001_No. 1 (1 abr. 1846) |
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Tomo o . --` - $:LRCELOI^.1 1 de AUBIL de 1S46. Número 1.
• BOLETIN ENCICLOPÉDICO
DE
xOflLES ARI 1
ES^
Seccionlegislatiaa. de unas obras que habian proyectado y di-rigido
hasta entonces, que les hablan gran
LA instruccion para proniotier y ejecutar jeado un buen nombre entre sus compro—
las obras públicas mandada observar por real fesores , que les hacian dignos de seguir
orden de 10 de Octubre último, ha causado mereciendo la confianza particular y pública,
una verdadera alarma entre los Profesores proporcionando ventajas ciertas á la nacion,
de Arquitectura de España. Tiempo ha que sin gravar con sueldos fijos el harto elevado
velan con sentimiento restringidas sus fa— presupuesto del Estado. Veían por otra
cultades, escatimadas sus atribuciones y esto parte el afan de un respetable Cuerpo para
á pesar de las garantías que para las mis— derruir una profesion que privaba su en—
mas les ofrecían las reales pragmáticas que grandecimiento , que oponía un fuerte obs-ninguna
ley hecha en Córtes ha derogado. táculo á sus miras de invasion , que con-
Veian con sentimiento que se les excluía testando con obras á sus teorías , ponia de
Serv^él( -- --- tes
Bibüobècà de C manícacfá
?i Hemerateca General
DE NOBLES ARTES.
manifiesto la distancia que media entre 1
Escuela y el taller , entre los principio
leidos y las construcciones realizadas. Peri
Li pesar de esto , los Profesores de Arqui-tectura
, escudados en las prerogativas qui
sus títulos les confieren , confiados en qui
las Academias de Nobles Artes elevarían st
voz á los pies del trono en defensa de la
derechos que en aquellos documentos con-signáran
, esperaban un pronto remedio
sus males, aguardaban el momento de verse
en posesion de sus justas atribuciones , de
poder ejercer su noble arte sin restriccion
alguna en todos los puntos de la monarquía.
En esta esperanza vivian , cuando la ins-truccion
de 10 de Octubre , vino á disiparla
completamente. Redactadas sus bases sin
oir á las Academias de Nobles Artes del rei
-no y quizas por el mismo Oficial de caminos
empleado en el ministerio , debieron diri-girse
todas al engrandecimiento del nuevo
Cuerpo, sin atender á que con ellas se des-truia
por su base una numerosa clase que
cuenta siglos de existencia y que por los re-levantes
méritos que tiene contraidos era
digna en verdad de mejor suerte.
Si la instruccion para promover y ejecutar
las obras públicas debiese recibir la iuter-pretacion
que le dan los Arquitectos valen-cianos
en la exposicion que han elevado á
S. M. ; si el espíritu de aquel documento
fuese 'realmente el mismo que se deduce
del sentido literal y estricto de sus princi-pales
artículos, como así lo entendieron los
Académicos por la Arquitectura y los Arqui-tectos
de Barcelona (1), la instruccion del
10 de Octubre seria el golpe de gracia para
estos Profesores. Pero nosotros no podemos
creerlo ; imposible se nos hace suponer
que en un pais donde rige el gobierno re
(1) En el próximo número insertaremos la sentida y
respetuosa exposicion que en reclamacion de sus dere-chos
elevan á S. M. estos Profesores.
1 J
presentativo , donde no hay mas poder ab-soluto
que el de las leyes , se pueda dar á
estas una significacion retroactiva y destruir
con una simple real órden los compromisos
contraidos por la Corona á favor de una
clase respetable y numerosa. La real cédula
de 21 de Abril de 1828, mandada observar
estrictamente por reales órdenes de 26 de
Diciembre de 33 y 17 de Enero de 33 ,
es decir , posteriormente la última á la
creacion del nuevo Cuerpo de Ingenieros ,
concede á los Profesores de Arquitectura
aprobados por las Academias de Nobles
Artes de España y exclusivamente á ellos, la
facultad ilimitada de proyectar , dirigir ,
medir y tasar en lo civil é hidráulico todas
las obras de arquitectura DE CUALQUIERA
CLASE QUE SEAN; y como no podrá ne-garse
que la mayor parte de las que se de-signan
en aquella Instruccion son comple-tamente
del dominio de la Arquite ura civil
ó hidráulica , excluir de ellas á los arqui-tectos
y maestros de obras que obtuvieron
su título antes del 20 de Febrero en que la
citada Instruccion fué publicada , seria des-pojar
á estos profesores de sus peculiares
derechos , seria romper un pacto hecho por
la Corona con los mismos , seria dar en fin
una fuerza retroactiva á la nueva real órden,
Iue siendo un verdadero escándalo en un
)ais regido constitucionalmente , sumergiria
,n la indigencia á centenares de familias.
lleditenlo bien los dignos Ingenieros que
vienen á su cargo la direccion general del
'amo : en su ventajosa posicion respecto
tl Gobierno, poco difícil les será obtener
-cales órdenes que vayan ensanchando el
leterminado círculo de sus atribuciones ,
[ue vayan invadiendo los terrenos pertene-ientes
á otros profesores que, por no hallar-e
unidos en Cuerpo , no por esto son menos
ue ellos respetables ; pero no pierdan de
ista, que no permitiendo la escasez del Era-
BOLETIN
rio que de mucho tiempo puedan utilizar
en las provincias los conocimientos de l
ingenieros civiles desparramados por ellas
nadie mejor que los arquitectos y maestros
de obras podría demostrar con fundamento
lo prematuro de una institucion que, crea
años mas tarde en nuestro suelo
hubiera hecho un grande beneficio al pais
sin tener que cohonestar su utilidad por me
dio de excursiones en un terreno quepo
su bien no debiera haber pisado.
A continuacion insertamos la enérgica
respetuosa exposicion que han dirigido
S. M. los dignos Arquitectos de Valencia
y copiamos por completo la Instruccio
que ha dado márgen á este documento
Cualquiera que sea el resultado de las que
jas que sin duda elevarán á los pies d
trono todos los Arquitectos de la Monarquía
creemos será útil á nuestros comprofesore
el tener siempre á la mano aquella disposi-cion
gubernativa , siquiera no sirva mas qui
para cerciorarse del modo como será cum-plida
por los mismos á quienes exclusiva-mente
favorece, aunque no tenga mas objet
que el de justificar las consecuencias qu
deduciremos del análisis que nos propone
mos hacer de ella en uno de los números d
este periódico.
EXPOSICION
iCICLOPIiDICO 3
expedir la Real órden que con fecha 10
ele Octubre del año último contiene la
«Instruccion para promover y ejecutar
las obras públicas» bajo la direccion del
Cuerpo ele Ingenieros . civiles, creen lle-gado
el caso de solicitar de la maternal
indulgencia de V. M. se digne amparar
á los que humildemente tienen el honor
de suscribir, en la posesion de sus anti-guos
derechos , que juzgan invadidos nue-vamente
en alguno de los artículos ele la
citada Instruccion. Lejos están los expo-nentes
de juzgar los actos de los ilustra-dos
Consejeros de V. M. , ni mucho me-nos
se atreven á pensar que en aquella
Instruccion se trate de atacar á la clase de
Arquitectos, por tantos títulos respetable.
Pero hace ya mucho tiempo que se
nota en la científica Corporacion de In-genieros
civiles una tendencia poco di-simulada
en verdad á privar á los Ar-quitectos
de las importantes atribuciones
y facultades de que han disfrutado hasta
ahora en virtud de repetidas reales dis-posiciones
; y no fuera difícil suponer que
atendiendo aquel Cuerpo facultativo á
sus particulares intereses y á su progre-sivo
engrandecimiento, se haya prevalido
de su influencia y de su inmediato con-tacto
con el gobierno de V. M. para apro-vecharse
de cuantas ocasiones se le ofrez-can
oportunamente, á fin de procurar
nuevas y mayores ventajas á su institu-to.
Los exponentes respetan , • conto es
debido , este celo que distingue al referido
Cuerpo; pero encuentran al mismo tiempo
en estos esfuerzos simultáneos y multi
-plicados desa Corporacion fundados mo-tivos
de alarma , para creer que la Ins-truccion
de 10 de Octubre al paso que
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que eles-au á S. Pi. los Académicos
de mérito por la Arquitectura, y
los Arquitectos residentes en Va-leuciaa:
, á consecuencia de la, Renal
órdeii de 10 de Octubre último que
contiene la instruccions para pro-mnos-
er y ejecutar las obras públi-cas.
SEÑORA:
Los Académicos de mérito por la Ar-quitectura,
y los Arquitectos residentes en
esta ciudad de 'Valencia, con el mas res-petuoso
acatamiento á L. R. P. che Y. M.
exponen: Que habiéndose dignado Y. M.
4 DE NOBLES ARTES.
sea una nueva prueba de su influencia, creado en las Academias las cátedras ele
sirva tambien para hacer despreciar los Enseñanza que los adelantos de la época
derechos justamente adquiridos de los Ar- reclamasen imperiosamente. De esto modo
quitectos. .quedaran los .Arquitectos en la posesion
No tratarán , Señora , los exponentes antigua de sus derechos , y no tuviera
de poner en duda los conocimientos cien- el Estado que sufrir el considerable pre-tíficos
del Cuerpo de Ingenieros civiles , supuesto de tres millones á que asciende
ni tampoco se esforzarán en compararlos próximamente la dotacion de los Ingenie-con
los que hasta el dia han tenido la ros ; porque lejos los primeros de ser gra-gloria
de dirigir, "como Arquitectos, las vasos al Erario, atienden con abundantes
obras que por espacio de una dilatada contribuciones al sostenimiento de las car-serie
de siglos se han construido en to- gas públicas ; al paso que los segundos,
dos los ángulos de la extensa Monarquía aumentando su número , á medida que se
de Y. M. Pero si creado aquel Cuerpo dé mas latitud á sus atribuciones, no solo
para representar la riqueza del país en han de ser mas onerosos, sino que co-las
construcciones de caminos, canales y brando el sobresueldo durante las obras,
puertos, que es su peculiar instituto, se duplican hasta el infinito el presupuesto
permite con frecuencia aspirar al goce de su dotacion. Esta sencilla observa-de
las atribuciones concedidas solemne- cien , demasiado reparable en los actua
-mente á los Arquitectos; permitido debe ser les apures de la Hacienda , no se ha te-á
estos tambien procurar salvarlas, ya nido acaso presente al redactar la Ins-que
las leyes y respetables estatutos las truccion de 10 de Octubre , por la que
garantizan del modo mas explícito y sib se cometen nuevas facultades á los Inge-nificativo.
Esta pugna de encontrados in- fieros que , ó deben aumentar el núime-tereses
, establecida entre un Cuerpo de ro ele sus individuos , 6 si no se resuel-nueva
creacion, que necesariamente debe ven á ello, deberán multiplicar los fa-aspirar
á su estabilidad y crecimiento, cultativos que se ocupan en las obras de
y la clase de Arquitectos mas numerosa las carreteras y demas de su institucion
y mas antigua, pero que no formando con la denominacion humilde de Apare-otro
cuerpo regimentado y organizado fiadores, Celadores y otras; pero que ab•
como aquel, no presenta igual carácter sorben en realidad cantidades inmensas.
en su marcha , ha de causar sin duda La alta penetracion de Y. M. comprende
graves daños á uno y otra , siempre que desde luego , que si el Cuerpo de Inge-cualquiera
de los dos obtenga aislada- micros civiles acaba por inmiscuirse corn
-mente sus gracias particulares , sin tener pletamenten las atribuciones de los Ar-en
cuenta los derechos adquiridos. Acaso quitectos , cuya subsistencia nada cuesta
se hubiera podido precaver esta pugna , al país, llegará á ser con el tiempo casi
y evitar tendencias atrevidas , si ceñido irrealizable el presupuesto de su dotacion
el Cuerpo de Ingenieros civiles al círcu- en todos los ramos que dependan de su
lo de su peculiar instituto , se hubiesen inspeccion inmediata. Tal puede ya ve-
rificarse, llevándose á efecto
lnstruccion , cuya observancia
de ser poco económica , afecta vivame
los privilegios de los Arquitectos en ge
p eral , y muy especialmente á los de est
provincia (le Valencia. No pueden los ex
ponentes permitirse desde luego la liber
tad de creer que envuelva alguna mal
fé la circunstancia muy notable de qu
hallándose la referida Instruccion san
cionada por V. 31. en 10 (le Octubre
del año último , no se haya publicado
sin embargo, hasta mediados de Febre
ro del presente año; pero no dejarán de
lamentarse de que,por su art. 1. 0 se le
tambien de entender en las obras
públicas (le riego y de desagüe , que hasta
ahora habian dirigido con tanta acepta-cion
y economía de los pueblos de esta
ribera del Júcar , donde se verifican repe-tidas
construcciones de esta clase. ¿ Será
por fa] ta de suficiencia? Tal absurdo no
puede suponerse , subsistiendo en algunos
puntos de aquel caudaloso rio obras só-li(
las y bien acabadas á juicio de impar-ciales
é inteligentes facultativos, y cuyas
construcciones han estado á cargo de al-gunos
de los que tienen la honra de sus-cribir.
¿Será por una razon de econom.`a?
Tampoco podrá asegurarse, porque los
Arquitectos satisfechos quedan con un
razonable estipendio, que sufrague á su
humilde y decente manutencion , aten-diendo
á varias obras al mismo tiempo ;
á la par que los Ingenieros civiles, go-zando
del sobresueldo por cada una de
las obras que dirigen, son mas gravosos
á los pueblos , que les sostienen como
empleados públicos con sus c_ntribucio-nos,
y como facultativos con los honora-
5
cobran en sus trabajos.artísti-mismo
artículo se consideran
n- como obras públicas cualesquiera otras
- construcciones que se ejecuten para sa-a
tisfacer objetos de necesidad 6 convenien-
- cia general; y bajo este nombre genéri-
- co se hallan comprendidas, á favor de
a los Ingenieros, todas las atribuciones de
e que hasta el dia liabian estado los Ar-
- quitectos en posesion. Cierto es que no
se ataca en su sentido literal á la clase
do Arquitectos ; pero su espíritu se com-
• prende con facilidad. ¡ Cuántas construc-ciones
pueden ser consideradas como ob-s
jetos de necesidad 6 conveniencia gene-ral
! Fuentes , paseos , alineamiento de
calles, construcciones de plazas, y otras
obras innumerables se hallan comprendi-das
bajo esa frase , tan sencilla al pa-recer.
¿ Para qué entonces los Arquitec-tos?
¿ cuál ha de ser en ese caso el
objeto de las Academias , teniendo los
Ingenieros una Escuela especial ? ¿ De
qué sirven por consiguiente los derechos
adquiridos ? ¿ (le qué los estudios de mu-chos
años? Todo se halla destruido en
ese art. 1. 0 , y todo cede ante la fortu-na,
si así se quiere, de un Cuerpo que
cuenta pocos años de creacion, y a quien
se dispensa una proteccion justa , pero
demasiado lata , porque ha extralimitado
su instituto. Quedan . , pues , en virtud
de ese artículo reducidas al abandono
mas de tres mil familias, que tienen de-recho
á la maternal proteccion de Y. M.,
que conservan consignados sus recuerdos
en los gigantescos monumentos que de-coran
la vasta superficie del territorio es-pañol,
y que , sin ser gravosas al Es-tado
, han sostenido sus derechos con el
BOLETIN ENC[CLOPEDTCO
, ademas cos. En e
la citada rios que
6 DE NOBL]
honor facultativo que las Artes exigen ,
contribuyendo por su parte á cubrir las
atenciones de los gobiernos. Concluido
han miserablemente su carrera larga y
estudiosa los antiguos Arquitectos , por-que
no habrá una sola construccion ele
alguna importancia que no se considere
cono objeto de necesidad y de conve-niencia
general , sujetando el noble Arte
de la edificacion a la direccion exclusiva
y sola de los Ingenieros civiles , redu-ciendo
á los jóvenes artistas á servirles
de Aparejadores y Celadores, y com
-prendiendo los rasgos brilantes de la ima-ginacion
y de la libertad de las concep-ciones
del genio al reducido círculo y de-nominacion
de caminos, canales y puer-tos.
¿ Cuál es en adelante la suerte de los
Arquitectos ? Deben existir , ó ha de per-derse
tan noble facultad en las Academias?
Si es lo primero , auméntese el número de
los Ingenieros civiles con los facultativos
que deseen todavía dar extension á sus crea-ciones
, y será menos desgraciada su suerte
artística , teniendo asegurada su subsisten-cia
y la de sus familias , gozando un sueldo
que no han disfrutado jamás ; y si es lo se-gundo,
bórrense los recuerdos de esas Cor
-poraciones que tanta gloria han dado á la
Monarquía española, haciendo desaparecer
de los monumentos que inmortalizaron el
reinado del augusto Abuelo de V. M. el
Sr. D. Ciarlos III , la memoria de los Ar-quitectos
que los trazaron y construyeron.
No , no llegará este caso , Señora; por-que
V. M., que tantas pruebas ha dado de
su respeto y cariño á las Artes , no permi-tirá,
tampoco que perezcan de este modo los
que las han cultivado con una constancia
sS ARTES.
infinita y con tanto lustre de esta nacion
grande muchos siglos antes de la creacion
del Cuerpo de Ingenieros; porque los artistas
solo han necesitado apoyo para prosperar sin
necesidad de gravar al Estado.
Los exponentes , que ya en 6 de abril
del año anterior merecieron de la maternal
solicitud de V. 1I. una Real disposicion que
confirmaba en su fuerza y vigor las leyes y
reglamentos que fijan y establecen los de-rechos
que corresponden á los que bajo
cualquier título entienden en el noble arte
de la edificacion , confan ahora que V. M.
no dejará de acoger benignamente la súpli-ca
de estos artistas , cuyas facultades, leyes
y reglamentos acaban de ser postergados
por el art. 1.° de la citada Instruccion de
10 de Octubre.
