y los pastores. Los que no pertenecían á ninguna de ellas eran pura y simplemente esclavos. De los estu diosque sehan hecho de aquella antiquí sima organización social parece deducirse que las instituciones del derecho civil sólo sehablan establecido en provecho de las castas dominadoras y hasta se ha sospe chado que tiabajaban en su exclusivo be neficio las postergadas muchedumbres de los artesanos y los negociantes. Persia fuéun imperio esencialmente mi litar en el cualparece haber predominado la casta guerrera. Cuando aquel rudo y valeroso pueblo renunció á sus hábitos nó madas, fundó grandes ciudades y edificó suntuosos alcázares con el. botín y los tri butos que le proporcionaron sus conquis tas, enervase por obra de la inacción y la molicie. Sus soberanos, tan temidos antes por la fiereza que desplegaban en el ejerci cio de su patriarcal despotismo, afeminé ronse en las delicias del serrallo y en tanto los sátrapas saqueaban á su sabor las in fortunadas provincias de tan dilatado im perio, ensenándolas á odiar y menospreciar al soberano que tales hechuras y represen tantes les enviaba. ?Cómo no había de extinguirse el patrio tismo en el espíritu de aquellas desventu radas muchedumbres á las cuales trataba la madre patria, como la más cruel y de pravada madrastra? ?Qué entusiasmo puede tener el hombre por la defensa de un suelo en el cual se niega el reconocimiento de los más naturales derechos y la satisfac ción de las másrudimentarias necesidades? Estasimple reflexión explica perfectamente la ruina de muchos imperios que exterior mente parecían robustisimos; pero que lle vaban en su seno la carcoma mortal que debía conducirlos en breve tiempo al abismo. Bien claramente pudo verse cuando las hordas guerreras de los emperadores per sas tuvieron que habérselas con las reduci das, pero heróicas, huestes de los libres helenos. Aquella innumerable multitud de esclavos asiáticos seestrelló en el denuedo y constancia de un punado de hombres que luchaba porla independencia, la liber tad y:. la honra. Pero—como aquí mismo lo hemos dicho otro dio—en la civilización griega la socie dad estaba fundada sobre una base ab surda, inicua y por consiguientepeligrosa en sumo grado. En la culta y democrática Atenas la familia libre era propietaria, en tanto que en la aristocrática Esparta el único propietario era la república; pero en ambas el esclavo era el único que con el trabajo manual y el sudor de su frente sostenía la tradición industrial y cabria las necesidades más apremiantes de la colec tividad. El griego libre se desdenaba de trabajar. Esa tarea servil le hubiera. qui tado el tiempo que necesitaba para departir en el agora y en el Ateneo conlos filósofos acerca de los dioses y la política y en los banquetes de las cortesanas célebres sobre los refinamientos de la voluptuosidad. Aquella artística y armoniosa civilización había sustituido la personalidad del dés pota oriental con la absorbente noción del Estado. Los espartanos, tan celosos de su li bertad y tan heroicos para defenderla, su jetaron á la servidumbre á pueblos en teros, llegando á tener hasta á doscientos veinticuatro mil ilotas y mesenios privados del derecho de ciudadanía y obligados á cultivar los campos y á ejercer las artes que sus dominadores menospreciaban. Así estos, como los periecos, pueblos de estirpe aguce, y otros sometidos al poder de Esparta con más ó menos duras condi ciones, revelan el odio implacable con que secebaba el vencedor en cl infeliz vencido. Sojuzgar al enemigo era privarle de todas las consideraciones al hombre debidas. La equidad no prevalecía contra el derecho de la espada: la dignidad humana era un atributo monopolizado porlos más fuertes. No habla término medio entre ser opresor N: 310 LA ILUSTRACION. 643 á oprimido, ni más Providencia que aguo. fia. inexorable Divinidad sacrílegamente apellidada por tantas naciones el Dios de Izo batallas. Bien expresó el cruel espíritu de estas antiguas costumbres aquel gala feroz que aterró á los romanos con la celebérrima frase después tantas veces repetida: !Ay de los vencidos? El Mica tenía medio millón de habitan tesy las cuatro quintas partes de ellos eran esclavos, conla particularidad de que to dos eran venales, por no conocerse allí la servidumbre de la gleba como en Esparta. Unos estaban empleadas en la policía corno esbirros o como salvaguardias del orden; otros ejercían mi-micos del Estado; otros eran artesanos, 6 mineros, 6 explotaban establecimientos industriales porcuenta de sus amos ó les servían de criados. Erales licito redimirse por dinero y mu chas veces seles emancipaba por los servi cios que tenían ocasión de prestar al Es tado, ya en la guerra, ya en el desempeno de los cargos públicos que veles confiaban. Además gozaban del derecho de Asilo, como seseca las tragedias de Sófocles con referencia al templo de Teseo. En cuanto á los forasteros domiciliados en el Atice., no disfrutaban de los mismos derechos que los ciudadanos, pues no po dían enlazar se por medio del matrimoniocon las familias de estos, ni poseerpropiedades inmuebles en el territorio de la república, ni litigar sin piesentarse apadrinados por un ciudadano, estando además sujetos al pago de un tributo anual por razón de su permanencia y á otro por el ejercicio de la industria á que sededicaban. Para eximir les de estas cargas se necesitaba nada menos que un plebiscito. Por donde se ve que el pueblo griego, prototipo de la ilustración filosófica, tam bién pagó tributo á las abominables pre ocupaciones de la antigüedad en punto al derecho natural y á la organización de la sociedad, allí tan- cuita y por regla general tan magnánima y despreocupada. Sin embargo, preciso es reconocer que la civilización helénica presenta en esta parfe un admirable prog.mso. Los orienta les habían ideado una división de castas separadas entre sí por vallas insuperables. La suerte del esclavo no dependía entre ellos de los azares de la existencia, sinode la fatalidad del nacimiento, de un decreto celeste que el cuitado tenia que acatar mal de su grada, en tanto que en Grecia no significaba la esclavitud una abyección irremediable, pues los desventurados que á ella vivían sujetos alimentaban la espe ranza de redimirse. No se les consideraba como seres de condición inferior, como vastag,os de un linaje precito, sinó como hombres capaces de recobrar porsus méri tos los derechos que á fuer de tales les correspondían. Así se explica que mientras un Oriente se les relegaba á les más infi. mas escalones de la sociedad, sin conceder les la menor esperanza de ascender jamás á los puestos donde brillaba la luz del de recho, en Grecia se les juzgaba dignos de ejercer el tráfico mercantil y los cargos retribuidos del Estado. Sea como fuere, conviene hacer notar que el pueblo más proverbialmente ilus trado de Europa y que con más fanático heroísmo ha defendido los fueros de la dig nidad humana no seescandalizó ante la ini quidad, ni sealarmó antelas males inheren tesa la existencia de la esclavitud. No sólo la consintió y la explotó en todos tiempos, sino que sus filósofos más eminentes y hm manitarios la aplaudieron y justificaron. El sabio Aristóteles la reputa justa y necesaria. diciendo que el esclavo no es sitió una propiedad animada, un instru mento superior á los demás, un sér distinto de los seres libres hasta en orden á las virtudes que del hombre cabe exigir, ya que no necesitaba tener sino la estricta mente necesaria para no faltar á sus traba jos por indocilidad ó flaqueza de ánimo. illasta la virtud era un atributo aristocrático reservado á los dichosos de la tierra?... El divino Plafón, el filósofo espiritualista, elegante y hurnanitario por excelencia, fruta de la esclavitud como de un hecho natural y lógico, cual de una institución muy discretamente establecida porlos dio ses, declarando que si un ciudadano ma taba á su esclavo E bastaba purificarse para quedar absuelto: si el esclavo era ajeno, purgaba su culpa el matador pa gando el doble de su precio al dueno de la víctima; pero que riel esclavo mataba ésa dueno, debla sujetársele al tormento y hasta condenársele á la Ultima pena, y si el difunto era esclavo también debía azo tarse al delincuente hasta que exhalase el postrer suspiro. JOS1 CC-MOL.. ?Quién quiere llorar? o no envidio á los que ríen: es posible vivir sin teirse...• sin lloraralgunaves1....• Buctuum • No previó Becquer que al escribir estas pala bras iba á administrar una pócima á cierto' hijo de Adán, póchna que le quitaría el sueno por muchos días. ?Conque flecquer no me envidiaba á mí,' que hace más de diez anos que no lloro? ?Con que no sepuede vivirsin llorar? Si estuviera por aquí cerca le preguntarla.: Talló llama V. vivir, y qué es llorar? Apuradillo se verla para responder, sin embargo de su claro ¶Pera, por Dios! ?De que llora uno?Para reir sobran motivos; no hay más que plantarse en una esquina, echarse á pensar y á ver la cara á todo el que pása;y si á los cinco minutos no tiene motivos para reirse, que me emplumen. Yo he pasado más trabajos que un huérfano; más hambres que un enfermo de angina; me han dado máscalabazas que á un viejo enamo rado; he recibido más golpes que unapelota en uso; si pido prestado, salgo con la cara en la veiguenza; si he prestado no me pagan; si he servido no se acuerdan y si se acuerdan es para que sirva más; iy nunca lloro!: al con trario, mi vida es una carcajada continua. Si muere un rico, me ría del llanto de los herede ros; si llora un enamorado, hembra d macho, me río más todavía; si oigo lamentarse d una viuda, no puedo quedarme serio; si veo llorar á un comerciante quebrado, risa; si á un usu rera, me desternillo;si á unempleado en rentas, me descuajo. Parlo único que podría llorar es porque me doliera algo, y cuando esto me sucede, lo que hago es ponerme á berrear como un lechón, porque si no lo hago así, no me atienden; y gritando como un condenado, tienen que ha cerme remedios, porque no es muy agradablela algarabía que formo. iLlorar! !quién llora después de los veinte anosá menos que no tenga el corazón de ma zapán? Sólo les que nacen con el ángulo de las lágrimas en razón inversa del del entendimiento, y que este sea equivalente á las dos terceras partes de un medio circulo. Recomiendo la solu ción del problema á los estudiantes de geome tria. ?Puede haber nada más ridículo que un hom bre llorando? Si se llora de amor, todos se burlan del llorón, empezando por el objeto. Si se llora de hambre, es un modo de no conseguir nada. Un paisano mioque atravesaba una situación espantosa, una era de completa