Por tanto á L. R. P. de V. M.
suplican : se digne conservar á los Arqui
-tectos en la posesion de sus derechos , ya
que no son onerosos al gais , confirmando
cuanto se expresa en la referida Real
órden de 6 de Abril , y mmaodhf cando el
artículo 1. 0 de la Instruccion de 90
ele Octubre y cualquiera otro de la misma
que pueda perjudicar a la clase numerosa
(le los Arquitectos , sin permitir al Cuerpo
(le Ingenieros civiles salvar el círculo (le
su primitivo y peculiar instituto. Gracia
que esperan los exponentes de la innata
benignidad de V. M. , cuya importante
vida conserve el cielo muchos apios para
el bien de la illonarluía. Valencia 10 de
Marzo de 1846.—Señora.—Á L. P.
P. ele V. M.
Siguen las firmas.
BOLBTIN ETCICLOPLDICO
rÉ
INSTRUCION PARA PROMOVER Y EJECU-TR
LAS OBRAS PÚBLICAS.
CAPITULO PRIMERO.
De las obras públicas en general y de los agentes
.,especiales de este rang o de la administracion.
Art. 1.° Para los efectos de esta instruccion se
consideran como obras públicas los caminos ele to-
(las clases, los canales de navegacion, de riego
y de desagüe, los puertos de mar, los faros y el
desecamiento de lagunas y terrenos pantanosos en
que se interesen uno ó mas pueblos, la navegacion
de los ríos, y cualesquiera otras construcciones
que se ejecuten para satisfacer objetos de necesi-dad
ó conveniencia general.
Art. .).° Bajo el nombre genérico de obras pú-blicas
se comprenden las del Estado, las provincia-les
y las municipales; y la denominacion de cada
una de ellas se determina por la procedencia mis-ma
de los fondos con que han de realizarse.
Las excepciones de esta clasiticacion se fijarán
por el gobierno en los casos especiales que ocur-rieren,
y entonces podrán tener lugar las obras
mixtas; esto es, las que reclamadas por el ínteres
general, ó por circunstancias particulares (le uti-lidad
pública, han de costearse simultáneamente
por el Estado y las provincias ó los pueblos.
Art. 3.° Las obras del Estado, con un carácter
general y de utilidad comun, se costean con fon-dos
del tesoro público, y se ejecutan bajo la inme-diata
inspeccion y vigilancia del gobierno por me-dio
de la direccion general y del cuerpo de inge-nieros
del ramo.
Art. l.. Las provinciales, ó interesan á la ge-neralidad
ele una provincia, ó á determinadas co-marcas
y municipalidades.
En el primer caso se costean las obras con los
arbitrios ó recursos generales de la provincia; en
el segundo con los (le los pueblos á quienes nias
directamente interesan.
Estarán unas y otras al inmediato cuidado de las
respectivas autoridades administrativas, y se eje-cutarán
bajo la direccion de los ingenieros destina-dos
á los distritos y á las provincias.
Art. 5.° Así las obras nacionales, como las
provinciales y municipales, pueden realizarse por
empresa, por contrata ó por administracion. En
las obras por empresa, la administracion contrata
con particulares la ejecucion de las obras, cedién-doles
en pago los productos y rendimientos de las
mismas; y cuando estos no sean suficientes, esti-pulando
concesiones en compensacion de la indus-tria
de los empresarios ó del capital que adelanten,
de lo cual resultará á su favor en los mas de los
casos un privilegio por tiempo determinado.
En las obras por contrata, la administracion sa-tisface
en plazos fijos las cantidades estipuladas por
las obras que los contratistas se obligan á ejecutar
en un tiempo dacio y bajo condiciones determinadas.
En las obras por administracion, el gobierno, las
provincias ó los pueblos son los ejecutores enear-galos
(lirectamente de todas las operaciones, asi 1'a-cultativas
como económicas, en la forma que deter-minen
las leyes y los reglamentos é instrucciones
del rango.
Art. 6.° Deberán preferirse las contratas siempre
que haya fondos suficientes para satisfacer á los con-tratistas
el importe de las obras que vayan ejecutan-do
á plazos fijos y (le un modo positivo, bien proce-clan
los recursos de arbitrios impuestos al intento, ó
ó de cualesquiera otros medios conocidos.
Art. 7.° Las empresas promovidas por particu-lares,
en tanto serán aceptables, en cuanto la im-portancia
y vasta extension de las obras proyectadas
exijan considerables sumas que la administracion
no se halle en estado de aprontar, pero que puede
sup!ir ventajosamente por medio de las concesiones.
Art. 8.° La ejecucion de una obra por empresa
puede proponerse por empresarios ó compañías
particulares, y tambien por las provincias y los
pueblos interesados.
En el primer caso deben los empresarios acom-pañar
á su propuesta:
1.° Los planos generales y particulares necesa-rios
á la cabal inteligencia del proyecto.
2.° El presupuesto circunstanciado de su coste.
3. 0 La memoria facultativa del mismo proyec-to
con la descripcion detallada de las obras, y la
explicacion del sistema y métodos de construccion
que lían de emplearse, especialmente para ven-cer
las dificultades que en su ejecucion se ofrez-can,
y el señalamiento de las épocas ó tiempo en
que han ele darse concluidas en parte ó en todo.
;.° Y por último, la apreciacion de las venta-jas
y utilidades que deben resultar de la ejecucion
de la empresa propuesta.
En el segundo caso, ó cuando la adnministra-cion
juzgue conveniente tomar la iniciativa, el go-bierno
proveerá lo necesario para formalizar los
trabajos expresados si se refiriesen á obras nacio-nales;
respecto de las obras provinciales y (lemas
que estén á cargo de las autoridades locales, pro-cederán
estas en el modo y forma que se establece
en los respectivos articulos de esta instruccion.
Art. 9. Cuando por ser las empresas de mu-cha
consideracion exijan crecidos gastos para la
presentacion previa de los datos mencionados en el
artículo precedente, y hubiere algunos otros poi-donde
conste la posibilidad de llevarla á efecto,
8 DE NOBLES ARTES.
y sean conocidas sus ventajas, ó bien prometan
fundadas esperanzas de utilidad, cuyos proyectos, presupuestos y pliego ele condicio-se
autorizará por
el: gobierno á los particulares que lo soliciten y ofrez-nes
no hubieren sido prévia y competentemente
aprobados,
can la suficiente garantía de su cumplimiento para ni tampoco las reducciones, aumento
ó variaciones que se hubieren hecho en dichas
que formen el proyecto correspondiente con los do-cumentos
citados en el art. s.°
con-tratas
sin igual formalidad, aun en concepto (le
Art. 10. El gobierno se reservará en estos ca-mejora
á las primeras condiciones.
sos el derecho de aumentar ó disminuir las conce- deA larts. o4b5r.a s Lcoosnrtercaotandoacsi mseie vnetorsifyirceacreápncion finales
siones, cuando formalizados los proyectos y com-parados
su costo y utilidades resulten estás insufi-con
asis-,
tencia del contratista ó empresario y del ingeniero
cientes ó excesivas, á fin ele evitar por este medio encargado de las obras , siempre que fuere posible,
que se debilite el estímulo del interes individual, ó y por otro que no hubiese intervenido
se ocasionen perjuicios á los pueblos en particular,
en ellas,
nombrado al efecto por la direccion general.
ó al Estado en general. Art. 16. En las obras que se ejecuten por admi-
Art. II. Alientras no se resuelva definitivamente
nistracion se observarán las mismas formalidades
sobre la clase de propuestas de que trata el artículo (le reconocimientos recepcion final
anterior tampoco se admitirán
y por el gefe
, otras nuevas sobre inmediato del ingeniero que las hubiese tenido á su
los mismos proyectos : pero si al tiempo ele exami- cargo, ó por un inspector que podrá comisionarse
nar las primeras se presentasen algunas que por sus por la direccion , cuando la importancia ó dificul-tades
del caso lo exijan.
conocidas ventajas debiesen ser preferidas, se hará
la adjudicacion mediante el abono á los primeros
Art. 17. Las obras por administracion se ejecu-proponentes
del gasto que les hubiese originado la
formacion del
tarán en virtud (le autorizacion concedida al efecto,
bien al aprobar los respectivos
proyecto con todos los datos exigidos.
Art. 12. La redaccion de todos los documentos
proyectos y presu-puestos,
ó bien con algun motivo especial como el
que constituyen un proyecto de esta clase deberá de una necesidad urgente.
arreglarse á los modelos que prescriban las ins- En algunos casos,
trucciones ó prácticas observadas
y especialmente cuando se
trate de ejecutar obras hidráulicas,
por la direccion
general y cuerpo (le ingenieros de caninos.
que por su na-turaleza
exigen mayor esmero, exactitud 3r ^v'iiag^ilan
Az't. 43. La concesion de las empresas de toda
çie, podr á preferirse este mmééttodo á los
anlerir
lor-
-
clase de obras públicas se otorgará por el gobierno
modo
en el modo y forma que para cada caso se estime
mente exppressaaddoos.
Art. 18' Si las obras se ejecutasen por admi-conveniente.
nistracion podrán tener lugar los ajustes parciales ó
destajos, así
Las subastas de obras de cargo del gobierno se para el acopio ele materiales y sumi-nistro
ele otros efectos,
celebrarán en 111actrid por la direccion general, y como para la ejecucion de
en las provincias por los gefes políticos, con asis - algun trozo de obra.
tencia del ingeniero gefe del distrito ó del qIue hi-
Para que estos ajustes sean válidos no podrá ex-riere
'sus veces. Las garantías que en cada caso ceder su importe del que les corresponda en el
dceobnevreánng eas teoxsi gsoirs táe nloesr lliacitadores, la forma en qque
presupuesto aprobado.
puja ó presentar las pro- Art. 4 9. En las obras que se ejecuten
posiciones, y los términos en que se dará fin al re-por
admi-nistracion
no podrán variarse los proyectos sin la
bate, deberán anunciarse con la conveniente anti-autorizacion
correspondiente; pero las alteraciones
ó modificaciones
cipacion en los periódicos oficiales, indicando el que conduzcan á su mayor econo-lugar
donde estarán de manifiesto las condiciones,
guíaó ro„
con
de ejecucion podrán á
efecto con el acuerdo de la direccion
nevarse
presupuestos, planos y domas documentos referentes
á la obra, á fin de que puedan consultarlos todos
general.
Art. "0 ' En las contratas, ajustes y destajos de
los que deseen interesarse en la subasta. A la
obras públicas no podrán tener participarien los
adjudicacion ele tales obras deberá necesariamente empleados de este ramo, so pena ele quedar desti-preceder
la aprobacion superior. tuidos che sus destinos. Tampoco podrán dar ocupa-cion
á los
Respecto de las obras provincialesy municipales,
cuidarán
carros y acémilas de su propiedad en las
obras que se ejecuten
los gefes polilicos de que se observen las
mismas formalidades con arrebg lo á lo qque se deler-por
administracion.
Art. 24. Sea que las obras públicas se ejecuten
rmeninceia p daera l aass esguubraasrt alas, mayor publicidad y concur- pectivamente
por empresa ó por contrata, á los ingenieros res-que
no podrán tener efecto direcciou encargados de ellas corresponde
alguno sin que recaiga sobre ellas la real aprobacion,
su
inmediata y la vigilancia sobre el cum-salAti-
rats. l1as4 .excepciones determinadas mas adelante, para
plimiento ele las condiciones ele que son responsables
con sus respectivos superiores.
No serán válidas las contratas de obras
(Concluye en el próximo nthncro:
DE NOBL
Seccioni biográfica.
PUNT URA. — D. PABLO RIGALT Y FARGAS.
El imbécil de ayer es hoy un Genio,
Su talento vulgar hoy es sublime,
Y los mismos que ayer le denigraban
Homenaje le rinden y tributo.
La escasa proteccion que se dispensa por
lo comun á nuestros artistas; la obscuridad á
que se ven condenados casi todos por falta de
un Mecenas que les estimule y anime; los sin-sabores
que acompañan siempre á los elogios
que de tarde en tarde se tributan al Genio;
las trabas en fin que la modestia impone á los
grandes profesores para publicar durante su
vida los hechos que debieran inmortalizarlos,
tales son en suma las principales razones que
nos movieron á continuar la sección biográfica
en nuestro periódico. Triste consuelo será por
cierto considerar que solo pueden esperar jus-ticia
los artistas cuando hayan bajado al se-pulcro
, cuando extinguida la llama divina
que alentaba su alma celeste, no les sea ya
dado gozar del triunfo de su talento, presen-ciar
la apoteosis de su gloria. Pero nó; la
vida del Genio es imperecedera; para el Genio
la vida del hombre es el primer soplo del fuego
que-le alimenta, es la primera centella del
volean que le devora, es el primer instante
de su existencia eterna, de la sucesion inde-finida
de los siglos. Despreciado por sus con-temporáneos,
perseguido por sus mismos com
-pañeros, hecho blanco de la maledicencia y
de la envidia, cierra á la vida material sus
ojos, y apenas cúbrele el sudario, cuando mil
cánticos de alabanza resuenan por do quiera.
Ya no es el hombre parcialmente ensalzado,
el artista desmedidamente protegido, el pro-fesor
extraordinariamente remunerado; nó, ya
no lo es. La parca cortó el hilo de su vida
pasajera y á su tremendo golpe rompióse la
trama urdida por la envidia, rasgóse el velo
que encubria á la impostura. El que ayer
era un artista imbécil, hoy se le aclama por
do quiera hombre de genio, y aquellos mis-mos
que ayer le denigraban. que ayer em-
ES ARTES. 9
ponzoñaban su existencia, hoy le rinden tri-buto
y homenaje y culto.
Tales son las ideas que se agolparon á
nuestra mente al coger la pluma para llenar
un deber sagrado, para dedicar algunas lí-neas
á la grata memoria de uno de nuestros
preceptores. Agradecidos por naturaleza y por
principios á todos los que nos han servido de
norte en nuestra juventud, que nos han ilu-minado
durante nuestros estudios, al pagar-les
este triste, pero justo tributo, quisiéramos
trasladar al papel toda la efusion de nuestra
alma, toda la ternura que nos conmueve, todo
el fervor que nos agita. Pero ya que no nos
sea dada tanta ventura, ya que nuestra es-casez
no lo consienta, súplanlo la voluntad y
el buen deseo , y sirvan nuestros apuntes á
lo menos para que otra pluma mas dichosa
tribute al Genio su alabanza.
D. PABLO RIGALT Y FARGAS nació en Barce-lona
á los 49 de Junio de 4778; . hijo de
modestos y honrados padres , desde sus pri-meros
años dió á conocer su bella disposi
-cion para las obras del Genio y en especial
para el ornato y la pintura ; así es que des-pues
de haber adquirido con facilidad suma
los primeros rudimentos de este arte, despues
ele haber dado á conocer su elevado talento
en el género de adorno, en 1800 fué á Ala-drid
á seguir sus estudios, logrando en poco
tiempo aventajar á sus condiscípulos y me
reciendo por su aplicacion asidua la estima-ciou
de sus maestros. La rapidez de sus con-cepciones,
la originalidad de sus caprichos
ornamentarios y la pureza y verdad de sus
paisajes , le granjearon bien pronto un buen
nombre entre sus comprofesores y le valieron
los aplausos de los aficionados que en tropel
acudian á su taller para gozarse en la vista de
sus trabajos. Su fama se extendió desde luego
por toda la península y así es que vuelto á
su pais natal coronado de laureles, no tardó
mucho en recibir una prueba del aprecio con
que se miraban sus prodigiosos adelantos,
pues se le ofreció la ocasion mas oportuna
para darse á conocer entre sus paisanos. Este
rasgo de justicia tan raro en España, debió
10 BOLETIN E
de entusiasmar su alma fogosa, debió de enar-decer
su ardiente espíritu y dejando correr
con libertad su fantasía , elevarle hasta la
cumbre de la gloria. Nombrado pintor de
esta real Audiencia, fueron tales las mues-tras
que dio de su inventiva, fueron tan no-torios
los portentos de su pincel , que acla-mado
como un fenómeno en su género, no
pudo menos que mover á la Junta de Comer-cio
á tenderle su mano protectora. Nombróle
en su consecuencia Director supernumerario
de su Escuela gratuita de Nobles Artes , y
desde 4 84 4 en que mereció esta gracia, hasta
la época de su muerte, desempeñó con tal
celo é inteligencia su destino, que hubo de
merecer infinitas muestras de aprobacion de
aquel ilustre Cuerpo y multiplicadas señales
de amor y deferencia de sus discípulos.
Si tratásemos de seguir paso á paso las nu-merosas
obras que fueron acreciendo la re-putacion
artística del Sr. Rigalt; si nos em-peñásemos
en describir filosóficamente todas
las producciones que le valieron tan justa
ta.ma, seria preciso exceder de mucho los lí-inites
que nos hemos señalado; nos concreta-remos
por esto á mencionar someramente las
que mayor aplauso merecieron, las que le
hicieron digno de ocupar una brillante página
en la historia de las Artes españolas.
Dibujó y dirigió en 4845 los catafalcos con
que se honró la memoria de los mártires de
la Independencia española. Obras que fueron
muy aplaudidas por su propiedad filosófica,
por la grandiosidad de las masas y por la pu-reza
de los detalles.
En X18,1 6 fué nombrado pintor y maquinista
del Teatro de Sta. Cruz y dió á conocer en
este empleo la vastedad de sus estudios ópti-cos
no menos que su saber profundo en pers-pectiva.
Sus vistas y decoraciones fueron por
lo comun aplaudidas.
En la época liberal del año 20 , dirigió mu-chos
monumentos cívicos , que aumentaron ex-traordinariamente
la celebridad de que gozaba.
La I. Junta de Comercio de Cataluña
en 4 825 le nombró Director de la nueva clase
de Perspectiva y Paisaje que estableció en la
CICLOPIDICO
Casa Lonja; y en 182,7 la enriqueció el Sr.
Rigalt con una coleccion de paisajes origi-nales
en tinta china, que son modelos aca-bados
en su género.
En todas las exposiciones de bellas artes
y artefactos industriales que celebró la Junta
de Comercio, no solo presentó obras de gran
mérito, sino que dirigió la parte ornamen-taria
de aquellas, con un gusto y variedad
siempre exquisitos.
Pintó en 1831 la sala (Tel Juzgado de Ave-nencias
de la Casa Lonja, donde ostentó un
pincel maestro y toda una fecunda fantasía.
Ademas de sus celebrados frescos de que
tanto abundan Barcelona y su comarca , son
dignos de memoria honrosa los 16 paisajes
al óleo originales que posee la Junta de Co-mercio
en su Escuela de Nobles Artes, y un
sin número de bocetos que reunidos en un
Albura, patentizan la fertilidad de aquel ta-lento,
cuya pérdida lloramos sus discípulos
y que hubiera sido irreparable sin la existen-cia
preciosa de su hijo.
D. PABLO RIGALT Y FARGAS pasó á mejor
vida el dia- 8 de Octubre de -1845. ¡ Sea
eterna su memoria en el corazon de los artistas!
José Oriol y Rernadet.
Seceioea te caminos y cannaa.les.
CUANDO los suscritores al Boletin de caminos y
canales contábamos reembolsarnos el dinero que
hasta fin del año teniamos anticipado, en 44 de
Marzo último recibimos el número de aquel pe-riódico
que debia de haber salido á mediados de
Setiembre. Desde luego se nos figuró que el ex-traordinario
atraso con que llegaba á nuestras ma-nos
'seria compensado con la bondad de su conte
seis meses para llenar die-nido, pues el espaczio de
y seis páginas de impresion, se nos antojó suficien-temente
largo para desempeñar con el debido
acierto un trabajo al parecer tan fácil. ¡Pero cuál
hubo de ser nuestra sorpresa cuando vimos ocu-padas
diez y siete colunas en la biografía sucinta
de algunos INGENIEROS célebres, mal traducida y
peor extractada de una obra francesa de faltrique-ra!
¡Cuál debió de ser nuestra admiracion, cuan-do
al buscar los ingenieros célebres que anuncia el
epígrafe del artículo, no supinos encontrar mas
que arquitectos, pintores, matemáticos, natura-listas,
militares, teólogos, gramáticos y unos cuan-
DE NOEL
tos ingenieros franceses de puentes y calzadas?
Preciso es haber confiado este sencillo trabajo á
un niño ele escuela, necesario es no haber visto
traducido este artículo, para que los ingenieros re-dactores
hayan podido permitir que fuera á la
prensa y mucho menos que llegára á manos ele
los suscritores con mengua del Cuerpo cuyo saber
y lustre debiera expresar aquel periódico. Y no
se crea que al producirnos en estos términos nos
anime otro deseo que el del buen nombre de los
nuevos ingenieros; antes que arquitectos somos es-pañoles
y nos duele en el alma que el Boletín de
caminos de España haya de ser la mas infeliz pro-duccion
de su especie ele cuantas se publican en
otros paises, que haya de hacer formar tan pobre
concepto de nuestros ingenieros, siendo algunos
de ellos tan dignos de mencion honrosa, pudien-do
competir algunos cte ellos con los de mas nom-bradía
del extranjero.
Cumpliendo con otro de los compromisos que
contraimos al publicar nuestro prospecto, en uno
de los próximos números examinaremos detenida-mente
las materias publicadas hasta ahora en el
Boletín ele caminos y canales; por hoy bastará
que transcribamos algunas de las sucintas biogra-fías
ele ingenieros célebres que nos han escandali-zado,
porque nos han ofrecido la mejor prueba
de la pobreza de recursos de la redaccion y por-que
nos han evidenciado el abandono con que mi-ran
todos los individuos del Cuerpo, los de la Di-reccion
sobre todo, una publicacion que lejos de
ser honrosa para ellos puede tener una significa-cion
enteramente opuesta.
Ciento treinta y dos biografías comprende el ar-tículo
del Boletín de caminos y canales y entre ellas
solo se cuentan quince pertenecientes á ingenie-ros
de puentes y calzadas de Francia; las domas
corresponden á arquitectos, pintores , grabadores,
artilleros, geógrafos, mecánicos, teólogos, eru-ditos,
gramáticos y aventureros.... Para mayor
gloria de la redaccion ele aquel Boletín, copiamos
en seguida las biografías que tienen mas analogía
con el epígrafe que lleva su importante artículo.
— TIIOMLAssJN (Luis). Ingeniero (tel rey y eru-dito.
Natural de Paris. Tratado de las fortifcacio-nes,
3 vol. en 8.° (Si la erudicion (le este ingenie-ro
era como la de los redactores del Bolelin, bueno
debió de salir su tratadlo ).
— AcoNCio (Juan). Teólogo, cura párroco en
la diócesis de Trento. Murió en Inglaterra en 1565.
( Si este Aconcio no era capellan ele regimiento,
no es fácil atinar que puesto ocuparia en la escala
del Cuerpo de Ingenieros).
—BIRINGucc►o ( Vanuccio). Matemático estra-tégico.
Pirotecnia, 1540. (Si los ingenieros de ca-ssaben
regilnentarse, como sélo dicen con ro-
ES ARTES. 11
deos á S. M. los arquitectos valencianos, forzoso
será conceder al estratégico Biringuccio el dictado
de celebérrimo ingeniero).
- CANTAGALLINA (Remigio). Grabador y pin-tor
italiano; etc. (Si en caminos y canales fuese
aplicable aquello de pintar como querer, desde
luego convendríamos en que Cantagallina era un
famoso ingeniero de su época).
— N.AvAnno ( Pedro) . Célebre oficial aventurero.
Natural de Vizcaya, etc. (Este es el único ingenie-ro
español ele la sucinta biografia. ¡Qué lujo de
hombres célebres, Dios mio!! )
- ODDI (Muzio ). Geómetra. Nació, etc. (¿Y
quién duda que un buen geómetra puede llegar
á ser un mal ingeniero?)
—R.AMIELLI (Agustín). Mecánico. Nació, etc. (¿Y
un buen mecánico no puede ser un pésimo inge-niero
tambien? )
— TADINO (Gabriel). General italiano. Nació,
etc.... Abandonó la medicina para dedicarse á es-tudiar
el arte de las fortificaciones.... (En España
se abandonan las fortificaciones para dedicarse al
estudio de caminos, canales y puertos. Váyase lo
uno por lo otro).
— TETI (Carlos). Natural de Nola; murió en 1595.
(La biografia no dice mas tocante á este célebre in-geniero,....
ó lo que ustedes quieran).
-DEVILLE (Antonio). Erudito. Nació, etc. (In-geniero
y erudito en el siglo XVI, cuando aun no
existian los redactores del Boletín oficial de cami-nos
de España?.. No es posible ).
— DREBOEL (Corn. van). Físico y mecánico......
descubrió el tinte de escarlata y conoció al parecer
la fantasmagoría. (Si el tinte de escarlata y la fan-tasmagoría
no tienen que ver con el ramo de ea-minos,
que me den de azotes.... )
— FnnzIrn (Anadeo Francisco). Viajero, etc.
(Pobre Frezier si hubieses viajado por España,
¡ cuán pronto te hubieran hecho aborrecer los hue-vos!!).
— MALLET (Pedro ). Ingeniero del rey y grama-tico,
etc. (Ingeniero sin gramática, liberanos do-m.
inel)
— OGILBT (Juan). Literato escocés.... Fué suce-sivamente
maestro de baile, director de teatro,
impresor, ingeniero geógrafo del rey y director
ele la parte poética de las fiestas de la Corte de
Carlos I1. (El tal Ogilby era la enciclopedia de los
ingenieros. )
— AzAnA ( Felix ). Viajero y naturalista. (Segun
esta biografía los dos Plinios serian tambien afama-clos
ingenieros.... ¿ No es verdad señores redacto-res
biógrafos?)
— BEAuiIONT (Juan Francisco Alsanis). Geó-grafo...
— BERTRAND ( Felipe). Geólogo... (Si basta la
1,2
BOLETIN ENCICLOPLDICO
geografía ó la geología para llegar á merecer el
título de célebre ingeniero , ¿ porqué tantas cien-cias
en el Programa de estudios de la Escuela? )
— BOISEL DE MONVILLE ( Tomás Carlos Gaston,
¿aron de ). Economista y filósofo. (Ingeniero, eco-nomista
y filósofo.... ¡qué potage!)
— BoULANCER (Nicolás Antonio). Filósofo y an-ticuario.....
!!
— CAFFIERI ( Felipe ). Escultor y dibujante de
las embarcaciones reales....!!!
— CONRAT ( Federico Guillermo). Geómetra ho-landés.
Nació en Delft en 4769....
— HAJEAO (Amable). Nació en Anquilcourt
en 4756; murió en 1836. (¿Qué tecla tocaba en el
Cuerpo este señor Amable?.. La sucinta no lo dice...)
— LA3IBTON ( Guillermo ). Astrónomo inglés.....
¿ Tambien los astrónomos en el ramo , señores
Redactores del Oficial ? J
— SEID-MUSTAFÁ. Ingeniero turco. Diatriba so-bre
el estado actual de los ingenieros y de las cien-cias
en Constantinopla. (i Qué lástima que los ar-quitectos
de España no tengan su Mustafá, ahora
que tratan de dar un voto de gracias á la Direccion
del ramo, por lo bien que respeta sus prerogativas! )
—BETANCOURT Y MOLINA (Agustín de ). Funda-dor
de la Escuela de caminos, canales y puertos
de España .....(y autor (le una diatriba contra los
arquitectos de su época. En esta parte bien podemos
llamarle el Mustafá de los arquitectos españoles...)
Cansados ya (le usar el tono del ridículo, termi-naremos
con hacer observar que no solo lla falta-do
la oportunidad en el articulo que comentamos,
sino que ni siquiera se ha atendido á la pureza
del lenguaje. Que los catalanes cometamos de vez
en cuando algun modismo; que al traducir del ex-tranjero
en un idioma extraño para nosotros incur-ramos
en algun galicismo, falta será sin duda, pero
hasta cierto punto disculpable. Los que escriben
en la Corte y en un papel oficial sobre todo, han
ele ser mas rigoristas en sus escritos, han de poner
mas cuidado en sus traducciones, y en caso de -
confiar este último trabajo á personas extrañas á
la ciencia, es preciso revisarlo con cuidado antes
de darlo á la prensa. Así se ahorrarán la censura
que tienen merecida los que han publicado en el
Boletín la sucinta biografía. O— J. 0. y B.
(*) En pocos días hemos recibido seis números del
Boletin de caminos, es decir, nos encontramos ahora
al 30 de Noviembre del año último. La utilidad que he-mos
sacado de la lectura de su contenido es tan notable,
que no podemos menos de presentarla á nuestros sus-critores
en este sucinto cuadro.
ha1b5e dre s Saectaiedmob 5re7. 0—00P eislu.c dae á cliae Drtior eacrcriioenn ddoe le rna mveoz doer
75000 rs. con que se obligaba á tomarlo un mozo de
barrera. —Reales órdenes.—Relojes eléctricos deBains,
traducido. La sucinta biografía. —Llamas de los vol-canes,
traducido,
Seccion urbnnsa.
BANDO DE BUEN GOBIERNO DE BARCELONA,
ARTÍCULO PRIMERO,
Al emprender la delicada y espinosa tarea de
patentizar los defectos de que adolece en nuestro
sentir el bando de buen gobierno de Barcelona., em-pezaré
por sentar un principio que prueba hasta
la evidencia la imposibilidad de que los reglamen-tos
ele aquella clase tengan el carácter de fijacion
é invariabilidad que distingue á otras obras huma-nas,
pues para ello fuera preciso que ni se alte-ráran
la extension de las poblaciones ni cambiasen
con el decurso del tiempo los hábitos y necesi-dades
de sus habitantes.
No cabe duda que unos mismos artículos pue-den
ser aplicables á distintas poblaciones, paises
y épocas; pero en cambio hay otros que deben
concretarse á determinadas circunstancias, que
por lo comun siguen el adelanto del siglo y pue-den
ser miradas como un verdadero termómetro
(londe•medirel grado deprogreso de las bellas artes
y por consiguiente de la civilizacion de los pueblos.
Está al alcance de los menos inteligentes la ab-soluta
necesidad del plan geométrico ó icnográfico
de toda poblacion que haya ele ser beneficiada con
las mejoras de que es susceptible, pues únicamente
sobre este plano es donde pueden hacerse hábil-mente
los estudios de rectificacion, regulariza-.
clon y ensanche de que sea capaz, destruyendo
paulatinamente tanta licencia y capricho como se
notan en casi todas las poblaciones del Reino, oca-sionando
el descrédito de los profesores de arqui-tectura
y el de las corporaciones que tienen á su
cargo la policía y hermoseo de aquellas.
El imponderable incremento de Barcelona, la
construccion de tantos edificios, da márgen á con-linuas
disputas, siendo originadas en su mayor
parte por la falta ele alineaciones seguras y fijas,
por la carencia ele un plan que, sirviendo cons-
30 de Setiembre. — Reales órdenes. — Ocho páginas de
aranceles sobre portazgos, pontazgos y barcages.
15 de Octubre. —Reales órdenes. —Diez páginas de
aranceles idem.
31 de Octubre. — Reales órdenes. — Diez páginas de
aranceles idem, ídem.
15 de Noviembre.—Reales órdenes. — Exámenes de
Sn de curso y de admision en la Escuela especial del
ramo; resultaron aprobados los 7 alumnos aspirantes
Tue componien el 5. 0 año, y quedaron para el presente
;yu 3rs3o d 9e 1a.lu0 mTnootasl d: e6 95. a0 lauñmo,n 9o sd ee n4 .l0a, 1E sdceu 3e.l0a,. 1I1 P doeb 2r.e0
Vacion y pobres arquitectos si fuesen todos aplicados 1
— Una página y inedia en blanco y ocho páginas y me-lis
de aranceles ideen, ideen, ide,n.
30 de Noviembre. — Reales órdenes. — Veinte y dos
)áginas de aranceles idem.
Nota. Para dar un solemne mentis á los que dicen que
altan recursos á la Redaccion del Boletin, este último
iúmero lleva 24 páginas en vez de las 16 que compo-
¡en los demas numeros.
DE NOBLES ARTES. 13
tanlemente de pauta , desvaneciera hasta la pre-suncion
de que ni el Ayuntamiento ni su Arquitecto
pudieran nunca obrar fuera del círculo que la jus-ticia
y la ciencia hubiesen trazado. Tanto nias cuan-do
se trata (le la 2. a capital de España, de la po-blacion
que mas incremento promete, si se atiende
al vuelo de engrandecimiento que ha tomado en
pocos años, á pesar de las poderosas causas que
se le oponen, siendo la mas fuerte de ellas la
existencia de las murallas que para mengua del
país permanecen en pié todavía.
Pero dejando á parte esta materia que deberá
ser tratada con la extensíon que se merece por
uno de mis dignos compañeros, voy á entrar de
lleno en las observaciones que se deducen de la
simple lectura de aquel bando.
PARA EDIFICAR.
El artículo 4.° dice así
1.° Para la construccion de edificios deberá el
dueño ú su legítimo representante acudir al Escuro.
Ayuntamiento con memorial en que lo solicite,
acompañando el perfil del edificio, firmado por
el director encargado de la obra que se quiere
construir. Sise falta fi esta formalidad, edificando
sin el competente permiso del Escmo. Ayunta-miento,
el propietario incurrirá en la pena (le
demolicion y multa de 500 rs. , y el director (le.
la obra en la cle 1000 rs. , si el edificio no estu-viese
arreglado al plan aprobado por el Cuerpo
municipal y á las disposiciones vigentes; pero si
lo fuese, pagarán respectivamente el director y
propietario 250 rs. por su descuido, negligen-cia,
ó falta de pedir el debido permiso.
Observacion 1.a
Del sentido literal de este articulo, se saca :
que el plan de fachada que el interesado acom-pañe
con la solicitud, debe ir firmado por el di-rector
de la obra que se pretende construir, el
cual ha de ser precisamente un profesor de ar-quitectura
aprobado por la real Academia cle
S. Fernando. En consecuencia, para atajar los
abusos que se han cometido á la sombra de la
firma de un Profesor puesta al pié de un dibujo,
para dar fé simplemente de ser aquel su autor,
fuera muy conveniente que se exigiera del mismo
la declaracion escrita (le ser ademas el verdadero
director de la obra, pues con este requisito en
extremo sencillo, se e\ itaria que se construyesen
edificios de planta en esta ciudad y sus arraba-les,
sin tener director alguno; y en caso de in-fraccion
al bando ó cle alguna desgracia durante
el curso de la obra, sabria la Autoridad á quien
podia aplicar la correspondiente multa, ó á quien
clebia hacer responsable de dicha desgracia, si
fuese motivada solamente por abandono del di-rector
de aquella.
0bservacion 2.a
La multa de 1.000 rs. con que se conmina al
director (le la obra, si el edificio no estuviese ar-reglado
al plan aprobado por el Cuerpo muni-cipal
y á las disposiciones vigentes, deberia re-ferirse
tambien al que hubiese firmado el plan co-mo
á tal , si á las 24 horas de dejar de serlo no lo
participase por escrito á la Secretaría de Obras
del Ayuntamiento, y al que reemplazando en este
cargo al saliente no diese su aviso en igual tiem-po.