carrap/ana, cuando no tenia que comer, que era muy ame nudo, entraba en un restaurant, pedía un vaso de agua, y salía de allí limpiándoselos dientes con un palito y muriéndose de risa. Esta sí era filosoga. Si sellora de dolor, lo llaman á uno cobarde. Si se llora por un destino, la cesantía no tendrá fin. Sisellora por la muerte de un sér querido, es elllanto mástonto, porque el verdadero amor consiste en desear la felicidad del objeto amado, y ?québien mayor que el de salir de la estrecha cárcel que llamamos vida? Desear que esté aquí porque estarnos nosotros, puede seramor, pero es también egoísmo; tan egoísmo, que estoy seguro de que los muertos desearían poder car gar con los seres que aman. Ahora, si se llora de risa, es otra cosa; así lloro yo con frecuencia. Con excepción del llanto de las madres, no creo en ningún otro; cuando veo llorando, si es hombre le miro con cuidado los ojos; porque como nosotros no podemos derramar lágrimas á voluntad corno fas mujeres, cuando las derra mamos se nos puede creer que lloramos; y sino mujer, le miro un ojoprimero y después chaira, porque las hay que lloran con uno solo, tal vez por no desperdiciar el acopio. Por eso, digo: llanto de hombre, cosa seria; llanto de mujer, lluvia sin tempestad. !Llorarl el llanto és aun un problema; hay quien llora pornada, y hay á quien nada hace llorar. Las lágrimas son lo mismo que el viento; las vemos y las sentimos, pero no sabemos aún de que nrovicoen Y porqué (rj; pues que el dolor y la dicha, el desconsuelo y la esperanza, el amor y el odio, el despecho y el placer, se manifiestan con ellas. Sabemos que llorar esel modo de reír de algunos; que alguien ha dicho que enana lá grima se puede compendiar un poema, está bien. Pero también se ha dicho que les lagrimas son la sangre del alma; esta definición está bo nita pero incomprensible, porque si el alma tiene sangro, consu pan selo coma. Yo me he visto muchas veces asícomo con ganas de llorar, es decir: con un impedimento en el gaznate que me ha quitado la respiración poralgunos segundos; me he llevado la mano á los ojos á ver si habla lágrimas, y, nada, más humedad sehallarla anal Sahara; poco después seme ha desbaratado el nudo y he quedado fresquito. Por eso cuando veo á un hombre haciendo pucheros, me dan ganas de gritar: idenle rape! Pero, qué distinta cosa siento cuando veo llo rar á una madre; son las únicas lágrimas que (1) las soluciones que hastaahora conozco sobre cate problema, no me han satisfecho, y porello da elarome en completa ignorancia. 644 LA ILUSTRACION. N. 310 IT VENDEDOR DE PERLÓDICOS, MOLJO r,..1 D. F. Fun112, Mnsnr.uErt. N. 31° LA ILUSTRACION. 645 IDILP COPIA DEL et nu, 1 I ` 646 LA 1LUSTRACION. N.' 3io me conmueven. Cuando veo una mujer que llora porun hijo, salgo corriendo porque em pieza á formárseme el consabido mido. Para mí no hay escena más bellamente triste que una madre llorando al borde del lecho de un hijo enfermo. ?Quereis ver á Pio Tenazas serio, más serio que un juez de instrucción, y conel semblante como que no ha comido en tres días? Pues, po nedle en presencia de un nino muerto que la madre contempla con esa dolorosa obstinación con que sólo saben mirar las madres el cadáver de los hijos. SI, ponedme delante de una madre que recoge desesperada el último aliento del hijo que se muere; y, !adiós Tenazas! ya no sirve para más nada. Pero, quitad á la madre, y ponedme solo el muchacho, y aunque seanciento, estad seguros de que les diré porvía de ayuda: lAdiós, chi cuelo! que os vaya bien: memorias á todos los Tenazas que encontreis por allá; que me guar den un buen hospedaje para cuando yo llegue, y que yo os recomiendo. Volviendo á Becquer, /qué empeno tendría en llorar/ ?Creeria_que era muy bonito ver á un hombre que llora? Y sima era su gusto, ?por qué no lloraba hasta perder los ojos? (Cenia más que hacer que ponerse á dar berridos? Pero, creo comprender; él no quería llorar conlos ojos y el gaznate nada más, que sonlos instrumentos del caso desde el lanzamiento del Paraíso: quería llorar con el alma; ?sería así? puesallá va una receta: Averigüese donde hay un nino enfermo de gravedad, inatálese cerca de su lecho y fíjese la atención en la madre; si no se llora,á los diez minutos es porque setiene el alma de estopa, y entonces no queda otro camino que adoptar por divisa el lasciate agriésperanari del divino Dante. PioTENAZAS. La luz eléctrica ANTE LA HIGIENE Con profunda pega notamos que muchos ilustrados gobiernos, deslumbrados ante talo comparable belleza de la luz eléctrica, se apre suran á establecerla en sus respectivos Estados. Celosos por todo aquello que pueda interesar á la humanidad y en particular á nuestra socie dad, no vacilamos en hacer algunas reflexiones, si no ciendficas, por no ser éste el lugar, de grande importancia práctica que nadie puede desconocer. Los rayos de ese flúido imponderableque lla mamos luz, al penetrarporel ojohumano, pro ducen diversos efectos que serelacionan conla intensidad de aquella, con los ángulos de inci dencia y con la naturaleza y distancia del foco que la produce. Bajo este respecto, la luz solar es la que más armoniza con nuestro aparato ocular, puessi bien escierto que su intensi dad essetenta y cinco veces mayor que la eléc trica, tambien lo es que la enorme distancia á que de nosotros se halla el sol, hace que sus rayos nos lleguen casi paralelos. Entre nues troscampesinos, que pocas ó ningunas veces hacen usode la luz artificial, es desconocido el usode los lentes, y los ancianos de nuestras montanas no sabrían qué hacer con los descu brimientos de la óptica moderna. Por el contra rio, entre las luces que el hombre seha procu rado, ninguna es tan perniciosa ni menos á propósito para el cumplimiento del maravilloso fenómeno de la visión, como la eléctrica. Su intensidad, la abertura de los ángulos en que inciden y la proximidad relativa de sus núcleos, hace que sus rayos hieran nuestra retina como pudiera hacerlo una saeta. Raras son las oftalmias en que una luz in tensa sea extrana á la causa que las produjo. Sin basilisco de la fábula llevase pornos dos focos eléctricos, sus propiedades homicidas pa sarían del mitoá la realidad. La naturaleza, en su eterna sabiduría, al darnos una muestrade los grandiosos fenóme nosde la electricidad, nos manifiesta también su refulgente luz; pero icen qué prudencia! icon qué moderación! no parece sisó que, temerosa de causamos algún mal, limita su brillante exposición á algunas fracciones de se gundo. En efecto, no existe un cronómetroque pueda marcar la duración de un relámpago, y sin em bargo, quedamos deslumbrados. ?A qué abu sarde lo que el instinto nos aconseja rechazar? ?A qué comprar un bello espectáculo en cambio del más noble de nuestros sentidos? Alguien ha dicho con talento que el hombre sabio está en el deber de ser sano. ?Porqué, pues, tomar á sabiendas la copa envenenada? A profundas reflexiones se presta la importante circunstancia de que en ninguna capital de Europa se haya establecido oficialmente el alumbrado eléctrico. Nadie,„que nosotros sepamos, ha hecho á esa luz una formal oposición, ?Porqué no establecerla entonces en los em porios de la civilización,en esas ciudades colo sales que ptriódicamente nos dan cuenta de los adelantos de la humanidad? ?Acaso los euro peosno pueden poner en planta sistemas que ellos han inventado, ó montar aparatos que ellos mismos han construido? Los ingleses, esos banqueros del orbe ?care cen acaso de regamos para taladrar sus profun das nieblas é inundar sus calles con la liar de los cielos? Los alemanes, esos eternos pensa dores de cuanto atane á la •especie humana, ?ignoran acaso el medio de aprisionar el relám pago en sus maravillosas ciudades? Jamás se han formulado eStas preguntas, quizá porque su respuesta está en el ánimo de todos. Ciertamente, en los centros europeos no fal tan los focos eléctricos,- pero siempre de un ca rácter transitorio, en pequenísima escala y cu biertos de cristales de tan poca diafanidad, que si bien les hacen perder una parte de su her mosura, les hacen disminuir tambien sus pro piedades nocivas; al fijarse en las grandes su mas que porcontribución seles impone, podría creerse que esta clase de luz es másbien tole rada que permitida. Según parece, Francia celebrará el primer centenario de su revolución levantando en el centro de París una inmensatorre de doscien tos metros de elevación, destinada á soportar una estrella eléctrica que iluminará la gran me trópoli. Después de construida la portentosa Catedral de Colonia, todo puede esperarse de al raza humana. La torre se levantará: magníficos museos, importantes observatorios astronómicos y her mosas oticinas llenarán sus diversos departa mentos; elegantísimos ascensores subirán al turista á sus más elevadas regiones, en donde los empleados, conla másexquisita urbanidad, le mostrarán arrebatadores panoramas, le indi carán- .con orgullo centenares de cúpulas y palacios, el majestuoso Sena, los soberbios bu levares y las mily mil bellezas que adornan á la reina del mundo. ?Pero ese foco, ese astro de doce metros, ?será bastante á llenar su cometido? No lo cree mos. Sin embargo, si duplicado ó triplicado el diámetro, se consigue el objeto, ?qué ojos que no estén blindados, podrán soportar las irra diacioriesrefulgentes de una estrella de tan es candalosa magnitud? Desde el punto desiste práctico, lo mismo les daría á los parisienses que les colocaran sobre su torre la cabeza de Medusa. No creemos en iluminación tan homicida: pero si así fuese, antes de mucho, los famosos ópticos romanos habrían trasladado sus despachos y aun sus talleres á los grandes bulevares de París. . Esperarnos que estas reflexiones servirán para que los hombres de ciencia estudien de tenidamente tan delicado asunto. DR. LEONARDO ORTEGA. La Mujer iEl universo para el hombre! !El hombre para la mujer! La historia de ambos prueba el imperio dele beldad sobre la fuerza, dele gracia sobre la sa biduría ó el heroísmo. !Lamujer! ?Quién tendría la fortuna de al canzar a describirla? En sus cabellos hay mil arcanos de gracia; su frente esunadiadema de belleza; sus ojos un talismán; sus labios deleitan ó enloquecen; su cuello admira; suenen embelesa: sus espal das cautivan las miradas; su talle inspira ensue nos tempestuosos; sus manos arroban; su andar rueca música silenciosa. En el timbre de su voz hayun magnetismo sin nombre. Todo su sér es como un sol de vida, de luz, de aromas y de indecibles desvaríos; como un foco de atracciones tan deliciosas como irresistible Su sombra tiene algo de ese mundo descono