En tal caso este último deberia indicar con
su firma, si cargaba sobre sí la responsabilidad
cle cuanto se hubiese construido hasta la fecha,
para accionar contra él en caso de contraven-cion
en la parte realizada.
Observacion 3.a
Para evitar los compromisos á que podria ver-se
expuesto un Profesor que hubiese dado fé á
las palabras de un dueño, creyendo que tenia
ya en su poder el permiso para edificar, seria
muy conveniente que se obligase al director de
la obra á que por sí mismo pasára á recoger
aquel permiso, firmando en secretaría el corres-pondiente
recibo. Tambien evitaria muchos abu-sos
el que se obligase á los propietarios á clar
parte por escrito de la suspension de una obra
ó de la continuacion de la que estuvo suspen-dicla,
indicando en uno y otro caso el nombre
del director de la misma obra.
Observacion li.°
El final del artículo impone respectivamente 250
rs. de multa al director y propietario de una obra
que se edifique sin el correspondiente permiso y
esté arreglada al plan aprobado por el Cuerpo
municipal y á las disposiciones vigentes. En esta
parte solo fuera de desear que el Ayuntamiento
discurriese los medios oportunos para adquirir
pronta noticia de las contravenciones en esta
parte principal de la. policía de obras, pues mu-chas
son las casas que se han edificado en Bar-celona
y especialmente en Gracia sin mas dili-gencia
que la de haber presentado un mal dibujo
de fachada al Ayuntamiento y no haberse toma-do
despues ningun trabajo para recoger la con-cesion
conveniente. ¿Y no se han construido va-
11 BOLBTIN ENCICLOP1DICO
rías obras cuya existenciaignora aun aquel cuerpo? El Profesor que dejando ó tomando la direc-cion
.de una obra no lo participase por escrito á
Observacion 5. a la Secretaria de Obras del Ayuntamiento antes (le
24 horas, incurrirá en la multa de 250 rs. • vl
En el artículo que analizamos se habla de u
plan aprobado por el Cuerpo municipal y al cua
exige que estén arreglados los edificios que s
construyan. En esta parte el artículo peca po
confuso y es causa de continuas dificultades en
tre los Profesores que toman á su cargo la di
reccion de algun edificio. La voz plan ès gené-rica
y así puede expresar un escrito donde si
apunten las prevenciones que hayan de observar-se
para edificar, como el dibujo geométrico d(
las calles y plazas de esta poblacion. Si el plac,
de que habla el artículo significa lo primero ¿ por
qué no lo publica el Ayuntamiento ? Se referirá
aquella voz á las prescripciones elel bando cuyo
estudio nos hemos propuesto ? Y entonces, cuáles
serán las disposiciones vigentes de que se habla
en seguida ? Y si el plan del artículo fuese el
geómetro (le Barcelona, donde está este plan?
¿ Quién lo ha levantado? ¿Porqué no vé la luz
pública? ¿Porqué no se satisface una necesidad
reconocida por todos los Profesores, y reclamada
por todos los que en algo estiman el buen nom-bree
de su país?
En vista de estas ohservaciones, á nuestro hu-milde
entender deberla redactarse el articulo 4.0
del Bando de buen gobierno de Barcelona, en
estos ó en semejantes términos :
1.° Para la construccion de edificios ó de cual-quiera
parte suya exterior, el dueño ó su legitimo
representante deberá acudir al Excmo. Ayunta-miento
con memorial en que lo solicite, acompa-ñando
por duplicado el dibujo de la fachada ó
parte suya que intente edificar y firmados los dos
dibujos por el profesor aprobado que haya de di-rigirla,
quien atestiguará por sí mismo esta cir-cunstancia.
Cualquiera propietario que edifique sin
llenar este requisito, incurrirá en la pena de de-molicion
y multa ele 500 rs. y el director de la
obra ó el albañil principal en su defecto, en la
de 1000 rs., siempre que la construccion realiza-da
no estuviese conforme con las disposiciones de
este bando ó no guardase la línea determinada en
el plan geométrico aprobado por el Cuerpo muni-cipal
y que está de manifiesto en su secretaria de
obras. En caso de estar arreglada la nueva obra
á dichas disposiciones y plan, el propietario y cl
director, y en defecto de este el albañil principal,
pagarán respectivamente 250 rs., con sujecion a
solicitar el correspondiente permiso para concluir
la obra, citando al acto de imponerles la mulla no
estuviese ya terminada.
n sufrirá igual pena el dueño de una obra que al
11 suspenderla ó continuarla no dé parte ele ello á
e la misma Secretaría en el término de 8 dios ele
r la suspension ó prosecucion indicadas.
MIGUEL G:\RRIG:t.
Seeeflosa nioi•^Ll.
Con placer sentimiento á la vez inserta-mos
las siguientes líneas que nos ha dirigido
nuestro amigo y colaborador D. Daniel Mo-lina.
Con placer , decimos, porque se trata
de volver por el honor de un artista , porque
hallamos en estas líneas una libre inanifesta-cion
de un privilegiado genio , porque vemos
embotados en sus palabras los golpes dirigidos
por la maledicencia contra uno de nuestros
comprofesores. Con sentimiento , decimos tam-bien
, porque nos duele vivamente que entre
artistas , entre comprofesores sobre todo, pue-da
haber almas tan mezquinas y miserables
que escudadas en la irresponsabilidad del anó-nimo,
se complazcan en asestar sus tiros con-tra
el mérito , en empañar una gloria con el
saber y el trabajo adquirida , en amargar en
lin con el veneno de la impostura , los aplau-sos
justamente recibidos. El autor ele las pa-labras
ele el Tiempo á que contesta el digno
académico D. Luis lligalt con el lenguaje fran-co
y sencillo de un verdadero artista , ha de
quedar satisfecho sin duda del buen efecto
que habrá producido su sarcástico escrito ;
segun él la fachada del Teatro de Santa Cruz
era una obra digna ele elogio cuando la su-ponia
parto del admirable genio de aquel pro-fesor
; ahora que todos sabemos que es de-bida
exclusivamente al talento de D. Daniel
Molina , bien podemos esperar que el encu-bierto
articulista , trocando la ponzoña de su
pluma en sabroso almívar , dedicará unas
cuantas líneas en alabanza del verdadero au-tor
ele aquel proyecto. Si tal no hace , si la
DE NOBLES ARTES.
envidia puede mas en él que la justicia , po-dremos
decirle con Iriarte:
Si , señor erudito;
Ya que antes tan feliz lo parecia
Critíquemela ahora porque es mía
J. 0. y B.
Ile aquí el escrito que se nos ha dirigido.
Señores Redactores del Boletín enciclopédico
de nobles artes : espero que se servirán VV.
insertar en su periódico las siguientes líneas
que con esta fecha dirijo a los Redactores de
el Tiempo , quedandoles por este favor debi-damente
reconocido. Soy de VV. afectísimo
servidor. — Francisco Daniel Molina.
Señores Redactores de el Tiempo.
Barcelona 22 de marzo de 1846.
En el Boletin nacional de el Tiempo del 4
de Marzo, insertan VV. una noticia cuya in-exactitud
hiere demasiado mi amor propio para
que pueda dejarla desapercibida.
Dicen VV., ó mejor sus verídicos correspon
-sales, «quen Barcelona se han principiado ya
las obras para el ensanche del Teatro de Santa
Cruz , y dentro de poco se empezará su nueva
fachada, debida al genio y talento del académico
D. Luis Rigalt, quien con la acostumbrada fa-cilidad
la estudió y diseñó en medio de sus dis-cípulos
de Perspectiva y Paisaje en la misma
Casa Lonja. » Y luego continuan. «Esta obra ,
que le honra mucho y que ha merecido la apro-bacion
de cuantos la han visto , fué aprobada
por la Academia de lVob les Artes de S. Fer
-nando , á la cual fué presentada por el arqui-tecto
D. Francisco Daniel 3lolina , que lo es de
las obras de aquel Teatro.
Para dar un solemne mentis á los miserables
intrigantes que han comprometido á VV., inser-tando
esta calumnia en su periódico , no haré
mas que suplicarles se sirvan estampar á conti
-nuacion destas líneas ladjunta franca , ve-rídica
y espontánea manifestacion que á VV. y
al público da el mismo Sr. D. Luis Rigalt.
Creo que despues de su lectura podrán VV.
juzgar lo que valen y el crédito que merecen sus
corresponsales, cuyas farsas y comedias son de-masiado
conocidas en esta Ciudad , para que
todo el mundo, á pesar de la máscara con. que
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se encubren , formen de ellos el despreciable con-cepto
que se merecen.
Soy (le VV. con la mayor atencion S. S S.,
Q. R. S. M.
Francisco Daniel Molina.
Señores Redactores de el Tiempo.
Enemigo de usurpar reputaciones agenas , no
puedo permitir que se me atribuya como lo hace
un articulo inserto en el periódico (le VV. del 4
del corriente , la fachada del Teatro de Santa
Cruz ; pues no solo no he trabajado en ella ,
pero ni aun he sido consultado por el Si,. Molina,
á quien considero su legítimo autor.
Soy de VV. atento S. S. S. , Q. S. M. R.
Luis Rigalt.
Variedades.
HIGIENE.—Pintores al óleo.
Estos artistas reunen una variedad de circuns-tancias
que les dispone á padecer ciertas enfer-medades
, enfadosas unas, y muy temibles otras,
las cuales , si bien es verdad que no pueden lla
-marsexclusivas de su profesion, pues raras veces
la naturaleza nos presenta tan notables sin nula-ridades;
sin embargo ocurren en ellos con sarta
frecuencia para que puedan ser designadas como
propias (le los que se dedican al noble arte de
la pintura. El temblor de los miembros, el en-negrecimiento
de los dientes, la palidez del ros-tro
, la perdida total ó parcial del olfato, la fe-tidez
del aliento, la melancolía, cierta habitud
del cuerpo que revela la existencia de un pade-cimiento
interior ó una constitucion gastada por
los trabajos del espíritu, son afectos que fre
-cuentemente acibaran las dulces ilusiones del ar-tista.
Y si á este cuadro tan lamentable se añade
cl sufrimiento mas cruel, y tambien el mas pe-culiar
de estos sugetos, el cólico metálico, por
otro nombre cólico tic los pintores, y sus terri
-bles consecuencias, sentiremos mayor compasion
hácia la suerte de estos hombres, que deben com
-prar con su salud la corona que ha de ceñir sus
frentes inspiradas.
Un autor respetable en la higiene de las pro-fesiones,
ase nura que todos los pintores que co-noció
en 111ótrena, y otras ciudades gozaban de
muy poca salud. Esto le conduce naturalmente
á la reflexion de que pocos de ellos alcanzan una
edad muy avanzada: reflexion tambien aplicable
á los dedicados á tareas bastante análogas á las
suyas , como son los literatos. La primera causa
que nos da una razon de los males que con fre
-cuencia les aquejan es la vida sedentaria; y á
esta se agrega la contencion de su espíritu pro-ductora
á su vez de una concentracion pernicio-sa
de las fuerzasvitales. La melancolía consi-guiente
á su género de vida, pues apartados (le
la sociedad se entregan en la estrecliez de su
taller á fantásticas ideas que exaltan su imagi-nacion
bullidora, es otra causa poderosísima (le
sus males, patente á todos porque nadie desco-noce
el poderoso influjo de lo moral en lo físico.
Empero lo que mas trastorna la salud de estos
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BOLETIN EI^CICLOP1 DTCO
artistas son las emanaciones nocivas ele las subs-tancias
que emplean para preparar los colores.
El minio ú azarcon (deutóxido de plomo) el ver-mellon
ó cinabrio (sulfuro rojo de mercurio) y el
albayalde ó cerusa (subcarbonato de plomo) son
materias que entran casi siempre en la composi
-cion de aquelos y que despiden continuamente
vapores que unidos al del barniz,y detnas acei-tes
de que se valen , infestan la reducida admós-fera
del lugar en que se entregan al trabajo. Sus
vestidos están impregnados de estas mismas ma-terias,
como y tambien las manos, ya que no
lleven por inadvertencia sus pinceles á los labios.
Todos estos son otros tantos modos de presen-tar
á la superficie pulmonar y cutánea mate-riales
cuya absorcion no puede menos de que-brantar
la salud , porque los preparados así del
plomo como del azogue, introducidos por largo
tiempo en la masa de la sangre, causan grates
trastornos en los órganos mas necesarios para el
sosten ele la vida. De ahí la frecuencia con que
estos artistas padecen el temblor de los miem-bros,
la fetidez ele] aliento, y mas aun el cólico
metálico, el cual les produce violentos dolores
de vientre que les obligan á prorumpir en es-pantosos
alaridos, vómitos y otros varios sínto-mas,
que harto indicarían por sí la suma grave-dad
del mal y los atroces padecimientos del en-fermo,
si el rostro pálido y convulso de este no
los reflejáran de antemano.
No cumple á nuestro propósito indicar aquí el
método curativo de estas enfe rmedades: bástenos
concluir de todo lo dicho, para sacar luego con-secuencias
en favor de la higiene, que las afec-ciones
que pueden considerarse como propias ele
los pintores dependen en su mayor parte de la
exaltacion y vivacidad de su imagtnaclon, de la
vida sedentaria y de las emanaciones de los colores.
Estos artistas deben pues conservar una lim-pieza
esmerada, lavar frecuentamente sus vesti-dos,
las manos, la cara, y aun el interior de
sus narices , con el fin de separar de todas es-tas
partes las partículas pegadas á ellas que fue-ran
después ahsorvidas en todo ó en parte. Los
baños generales muy conducentes para aquel ob-jeto,
promueven ademas la transpiracion, tan
etil para descartarse de las moléculas, cuya ab-sorcion
no se ha podido evitar. Conviéneles en
gran manera un regimen atemperante, es decir,
no abusar del vino, ele licores, ni ele alimentos 1 muy cálidos, sino hacer uso de substancias ele t
fácil digestion y de alguna bebida propia para
moderar el ardor de la sangre. Absténganse en
todas ocasiones de chupar los pinceles, y no to-quen
los colores sin una necesidad absoluta. Es
muy útil que salgan con alguna frecuencia ájo-zar
de los saludables encantos de la campina,
donde separados del lugar de las inspiraciones 1
que minoran sus fuerzas corporales, respiren un 1
aire puro que les indemnize las pérdidas sufri- 1
das. Un medico justamente célebre, afirma que n algunos pintores en quienes habia notado ya los
primeros síntomas del cólico metálico, lograron
impedir el desarrollo de esta cruel enfermedad, p
abandonando sus tareas y saliendo al campo. Acte- ti
ele esto, importa mucho que los talleres es- -
ten bien ventilados, á fin de que la renovacion
continua del aire precava que la admósfera en
que respira el artista esté sobrecargada de los
dañinos principios que van minando p oco á pago
su existencia, ó destruyendo cuando menos su
salud. Sin esta no hay ilusiones; sin ilusiones no
hay inspiracion : sin inspiracion no hay artista.
Se nos han (¡iriido las siguientes preguntas
que procuraremos contestar á su tiempo , si los
sugetos á quienes incumben no lo hacen antes
por sí propios.
1. a El nuevo teatro que se está construyendo
en Trinitarios es edificio PRlv.tno ó PÚBLICO?
2. a En cualquiera de estos supuestos, está ar-reglado
á las disposiciones del BANDO DE BUEN
GOBIERNO?
3. a Estuvo en su derecho el Exmo. Ayunta-miento
de esta ciudad cuando aprobó las fachadas
feilcea daqasu eclo netdoi fciocipoi ap doer le ol rmigeirnoa lh pecohr ou nd ea rsqeuri tceecrtoti?-
4. a Que objeto llevaria la formacion del pre-supuesto
de esta fachada, suponiéndola TODA DE ntriB-nloL,
cuando la vemos subir en su mayor parte
ele simple ladrillo, es decir, mas pobre que la
del edilicio mas modesto de los que de nueva plan-ta
se construyen en Barcelona ?
S. a Consentia el hermoseo publico y el honor
del Arte que se dejase elevar la fachada fue se
eessqtáu icnoan dster ulay ecnadlloe dene llaa Bmoisqmuear iRa?ambla y en la
6 Cuántos ornanlentistas eminentes tenernos en
España?
PROYECTO DE UN CANAL Á LA IZQUIERDA DEL LLOBREGAT.
—Confiados los trabajos facultativos de este gran pro-yecto
al digno Gefe de ingenieros ele este distrito,
con el auxilio de dos subalternos suyos pasó á practi-car
la nivelacion del terreno que media entre el puente
de Martorell , sitio designado para la nueva presa y la
que tiene el Baron del Papiol en el molino de su nom-bre;
y habiendo encontrado un desnivel de mucho
inferior al que se esperaba, tenemos entendido que se
lla abandonado aquel pensamiento.
NATLR ADNES LAAC CINIOFNA ENNTTAR EY L AL OMS. C1o.N JDUóNmTAN DOIRSE.—CTSIVaAb eDmELo sC Apo—r
buen conducto que se ha verificado ya la transaccion
indicada y por tanto tiempo debatida. La nueva presa
y el ramal de acequia que aquella Junta tenia proyec-tados,
quedarán por este hecho sin efecto.
CAMINO DE HIERRO DE FIGUERAS Á MURCIA. —El Go—
bierno ha concedido el término do diez y ocho meses
para formar este gigantesco proyecto. Nosotros conce-demos
por nuestra parte el plazo de nueve meses para
demostrar que este proyecto-mónstruo (estamos en Es-paiia)
no tiene ni puede tener mas objeto que hacer un
)uen negocio de bolsa.... ¡Cuántas paparruchas en ma-eria
de caminos de hierro! i Pobre nacion si te ha de
venir la felicidad de parte de los extranjeros !
CAMINO DE HIERRO DE BARCELONA Á MATARÓ.—La Junta
lirectiva de la Empresa ha trasladado al dia 22 ele este
nos la Junta general extraordinaria que debia tener
ligar en el dia de hoy y esto con motivo ele no estar
aun listos los trabajos en que se halla ocupado el inge-iiero
inglés. Muchos deseos tenemos de ver estos tra-
^ajos y mas deseos aun de que salgan mas correctos y
nas limpios que los que vinieron deinglaterrayfueron
resentados al gobierno por la Junta.
CAMINO DE MATARÓ AL PUEBLO DE LLIN.(S — Basta co-ocer
la topografía del distrito de Mataró y de toda la
Costa ,para conocer la inmensa utilidad de aquel cami-o.
En uno de los números de este periódico nos ecu-aremos
con detencion de este proyecto, en el cual ha
,abajado mucho uno de nuestros colaboradores.
IMP. DE LA AGENCIA GENERAL DE BARCELONA
Á CARGO DE D. JOAQUIN SARD.VÑONS.
Calle del Hospital, núm. 22. — 4846.
Descripció
| Puntuació | |
| Títol | Boletín enciclopédico de nobles artes. No. 01 (1 abr. 1846) |
| Matèria | Arquitectura -- Espanya -- Revistes |
| Editor | Biblioteca de Catalunya |
| Data de publicació | 2010 |
| Tipus de recurs | Text |
| Format | |
| Font | Publicació original: Barcelona : [s.n., 1846-18-- (Barcelona] : Impr. de Roberto Torres) |
| Llengua | spa |
| Relació | http://cataleg.bnc.cat/record=b1213340~S10*cat |
| Gestió de drets | Còpia permesa amb finalitat d'estudi o recerca, citant la font "Universitat Autònoma de Barcelona". Per a qualsevol altre ús cal demanar autorització. |
Descripció de la pàgina
| Títol | 001_No. 1 (1 abr. 1846) |
| Transcript | Tomo o . --` - $:LRCELOI^.1 1 de AUBIL de 1S46. Número 1. • BOLETIN ENCICLOPÉDICO DE xOflLES ARI 1 ES^ Seccionlegislatiaa. de unas obras que habian proyectado y di-rigido hasta entonces, que les hablan gran LA instruccion para proniotier y ejecutar jeado un buen nombre entre sus compro— las obras públicas mandada observar por real fesores , que les hacian dignos de seguir orden de 10 de Octubre último, ha causado mereciendo la confianza particular y pública, una verdadera alarma entre los Profesores proporcionando ventajas ciertas á la nacion, de Arquitectura de España. Tiempo ha que sin gravar con sueldos fijos el harto elevado velan con sentimiento restringidas sus fa— presupuesto del Estado. Veían por otra cultades, escatimadas sus atribuciones y esto parte el afan de un respetable Cuerpo para á pesar de las garantías que para las mis— derruir una profesion que privaba su en— mas les ofrecían las reales pragmáticas que grandecimiento , que oponía un fuerte obs-ninguna ley hecha en Córtes ha derogado. táculo á sus miras de invasion , que con- Veian con sentimiento que se les excluía testando con obras á sus teorías , ponia de Serv^él( -- --- tes Bibüobècà de C manícacfá ?i Hemerateca General DE NOBLES ARTES. manifiesto la distancia que media entre 1 Escuela y el taller , entre los principio leidos y las construcciones realizadas. Peri Li pesar de esto , los Profesores de Arqui-tectura , escudados en las prerogativas qui sus títulos les confieren , confiados en qui las Academias de Nobles Artes elevarían st voz á los pies del trono en defensa de la derechos que en aquellos documentos con-signáran , esperaban un pronto remedio sus males, aguardaban el momento de verse en posesion de sus justas atribuciones , de poder ejercer su noble arte sin restriccion alguna en todos los puntos de la monarquía. En esta esperanza vivian , cuando la ins-truccion de 10 de Octubre , vino á disiparla completamente. Redactadas sus bases sin oir á las Academias de Nobles Artes del rei -no y quizas por el mismo Oficial de caminos empleado en el ministerio , debieron diri-girse todas al engrandecimiento del nuevo Cuerpo, sin atender á que con ellas se des-truia por su base una numerosa clase que cuenta siglos de existencia y que por los re-levantes méritos que tiene contraidos era digna en verdad de mejor suerte. Si la instruccion para promover y ejecutar las obras públicas debiese recibir la iuter-pretacion que le dan los Arquitectos valen-cianos en la exposicion que han elevado á S. M. ; si el espíritu de aquel documento fuese 'realmente el mismo que se deduce del sentido literal y estricto de sus princi-pales artículos, como así lo entendieron los Académicos por la Arquitectura y los Arqui-tectos de Barcelona (1), la instruccion del 10 de Octubre seria el golpe de gracia para estos Profesores. Pero nosotros no podemos creerlo ; imposible se nos hace suponer que en un pais donde rige el gobierno re (1) En el próximo número insertaremos la sentida y respetuosa exposicion que en reclamacion de sus dere-chos elevan á S. M. estos Profesores. 1 J presentativo , donde no hay mas poder ab-soluto que el de las leyes , se pueda dar á estas una significacion retroactiva y destruir con una simple real órden los compromisos contraidos por la Corona á favor de una clase respetable y numerosa. La real cédula de 21 de Abril de 1828, mandada observar estrictamente por reales órdenes de 26 de Diciembre de 33 y 17 de Enero de 33 , es decir , posteriormente la última á la creacion del nuevo Cuerpo de Ingenieros , concede á los Profesores de Arquitectura aprobados por las Academias de Nobles Artes de España y exclusivamente á ellos, la facultad ilimitada de proyectar , dirigir , medir y tasar en lo civil é hidráulico todas las obras de arquitectura DE CUALQUIERA CLASE QUE SEAN; y como no podrá ne-garse que la mayor parte de las que se de-signan en aquella Instruccion son comple-tamente del dominio de la Arquite ura civil ó hidráulica , excluir de ellas á los arqui-tectos y maestros de obras que obtuvieron su título antes del 20 de Febrero en que la citada Instruccion fué publicada , seria des-pojar á estos profesores de sus peculiares derechos , seria romper un pacto hecho por la Corona con los mismos , seria dar en fin una fuerza retroactiva á la nueva real órden, Iue siendo un verdadero escándalo en un )ais regido constitucionalmente , sumergiria ,n la indigencia á centenares de familias. lleditenlo bien los dignos Ingenieros que vienen á su cargo la direccion general del 'amo : en su ventajosa posicion respecto tl Gobierno, poco difícil les será obtener -cales órdenes que vayan ensanchando el leterminado círculo de sus atribuciones , [ue vayan invadiendo los terrenos pertene-ientes á otros profesores que, por no hallar-e unidos en Cuerpo , no por esto son menos ue ellos respetables ; pero no pierdan de ista, que no permitiendo la escasez del Era- BOLETIN rio que de mucho tiempo puedan utilizar en las provincias los conocimientos de l ingenieros civiles desparramados por ellas nadie mejor que los arquitectos y maestros de obras podría demostrar con fundamento lo prematuro de una institucion que, crea años mas tarde en nuestro suelo hubiera hecho un grande beneficio al pais sin tener que cohonestar su utilidad por me dio de excursiones en un terreno quepo su bien no debiera haber pisado. A continuacion insertamos la enérgica respetuosa exposicion que han dirigido S. M. los dignos Arquitectos de Valencia y copiamos por completo la Instruccio que ha dado márgen á este documento Cualquiera que sea el resultado de las que jas que sin duda elevarán á los pies d trono todos los Arquitectos de la Monarquía creemos será útil á nuestros comprofesore el tener siempre á la mano aquella disposi-cion gubernativa , siquiera no sirva mas qui para cerciorarse del modo como será cum-plida por los mismos á quienes exclusiva-mente favorece, aunque no tenga mas objet que el de justificar las consecuencias qu deduciremos del análisis que nos propone mos hacer de ella en uno de los números d este periódico. EXPOSICION iCICLOPIiDICO 3 expedir la Real órden que con fecha 10 ele Octubre del año último contiene la «Instruccion para promover y ejecutar las obras públicas» bajo la direccion del Cuerpo ele Ingenieros . civiles, creen lle-gado el caso de solicitar de la maternal indulgencia de V. M. se digne amparar á los que humildemente tienen el honor de suscribir, en la posesion de sus anti-guos derechos , que juzgan invadidos nue-vamente en alguno de los artículos ele la citada Instruccion. Lejos están los expo-nentes de juzgar los actos de los ilustra-dos Consejeros de V. M. , ni mucho me-nos se atreven á pensar que en aquella Instruccion se trate de atacar á la clase de Arquitectos, por tantos títulos respetable. Pero hace ya mucho tiempo que se nota en la científica Corporacion de In-genieros civiles una tendencia poco di-simulada en verdad á privar á los Ar-quitectos de las importantes atribuciones y facultades de que han disfrutado hasta ahora en virtud de repetidas reales dis-posiciones ; y no fuera difícil suponer que atendiendo aquel Cuerpo facultativo á sus particulares intereses y á su progre-sivo engrandecimiento, se haya prevalido de su influencia y de su inmediato con-tacto con el gobierno de V. M. para apro-vecharse de cuantas ocasiones se le ofrez-can oportunamente, á fin de procurar nuevas y mayores ventajas á su institu-to. Los exponentes respetan , • conto es debido , este celo que distingue al referido Cuerpo; pero encuentran al mismo tiempo en estos esfuerzos simultáneos y multi -plicados desa Corporacion fundados mo-tivos de alarma , para creer que la Ins-truccion de 10 de Octubre al paso que El se os aa , yá n el s o e e que eles-au á S. Pi. los Académicos de mérito por la Arquitectura, y los Arquitectos residentes en Va-leuciaa: , á consecuencia de la, Renal órdeii de 10 de Octubre último que contiene la instruccions para pro-mnos- er y ejecutar las obras públi-cas. SEÑORA: Los Académicos de mérito por la Ar-quitectura, y los Arquitectos residentes en esta ciudad de 'Valencia, con el mas res-petuoso acatamiento á L. R. P. che Y. M. exponen: Que habiéndose dignado Y. M. 4 DE NOBLES ARTES. sea una nueva prueba de su influencia, creado en las Academias las cátedras ele sirva tambien para hacer despreciar los Enseñanza que los adelantos de la época derechos justamente adquiridos de los Ar- reclamasen imperiosamente. De esto modo quitectos. .quedaran los .Arquitectos en la posesion No tratarán , Señora , los exponentes antigua de sus derechos , y no tuviera de poner en duda los conocimientos cien- el Estado que sufrir el considerable pre-tíficos del Cuerpo de Ingenieros civiles , supuesto de tres millones á que asciende ni tampoco se esforzarán en compararlos próximamente la dotacion de los Ingenie-con los que hasta el dia han tenido la ros ; porque lejos los primeros de ser gra-gloria de dirigir, "como Arquitectos, las vasos al Erario, atienden con abundantes obras que por espacio de una dilatada contribuciones al sostenimiento de las car-serie de siglos se han construido en to- gas públicas ; al paso que los segundos, dos los ángulos de la extensa Monarquía aumentando su número , á medida que se de Y. M. Pero si creado aquel Cuerpo dé mas latitud á sus atribuciones, no solo para representar la riqueza del país en han de ser mas onerosos, sino que co-las construcciones de caminos, canales y brando el sobresueldo durante las obras, puertos, que es su peculiar instituto, se duplican hasta el infinito el presupuesto permite con frecuencia aspirar al goce de su dotacion. Esta sencilla observa-de las atribuciones concedidas solemne- cien , demasiado reparable en los actua -mente á los Arquitectos; permitido debe ser les apures de la Hacienda , no se ha te-á estos tambien procurar salvarlas, ya nido acaso presente al redactar la Ins-que las leyes y respetables estatutos las truccion de 10 de Octubre , por la que garantizan del modo mas explícito y sib se cometen nuevas facultades á los Inge-nificativo. Esta pugna de encontrados in- fieros que , ó deben aumentar el núime-tereses , establecida entre un Cuerpo de ro ele sus individuos , 6 si no se resuel-nueva creacion, que necesariamente debe ven á ello, deberán multiplicar los fa-aspirar á su estabilidad y crecimiento, cultativos que se ocupan en las obras de y la clase de Arquitectos mas numerosa las carreteras y demas de su institucion y mas antigua, pero que no formando con la denominacion humilde de Apare-otro cuerpo regimentado y organizado fiadores, Celadores y otras; pero que ab• como aquel, no presenta igual carácter sorben en realidad cantidades inmensas. en su marcha , ha de causar sin duda La alta penetracion de Y. M. comprende graves daños á uno y otra , siempre que desde luego , que si el Cuerpo de Inge-cualquiera de los dos obtenga aislada- micros civiles acaba por inmiscuirse corn -mente sus gracias particulares , sin tener pletamenten las atribuciones de los Ar-en cuenta los derechos adquiridos. Acaso quitectos , cuya subsistencia nada cuesta se hubiera podido precaver esta pugna , al país, llegará á ser con el tiempo casi y evitar tendencias atrevidas , si ceñido irrealizable el presupuesto de su dotacion el Cuerpo de Ingenieros civiles al círcu- en todos los ramos que dependan de su lo de su peculiar instituto , se hubiesen inspeccion inmediata. Tal puede ya ve- rificarse, llevándose á efecto lnstruccion , cuya observancia de ser poco económica , afecta vivame los privilegios de los Arquitectos en ge p eral , y muy especialmente á los de est provincia (le Valencia. No pueden los ex ponentes permitirse desde luego la liber tad de creer que envuelva alguna mal fé la circunstancia muy notable de qu hallándose la referida Instruccion san cionada por V. 31. en 10 (le Octubre del año último , no se haya publicado sin embargo, hasta mediados de Febre ro del presente año; pero no dejarán de lamentarse de que,por su art. 1. 0 se le tambien de entender en las obras públicas (le riego y de desagüe , que hasta ahora habian dirigido con tanta acepta-cion y economía de los pueblos de esta ribera del Júcar , donde se verifican repe-tidas construcciones de esta clase. ¿ Será por fa] ta de suficiencia? Tal absurdo no puede suponerse , subsistiendo en algunos puntos de aquel caudaloso rio obras só-li( las y bien acabadas á juicio de impar-ciales é inteligentes facultativos, y cuyas construcciones han estado á cargo de al-gunos de los que tienen la honra de sus-cribir. ¿Será por una razon de econom.`a? Tampoco podrá asegurarse, porque los Arquitectos satisfechos quedan con un razonable estipendio, que sufrague á su humilde y decente manutencion , aten-diendo á varias obras al mismo tiempo ; á la par que los Ingenieros civiles, go-zando del sobresueldo por cada una de las obras que dirigen, son mas gravosos á los pueblos , que les sostienen como empleados públicos con sus c_ntribucio-nos, y como facultativos con los honora- 5 cobran en sus trabajos.artísti-mismo artículo se consideran n- como obras públicas cualesquiera otras - construcciones que se ejecuten para sa-a tisfacer objetos de necesidad 6 convenien- - cia general; y bajo este nombre genéri- - co se hallan comprendidas, á favor de a los Ingenieros, todas las atribuciones de e que hasta el dia liabian estado los Ar- - quitectos en posesion. Cierto es que no se ataca en su sentido literal á la clase do Arquitectos ; pero su espíritu se com- • prende con facilidad. ¡ Cuántas construc-ciones pueden ser consideradas como ob-s jetos de necesidad 6 conveniencia gene-ral ! Fuentes , paseos , alineamiento de calles, construcciones de plazas, y otras obras innumerables se hallan comprendi-das bajo esa frase , tan sencilla al pa-recer. ¿ Para qué entonces los Arquitec-tos? ¿ cuál ha de ser en ese caso el objeto de las Academias , teniendo los Ingenieros una Escuela especial ? ¿ De qué sirven por consiguiente los derechos adquiridos ? ¿ (le qué los estudios de mu-chos años? Todo se halla destruido en ese art. 1. 0 , y todo cede ante la fortu-na, si así se quiere, de un Cuerpo que cuenta pocos años de creacion, y a quien se dispensa una proteccion justa , pero demasiado lata , porque ha extralimitado su instituto. Quedan . , pues , en virtud de ese artículo reducidas al abandono mas de tres mil familias, que tienen de-recho á la maternal proteccion de Y. M., que conservan consignados sus recuerdos en los gigantescos monumentos que de-coran la vasta superficie del territorio es-pañol, y que , sin ser gravosas al Es-tado , han sostenido sus derechos con el BOLETIN ENC[CLOPEDTCO , ademas cos. En e la citada rios que 6 DE NOBL] honor facultativo que las Artes exigen , contribuyendo por su parte á cubrir las atenciones de los gobiernos. Concluido han miserablemente su carrera larga y estudiosa los antiguos Arquitectos , por-que no habrá una sola construccion ele alguna importancia que no se considere cono objeto de necesidad y de conve-niencia general , sujetando el noble Arte de la edificacion a la direccion exclusiva y sola de los Ingenieros civiles , redu-ciendo á los jóvenes artistas á servirles de Aparejadores y Celadores, y com -prendiendo los rasgos brilantes de la ima-ginacion y de la libertad de las concep-ciones del genio al reducido círculo y de-nominacion de caminos, canales y puer-tos. ¿ Cuál es en adelante la suerte de los Arquitectos ? Deben existir , ó ha de per-derse tan noble facultad en las Academias? Si es lo primero , auméntese el número de los Ingenieros civiles con los facultativos que deseen todavía dar extension á sus crea-ciones , y será menos desgraciada su suerte artística , teniendo asegurada su subsisten-cia y la de sus familias , gozando un sueldo que no han disfrutado jamás ; y si es lo se-gundo, bórrense los recuerdos de esas Cor -poraciones que tanta gloria han dado á la Monarquía española, haciendo desaparecer de los monumentos que inmortalizaron el reinado del augusto Abuelo de V. M. el Sr. D. Ciarlos III , la memoria de los Ar-quitectos que los trazaron y construyeron. No , no llegará este caso , Señora; por-que V. M., que tantas pruebas ha dado de su respeto y cariño á las Artes , no permi-tirá, tampoco que perezcan de este modo los que las han cultivado con una constancia sS ARTES. infinita y con tanto lustre de esta nacion grande muchos siglos antes de la creacion del Cuerpo de Ingenieros; porque los artistas solo han necesitado apoyo para prosperar sin necesidad de gravar al Estado. Los exponentes , que ya en 6 de abril del año anterior merecieron de la maternal solicitud de V. 1I. una Real disposicion que confirmaba en su fuerza y vigor las leyes y reglamentos que fijan y establecen los de-rechos que corresponden á los que bajo cualquier título entienden en el noble arte de la edificacion , confan ahora que V. M. no dejará de acoger benignamente la súpli-ca de estos artistas , cuyas facultades, leyes y reglamentos acaban de ser postergados por el art. 1.