cido en que viven seres que, jamás han derra mado lágrimas. ?eSerá esta la mujer? !Delirio! para pintarla sería preciso usurpar á Dios el secreto de sus misterios, la esencia de sus más perfectas maravillas, el tipo de sus más bellos milagros. El hombre es una viva revelaciónde la sabiduría de Dios: la mujer, un reflejo de su poder, un destello de su numen, una maestra de sus más adorables arcanos. Todo lo que se admira en lo creado, como fuerte, sublinie y excelso, no es sino una vis lumbre de las perfecciones del Sér Supremo, y por eso admiramos á los grandes hombres, ra diantes chispas de ese sol eterno e infinito. Perosi lo fuerte, lo sublime y lo excelso en el hombre no es sisó una anunciación de las perfecciones divinas, lo hermoso, lo lindo, lo bello„ lo encantador y lo seductivo en la natu raleza no es sino lo que recuerda algo de ese tipo cumplido de encantos y de misterios favo rables que puso en la mujer el Supremo Crea do,-del Universo., El brillo del firmamento sólo embelesa el alma porque hay en él algo del fuego fascina dorde sus miradas. El susurro del viento en las llores no encanta sino porque imita sus suspiros. El murmurio del agua que se desliza bajo la sombra de la selva recuerda sus tímidas &la bras de ternura. Las campinas ostentan su frescura y lozania y el perfume embriagador de su presencia. La elegancia de la erguida palmera no es • sino un recuerdo de las gracias de su talle. Los misterios del alba remedan su arroba dora sonrisa. Nuncatan bella la Meecomo cuando derrama su luz argentada sobre la faz de una mujer be lla, realzando la morbidez de su seno volup tuoso óul suave lineamiento de sus contornos. Bajosus pasos han nacido las flores que se embellecieron en sus Sienes y se perfumaron con el soplo de shs primeras palabras. Labelleza del rocío matinal remeda el en canto de sus lágrimas. El gorjeo de lasaves tiene algo de la mag nética armonía de su voz. Lamúsica recuerda sus gracias, sus danzas, sus favores, sus dengues y sus caprichos. La elocuencia no es sisó una sombra del poder fascinador de sus ?cantos. El poeta se extravía si no recibe la inspira ción de su sér y de los misterios de su inefable belleza. ?Qué seria del mundo sin la mujer? • N.' 310 LA ILUSTRACION. 647 Foco de amor, de fuerza y de creación, en ella reside la inspiración de la poesía, el laurel de la victoria, la fantasía de las artes, el poder de la filosofia, la sublimidad del heroísmo y el éxtasis de la santidad. Por eso Mahoma vistió su Paraíso con la beldad y el amorde las burles, y Budha había encarnado sus doctrinas en el seno de la virgen Maya. En la mujer reside un poder que ensancha, que engrandece y magnifica al hombre. El pobre labriego, encadenado al encanto de una bella aldeana, no cambiaría la posesión de ese sér que le esclaviza por la diadema del pri mer monarca del mundo. En los misterios de sus amores hay arcanos que lo hacen, á sus ojos, másgrande que los senores de la tierra. Por eso, desde Eva hasta lo presente, hemos visto tantos sacudimientos populares, tantas revoluciones y catástrofes; !caer reyes, derrum barse imperios, revolverse las naciones, cam biarse la faz del mundo por una palabra, un gesto, la sonrisa de una mujerl Sin ella, todo sería frío,,oscuro, sin vida. !Sin ella, adiósalma del mundo! La gloria Perdería su fama. la vic toria sus laureles, la belleza su imperio y el ge nM sus alas. Sin ella, el hombre seria un sol apagado. Por eso esque él murmura al doblame bajo la fuerza, se rinde á la sabiduría con la duda en el alma, se somete á la ajena gloria con la envidia en el pecho, porque todo poder lo ho rnilla más 6 menos profundamente. Sólo el magnetismo de la mujer lo avasalla y lo com place, lo cautiva y lo deleita, lo esclaviza y lo entusiasma. Se siente encadenado y adora la mano que le arrebata la libertad, que le priva del reposo, que le roba el alma entera; y el aus tero tribuno que armarla su brazo del punal conspirador al vislumbrar la tirania. dobla el altivo cuello al yugo de una belleza; y en vez de pensar en romper sus cadenas, las adora y las perfuma, las besa y las cubre de flores, y, henchido de placer, canta su esclavitud deli rando... i0h mujer! Porque tú existes, no hay un solo hombre que siquiera una vez no haya sido fe liz en su vida; y el suicidio pondría' finá nues tra estéril y trabajada existencia si tu bella forma no cruzara al través del lóbrego desierto de la vida, para anunciarnos un mundo de de licias inmortales y enganar nuestros pesares hasta recostarnos en el sepulcro en los brazos de la esperanza... E. R. DE O. Variedades. Hemos recibido con sumo gusto un tomo ti tulado La religión del Amor, cuyo autor, don Abelardo Morales Ferrer, revela bonísimas do tes para el cultivo de la poesía. Recomendamos eficazmente á nuestros lectores tan precioso li bro, en el que hallarán el más exquisito sabor Campoamoriano. Un descubrimiento, aunque beneficioso para el mundo, infausto para América, acaba de hacerse. Un químico americano, el Dr. Cons tantine Fahlberg, ha encontrado azúcar en el alquitrán; azúcar que es220 veces más dulce que el producto de la cana. El modo con que el mencionado profesor dió con su descubrimiento, es el mismo de la ma yor parte de los grandes inventos: la casuali dad hizo mas que la investigación. Cierto din el Dr. Fahlberg se retardó más de lo ordinario en su laboratorio, en el cual hacia experimentos sobre el alquitrán. La hora de la comida había pasado ya, y el estómago del buen doctor le indicó que era tiempo de dejar la retorta por la sopera. Sin lavarse las manos corrió el químico á la mesa; tomó un pedazo de pan, selo llevó á la boca y sintió un sabor demasiado dulce; lirnpiose los labios con una servilleta, y la ser villeta, sabía á la más concetrada miel; tomó el vaso para beber agua, y el Vaso parecía destilar jarabe. Habla puesto los labios justamente en el sitio en que pusiera los dedos para limpiar el recipiente, y al punto comprendió que aquel importuno dulce lo llevaba en las manos. Dejó la sopa, y corrió al laboratorio; registró auné una las cubetas, y al findió con unaen que había una cristalización extrana. Probó aquel producto y encontró que era azúcar; pero un azúcar poderosísimo. Una sola cucharada era bastante para convertir en jarabe un barril de agua. Analizó aquella sustancia, y al cabo de algunos meses de experimentos asiduos, llegó á preparar la Sacarina, que es -el nombre que ha dado á dicho artículo. Al momentorecibió proposiciones de capita listas para explotar el nuevo producto, pero él se fué á Alemania y organizó una companía con capital de a millones de marcos, para explotar su descubrimiento, porque en los Estados Uni dos la obra es cara, son los procedimientos más costosos, los derechos crecidos. Actualmente se vende la sacarina á razón de so y lapesos fuer tes la libra. Esto dará idea del poder dulcifica dos de esta sustancia, la cual tiene ya uso muy extenso, y se aplica también para reforzar al azúcar de remolacha. En Bohemia se la emplea en lo confección de pastas y otras golosinas, y en los hospitales se la junta á las medicinas más desagradables al gusto. Una cantidad insigni ficante reduce la amarga quinina al estado de dulcísimo jarabe. ?Qué serádel azúcar de cana, si este azúcar de alquitrán llega á generalizarse en el mundo? CURIOSO EFECTO DE LA GRAVITACIÓN umvaa SAL.—Un geólogo francés, M. De Lapparent, ha llamada últimamente la atención geológica de Paris haciael efecto que produce la gravita ción, aglomerando al rededor de las tierras las aguas del mar; de modo que los continentes vienen á quedar situados sobre las cúspides de colinas de agua; y al cruzar el Atlántico, los buques tienen que ir primero cuesta abajo, atra vesar después un valle, y treparfinalmente otra colina. Se ha calculado que en medio del Océano la,s'operfieie debe estar más de mil me tros bajo el nivel que alcanzarla si los conti nentes no ejerciesen atracción. Nuestros grabados. EscaNa en UNA PESQUERÍA DE LA COSTA DEL PACIFICO. Es verdaderamentepintoresco el aspecto que ofreeen las pesquerías de la costa del Pacífico destinadas exclusivamente á la pesca de la ba llena. Consisten en una acumulación de viejas chozas, tiendas, numerosas calderas para reci bir la grasa, botes, arpones, lanzas, espadas y todos los instrumentos que pueden servir para la pesca del colosalcetáceo. Todo corre á cargo de una cuadrilla de atezados y valientes pesca dores, como en otros mares no se hallan. El método para pescar en dichos sitios, consiste en patrullar en botes á lo largo de la costa y en observar desde una vigía si se advierte la presencia de alguna ballena. Dado el avisoem pieza la excitación, y todos los 'botes se dispo nen para emprender la persecución del mons truo. • Uno de los cetáceos más comunes en las playas de California esel Rhachianectes Glau bus, que habita, desde setiembre á mayo, las aguas de aquellos rnares, emigrando más tarde hacia el norte. El Sibaldius Sulfurens,el mayorde todos, es de vez en cuando pescado también en dichas aguas. Las siguientes son las dimensiones de unode esos gigantes: longitud 95 piés, exten sión de la quijada a t pies; extensión de la ba llena mayor, 4 piés; circunferencia 39 pies; peso total 147 toneladas; cantidad de aceite extraído r o barriles. En San Diego, las .ballenas sOn llevadas á remolque durante la marca, y cuando yacen en la playa entonces son despellejadas y se corta su grasa, que se coloca en grandes calderos. Es éste grande atractivo para las gaviotas, las cua lesen bandadas innumerables vuelan alrede dorde los calderos, poblando el aire con sus gritos estridentes, y manchando sus blancas alas en el espeso humo que llena la atmósfera. Ec VENDEDOR DE PERIÓDICOS, dibujo de D. F. Fortuny Maseguer. Mientras la sociedad consienta que el hombre honrado y laborioso tenga que ganarse el sus tento con el sudor de su rostro una vez pesan sobre la cabeza de éste los sesenta, mucho le faltará para llegar á un estado de perfección re lativa; porque ?qué mástriste que ver á un ve nerable y caduco anciano defendiéndose, con sus escasas fuerzas, de la miseria que le agobia, soportando la inclemencia del cielo y afanan dane, no para crearse un bienestar, que ni el tiempo ni la ocasión le brindan, sino para no perecer de hambre? , iAyl icuán tristes consideraciones no sugiere la contemplación del aVendedor de periódicos» á quien Fortuny trasladó del natural y por modo tan sentido á su álbum! 'orlan, copia del cuadro de Pablo Illarttn. Na hay en el mundo sir queso experimente ó hayaexperimentadb esta sensación íntima á que apellidamos amor. Siéntenla los humanos desde el nacer;la conocen los irracionales; vive bajo su yugo cuanto existe: sin el amor el uni verso estaría envuelto en un manto de tene broso. Para unos, amar es vivir; según otros, amor esdolor; para algunos filósofos, el amor es el lazo que unela creación entera. Sea lo que fuere, amor es tema inagotable, impulso potente que ha determinado hechos sublimes y vituperables actos; en una palabra, es el móvil universal. Pablo Martín, al concebir su cuadro, tomó al amor bajo una de sus más risuenas mandes [aciones y le imprimió un sentido más sensual que ideal, más humano que espiritualista. Con todo el cuadro sehace sumamente simpático, RECUERDOS DE Ros,. Roma ha sido, es y será el eternoasunto de los dibujantes y pintores; es un tema que no se agota; siempre guarda algo nuevo para el artista que acude á sus maravillosas ruinas y á sus excelsas construcciones. Entre las vistas de Roma que ofrecemos hoy, tienen importancia las varias del Tiber, puesto que las grandes obras que hoy se construyen en sus orillas, van á •modificar por completo su aspecto. Vente además diversos dibujos de la Villay museo Al bani, la vista de Roma desde el Pincio, el tem plode Minerva Médica, el Pórtico de Octavia en el Gheto, el famoso barrio de los judíos, la renombrada Pirámide de Cayo Cestio orna mento de la Vía Apia, el templo de la Fortuna, y el patio del palada Strozzi. 648 LA ILUSTRACION. N. 310 N. LA ILUSTRACION. 649 RECUERDOS DE ROMA. . El Tiber.—a Ruinas del templo de Vesta. —3.Ruinas del templo' de Atinerva.-4. Villa Albani.— 5. Pánico de Oct.& en Ghetto.-6. Casta'd Santangelo.—y. Ruinas dlpalacio de Dolabella• —8. Roma desde el Pincio.-6. Pirámide& Cayo Cestio.—io. Palacio y museo de Villa t. Barrio de los judíos.—t a.Patio dl palacioStromi.—o 3. Templo de la Fortuna. 650 LA ILUSTRACION. N. yo, SAN BRUNO. escultora deD. R. Atché. Grandes y merecidoselogios tributáis prensa de Barcelona al senor Atché cuando expuso en el salónParés su busto de san Bruno. En efecto, silo expresión_del fundador de la orden de los Cartujos puede respirar mayor as cetismo, ni la factura presentar muchos ejem plos que la superen. Ya en anteriores obras el senor Atché nos había dado muestras de su verdadero talento escultótico, talento que, unido á su laboriosi dad, le ha colocado en primera fila entre la ilus tre pléyada de escultores catalanes que hoy son gloria del arte. Las 'fantasmas. IMITACIÓN DE UNA DE LAS ORIENTALES Viercta Iluoo. 1. lAh, que de marchitas rosas en su primera mananal !Ah, quede ninas donosas muertas en edad. temprana! Mezclados lleva el carro de la muerte al viejo, al nino, al delicado, al fuerte. Forzoso esque el prado en flor rinda su alegre esperanza á la hoz del segador: esforzoso que la danza en el gozo fugaz de los festines huelle los azahares y jazmines. • Que huyendo de valle en valle sus ondas la fuente apure; y que el relámpago estalle y un solo momento dure; y el vendabal que perdonó á la zarza la fresca pompa del almendro esparza. El giro fatal no cesa: la aurora anuncia el ocaso, en torno espléndida mesa, jovial turba empina nivoso: unos apenas gustan, y ya salen; pocos hay que en el postre seregalen. II. iMurieron, murieron mil! la rosada, y la morena; la de la forma gentil; la de la vozde sirena; la que ufana brilló; la que otro ornato no usó jamás que el virginal recato. Una, apoyada la frente en la macilenta palma, miraal suelo tristemente; y al fin rompe al cuerpo el alma, como el jilguero, cuando oyó el reclamo, quiebra, al tomar el vuelo, un débil ramo. Otra en un nombre querido con loca liebre delira: otra acaba, cual gemido lánguido de colla lira, que el viento pulsa; ó plácida fallece, cual sonriendo un nino se adormece. iTodas nacidas apenas, fyiynaocsa!dPávaerleosmas de mimos llenas, y de hechiceros desvios; primavera del mundo, apetecida gala de amor, encanto-de la vida. ?Y nada dejó la huesa? ?ni unavoz? ?ni una mirada? ?tanta llama, hecha pavesa? ty tanta flor, deshojada? ládiós! huyamos & la amiga sombra de anciano bosque; pisaré la alfombra. De secas hojas, que crujan bajo mi pié vagaroso... fantasmas semedibujan entre el ramaje frondoso; á incierta luz siguiendo voy su huella, y de sus ojos la vivaz bentella. :He sido ya polvo yerto, y misombra despertó? ?cómo ellas estoyyo muerto? ?ó"ellas vivas como yo? Yo la mano les doyentre las ralas calles del bosque, ellas á misus alas; y á su forma vaga, etérea mipensamiento seamolda... á do, meciendo funérea colgadura, el sauce entolda un blanco mármol, de tropel se lanzan: y en baja voz me dicen: iven!... y danzan. Vanse luego paso á paso por la selva, y de repente desparecen... yo repaso la visión aquí en mi mente, y lo que entre los hombres ver solía, reproduce otra vez la fantasía. illna entre todas!.., tan clara la bella efigie, el semblante me recuerdo, que jurara estada viendo delante: crespas madejas de oro su cabello; rosadafaz; alabastrino cuello; albo seno, que palpita con inocentes suspiros; ojos que el júbilo agita, ,azules como zafiros, y la celeste diáfana aureola que en sus quince á las ninas arrebola, Nunca en su pecho el ardor • de un liviano afecto cupo: no supo jamás de amor, atinente inspirado si supo. Y si cuantos la ven la llaman bella, nadie al oído se lo dice á ella. El baile fué su pasión, y costole caro asaz: deslumbradora ilusión, que pasatiempo y solaz á todo pecho juvenil ofrece, pero el de Lola embriaga y enloquece. Todavía, cuando pasa sobre su sepulcro alguna nube de cándida gasa, que hace fiestas á la luna, ó el mirto que lo cubre el viento mece, rebulle su ceniza y se estremece. La circular se le envía, que para el baile la empena: y si plena en él de dio; en a á la noche suena; vagante en derredor regocijadas visiones de danzantes, silfos y hadas; y la cercan plumas, blondas, canastillas y bandejas, mué de caprichosas ondas, crespón, de que las abejas pudieran hacerse alas; cintas, flores, tocas de formas mil, de milcolores. IV. Ya llega.., los elegantes le hacen rueda: luce el rico bordado; en los albos guantes se abre y cierra el abanico. Ya da principio la anhelada fiesta: y sus cien voces desplegó la orquesta. IQué ágil salta é se desliza! Iqué movimiento agraciado! sus ojos, bajo la riza crencha de pelo dorado, brillan como dos astros en la ceja de luz que el sol en el ocaso deja. Todo en ella es travesura, juego, donaire, alegria, inocencia... En una oscura, solitaria galería yo, que los grupos móviles miraba, á Lola pensativo contemplaba... Pensativo... caviloso... y triste no sé si diga: en el baile bullicioso el loco placer hostiga: enturbia el tedio la delicia, y rueda impuropolvo en túnicas-deseda. Lola en la festiva tropa va, viene, revuelve, gira: lvalsal icuadrilla! !galopa! no descansa, no respira; seguir no esdado el fugitivo vuelo del lindo pié, que apenas toca el suelo. Flautas, violines, violones, alegre canto, reflejos de aranas y de blandones, de lámparas y de espejos, flores, perfumes, joyas, tules, rasos, grato rumor de voces y de pasos, toda la exalta; la sala multiplica los sentidos. No sabe el pié si resbala sobre cristales pulidos, ó sobre nube rápida se empine, ó en agitadas olasremoline. V. ;De día yal... ?Cuándo tarda la hora que al placer da fin? Lela en el umbralaguarda porla capa de satln; y bajo la delgada mantellina cuela alevosa el aura matutina. lAhl iqué triste tornabodal risas, placeres, ladiós! !adiós, arreos de moda! al canto sigue la tos; al baile, ardor febril que la desvela, dolor que punza, y respirar que anhela; y á la fresca tez rosada la cárdena sigue luego, y la pupila empanada á la.pupila de fuego. Murió... !la alegre! ha gentil! ila pura! ila amadal.., el baile abrió su sepultura. Murió... la muerte la arranca del abrazo maternal . último abrazo—y la blanca vestidura funeral le pone, en vez del traje de la fiesta, y es en un ataud donde la acuesta. Un vasode flores lleno guarda la escogida flor que prendida llevó al seno, y áun conserva su color: cogiola en el jardín su mano hermosa, y se marchitará sobre su losa. iPobre madre! !qué distante de adivinar su fortuna, cuando la arrullaba infante, cuando la meció en la cuna, y consolicitud, con ansia tanta miró crecer aquella tierna planta! ?Para qué?... Su amor, su Lola, cebo del gusano inmundo, amarilla, muda, sola, en un retrete profundo duerme; y si en clara noche del invierno interrumpe la luna el sucio eterno, N. 310 LA ILUSTRACION. 65 y á solemnizar la queda los difuntos se levantan, y en la apartada arboleda fúnebres endechas cantan; en vez de madre, un descarnado y triste espectro al tocador de Lola asiste. 'llora es,,: dice: "date prisa;,, y abriendo los pavorosos labios con yerta sonrisa, pasa los dedos nudosos de la descomunal mano de hielo sobre las ondas del dorado pelo; y luego la besa ufano, y de mustia adormidera la enguirnalda, y de la mano la conduce á do la-espera saltando entre las tumbas coro aério, á la pálida luz del cementerio. Y trasun alto laurel la luna su faz recata, sirviéndole de dosel nubes confranjas de plata, que el iris de la noche en torno cine, y de colores opalinos tine. VI. ;Ninas no el placer os tiente que víctima tanta inmola: rnas tened, tened presente á la malograda Lola; la companera hermosa, amable, honesta, arrebatada al mundo en una fiesta. Cercada estaba de amores, gracia, beldad, lozanía, y de todas estas flores una guinarlda tejía, y cuando en matizarla sedivierte, á este dulce labor da fin la Muerte. ANDRÉS Docto. Brazo de Acero, (s) POZ ALFREDO DE Basar, (Coz:rumié.) —iCorno! exclamó esta, lmatarse V.! 2y qué seria de mi? !Dios mio! apiadaos de nosotros. Si V. matase á mimarido.