° de la citada Instruccion de 10 de Octubre. Por tanto á L. R. P. de V. M. suplican : se digne conservar á los Arqui -tectos en la posesion de sus derechos , ya que no son onerosos al gais , confirmando cuanto se expresa en la referida Real órden de 6 de Abril , y mmaodhf cando el artículo 1. 0 de la Instruccion de 90 ele Octubre y cualquiera otro de la misma que pueda perjudicar a la clase numerosa (le los Arquitectos , sin permitir al Cuerpo (le Ingenieros civiles salvar el círculo (le su primitivo y peculiar instituto. Gracia que esperan los exponentes de la innata benignidad de V. M. , cuya importante vida conserve el cielo muchos apios para el bien de la illonarluía. Valencia 10 de Marzo de 1846.—Señora.—Á L. P. P. ele V. M. Siguen las firmas. BOLBTIN ETCICLOPLDICO rÉ INSTRUCION PARA PROMOVER Y EJECU-TR LAS OBRAS PÚBLICAS. CAPITULO PRIMERO. De las obras públicas en general y de los agentes .,especiales de este rang o de la administracion. Art. 1.° Para los efectos de esta instruccion se consideran como obras públicas los caminos ele to- (las clases, los canales de navegacion, de riego y de desagüe, los puertos de mar, los faros y el desecamiento de lagunas y terrenos pantanosos en que se interesen uno ó mas pueblos, la navegacion de los ríos, y cualesquiera otras construcciones que se ejecuten para satisfacer objetos de necesi-dad ó conveniencia general. Art. .).° Bajo el nombre genérico de obras pú-blicas se comprenden las del Estado, las provincia-les y las municipales; y la denominacion de cada una de ellas se determina por la procedencia mis-ma de los fondos con que han de realizarse. Las excepciones de esta clasiticacion se fijarán por el gobierno en los casos especiales que ocur-rieren, y entonces podrán tener lugar las obras mixtas; esto es, las que reclamadas por el ínteres general, ó por circunstancias particulares (le uti-lidad pública, han de costearse simultáneamente por el Estado y las provincias ó los pueblos. Art. 3.° Las obras del Estado, con un carácter general y de utilidad comun, se costean con fon-dos del tesoro público, y se ejecutan bajo la inme-diata inspeccion y vigilancia del gobierno por me-dio de la direccion general y del cuerpo de inge-nieros del ramo. Art. l.. Las provinciales, ó interesan á la ge-neralidad ele una provincia, ó á determinadas co-marcas y municipalidades. En el primer caso se costean las obras con los arbitrios ó recursos generales de la provincia; en el segundo con los (le los pueblos á quienes nias directamente interesan. Estarán unas y otras al inmediato cuidado de las respectivas autoridades administrativas, y se eje-cutarán bajo la direccion de los ingenieros destina-dos á los distritos y á las provincias. Art. 5.° Así las obras nacionales, como las provinciales y municipales, pueden realizarse por empresa, por contrata ó por administracion. En las obras por empresa, la administracion contrata con particulares la ejecucion de las obras, cedién-doles en pago los productos y rendimientos de las mismas; y cuando estos no sean suficientes, esti-pulando concesiones en compensacion de la indus-tria de los empresarios ó del capital que adelanten, de lo cual resultará á su favor en los mas de los casos un privilegio por tiempo determinado. En las obras por contrata, la administracion sa-tisface en plazos fijos las cantidades estipuladas por las obras que los contratistas se obligan á ejecutar en un tiempo dacio y bajo condiciones determinadas. En las obras por administracion, el gobierno, las provincias ó los pueblos son los ejecutores enear-galos (lirectamente de todas las operaciones, asi 1'a-cultativas como económicas, en la forma que deter-minen las leyes y los reglamentos é instrucciones del rango. Art. 6.° Deberán preferirse las contratas siempre que haya fondos suficientes para satisfacer á los con-tratistas el importe de las obras que vayan ejecutan-do á plazos fijos y (le un modo positivo, bien proce-clan los recursos de arbitrios impuestos al intento, ó ó de cualesquiera otros medios conocidos. Art. 7.° Las empresas promovidas por particu-lares, en tanto serán aceptables, en cuanto la im-portancia y vasta extension de las obras proyectadas exijan considerables sumas que la administracion no se halle en estado de aprontar, pero que puede sup!ir ventajosamente por medio de las concesiones. Art. 8.° La ejecucion de una obra por empresa puede proponerse por empresarios ó compañías particulares, y tambien por las provincias y los pueblos interesados. En el primer caso deben los empresarios acom-pañar á su propuesta: 1.° Los planos generales y particulares necesa-rios á la cabal inteligencia del proyecto. 2.° El presupuesto circunstanciado de su coste. 3. 0 La memoria facultativa del mismo proyec-to con la descripcion detallada de las obras, y la explicacion del sistema y métodos de construccion que lían de emplearse, especialmente para ven-cer las dificultades que en su ejecucion se ofrez-can, y el señalamiento de las épocas ó tiempo en que han ele darse concluidas en parte ó en todo. ;.° Y por último, la apreciacion de las venta-jas y utilidades que deben resultar de la ejecucion de la empresa propuesta. En el segundo caso, ó cuando la adnministra-cion juzgue conveniente tomar la iniciativa, el go-bierno proveerá lo necesario para formalizar los trabajos expresados si se refiriesen á obras nacio-nales; respecto de las obras provinciales y (lemas que estén á cargo de las autoridades locales, pro-cederán estas en el modo y forma que se establece en los respectivos articulos de esta instruccion. Art. 9. Cuando por ser las empresas de mu-cha consideracion exijan crecidos gastos para la presentacion previa de los datos mencionados en el artículo precedente, y hubiere algunos otros poi-donde conste la posibilidad de llevarla á efecto, 8 DE NOBLES ARTES. y sean conocidas sus ventajas, ó bien prometan fundadas esperanzas de utilidad, cuyos proyectos, presupuestos y pliego ele condicio-se autorizará por el: gobierno á los particulares que lo soliciten y ofrez-nes no hubieren sido prévia y competentemente aprobados, can la suficiente garantía de su cumplimiento para ni tampoco las reducciones, aumento ó variaciones que se hubieren hecho en dichas que formen el proyecto correspondiente con los do-cumentos citados en el art. s.° con-tratas sin igual formalidad, aun en concepto (le Art. 10. El gobierno se reservará en estos ca-mejora á las primeras condiciones. sos el derecho de aumentar ó disminuir las conce- deA larts. o4b5r.a s Lcoosnrtercaotandoacsi mseie vnetorsifyirceacreápncion finales siones, cuando formalizados los proyectos y com-parados su costo y utilidades resulten estás insufi-con asis-, tencia del contratista ó empresario y del ingeniero cientes ó excesivas, á fin ele evitar por este medio encargado de las obras , siempre que fuere posible, que se debilite el estímulo del interes individual, ó y por otro que no hubiese intervenido se ocasionen perjuicios á los pueblos en particular, en ellas, nombrado al efecto por la direccion general. ó al Estado en general. Art. 16. En las obras que se ejecuten por admi- Art. II. Alientras no se resuelva definitivamente nistracion se observarán las mismas formalidades sobre la clase de propuestas de que trata el artículo (le reconocimientos recepcion final anterior tampoco se admitirán y por el gefe , otras nuevas sobre inmediato del ingeniero que las hubiese tenido á su los mismos proyectos : pero si al tiempo ele exami- cargo, ó por un inspector que podrá comisionarse nar las primeras se presentasen algunas que por sus por la direccion , cuando la importancia ó dificul-tades del caso lo exijan. conocidas ventajas debiesen ser preferidas, se hará la adjudicacion mediante el abono á los primeros Art. 17. Las obras por administracion se ejecu-proponentes del gasto que les hubiese originado la formacion del tarán en virtud (le autorizacion concedida al efecto, bien al aprobar los respectivos proyecto con todos los datos exigidos. Art. 12. La redaccion de todos los documentos proyectos y presu-puestos, ó bien con algun motivo especial como el que constituyen un proyecto de esta clase deberá de una necesidad urgente. arreglarse á los modelos que prescriban las ins- En algunos casos, trucciones ó prácticas observadas y especialmente cuando se trate de ejecutar obras hidráulicas, por la direccion general y cuerpo (le ingenieros de caninos. que por su na-turaleza exigen mayor esmero, exactitud 3r ^v'iiag^ilan Az't. 43. La concesion de las empresas de toda çie, podr á preferirse este mmééttodo á los anlerir lor- - clase de obras públicas se otorgará por el gobierno modo en el modo y forma que para cada caso se estime mente exppressaaddoos. Art. 18' Si las obras se ejecutasen por admi-conveniente. nistracion podrán tener lugar los ajustes parciales ó destajos, así Las subastas de obras de cargo del gobierno se para el acopio ele materiales y sumi-nistro ele otros efectos, celebrarán en 111actrid por la direccion general, y como para la ejecucion de en las provincias por los gefes políticos, con asis - algun trozo de obra. tencia del ingeniero gefe del distrito ó del qIue hi- Para que estos ajustes sean válidos no podrá ex-riere 'sus veces. Las garantías que en cada caso ceder su importe del que les corresponda en el dceobnevreánng eas teoxsi gsoirs táe nloesr lliacitadores, la forma en qque presupuesto aprobado. puja ó presentar las pro- Art. 4 9. En las obras que se ejecuten posiciones, y los términos en que se dará fin al re-por admi-nistracion no podrán variarse los proyectos sin la bate, deberán anunciarse con la conveniente anti-autorizacion correspondiente; pero las alteraciones ó modificaciones cipacion en los periódicos oficiales, indicando el que conduzcan á su mayor econo-lugar donde estarán de manifiesto las condiciones, guíaó ro„ con de ejecucion podrán á efecto con el acuerdo de la direccion nevarse presupuestos, planos y domas documentos referentes á la obra, á fin de que puedan consultarlos todos general. Art. "0 ' En las contratas, ajustes y destajos de los que deseen interesarse en la subasta. A la obras públicas no podrán tener participarien los adjudicacion ele tales obras deberá necesariamente empleados de este ramo, so pena ele quedar desti-preceder la aprobacion superior. tuidos che sus destinos. Tampoco podrán dar ocupa-cion á los Respecto de las obras provincialesy municipales, cuidarán carros y acémilas de su propiedad en las obras que se ejecuten los gefes polilicos de que se observen las mismas formalidades con arrebg lo á lo qque se deler-por administracion. Art. 24. Sea que las obras públicas se ejecuten rmeninceia p daera l aass esguubraasrt alas, mayor publicidad y concur- pectivamente por empresa ó por contrata, á los ingenieros res-que no podrán tener efecto direcciou encargados de ellas corresponde alguno sin que recaiga sobre ellas la real aprobacion, su inmediata y la vigilancia sobre el cum-salAti- rats. l1as4 .excepciones determinadas mas adelante, para plimiento ele las condiciones ele que son responsables con sus respectivos superiores. No serán válidas las contratas de obras (Concluye en el próximo nthncro: DE NOBL Seccioni biográfica. PUNT URA. — D. PABLO RIGALT Y FARGAS. El imbécil de ayer es hoy un Genio, Su talento vulgar hoy es sublime, Y los mismos que ayer le denigraban Homenaje le rinden y tributo. La escasa proteccion que se dispensa por lo comun á nuestros artistas; la obscuridad á que se ven condenados casi todos por falta de un Mecenas que les estimule y anime; los sin-sabores que acompañan siempre á los elogios que de tarde en tarde se tributan al Genio; las trabas en fin que la modestia impone á los grandes profesores para publicar durante su vida los hechos que debieran inmortalizarlos, tales son en suma las principales razones que nos movieron á continuar la sección biográfica en nuestro periódico. Triste consuelo será por cierto considerar que solo pueden esperar jus-ticia los artistas cuando hayan bajado al se-pulcro , cuando extinguida la llama divina que alentaba su alma celeste, no les sea ya dado gozar del triunfo de su talento, presen-ciar la apoteosis de su gloria. Pero nó; la vida del Genio es imperecedera; para el Genio la vida del hombre es el primer soplo del fuego que-le alimenta, es la primera centella del volean que le devora, es el primer instante de su existencia eterna, de la sucesion inde-finida de los siglos. Despreciado por sus con-temporáneos, perseguido por sus mismos com -pañeros, hecho blanco de la maledicencia y de la envidia, cierra á la vida material sus ojos, y apenas cúbrele el sudario, cuando mil cánticos de alabanza resuenan por do quiera. Ya no es el hombre parcialmente ensalzado, el artista desmedidamente protegido, el pro-fesor extraordinariamente remunerado; nó, ya no lo es. La parca cortó el hilo de su vida pasajera y á su tremendo golpe rompióse la trama urdida por la envidia, rasgóse el velo que encubria á la impostura. El que ayer era un artista imbécil, hoy se le aclama por do quiera hombre de genio, y aquellos mis-mos que ayer le denigraban. que ayer em- ES ARTES. 9 ponzoñaban su existencia, hoy le rinden tri-buto y homenaje y culto. Tales son las ideas que se agolparon á nuestra mente al coger la pluma para llenar un deber sagrado, para dedicar algunas lí-neas á la grata memoria de uno de nuestros preceptores. Agradecidos por naturaleza y por principios á todos los que nos han servido de norte en nuestra juventud, que nos han ilu-minado durante nuestros estudios, al pagar-les este triste, pero justo tributo, quisiéramos trasladar al papel toda la efusion de nuestra alma, toda la ternura que nos conmueve, todo el fervor que nos agita. Pero ya que no nos sea dada tanta ventura, ya que nuestra es-casez no lo consienta, súplanlo la voluntad y el buen deseo , y sirvan nuestros apuntes á lo menos para que otra pluma mas dichosa tribute al Genio su alabanza. D. PABLO RIGALT Y FARGAS nació en Barce-lona á los 49 de Junio de 4778; . hijo de modestos y honrados padres , desde sus pri-meros años dió á conocer su bella disposi -cion para las obras del Genio y en especial para el ornato y la pintura ; así es que des-pues de haber adquirido con facilidad suma los primeros rudimentos de este arte, despues ele haber dado á conocer su elevado talento en el género de adorno, en 1800 fué á Ala-drid á seguir sus estudios, logrando en poco tiempo aventajar á sus condiscípulos y me reciendo por su aplicacion asidua la estima-ciou de sus maestros. La rapidez de sus con-cepciones, la originalidad de sus caprichos ornamentarios y la pureza y verdad de sus paisajes , le granjearon bien pronto un buen nombre entre sus comprofesores y le valieron los aplausos de los aficionados que en tropel acudian á su taller para gozarse en la vista de sus trabajos. Su fama se extendió desde luego por toda la península y así es que vuelto á su pais natal coronado de laureles, no tardó mucho en recibir una prueba del aprecio con que se miraban sus prodigiosos adelantos, pues se le ofreció la ocasion mas oportuna para darse á conocer entre sus paisanos. Este rasgo de justicia tan raro en España, debió 10 BOLETIN E de entusiasmar su alma fogosa, debió de enar-decer su ardiente espíritu y dejando correr con libertad su fantasía , elevarle hasta la cumbre de la gloria. Nombrado pintor de esta real Audiencia, fueron tales las mues-tras que dio de su inventiva, fueron tan no-torios los portentos de su pincel , que acla-mado como un fenómeno en su género, no pudo menos que mover á la Junta de Comer-cio á tenderle su mano protectora. Nombróle en su consecuencia Director supernumerario de su Escuela gratuita de Nobles Artes , y desde 4 84 4 en que mereció esta gracia, hasta la época de su muerte, desempeñó con tal celo é inteligencia su destino, que hubo de merecer infinitas muestras de aprobacion de aquel ilustre Cuerpo y multiplicadas