- Berta se detuvo, y derramando un torrentede lágrimas terminó mentalmente el discurso, que no se atrevió á continuar, diciendo para si: —Nos separarla para siempre un abisal°. —Cálmese V., Berta, dijo Brazo de Acero; yo le juro que respetaré la vida de su marido. —Entonces E le matará á V. y... yo no quiero que mueras, exclamó echando los brazos al cuello de Pablo, que cegata arrodillado á sus pies. —Escuche V., Berta, dijo Pablo, tengo la cabeza tan endeble en este instantey me tras torna de tal suerte el dolor de V., que no sé que hacer. Deje V. que reflexione un momento y quizá dé con un medio. Berta movió tristemente fa cabeza, y repuso: —Lo que quiere V. es tranquilizarme y nada más. Ya sé que de existir comedia de evitar ese duelo, le emplearla V., pero también sé que tal medio no existe. --Veremos, replicó el gambucino. Entretanto vuélvase V. á su casa, pues temo que Vandei lles no vayaá ella para ver si está V. Tanto si nos batimos como no, esmenester que e/ non:a bre de V.. no suene para nada. Ahora adiós, El la proteja y mi meenvio una buena inspi ración. véysys tys siisissys yes y sisiilysiss. Berta se envolvió en su veto y con él se cu brió el rostro, y luego abrazó á Rosina y á Pablo y entreabrió poquito á poco la puerta. Por desgracia la escena ocurrida entre Van deilles y Brazo de Acero había sido demasiado ruidosa para no excitar la curiosidad de los huéspedes de la fonda, algunos de los cuales habían visto al francés bajar la escalera cual alma que lleva el 'diablo, jurando, vomitando blasfemias y deshaciéndose en invectivas y ame nazas contra Pablo, cuya celebridad hizo que la noticia de lo ocurrido circulara de boca en boca con la rapidez del rayo. Más de cincuenta personas se habían reunido ya en el rellano de la escalera y en los pasa/os, unaspara hablar, las otras para ver salir á la mujer que sospechaban se encontraba en el cuarto del garnbucino. Berta, al ver tanta gente reunida se apresuró á cerrar nuevamente la puerta y entró otra vez donde seencontraban seo amigos. —En este instante es imposible que salga V., dijo Brazo de Acero al saber lo que ocurría; hay que aguardar. —iY. mi marido! murmuró la pobre mujer con voz angustiada. 10h! si ha ido ti casa... —Dejemos que trascurran algunos instantes, dijo Pablo después de reflexionar un rato. Voy á salir, y hablaré con. dos ó tres individuos que jándome del ruido que están metiendo en la fonda :v de la fatiga que esto me da y ya verán Vds.como cada cual se volverá á su cuarto. Cinco minutos después podrá V. salir. —Perosi apenas puede V. tenerse en pié, re puso Berta. No, no quiero que salga. Pablo tranquilizó á la francesa, y luego diri giéndose á ambas mujeres, anadió sonriendo: presencia de Vds. me ha curado casi del toda. Nada teman. El criollo selevantó tambaleándose, y Berta y Resina, al ver la inseguridad con que andaba. le prestaron el brazo; de esta suerte, juntos los tres, dieron cinco ó seis vueltas porel aposento. —iCuán buenas son ustedes y cuánto afecto siento por las dos! murmuro Pablo, con CI ea razón henchido de gratitud haciaaquellas nobles crlaturas que por él exponían vida y honra. ?Cómo es posible quo pueda yo pagar nunca la deuda qua he contraído con ustedes? —Haceya mucho tiempo que yo le soy deu dora, Pablo, respondió Berta: y V. y yo á quien debemos mostramos agradecidos esá Rosina. —;Ni buena Rosina! murmuró Pablo ten diendo la mano á la mejicana. Arrebatada porun arranque del corazón, esta cogió la mano del gambueino y la llevó á los labios. Pablo, sin ver el rostro de Berta conoció que ésta había palidecido al presenciar semejante caricia, que por otra parte adivinara al movi miento que la mejicana había hecho para ba jarse. La francesa, sin embargo, se avergonzó al punto de este momentáneo furor celase, y echando los brazos al cuello de Rosina la abrazó efusivamente Como pidiéndola perdón. —Ahora puedo salir, dijo Brazo de Acero. Vds. entren en el tocador y nada teman; puedo andar perfectamente. Berta y Rosina, si bien vacilando, hicieron cmno las dijo el gambucino, no empero sin vol ver lacabeza para mirar á este, qUe apoyándose en la pared se encaminaba hacia /a puerta, una voz en la cual hizo una sena con la mano á sus amigas para tranquil;zarlas. Pablo abrió la puerta, y á pocq Berta y la mejicana le oyeron hablar con alguno en el re llano y alejarse con él. Sin embargoá los diez minutos volvió á entrar en el cuarto y sedejó caer en una silla de brazos. Las dos mujeres, al ver que el gambucino habla perdido sus fuerzas, volaron un su auxilio. —Yano tiene remedio, las dijo este; he hecho mal en permanecer fuera tantorato;- pero me he visto obligado á hablar á todo el mundo. Ahora que todos están tranquilizadosy les he dicho que el ruido me daba fatiga, van á retirarse. - Así pues, dejemos que cada cual sevuelva á su habitación y que salan de la fondalos que no viven en ella. —Está V. sufriendo, le dijo Berta con an siedad. —No, ha sido un-cabido y nada más. Sin embargo Pablo estuvo á pique de perder de nuevo el conocimlento, lo que no aconteció gracias á los solícitoscuidados que le prestaron las dos mojeres, ?as cuales, arrodilladas al lado de él, le sostenían, una el brazo derecho y la otra el izquierdo, que respectivamente habían pasado al rededor de sus hombros. Luego, con expresión llena de gracia y de afectuosa grati tud, Berta cogió la mano de Rosina y la retuvo entre la suya. Las dos roanos reunidas descansaban de esta suerte sobre las rodillas del gambueino, cuyo corazón rebosaba en agradecimiento, amor y compasión, pues.comprendía cuánto debla su frir la pobre mejicana, á pesar de su animoso sacrificio. Icon qué ardor hubiera querido Pablo poderadormecerse de esta suerte entre sus dos ángeles guardianes! Los párpados, abrumados por la endeblez y la fatiga, iban cerrándosele poco á poco: pero haciendo un esfuerzo sobre si mismo, se enderezó en su silla de brazos, y —Ea, es menester que nosseparemos. Vá yanse Vds. y Dios las guíe. Laafectuosa bondad de Berta y de Pablo, y la delicadeza conque ambos asociaban la meji cana á sus pensamientos, y casi casi fi su amor, habían conmovido profundamente á Rosina, e/ alma instable 3 apasionada de la cual, no pu diendo ni queriendo ya albergar odio alguno, necesitaba de otro sentimiento para dar expan sión á la superabundancia de vida y de afecto que en tal momento bullía en su corazón. Todo lo hubiera dado para poderhacerse matar por Berta ó porPablo, á finde grabar de esta suerte so recuerdo en la mente de/ hombre á quien tanto había amado. —Aguárdense Vds., dijo la joven a. Braza da Acero, déjenme que baje yo la primera. Sien cuentro gente, volveré á subir y esperarán Vds. en Poco más; si, al contrario, no estoy' de re greso dentro de cinco é seis minutos, Berta podrámarcharse. —No puedo consentir que V. se exponga á semejante riesgo, repuso Berta. —Déjeme V. hacer, dijo Rosina convoz su plicante. —Nos bajaremos juntas. —No, anadid la mejicana; no me arrebateV. la única dicha que me es dable gozar, Berta, la de sacrificarme por Vds. V. ponto su amor, permítame pues que á lo menos me capte yo su gratitud y la de V. Berta y Brazo de Acero eran á su vez dema siado susceptibles para no comprender que de negarse á los deseos de Rosala la mortificarían; así que por mucho que les contrariase aceptar esta nueva prueba de abnegación, abrazaron efusivamente á la joven y la dejaron salir. Sin embargo apenas esta hubo abierto la " puerta, cuando Berta y'Pablo, impulsados por un como presentimiento, se abalanzaron al mismo tiempo para detenerla; pero la mejicana los apartó de sí consuavidad y se precipitó ha cia la escalera. Entonces la -francesa y el gambucino aplica ron el nido á la puerta y escucharon ansiosos el ruidode los pasos de la joven que iba aleján dose. De improviso se oyó fuera rumor de voces, al que siguió desgarrador grito. Pablo empunó sus armas y se encaminé, apresuradamente hacia la escalera con el em puje que un hombre de su energía sabe hallar .052 LA ILUSTRACION. N. 3to en las circunstancias criticas, áun cuando esté tendido en su lecho de muerte. —No se mueva V. de aquí, dijo á Berta, mientras intentaba cerrar trassi la puerta de su cuarto á pesar de los esfuerzos que hacía esta para salirse tras él. Pero la mujer de Vandeilles habla conocido la voz que profiriera el grito desgarrador que acababa de oir, y nada en el mundo hubiera En vano el francés buscaba desvirtuar los hechos respecto del particular; á despecho de todos sus raciocinios, su conciencia le deciaque antes de batirse con Brazo de Acero debía de volver á este todo cloro que tan generosamente le habla dado. Por otra parte, renunciar á una fortuna ad quirida á costa do tantas fatigas y de tantos pe ligros, en el instante mismo en que iba á gozar él sin que nadie tenga que decir. Pero{y si pierdol iBahl si pierdo tampoco poseeré cosa suyay nuestro duelo será tambien disculpable. No necesitamos hacer notar la parte fiaca de semejante razonamiento, pues ello es por de másevidente para que nos detengamos á ha cerlo. Sin embargo Vandeilles se sentó á una mesada treinta y cuarenta sinceramente persua dido de que su determinación eraintachable. podido impedirla que siguiese á Brazo de Acero. XL. Pese á las obligaciones que Vandeilles tenía para conel gambucino, y tal vez á causa de ellas, siempre había odiado á este.Asi esque hubiera aceptado con ,gozo Intimo el duelo estipulado entre lot dos, á no ser la posición especial en que seencontraba colocado respeto de Pablo. Efectivamente, el gambucino le habla sal vado la vida, y sobre esto le habla puesto en posesión de su nueva fortuna. SAN BRUNO, FSCI.ITURA DF B. R. krcall. de ella, era para Vandeilles un sacrificio supe rior á sus fuerzas. Hostigado porestos pensamientos contrarios, tomó una resolución que armonizaba perfecta mente con su carácter de jugador. Por desgracia llevaba consigo gran cantidad de sus pepitas, que tomara para irá cambiarlas por oro francés y letras sobre París en casa de un cambista, y en lugar de meterse en casa de uno de estos seintrodujo en un garito. —Sigano, sehabía dicho entre si el desgra ciado, devolveré á Brazo de Acero cuanto oro debo á su intervención, y así podré batirmecon Al cabo de una hora el marido de Berta ha bla perdido veinticinco milduros. Furioso ante lo que él consideraba como persecución encarnizadade la fortuna, se separó de la mesa porespac:o de algunos minutos, ya para descansar, ya para ver si cambiaba la suerte, y seencaminó al aparador donde pidió un vaso de ajenjo, en tanto que Benito, que *Precisamente seencontraba en el mismo santua rio, pedía un vaso de refino de Cataluna. El mejicano y el francés sentían el uno para el otro una aversiónprofunda.Vandeilles, en su orgullo, cada día podia apechugar menos con N. 310 LA ILUSTRACION. 653 LUIS TASSO SERRA, EDITOR--BARCELONA. HISTORIA DE UN PLEBISCITO ,CONTADA POR. UNO DE LOS 7.500,000 Sí POR ERCKMANN-CHATRIAN EDICIÓN ADORNADA CON 2 GRABADOS.-4 REALES ENTODA ESPANA. La metralla los ha barrido. !Hiere, miserable! Arrancaron de su bodega h dos pobres ancianos. MUESTRA DE LOS GRABADOS En otro tiempo este alemán era republicano. 654 LA ILUSTRACION, N.' 310 la familiaridad del mestizo, el cual, á su vez, se divertía en tratar á aquel conac) si fuera su igual y le llevaba un odio insaciable á causa de la enorme cantidad de oro que habla recojido en la expedición. Para colmo de desdichas, ambos acababan de perder en el juego, y su carácter irascible se resentía de su mala fortuna. —1Holal dijo Benito á Vandeilles, ?qué tal te va poraquí? —11e perdido, respondió ásperamente el francés, ajado por el tuteo del mestizo. —:Cuánto? —No lo sé. —1Carambal tú estás rico. También he per dido yo, á In menos quinientos pesos. Vandeilles encogió con desdén los hombros. —Ya sé que para tí nada significan quinien tos pesos, repuso Benito, ofendido del ademán desdenoso del francés, el cual acababa de vol verle la espalda; pero yo no cuento con gamba cino que me proteja á mi ó á los míos para hacerme ganar cincuenta ó sesenta mil pesos poramor á mis buenos ojos. El acento con que Benito habla pronunciado estas palabras no le sentó bien á Vandeilles, exasperado ya por su altercado con Brazo de Acero y porla pérdida que acababa de experi mentar; así es que fijando con ademán altanero la mirada en el mestizo, le replicó con voz mordaz, —Tal vez le hubiera ido mejor con un gam bocino de sangre mezclada como V. —?V. cree? repuso Benito, que palideció al escuchar tal insulto, el mayor de cuantos podían dirigirle. —iPardiez! por las venas de Brazada Acero no circula sino sangre noble y pura; de consi guiente esnatural que prefiera a sus compatrio tas á los hijos de indias y de aventureros. .—élIde dice V. esto en son de insulto? exclamó Benito estrellando su vasocontrae] mostrador. —Hablo en general, respondió Vandeilles con displicencia. —Si busca V. bien, repuso Benito, quizás halle otro motivo que explique la benevolencia que Brazo de Acero le dispensa; pero no hay peor sordo que el que no quiere oír. —Esta esla segunda vez que me suelta V. semejantes palabras, dijo Vandeilles abalanzán doseal mestizo. LQuépretende V. significar con ellas? —Bastante lo sabe V., replicó Benito, enva lentonado por la actitud de los espectadores, casi todos ellos mejicanos y generalmente pre dispuestos contra el francés, que sehacia odiar porsu insolencia y su grosería. En aquel instante, un mejicano que se encon traba entre los curioseo de la fonda Graham cuando Vandeilles salió del cuarto de Brazo de Acero, se acercó á Benito y le dijo algunas pa labras en vozbaja. El mestizo se echó á reír y lanzó en espanol algunos sarcasmos que Vandeilles no pudo com prender, pero que provocaron la risa de lascir cunstantes. —1Qué hasdicho? preguntó el francés acer cándose á Benito. Repítelo á mis barbas sien atreves. —1-le dicho que 6o,000 pesos son unabonita cantidad, repuso el mejicano con tono tk mofa,, pero que era por demás incómodo tener que ir á buscar á su mujer en casa ajena cuando se necesitaba de ella. Esta alusión á la visita de Vandeilles á la fonda Grabara fué acojida con grandes riso tadas. —Por esto te quedas tú aquí y dejas como si tal cosa á tu Rosina en el cuarto de Brazo de Acero, replicó Vandeilles con acento-mordaz. —iRosinal exclamó Benito poniéndose cár deno de celos; imientes! —iAh, malditot gritó el francés abalanzán dose al mestizo machete en mano. Este, que á su vez había tirado del suyo, se puso en guardia. Los espectadores se apartaron prudentemente y formaron corroen torno dolos contendientes. —iAninao, Benito! exclamaron algunos meji canos; montón la honra de la patria! —Ea, Vandeilles, dijeran los americanos, da unalección á ese mal blanqueado. Los dos adversarios, que no necesitaban que les azuzasen para enardecer la cólera que les animaba, atacáronse con furia y se tiraron gol pes terribles conrapidez vertiginosa. Vandeilles, que esgrimía admirablemente el sable y la espada, llevaba mucha superioridad á Benito, sin embargo de que este pasaba por seruno de los más diestros tiradores de machete de California. Incapaz de luchar á pié firme contra su ad versario, Benito no se zafaba de los ataques de este sino por su agilidad y porlos brincos que daba para evitar los golpes que no podía parar consu machete: ora se ponía casi en cuclillas, acurrucado como el gato tigre que va á echarse sobre su presa; ora de un salto se precipitaba -sobre Vandeilles y le dirigía una granizada de tajes para inmediatamente y antes de que este • pudiese replicarle, echarse haciaatrás. Sin embargo de la prodigiosa destreza del mestizo, siempre la ventaja estaba del lado de' Vandeilles, que había conseguido ya abrir va rias veces las carnes de su contendiente. Benito, al ver que iba á sucumbir, reunió to dassus fuerzas y se abalanzó al francés, quien desvió el golpe por medio de un quite tan rá pido, que á aquel se le cayó el machete dalas manos. —Recoje tu machete, tunante, le grito el francés, quien á pesar de, su cólera no se atrevió á herir á su desarmado enemigo. - • Ebrio de ira, Benito emporio un revólver que unode suS compatriotas acababa de ponerle di simuladamente en las manos, y disparó por dos veces sobre Vandeilles, el cual, alcanzado en mitad del pecho, dejó caer su machete, ya Ie Vantado sobre la cabeza de I3enito, dió dos ó tres pasos tambaleándose, giró sobre sus taco nes y cayó en brazos de algunos curiosos que habían corrido en su auxilio. Los demás espectadores de la terrible escena que tan teajico desenlace había tenido, se preci pitaron haciael herido para ver si éste todavía respiraba, mientras Benito, aprovechándose del desorden y de la confusión se salía del apo sento. . Las.palabras de Vandeilles zumbaban todavía en los oídos del mestizo, quien, dominado por sus celos, apenas si pensaba en el asesinato que acababa de cometer. Empunando el revólver con el cual podía aun disparar cuatro tiros, dirlgiose á la fonda Gra bara, ebrio de furor, excitado 'Por los celos, la cólera y la sangre derramada. De esta suerte, Benito, con los ojos extravia dos y descompuesto el semblante, semejaba más á una fiera que no á un hombre. Ladesgracia quiso que al llegar á la puerta de la fonda Graharn, el mestizo se encontrase cara á cara con Rosina, que en aquel instante salía. Verla, arrojarse sobre ella, descerrajarle un tiro á quema ropa queda derribó cocí suelo, y luego darla de cuchilladas para rematarla cre yendo no haberla muerto toda, a, fué ejecutado en menos tiempo que el que hemos empleado para describirlo; de modo que cuando los mozos dolo fonda acudieron en auxilio de la desventu rada, esta habla recibido ya tics punaladas. Los circunstantes se abalanzaron á -Benito, pero este seenderezó como un tigre, amena zando á uno y á otro con el canon todavía humeante de su terrible revólver, mientras re uticedia hacia la puerta, que iba ya á alcanzar cuando Brazo de Acero pareció en la escalera. —iRosina! gritó Pablo precipitándose hacia la joven. —Está muerta, contestó una camarera que había acudido valerosamente en auxilio de la mejicana El mestizo era saliente, y el furor, en aquel instante, redoblaba su valor habitual. Sin em bargo, al cruzar su mirada con la mirada im placable de Brazo de Acero, re estremeció de piés á cabeza, y dominado por un terror supe rior á su voluntad se volvió para emprender la fuga; pero ya era tarde; los mozos dala fonda se habían aprovechado del momentode suspen sión que le causara la presencia del gambucino, para cerrar la puerta. —Háganse Vds. á un lado, dijo Brazo de Acero á los allá reunidos y con acento que heló la sangre en las venas de todos. Los advertidos se apresuraron á obedecer, y entonces Pablo y Benito se encontraron cara á cara á una distancia de ocho d diez pasos. Brazo de Acero, de pié en uno de los primeros peldanos de la escalera, dominaba la escena; Benito estaba arrimado de espaldas á la puerta de salida y blandía en la mano derecha su re vólver, y su machete en la siniestra. Una nube de sangre oscurecía la vista del mestizo, cual silo mirada de Pablo le fascinase. Silencio mortal reinaba al rededor de los dos enernigos; los circunstantes, con el corazón oprimido por indecible angustia, retenían el aliento. Benito, al ver que Brazo de Acero hacía un movimiento para bajar, se pasó rápidamente las manos porlos ojos como para apartar la nube que le oscurecía la mirada, y luego apuntó al gambucino é hizo fuego; pero toclavia resonaba en la escalera el raído de la detonación cuando su cuerpo rodaba por el suelo. De un solo brinco Brazo de Acero se había precipitado sobre su enemigo y clavádole en el pecho su punal, con tan certero golpe y tanta furia, que no sólo le había metido toda la hoja en el cuerpo, sino hundidole en las carnes parte de la empunadura. Este golpe ha quedado célebre en San Fran cisco, donde se le cita cada vez que se habla de un duelo á navaja. Benito cayó como heridopor el rayo; el punal le habla partido el corazón. Pablo dejó clavada en el pecho del mestizo el arma vengadora, corrió haciaRosina, que tenía apoyada la descolorida cabeza en lasrodillas de Berta, y cojiendo en brazos á la desventurada la trasportó á la sala máspróxima. A pesar de la curiosidad de los espectadores, nadie se atrevió á séguir al gambucino, excepto Paddy, que en aquel instante acababa de llegar. Resina, que respiraba aún, pero no podía hablar, al ver á Berta y á Pablo, que estaban llorando bsu lado, les miró sonriendo de un modo angelical, y haciendoun esfuerzo cojió la mano á Berta y la puso en la del gambucino; luego les mostró el rosario que Loic Kermain guy la había dado momentos antes de espirar y al mismo tiempo levantó los ojos al cielo como' si quisiese decir: —Voy á reunirme conLoic y conél rogaré á Dios por Vds. En aquel momento llegó un sacerdote á quien habían ido á buscab apresuradamente. Rosina, al ver al ministro de Dios, se incor poró con ayuda de Berta, y bebió un cordial que la prepararon para que conservase la fuerza necesaria para terminar su confesión. En el instante en que la infeliz iba á recibir los últimos sacramentos, Paddy entró trayendo en brazos al pequeno Pablo, el hijo de Resina, por quien había ido á la fonda en que posaba el mestizo. El pobre irlandés había corrido tan apresura damente, que apenavodia hablar por falta de aliento. Rosina le dió las gracias con suave sonrisa y le tendió su pequena mano, que aquel cubrió de lágrimas. N: 310 LA ILUSTRACION. 