señales de amor y deferencia de sus discípulos. Si tratásemos de seguir paso á paso las nu-merosas obras que fueron acreciendo la re-putacion artística del Sr. Rigalt; si nos em-peñásemos en describir filosóficamente todas las producciones que le valieron tan justa ta.ma, seria preciso exceder de mucho los lí-inites que nos hemos señalado; nos concreta-remos por esto á mencionar someramente las que mayor aplauso merecieron, las que le hicieron digno de ocupar una brillante página en la historia de las Artes españolas. Dibujó y dirigió en 4845 los catafalcos con que se honró la memoria de los mártires de la Independencia española. Obras que fueron muy aplaudidas por su propiedad filosófica, por la grandiosidad de las masas y por la pu-reza de los detalles. En X18,1 6 fué nombrado pintor y maquinista del Teatro de Sta. Cruz y dió á conocer en este empleo la vastedad de sus estudios ópti-cos no menos que su saber profundo en pers-pectiva. Sus vistas y decoraciones fueron por lo comun aplaudidas. En la época liberal del año 20 , dirigió mu-chos monumentos cívicos , que aumentaron ex-traordinariamente la celebridad de que gozaba. La I. Junta de Comercio de Cataluña en 4 825 le nombró Director de la nueva clase de Perspectiva y Paisaje que estableció en la CICLOPIDICO Casa Lonja; y en 182,7 la enriqueció el Sr. Rigalt con una coleccion de paisajes origi-nales en tinta china, que son modelos aca-bados en su género. En todas las exposiciones de bellas artes y artefactos industriales que celebró la Junta de Comercio, no solo presentó obras de gran mérito, sino que dirigió la parte ornamen-taria de aquellas, con un gusto y variedad siempre exquisitos. Pintó en 1831 la sala (Tel Juzgado de Ave-nencias de la Casa Lonja, donde ostentó un pincel maestro y toda una fecunda fantasía. Ademas de sus celebrados frescos de que tanto abundan Barcelona y su comarca , son dignos de memoria honrosa los 16 paisajes al óleo originales que posee la Junta de Co-mercio en su Escuela de Nobles Artes, y un sin número de bocetos que reunidos en un Albura, patentizan la fertilidad de aquel ta-lento, cuya pérdida lloramos sus discípulos y que hubiera sido irreparable sin la existen-cia preciosa de su hijo. D. PABLO RIGALT Y FARGAS pasó á mejor vida el dia- 8 de Octubre de -1845. ¡ Sea eterna su memoria en el corazon de los artistas! José Oriol y Rernadet. Seceioea te caminos y cannaa.les. CUANDO los suscritores al Boletin de caminos y canales contábamos reembolsarnos el dinero que hasta fin del año teniamos anticipado, en 44 de Marzo último recibimos el número de aquel pe-riódico que debia de haber salido á mediados de Setiembre. Desde luego se nos figuró que el ex-traordinario atraso con que llegaba á nuestras ma-nos 'seria compensado con la bondad de su conte seis meses para llenar die-nido, pues el espaczio de y seis páginas de impresion, se nos antojó suficien-temente largo para desempeñar con el debido acierto un trabajo al parecer tan fácil. ¡Pero cuál hubo de ser nuestra sorpresa cuando vimos ocu-padas diez y siete colunas en la biografía sucinta de algunos INGENIEROS célebres, mal traducida y peor extractada de una obra francesa de faltrique-ra! ¡Cuál debió de ser nuestra admiracion, cuan-do al buscar los ingenieros célebres que anuncia el epígrafe del artículo, no supinos encontrar mas que arquitectos, pintores, matemáticos, natura-listas, militares, teólogos, gramáticos y unos cuan- DE NOEL tos ingenieros franceses de puentes y calzadas? Preciso es haber confiado este sencillo trabajo á un niño ele escuela, necesario es no haber visto traducido este artículo, para que los ingenieros re-dactores hayan podido permitir que fuera á la prensa y mucho menos que llegára á manos ele los suscritores con mengua del Cuerpo cuyo saber y lustre debiera expresar aquel periódico. Y no se crea que al producirnos en estos términos nos anime otro deseo que el del buen nombre de los nuevos ingenieros; antes que arquitectos somos es-pañoles y nos duele en el alma que el Boletín de caminos de España haya de ser la mas infeliz pro-duccion de su especie ele cuantas se publican en otros paises, que haya de hacer formar tan pobre concepto de nuestros ingenieros, siendo algunos de ellos tan dignos de mencion honrosa, pudien-do competir algunos cte ellos con los de mas nom-bradía del extranjero. Cumpliendo con otro de los compromisos que contraimos al publicar nuestro prospecto, en uno de los próximos números examinaremos detenida-mente las materias publicadas hasta ahora en el Boletín ele caminos y canales; por hoy bastará que transcribamos algunas de las sucintas biogra-fías ele ingenieros célebres que nos han escandali-zado, porque nos han ofrecido la mejor prueba de la pobreza de recursos de la redaccion y por-que nos han evidenciado el abandono con que mi-ran todos los individuos del Cuerpo, los de la Di-reccion sobre todo, una publicacion que lejos de ser honrosa para ellos puede tener una significa-cion enteramente opuesta. Ciento treinta y dos biografías comprende el ar-tículo del Boletín de caminos y canales y entre ellas solo se cuentan quince pertenecientes á ingenie-ros de puentes y calzadas de Francia; las domas corresponden á arquitectos, pintores , grabadores, artilleros, geógrafos, mecánicos, teólogos, eru-ditos, gramáticos y aventureros.... Para mayor gloria de la redaccion ele aquel Boletín, copiamos en seguida las biografías que tienen mas analogía con el epígrafe que lleva su importante artículo. — TIIOMLAssJN (Luis). Ingeniero (tel rey y eru-dito. Natural de Paris. Tratado de las fortifcacio-nes, 3 vol. en 8.° (Si la erudicion (le este ingenie-ro era como la de los redactores del Bolelin, bueno debió de salir su tratadlo ). — AcoNCio (Juan). Teólogo, cura párroco en la diócesis de Trento. Murió en Inglaterra en 1565. ( Si este Aconcio no era capellan ele regimiento, no es fácil atinar que puesto ocuparia en la escala del Cuerpo de Ingenieros). —BIRINGucc►o ( Vanuccio). Matemático estra-tégico. Pirotecnia, 1540. (Si los ingenieros de ca-ssaben regilnentarse, como sélo dicen con ro- ES ARTES. 11 deos á S. M. los arquitectos valencianos, forzoso será conceder al estratégico Biringuccio el dictado de celebérrimo ingeniero). - CANTAGALLINA (Remigio). Grabador y pin-tor italiano; etc. (Si en caminos y canales fuese aplicable aquello de pintar como querer, desde luego convendríamos en que Cantagallina era un famoso ingeniero de su época). — N.AvAnno ( Pedro) . Célebre oficial aventurero. Natural de Vizcaya, etc. (Este es el único ingenie-ro español ele la sucinta biografia. ¡Qué lujo de hombres célebres, Dios mio!! ) - ODDI (Muzio ). Geómetra. Nació, etc. (¿Y quién duda que un buen geómetra puede llegar á ser un mal ingeniero?) —R.AMIELLI (Agustín). Mecánico. Nació, etc. (¿Y un buen mecánico no puede ser un pésimo inge-niero tambien? ) — TADINO (Gabriel). General italiano. Nació, etc.... Abandonó la medicina para dedicarse á es-tudiar el arte de las fortificaciones.... (En España se abandonan las fortificaciones para dedicarse al estudio de caminos, canales y puertos. Váyase lo uno por lo otro). — TETI (Carlos). Natural de Nola; murió en 1595. (La biografia no dice mas tocante á este célebre in-geniero,.... ó lo que ustedes quieran). -DEVILLE (Antonio). Erudito. Nació, etc. (In-geniero y erudito en el siglo XVI, cuando aun no existian los redactores del Boletín oficial de cami-nos de España?.. No es posible ). — DREBOEL (Corn. van). Físico y mecánico...... descubrió el tinte de escarlata y conoció al parecer la fantasmagoría. (Si el tinte de escarlata y la fan-tasmagoría no tienen que ver con el ramo de ea-minos, que me den de azotes.... ) — FnnzIrn (Anadeo Francisco). Viajero, etc. (Pobre Frezier si hubieses viajado por España, ¡ cuán pronto te hubieran hecho aborrecer los hue-vos!!). — MALLET (Pedro ). Ingeniero del rey y grama-tico, etc. (Ingeniero sin gramática, liberanos do-m. inel) — OGILBT (Juan). Literato escocés.... Fué suce-sivamente maestro de baile, director de teatro, impresor, ingeniero geógrafo del rey y director ele la parte poética de las fiestas de la Corte de Carlos I1. (El tal Ogilby era la enciclopedia de los ingenieros. ) — AzAnA ( Felix ). Viajero y naturalista. (Segun esta biografía los dos Plinios serian tambien afama-clos ingenieros.... ¿ No es verdad señores redacto-res biógrafos?) — BEAuiIONT (Juan Francisco Alsanis). Geó-grafo... — BERTRAND ( Felipe). Geólogo... (Si basta la 1,2 BOLETIN ENCICLOPLDICO geografía ó la geología para llegar á merecer el título de célebre ingeniero , ¿ porqué tantas cien-cias en el Programa de estudios de la Escuela? ) — BOISEL DE MONVILLE ( Tomás Carlos Gaston, ¿aron de ). Economista y filósofo. (Ingeniero, eco-nomista y filósofo.... ¡qué potage!) — BoULANCER (Nicolás Antonio). Filósofo y an-ticuario..... !! — CAFFIERI ( Felipe ). Escultor y dibujante de las embarcaciones reales....!!! — CONRAT ( Federico Guillermo). Geómetra ho-landés. Nació en Delft en 4769.... — HAJEAO (Amable). Nació en Anquilcourt en 4756; murió en 1836. (¿Qué tecla tocaba en el Cuerpo este señor Amable?.. La sucinta no lo dice...) — LA3IBTON ( Guillermo ). Astrónomo inglés..... ¿ Tambien los astrónomos en el ramo , señores Redactores del Oficial ? J — SEID-MUSTAFÁ. Ingeniero turco. Diatriba so-bre el estado actual de los ingenieros y de las cien-cias en Constantinopla. (i Qué lástima que los ar-quitectos de España no tengan su Mustafá, ahora que tratan de dar un voto de gracias á la Direccion del ramo, por lo bien que respeta sus prerogativas! ) —BETANCOURT Y MOLINA (Agustín de ). Funda-dor de la Escuela de caminos, canales y puertos de España .....(y autor (le una diatriba contra los arquitectos de su época. En esta parte bien podemos llamarle el Mustafá de los arquitectos españoles...) Cansados ya (le usar el tono del ridículo, termi-naremos con hacer observar que no solo lla falta-do la oportunidad en el articulo que comentamos, sino que ni siquiera se ha atendido á la pureza del lenguaje. Que los catalanes cometamos de vez en cuando algun modismo; que al traducir del ex-tranjero en un idioma extraño para nosotros incur-ramos en algun galicismo, falta será sin duda, pero hasta cierto punto disculpable. Los que escriben en la Corte y en un papel oficial sobre todo, han ele ser mas rigoristas en sus escritos, han de poner mas cuidado en sus traducciones, y en caso de - confiar este último trabajo á personas extrañas á la ciencia, es preciso revisarlo con cuidado antes de darlo á la prensa. Así se ahorrarán la censura que tienen merecida los que han publicado en el Boletín la sucinta biografía. O— J. 0. y B. (*) En pocos días hemos recibido seis números del Boletin de caminos, es decir, nos encontramos ahora al 30 de Noviembre del año último. La utilidad que he-mos sacado de la lectura de su contenido es tan notable, que no podemos menos de presentarla á nuestros sus-critores en este sucinto cuadro. ha1b5e dre s Saectaiedmob 5re7. 0—00P eislu.c dae á cliae Drtior eacrcriioenn ddoe le rna mveoz doer 75000 rs. con que se obligaba á tomarlo un mozo de barrera. —Reales órdenes.—Relojes eléctricos deBains, traducido. La sucinta biografía. —Llamas de los vol-canes, traducido, Seccion urbnnsa. BANDO DE BUEN GOBIERNO DE BARCELONA, ARTÍCULO PRIMERO, Al emprender la delicada y espinosa tarea de patentizar los defectos de que adolece en nuestro sentir el bando de buen gobierno de Barcelona., em-pezaré por sentar un principio que prueba hasta la evidencia la imposibilidad de que los reglamen-tos ele aquella clase tengan el carácter de fijacion é invariabilidad que distingue á otras obras huma-nas, pues para ello fuera preciso que ni se alte-ráran la extension de las poblaciones ni cambiasen con el decurso del tiempo los hábitos y necesi-dades de sus habitantes. No cabe duda que unos mismos artículos pue-den ser aplicables á distintas poblaciones, paises y épocas; pero en cambio hay otros que deben concretarse á determinadas circunstancias, que por lo comun siguen el adelanto del siglo y pue-den ser miradas como un verdadero termómetro (londe•medirel grado deprogreso de las bellas artes y por consiguiente de la civilizacion de los pueblos. Está al alcance de los menos inteligentes la ab-soluta necesidad del plan geométrico ó icnográfico de toda poblacion que haya ele ser beneficiada con las mejoras de que es susceptible, pues únicamente sobre este plano es donde pueden hacerse hábil-mente los estudios de rectificacion, regulariza-. clon y ensanche de que sea capaz, destruyendo paulatinamente tanta licencia y capricho como se notan en casi todas las poblaciones del Reino, oca-sionando el descrédito de los profesores de arqui-tectura y el de las corporaciones que tienen á su cargo la policía y hermoseo de aquellas. El imponderable incremento de Barcelona, la construccion de tantos edificios, da márgen á con-linuas disputas, siendo originadas en su mayor parte por la falta ele alineaciones seguras y fijas, por la carencia ele un plan que, sirviendo cons- 30 de Setiembre. — Reales órdenes. — Ocho páginas de aranceles sobre portazgos, pontazgos y barcages. 15 de Octubre. —Reales órdenes. —Diez páginas de aranceles idem. 31 de Octubre. — Reales órdenes. — Diez páginas de aranceles idem, ídem. 15 de Noviembre.—Reales órdenes. — Exámenes de Sn de curso y de admision en la Escuela especial del ramo; resultaron aprobados los 7 alumnos aspirantes Tue componien el 5. 0 año, y quedaron para el presente ;yu 3rs3o d 9e 1a.lu0 mTnootasl d: e6 95. a0 lauñmo,n 9o sd ee n4 .l0a, 1E sdceu 3e.l0a,. 1I1 P doeb 2r.e0 Vacion y pobres arquitectos si fuesen todos aplicados 1 — Una página y inedia en blanco y ocho páginas y me-lis de aranceles ideen, ideen, ide,n. 30 de Noviembre. — Reales órdenes. — Veinte y dos )áginas de aranceles idem. Nota. Para dar un solemne mentis á los que dicen que altan recursos á la Redaccion del Boletin, este último iúmero lleva 24 páginas en vez de las 16 que compo- ¡en los demas numeros. DE NOBLES ARTES. 13 tanlemente de pauta , desvaneciera hasta la pre-suncion de que ni el Ayuntamiento ni su Arquitecto pudieran nunca obrar fuera del círculo que la jus-ticia y la ciencia hubiesen trazado. Tanto nias cuan-do se trata (le la 2. a capital de España, de la po-blacion que mas incremento promete, si se atiende al vuelo de engrandecimiento que ha tomado en pocos años, á pesar de las poderosas causas que se le oponen, siendo la mas fuerte de ellas la existencia de las murallas que para mengua del país permanecen en pié todavía. Pero dejando á parte esta materia que deberá ser tratada con la extensíon que se merece por uno de mis dignos compañeros, voy á entrar de lleno en las observaciones que se deducen de la simple lectura de aquel bando. PARA EDIFICAR. El artículo 4.° dice así 1.° Para la construccion de edificios deberá el dueño ú su legítimo representante acudir al Escuro. Ayuntamiento con memorial en que lo solicite, acompañando el perfil del edificio, firmado por el director encargado de la obra que se quiere construir. Sise falta fi esta formalidad, edificando sin el competente permiso del Escmo. Ayunta-miento, el propietario incurrirá en la pena (le demolicion y multa de 500 rs. , y el director (le. la obra en la cle 1000 rs. , si el edificio no estu-viese arreglado al plan aprobado por el Cuerpo municipal y á las disposiciones vigentes; pero si lo fuese, pagarán respectivamente el director y propietario 250 rs. por su descuido, negligen-cia, ó falta de pedir el debido permiso. Observacion 1.a Del sentido literal de este articulo, se saca : que el plan de fachada que el interesado acom-pañe con la solicitud, debe ir firmado por el di-rector de la obra que se pretende construir, el cual ha de ser precisamente un profesor de ar-quitectura aprobado por la real Academia cle S. Fernando. En consecuencia, para atajar los abusos que se han cometido á la sombra de la firma de un Profesor puesta al pié de un dibujo, para dar fé simplemente de ser aquel su autor, fuera muy conveniente que se exigiera del mismo la declaracion escrita (le ser ademas el verdadero director de la obra, pues con este requisito en extremo sencillo, se e\ itaria que se construyesen edificios de planta en esta ciudad y sus arraba-les, sin tener director alguno; y en caso de in-fraccion al bando ó cle alguna desgracia durante el curso de la obra, sabria la Autoridad á quien podia aplicar la correspondiente multa, ó á quien clebia hacer responsable de dicha desgracia, si fuese motivada solamente por abandono del di-rector de aquella. 0bservacion 2.a La multa de 1.000 rs. con que se conmina al director (le la obra, si el edificio no estuviese ar-reglado al plan aprobado por el Cuerpo muni-cipal y á las disposiciones vigentes, deberia re-ferirse tambien al que hubiese firmado el plan co-mo á tal , si á las 24 horas de dejar de serlo no lo participase por escrito á la Secretaría de Obras del Ayuntamiento, y al que reemplazando en este cargo al saliente no diese su aviso en igual tiem-po. En tal caso este último deberia indicar con su firma, si cargaba sobre sí la responsabilidad cle cuanto se hubiese construido hasta la fecha, para accionar contra él en caso de contraven-cion en la parte realizada. Observacion 3.a Para evitar los compromisos á que podria ver-se expuesto un Profesor que hubiese dado fé á las palabras de un dueño, creyendo que tenia ya en su poder el permiso para edificar, seria muy conveniente que se obligase al director de la obra á que por sí mismo pasára á recoger aquel permiso, firmando en secretaría el corres-pondiente recibo. Tambien evitaria muchos abu-sos el que se obligase á los propietarios á clar parte por escrito de la suspension de una obra ó de la continuacion de la que estuvo suspen-dicla, indicando en uno y otro caso el nombre del director de la misma obra. Observacion li.