655 El nino, despavorido al ver la tristeza de to dos los alli reunidos y la sangre de que estaba manchado el vestido de su madre, se echó á llorar. Rosina quiso tomarlo en brazos, pero le faltaron las fuerzas. Entonces Borja, á quien llevaba gran carino el pequenuelo, le cogió y le calmó llenándole de besos y prodigándole pala bras de consuelo. El nino, á pesarde su estado de sobreexcitación, conoció á Pablo y le tendió los brazos sin abandonar los de la francesa, lo que turbó á Rosina, quien cual si quisima apar tar un mal pensamiento que le hubiese surgido de improviso de la mente, besó repetidas veces el crucifijo que estrechaba entre sus dedos; luego dirigió á Berta y á Pablo una mirada ya tranquila y pura, y sonriéndoles les mostró el nino con ojos inquietos y suplicantes. —Adopto este nino, dijo entonces Pablo co locando la mano sobre la cabecita de este, y juro velar porél como si fuese mipropio hijo. —Y si aconteciese alguna desgracia al senor de Vertieres, anadió la francesa abrazando al pequenuelo, hago el mismo juramento. Rosina experimentó un nuevo estremeci miento, pero esta.vez, como anteriormente, re cobró su serenidad fijando los ojos en el 'cru cifijo. Colocaron al nino al lado de su madre, para que esta pudiese besarle, y algunos minutos después la desventurada exhaló el postrer sus piro, con la cabeza apoyada en el seno de Berta, la mirada fija en Pablo, que estaba llorando, y teniendo abrazado á su hijo. Aunque casi todos los huéspedas de la fonda sabian ya la muerte de Vandeilles, nadie seatre vía á anunciarla á su mujer, por lo que Paddy, una vez hubo sucumbido Rosina, acercándose á Brazo de Acero y llevándole á un lado, le dijo en voz baja: —Vandeilles está muerto. —Muerto murmuró el gambucino. —Sí, Benito le ha matado. —?Cómo? ?Per qué? —Guillermo, que ha presenciado el duelo, podrá explicar á V.,más bien que no yo, lo que ha pasado. —?Dónde está Guillerrno? —En el pasillo. Pablo sedirigió al encuentro del individuo que le habla indicado el irlandés, que no era otro que UD americano de Boston, y por él supo contodos sus pormenores cuanto ocurriera en tre el mestizo y Vandeilles y el trájico fin de éste. —?Qué han hecho del cuerpo de Vandeilles? preguntó Brazo de Acero. —Lo han traído á su cuarto, respondió Gui llermo. Pablo dejó caer la cabeza entre las manos, y mientras en su cerebro buscaba el modo cómo anunciar tan funesta noticia á Berta, oyó á esta dar un gritoy precipitarse hacia la escalera. Uno de esos oficiosos que en todas partes abundan, acababa de comunicar á la francesa la muerte de Vandeilles. —Váyase V. con ella, padre mio, dijo Pablo al sacerdote, que todavía estaba orando al lado del cadáver de Rosina. Brazo de Acero hizo un esfuerzo para seguir al eclesiástico, pero agotadas sus fuerzas á causa de tan reiteradas sacudidas, desfalleció de improviso y se cayó de espaldas, quedando sin sentidos por espacio de treshoras, hasta el extremo de que todos le creyeron muerto. Sin embargo se rehizo, aunque no sin que se apoderase de él una tremenda calentura, que le tuvomás de un mes en un delirio taolurioso, que fueron menester nada menos que diez hom bres para evitar que se arrojara por la ven tana. Un sentimiento fácil de comprender impidió porespacio de algunos dias á Berta presen tarse en el cuarto de Pablo. La escena de la casa de Mego y las palabras de Benito colocaban á la joven en una situación excepcionalisima respecto del único amigo que le quedaba en el mundo. No era el temor á la murmuración pública lo que la detenía; independientemente del amor que sentía por Brazo de Acero, este la había dado tantas pruebas de devoción, que no fuese sinó por gratitud, hubiera arrostrado porél la maledicencia de todos y prescindido de cuantas consideraciones se hubiesen interpuesto. Lo único que detenia á Berta era una especie de respeto por la memoriade su indigno esposo. No obstante cuando Paddy fue á anunciarle que la vida de Pablo corría inminente peligro, y que en su delirio este no hacia sinó llamarla, la desventurada no pudo resistir más y corrió al cuartodel gambueino, de la cabecera de quien ya no se separó Dios se apiadó por finde Berta restituyendo la saludá Pablo; pero la convalescencia de este fué largaylaboriosa, puesla fiebre había ago tado por completo las pocas fuerzas queje que daron al regresar de la expedición, hasta el extremo de que no hubiera podido resistir la más leve recaída. Así pues los primeros días de su convalescencia llevaron la inquietud y el desconsuelo en el ánimo de su enfermera. Por espacio de tres semanas mortales,Berta no se movió ni una noche del lado del gamba do°,al que no quiso abandonar ni un instante pormás instancias y ruegos' que le dirijicron. Con las manos del enfermo entre las suyas, la francesa tenía fija en este su amorosa mirada, cual si hubiera querido disputárselo á la muerte y confortarlo conel fuego de su corazón. ?Cómo pudo resistir tales pruebas aquella endeble mujer, debilitada ya por tantas fatigas, luchas y pesadumbres? Cnicamente Dios lo sa bía, Dios, que da á las madres fuerza para pasar meses enteros á la cabecera de sus hijos. Sólo cuando los médicos hubieron declarado que Pablo estaba fuera de peligro, Berta consin titi.matomar un poco de reposo y en que Paddy la sustituyese al lado del gambucino, de quien el irlandés había permanecido amigo fiel. Como acontece en casossemejantes, la fran cesa cayó enferma á su vez cuando Pablo se encontró restablecido del todo; pero su enfer medad, originada de la fatiga, no fué de larga duración.' ?Necesitamos contar el fin de esta historia? Todos lo han adivinado. Berta y Pablo habían comprado su dicha á costa de tantos peligros, de tanto amor, de tal cúmulo de sufrimientos y de abnegación, que nadie hubiera tenido valor de echárselo en cara. Al terminar su luto, Berta casó con aquel á quien amaba, y una vez unidos en lazo indiso luble, los dos abandonaron aquella tierra para ellos de tan funestos recuerdos y setrasladaron á la Habana, donde viven en la actualidad con el hijo de Rosina, al que educan como á sus propios hijos. Estos llaman hermano á aquel, y el hombre másperspicaz no descubriría diferen cia alguna entre los cuidados prodigados á los hijos de Pablo y al tierno huérfano. Este, con el tiempo será rico, puesBerta ni Pablo han querido tocar á los 34,000 duros que quedaban todavía á Vandeilles en el instante de su muerte, sinó que á nombre del hijo de Rosina los colocaron á rédito, con lo que este, al llegar a su mayor edad, se encontrará dueno de setenta ú ochenta mil duros. Cuanto á los hijos de Pablo, tienen su for tuna personal por parte de su padre, que ven dió sus propiedades de California para invertir el producto en otras enclavadas en la capitalde Cuba. Paddy renunció á intentar una nueva expedi cion á los placeres, y vive en companía de Brazo de Acero, de cuyos hijos, á quienes quiere entranablemente; es el ídolo, y á los cuales relata á menudo las hazanas del célebre gambucino. Para no dejar de hablar de ningunoele los personajes de nuestra historia, anadiremos que Craddle labróunafortuna en California y que en lo presentevive cerca de Nueva York en una magnifica fábrica de su pertenencia. Cadados anos hace una visita á Berta y á Pablo, los úni cos seres, dice, de quienes se hayatomado el trabajo de conservar el recuerdo. Fm. Tranucciósr DE Luis Cuyo. LUIS TASSO, EDITOR, BARCELONA Mclioionee DON GUISOTE DE LA MANCHA, por Miguel de Cervan tea&lauden-Un tomo de 372optginas, 4. re. en Barce lona y 6 re. en elresto de &mama. NOVELAS EJEMPLARES, por Miguel de Cervantes Saa gedra-Un tonto quecontieneleseigmenteet Lo Ei Amante Irberal.- Rincoute g Corta dillo.-LasEepariaia ingleea.-Ellicenciado Melera.- ttIsl'e fgr al.‘-1=ToEn1 IsErfer k lia.-.E1 cuearnigoto engarioso.-Coloquio de los pe reos.-La tiailngtda.-4 rs. en Barceloua y Oen el resto de Espene.-Encoadernedo esteta, Sr.. en Bar celona y lbfuera. GERMANIA, VEINTE SIGLOS DE HISTORIA ALEMA NA, por J. Scherr.-Dos tomoscon 164 grabados, 10 realce en Barcelona020 es,Caere. CUENTOS DE PERRAULT Y DE MADAMA DE BEAII MONT, ilustrados p_or Cutara Doré-Un tomo, 12 reedes en toda Espete. AVENTURAS DEL BARON DE MUNCHHAUSEN. Edi. danSluatreda con 150 dibujos de Gestaoo Hona-Un toroo,1 2 realceen toda Erecta. OAD HIERRO á vuestra hila, docta 1111 medico consultado poruna madre acerca de su hija, que sufra de anemia y pali deces de color.— ? Pero qué hierro daré • hija ?pregunta la madre.— EL HIERRO BRAYAIS, respondió el doctor, pues es la preparacion que mas se aproxima ó la for ma en que el Hierro esta contenido en la sangre,ypor consiguientesus efectos son superiores d todos los demás preparados larruzMosos.en Patea 141F111.11~.— Ezioidkarma, 5-22 RECONSTITUYENTE 4:11..Aaal.aMT.A. DE 1PLICIT-713 meL MARTINEZ DALLAR. ENFERME-al:a al PECHO LUÍS TASSO, editor, E.&RCELON.. EL UYIVERSO ILUSTRADO REVISTA SEMANAL—SE PUBLICA LOS JUEVES OCHO PAGINAS FOLEO. MAGNIFICOS GRABADOS 3 céntimos 13 números el número en toda Espana. 1 so céntimos en toda Espana. SUSCRICIÓN: En Espana, 4 pesetas al ano. En el extranjero, 8 pesetas. Las susericiones sólo sesirven directamente. Los pedidea deben pagarse poranticipado. No se aten derán las cartasque no vengan acompanadas de un sello para un contestación. 656 LA ILUSTRACION, N. 310 HISTORIA DE LA SEMANA • BARCELONA Ha sido publicado por D. JoaquIn Sesee, licen ciado en Filosofía y Letras, un libro que titula prime ras nocion. de Geografía de Cataluna, para uso de lasescuelas de primera ensenanza y que contienen la situación astronómica de Cataluna, su orografia, hi drogrefia, divisiones civiles, eclesiásticas, judiciales, militares, marítimas, los animales, los producen vejetales, nainekal., industria y comercio, ferroca rriles, instrucción y beneficencia. En cada partido judicial hay una lista de las poblaciones notables y de los hilos distinguidos de cada pedido. Al final va colocado un resumen de geografia universal y un programa de laslecciones en que puedan emes dis tribuiree. Por el Ateneo Barcelones ha sido dirigido el si guiente telegrama al senor presidente del Consejo de ministros: «Ajeno el Ateneo Barcelonés porcompleto á toda significación politice, acude su Junta Direc tiva O los magnánimos sentimientos del gobierno de S. M. para impetrar clemencia á favor de los que resulten condenados á la última pena con motivo de lassoocsos del 19 del corriente.