° El final del artículo impone respectivamente 250 rs. de multa al director y propietario de una obra que se edifique sin el correspondiente permiso y esté arreglada al plan aprobado por el Cuerpo municipal y á las disposiciones vigentes. En esta parte solo fuera de desear que el Ayuntamiento discurriese los medios oportunos para adquirir pronta noticia de las contravenciones en esta parte principal de la. policía de obras, pues mu-chas son las casas que se han edificado en Bar-celona y especialmente en Gracia sin mas dili-gencia que la de haber presentado un mal dibujo de fachada al Ayuntamiento y no haberse toma-do despues ningun trabajo para recoger la con-cesion conveniente. ¿Y no se han construido va- 11 BOLBTIN ENCICLOP1DICO rías obras cuya existenciaignora aun aquel cuerpo? El Profesor que dejando ó tomando la direc-cion .de una obra no lo participase por escrito á Observacion 5. a la Secretaria de Obras del Ayuntamiento antes (le 24 horas, incurrirá en la multa de 250 rs. • vl En el artículo que analizamos se habla de u plan aprobado por el Cuerpo municipal y al cua exige que estén arreglados los edificios que s construyan. En esta parte el artículo peca po confuso y es causa de continuas dificultades en tre los Profesores que toman á su cargo la di reccion de algun edificio. La voz plan ès gené-rica y así puede expresar un escrito donde si apunten las prevenciones que hayan de observar-se para edificar, como el dibujo geométrico d( las calles y plazas de esta poblacion. Si el plac, de que habla el artículo significa lo primero ¿ por qué no lo publica el Ayuntamiento ? Se referirá aquella voz á las prescripciones elel bando cuyo estudio nos hemos propuesto ? Y entonces, cuáles serán las disposiciones vigentes de que se habla en seguida ? Y si el plan del artículo fuese el geómetro (le Barcelona, donde está este plan? ¿ Quién lo ha levantado? ¿Porqué no vé la luz pública? ¿Porqué no se satisface una necesidad reconocida por todos los Profesores, y reclamada por todos los que en algo estiman el buen nom-bree de su país? En vista de estas ohservaciones, á nuestro hu-milde entender deberla redactarse el articulo 4.0 del Bando de buen gobierno de Barcelona, en estos ó en semejantes términos : 1.° Para la construccion de edificios ó de cual-quiera parte suya exterior, el dueño ó su legitimo representante deberá acudir al Excmo. Ayunta-miento con memorial en que lo solicite, acompa-ñando por duplicado el dibujo de la fachada ó parte suya que intente edificar y firmados los dos dibujos por el profesor aprobado que haya de di-rigirla, quien atestiguará por sí mismo esta cir-cunstancia. Cualquiera propietario que edifique sin llenar este requisito, incurrirá en la pena de de-molicion y multa ele 500 rs. y el director de la obra ó el albañil principal en su defecto, en la de 1000 rs., siempre que la construccion realiza-da no estuviese conforme con las disposiciones de este bando ó no guardase la línea determinada en el plan geométrico aprobado por el Cuerpo muni-cipal y que está de manifiesto en su secretaria de obras. En caso de estar arreglada la nueva obra á dichas disposiciones y plan, el propietario y cl director, y en defecto de este el albañil principal, pagarán respectivamente 250 rs., con sujecion a solicitar el correspondiente permiso para concluir la obra, citando al acto de imponerles la mulla no estuviese ya terminada. n sufrirá igual pena el dueño de una obra que al 11 suspenderla ó continuarla no dé parte ele ello á e la misma Secretaría en el término de 8 dios ele r la suspension ó prosecucion indicadas. MIGUEL G:\RRIG:t. Seeeflosa nioi•^Ll. Con placer sentimiento á la vez inserta-mos las siguientes líneas que nos ha dirigido nuestro amigo y colaborador D. Daniel Mo-lina. Con placer , decimos, porque se trata de volver por el honor de un artista , porque hallamos en estas líneas una libre inanifesta-cion de un privilegiado genio , porque vemos embotados en sus palabras los golpes dirigidos por la maledicencia contra uno de nuestros comprofesores. Con sentimiento , decimos tam-bien , porque nos duele vivamente que entre artistas , entre comprofesores sobre todo, pue-da haber almas tan mezquinas y miserables que escudadas en la irresponsabilidad del anó-nimo, se complazcan en asestar sus tiros con-tra el mérito , en empañar una gloria con el saber y el trabajo adquirida , en amargar en lin con el veneno de la impostura , los aplau-sos justamente recibidos. El autor ele las pa-labras ele el Tiempo á que contesta el digno académico D. Luis lligalt con el lenguaje fran-co y sencillo de un verdadero artista , ha de quedar satisfecho sin duda del buen efecto que habrá producido su sarcástico escrito ; segun él la fachada del Teatro de Santa Cruz era una obra digna ele elogio cuando la su-ponia parto del admirable genio de aquel pro-fesor ; ahora que todos sabemos que es de-bida exclusivamente al talento de D. Daniel Molina , bien podemos esperar que el encu-bierto articulista , trocando la ponzoña de su pluma en sabroso almívar , dedicará unas cuantas líneas en alabanza del verdadero au-tor ele aquel proyecto. Si tal no hace , si la DE NOBLES ARTES. envidia puede mas en él que la justicia , po-dremos decirle con Iriarte: Si , señor erudito; Ya que antes tan feliz lo parecia Critíquemela ahora porque es mía J. 0. y B. Ile aquí el escrito que se nos ha dirigido. Señores Redactores del Boletín enciclopédico de nobles artes : espero que se servirán VV. insertar en su periódico las siguientes líneas que con esta fecha dirijo a los Redactores de el Tiempo , quedandoles por este favor debi-damente reconocido. Soy de VV. afectísimo servidor. — Francisco Daniel Molina. Señores Redactores de el Tiempo. Barcelona 22 de marzo de 1846. En el Boletin nacional de el Tiempo del 4 de Marzo, insertan VV. una noticia cuya in-exactitud hiere demasiado mi amor propio para que pueda dejarla desapercibida. Dicen VV., ó mejor sus verídicos correspon -sales, «quen Barcelona se han principiado ya las obras para el ensanche del Teatro de Santa Cruz , y dentro de poco se empezará su nueva fachada, debida al genio y talento del académico D. Luis Rigalt, quien con la acostumbrada fa-cilidad la estudió y diseñó en medio de sus dis-cípulos de Perspectiva y Paisaje en la misma Casa Lonja. » Y luego continuan. «Esta obra , que le honra mucho y que ha merecido la apro-bacion de cuantos la han visto , fué aprobada por la Academia de lVob les Artes de S. Fer -nando , á la cual fué presentada por el arqui-tecto D. Francisco Daniel 3lolina , que lo es de las obras de aquel Teatro. Para dar un solemne mentis á los miserables intrigantes que han comprometido á VV., inser-tando esta calumnia en su periódico , no haré mas que suplicarles se sirvan estampar á conti -nuacion destas líneas ladjunta franca , ve-rídica y espontánea manifestacion que á VV. y al público da el mismo Sr. D. Luis Rigalt. Creo que despues de su lectura podrán VV. juzgar lo que valen y el crédito que merecen sus corresponsales, cuyas farsas y comedias son de-masiado conocidas en esta Ciudad , para que todo el mundo, á pesar de la máscara con. que 15 se encubren , formen de ellos el despreciable con-cepto que se merecen. Soy (le VV. con la mayor atencion S. S S., Q. R. S. M. Francisco Daniel Molina. Señores Redactores de el Tiempo. Enemigo de usurpar reputaciones agenas , no puedo permitir que se me atribuya como lo hace un articulo inserto en el periódico (le VV. del 4 del corriente , la fachada del Teatro de Santa Cruz ; pues no solo no he trabajado en ella , pero ni aun he sido consultado por el Si,. Molina, á quien considero su legítimo autor. Soy de VV. atento S. S. S. , Q. S. M. R. Luis Rigalt. Variedades. HIGIENE.—Pintores al óleo. Estos artistas reunen una variedad de circuns-tancias que les dispone á padecer ciertas enfer-medades , enfadosas unas, y muy temibles otras, las cuales , si bien es verdad que no pueden lla -marsexclusivas de su profesion, pues raras veces la naturaleza nos presenta tan notables sin nula-ridades; sin embargo ocurren en ellos con sarta frecuencia para que puedan ser designadas como propias (le los que se dedican al noble arte de la pintura. El temblor de los miembros, el en-negrecimiento de los dientes, la palidez del ros-tro , la perdida total ó parcial del olfato, la fe-tidez del aliento, la melancolía, cierta habitud del cuerpo que revela la existencia de un pade-cimiento interior ó una constitucion gastada por los trabajos del espíritu, son afectos que fre -cuentemente acibaran las dulces ilusiones del ar-tista. Y si á este cuadro tan lamentable se añade cl sufrimiento mas cruel, y tambien el mas pe-culiar de estos sugetos, el cólico metálico, por otro nombre cólico tic los pintores, y sus terri -bles consecuencias, sentiremos mayor compasion hácia la suerte de estos hombres, que deben com -prar con su salud la corona que ha de ceñir sus frentes inspiradas. Un autor respetable en la higiene de las pro-fesiones, ase nura que todos los pintores que co-noció en 111ótrena, y otras ciudades gozaban de muy poca salud. Esto le conduce naturalmente á la reflexion de que pocos de ellos alcanzan una edad muy avanzada: reflexion tambien aplicable á los dedicados á tareas bastante análogas á las suyas , como son los literatos. La primera causa que nos da una razon de los males que con fre -cuencia les aquejan es la vida sedentaria; y á esta se agrega la contencion de su espíritu pro-ductora á su vez de una concentracion pernicio-sa de las fuerzasvitales. La melancolía consi-guiente á su género de vida, pues apartados (le la sociedad se entregan en la estrecliez de su taller á fantásticas ideas que exaltan su imagi-nacion bullidora, es otra causa poderosísima (le sus males, patente á todos porque nadie desco-noce el poderoso influjo de lo moral en lo físico. Empero lo que mas trastorna la salud de estos 16 BOLETIN EI^CICLOP1 DTCO artistas son las emanaciones nocivas ele las subs-tancias que emplean para preparar los colores. El minio ú azarcon (deutóxido de plomo) el ver-mellon ó cinabrio (sulfuro rojo de mercurio) y el albayalde ó cerusa (subcarbonato de plomo) son materias que entran casi siempre en la composi -cion de aquelos y que despiden continuamente vapores que unidos al del barniz,y detnas acei-tes de que se valen , infestan la reducida admós-fera del lugar en que se entregan al trabajo. Sus vestidos están impregnados de estas mismas ma-terias, como y tambien las manos, ya que no lleven por inadvertencia sus pinceles á los labios. Todos estos son otros tantos modos de presen-tar á la superficie pulmonar y cutánea mate-riales cuya absorcion no puede menos de que-brantar la salud , porque los preparados así del plomo como del azogue, introducidos por largo tiempo en la masa de la sangre, causan grates trastornos en los órganos mas necesarios para el sosten ele la vida. De ahí la frecuencia con que estos artistas padecen el temblor de los miem-bros, la fetidez ele] aliento, y mas aun el cólico metálico, el cual les produce violentos dolores de vientre que les obligan á prorumpir en es-pantosos alaridos, vómitos y otros varios sínto-mas, que harto indicarían por sí la suma grave-dad del mal y los atroces padecimientos del en-fermo, si el rostro pálido y convulso de este no los reflejáran de antemano. No cumple á nuestro propósito indicar aquí el método curativo de estas enfe rmedades: bástenos concluir de todo lo dicho, para sacar luego con-secuencias en favor de la higiene, que las afec-ciones que pueden considerarse como propias ele los pintores dependen en su mayor parte de la exaltacion y vivacidad de su imagtnaclon, de la vida sedentaria y de las emanaciones de los colores. Estos artistas deben pues conservar una lim-pieza esmerada, lavar frecuentamente sus vesti-dos, las manos, la cara, y aun el interior de sus narices , con el fin de separar de todas es-tas partes las partículas pegadas á ellas que fue-ran después ahsorvidas en todo ó en parte. Los baños generales muy conducentes para aquel ob-jeto, promueven ademas la transpiracion, tan etil para descartarse de las moléculas, cuya ab-sorcion no se ha podido evitar. Conviéneles en gran manera un regimen atemperante, es decir, no abusar del vino, ele licores, ni ele alimentos 1 muy cálidos, sino hacer uso de substancias ele t fácil digestion y de alguna bebida propia para moderar el ardor de la sangre. Absténganse en todas ocasiones de chupar los pinceles, y no to-quen los colores sin una necesidad absoluta. Es muy útil que salgan con alguna frecuencia ájo-zar de los saludables encantos de la campina, donde separados del lugar de las inspiraciones 1 que minoran sus fuerzas corporales, respiren un 1 aire puro que les indemnize las pérdidas sufri- 1 das. Un medico justamente célebre, afirma que n algunos pintores en quienes habia notado ya los primeros síntomas del cólico metálico, lograron impedir el desarrollo de esta cruel enfermedad, p abandonando sus tareas y saliendo al campo. Acte- ti ele esto, importa mucho que los talleres es- - ten bien ventilados, á fin de que la renovacion continua del aire precava que la admósfera en que respira el artista esté sobrecargada de los dañinos principios que van minando p oco á pago su existencia, ó destruyendo cuando menos su salud. Sin esta no hay ilusiones; sin ilusiones no hay inspiracion : sin inspiracion no hay artista. Se nos han (¡iriido las siguientes preguntas que procuraremos contestar á su tiempo , si los sugetos á quienes incumben no lo hacen antes por sí propios. 1. a El nuevo teatro que se está construyendo en Trinitarios es edificio PRlv.tno ó PÚBLICO? 2. a En cualquiera de estos supuestos, está ar-reglado á las disposiciones del BANDO DE BUEN GOBIERNO? 3. a Estuvo en su derecho el Exmo. Ayunta-miento de esta ciudad cuando aprobó las fachadas feilcea daqasu eclo netdoi fciocipoi ap doer le ol rmigeirnoa lh pecohr ou nd ea rsqeuri tceecrtoti?- 4. a Que objeto llevaria la formacion del pre-supuesto de esta fachada, suponiéndola TODA DE ntriB-nloL, cuando la vemos subir en su mayor parte ele simple ladrillo, es decir, mas pobre que la del edilicio mas modesto de los que de nueva plan-ta se construyen en Barcelona ? S. a Consentia el hermoseo publico y el honor del Arte que se dejase elevar la fachada fue se eessqtáu icnoan dster ulay ecnadlloe dene llaa Bmoisqmuear iRa?ambla y en la 6 Cuántos ornanlentistas eminentes tenernos en España? PROYECTO DE UN CANAL Á LA IZQUIERDA DEL LLOBREGAT. —Confiados los trabajos facultativos de este gran pro-yecto al digno Gefe de ingenieros ele este distrito, con el auxilio de dos subalternos suyos pasó á practi-car la nivelacion del terreno que media entre el puente de Martorell , sitio designado para la nueva presa y la que tiene el Baron del Papiol en el molino de su nom-bre; y habiendo encontrado un desnivel de mucho inferior al que se esperaba, tenemos entendido que se lla abandonado aquel pensamiento. NATLR ADNES LAAC CINIOFNA ENNTTAR EY L AL OMS. C1o.N JDUóNmTAN DOIRSE.—CTSIVaAb eDmELo sC Apo—r buen conducto que se ha verificado ya la transaccion indicada y por tanto tiempo debatida. La nueva presa y el ramal de acequia que aquella Junta tenia proyec-tados, quedarán por este hecho sin efecto. CAMINO DE HIERRO DE FIGUERAS Á MURCIA. —El Go— bierno ha concedido el término do diez y ocho meses para formar este gigantesco proyecto. Nosotros conce-demos por nuestra parte el plazo de nueve meses para demostrar que este proyecto-mónstruo (estamos en Es-paiia) no tiene ni puede tener mas objeto que hacer un )uen negocio de bolsa.... ¡Cuántas paparruchas en ma-eria de caminos de hierro! i Pobre nacion si te ha de venir la felicidad de parte de los extranjeros ! CAMINO DE HIERRO DE BARCELONA Á MATARÓ.—La Junta lirectiva de la Empresa ha trasladado al dia 22 ele este nos la Junta general extraordinaria que debia tener ligar en el dia de hoy y esto con motivo ele no estar aun listos los trabajos en que se halla ocupado el inge-iiero inglés. Muchos deseos tenemos de ver estos tra- ^ajos y mas deseos aun de que salgan mas correctos y nas limpios que los que vinieron deinglaterrayfueron resentados al gobierno por la Junta. CAMINO DE MATARÓ AL PUEBLO DE LLIN.(S — Basta co-ocer la topografía del distrito de Mataró y de toda la Costa ,para conocer la inmensa utilidad de aquel cami-o. En uno de los números de este periódico nos ecu-aremos con detencion de este proyecto, en el cual ha ,abajado mucho uno de nuestros colaboradores. IMP. DE LA AGENCIA GENERAL DE BARCELONA Á CARGO DE D. JOAQUIN SARD.VÑONS. Calle del Hospital, núm. 22. — 4846. |
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