—El vicepresidente. Pedro Garcia Furia—El vicepresidente Fortuna. Tomás Salvany.. Un telegrama semejante fue enviado á la mayor domía mayor de Palacio para ser entregado á S. Al. la Reina Regente. La Junta de cármles de esta ciudad ha abierto un nuevo enumeran que terminará el dio 3 del corriente al objeto deque los propietarios que en el primero propusieron terrenos para edificar la nueva cárcel ratifiquen o bonifiquen sus ofrecimientos y para que todos los que puedan disponer de un te rreno dentro del término municipal de Barcelonay deseen enagenarlo, presenten sus proposiciones á la expresada Junta. Las terrenos deberán tener lasmis mas áreas y configuración de dos menzanai del En sanche de esta capital y ofrerer las mejores condicio nes de emplazamiento y economia. Las proposicines acompanadas de un plano en quo consten la situación y área del solar conunaexplicativa del precio unita riodeberán remitirse dentro del plazo fijado al senor Secretario de la Junta de cárceles, D. Pedro Armen gol y Cornet, calle de lasCortes, número 3t4, Sr ha colocado en el testero del Paraninfo de la UniversidadLiteraria, debajo del dosel, en el mismo sitio queocupaba el retrato del difunto Rey D. Al fonso XII, un retrato de cuerpo entero, al óleo, de S. hl. la Reina Regente D Mario Cristina, que ha adquirido con dicho objeto, recientemente, el director deesta Universidad, Excmo. Sr. D. Julián Curena. Este retrato es obra del pintor catalán y conocido artista D. Antonio Sietes& quien lo pintó en Madrid en 88, directamente del natural, junto conotros de la misma augusta senora, que son propiedad uno de ellos de la archiduquesa Isabel de Austria y otro figura en lasregias habitaciones. La Reina Regente se halla en pie, en el salón del Trono, en el Palacio de Madrid, y viste un rico traje de rasoazul con blondas blancas, lo que ha permitido 'al autor pintar varios fragmentos ene elegancia en el colorido, quetiene ya acreditado dicho maestro. • S. M. la ReinaRegente, haciendo asada la regia prerogativay dando al mismo tiempo evidente prueba de los humanos sentimientos de su corazón, ha con cedido el indulto á los sublevados del 19 del pasado setiembre quecayeron prisioneros y fueron juzgados. Quiera Dios que tan magnánimo acto sea prólogo de una era de ventura para la patria! AYUNTAMIENTO. — Se ha acordado que con cargoal capítulo de imprevistos se adquieran los ins trumentos y material precisos, así corno cuanto sea necesario para la instalación del Institutode vacuna ción contra la rabia, á semejanza del de Pasteur en París, siendonombrados los concejales H. Félix Soler y Catalá y D. Gabriel Banolas paraque cuiden de dicha instalación. Esta deberá hacerse con arreglo á las indicaciones y procedimiento expuesto por el Dr. Forren, quien voluntariamente se ha ofrecido para todo cuanto fuere men.ter al objeto de llevar á cabo el establecimiento del dicho Instituto, el cual se dotará dequince á veinte jaulas para conejos. dos para perros, un microscopio, una mesa para la au topsia de los animales que mueran rabiosas y apara tos de sujeción para hacer las vivisecciones. Sin discusión se ha aprobado un dictamen para queel actual alumbrado por gas del salónde Ciento sea sustituido por alumbrado eléctrico por medio de lámparas de incandescencia. MADRID. NOTICIAS GENERALES.—En la sesión cele brada por la RealAcademia de la Historia presidida por el senor Saavedra, el senorOliver y Hurtado dió cuenta de haberse recibido la colección de documentos antiguos que interesaná la historia de Aragón y con tienen varias cartas autógrafas de Felipe III y nom bramientos de procuradores de Cortes aragone.s celebradua en el siglo vele D. Vicente de la Fuente leyó un estudio sobre la cruz de Cerina., exami nando y juegando críticamente lasdiferentes aprecia ciones de que ha sido objeto esta veneranda insignia cristiana, yO la luz de los documentos auténticos é irrecusables tratade restablecer en su punto la ver dad histórica sobre tan celebre monumento. La Aca demia acordó insertar eete trabajo tusa Radio. El brigadier senor González Hontoria ha salido para el extranjero con objeto de estudiar y adquirir modelos de armas para la marinería y trepe; y niel consejo de gobierno de la marina, después de exami nar los distintos modelos quese le presentendudase de su elección, es muy probable que se anuncie un concurso entre los fabricantes de armas espanolesy ntranjeros. Por consejo de ministros han quedado convenidas las bases de la creación de una dirección de Seguri dad, dala reforma del ministerio fiscal,de le manera de funcionar los tribunales y de ejecutarse las senten cias, y del decreto peral que se abolirá el eatronato en Cuba. Según los partes telegráficos que se han recibido procedentos de la costa de Arrice, dicen que los co mandantes de los buques freneés y espanol anclados en aquellas aguas han llegado á una inteligencia res pectoá las diversas posesiones ocupadas, conviniendo de acuerdo con las instrucciones recibidas de sus Yce pectiyos gobiernos, en dejar todas las cuestiones á cargo de la comisión diplomática que debe reunirse en París y abstenerse de cualquier acto que pudiera producid enemistad entre loe dos gobiernos. Con motivo de las noticias algo alarmantes que circulan, las autoridadas francesas han empezado á ejercer muy activavigilancia cola frontera de Gerona y lasautoridadea superiores de Cataloga dicen que gracias á la cooperación de lasautoridadesfrancesas ha desaparecido todo temor de que se organicen par tidas en la frontera. El ministro de Hacienda se propone mejorar en lo posible la mala calidad del tabaco. Hace poco tiempo fueron rechazados centenarro de fardos en el recono cimiento mandado practicar tetadas lasfábricas por orden expresadal senor ministro.Además de procurar el mejor servicio del público, entiende que pueden obtenerse mayores resultados para el Estado, y con este fin está preparando algunos trabajos. • Al acto de la inauguración del cursoacadémico en la Universidadcentral acudió el ministro de Fomento y el de Estado, leyendo el senorD. Rafael Conde y Legue el discurso inaugural que ha versado sobre el concepto del derecho internacional, afirmando la ne cesidad urgente para los Estados de comprenden que la morales algo más de lo que se cree y de aquello en que sela tiene panel gobierno de los pueblos. Enla defensa que el general Ruiz Daca ha hecho del brigadier Villacampa, ha abogado para que el procesose reponga en estado de sumario por adolecer dedefectos de procedimientos. antinúan recibiéndose de todaspartes exposicio nes pidiendo clemencia para los que resulten sen tenciados por los sucesos del t 9 del próximo pasado setiembre. El senor ministro de Marina, atendiendo á lasu c.idades de los establecimientos navales y con espe cialidad los de beneficencia. ha acordado que en el buque Ferro!, cedido ya al «Asilo Naval de Barre lona, se hagan las reparaciones necesarias para poner los entrepucntes as buenas condiciones higienices, abriéndoles grandas portas para la mejorventilación. EXTRANJERO. FRANCIA.—E1 duque de Aumale ha hecho dona ción al Inatinno de Francia del palacio de Chantilly con todas sus dependencias. colecciones acústicas, biblioteca, cuadros, tapices, trofeos de armas, y de más, que rcpr.entan un valor total de 3u millones de francos. Los bosques, queson magníficos, ocupan por si solos una extensión de diez milhectareas. Las condiciones que ha impuesto al Instituto de Francia son I. siguientes: e .°Cianservar en buen estado los edificios, parques, jardines y colecciones: .° Com pletar las actuales colecciones con la adquisición de objetos artísticos de todo género, cuadros, dibujos y libros antiguos y modernos: 3.° Crear pensiones y asignacionee vitalicias á favor de artistas 6 literatos indigentes, y 4.° Fundar premios destinados á ani mar áaquellos que se dedican á las carreras litera rias, cientificas y artisticas. El donador sólo se reserva el usufrueto de la propiedad durante su vida. Se necesita para la admisión de este presente un dictamen favorable del Consejo de Estado y un decreto conforme del presidente de la República. Las Cámaras quedarán definitivamente convocadas para el día r4 de octubre y M. Crevy regresará á París el alié 'o del mismo mescon objeto de presidir el Consejo de ministros que se reunirá antes del co mienzo de la legislatura extraordinaria. El domingo último llegó á Paris un tesoro com puesto de una parte muy escasa de las riquezas de que se apoderaron los francesco el dio siguiente de su entrada en Hué. El resto ha sido restituido al emperador de Anám. El tesoro á que hacemos refe rencia, se compone de catorce cajas llenasde mone das do oro, y otras ciento noventa y dos con lingoton de plata, representando en junto nueve millones de pesetas. Estos valores han sido depositados en el Banco de Francia. Manana debe de llegar á Paris el presidente de la República. INGLATERRA.—Según telegrafían de Limerick, han llegado de Dublín nuevas órdenes en virtud de las cuales deben practicar. averiguaciones exactas sobre las ramificaciones de la Liga nacionel. Sc ha aumentado el número de agentes de la policía, aun que se cree que el poderejecutivo quiere tomar dis poekiones energicaa tocante á la tardeada. En un discurso pronunciado por Me Churcbill, estaba hecho resaltar la importancia del discurso de Timay ha probado que Miseria quiere defender la independencia y las libertades de los Estados de los Balkanes y ha declarado queesta politice se ha con quistado lassimpatías y hastael apoyo de Inglaterra. esperando de este modo llevar S. la balanza un peso decisivo sin el empleo de la fuerza. Según telegramas de Rangón, hay •muchos in gleses que están enfermos. Se ha enviado una co lumna de refuereo al teniente Miuhla. RUSIA.--Los nihilistas desplegan unaenergía que inutiliza con frecuencia las precauciones extraordi narias que contra elles toman las autoridades. FI go bierno trasporta áloe penados más peligrosos á la isla de Saghalien, que se hizo ceder por el Japón. Dos nihilistashan hallado medio da evadiese de esc lugar de deportación, del cual se había creido que no Mpodía salir jamás. BULC,ARIA.—En la reunión celebrada última mente en Sofía, apalearon á un ruso porque al parecer gritó iAbajo Bulgaria! Poco después de este incidente llegó el general Kaulbars,quien dirigió la palabra 1 la muchedumbre, manifestando que los deseos de Rusia consistían en aplazar las elecciones y parares libertad 1 los oficiales presos. Al olr estas palabras, los concurrentes se alborotaron diciendo; °Queremos que se verifiquen laselecciones dentro de ocho días y que se castigue á los oficialesdetenidos.° eSi esto sucede, cont.tó Kaulbars, la responsabi lidad recaerá sobre aquellos que os empujan por este "%riendo el gobierno ruso que á consecuencia de lo ocurrido en dicha reunión se hicieran manifesta ciones O ocurriesen reyertas entre los individuos de los pare dos ruso y búlgaro, tomó las oportunas precauciones con objeto de protejer el consulado de "'i'• Se ha aprobado en Consejo de ministros la con testación que ha de darse ála nota de Rusia, en la cual, refiriéndose á la entrevista celebrada con el ge neral Raulbars, se dice que el gobierno está entera mente dispuesto á seguir los consejos de Rusia, pero que nopuede hacerlo sino en cuanto se lo permitan la leyes del país. BARCELONA: La, deLuis Tamo Sena. calle del Arco del Teatro,miau x y ae. |
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